SONRIE A CÁMARA, MI MUSA
Advertencia: Cuando veáis:
----- las rayas son para cambiar de personaje, entonces se contará la historia desde el punto de vista del personaje que ponga a continuación.
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Capítulo 21. Los exámenes finales
Bien, y aquí nos tenéis… Han pasado 4 meses desde entonces…
Misao y Aoshi viven juntos en la casa de este, ya que era más grande que la antigua de Kenshin… Esa casa la volvimos a poner en venta… Que recuerdos… Y pensar que fue un cartel de SE VENDE lo que me hizo estar atenta a la llegada de mi nuevo vecino… ¿Quién pensaría que acabaría convirtiéndose en mi salvador… en el hombre de mi vida… y en el padre de mis hijos…?
Bueno, sigamos poniéndoos al día…
En lo referente a los poderes… Aoshi ha hecho muchos avances con su control sobre los mismos… ya los domina a la perfección… Y Kenshin y yo con nuestras técnicas, según dicen nuestros maestros, hemos hecho grandes progresos… Aunque usarlas consume una cantidad considerable de energía… y entre Kenshin y mi padre, no me han dejado hacer demasiados esfuerzos debido a mi estado actual… Desde luego, si están así ahora conmigo… no quiero saber que harán cuando nazca esta criaturita que ya se está haciendo notar… Ya da sus primeras pataditas…
Y Yahiko… ¡ay! Mi niño grande… el pequeño hombrecito de la casa… Desde que supo que iba a tener un hermanito, se volvió más maduro, más responsable… pero sin dejar de ser un niño de 7 años inocente, simpático, amable y feliz… Ha progresado muchísimo con el kendo, ya sabe casi todo lo que yo sabía antes de aprender el Kamiya Kasshin Ryu… y en el colegio le va estupendamente… Todo el mundo le ha aceptado y tiene muchos amigos…
En lo que concierne al vandalismo, si es que se puede llamar así, de la ciudad… ha disminuido increíblemente a cero en estos meses… Nada, ni siquiera un insignificante carterista… y mucho menos Shishio haciendo de las suyas… Creo que Kenshin le dio la lección de su vida aquella vez… pues mejor… ¡Ah! Lo olvidaba… Ahora que todos luchamos contra el crimen… si, al final cedí también a que Yahiko fuera un protector, debido a sus insistencias… Aunque creo que en mi estado, soy muy vulnerable sentimentalmente… Pues eso, que ahora tenemos trajes a juego… La idea fue de mi padre… y ahora que el padre de Kenshin lo sabía, no había que preocuparse tanto por la prensa… Con todos los contactos que tenía… todo lo que se publicaba sobre nosotros, tenía que pasar por sus manos…
Y sobre esto, deciros que en las pocas veces que hemos aparecido para ayudar, Misao y Aoshi no lo han hecho…
No sabemos donde se meterían… Para mí que algo traman… Pero en fin, ahora ellos tienen su vida privada, igual que nosotros la nuestra…
Creo que me alargué demasiado en la explicación… lo siento…
Ahora me encuentro estudiando todo lo que posiblemente entren en los exámenes finales de mañana… Ya llevo repasando mis libros y mis apuntes casi 3 semanas… y repartiendo mi tiempo entre el trabajo, los estudios y mi familia… Y eso que les agradezco enormemente a Kenshin y Yahiko que se ocupen de algunas tareas… En cuanto que me gradúe, pienso pasarme el mayor tiempo posible con ellos…
Estoy sola en casa y ya está oscureciendo. Kenshin ha tenido que ir con Aoshi a reportar la terminación de la sala del Parlamente que Shishio voló con su bomba… y Yahiko está con Tsubame y Yutaro, en casa de este último, terminando un trabajo de exposición para el colegio…
Ya es hora de que vaya preparando la cena… En cuanto que termine este tema… lo dejaré por hoy… y a ver como me salen mañana…
Vuelvo mi vista al libro, todo lleno de letras y sin ninguna ilustración… Cuando voy por la mitad de la página, noto como mis párpados se vuelven pesados, y cada vez que los cierro me cuesta más abrirlo… Las palabras se vuelven borrosas delante de mí… Cierro los ojos y esta vez… ya no los vuelvo a abrir… Todo está oscuro…
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Kenshin…
Cuatro meses… cuatro meses ya desde que mi vida es perfecta…
Tengo a la mujer de mi vida como esposa… y a una gran persona, madura, alegre, responsable… aunque es cuerpo pequeño… como hijo… Y pronto, ese pequeño trozo de cielo que se está gestando en el vientre de mi esposa, fruto del amor de ambos, nos colmará aún más de alegría y felicidad… A Kaoru ya se le está empezando a notar el embarazo… y que bien le sienta a su, ya de por si, hermoso cuerpo… y el pequeño ya da sus primeras pataditas para hacerse notar…
Pero bueno, que decir… soy un hombre dichoso con su vida… y eso que la mía no es fácil haciendo de protector bajo el nombre de Firey… Aunque por ahora, parece que todos se han puesto de acuerdo, y ningún malhecho ha hecho acto de presencia en estos meses… Suerte para ellos… si se acercan a mi familia, les haré probar un poco de Hitten Mitsurugi Ryu… Y ahora que todos estamos metidos en esto… tenemos hasta trajes de combate… cortesía del padre de Kaoru… Hay que ver… y Kaoru que pensaba que nos iba a dar la charla cuando le contásemos lo de usar los poderes en público… Pero no fue así, al contrario… dijo que ya habían permanecido escondidos mucho tiempo… Jeje, lo gracioso de los trajes, era que tenían cada uno el color de nuestra marca…
Bien, ahora me encuentro haciendo las últimas fotos a la sala recién inaugurada del Parlamento… Aoshi está aquí conmigo y hace preguntas a los distintos Ministros que allí se encuentran.
- Aoshi… ¿no crees que tenemos suficiente ya?- le dije cuando acabó de hacer su última pregunta
La verdad es que yo ya quería irme… tenía que ir por Yahiko y Tsubame a casa de Yutaro, y luego dejar a Tsubame en su casa… Y encima Kaoru estaba sola en casa…
- Si, tienes razón… Además creo que nos tardamos demasiado… Misao y Kaoru deben de estar preocupadas…- es increíble el cambio que ha dado Aoshi
Parece que Misao consiguió descongelar al frío y serio Aoshi… Ahora, el hombre que esta a mi lado, sonreía tiernamente como un tonto enamorado al pronunciar el nombre de su esposa…
- Si… además tengo que ir por Yahiko…
Nos marchamos de la muchedumbre de gente y fuimos al lugar donde habíamos dejado los coches.
- Bueno Aoshi… mandaré las fotos a través de un correo electrónico al periódico… nos vemos mañana… o quizás nos veamos después…- bajé la voz al decir esto último y el asintió dándome a saber que lo había entendido.
- Hasta mañana Kenshin… desea buena suerte a Kaoru de mi parte y le saludas a Yahiko…- ¿lo veis? Asombroso cambio… ya hasta cambia la expresión.
Bien, pues me monto en el coche y pongo rumbo hacia la residencia Tsukayama. Llamé a la puerta principal y me recibió el señor Tsukayama.
- Buenas tardes señor… aunque más bien ya son noches…
- Buenas tardes señor Himura… Adelante, pase por favor- me dice amablemente.
Entré en la casa y luego vi aparecer a una mujer de pelo castaño.
- ¡oh! Hola señor Himura… ¿viene por Yahiko?
- Si, siento no haber podido venir antes… Pero me salió un trabajo urgente y Kaoru está estudiando para sus exámenes…
- No tiene porque disculparse hombre… Además, aquí están muy bien… Pase, están en el jardín jugando, ya que habían terminado de trabajar…
El señor Tsukayama me condujo hasta el patio y allí encontré a los tres niños de 7 años, jugando alegremente con la mascota de Yutaro.
- ¡¡Tsuki!! ¡¡No Tsuki deja eso!!- gritaba su dueño al animal
- ¡¡Tsuki!! ¡¡Ven aquí bonita!!- le decía Tsubame
- ¡¡Tsuki!! ¡¡Ven chica!! ¡¡Dame eso, vamos!!- le decía mi hijo mientras se acuclillaba y llamaba a la perra de pelo grisáceo como la luna, de ahí su nombre…
De repente, la perra se percató de mi presencia. Corrió hacia mí y dejó a mis pies la pelota que tenía en la boca y luego se tumbó a un lado.
- ¡¡Papá!!- ahora, Yahiko corría hacia mí y yo lo recibí abrazándolo
- Hola señor Kenshin…- me saluda la niña
- Hola señor Battousai…- jeje, desde que Yutaro se enteró de quienes éramos Yahiko y yo… me llamó así.
- Papá, ¿ya nos vamos?
- Si… ya es hora de ir a casa… Así que recoged vuestras cosas…- vi a mi hijo, con su gorra roja del revés en la cabeza, como el adora ponerse, entrar al interior de la casa, seguido de sus dos amigos y de la perra.
Yo, al ver que ninguno de los niños estaba presentes, me acerqué al señor de la casa y le dije muy bajito, susurrando.
- Señor Tsukayama… ¿contaremos con su presencia dentro de tres días?- él me miró entrañado- Es el cumpleaños de Yahiko, y queremos darle una sorpresa…
- ¡Ah! Por supuesto… ¿Será en su casa?
- Si… sobre la hora de comer…
- De acuerdo…
Una vez listos, nos despedimos de la familia del amigo de mi hijo.
- Hasta mañana Yutaro- dijeron los dos niños
- Que no se te olvide mañana el trabajo- le recuerda mi pequeño
- No, tranquilos…
- Bueno… gracias por todo- dije yo y nos marchamos
Una vez abandonamos la casa de la familia Tsukayama, nos pusimos en dirección a la casa de los Sanada.
Allí en esa gran casa de color amarillo albero, nos recibió la mamá de Tsubame.
- ¡¡Mamá!!
- ¡Hola cielo! ¿Qué tal? ¿Cómo fue?
- ¡Muy bien!- sonrió- ¡Ah! Yahiko, ven un momento… quiero mostrarte una cosa… ¿Puede señor Kenshin?- me miraron ambos pequeños con una carita de angelitos… y yo… no tengo fuerza de voluntad para resistir esa mirada…
- Anda está bien… pero no os tardéis…
- ¡Bien! ¡Vamos Yahiko!- le cogió la mano a mi niño y lo arrastró dentro de la casa.
- Esta Tsubame…
- Sumire querida… ¿Quién es?- se escuchó desde una habitación y seguidamente, un hombre moreno asomó la cabeza por la puerta.
- Es el señor Himura, que viene a traer a Tsubame…
El hombre traspasó la puerta y se reunió con nosotros.
- Gracias… siento las molestias, de verdad… Justamente ahora, acabábamos de llegar…
- No se preocupen… no fue nada… Por cierto…- me acerqué más a ellos y bajé la voz- ¿puedo contar con vosotros para el cumpleaños de Yahiko?
- ¡Pues claro!- saltó el padre
- Es dentro de tres días ¿no?
- Si… pero no le digan nada a Yahiko… Queremos darle una sorpresa…
- Por supuesto…
En ese momento, los niños volvieron a aparecer.
- Bien, nos marchamos…
- Adios…
- Hasta mañana Tsubame
- Adios Yahiko…
Ahora sí… a casa…
Llegamos a ella, y me pareció extraño no ver la luz de la cocina encendida… Que raro… Kaoru suele estar cocinando sobre esta hora…
De repente el miedo invadió mi cuerpo… ¿Y si había venido alguien a llevársela? Vamos Kenshin… estamos hablando de Kaoru… Ella hubiera luchado… Pero, ¿Y si había ocurrido algo y había tenido que intervenir? No por favor…
El miedo se apoderó de mí y anduve rápido hasta la puerta de casa para entrar.
- ¡Kaoru! ¡Ya estamos en casa!- dije desde la entrada para hacer notar nuestra presencia allí.
Pero nadie contestó.
- Papá, todo está muy oscuro…
Era cierto, toda la casa estaba a oscuras.
- Yahiko, busca a mamá por toda la casa ¿de acuerdo? Si la encuentras me avisas
- Si papá…- mi pequeño se alejó de mí.
Yo estaba asustado, parecía que no hubiese nadie en la casa, y eso aumento mi miedo… Kaoru… ¿Dónde te habías metido?
Fui a la cocina y encendí la luz… Nada, ningún rastro… y todo estaba tal y como lo vi cuando me fui después de comer…
Entonces escuché un llamado.
- ¡Papá! ¡Papá ven!- la voz de mi hijo proveniente del salón.
Yo me apresuré en llegar junto a él y lo que mis ojos vieron, consiguieron aliviar mi corazón y hacer aparecer una sonrisa en mis labios.
Allí, en la recién iluminada habitación, ya que encendí la luz, estaba ella… mi Kaoru, sentada en una silla frente a una mesa, toda llena de libros y ella dormida sobre uno de ellos.
No sabéis el peso que sentí desaparecer de mi cuerpo al verla… fue como volver a respirar… Solo se había quedado dormida… De seguro debía llevar todo el tiempo estudiando… Ay Kaoru…
Le hice una señal a Yahiko para que se acercara y fuimos a la cocina.
- Yahiko… procuremos no despertar a mamá… Debe de estar cansada si lleva todo el tiempo estudiando… y además no es bueno que en su estado no descanse lo suficiente…
- Si papá… yo no quiero que les pase nada a mamá y al hermanito…
- Bien… lo que haremos será pedir la cena para que nos la traigan… y dejaremos dormir a mamá… Mañana es un día muy importante para ella…- mañana eran los exámenes
- Si…
Y mientras Yahiko ponía la mesa, yo llevé a Kaoru a nuestro cuarto. La cogí con mucho cuidado y delicadeza, para no despertarla. Subí las escaleras hasta el segundo piso y la recosté en la gran cama de nuestro dormitorio… Si, por fin teníamos una cama de matrimonio… jeje, habíamos hecho algunas reformas en la casa y ahora, nuestra habitación era más espaciosa y habíamos ganado algo de espacio al reformar la parte de arriba.
Cuando me cercioré de que estaba apaciblemente dormida, me dispuse a salir del cuarto, no sin antes acariciarle sus suaves cabellos.
- Descansa Kaoru… mi amor…- susurré viéndola con devoción…
Esa mujer… Mi mujer… Me había conquistado poco a poco sin ella darse cuenta… y ahora, al verla así… Doy gracias a que lo haya hecho…
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Kaoru…
"Estoy recostada en el bien formado pecho de mi esposo, mientras descansamos bajo la sombra del árbol de nuestra casa. Se respira tanta paz… Kenshin me da suaves caricias en mi cabello y yo me relajo más y me acomodo mejor en su abrazo…
Entonces, desde la casa… Yahiko se acerca a nosotros con un pequeño bulto cogido cuidadosamente, cual frágil porcelana que fácilmente se rompe. Yo, en mi mente consciente, me pregunto que es… pero en mi subconsciente… solo puedo sonreir de forma tierna. Cuando Yahiko se reunió con nosotros, mi mente pudo ver que era lo que traía… Un pequeño bebé… Un pequeño niño de piel algo morenita, cabellos que, aunque escasos, eran tintados en un tono rojizo precioso… y en sus ojitos abiertos se podían vislumbrar dos orbes azuladas… Mi hijo…
- Se acaba de despertar…- me informa Yahiko y mira tiernamente a su hermanito.
El pequeño estira sus bracitos hacia él y le sonríe… Que rico… Yo sonrío ampliamente… Es una escena tan conmovedora…
Pero de repente, un sonido llama mi atención…
- Kaoru…
Es una voz que me llama en la lejanía… pero a la vez se escucha tan cerca… y me es tan conocida…
- Kaoru- ahora es Kenshin quien pronuncia mi nombre
Yo me volteo para mirarlo a los ojos… ese violeta que me encanta…
- Kaoru amor…
Otra vez ese susurro… siguen siendo palabras como si las susurrase el viento… pero se escuchan tan cerca de mí… me reconfortan…
- Amor…- Kenshin volvió a llamar mi atención, seguro que porque me vio distraída
Yo le sonreí y miré un momento a mis hijos… Yahiko le elevaba un poco la cabeza al bebé y le señalaba con la mano a los pájaros que sobrevolaban el cielo.
- Te amo…
Nuevamente esa voz… aún más cercana, casi podría decir que detrás mía… pero un momento… esa voz es…
- Te amo- y segundos después de estas palabras, los labios de mi esposo están sobre los míos.
Cierro mis ojos y me dejo llevar por el beso…"
De repente, noto algo cálido en mi mejilla y como poco a poco, la falta de oxígeno hace que nuestros labios se separen… y yo abro mis ojos…
Lo primero que captan es el rostro iluminado de felicidad y con una radiante sonrisa de mi pelirrojo.
- Kenshin…
- Te amo, mi amor… buenos días…- me acomoda suavemente un mechón de mi cabello detrás de mi oreja.
Entonces caigo en la cuenta de algo. Miro mis ropas… son las que llevaba ayer… Observo mi alrededor… estoy en nuestros cuarto, y acostada en la cama… ¡¡Me quedé dormida!! Oh… Kenshin debió de traerme…
- Kenshin… ¿Qué hago…?- pero no me dejó acabar
- Te encontramos dormida… Debiste de estar toda la tarde delante de esos libros y el cansancio pudo contigo… Decidimos dejarte descansar… te traje a la habitación, cenamos, acosté a Yahiko y luego me acosté yo…
- Oh Kenshin… gracias…- lo abracé
- Vamos Kaoru… Todavía es temprano… si quieres puedes repasar algo… Pero eso si… hoy tienes que desayunar bien, que ayer no cenaste…
- Si…- levanté la cabeza y le regalé un beso en sus suaves labios.
Me levanté de la cama, dispuesta a darme una ducha relajante, tal y como a mí me gusta por las mañanas. Kenshin también abandonó la habitación conmigo y bajó a la planta de abajo. Abrí la llave del agua, dejando que esta renueve mi cuerpo de energías mientras me recorre. Salgo del baño, mi cuerpo cubierto por el albornoz y mi cabello húmedo envuelto en una toalla. Mientras me visto, le sigo dando vueltas al sueño… No sé porque… no sé como… pero siento… en el fondo de mi corazón… que ese sueño se va a hacer real…
Desciendo al primer piso, terminándome de alisar el cabello y me dirijo a la cocina para preparar el desayuno y luego repasar un poco.
Pero al entrar en ella, me llevé la primera sorpresa del día…
Allí, lo que encontré fue… a Kenshin terminando de hacer el desayuno… y a Yahiko poniendo la mesa…
- ¿Pero que…?- fue lo que pude decir
Kenshin se volvió y me sonrió.
- ¡Buenos días mamá!- Yahiko puso un plato en la mesa y luego se acercó a mí y me abrazó, colocando su cabeza en mi vientre levemente abultado.
- Yahiko…
Y entonces, sin separar su cabeza del lugar en el que estaba, acarició levemente con la mano mi vientre, a la vez que decía…
- Buenos días hermanito…- me acarició tan tiernamente, que me llegó al alma
- Yahiko…- me agaché a su altura y lo atraje a mi regazo- ven acá hijo mío…- le acaricié el pelo y le di un beso en la mejilla.
Después del desayuno, y gracias a tan bonito gesto por parte de mi familia… tuve algo de tiempo para repasar… Luego, llegó la hora de ir a clase…
Nos montamos en el coche, y nos pusimos en camino.
- Yahiko… hoy iremos primero a dejar a mamá…
- Si papá…
Yo no me quejé, pues hoy, estoy segura de que ellos no me dejarían replicar…
Llegamos a la puerta de la Universidad, la gente entraba con sus carteras y todos iguales con los uniformes… como todos los días… rutina…
- Hasta luego mamá… y buena suerte…- me deseó con un abrazo mi hijo
- Gracias mi niño…
- Que tengas un buen día… y seguro que lo consigues…- Kenshin me besó dulcemente y luego, yo entré en el edificio.
Hoy era el día… Hoy era el gran día…
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Aoshi…
Cuatro meses… cuatro meses de casado con la mujer más maravillosa del mundo…
Mi vida dio un giro de 360 grados al conocerla… pero no me importa… ahora… siento que mi vida está completa…
Hoy, fui a dejar a Misao a la Universidad más temprano de lo normal… Puesto que me había dicho, que quería ver a su hermana para desearle buena suerte…
Pues bien, después de despedirme de ella con un beso, me dirigí al periódico… más que nada, para que mi jefe me gritara un poco ya de buena mañana…
Llevaba ya un tiempo allí cuando escuché a uno de mis compañeros entrar corriendo y gritando como loco.
- ¡¡HA HABIDO UN ACCIDENTE DE TRÁFICO!! ¡¡UNO MÚLTIPLE!!- Que… ¡Que acababa de decir!
Me acerqué a mi compañero. Primero intenté que se calmara y luego le pregunté por lo sucedido.
- Tranquilízate Nagazaki… Cuéntame que sucedió
- Aoshi… ¡¡Un accidente!! ¡¡EN EL CRUCE HOREKY!! ¡¡Y AÚN NO HAN RESCATADO A TODOS LOS HERIDOS!! Id vosotros a reportar… Yo… no creo poder… ¡Es demasiado horrible! Y pensar que casi me coge a mí…
Dios… ya decía yo que hacía mucho tiempo que no ocurría nada… Esta vez me haría cargo yo… No pienso molestar a Misao mientras esta en clase… y mucho menos a Kaoru… Kenshin me mataría… ¡Kenshin! ¿No había llegado ya?
Giré la vista hacia su despacho y efectivamente, allí se distinguía una figura frente al ordenador.
Bien, vuelta a la vida cotidiana…
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Kenshin…
Bueno, hoy es el día de Kaoru… Seguro que lo logrará… se ha esforzado mucho, y ella es muy inteligente…
Ahora, iré a dejar a Yahiko en la escuela y luego a trabajar…
En la puerta de la escuela Tsukimine, Tsubame y Yutaro ya nos estaban esperando.
- ¡Tsubame! ¡Yutaro!
- ¡Yahiko!- lo saludaron
- ¡Oh! Buenos días señor Kenshin…- me saludó con una sonrisa Tsubame- ¿no ha venido la señora Kaoru? ¿Le ha pasado algo?
Esta pequeña… es una niña muy amable y buena… Mi hijo tiene suerte de tenerla como amiga…
- No, tranquila pequeña… Es que hoy son sus exámenes finales… Así que hemos ido a dejarla antes…
- Ah… ya veo…
- Vamos Yahiko… hoy nos toca exponer el trabajo a nosotros… ¡Ah! Hola señor Battousai…
- Si Yutaro vamos… Hasta luego papá- se despidió de mí.
Yo me quedé mientras lo veía entrar con sus dos amigos, e incluso llegué presenciar, antes de irme, como lo llamaban para jugar.
- ¡Eh Yahiko! ¿Te apuntas al partido? Los de 6º dicen que quieren darnos una paliza a los de 2º… y sin ti lo conseguirán… Te necesitamos para hacerles morder el polvo…
- ¡De acuerdo! ¡En el recreo se van a enterar! ¡Yutaro! ¡Tú serás mi pareja!
Este hijo mío… Se hace de querer en cualquier lugar… Estoy orgulloso de él…
Dejé el colegio y fui al periódico. Hoy me tocaba el encuadre de las fotos para la edición especial de mañana… Llegué al edificio y entré en él. Todos mis compañeros me saludaban y me preguntaban por mi familia. Entré en mi despacho, ya medianamente ordenado y me dispuse a trabajar en el ordenador.
Llevaba ya un rato sin despegar la vista de la pantalla, cuando alguien entró en mi despacho abriendo la puerta de golpe… Creo saber quien es…
- ¡Himura! ¡Suerte que te cojo!
- Hola Aoshi… ¿Qué ocurre?- me preocupé por la forma de hablarme
- ¡¡Ha habido un accidente múltiple en el cruce Horeky!! ¡¡AÚN NO HAN PODIDO SACAR A TODOS LOS HERIDOS!!- ¡Santo cielo!
- ¡¡Vamos Aoshi!! ¡¡Ya estamos tardando!!- cogí mi cámara de encima de la mesa y salimos corriendo hacia el lugar del suceso.
Allí, todo era un caos…
Había sido una colisión múltiple de 6 coches y los equipos de salvamento no podían rescatar a 3 personas que estaban atrapadas en uno de lo vehículos… Muchos médicos pasaban de aquí para allá curando heridos… y ya había un muerto… Murió en el acto, por lo que me pude enterar…
Los equipos de rescate se estaban desesperando por intentar encontrar algún sitio por donde sacarlos, pero su búsqueda no tuvo éxito.
Aoshi y yo nos miramos, entendiéndonos sin palabras. Nos escondimos en el callejón más oscuro que allí había y nos transformamos en nuestras otras personalidades.
- ¡¡APARTAOS!!
- ¡¡DEJADNOS PASAR!!
Les pedíamos a la muchedumbre que se había juntado para ver lo que sucedía.
- ¡¡MIRAD!! ¡¡ES FIREY!!
- ¡¡Y TAMBIÉN HAY OTRO CON ÉL!!
- ¡¡¿¿QUIEN SERÁ??!!
Jeje, esta es la primera vez que Aoshi aparecía en público. Pero no es momento de pensar en eso… no justo ahora…
Revisamos el desastre… eran dos niños y un adultos lo que estaban atrapados. Los niños lloraban y el adulto, una mujer… intentaba calmarlos.
Descubrí que una de las puertas delanteras, estaba medio en condiciones… vamos, que estaba entera, pero con el cristal roto… Si la fundía, podrían salir…
Iba a hacerlo, cuando un olor llegó hasta mí… ese olor… ¡¡ES GASOLINA!! ¡¡Oh no!! ¡¡El motor estaba destrozado y la gasolina estaba por todas partes!! Si fundía la puerta… ¡¡LO ÚNICO QUE CONSEGUIRÍA SERÍA SALTAR POR LOS AIRES!!
- ¡¡¡FIREY!!! ¡¡DÉJAME ESO A MÍ!! ¡¡TÚ REVISA QUE NO HAYA NADIE MÁS!!
- ¡¡ESTÁ BIEN!!- y fui revisando la masacre de coches uno por uno
Escuché como Aoshi usaba su poder.
- ¡¡QUE LA TIERRA VENGA A MIS MANOS!! ¡¡¡PUÑOS TERRESTRES!!!
¡Buena idea! Con eso lo que hacía era recubrirse las manos de tierra dura, pura roca… Así, si se cargaba la puerta a porrazos, no pasaría nada con la gasolina…
Cuando iba por el último coche, un llanto llamó mi atención… Un llamado desesperado de un bebé que había quedado atrapado con… ¡¡Oh Dios!! Su madre estaba a su lado… protegiéndolo con su cuerpo… Muerta…
El desespero atacó mi cuerpo… sino hacía algo, y rápido… ¡¡ese bebé moriría asfixiado!!
- ¡¡¡EARTHY!!!- llamé a Aoshi por su seudónimo
- ¡¡QUE OCURRE!!
- ¡¡CUANDO YO TE DIGA, CREA UNA BARRERA DE TIERRA Y PROTEGE A LOS HERIDOS!!
Tenía que arriesgarme… Fundiría un agujero en la chapa del coche, sacaría a ese niño… y si las cosas se complicaban… tendría que hacer añicos los coches… Pero, ¡¿Cómo lo haría con el niño en brazos?!
Y entonces hallé mi salvación… Allí estaba el hombre que me ayudaría… Sanosuke Sagara…
No sabía que hacía allí entre los espectadores, pero poco me importaba. Me acerqué a él muy decidido.
- ¡¡TÚ!! ¡¡AYÚDAME POR FAVOR!!
- ¿Yo?
- ¡¡SI!! ¡¡VAMOS!! ¡¡NO HAY TIEMPO!!- le apresuré
- ¡Maestros Sano! ¡Maestro Sano!- dos niños venían corriendo desde un edificio que había detrás de ellos.
- ¡¡Yuki!! ¡¡Kuro!! ¡¡QUE HACÉIS FUERA!!- los regañó
- Maestro Sano, ¿Qué pasó?- preguntó la niña rubia
- ¡¡NO HAY TIEMPO!!- le exigí
- Yuki, llévate a Kuro a dentro y que los demás no salgan por nada del mundo, ¿oíste?
- Si maestro Sano- la niña cogió al niño moreno, que parecía más pequeño que ella y se perdieron en el edificio por el que habían venido.
- ¡¡VAMOS!! ¡¡PONTE DETRÁS MÍA!!- el me siguió- ¡¡Y VOSOTROS!!- ahora me dirigí hacia todo el mundo- ¡¡SALID DE AQUÍ!! ¡¡¡YA!!!- todo el mundo obedeció.
Ya nadie rechistaba ante nuestras órdenes. Si decimos que se marcharan… ellos se iban… Porque sabían que lo decíamos, cuando era muy peligrosa la cosa…
Una vez que todo estaba fuera de peligro…
- ¡¡EARTHY AHORA!!- Aoshi empezó a acumular tierra a su alrededor, creando una barrera que rodeaba a todas las ambulancias que aún permanecían allí con los heridos.
- ¡¡CÚPULA TERRÁQUEA!!
- ¡¡TÚ!!- llamé la atención de Sanosuke- Cuando saque al niño, tú lo coges, ¡¡¿¿ENTENDIDO??!!
- ¡Sí!
Me acerqué a la puerta del vehículo casi destrozado… el bebé aún lloraba… ¡y el humo ya empezaba a ser alarmante! No debo perder más tiempo…
- ¡¡FUEGO A MIS MANOS!!- las llamas cubrieron mis manos, sin quemarme ni mis guantes ni mi traje de combate rojo escarlata, combinando con mi cabello y mi marca.
¡Ah! ¿No lo mencioné? Los trajes están hechos con una tela especial para el poder de cada uno… El mío no se quema con mi fuego y se vuelve invisible con mi don…
El de Aoshi se ajusta a la medida de su cuerpo cuando se transforma en un animal… y es de color marrón oscuro como la tierra…
El de Kaoru es azul… como el de antes, solo que ahora también llevaba una capa y una diadema para el pelo suelto… y que bien le sienta…
El de Misao es igual que el de Kaoru, solo que en color verde… y no posee diadema, pues ella se hace una trenza…
Y el de Yahiko… aunque ni a mí ni a Kaoru nos hace mucha gracia que también quiera ser protector… es de color celeste hielo… y lleva una cinta azul marino en la frente… como la primera vez que se enfrentó a Shishio… le quedaba muy bien… había que reconocerlo…
Puse ambas manos en la puerta y la chapa metálica comenzó a derretirse haciendo aparecer un agujero. Por fin acabé la improvisada puerta, metí la mitad de mi cuerpo y saqué aprisa al bebé, antes de que el aire se volviera turbio. Rápidamente se lo di a Sanosuke.
- ¡¡AHORA CORRE!! ¡¡¡VETE!!!- lo vi salir corriendo al mismo edificio al que anteriormente fueron los niños.
Esperé unos segundos, nada ocurrió…
Uff, parece que me preocupé para nada… Pero más vale prevenir que curar…
Temí que el metal fundido haría reacción con la gasolina y todo saltara por los aires… pero parece que no hicieron contacto… por suerte…
Iba a darme la vuelta, cuando un ruido llegó a mis oídos.
Tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac…
Venían de un motor… ¡Oh no! ¡¡UNA BOMBA!! Mierda, si explotaba… ¡¡afectará a todo el centro de la ciudad!!
Aunque no sé como no ha explotado antes… ¡¡Y eso que importa ahora!! ¡¡Que puedo hacer!! Aoshi no puede ayudarme ahora… y los demás no están…
No me queda otro remedio… tendré que hacer añicos los coches y esperar dar el corte en el lugar correcto para detener la bomba…
Alcé mi mano sobre mi cabeza…
- ¡¡PARA PROTEGER A LOS QUE AMO!! ¡¡SAKABATTOU SAGRADA, VEN A MIS MANOS!!
Un brillo rojo recubrió mi brazo y la espada se materializó en mis manos.
Habíamos aprendido a ocultar las espadas en nuestro cuerpo, así es más fácil transportarlas… Pero para sacarlas, ahí que decir las palabras de corazón…
Desenvainé la espada y me puse en posición.
- ¡¡TÉCNICA HITTEN MITSURUGI!! ¡¡ESCAMAS DE FUEGO DE DRAGÓN!!
El filo de mi espada se volvió rojo ardiente… En realidad lo que pasaba era que se cubría de lava… Comencé a dar golpes sucesivos, como es esta técnica… Cortaba el metal con el que están hechos los vehículos y se fundían después del corte… Luego de cargarme todos los coches, llegué al que tenía la bomba… En ese tendría que ser un golpe certero… sino…
Me puse en posición delante del coche… ¡¡ya casi no había tiempo!!
Salté al cielo, muy alto… puse la espada en posición y me dispuse a ejecutar la técnica.
- ¡¡TÉCNICA HITTEN MITSURUGI!! ¡¡PLUMA ARDIENTE DEL DRAGÓN!!
Me precipité sobre el motor del coche, con el filo al rojo vivo de mi espada delante mía, y caí sobre él… Realizando el corte preciso de esta técnica… fundiendo un segundo después, todo eso que antes fuera un coche… Justo a tiempo y sin incidentes…
- ¡¡EARTHY!! ¡¡YA PUEDES SALIR!!
Aoshi deshizo la barrera que había creado y toda la gente volvió a acercarse, temerosa… Las ambulancias se marcharon, y los equipos de rescate, recogían los pedazos que quedaban de los coches…
Nosotros, después de comprobar que todo estuviera en orden, y de que nos aplaudieran y agradecieran… nos marchamos…
Una vez en el callejón, nos pusimos la ropa.
- Uff… menuda la que se armó…- dije
- Si… por cierto, ¿tomaste las fotos?
- Claro- le extendí la mano y entonces mi cámara apareció en la palma.
Ahora que controlaba perfectamente mis poderes, podía hacer maravillas con ellos… Por ejemplo esto, puedo volver un objeto invisible el tiempo que quiera con solo tocarlo, y a una persona, mientras la toque…
Eso fue lo que hice con la cámara, la volví invisible y la coloqué en un buen sitio con el disparador automático puesto… Hombre, tenía que pensar en mi trabajo…
- Bien, vamos a acercarnos para no levantar sospechas…
Nos volvimos otra vez al lugar, allí ya solo quedaban los voluntarios que atendían a las personas que allí vivían y recogían los estropicios ocasionados por el choque.
Vimos otra vez a Sano, que estaba en la puerta del edificio con el bebé en brazos y los dos niños de antes a su lado.
- ¡Sano! ¿Estás bien?- nos acercamos
- Si cabeza de pollo… vimos todo lo que pasó- dijo Aoshi
Pero él no respondió. Estaba ido, como en otro mundo…
- ¿Sano?- lo volví a llamar extrañado
- No… no puede ser… ¿Por qué a él? ¿Por qué?- repetía y entonces varías lágrimas bajaron furtivamente por sus ojos
- Sano, ¿Qué ocurre?- me preocupé y le di un golpecito en el hombro
- Kenshin…- por fin volvió a este mundo y me reconoció- no… no es justo… Si no tiene ni cinco meses de vida… ¿Por qué?
- ¿Es que lo conoces?- ¿Sano conocía a ese bebé? ¿Cómo?
- Es el hijo de mi vecina… Ella no tenía culpa… y él menos… Su novio la abandonó… Sus padres la echaron de casa al saber que estaba embarazada… No tenía a nadie… y ahora… Seiichiro…- otra vez a llorar- es tan pequeño… y está solo…
- Sano…
Sanosuke me conmovió… jamás creí que lo vería llorar de esa forma… Lo miraba con tanto cariño… Y es que lo que decía era verdad… ¿ahora que sería del niño? Es tan vulnerable… y podría caer en manos de un maltratador… o acabar de familia en familia… ese no es un buen ambiente para un pequeño…
Pero… ¿y por que no…?
- Sano… ¿Por qué no lo adoptáis Megumi y tú?- le propuse
- ¡¡QUE!!
- Si… estoy seguro de que no dejarás que esté en manos de cualquiera… Además, el niño te conoce… y a Megumi seguro que le hará ilusión…
Sano se quedó en silencio durante un momento, creo que sopesándolo… Aunque no sé que es lo que tiene que pensar…
- Tienes razón… tienes razón…- miró al bebé- tranquilo Sei, todo estará bien…- el pequeño sonrió.
Yo me alegré… el bebé estaría bien… Sanosuke se haría cargo de él…
Después de preguntar un poco sobre lo sucedido a los testigos, para guardar las apariencias… fuimos al periódico a terminar el reportaje, y luego a recoger a Yahiko… Aoshi me acompañó porque hoy comíamos todos juntos.
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Kaoru…
Uff… ese examen de Literatura fue fácil… mucho más que el de Lenguaje del señor Urahara…
Llevo toda la mañana de examen en examen… solo pudimos parar para la hora del recreo y ahora, pues toca el examen de Historia, y tienen que preparar la clase…
Suerte que este era el último… pero por desgracia, el profesor es el señor Ichida… Dios santo… los exámenes del señor Terada son famosos por ser largos, los del señor Nakanishi por ser fáciles… y los del señor Ichida, por ser rebuscados… Que preguntas más raras…
Estaba hablando muy animada con Megumi durante el descanso cuando…
- Oye Kaoru… ya se te nota un poquito el embarazo ¿eh?
- Si… incluso ya se hace de notar…- entonces noté una pequeña punzada en mi estómago- ves… sabe que estamos hablando de él o ella…
- Que afortunada eres Kaoru…
- Vamos Megumi… seguro que cuando te gradúes, lo primero que hará Sano será que os caséis… Estoy segura de que él desea tener hijos contigo…
- Si…- dijo en un suspiro
Ella se puso a mirar al cielo… Como Sano no hiciera eso… yo me encargo de machacarlo…
- ¡Atención! ¡Atención por favor! ¡Se les comunica a los alumnos de último año de Magisterio… que él examen final de Historia se llevará a cabo en unos minutos en el aula 3-2! ¡Por favor… preséntense allí en los próximos minutos! ¡Sino… se les considerará como no presentados!
El decano acababa de comunicarnos las últimas noticias por megafonía… Bueno, la hora final…
- Bien… allá voy…
- Buena suerte…- me deseó Megumi
Me dirigí a la segunda planta del primer edificio, pues allí estaba el aula 3-2. Muchos de mis compañeros ya estaban allí, y los restantes no tardaron en llegar…
Minutos después, el profesor abría la puerta de la clase, y nos permitía el paso.
Ese aula era de las más grandes de la Universidad, y estaba organizada de modo escalonado, con mesas y bancos de 10 personas… Bajando las escaleras, estaba la pizarra un pequeño espacio para la mesa del profesor, que se veía enfrente de nosotros.
Nos sentamos en el lugar que quisimos, sacamos nuestras cosas… es decir, un bolígrafo y los folios que había debajo de la mesa, en cada lugar… y esperamos a que el reloj diera la hora.
Cuando faltaban escasos minutos para la hora exacta del examen, el profesor y sus dos ayudantes empezaron a repartir el examen, colocándolo boca abajo en la mesa, delante nuestra.
Al terminar, el señor Ichida miró su reloj… 3… 2… 1…
- Denle la vuelta al examen…
Todo el mundo obedecimos… volteamos el folio…
Y dio comienzo el último examen…
Los minutos se hacían eternos… el examen era rebuscado a más no poder… pero yo ya había contestado a más de la mitad… Ahora, que para el señor Ichida estuviese bien, era otra cosa…
Bien, eran 25 preguntas largas… pregunta 20…
Pregunta 21…
- Señores… les informo que todavía disponen de un cuarto de hora…
Quinces minutos… serán más que suficientes… pregunta 22…
Yo seguía escribiendo, sin despegar la vista del papel… Algunos de mis compañeros ya se levantaban y le entregaban al profesor sus folios de examen y abandonaban el aula…
Vamos Kaoru, no te distraigas… pregunta 23…
Pregunta 24…
- Les quedan cinco minutos…
Bien, me daría tiempo a acabarlo… al final, este es el que mejor me está saliendo… pregunta 25… la última…
Leí el enunciado… y me quedé un poco sorprendida… esa pregunta… esta es demasiado fácil… demasiado fácil… Lo volví a leer como dos veces más… pero no le encontré ninguna pega… Bueno, pues gracias por regalar esta pregunta…
Contesté rápidamente la pregunta final… y justamente cuando soltaba el bolígrafo…
- Por favor, dejen sus bolígrafos y entreguen el examen…
Justo a tiempo…
Recogí los folios que había usado, los puse en orden y revisé que todos tuvieran mi nombre puesto. Bajé las escaleras, y dejé mi examen sobre la mesa del profesor…
Salí de la clase… Era justo la hora de la salida… Mi hermana se reunió conmigo en la puerta del edificio y por lo que vi, Megumi ya se había marchado.
- ¡Kaoru! ¿Cómo te ha ido?
- Pues no tan mal como esperaba…
- Me alegro- me sonrió
Empezamos a andar hacia la puerta de salida y antes de llegar, una voz muy familiar me llamaba alegremente.
- ¡Mamá! ¡Mamá! ¡Tía Misao!
Yahiko venía corriendo hacia mí… Me encanta de me reciba así. Yo abrí mis brazos y me dejé abrazar por él, que lo hizo cariñosamente, pero con cuidado.
- Hola mi niño… ¿Cómo te fue tu día hoy?
- ¡Muy bien! Sabéis mamá, tía Misao… Le hemos dado una paliza a los de 6º… ¡3-1!
- ¡Eso es genial!- me alegré por él.
- Eres un genio Yahiko
- Gracias tía Misao…
Con Yahiko de la mano, nos reunimos con nuestros esposos. Kenshin me recibió con un dulce abrazo y un fugaz beso.
- ¿Cómo te fue amor?- su sonrisa consigue siempre derretirme
- Pues… mucho mejor de lo que yo misma esperaba…
- Mamá es muy lista…
- En eso estoy de acuerdo contigo Yahiko- le corroboró Aoshi, quien abrazada a Misao por la cintura.
- ¿Verdad que sí tío Aoshi?- jeje, se me hacía gracioso como le decía tío Aoshi
- Bueno, vayamos a comer…
Todos juntos, pusimos rumbo hacia el Akabeko. Allí, Tae nos recibió muy alegre y me atacó a preguntas sobre mi familia, como me había ido hoy… Desde luego, Tae sirve para un programa de cotilleo de la televisión…
Una vez ya todos sentados en la mesa y con la comida caliente enfrente nuestra. Empezamos a comer… Al terminar, nos quedamos un poco hablando. Nos comentaron que habían tenido que intervenir en la mañana. Yo dije que nos tenían que haber avisado, pero ellos nos respondieron que un día como hoy no lo es todos los días. De eso estábamos hablando cuando Aoshi sacó un tema que me sorprendió…
- Por cierto Kenshin… quisiera comentarte una cosa…
- Tú dirás…
- Verás… hoy cuando tuvimos que actuar… me sorprendió muchísimo ver… ver tus ojos cambiados de color…
- ¡¿Cambiados de color?!- dijimos Kenshin, Yahiko y yo.
- Si… eran de color dorado…
- Ahora que lo dices…- intervino Misao- cuando chamuscó a ese bastardo, creí verle un pequeño reflejo dorado en sus ojos… pero pensé que era mi imaginación…
Y Misao también lo vio… que raro… ¿tendrá algo que ver el Pacto de Sangre en esto? No lo sé… no hay datos de ello en los archivos…
- Pero… ¿Cómo es posible?- Kenshin buscó ayuda en mis ojos, pero yo tampoco lo sabía.
- Y no solo tú…- ¡¿Cómo?!- cuando ese Seta se presentó en tu casa y Yahiko habló decididamente de proteger… juraría que vi sus ojos de color azul hielo…- ¿Yahiko?
- ¿Yo también?- se preguntó mi hijo.
- Pues… no sé a que se debe… Misao, ¿recuerdas haber escuchado algo de eso en nuestra familia?- le pregunté a mi hermana
- No… ni tampoco he visto nada en los archivos…
- Que extraño…- me quedé pensativa.
¿Y si eso era algo malo?
Repentinamente, sentí que me jalaban hacia un lado y un brazo rodeaba mis hombros. Me vi echada sobre el pecho de Kenshin mientras él me sonreía.
- Bueno… no le demos vueltas a eso… total… no ha sucedido nada malo… Y hoy, es día de celebraciones…
- ¡Si! ¡Hagamos un brindis por mamá!- propuso Yahiko
- Si- todos cogieron su vaso y lo pusieron en alto. Solo faltaba yo.
- Si…- sonreí.
Me levanté del pecho de mi esposo y alcé mi vaso con los demás.
- ¡Por Kaoru!- chocamos los vasos.
En fin… hoy ha sido un día lleno de emociones… Pero… dentro de 3 días… sucederá algo aún mejor…
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N.A: y con perdón del retraso el capítulo 21 de "Sonríe a cámara, mi musa"
Les ruego me disculpen por el retraso, pero he tenido que hacer algunas modificaciones de cómo lo tenía pensado en un principio… y aún así, este capi me quedó largo… es el más largo por ahora…
Bien, que piensan? Creo que junté demasiadas cosas… y quizás lo de los ojos no me halla quedado muy bien, pero es que ya no podía más… no me salían sinónimos y lo que sentía Kaoru en ese momento…
Y bueno, aquí pongo el nombre de Aoshi… aunque supongo que algunos ya os lo habíais imaginado…
Y Sano también ha tenido un papel importante ahora, ya veréis que tienen que ver los dos niños que le llaman Maestro Sano, porque el bebé ya os lo imagináis no?
Por ahora, creo que no aparecerá Shishio… si acaso, como ahora, que tienen que usar los poderes por algún accidente… Digo creo, porque voy por el capi 23 y no ha aparecido todavía…
Por cierto… Que les ha parecido la actuación de los hombres? Y ya se ven las primeras técnicas de Kenshin…
Bueno… pasemos a contestar a las preguntas:
Mónica (Bueno, aquí tienes la conti… con retraso, pero tu ya sabes lo que me ha costado… y… lo siento, pero también es largo… por si te interesa, me ha ocupado 20 pag de Word… que lo disfrutes)
Kasumi Shinomori (bueno Kasumi… primer de nada, muchas gracias por darme tu opinión también en este capi… Seguidamente, déjame decirte que… me quedé un poquito sorprendida con eso del Azufre… es un elemente de la naturaleza, lo sé… pero, yo me refería a poderes de ataque más que nada… intenta pensar un poco más, no es tan difícil… y encantada de mandarte un review, espero la conti de tu finc ansiosa… Sobre lo de añadir más personajes… aquí tienes algunos… quizás lo haga, pero aún no lo sé…)
Gabyhyatt (bueno, lo siento si no está muy definido… Lo que quise decir era que la familia de Hiko, oséase, la de Kenshin también… estaba destinada a conocer a la de Kaoru, puesto que si se daba el caso de que alguien obtuviese la Sakabattou Sagrada, el que actualmente dominara ese estilo, es decir, Hiko en este caso, tendría que enseñarlo… Pero, como querían permanecer ocultos… solo cuando apareciera el portador de la espada, aparecería el maestro… Además, aún no lo puse tan definido, porque aparecerá más adelante, con más explicaciones… Espero que ahora lo hayas entendido, sino, intentaré explicártelo otra vez con otras palabras…)
Athena Kaoru Himura (tranquila, mientras me sigas diciendo con tus review que te gusta o no mi finc, me contento… En realidad, te revelaré que tanto el don de Kenshin como el de Aoshi, se los puse pensando en que les beneficiaría para su trabajo… Pues así, ambos se pueden esconder y enterarse mejor de las cosas… Pues bueno, en fin… perdóname por el retraso de esta entrega… y espero que te guste tanto como las anteriores…)
Por cierto… Michel 8 8 8 aquí tienes lo que te prometí… una ronda de uso de poderes. Espero que me haya quedado bien…
Bueno, nuestro tiempo se nos ha terminado…
Nos vemos en el siguiente capítulo… tendréis que perdonarme el retraso también en el siguiente, puesto que es largo…
Os espero en el capítulo 22 "El cumpleaños" de "Sonríe a cámara, mi musa"
Matta-ne
Kisa-chan-sohma
