Capitulo 20
Venganza
Había llegado el fin de semana, un fin de semana muy esperado por diferentes personas. Primero por la morena, llevaba algunos días sin ver a su novia y aquello empezaba a molestarle. Segundo por Quinn, que se encontraba en el mismo estado que su chica y por último, por el pequeño Jack…el hermanito de la rubia por fin conocería a Rachel. Cada vez que Quinn visitaba a su padre o sé quedaba con él pequeño, siempre escuchaba hablar de la morena y aquello empezó a provocarle curiosidad, el niño quería conocer a la chica más famosa de la casa Fabray!
Rachel lo había organizado todo, invitando a Quinn y a Jack a pasar el fin de semana con ella, el niño dormiría en la habitación de Jesse, esté último se trasladaría al sofá y Quinn evidentemente se acoplaría en el cuarto de su novia. Aunque los planes no eran definitivos, todo dependería del pequeño, a lo mejor no le gustara la idea de dormir solo o en una cama desconocida, pero aquello no le molestaba a la morena, ella se contentaba con ver a su novia y pasar tiempo con ella, aunque se moría por hacer el amor con ella…sobre todo después de aquellos mensajes que la dejaron con ganas…
Jesse y Rachel se encontraban en la estación de trenes esperando a los dos Fabray, Quinn había pasado unos días con su padre cuidando de su hermanito. Jesse acompaño a la morena para poder ayudar con el equipaje, solo pasarían allí el fin de semana, pero según dijo la rubia por teléfono, el pequeño quiso llevarse media habitación, por esa razón pidió prestado el coche de Joe, él solo tenía su moto.
J: Estás nerviosa? – Pregunto al notar a la morena algo inquieta
R: No…porque preguntas?
J: No sé…te noto inquieta….
Rachel se quedo un rato en silencio sintiendo la mirada de su amigo clavada en ella.
R: Bueno vale, tú ganas…estoy un poquito nerviosa! –Confeso
J: Porque?
R: No sé…es que voy a conocer a su hermanito y si no le caigo bien? Nunca se me dieron bien los niños!
J: Vamos enana…seguro que lo dejas enamorado, tienes un don para eso – Dijo guiñándole un ojo
R: Tú crees? – Pregunto no muy convencida
J: Claro…solo es un niño, encima lo vas a llevar al parque de atracciones…solo con eso ya lo tienes en el bolsillo! Seguro!
Rachel esbozo una sonrisa.
R: Gracias! Me pregunto qué haría sin ti!
J: Eso digo yo! – Bromeo al mismo tiempo que alzaba la mirada - Mira, allí están!
A lo lejos aparecía Quinn agarrando de la mano al pequeño Jack y un montón de bolsos. Jesse se apresuro de ir a su encuentro para ayudarla.
J: Hola rubia…te mudas? – Bromeo – Déjame que te ayude… - Dijo mientras atrapaba los bolsos – Hola pequeño! – Saludo
Jack estaba un poco intimidado y solo sonreía.
Q: Mira…él es Jesse, te acuerdas que te hable de él?
Jk: Es el amigo loco que dice Frannie? – Pregunto inocentemente
Jesse fulmino a Quinn.
J: Como que loco? Vaya reputación! – Dijo divertido
Q: A mí no me mires…ha dicho Frannie!
Rachel miraba al pequeño con una sonrisa, se parecía mucho a Quinn.
Q: Mira Jack…ella es Rachel!
El niño observaba a la morena tímidamente, Rachel se puso de rodillas a su altura.
R: Hola Jack…
Jk: Hola…
R: Estás listo para ir al mejor parque de atracciones del mundo? – Pregunto con una enorme sonrisa que dejo embobado al niño.
Jesse y Quinn se miraron al instante y empezaron a reír discretamente, el chico se acerco a la rubia y le susurro.
J: Otro Fabray que queda hipnotizado!
Q: Eso veo! – Respondió divertida
J: Es que mi morena es irresistible! – Espeto orgulloso
Quinn frunció el ceño.
Q: Querrás decir MI morena! – Acentuó el MI
J: Bueno…nuestra morena! – Sonrió
Rachel se puso de pie y miro a su chica y a Jesse.
R: Nos vamos?
J: Claro…ven Jack, ya que somos los dos únicos hombres, vamos a llevar las bolsas al coche , que te parece?
El pequeño asintió, soltó la mano de Quinn y se acerco tímidamente a Jesse, el chico le tendió la mano y una pequeña mochila.
J: Vamos… - Comenzaron a caminar dejando a las dos chicas solas.
Q: No me has saludado…
Rachel sonreía embobada…
R: Lo sé…no me atreví delante de tu hermanito – Se acerco a ella y la rodeo por la cintura – Pero ahora sí…
Sin más la beso tiernamente.
Q: Umm te extrañe…
R: Y yo…aunque sigo enfadada contigo… - Puso cara seria
Q: Conmigo? Y eso porque? – Pregunto confusa
R: Me dejaste abandonada a la mitad! – Se quejo
Q: Yo? No me acuerdo…
Rachel observaba como su novia esbozaba una media sonrisa.
R: Serás…no te confié… - Se acerco a su oído – Esa me la pagas! – Susurro para luego depositar un beso en su mejilla – Venga vamos…
Quinn atrapo la mano de su chica con una sonrisa y las dos comenzaron a caminar…
Rachel, Quinn, Jesse y Jack llegaron al parque de atracciones, el pequeño estaba completamente emocionado, mirando hacía todas partes. Una cantidad enorme de atracciones aparecían frente a él, colores, música, pequeños puestos de dulces, personas disfrazadas, vendedores ambulantes de juguetes y globos…todo lo necesario para sacar una sonrisa a un niño de 6 años, bueno…a un niño o a un adulto, porque Jesse y Quinn se encontraban igual de emocionados.
Jk: Quinn…mira… - Señalaba una pequeña atracción con coches de colores – Waouhhh…quiero subirme, puedo? – Pregunto a su hermana
Q: Claro, pero antes vamos a dar una vuelta y así vamos eligiendo dónde te quieres subir, vale?
El pequeño asintió y volvió su atención a todo lo que le rodeaba.
Rachel caminaba agarrada de la mano de su novia, observando en silencio lo bien que se relacionaban ella y su hermanito.
Quinn se percato de la mirada de la morena y empezó a sonreír.
Q: Que pasa? Porque me miras así?
R: Yo…eh… - Se sonrojo – Por nada…te llevas muy bien con tu hermanito.
Q: Si…es un sol! Y me encantan los niños! Me gustaría tener al menos dos…en el futuro claro!
R: Dos? Dos niños? – Repitió sorprendida
Q: Si…porque? Qué pasa?
R: No…no…nada… - Mintió
La realidad era que la morena nunca había pensado en tener hijos, como le confesó a Jesse antes, no se le daba muy bien…y oír a Quinn hablar de su deseo de tener hijos la puso nerviosa.
Q: Tú no quieres tener hijos?
R: Yo…eh…bueno, nunca había pensado en ello – Balbuceo
Q: Ah no? No te gustan los niños?
R: Si…si…pero, no sé…no suelo hacerme ese tipo de preguntas, ya sabes…carpe diem! – Intento bromear
Quinn empezó a sonreír, su chica se había puesto nerviosa.
Q: Sabes, yo tengo hasta los nombres…
R: Perdón?
Q: Los nombres de mis futuros hijos…ya sé como quiero que se llamen…
Rachel no entendía nada, como habían pasado de hablar de lo bien que su chica se llevaba con su hermanito a hablar de los nombres que le quería poner a sus hijos…era una locura!
R: Ah… - Se puso aun más nerviosa – Y…como quieres llamarlos?
Q: Bueno, si es niño será Alex, me encanta ese nombre…y si es niña, Sarah…
R: Muy bonito…
Q: Y a ti? Que nombres te gustan?
R: Yo…no…no se… -Balbuceo de nuevo
A la morena no le estaba gustando nada la conversación, sentía que de repente estaba discutiendo sobre un futuro que para ella era muy lejano. Menos mal que fue salvada por la campana, en este caso por Jesse.
J: Chicas…Jack quiere subirse en los caballitos, venís?
R: Si! – Exclamo rápidamente sorprendiendo a todos por la intensidad con la cual había respondido – Esto…claro…vamos…
Jk: Biennnnn – Aplaudía el pequeño
El niño se acerco tímidamente a Rachel y atrapo su mano soltando a Jesse, la morena se vio sorprendida por aquella acción pero no dijo nada. Quinn sonreía, había notado el nerviosismo de su chica al hablar de niños, por esa razón empezó la conversación de los nombres, solo quería molestarla un poco, porque la Rachel nerviosa era su versión preferida…se veía adorable.
Los cuatros chicos caminaron hasta los caballitos y esperaron que terminara de dar vueltas para poder subir al pequeño.
Jk: Te subes conmigo? – Pregunto a su hermana pero sin soltar la mano de la morena.
Q: Yo? Pero si es para los pequeños…
Jk: No mira… - Señalo hacía uno de los caballitos dónde se encontraba subida una pareja.
Q: No se Jack…no me gusta mucho…me mareo con tantas vueltas…
Un hilo de tristeza se dibujo en el rostro del pequeño.
J: Si quieres me subo contigo… - Propuso alegre
El pequeño se quedo pensativo algunos instantes y después miro a Rachel.
Jk: Y tú…te quieres subir conmigo? – Jack estaba sonrojado
R: Eh…yo…bueno… - Miro al pequeño que parecía emocionado – Bueno, vale…
Jk: Biennnnn!
Rachel le dio la mano al pequeño y se dirigieron juntos hacía el carrusel, Quinn y Jesse observaban divertidos.
J: Pobrecita, está nerviosa…
Q: Y eso? Porque? – Pregunto curiosa
J: Dice que no se le da bien los niños…pero mira, tu hermanito está encantado con ella.
Q: Lo tiene enamorado, has visto como se sonrojo cuando le pregunto si quería subirse con él?
J: Otro Fabray que cayó bajo sus encantos! – Bromeo
Q: De eso no cabe duda…será en los genes! – Sonrió – Por cierto, tu sabes porque se pone nerviosa cuando le hablan de niños?
J: No sé…supongo que nunca ha pensado en ello, encima eres su primera pareja seria, la primera persona de quién realmente se ha enamorado…y eso implica pensar en el futuro…tendrá miedo…digo yo…
Q: Puede ser… - Sonrió mirando al chico – Soy la primera persona de quién se ha enamorado?
J: Si…después de mi claro está! – Añadió divertido
Quinn le dio un pequeño golpe en el hombro.
J: Es broma rubia…lo nuestro es diferente, tienes suerte sabes…no todos encuentran a su alma gemela.
Q: Lo sé…lo sé… - Dijo sin quitarle la vista a la morena y a su hermanito que no dejaban de reír mientras que los caballitos iban dando vueltas.
La tarde llego a su fin de manera rápida. Los cuatros chicos se habían divertido como nunca, disfrutando al máximo de aquella pequeña feria y de sus encantos. Atracciones increíbles, música divertida, disfraces, fotos, algodones de azúcar…el pequeño lo había pasado estupendamente…y así, cansados regresaron al departamento.
Ya eran las 8 de la tarde, antes de volver Jesse insistió en invitarlos a comer Mc Donald…de más está decir que con aquello se gano la amistad del pequeño para siempre.
Quinn no dejaba de sonreír, su hermanito estaba encantado con Rachel y había congeniado de maravilla con Jesse…eso era una señal más que demostraba que la morena era la indicada…la chica perfecta…
Q: Vamos Jack…tienes que ducharte y a dormir! – Le dijo al pequeño que se encontraba sentado en el sofá viendo la tele.
Jk: Pero Quinn…no puedo irme a la cama ya? Me ducho por la mañana…tengo mucho sueño! – Se frotaba los ojitos
Quinn se acerco a él acariciándole la cabeza.
Q: Lo siento campeón…pero a la ducha…ve a por tu pijama y espérame en el baño, creo que Jesse ya termino.
Jk: Jooo – Se quejo de manera adorable
El pequeño se levanto del sofá y se marcho en busca de su maleta. Quinn se dejo caer sobre el sofá y suspiro, ella también estaba cansada, el día había sido agotador.
La puerta del departamento se abrió y Rachel apareció con una bolsa negra en las manos. Quinn miro hacía ella curiosa, la morena había desaparecido media hora en busca de algo que no quería decir y al parecer seguía sin quererlo hacer.
Q: A dónde fuiste? – Pregunto curiosa
R: Cosas mías! – Sonrió – Y Jack?
Q: Fue a por su pijama…está muerto de sueño…
A penas termino su frase porque el pequeño aparecía en el salón frotándose los ojos y arrastrando el pijama.
Jk: Vamos Q.?
La rubia lo miro con una sonrisa, se levanto del sofá y se acerco a su hermanito, subiéndolo en brazos.
Q: Venga a ducharse! – Lanzo una rápida mirada hacía su chica y hacía aquella intrigante bolsa negra – No tardo!
Quinn y Jack se dirigieron hacía el baño.
Jk: Quinn?
Q: Dime…
Jk: Puedo dormir con Jesse? – Pregunto tímidamente
Q: Con Jesse?
Jk: Si…me ha dicho que no le molestaba y que podíamos robarle una película de Disney a la enana.
Quinn se sorprendió al oír a su hermanito decirle "enana" a Rachel y no pudo evitar sonreír…Jack había utilizado las palabras exactas de Jesse.
Q: Bueno, si no le molesta…por mí está bien
Jk: Siiiiiiiiiiii – Festejo
Q: Pero antes, una duchita! – Dijo entrando en el cuarto de baño
Jk: Eso me gusta menos! – Volvió a quejarse de manera adorable, sacándole media sonrisa a su hermana.
Quinn entraba al cuarto de la morena qué se encontraba sentada sobre la cama, con la cabeza apoyada contra el cabecero. Llevaba puestas unas gafas de vista que le hacían ver tremendamente sexy. Una camisa y un diminuto shorts fueron los elegidos para dormir.
Encontrarse a la morena así disparo la imaginación de Quinn…preguntándose mentalmente como era posible que su chica sea así de irresistible!
La rubia seguía de pie al lado de la puerta, perdiéndose en el cuerpo de Rachel, con miradas que poco tenían de inocente. La morena se percato enseguida de aquello y sonrió.
R: No vienes…a dormir? – Pregunto divertida
Q: Eh…si…si…claro…
La rubia cerró la puerta tras ella y suspiro "A dormir...claro, como si fuera posible" pensó.
Mientras que Quinn se cambiaba torpemente, Rachel la observaba en silencio. La rubia sentía la mirada de su chica clavada en ella y aquello empezó a ponerla nerviosa. Una vez en pijama, se dirigió hacia la cama y se introdujo entre las sabanas. Rachel se giro hacia ella con una sonrisa traviesa.
R: Tienes sueño?
Q: Eh… - No atinaba a pronunciar alguna frase
La morena se acerco aun más, susurrándole al oído.
R: porque yo no!
Un escalofrío recorrió el cuerpo de la rubia.
Quinn giro ligeramente su rostro y se encontró con la mirada de Rachel, una mirada llena de deseo, esta última no espero más, se acerco rápidamente y capturo los labios de su novia, entregándole un profundo beso.
La rubia se perdía en aquellos labios y sus manos comenzaron a viajar por el cuerpo de su chica, intentando desesperadamente quitarle la ropa, pero Rachel no se lo permitió y aquello la frustraba.
De repente, sin saber cómo lo hiso, Quinn sintió algo frio alrededor de sus muñecas y con dificultad detuvo el beso.
Q: Pero qué… - No pudo terminar de hablar al ser consciente de la situación y de la mirada traviesa de su novia.
R: A eso le llamo…venganza!
Quinn abrió sus ojos en grande sin entender nada. Rachel acababa de capturar sus manos con unas esposas y estaba enganchada a la cama. Pero como lo hiso? Porque no se dio cuenta? Se preguntaba.
Q: Pero que haces? – Pregunto al mismo tiempo que forcejeaba para liberarse.
La morena no contesto, se subió a horcajadas sobre su chica y volvió a susurrarle al oído.
R: Recuerdas como me dejaste el otro día con los mensajitos? – Pregunto sensualmente, Quinn no contesto, simplemente trago saliva – Pues está es mi venganza…por dejarme a la mitad! – Volvió a susurrar con una sonrisa plasmada en sus labios.
Q: Pero…no…no entiendo… - Balbuceo
R: No te preocupes…ahora lo entenderás…
Rachel se levanto, dejando a su novia sola en la cama con la boca abierta. La chica intento de nuevo quitarse las esposas pero no podía.
La morena se puso justo en frente de Quinn y llevo sus manos a los primeros botones de su camisa.
R: Sabes…es de muy mala educación empezar un juego y no acabarlo… - hablo con la voz ronca mientras desabrochaba lentamente los botones – Y más aun cuando es un juego a distancia… - Seguía desabrochando – Estaba en medio de un bar con una calor insoportable, sin hablar de lo molesto que se sentía estar completamente… - Hizo una pausa desabrochando el último botón y retirando lentamente la camisa, quedándose con un sujetador negro condenadamente sexy – Mojada…
Quinn trago saliva, su respiración empezaba a acelerarse más de lo normal, sin hablar de aquella humedad de la cual hablaba la morena y que ella misma estaba empezando a padecer…
R: Te sientes bien…estás muy…colorada! – Espeto divertida
Q: Yonoquenose… - Alguien entendió?
Rachel sonrió satisfecha.
R: Sabías que soy una persona muy vengativa? – Pregunto despacio, Quinn seguía en silencio, con su mirada clavada en ella – Pues lo soy…
Q: Ven…ven aquí… - Balbuceo con deseo y dificultad
R: No…tu castigo aun no ha terminado…
Rachel bajo una de sus manos lentamente, acariciando su abdomen para luego posarse sobre su diminuto short, bajándolo poco a poco hasta quedar en ropa interior. La rubia suspiro sintiendo que podría explotar en cualquier momento y más aun cuando su chica se acerco a ella con una sonrisa, posicionándose de rodillas justo a sus pies. Quinn la observaba completamente fuera de sí, forcejeando aún más con las malditas esposas. Rachel esbozo una sonrisa traviesa y sin previo aviso, sin dejar de mirar a su chica, introdujo su mano bajo sus braguitas, acariciándose lentamente bajo la mirada ya en fuego de la rubia.
R: Umm… - Gimió cerrando los ojos mientras que su manos seguía moviéndose.
El corazón Quinn estaba disparado, su cuerpo empezaba a temblar de frustración, su centro palpitaba de pura excitación.
Q: Rachel… - Susurro aunque pareció más un suspiro
R: Te… excita?
Quinn no hablo, simplemente asentía, completamente indefensa. El calor la invadía y su ropa interior estaba sufriendo un diluvio universal.
Q: Dé…déjame…ayudarte…
Rachel sonrió, le encantaba que su chica estuviera en ese estado, por esa razón, decidió llevar el juego a un nivel superior. Avanzo unos centímetros sobre las piernas de su novia, quedando más cerca de ella, mientras que su mano seguía moviéndose frenéticamente bajo la fina tela.
R: Dios…
Quinn forcejeo aun más, quería participar…necesitaba tocarla y ser tocada…se estaba encendiendo a gran velocidad y si su novia seguía así…pronto estallaría en llamas!
Q: Por…por favor…no…no puedo más… - Susurro con la respiración acelerada, mientras qué intentaba cruzar sus piernas y aliviarse, pero la morena las tenía capturadas…
R: No puedes más? – Sonrió traviesa – Quieres participar?
Q: Por favor! – Suplico
R: Umm…no sé…prometes no dejarme nunca más así…?
Q: Lo prometo! Lo juro! Por favor!
Rachel sonrió satisfecha, sacando la mano de su ropa interior para luego despojarse de ella, quedándose completamente desnuda de cintura para abajo.
La morena posiciono de nuevo a los pies de su chica, alejándose así un poco de ella.
Q: Rachel! – Se quejo sintiendo como la morena empezaba a quitarle la parte inferior del pijama dejándola en braguitas.
R: Shh…aun sigues castigada! – Espeto traviesa
Con una de sus manos, acaricio despacio la zona intima de su chica sobre la ropa interior.
R: Dios…estás…muy mojada… - Sonrió
Quinn se encendía aun más, moviendo su cuerpo con desesperación, intentando crear fricción con la mano de Rachel.
R: Quieres más?
Quinn arqueaba su espalda y lanzaba su cabeza hacia tras, sintiendo las dulces caricias que su novia dejaba, pero necesitaba más, mucho más…
Q: Si…si… - Balbuceo
Rachel sonrió y detuvo sus movimientos, algo que enojo a la rubia. Pero el plan de la morena era otro…era acabar con esa tortura a la cual tenía sometida a su chica.
Lentamente le retiro las braguitas, tirándolas a un lado de la cama y empezó de nuevo con las caricias. Quinn gemía, se removía, suspiraba. Con un movimiento rápido, Rachel se posiciono entre las piernas de su chica, abriéndolas con delicadeza…
R: Sabes…la venganza no siempre es mala…a veces es necesaria para poder alcanzar el cielo…
Q: No…no entien… - Quinn no pudo ni terminar su frase tras sentir como la boca de la morena se perdía justo en aquel punto que estaba a un paso de estallar – Dios! Dios! Dios! – Grito
Los movimientos de Rachel cada vez eran más rápidos y los espasmos de Quinn más seguidos, estaba llegando al cielo…y entonces lo entendió, entre gemidos y gritos, lo entendió…"La venganza no siempre es mala, a veces es necesaria para poder alcanzar el cielo"
Q: Dios! Bendita venganza! Bendito cielo! – Gimió al mismo tiempo que esbozaba una pequeña sonrisa...
"Dos rojas lenguas de fuego que a un mismo tronco enlazadas, se aproximan y al besarse, forman una sola llama" (Gustavo Adolfo Bécquer)
NA: Para no gustarme estas escenas me estoy dando cuenta que escribí unas cuantas ahahaha, bueno…una vez más no me cuadraba todo, así que cambie algunas cosas si ven algo raro me avisan. Gracias de nuevo :)
