- No tan rápido, aun no hemos acabado, pero puedes dejártelos ahí abajo.
- ¿NO?
- No. queda lo de la residencia y lo de Sharon.
- ¿Tú también me vas a prohibir verla? (Blair decidió escoger el tema de Sharon, porque la discusión sobre los squatters lo tenía más que perdida)
- ¿También?
- El abuelo me prohibió que volviera a acercarme a Sharon (dijo sonando triste).
- No te voy a prohibir que veas a Sharon. Bueno los próximos 2 meses si, pero solo porque no vas a poder ver ni a Sharon ni a nadie más porqué estarás castigado. Pero eso si hijo, ten cuidado, Vicky al principio era un encanto y después acabó siendo una auténtica…(quería decir puta, pero no delante de su hijo) pesadilla.
- Sharon no es como Vicky.
-bueno hijo, eso espero. Ahora háblame que hiciste con el dinero que te di para el hospedaje en la residencia y lo del hospital ese.
- el dinero fue para pagar los viajes, y bueno, estoy escribiendo un articulo sobre las tribus urbanas y los squatters son realmente interesantes (Jim lo volvió a interrumpir)
- Así que volviste a poner tus estudios por encima de tu integridad física ¿no? Y volviste a mentirme para salirte con la tuya ¿no? (Blair asintió tímidamente con la cabeza). ¿Tú no ves un patrón aquí? ¿Por qué yo lo veo muy claramente? (Jim empezó a contar con los dedos) Blair quiere algo. Blair sabe que es peligroso o que está mal (arqueando la ceja). Blair hace aquello que sabe que está mal o peligroso. Blair miente para cubrir sus espaldas. Jim descubre en su mentira a Blair. Blair intenta utilizar toda su labia e inteligencia para no afrontar las consecuencias de sus malos actos y Jim se ve obligado a castigarlo porque parece que por muy inteligente que sea Blair no es capaz de aprender que no debe mentir y ponerse en peligro su vida.
- ¿obligado? por mi no…
- Blair, no estás en posición de hacerte el graciosillo (dijo muy secamente). Cómo he dicho esta vez voy a intentar que quedé el mensaje bien grabado en esa cabezota tuya. Y si para eso tengo que darte una buena zurra con el cepillo ahora y después 16 chirlos con el cinto cada noche antes de acostarte durante toda una semana, eso es lo que haré.
- ¿el cinturón? ¿Una semana?
- SI, Blair, esta vez te luciste a base de bien así que no me dejas más remedio que ponerme también yo a la altura de las circunstancias.
- Papaaaaaaaaaa no
- Papa si. Blair ahora te quiero sobre mis rodillas y nada de más tonterías. Y los próximos 7 días antes de acostarte irás a mi despacho y allí te daré un chirlo por cada año de vida. Y realmente espero que aprendas de una vez por todas y jamás tengamos que volver a repetir esto.
- papi, por favor no (en un patético intento de ablandar el corazón de su padre).
- ¿papi? Blair no voy a cambiar de idea por muchos papis, y por muchos pucheritos que hagas. Tú decidiste engañarme y poner tu vida en peligro y ahora tienes que apechugar con las consecuencias. Tu mismo hiciste la cama ahora y te toca dormir en ella. Por cierto, el resto del mes hasta que me den vacaciones en el trabajo y nos vayamos con el abuelo de vacaciones, vas a estar muy entretenido con trabajos de limpieza, también vendrás a correr cada mañana conmigo y tiempos de reflexión.
- papá, te prometo que nunca más te mentiré y pondré mi vida en peligro, pero por favor no me pegues cada noche.
- Blair, sobre mis rodillas, cada segundo que tardes cuenta (y Jim se remangó las mangas, agarró el cepillo y se picó en la rodilla para indicarle que se colocara. Blair se acercó lentamente hacia su padre) Calzoncillos abajo, no los vas a necesitar por un buen rato. (Blair lo miró horrorizado, su padre le había pegado con el cepillo antes. Y dolía como un condenado. Pero nunca antes le había pegado des de un buen principio con el cepillo. Y tampoco le había pegado jamás con un cinturón. Blair sabía que el cinturón dolía una vez un novio de su madre lo usó con él por adentrarse en la selva a solas y cuando ya empezaba a oscurecer. Una experiencia que se había jurado que jamás repetiría).
