CAPITULO 21. UN AÑO DESPUÉS
Después de que dejé a los Cullen, Nathan me llevó con un vampiro experto en artes marciales, fue una tarea difícil, pero después de varias semanas logré ser tan buena como mi instructor. Cuando no estaba entrenando, me dedicaba a practicar con mi escudo, poco a poco fui guardando más recuerdos y reteniéndolos ahí, eso me tomó casi seis meses. Estuvimos viajando por toda América, conocí a vampiros con dones y habilidades muy interesantes, aprendía algo de cada vampiro, tácticas de combate, diplomacia, aprendí a interpretar las expresiones faciales, cosa complicada en los vampiros pero con nuestra poderosa vista podíamos detectar cualquier mínimo movimiento que indicaba alguna emoción.
Después de mucho ensayo y error, descubrí que había tres formas de absorber dones: una era la de la furia con esta podía absorber mas de un don, pero eso ya lo había experimentado, la otra era cuando un portador utilizaba su don y me tocaba y la ultima y mas conveniente era imaginando un nube plateada saliendo del portador y entrando en mi, también pude lograr mantener esos dones por varios días aunque el portador original estuviera lejos. Lo más duro que aprendí sobre mi don fue cuando Nathan cayó en el abismo, él se ofreció para practicar la absorción de energía vital, (la nube dorada) solo que me excedí, él duró casi tres semanas ausente.
Para que los vampiros que conocí, no desconfiaran de mi, tuve que cambiar el color de mis ojos, bebí sangre humana. Al principio, la robaba de los hospitales, pero después Nathan me convenció de que necesitaba varios recuerdos bebiendo directamente de un humano, así Aro confiaría en mí. Fue un alivio no poder leer la mente ni percibir emociones, pero solo con la mirada aterrada de los humanos me sentía fatal por días, la sangre era exquisita pero por lo mal que me sentía no valía la pena. De ves en cuando iba a mi mundo a dar señales de vida, aunque aquí había pasado un año, allá, gracias a que hacia algo más que escuchar, solo habían pasado dos semanas.
A los pocos días que dejé la mansión, Edward me llamó.
-Debiste contarme- fue lo primero que dijo cuando contesté
-No me hubieras dejado-
-Tienes toda la razón… ¿Dónde estas?- exigió
-Basta Edward, dijiste que solo hablarías- escuché la voz de Alice
-¿Cómo están todos Alice?- dije normalmente sabiendo que ella me escucharía
-¿Segura que quieres saber?- preguntó
-¿Tan mal están?-
-Sí, me esta volviendo loco la decepción de Carlisle, la tristeza de Esme, la rabia de Rose y Jake, el dolor y confusión de Bella y la depresión de Nessie- dijo Jasper
-Humm… no hagas nada para calmarlos… Nessie tiene que recordar todo eso- dije con dolor -¿Y Emmett?-
-Aquí estoy hermanita- casi gritó, en su voz se notaba que sonreía
-Lo siento Jade, estábamos tan conmocionado con tu partida que no nos dimos cuenta que este- se escuchó un golpe sordo –estaba tan cerca que pudo escucharnos cuando le explicamos todo a Edward- dijo Alice
-A ver me dejaron llamarla para hablar con ella… ahora váyanse- dijo Edward
-Cuidado Jade tanto tiempo a solas con ese nalgón te puede hacer caer es sus brazos- dijo Alice en tono juguetón, Edward gruñó y yo me reí.
-Después te llamaré- dijo Jasper
-Adiós hermanita, yo sabía que no podías decirle esas cosas tan feas a Ness- dijo Emmett
-Adiós Emmett Pooh- dije con melancolía él se rió fuerte.
-¿Cómo estas?- dijo Edward con tranquilidad
-Estoy bien, estoy aprendiendo artes marciales y trabajo en mi escudo-
-¿Nathan no ha intentado algo contigo?- preguntó obviamente con los dientes apretados
-No, él sabe perfectamente lo que siento-
-¿Qué sientes?-
-Te amo Edward, lo que dije para nada fue cierto, no necesito nada mas que a ti y… eres un millón de veces mejor que cualquier vampiro o humano- susurré eso ultimo. Haciendo que soltara una carcajada.
-Yo también te amo, cuídate… tengo que colgar, Jacob viene… te amo mi Jade-
-Yo también te amo y sabes que siempre seré tuya- dije con una sonrisa.
Fue la única llamada que contesté, no quería tener más recuerdos de ellos, no sabía si mi mini escudo tenía capacidad limitada y no me quería arriesgar, la tentación de hablar con ellos era mucha, por lo que me deshice de mi celular.
Nathan y yo estuvimos días pensando como llegar a los Vulturi, no podía llegar a su castillo se supone que solo la guardia, y unos pocos vampiros saben la forma de entrar. Podía aparecerme en Volterra, pero no podía presentarme con algún guardia y decir, "Hola soy Jade y tengo un excelente Don que tal vez Aro quiera coleccionar" se reirían de mi en mi cara y me sacarían de la ciudad a patadas.
-¿No conoces a nadie en el que Aro confié?- preguntó Nathan
-Carlisle, pero creo que ya no confían uno en el otro- dije apretando los labios, en eso lo recordé –ya sé quien nos puede ayudar, préstame tu teléfono- el me dio su celular expectante, marqué el número y esperé
-¿Diga?- contestó una mujer
-Habla Edward, puedo hablar con Eleazar- dije fingiendo perfectamente la voz de Edward
-¡Edward, que alegría escucharte!, soy Tanya- dijo toda coqueta. ¡Demonios!, ¿no podía haber sido otra la que contestara? Pensé
-Oh, hola Tanya, me pasas a Eleazar, por favor- fui fría, tal y como Edward debería de ser con ella
-Uy, que descortés, esa mujercita te quitó la caballeroso- dijo fingiendo sentirse ofendida
-Es urgente Tanya, pásame a Eleazar- dije como si estuviera hablando con una retrasada mental
-Está bien- dijo molesta, lo cual me hizo sonreír.
-¿Edward?- dijo Eleazar
-No, soy Jade- susurré
-Oh, espera, deja salir de la casa- susurró igual que yo -¿Qué pasa?
-Necesito tu ayuda, ya estoy lista para presentare a los Vulturi, pero no sé como hacerlo-
-Humm… tienes que mostrarle a un guardia tus habilidades y sobre todo caerle bien, me parece que con la seducción no tienes problema, ¿verdad?-
-He practicado bastante con eso, pero será suficiente con eso… quiero decir, la opinión de un guardia no es poca cosa para Aro, Cayo y Marco-
-No si te acercas al guardia correcto y solo tienes que convencer a Aro-
-Humm… ¿a quien me recomiendas?-
-Puede ser Demetri, Alec o Felix… tendrías más suerte con alguno de los dos primeros- me aconsejó – ¿en realidad estás lista?
-Eso creo… he aprendido muchas cosas este año, ya puedo mantener ocultos algunos de mis recuerdos, puedo absorber los dones cuando yo deseé, pero todavía se me complica controlarlos, necesito saber como los manejan los portadores originales, y no creo que alguno de la guardia me lo quiera explicar sin antes decirle para que quiero saber-
-Tienes razón en eso, hum… que te parece si yo te ayudo con eso, conozco muy bien como controlan sus dones, ¿te interesa?-
-claro que sí-
-Está bien, entonces nos vemos donde nos vimos la última vez-
-Está bien ahí estaré, gracias Eleazar-
-No hay de que, como te dije tu nos beneficiaras a todos, nos vemos- dijo y colgó.
Le entregue el teléfono a Nathan y le sonreí cosa que tenia mucho tiempo sin hacer él sonrió pero no había alegría en su mirada, él sabía lo que seguía.
-Bueno Nathan, aquí nos despedimos-
-¿Por qué?- preguntó siguiendo lo planeado.
-Quiero valerme por mi misma por un largo tiempo, desde que fui transformada nunca he estado sola y sería una experiencia muy interesante, además me gustaría viajar a Italia- dije sonriendo él hizo una mueca
-No me gusta Italia- mintió, muy bien debo decirlo
-Lo sé… gracias por todo- dije y lo abracé con fuerza, el me abrazó de la misma manera. Se separó un poco para ver me a los ojos.
-Te voy a extrañar- dijo y besó mi frente
-Yo también- me solté de sus brazos y le di la espalda para empezar mi viaje pero él me agarró de la mano y me jaló para quedar frente a él de nuevo.
-Tal vez tu guardes este recuerdo, pero yo no- susurró y juntó sus labios a los míos, fue un beso tierno y dulce, nuestros labios se movían con un ritmo lento, no había pasión un deseo en ese beso, puro cariño, fue muy lindo. Nos separamos nos dedicamos una rápida sonrisa y yo me alejé corriendo.
Al día siguiente, me reuní con Eleazar y para mi sorpresa ahí estaba Carlisle, me paré en seco cuando lo vi, él me miraba con seriedad y algo de sorpresa.
-Carlisle…yo- empecé pero él negó con la cabeza y se dio la vuelta para irse, eso me dolió mucho, pero Eleazar lo agarró del brazo
-Escúchala Carlisle, todo lo que hizo tiene un explicación-
-Ninguna explicación vale por lo que nos hizo, yo la quería como una hija- dijo con tristeza. Que haya hablado en pasado me dolió de sobre manera.
-Lo siento Carlisle, pero tenía que hacerlo- dije con la cabeza gacha
-¿Tenías que lastimar a Nessie de esa forma?... ¿A Edward… a Esme… a mi?- lo ultimo lo dijo con mucho dolor
-Ella lo hizo por Rennesmie- dijo Eleazar. Yo levanté la mirada y Carlisle se había girado para mirarme con el ceño fruncido, yo asentí.
-Tuve una visión, los Vulturi la atraparan y yo…- las palabras no me salieron
-Y ella será parte de la guardia para ese entonces- termino Eleazar la frase por mi.
-¡¿QUÉ?!- dijo Carlisle en un tono que jamás le había escuchado, era entre enojo, dolor y decepción. -¿por eso fuiste a mi casa, para engañarnos y atrapar a mi nieta?
-¡NO!- dije con los ojos muy abiertos –yo seré parte de la guardia para protegerla, por eso me tuve que ir, tenía que prepararme- dije rápidamente esperando que notara la verdad en mis palabras
-Es cierto Carlisle, Alice lo sabe- dijo Eleazar
-También, Jasper, Emmett y Edward- informé
-Ahora entiendo- dijo Carlisle
-¿Qué entiendes amigo?-
-La actitud de esos cuatro, nunca te defendían pero jamás hablaba mal de ti y Jasper nunca intentó calmar las cosas y Edward estaba demasiado tranquilo a pesar de todo lo que le dijiste- dijo mirándome a los ojos, su mirada era de duda pero ya no era de reproche y decepción
Di uno pasos titubeantes hacia él, estaba feliz de verlo pero temía que me rechazara, sonreí cuando él acortó la distancia y me abrazó, sollocé por lo feliz que me sentía, tener a mi padre abrazándome con tanta fuerza me daba el coraje para continuar.
-Perdóname Carlisle- dije entre sollozos, él se apartó un poco para verme a los ojos.
-¿Ya no soy tu padre?- dijo con las cejas elevadas, sonreí de oreja a oreja y me apreté a él nuevamente
-Siempre serás mi padre… te quiero papá- dije con todo el amor que sentía por él.
-Yo también te quiero hija… fue un año muy triste el que me has hecho pasar- me reprochó pero me dio un beso en la sien.
-Lo siento- besé su mejilla- lo siento- besé la otra mejilla -lo siento- besé su frente. Él se reía muy fuerte.
-Bueno, después de este conmovedor reencuentro, empecemos con nuestro motivo de estar aquí- dijo Eleazar. Carlisle dejó un brazo sobre mi hombro y se giró para que quedáramos frente a Eleazar.
-¿Y porque estamos aquí?- preguntó mi padre.
-Jade quiere conocer más sobre los dones de la guardia y creí que tú nos podías ayudar con eso-
-imagino que esto tiene que ver con proteger a Ness- dijo Carlisle mirándome
-Mas bien tiene que ver con mantenerme a salvo de convertirme en una esclava de los Vulturi- aclaré
-Ya veo, si sabes sobes sobre sus dones y los controlas sabrás como utilizarlos para que no te perjudiquen- reflexiono Carlisle
-No crees que mi padre a parte de hermoso es inteligente- le dije a Eleazar orgullosa, él torció los ojos y Carlisle se rió.
-Bueno empecemos- dijo Eleazar.
Nos pasamos las siguientes horas analizando a cada uno de los Vulturi y a su guardia principal, Carlisle y Eleazar me explicaron como cada uno de ellos controlaba su don y como se sentían de esa manera yo podía darme cuenta cuando lo utilizaban en mí y poder actuar rápidamente.
Lo siguiente fue lo que aprendí de cada uno
Aro: Ve todo lo que ha pensado una persona al tocarle, presta más atención a los recuerdos que conllevan sentimientos muy fuertes, como amor, odio y dolor. Mi mini escudo era mi mayor arma contra él, pero me aconsejaron que evitara lo más que pudiera que me tocara.
Marco: Ve las relaciones de amor, amistad, lealtad... que hay entre las personas. Puede crear relaciones entre personas, unirlas o separarlas. Me dijeron que él nunca intervenía prefería dejarle esa labor a Chelsea. Eleazar y Carlisle estuvieron de acuerdo en que la indiferencia y su característico aburrimiento se debían a Alec.
Alec: Te deja inmóvil. Te priva de todos los sentidos, con una espesa niebla. Lo único que podía hacer era fingir que su don me afectaba mucho mas que los demás, es decir que cuando sintiera aturdimiento fingiera que me dejaba sin percibir nada, de esa manera él solo utilizaría lo mínimo de su don y con suerte mi mini escudo seria suficiente para repelerlo, pero tenía que estar muy pendiente. Me dijeron que Alec imagina una niebla rodeando al su victima, que tal vez yo podría verla después de absorber su don.
Jane: Te hace sentir un dolor insoportable (como fuego), con tan solo mirarte. Es un poder mental, es decir, que el dolor no es real, no es físico, ella provoca que tú creas que tienes dolor. Me recomendaron que no la hiciera enojar y sobre todo que tuviera cuidado con Alec, ella se sentía dueña de él y cualquier cosa que amenazara con arrebatarle a su hermano era razón suficiente para enfurecerla. Carlisle y Eleazar tenían la esperanza que mi mini escudo me protegiera y no sintiera tanto dolor.
Chelsea: Afianza o suelta los lazos entre las personas. Es útil para romper las relaciones de aquelarres y mantener unidos a los Vulturis, Aro utiliza el poder de Chelsea para hacer que los vampiros con grandes dones se unan a su guardia. Con este era con el que tenía que tener mas cuidado, si Chelsea utilizaba todo su don podría hacer que yo quisiera defender a los Vulturis y por lo tanto no protegería a Nessie. Me dijeron que en ella era literal lo del lazo, ella imaginaba una especie de cuerda que unía a dos o más personas, el grosor de la cuerda dependía de que tan unidos quisiera ella o aro que fueran las personas.
Demetri: Es el rastreador más eficaz que existe. Él busca a las personas por la esencia de la mente de cada uno. Al mencionar la esencia me asusté pero Carlisle me recordó que él no sabía como era la esencia de Bella por lo que no encontraría el vinculo. Con él no había mucho que hacer solo tenía que asegurarme de que confiara en mi para que no me estuviera rastreando todo el tiempo.
Heidi: Atrae a las personas. Es la pescadora y el cebo de los Vulturis, les trae presas para que se alimenten. Lo más que me podía pasar con ella es que me cayera extremadamente bien, pero por lo regular ella utilizaba su don solo con los humanos.
Renata: Escudo que te desvía de tu objetivo, actúa contra los ataques físicos. Es la guardaespaldas personal de Aro. Mientras no ataque a Aro no habría ningún problema. El escudo es igual al de Bella, una capa elástica que cubre y hace brillar a los protegidos. Ese sería un excelente don en caso de una pelea.
Dídima: era la esposa de Marco ella tenía un aura de felicidad que siempre la rodeaba, con lo que se ganaba el afecto de muchos y otros tantos se enamoraban de ella. Yo no entendía porque me Eleazar me platicaba del son de un vampiro muerto, cuando le pregunté su respuesta me dejó atónita. Me contó que después de su muerte él continuaba percibiendo él don de ella y dijo que si podía absorberlo me serviría para obtener la confianza de todos.
-¿Qué quieres decir con que la percibiste después de muerta?- pregunté confundida
-Yo tampoco lo entendía, pero descubrí que a Dídima le apasionaba todo lo referente a la magia y descubrí un libro donde había varios hechizos y en uno de ellos se unían las esencias de dos amantes- explicó Eleazar, dejándome mas confundida
-He leído sobre eso, es un hechizo que se hace para que las esencias de los amantes permanecieran juntas toda la eternidad- dijo Carlisle
-¿Quieren decir, que Dídima sigue a lado de Marco?- pregunté incrédula
-Eso es lo que creo- dijo Eleazar más seguro de lo que sus palabras decían
-Y si no puedo verla, ¿como podré absorber su don?-
-Humm… eso tendrás que averiguarlo tú, pero estoy seguro que donde esta Marco está Dídima- aseguró Eleazar
-No está bien que un vampiro diga esto pero… ¿no les parece una locura hablar de magia y fantasmas?- dije con la cejas elevadas. Carlisle y Eleazar se rieron.
-Tienes razón, no está bien que siendo un ser mitológico creas que es una locura la magia y los fantasmas- dijo Eleazar, haciendo que riera junto con ellos.
-Bueno, ya es hora- dije cuando nos calmamos. Carlisle me abrazó y me deseó suerte y mucho control, fue difícil soltarme de su paternal abrazo pero lo hice.
-¿Cuánto a crecido Ness?- le pregunté preocupada
-Aparenta ser una jovencita de doce o trece años- dijo dejándome muy sorprendida
-Creció lo que debía crecer en tres años… eso me deja menos de dos años antes de que se la lleven- dije muy preocupada
-Ve en paz hija, nos volveremos a ver- dijo Carlisle volviéndome a abrazar y depositando paternales besos en cada mejilla
-Te quiero papá- dije y salí corriendo rumbo al aeropuerto.
Ya había programado mi vuelo, así que en un par de días estaría en Italia. Cuando llegué me sentía muy nerviosa, repasaba mentalmente todo lo que había aprendido en el último año. Me aseguré de mantener al descubierto solo los malos recuerdos que tenía de los Cullen, que no eran muchos, oculté la existencia de mi otro mundo, el verdadero poder de mi don como que podía absorber mas de un don sin dejar débil al portador original, que podía absorber la seducción natural de los vampiros y sobre todo que podía absorber la energía vital para darle mas poder a mis dones absorbidos.
Pasé dos semana observando Volterra, lo suficientemente lejos para que no me detectaran, Hedi salió una veces cada semana y regresó a los dos días con su pesca, me estremecí al pensar que yo tendría que alimentarme de esa manera, yo continuaba robando sangre de los hospitales.
Me di cuenta que cada guardia tenía un día libre, bueno eso parecía ya que salían en cuanto anocheciera y regresaban hasta el siguiente anochecer y comentaban lo que habían hecho, no era muy diferente a lo que hacían los Cullen, compraban, organizaban juegos deportivos, o simplemente seducían algún humano para divertirse siempre sin llamar la atención. Siempre salían en parejas o grupos. Alec, Dimitri y Jane salían los miércoles, así que ese día sería mi oportunidad para "presentarme".
Tuve la suerte que al siguiente miércoles encontré a dos vampiros sedientos por lo tanto irritables, el único inconveniente era que estaban muy lejos de Volterra, ningún vampiro que quisiera seguir existiendo cazaría en territorio Vulturi, así que primero los seduje para que me siguieran, cuando estuve lo bastante cerca para llamar la atención de Alec, Demetri y Jane, ataqué a los vampiros que con lo sedientos que estaban solo fue necesario un puñetazo a cada uno para que me atacaran. El año de entrenamiento me sirvió muy bien, uno de los vampiros era muy fuerte por lo que absorbí esa fuerza.
(Pausa: el absorber habilidades es algo que simplemente pasa no necesito imaginarme ninguna nube, ni ponerme furiosa y no es necesario que me toquen, muchas de las veces ni cuenta me doy de mi nueva habilidad)
Fue sencillo mantener controlada la pelea, de vez en cuando dejaba que me golpearan para que se sintieran confiados y no terminaran huyendo, a los dos minutos de iniciar la pelea ya tenia a tres espectadores, que como había imaginado no me ayudarían solo observarían, me moví de tal forma que los vampiros les daban la espalda y yo podía ver a mi público, era genial que hubiera cinco vampiros, así que Demetri no podría resistirse a mi seducción. Continué peleando, luciéndome ante ellos y mandándole miradas y sonrisitas seductoras al guardia quien parpadeaba deslumbrado, sonreí en mi interior pero me pude eufórica cuando me di cuenta que Alec también estaba deslumbrado, Jane tenía los ojos muy abiertos y no me quitaba la mirada de encima. Seguí jugando con los vampiros un par de minutos más antes de decidir que era suficiente de presumir mis habilidades en el combate, en unos cuantos movimientos rápidos decapité a los vampiros. Me dije a mi misma que con ese acto había salvado a varios humanos, pero no pude evitar pensar en Carlisle y su negativa a la violencia, le di la espalda a mi público para poner mi mejor cara de satisfacción y de orgullo a lo que acababa de hacer, aunque me sentía un monstruo. Es por Ness pensé antes de darme la vuelta con una sonrisa deslumbrante.
-Creo que deberías deshacerte de eso- dijo Demetri señalando los cuerpos de los vampiros.
-Humm… no tengo como encender una hoguera- dije coqueta
-Yo me encargo de eso- se apresuró a decir Alec, Jane lo fulminó con la mirada pero su hermano la ignoró. En un parpadeo los cuerpos de los vampiros ya estaban ardiendo.
-Eres una excelente combatiente- dijo Demetri mirándome de arriba abajo, yo me moví inocentemente mostrando mas mis curvas.
-Soy Alec- dijo él vampiro sonriéndome con la mano extendida, le sonreí y apreté su mano
-Soy Jade-
-Mucho gusto Jade, él es Demetri- el aludido se acercó a mi y me dio un beso en la mejilla -y ella es mi hermana Jane- la muñeca rubia con actitud de demonio me sonrió a medias.
-Eres muy linda- dije, con eso logre una sonrisa completa. Había aprendido que con Jane tenía que elevarle el ego.
Me invitaron a pasar la noche con ellos (en el buen sentido de la frase), fuimos al teatro solo para burlarse y presumir que ellos podrían hacerlo mucho mejor que los actores en escena, también fuimos a un bar, jugamos con el orgullo humano, Demetri y Alec retaron a unos pobres humanos a jugar billar, apostaron una fuerte cantidad de dinero, obviamente ellos ganaron sin problema. Jane solo los observó y fulminaba con la mirada a cualquier humano que intentara acercarse, yo me dediqué a coquetear con Demetri y Alec, pero mas con el primero, no me quería arriesgar a que Jane utilizara su don sobre mi.
Cuando salimos del bar decidimos ir a caminar como turistas, yo les había dicho que no tenía mucho como vampira y que no conocía mucho del mundo por lo que amablemente se ofrecieron a mostrarme todo lo que los humanos admiraban de Italia. De cuando en cuando Demetri pasaba su brazo por mi cintura yo lo dejaba unos segundos y después me deshacía gentilmente de su brazo, Rose alguna vez me había dicho que esa era una buena táctica para mantenerlos interesados. Alec era mas tímido lo mas que hizo fue rosar mi brazo con el suyo, me pareció lindo, pero de inmediato me regañé por sentir algo más que desprecio por un Vulturi.
-Son tan ingenuos los humanos- dijo Jane mirando a una pareja, que por las sonrisas y los anillos en sus dedos se podía decir que eran recién casados –se creen invencibles cuando están enamorados
-Pues por tu experiencia, no son los únicos seres que se sienten así, hermanita- dijo Alec, eso provocó que Jane lo golpeara en el brazo
-Jane se enamoró de un vampiro, que no la quiso por su eterna apariencia de niña- me susurró Demetri en el oído –eso la hizo algo amargada-
-Te escuché, Demetri- dijo Jane molesta
-Pero de algo si tienes razón- dijo Demetri –los humanos son ingenuos, insignificantes… no entiendo como algunos de nosotros pueden verlos como algo mas que alimento
-Te refieres a los Cullen, ¿verdad?- dijo Alec. Esa era mi oportunidad de agradarles más.
-Los Cullen- dije entre dientes y con desprecio
-¿Los conoces?- preguntó Alec sorprendido por mi expresión
-Por desgracia… me dio curiosidad su forma de vida y lo intenté junto con mi novio…-
-¿Tienes novio?- dijeron Demetri y Alec a la vez
-Tenía, Arthur no congeniaba mucho con ellos y varias veces me pidió que nos fuéramos, pero como yo hacía que la engendro esa no creciera tan rápido, hicieron todo lo posible para que Arthur me dejara- dije molesta, mas conmigo misma por decir esa sarta de mentiras
-Sabía que esa apariencia de santos solo era una fachada- dijo Jane
-¿Qué hicieron para que él se fuera?- preguntó Alec con delicadeza
-Uno de ellos controla las emociones por lo que me invadía constante mente de lujuria provocando que… descargara mi lujuria con él- dije bajando la cabeza
-¿Te refieres a que, prácticamente te obligaron a que engañaras a tu novio?- dijo Jane con evidente sorpresa, yo me limité a asentir.
-No solo eso, Edward- dije su nombre con desprecio imaginándome que decía el nombre de Aro o de Cayo –le dijo que yo le pertenecía y que lo amaba, cuando Arthur me enfrentó yo no pude negarlo porque en realidad sentía que amaba a Edward, cuando mi novio me dejó descubrí que ese sentimiento era producido por Jasper- dije mirando a la nada furiosa por todo lo que tenía que mentir.
Nadie dijo nada por un rato, sus expresiones iban de sorpresa a molestia y después a comprensión y apoyo, esas dirigidas hacia mí. Excelente, ya cayeron pensé orgullosa de mi misma.
-Bueno chicos, fue un gusto conocerlos- dije y me despedí de beso de cada uno y me di la vuelta para irme
-Espera- dijo Alec. Sonreí sabiéndome triunfadora y me di la vuelta para mirarlos expectante.
-Es muy buena en la pelea, y por lo que dice tiene un don, además conoce y odia a los Cullen- susurró Alec a Demetri –A Aro le encantará-
-¿Qué pasa?- dije fingiendo no entender
-Tengo que avisar, así que ellos te explicaran- dijo Demetri y corrió lo mas rápido que un humano podía hacerlo cuando estuvo lo suficientemente lejos de la vista humana utilizó su velocidad vampírica.
-Me explicas por favor- quería que me lo dijeran, necesitaba saborear mi triunfo después de convertirme en asesina, mentirosa y traidora, por lo menos eso me haría sentirme un poco mejor.
-Nosotros somos parte de una gran familia- dijo Alec. Yo no hubiera elegido la palabra familia cuando tienes que llamas "amo" a alguien –y creemos que tú serías un muy buen miembro de nosotros-
-Déjame utilizar mi lógica… estamos en Italia y Demetri se fue rumbo a Volterra, entonces debo entender que a la familia a la que pertenecen son los Vulturi- me estaba sorprendiendo a mi misma de lo bien que podía fingir, tal vez esa era una habilidad natural de Jane o de Alec, jamás me había sentido tan confiada mintiendo.
-Sí, de ellos te estamos hablando- dijo Alec con una sonrisa, yo lo imité lo mejor que pude.
-¿Quieren que yo sea parte de la familia de vampiros mas poderosa que existe?- Alec asintió, Jane también asintió pero algo dudosa
-Bueno, nosotros si queremos, pero todo está en la decisión del amo- aclaró Alec –pero estoy seguro que le impresionaran tus habilidades en el combate.
-¿Qué don tienes?- soltó de repente Jane
-Soy éponge- dije encogiéndome de hombros, quitándole importancia a mi don
-Un don muy raro… pero eso es mejor, ninguno en la familia tiene esa clase de don- dijo Alec sonriendo –vamos, Demetri ya debió de haber informado, seguro nos esperan-
Corrimos hasta la ciudad me guiaron por Volterra, hasta el pasillo a lado del reloj, donde Bella encontró a Edward. Demetri nos esperaba con una gran sonrisa.
-Aro te espera, le impresionaron tus habilidades- dijo muy emocionado. Yo sonreí.
Muy bien Jade, inicia el infierno me dije cuando empezamos a correr por el túnel.
Aqui les dejo este capitulo... espero que les haya gustado
Al perecer mi musa está vastante interesada en que termine esté Fic... ya estoy trabajando en el siguiente capitulo lo mas probable es que mañana o pasado actualiza...
Calculo unos cuatro o cinco capitulos mas para poder enfocarme en mi otro fic
Bueno besos
Yeyet
