Vick dice: les recomiendo que entren a YouTube y busquen la canción 'El club de los humildes' en la versión de Acapulco Fest para entender este capítulo.

Robotech

Cuentas por cobrar

Cuentas por Cobrar

Por Vick Peña.

La mujer vestida con un ligero traje de noche que exponía su grácil y bien formada figura salió al escenario donde ya era esperada mostrando sus muy delicadas y esculpidas piernas bajo su minifalda color amarillo, agitando su cabello de manera sexy y juguetona para que su público la admirara; su manera de caminar arranco suspiros en la audiencia masculina y envidia en la femenina, pero en todos ellos el común denominador fue el encanto.

Henry Global colgó el teléfono y, por largo rato, se quedó callado, mirando por la ventana, cruzando los brazos después de darle a Claudia su aparato.

La mujer de piel blanca como la nieve y cabello azul avanzo hasta el centro del escenario seguida por las luces de los reflectores y, al llegar hasta el pedestal que sostenía el micrófono lo tomo con unas manos que parecían esculpidas por los mismos dioses y lo acerco a su boca.

Claudia quería saber que pasaba, pero sabía, después de años de estar con el Almirante, que era inútil; él no le respondería, probablemente solo emitiría un gruñido y luego seguiría en silencio hasta que procesara lo que fuera estaba en su mente.

La audiencia que había aplaudido sus apariciones cayo inmediatamente y puso atención a lo que aquella hermosa mujer, la diva que había tomado el lugar que Min May había dejado, tenía que decir.

Solo que esta vez no tenía ese dato por lo que no atinaba a irse o quedarse.

Después de diez minutos de revolotear por la sala decidió lo segundo, pero en su camino hacia la puerta escucho su nombre seguido por una orden tan ridícula que ella se negó rotundamente

"¡Hola a todos!" dijo con una voz dulce y llena de sentimiento. "Es un placer estar aquí en ciudad Macross esta noche." La mujer sonrió a todos y a nadie y recibió una larga ovación. "fue aquí donde la inspiración de todos nosotros partió hacia la eternidad y es para mi un honor abrir este memorial en su honor con una canción que sin lugar a dudas dice lo que todos sentimos…" ella hizo una pausa mientras dos enormes Zentradi en tamaño natural se colocaban atrás de ella con sendas guitarras eléctricas.

Un tercero estaba muy atrás, sentado tras una batería.

La discusión que siguió fue larga, ella objetando categóricamente, listando mil y unas razones –válidas todas ellas—por lo que cual no debía hacer lo que él quería.

El Almirante repitió la misma orden una y otra vez, como un niño obstinado en conseguir un caramelo hasta que Claudia suspiro pesadamente y salió a cumplir con lo que se le había pedido no sin antes escuchar un listado de peticiones que acompañaban a la orden original que hizo que su enojo creciera.

El trio de músicos Zentradi que la acompañaban saludo a la audiencia con un gesto y una agitación de su larga cabellera rockera y luego esperaron la señal para empezar.

"…Esta es una canción antigua, de antes de las guerras que unieron a nuestros mundos, es una canción de soledad y arrepentimiento pero más que todo de unión con aquello que mas queremos y que por alguna razón ya no esta con nosotros… " la cantante alzo la vista, adopto una pose altiva y continuo " Soy Janeth Starlight…únanse a mí en esta celebración!"

Así que ahí estaban.

Cuarenta kilómetros fuera de Ciudad Macross.

Las instrucciones habían sido claras.

Tomar un coche sin marcar.

Salir de la ciudad.

Sin guardias.

Sin armas.

Conducir a las coordenadas que se le habían proporcionado.

Y el show comenzó.

La música de los instrumentos de tamaño gigantesco que los Zentradi tocaban llenó aquel escenario que los muy hábiles ingenieros de la isla Áshima habían construido sobre el lago y entre los brazos del gigante restaurado.

El Daedalous y el Prometeus servían como anclas para la estructura que contenía el escenario, los vestidores, el backstage, las gradas y, bajo esta, dos pisos para un par de bodegas, una rampa de servicio y un acceso para el personal de protección que era revisado por un muy atento personal para no dejar pasara cualquiera.

Para entrar a los camerinos debían accesar por la puerta del Daedalous y de ahí bajar por un ascensor hasta el nivel donde se conectaba la estructura a una de las puertas del navío.

Ahí había otro elevador que se abría hacia un amplio pasillo que llegaba a un grupo de camerinos, salas de espera, guardarropas y demás, dispuestos en forma de abanico que tenía al fondo, un elevador y unas escalerillas que subían rumbo al nivel uno bajo el escenario.

Las ventanas de aquel lugar indicaban que estaban bajo el agua.

Como los músicos que llevaba Janet eran Zentradi de tamaño normal -para acrecentar las posibilidades de éxito de la estrategia, - habían llegado en un transporte de tropas que había aterrizado en el Prometeus y desde ahí habían bajado a tomar lugares después de bajar su equipo.

Janeth, Señorita Macross y nueva diva empezó las estrofas iniciales de su canción

Las coordenadas los habían llevado a un camino que se adentraba en el yermo desolado resultante de la Lluvia de la Muerte por el que regularmente circulaban aventureros del desierto en sus vehículos todo terreno y no vehículos de lujo como el del Almirante.

Aun así, el conductor había hecho un buen trabajo llevándolos hasta las coordenadas.

El lugar era una explanada desértica sin vegetación accesible desde cualquier lugar y sin rasgos distintivos…era un lugar solitario en el desierto a las 2 de la mañana en una noche estrellada.

Las luces, lejanas, de ciudad Macross eran apenas perceptibles en el horizonte detrás del Almirante que había bajado del coche con la ayuda de Claudia pues su cita estaba arribando.

-"Es la conclusión…que no se esta mejor…yo te necesito alrededor."

El SDF-1, imponente y majestuoso se erguía detrás del escenario improvisado sobre el lago y al cual habían acudido miles de personas, era una vista impresionante, un escenario de cristal y acero sobre una isla artificial, bordeado por el Prometeus y el Daedalous.

Luces y reflectores hacían compañía al animo general de aquella celebración y la voz de aquella mujer era, sin duda alguna lo mejor de todo.

La respuesta del público era igualmente increíble; el sueño de los publicistas, decían.

Janet era acogida con suma facilidad, sus entrevistas terminaban en ovaciones, sus presentaciones en vivo en tumultos…era espeluznante el control que tenía sobre los Zentradi, ellos simplemente la obedecían, la adoraban, la seguían como si fuera el flautista el hammelin y ellos los alegres ratones.

-La llama de la libertad, se ha convertido en soledad

Janet, haciendo gala de un control preciso del publico, alzo su voz y pudo sentir como el animo del publico lo hacia también, los flashes de las cámaras la cegaban momentáneamente pero es no hacia que el sentimiento que le imprimía a la canción decreciera siquiera un poco.

-Y los adagios que me daba el convivir…

Las cámaras de MBS la seguían como girasoles en su ir y venir, llevando la imagen de aquel ángel a las pantallas de cada hogar en el planeta.

Era un Scout Zentradi, por supuesto, golpeado y mellado, apenas operacional que aterrizo a cien metros de ellos.

Cuando la puerta de la nave se abrió solo pudieron ver la luz que emanaba de ella mas no a quien bajaba y así fue por algunos instantes y hasta que una figura salió de las sombras.

"I tkl nachinayetsya konets…" suspiro el Almirante cuando su interlocutor puso una rodilla a tierra para hablar con él. "No pensé que volveríamos a vernos. Comandante."

Azonia asintió.

"Yo tampoco y, sin embargo, aquí estamos, Almirante."

-Se han convertido en un silencio de aburrir

El gobierno de la Tierra unida había visto con buenos ojos a Janet pues era un eslabón más en la larga cadena que buscaba unificar los dos pueblos en uno solo para, tal vez, solo tal vez terminar con las hostilidades que tanto habían costado a ambos bandos, estar preparados para la posible llegada de los Maestros de la Robotecnia. Y por supuesto, esconder su As bajo la manga: que el SDF-1 era operacional.

-Es la conclusión, que no me va mejor…yo te necesito alrededor.

"En su llamada parecía dispuesta a hacer alguna especie de trato."

"Siempre al grano, ¿eh, Almirante?, usted haría un buen Zentradi, no nos gusta andar por las ramas." Respondió Azonia deteniéndose a seis pasos de él. "¿camina conmigo?"

Claudia lo miró, su respuesta evidente.

"Sería una descortesía decirle que no. "accedió Henry.

Hombre y mujer se adelantaron hacia el desierto sin mediar palabra seguidos siempre por la mirada de Claudia.

Desde su lugar, la mujer de color no podía escuchar lo que empezaron a platicar…el tema no se podía discernir desde donde estaba porque Azonia y el Almirante no hacían gesto alguno, solo movían los labios… ¡Demonios!, ¡si tan solo pudiera acercarse

-Para que vuelvas a endulzar…Mi mala leche con tu paz.

El Almirante y Exedore estaban de acuerdo en que Khyron no había actuado de acuerdo a sus estándares pues últimamente no había hecho nada digno de mención, de hecho, había desaparecido, se había esfumado sin dejar rastro dejando a fracciones menores dar batalla a los pilotos Robotech.

Con Khyron o sin el la guerra estaba lejos de terminar.

Pero su silencio era lo que más preocupaba.

Y desde el club de los humildes rescatar…Aquellos besos que he tirado sin amar

Ella tal vez dio un paso hacia ellos, pero se detuvo…no estaba sola…había alguien más en aquel lugar…estaban siendo observados.

No le sorprendía, claro, que hubiera un par de Meltran en tamaño normal vigilando desde la oscuridad con sus rifles apuntándoles.

No querían matarlos eso era claro, ya lo hubieran hecho…no…aquella junta era para algo más.

Treinta minutos duró aquel intercambio de palabras entre los dos líderes.

-Es la conclusión que no se esta mejor…yo te necesito alrededor

Lisa Hayes miró disimuladamente a Rick quien se veía muy guapo en su uniforme de gala, ahí, junto a ella en el espacio que había sido reservado para ellos dos como personalidades.

No se veía tenso como ella lo había esperado, mas bien, se veía tranquilo, dispuesto.

¿y como no? Aquello era el fin de su problema con Janet; después de aquel día ya no tendrían que lidiar con ella, tal vez era por eso que el piloto parecía incluso sonreír.

La verdad era que el pensar en su hijo era lo que lo hacía sonreír.

Su vida de tortura y soledad habían terminado y no eran ya mas que lejanos y ahora inocuos momentos del pasado.

Por eso sostenía la mano de Lisa con un suave apretón esperando que el futuro fuera mejor.

-Y si me vuelven a asaltar

Luego, regresaron, se despidieron y Azonia, sin dirigirle una sola palabra a Claudia se alejó a su nave, partiendo de inmediato.

El Almirante subió a su vehículo y, cuando ella lo acompaño, le pidió a su chofer que regresaran a la base.

"¿Almirante?"

"¿Si, Claudia?"

"¿Hay algo que deba saber?"

"La Comandante Azonia me ha solicitado regresarme un favor y yo he accedido." Explico Global, "no me ha dado detalles, pero me ha prometido asistencia en el momento que suceda."

Claudia se cruzó de brazos.

"¿Y eso es todo?" se quejó "usted solo asintió y dijo que esperaría que atacasen, ¿eso es verdad?"

-Las ganas de petardear

-Dame dos ostias y hazme ver que estar aquí, es un milagro que se puede compartir

Por su parte, Rick se había finalmente liberado de los fantasmas que lo perseguían en sus sueños, recordándole compromisos no cumplidos y acciones que no había podido evitar…¡Por fin!, el fantasma de Min May se había convertido en un simple recuerdo en sus mentes, liberando al piloto para continuar con su vida.

Es la conclusión que no se esta mejor…Yo te necesito alrededor.

Nadie lo culpaba, a decir verdad le agradecían que hubiera cambiado el humor de la 'dama de hielo' de Delta -1.

Global asintió.

"Así es, Claudia." Pausa para toser un poco, "Lady Azonia tiene, según me explico, motivos personales muy poderosos para buscar nuestra ayuda y creo que cumplirá lo que ha prometido como yo cumplí cuando le ayudé a recuperar a Khyron." Otra pausa, esta vez para tomar su inhalador.

"Pero, Almirante." Otra queja, "es el enemigo y claramente nos está advirtiendo que van a atacarnos.

"No estoy tan seguro de que sea un ataque, Claudia…" pausa para utilizar su inhalador, "¿noto a las Meltran con rifles que nos apuntaban? Nos hubieran matado de haber querido…además…Lady Azonia está embarazada."

Eso le cayó como un balde de agua fría a Claudia.

"¿Señor?"

El amor hace milagros, decían todos en voz baja y luego reían a carcajadas.

Rick fingía no saber nada al respecto, por supuesto, incluso había hecho ruidos antes de entrar a su oficina donde Max y los demás lo esperaban para la junta matinal cada mañana.

Es la conclusión…que no se está mejor…

"Pensé que sería obvio para usted, siendo mujer y todo eso. "Henry Global sonrió, levemente. "así que usted entenderá que la naturaleza de su problema no tiene nada que ver con la guerra sino con recuperar a Khyron…otra vez…"

"¿recuperarle de quién?"

"No me lo dijo."

"hubiera sido mejor que lo hiciese." Claudia sintió una envidia reptar por bajo su piel pero la contuvo, ¿acaso incluso Azonia sería madre antes que ella?, "así nos hubiéramos hecho cargo nosotros."

"¿y traicionar directamente a Khyron?" se mofó Global, "no lo creo, ella lo quiere recuperar, pero sin que él se entere y nos usará a nosotros para hacerlo y nos ofrecerá ayuda en el momento adecuado sólo sí cooperamos."

Yo te necesito alrededor…

"¿Esta Azonia consciente de lo que le sucede?" pregunto Claudia, " ¿sabe que espera un hijo?"

"No lo creo…no conscientemente por lo menos…." Explico el Almirante, " pero pronto tendrá que lidiar con eso y nosotros tendremos que esperar…y usted le tendrá listas las siguientes cosas."

Claudia tomo nota con el ceño más y más fruncido a medida que el estratega, incluso se quejo un par de veces más, pero el estratega sólo siguió dictando y dictando.

La canción termino con una espectacular muestra de fuegos pirotécnicos que fueron recibidos con aplausos por parte de los espectadores; los músicos Zentradi no dejaron pasar mas que un suspiro antes de que empezaran con los acordes de otra canción, esta vez, una introducción en Rock Pesado de "We Will Win" la cual encendió a la audiencia aun mas.

Mientras, Janet Starlight había salido del escenario aprovechando la distracción que le habían dado los fuegos artificiales y regresaba ahora con un vestido igual al que usara Min May en aquella pelea contra Dolza,

Su voz, fuerte y sensual empezó a cantar…

Life is all we got …

Mientras ella cantaba, en un lugar privilegiado cerca del escenario, Rick Hunter y Lisa Hayes, junto a otros oficiales de alto rango, presenciaban el homenaje tomados discretamente de la mano, sus uniformes de gala los hacían parecer fríos y eficientes soldados pero el toque de sus manos les recordaba que estaban uno junto al otro.

El viento cálido llevo hasta Rick el perfume de Lisa y no pudo evitar voltear a verla de reojo, ella prestaba completa atención al concierto y parecía sumida en un profundo tren de pensamientos así que el simplemente la observo por un largo minuto, deleitándose en aquel rostro que amaba y en el que ya ahora la tristeza no era más, en el que ahora, el podía sentir y ver que aquella mujer era feliz.

Si no estuvieran en un evento oficial, tocaría el vientre de su mujer disimuladamente, intentando sentir alguna señal de actividad ahí dentro.

Pero no lo hizo, no.

Lisa había llegado a la conclusión de que estaba ahí, después de todo lo que había pasado, porque su deber se lo debía, era la Almirante designada, incluso su uniforme había cambiado, y era algo cercano al del Almirante Global pero adaptado para su figura femenina.

Secretamente, si hubiera tenido la oportunidad, hubiera preferido estar lo más lejos posible de ahí.

¿Por qué el Almirante había decidido dejarle a ella aquella ceremonia?

¿Era su enfermedad?, probablemente.

Claudia había desaparecido también, sin dejar rastro, no contestaba sus llamadas, nadie sabía dónde estaba ni cuando regresaría.

El anuncio televisivo de su nombramiento ya había sido grabado un par de días antes y sin contar con los pequeños inconvenientes y la salud deteriorada de Henry Global todo había salido bien.

El ruso responsable de la destrucción de Dolza había dado un pequeño discurso, había señalado los porqués de su elección y finalmente había cedido el micrófono a Lisa quien había leído las palabras escritas en el teleprompter.

Un buen discurso, muy elocuente, con palabras que eran, y no, sus palabras, sino más bien, las de un escritor que de ahora en adelante se encargaría de hablar por ella. Una pequeña muestra de los cambios que habría en su vida.

Rick y Lisa coincidieron en una mirada y se sonrieron levemente.

Janet Starlight subió, en medio de las estrofas de su canción, a la mano del Guitarrista Zentradi y fue levantada sobre la audiencia mientras esta la seguía con la mirada.

El guitarrista estaba de pie, con el brazo extendido y Janet en su mano mientras con la otra sostenía la guitarra como si fuera un arma, su postura era de guerra y poderío, su mirada dura e inflexible y su sonrisa la de un depredador furioso ante una presa indefensa.

Cuando la canción finalmente termino, hubo una tremenda explosión de fuegos artificiales que ilumino el cielo de ciudad Macross como si fuera de día.

Incontables explosiones de color en sucesión hicieron a todos levantar la vista por algunos minutos distrayendo su atención del escenario y de la artista.

Como estaba planeado.

La ovación retumbo por los aires como el mejor trueno de una tormenta y paralelamente a esto, todas las luces de posición del SDF-1 se encendieron.

Los asistentes empezaron a aplaudir mientras los músicos gigantes se ponían en hilera de tres aparentemente para hacer una reverencia de agradecimiento.

Hubo entonces dos cosas que no estaban en el programa.

Rick y Lisa se pusieron tensos, nadie les había dicho que el SDF-1 se encendería.

Segundo, bajo sus pies se empezó a sentir una vibración creciente que nada tenía que ver con el público aplaudiendo…era más bien como maquinaria enorme poniéndose a funcionar, como si…

Como si los motores del SDF-1 estuvieran encendiéndose.

Lisa podía recordar la vibración que se sentía al encender los motores, era como estar a un lado de una vía del tren, la vibración crecía a medida que el tren se acercaba y el ruido también.

"El SDF-1 esta encendiendo sus motores…" fue lo único que dijo Lisa antes de dar media vuelta y salir del palco como una exhalación seguida de cerca por Rick que estaba sacando su teléfono celular pero no había tal aparato pues lo había dejado sobre el escritorio de vigilancia al entrar por órdenes del Almirante, se le había hecho una orden fuera de lo común pero no había nada de que preocuparse después de todo así que tontamente lo había dejado ahí, en la mano de un guardia que ahora recordaba, tenía el cabello verde.

Una Meltrandi.

La muchedumbre no se había percatado de lo que pasaba y continuaban vitoreando a la cantante y a sus músicos mientras dos preocupados oficiales se abrían paso rumbo a la salida a empujones, para sus suerte, un acceso marcado 'para oficiales solamente' se estaba abriendo para ellos, por el, bajaba una escalera bien iluminada.

La vibración que sentían había crecido de ser un suave temblor a un constante hormigueo en las plantas de sus pies, no tenían mucho tiempo, debían alertar…pero alertar a quien…

"Este pasillo debería estar custodiado…" señalo Rick, desabrochándose el cuello del saco.

Había una puerta a su derecha Rick soltó a Lisa e intento abrirla; estaba cerrada, pero eso no le importo, el piloto la derribo de una patada y entro, pensando que encontraría un teléfono y así fue pero estaba sobre el pecho de uno de los guardias del pasillo que yacía muerto con la yugular destrozada en medio de un par de escritorios pulcramente limpios.

"Esto está mal." Gruño Rick, sacando su Glock 9 mm de la funda en su cinto. "muy mal."

Un griterío se desato sobre sus cabezas seguidos por un tumulto y disparos.

Arriba, en el escenario, los músicos habían cambiado sus instrumentos por otros, estos tocaban una melodía diferente, la de la muerte.

Los Zentradi habían sacado armas de los estuches de sus guitarras y estaban disparando contra la multitud que corría despavorida y caía abatida por el fuego de los asesinos.

Era como en esa película en la que gente aterrorizada intentaba escapar de un cine en llamas mientras dos sujetos les disparaban con armas automáticas.

Los tiros de las armas acribillaban a los guardias que les hacían frente con sus pequeñas armas que no lograban siquiera hacer mella en los trajes de los músicos quienes seguían disparando contra todo lo que se moviera sin piedad y sin prisa.

¿Cómo habían llegado esas armas ahí?

¿Qué estaba pasando?

Un grupo de tres veritech en modo GERWALK sobre volaron el escenario disparando contra los músicos que se dispersaron para contra atacar.

Uno de los Veritechs fue alcanzado y, girando sin control, chocó contra el brazo izquierdo del SDF-1 cayendo luego al lago.

Los restantes volaron en círculo sobre el escenario otra vez, intentando lograr aterrizar.

Uno de los músicos fue alcanzado en una pierna por una ráfaga que la destrozó de la rodilla para abajo derribando al gigante que cayó sobre su espalda sin dejar de disparar.

Nadie lo ayudó.

La sangre del gigante manaba del muñón que había sido su pierna pero él no dejaba de disparar.

Sólo dejó de hacerlo cuando el veritech más próximo le colocó una bala en la cabeza.

Alrededor del lago las sirenas de los coches de emergencia y de la policía de ciudad Macross brillaban en intermitente rojo y azul mientras camiones del ejército llegaban con refuerzos y algunos battloids aterrizaban para ponerse a cubierto entre los edificios.

Mientras tanto, en el lago se había empezado a formar turbulencia y el agua había adquirido un sospechoso brillo amarillento.

Un grupo de Battloids se adelantó por entre los patrulleros y apareció en las orillas del escenario disparando contra los músicos quienes se agazaparon detrás de la estructura y continuaron disparando.

Janet Starlight había desaparecido.

Rick se acercó al guardia caído y tomo su arma de cargo, un 9 mm, y los cartuchos prendidos a su fornitura, luego de ver que estaba en buen estado se la tendió a Lisa quien la sujeto con velada destreza, sopesando su peso.

"Hace mucho que no disparo un arma." Dijo pensativamente.

"¿Quieren un refresco?"

La voz los hizo brincar y volverse, Rick disparo su arma sobre aquello que se cernía sobre ellos con ojos rojos iluminados y un cuerpo enorme…que resultó ser una máquina de refrescos…

La máquina recibió el impacto en el centro de su cámara de visión y empezó a girar sobre su propio eje.

"No disparen, No disparen…" empezó a gritar la maquina, con una simulación muy realista de una voz espantada. "Violencia innecesaria…contactando a central….contactando a central…reparación requerida…"

Tal vez para mostrar que, en efecto, la violencia no era necesaria para obtener un refresco, de su dispensador empezaron a salir por tropel cinco, seis, hasta completar diez que quedaron a los pies de quienes en aquel momento no tenían sed.

"Genial, mate a una máquina de refrescos…" Murmuro Rick y se dio cuenta de que aún le apuntaba, como si la maquina herida se fuera a transformar en algo amenazante.

"Central fuera de línea…central fuera de línea…" repetía una y otra vez y el eco era muy molesto.

Lisa termino con el problema jalando unos cables que salían por el agujero que Rick había ocasionado en la máquina la cual giró sobre su propio eje un par de veces más, por inercia, y luego se detuvo.

Mientras la Almirante miraba cuantas balas le quedaban, Rick quitó de en medio la máquina de refrescos.

"¿Ahora qué hacemos?" se preguntó Rick.

El techo sobre ellos retumbó y se movió como si fuera un temblor seguido por el sonido de disparos y explosiones.

"Necesitamos salir de aquí…" declaro Lisa mirando alrededor, "debemos regresar y retomar el control…intervenir…"

"¿intervenir en qué?"

"Alguien está secuestrando el SDF-1"

"Y a nosotros en medio de la contienda" Se enfadó Lisa, mirando hacia el pasillo pues había descubierto algo nuevo, las luces se habían apagado a la altura de la siguiente intersección y…

Un leve sonido fue lo que los salvó, el clic del seguro de un arma siendo removido,

Rick empujo a Lisa a la izquierda, detrás de una columna, mientras él se impulsaba hacia el lado contrario y se ocultaba detrás de la máquina de refrescos y justo a tiempo pues donde ambos habían estado hacia apenas un segundo ahora estaba lloviendo plomo.

Quien quiera que estuviera disparando contra ellos desde el fondo del pasillo tenía suficientes armas como para pelear una pequeña guerra, Rick calculo por lo menos quince personas fuertemente armadas.

Lo malo era que no podían verlos pues estaban a oscuras pero ellos si podían verlos a ellos.

"Tenemos que pasar..." dijo Lisa, apremiante, la vibración bajo sus pies era ahora muy intensa. " no sobreviviremos si nos quedamos aquí."

"¿De qué hablas, Lisa?"

"Estamos en el camino de subida del SDF -1, si nos quedamos aquí la pierna derecha destruirá el conducto y nos inundaremos." explico Lisa, levantando su arma, "así que, si tienes una idea es mejor que me la digas ahora."

Rick se asomó, pero no pudo ver gran cosa pues le empezaron a disparar obligándolo a regresar a su escondite.

"Demonios." gruño el piloto mientras la máquina de refrescos desaparecía convertida en queso gruyere.

Las latas alcanzadas explotaban en un surtidor de gaseosa que mojo al piloto con varios sabores y el sabía que si no quería terminar así tendría que moverse y rápido.

"Somos de la RDF "grito Rick, tan fuerte como pudo. " les ordeno detener su fuego."

Lisa lo miro como si estuviera loco, ¿Qué rayos estaba intentando Rick?

"¡Identifíquense, micronianos!" Ordenó alguien, una voz de mujer.

"Son Meltran." Gruño Rick.

Rick se le unió en sus disparos y con mucho gusto escucho una exclamación de dolor del otro lado del pasillo y luego un cuerpo que caía.

"Uno para los buenos." Murmuro mientras cambiaba el cargador.

"Soy el comandante Richard Hunter y la Comandante Hayes" respondió enseguida, "Ahora ríndanse o abriremos fuego."

Con que esto era…esto de entre todas las cosas…

"Se te olvido decir 'por favor'" espeto Lisa torciéndole los ojos en franca burla para luego asomarse apenas lo necesario y empezar a disparar.

"Lady Azonia les ofrece vivir si cooperan." Les gritaron, "les expresa su deseo de que no mueran aquí si acaso así lo quieren…todo lo que tienen que hacer es cooperar con nosotros."

Los dos humanos intercambiaron una mirada de curioso entendimiento y sorpresa, pues, numero 1, en efecto, habían sido conducidos ahí como viles ratas en un laberinto, aunque pudieron ser dejados arriba y muertos con la multitud…pero ese no era el plan… ¿cierto?

Número 2, Azonia, la líder de resistencia que finalmente les había ayudado a salvarse de una muerte segura a manos de Kyle y sus artefactos explosivos les ofrecía vivir, si cooperaban.

¿Cuál era su propósito?

Lisa iba a disparar otra vez, pero fue detenida por un gesto del piloto.

"¿Qué proponen?" Pregunto Rick en voz alta.