Cuando abro los ojos el jueves por la mañana siento como si un millón de ladrillos estuvieran sobre mi cabeza. Apenas puedo soportar la luz del día pero me levanto al no ver a Anastasia a mi lado. Me dirijo a la cocina y la veo bebiendo té y hablando con Gail
-Tuve tanto miedo, por suerte Christian estuvo a mi lado porque creo que sola no hubiera soportado
-El Sr Grey es todo un caballero- sonrío ante el comentario de Gail
-Si, lo es, es mi caballero andante y yo lo amo muchísimo- Ana ¿Cómo puedes amarme? Pienso para mí mismo y doy un suspiro
-Buenos días hermosas damas- Gail me sonríe y Ana también. Me acerco y la beso
-¿Se siente bien Sr Grey?
-No, me duele mucho la cabeza Gail
-Le preparo su desayuno y le alcanzo ya mismo un analgésico
-Gracias
-¿Te duele mucho la cabeza mi amor?
-Un poco nena
-Quizás cuando vayamos a ver a mi papá puedas hacer que tu mamá te haga algunos controles
- Ana- le digo poniendo cara de pena
-Christian, recuerda lo que dijo el médico en Montesano y no te pongas en caprichoso
-¿Caprichoso?
-Si, como esos nenes de 4 años que lloran por todo si no le dan el gusto- Gail me alcanza mi café y pone un vaso de jugo y el analgésico cerca de mí. Le doy un sorbo al café y me tomo el jugo junto con la pastilla
-¿No vas a comer nada?
-¿Qué comiste tú?
-Un sándwich de queso tostado
-No tengo buenos recuerdos de eso ¿hay muffins o galletas Gail?
-Hay galletas de chocolate
-Perfecto, tráeme algunas- mientras comemos miro a Ana. Me encanta su compañía y disfruto el tiempo con ella
-Sr Grey- Taylor
-Buen día Taylor, dime…
-Necesito hablar con usted en privado- Ana me mira con cara rara y la beso. Sonríe. Vamos con Taylor al estudio
-¿Qué ocurre?
-Es sobre Leila Sr Grey- me había olvidado de ella.
-¿Qué ocurre? ¿pudieron encontrarla?
-No todavía pero al parecer no ha salido de California
-¿Cómo lo sabes?
-Welch estuvo trabajando en eso estos últimos días, con el reporte de autobuses, aviones y viajes privados. Hemos estado monitoreando su casa, la de su familia, el consultorio del psiquiatra por si regresa e inclusive el cementerio
-De acuerdo… que la sigan buscando, seguramente esta desequilibrada y necesita ayuda
-Si Sr… otro asunto
-Dime
-La Sr Lincoln ha venido
-¿Cuándo?
-Ayer por la noche me informo Gail
-¿Qué quería?
-Al parecer hablar con usted
-Taylor avisa que si ella vuelve a aparecer no la dejen subir y encárgate de decirle una vez más que hasta que yo no la llame, no me busque
-Si Sr. Su cita con el doctor Flynn es hoy a las 19
-Perfecto, gracias por todo
-Permiso- cierro los ojos ¿entendió Elena cuando dije que debía mantenerse alejada de mí?
-¿Puedo pasar?
-Ana… si claro hermosa- ella se acerca y se sienta en mis piernas. Me acomodo en su pecho y absorbo su aroma
-¿Estás cansado verdad?
-Para serte sincero, me da la sensación de que no hubiera dormido en toda mi vida
-En realidad si lo que Elliot contó es verdad, tienes años de atraso en el sueño
-¿Sabes que eres lo más importante que tengo verdad?
-Christian
-Sólo contigo me siento seguro, feliz y relajado… nunca nadie me ha hecho sentir tan feliz como tú Ana… yo no puedo vivir sin ti ¿Por qué tardaste tanto en llegar a mi vida?- ella me mira con los ojos húmedos de amor. Me besa y su beso, ese que me da con sus perfectos labios, hace desaparecer toda la angustia y las dudas.
-Te amo Christian Grey… siempre me dices que te he hechizado, pero ha sido al revés, tú me tienes hechizada a mí, yo tampoco puedo imaginarme al lado de otra persona que no seas tú. Tú te has convertido en todo mi mundo y no quiero separarme de ti jamás.
-Por más que lo intentes, no voy a dejar que te vayas nunca
-¿Ah sí?
-Voy a atarte para impedirlo
-Christian… eres tremendo
-Me gustas mucho
-¿Te gusto nada más?
-Me importas mucho
-Eso esta mejor
Cuando llegamos al hospital tomar de la mano de Ana me hace sentir mucho más tranquilo. Llegamos hasta la sala de terapia intermedia y mamá está hablando con alguien y nos hace un gesto para que la esperemos. Ana me sonríe
-Me siento tranquila al saber que tu mamá está cuidando de mi papá- le doy un suave beso mientras mi madre se acerca
-Chicos, buen día- abraza a Ana y me da un beso a mi
-¿Cómo está mi padre?
-Molesto… no le gusta estar aquí pero bueno, ahora le están haciendo unos estudios y en un rato viene el Dr. Mayer el mejor cardiólogo de todo Seattle
-Grace, gracias por todo- le dice Ana y la abraza de nuevo mientras sonrío.
-De nada cariño, te tengo mucho aprecio y es lo menos que tu padre se merece. Ahora usted caballero, vamos que le vamos a hacer un par de estudios como solicitó el médico en Montesano- pongo los ojos en blanco
-Y nada de poner caras- me reta mi madre. Frunzo los hombros resignados y me voy con ella dejando a Ana sentada en el pasillo
ANASTASIA
Mientras espero poder ver a mi padre y Christian se va con Grace a hacerse los análisis me siento y pienso en todo lo que ha ido ocurriendo estos días. Si bien Roach me dijo que me tomara la semana libre, mañana ya podría ir a trabajar. No quiero atrasar todo y el lunes Jack y Elizabeth ya estarán de vuelta. ¿Christian dirá en algún momento que somos novios? Jack me mira raro, no sé qué es lo que le pasa conmigo, pero siempre me sonríe y es muy atento. Seguramente al obseso del control no le gustará mucho la idea de que mi jefe sea tan "considerado conmigo". ¿Tendré que contárselo? Seguramente si se da cuenta solo se disgustará conmigo… ¿pero cómo hago para que entienda que la única persona con la que me interesa estar es con él? Además está todo eso de su pasado misterioso. Christian no parece querer hacerme partícipe de nada de eso. Y yo quiero conocerlo más ¿Cómo lo hago? ¿Cómo entro en su mundo? Son demasiadas preguntas. Veo un doctor caminar hacia mí
-Disculpe doctor
-Sí señorita
-¿Dónde están los consultorios ginecológicos?
-En el tercer piso
-Gracias
Tomo el ascensor y hablo con la mujer de informes. Me pueden atender de inmediato. Por suerte lleve algo de dinero para pagar la consulta. La Dra. Green me recibe y la primera sensación que tengo es que es muy agradable
-Srita Steele, bienvenida- me dice mientras completa unos datos en una hoja
-Gracias…
-¿Por qué asunto es su consulta? Veo que es la primera vez que viene
-Si, la consulta es porque quiero que me indique un método anticonceptivo
-Comprendo ¿no usó algún método previamente?
-No
-¿A qué se debe eso?
-Eh, bueno, yo hasta hace muy poco no tenía relaciones sexuales- ella levanta la mirada como esperando que le explique y yo me muero de vergüenza
-Tuve mi primera relación sexual hace pocas semanas atrás
-De acuerdo Anastasia ¿Qué usaron en ese momento?
-Preservativo
-¿Los han usado en cada relación sexual que han tenido?
- Sí
-Perfecto, no te sonrojes, puedes hablar con tranquilidad
-Es que me da pena
-Que no te de nada, tienes que poder hablar de tu sexualidad sin sentir que es algo para avergonzarse
-Bueno
-Así que eras virgen… hasta no hace mucho tiempo
- Sí Dra.
-Bueno, ¿planeas tener relaciones en los días venideros?
- Sí...
-¿Tiene tu novio problemas con los preservativos?
- Él no tiene problemas en usarlos, pero dice que preferiría no hacerlo, para bueno, usted sabe, sentir mejor
-Es bueno saber que quiere eso pero que te cuida también Anastasia, el sexo es algo de a dos, y ambos deben preocuparse por el bienestar del otro. Ahora ¿Cuándo tienes tu próximo período?
-A fines de la otra semana si no ha cambiado nada
-Lo que podemos hacer es aplicarte una inyección ahora mismo para que tú y tu novio puedan tener relaciones los próximos días sin problemas- asiento- una vez que termine tu período, comenzaremos con la píldora ¿de acuerdo?
- Sí
-Te voy a dar la primera caja gratis y una receta para que la compres el mes que viene ¿de acuerdo?
-Si Dra.- ella me explica todo, acerca de la ovulación, de la píldora del día después y me hace una ecografía para ver el estado de mi útero y todo eso. Salgo muerta de calor por la charla y regreso con mi cajita, mi receta y mis nervios al asiento donde Christian me dejo. Nada pasa por la siguiente media hora y yo ya me estoy impacientando. Christian y Grace regresan y ella me sonríe y se va. Christian se acerca y me abraza cuando me paro
CHRISTIAN
Mi hermosa Ana sigue sentada donde la deje anteriormente y cuando se para la abrazo y absorbo un poco de su perfume maravilloso
- ¿Me extrañaste bebé?
-Sí, todo esto es muy tedioso
-Mamá fue a buscar al doctor Mayer para que hable contigo acerca del tratamiento de Ray
-Perfecto- me dice mientras se sienta
-Ana ¿Qué es esa caja que tienes en la mano?- ella se sonroja ¿Qué paso ahora?
-Estuve con una ginecóloga. Me colocó una inyección por lo que los próximos días podemos hacer el amor sin usar preservativos. Me dio esta caja con la píldora anticonceptiva y una receta para comprarla el mes que viene. Me dijo que debía comenzar a tomarlas después de que finalice mi período. Y que tiene que ser siempre a la misma hora. Necesito que me ayudes a poner la alarma en el BlackBerry cuando volvamos a tu casa- cada palabra que sale de su boca me asombra más y más. Ella pensó en mí, en como quiero sentir sus pliegues en mi miembro sin nada que se interponga entre ellos. Sabe que quiero sentirla toda y a pesar de su vergüenza, hizo la consulta. Ella es lo mejor que me paso en la vida
-Claro que te voy a ayudar para que no olvides tomarla. Ana, yo simplemente estoy, no sé qué palabra usar, tú has recordado lo que te dije y yo no sé cómo o con que recompensarte todo lo que haces por mi
-Ya lo haces
-¿De verdad?
- Sí
-¿Cómo Ana, como lo hago? Dímelo
-Ana este es el Dr. Mayer- mamá no ahora… Ana se para y lo saluda. El Dr. dice que Raymond debe tomar una pastilla de por vida y cuidarse mucho en su alimentación y comenzar a moverse un poco más. Hay que controlar su colesterol y el azúcar en su sangre de forma semanal al menos por un mes seguido. Le pasa una hoja con los alimentos que Ray puede y no puede comer y una rutina de ejercicios. Se despide de Ana que se muestra acongojada
-Ana… ¿me permites sugerirte algo?
-Sí Grace, dime
-Convence a tu padre para que se quede en mi casa
-¿En tu casa?
-Sí, de esa forma podemos controlarlo todo el mes que tenga que quedarse en Seattle. Mi casa es enorme y podemos ocuparnos de su alimentación. Además Carrick tendrá un compañero de pesca y se alejará un poco del trabajo que lo pone tan estresado. Quizás teniendo a Ray en casa quiera trabajar desde ahí y tu padre también se sentirá acompañado- mi madre es lo mejor del universo. Ana llora y ella la abraza
-Vamos cariño, no llores
-Es que esto… es demasiado Grace… yo no quiero abusar de tu confianza
-Anastasia, desde que tú has entrado en la vida de Christian, ha sido una alegría tras otra y si hay alguien que está en deuda contigo soy yo… convence a tu padre para que se quede con nosotros ¿de acuerdo?- Ana asiente y yo le guiño el ojo a mi madre en señal de agradecimiento.
-Supe que tienes consulta con John hoy hijo
- Sí
-Bueno, yo lo invité a comer, así que pueden venir los dos juntos desde ahí
-fantástico
-Christian ...
-Lo siento, de acuerdo
-Ana, vamos a convencer a tu padre así esta noche también tu cenas con nosotros.
-De acuerdo- convencer a Raymond Steele fue casi tan duro como convencer a Ana de que la necesito en mi vida. Pero finalmente ante las lágrimas de su hija Raymond acepta por lo que todos juntos vamos a la casa de mis padres. Dejo a Ana primero en lo de Kate, ella irá luego a verlo. Yo me voy al Escala con Taylor y llamo a Ros para preguntarle cómo van las cosas en la empresa. Decididamente contratarla fue la mejor decisión que tome. Dice que me enviará el detalle por mail y que raramente me extraña. La consulta con John me frustra. Me escucha, me escucha y no dice absolutamente nada. Cuando llegamos a casa miro a Ana y veo que tiene mala cara ¿y ahora qué diablos hice? Entonces veo porque es, mi madre invitó a Elena
-Hola nena- le digo mientras la beso efusivamente para que vea que no me importa que ella esté aquí.
-Hola
-Cambia esa cara Ana, yo no sabía que mi madre la iba a invitar
-Sí, lo sé
-Entonces ¿me regalas una sonrisa?- Ana levanta un poco la mirada y me sonríe
-¡Yerno!- Ray me abraza riendo después de esa palabrita
-Me alegro ver tu mejoría suegro… ¿te están cuidando bien?
-Tanto que podría acostumbrarme
-Me parece genial- me acerco a ella- Elena, que gusto volver a verte
-Christian… lo mismo digo- veo que Ray se va a la puerta y la miro a mi madre, que se acerca
-Un amigo suyo, un tal Adam vino a verlo, se van a cenar juntos
-¿Sabe?
-Si querido, le hice prometer por Ana que se portaría bien- nos sentamos a cenar y noto la incomodidad de Ana durante la cena por lo que varias veces tomo su mano y la aprieto para que se dé cuenta de que soy feliz de que ella esté a mi lado, finalmente vamos hasta la sala a tomar café y comer algunos chocolates
-Esos chocolates me traen muy bellos recuerdos- le digo a Ana mientras come uno. Ella se atraganta un poco y yo me río
-¿Cómo está todo John?- pregunta mi madre
-¿A qué te refieres específicamente Grace?- mi madre me señala
-A mi hijo menor
-Tu hijo menor esta como de costumbre, encerrado pero a la vez, es fascinante como está transitando el camino de su curación
-¿El camino de su curación?- pregunta mamá y todos miramos a Flynn
-Si, debo decirte Anastasia, que tu llegada a la vida de Christian me ha ahorrado años de terapia
-¿De verdad?- pregunta Ana
-Pero no puedo decir nada más, secreto profesional ¿comprenden?
-Secreto profesional mis bolas
-¡Elliot!- grita mi madre y John larga una ruidosa carcajada
-Lo siento, pero ahora yo quiero saber
-Podemos preguntárselo directamente a Christian
-¿Y qué es lo que quieres preguntarme?
-Bueno, a ver, lo primero sería lo siguiente ¿has tenido alguna vez alguna demostración pública de cariño, como besar a alguien, que no haya sido Anastasia?
-No
-¿Te has sentido tan angustiado como lo has estado cuando se separaron?
-No
-¿Qué es lo que siempre me dices con respecto a su compañía?
-Que me gusta estar con ella
-¿Aunque solo lo mires dormir?
- Sí
-¿Qué ha pasado con tus pesadillas desde que la conoces?
-Casi no las tengo
-¿Hace cuánto que no llorabas por algo o por alguien Christian?
-No lo recuerdo
-Es hora de que lo asumas Christian… ya no puedes luchar contra ello, deja que salga de tu boca, déjalo salir, no tengas miedo, nada malo puede pasarte porque Anastasia lo siente también. Y la respuesta a todo lo que hoy me preguntaste es sí. SI puede Anastasia amarte. SI puedes ser el amor de alguien. SI puede importarte ella. SI puedes sentirte mal y triste cuando no está a tu lado. Christian…- tomo la mano de Ana y la miro, sus ojos azules brillan de una manera maravillosa
-Ana… yo… yo te amo
Continuará…
