Diran que por que tan generosa que nos vuelve a dar dos capís... Bueno es que tengo pendiente otros proyectos de FFic, entonces no quiero que me coma el tiempo! Gracias por su apoyo chicas en mi recien finalizado Luna Roja. Estoy muy agradecida jejeje:

Mis queridas lectoras IchirukyLove, Kiaru87 (te extrañaba :)-), Akemi-chan!, Koral-chan, Yeckie, Saku-neee Ustedes han sido y son muy importantes para mi por lo que espero colgar toda la historia para mañana domingo!

Les Quiero un Monton!

Un comercial, si gustas de la música japonesa, de tus opening o ending favoritos, variedad de temas, pero sobre todo anime y manga pues te invito a que escuches .com/p/locutores_ donde hay una variedad de programas y personas geniales que te hacen pasar un rato genial...

Otro comercial proximamente yo tmbién tendré mi programa Ajuu! "Kire Aka no Kaze" los sábados espero que me puedan acompañar!

Honto ni Arigatou Minna-sama! Aishiteru!


Capítulo 21

—Demonios…— la mejilla de Rukia dolía —Me duele

Rukia intentó levantarse. El rugir de un motor fuera de la cabaña parecía un león estrepitoso. Su mano sobaba su cabeza, miró su reloj, la oscuridad se.

—No sé, ¿Qué sucedió? — la punzada de su cabeza era intensa

Se levantó y se recostó en el sofá de la cabaña, abrió su bolsa y sacó una aspirina, bebió un poco de agua y tragó la pastilla.

Se recostó, pero prefirió guardar su material. Agarró su bolsa y salió de la cabaña apoyándose de la pared, anduvo el camino hacia el hotel, entró al lobby, estaba desorientada. Subió al elevador, salió, se sostuvo en la pared, respirando profundamente. Entró a su habitación, dejo la puerta abierta, entró al baño, encendió la luz, su mejilla tenía un gran morete y al salir

—Lo siento estaba abierto… Rukia— caminó hacia ella— ¿Qué te pasó? —

—Estoy bien— le sonrió— ¿A dónde tan arreglado?

—Recuerda hoy iríamos al festival, pero eso debe doler—

—Dime que sucedió—

—Resbale, y me golpee, eso es todo— Se sentó en la cama

—Nos quedaremos— dijo él, —Podremos ver…

—No, ve tu— le dijo ella recostándose— diviértete por mí,

—Jamás te dejaré aquí sola, Urahara nos dijo que no hay muchos huéspedes por el frio— le dijo con preocupación se sentó a su lado—

—No seas tonto, Minato— le dijo ella respirando con tranquilidad— sólo quiero dormir, no quiero arruinarte la diversión, podremos salir luego

— ¿Lo prometes? — Le dijo él pero ella se quedó dormida. Se acercó a ella y le dio un beso

Minato salió de la habitación de Rukia, preocupado. Pero decidió ir al festival en las afueras del pueblo cercano.

Minato bajó con los demás.

— ¿Dónde está la pequeña Rukia? —Preguntó Asuma

—Se lastimó con el hielo y ahora descansa— respondió Minato

— ¿y Rukia? — preguntó Matsumoto

Momo se incorporaba al equipo

—Se siente un poco mal— les dijo Minato

—Debo quedarme— Dijo Momo

—Sí, igual yo—

—No— intervino Asuma— ella les manda decir que se diviertan.

—Eso dijo— Momo algo desconfiada

—Sí, eso dijo—

Minato miraba el reloj a cada minuto, miraba a todos lados.

—Oye se ven muy guapas con esos kimonos— dijo Asuma a Rangiku y Momo, se sonrojaron. Entre la charla de los ya listo y la espera por Urahara y Yoruichi. Minato fue hacia el bar por un whisky. Ahí al final de las bien acomodadas mesas. Observó al peli naranja. En la solidad y oscuridad, sólo una luz tenue le acompañaba.

—Kurosaki-san— se acercó, Ichigo le miró

—Minato-san— respondió Ichigo

— ¿Puedo sentarme?— dijo con sinceridad Minato

—Adelante— le dijo Ichigo quitándose los lentes de lectura—Algo para beber

—Sí, un Whisky— Ichigo alzó la mano a Tessai y la seña especial de "whisky"

—Dime, ¿Qué puedo hacer por ti? —

—Señores— Tessai llegó con las copas

—Bueno, no nos acompañará al festival—

—No, la verdad no soy muy de esas festividades

—No lo había notado, pero usted se parece a alguien que conozco

— ¿En serio? — pregunto

—Sí, pero no recuerdo

—Claro mi color de cabello no es para nada común— Ichigo no tenía mucho interés en Minato, así que miraba a todos lados menos hacía el peli rubio

—Eso creo, hay un pequeñito… pero no creo que lo conozcas

— ¿Y ese pequeño se parece a mí? —

—Así, es… si no fuera porque sé que Usted es soltero, juraría que es su hijo— dijo bebiendo del vaso

— ¿En serio?.- eso llamó la atención de Ichigo

— ¡Minato nos vamos! —el rubio se levantó, sacó un billete

—Descuida, yo invito— dijo Ichigo,

—Kurosaki, gracias. Oiga, Rukia se siente mal, seria mucha molestia que

—Descuida me haré cargó— Ichigo le miró con paciencia, aunque el pelinaranjo sintiendo alivio al verlo partir.

—Gracias… está en el cuarto piso— Ichigo esbozó una sonrisa algo divertida

—Bien… te esperan— le dijo el peli naranjo

Subieron a un autobús lleno de decoraciones. Urahara y Yoruichi, encabezaban la visita al pueblo de Zukuko.

—Así que alguien que se parece a mí…— Ichigo bebió


Rukia se despertó, todo estaba en oscuridad.

— ¿Qué horas son? — se preguntó así misma

—Son las 12: 34 a. m— escuchó la voz tan masculina. Alguien le había respondido, pero en la oscuridad se asustó se giró y cayó de la cama

— ¡Auch! — se dijo al caer,

— ¿Estas bien? — encendieron la lámpara de la mesa de a lado de Rukia, se acercó a la aturdida peli negra para extenderle la mano.

—No… no lo estoy, ¿Qué haces aquí? — intentó levantarse, él le había extendido la mano

Ichigo estaba muy cerca de ella y la levantó. La sentó en la cama y ella se recostó. El encendió la calefacción, pues el frío.

—Demonios… ¿Qué sucedió? — le tocó la mejilla

—No me toques… Me duele— dijo ella, Ichigo cogió el teléfono.

—Tessai, Mándame una bolsa con hielo a la habitación de Kuchiki Rukia

— ¿Por qué estás aquí? — Dijo ella cubriéndose con la manta

—Tu novio me pidió, que viniera—Le dijo con molestia. Rukia no contestó

—No dices nada…— Siguió hablando el peli naranjo

— ¿Qué quieres oír? — dijo ella dándole la espalda

—También me dijo que yo le recordaba a un niño— Rukia tragó saliva y se le congeló el corazón.

— ¿Qué? — Rukia se giró hacia Ichigo, fue tan rápido que sintió un terrible vértigo

—¡Ey! ¿Qué tienes?

—Me caí y me golpee la cabeza, me siento algo mareada— trato de no ser muy obvia la peli negra, Ichigo sintió una punzada dentro de él al verla así.

—Hace algún tiempo tuve un accidente uno muy fuerte

Rukia no le dijo nada. No le decía nada, sólo le escuchaba.

—Perdí mi memoria, hasta el día de hoy no eh recuperado ese pasado.

—Eso es muy triste— Rukia habló con congoja, evitando al mil no llorar.

—Lo es— dijo Ichigo— No sé nada de aquel tiempo, Muchas noches tengo pesadillas que me duelen, alguien me habla, alguien me dice que me espera

—Eso… es— Rukia quiso tocarle el rostro triste que a la media luz de la lámpara lucía pero de triste.

—Es muy frustrante— respondió— Los dolores de cabeza aumenta, pero no eh ido con el histérico de mi padre

—Vamos al hospital— dijo Rukia

— ¿Por qué razón irías conmigo, tonta? — Le dijo ironizando

—Por ser hospitalaria— Le dijo con palabras de mentira y mirada amorosa

—La que tiene un golpe eres tu— se rio

— ¿Qué es lo que sueñas?

—Sueño específicamente con alguien... a una mujer,hay sangre por todos lados, siento que la amé como nunca lo hice. Ella fue alguien muy especial, quizás lo único verdadero en mi vida

Al escuchar Rukia sintió su corazón encogerse. Este palpitaba ruidosamente, llevó sus manos al pecho, en verdad le dolía.

—Ichigo. Necesito decirte algo— Con una seriedad incomoda

— ¿Sabes? Siento que hay algo más importante, que eh olvidado algo sumamente ansiado por mi

—Te desesperas por no saber la verdad ¿cierto? — Dijo ella, mirándole

—Sí, cada vez es más duro para mí soportar esos dolores. Pierdo mi cabeza. No sé porque razón siempre te toca aguantarme— le sonrió y acaricio la frente a Rukia. Jugó con el mechón de cabello.

—Lo siento— Rukia vio en ese sincero Ichigo, a su Ichigo

—Ichigo cuando me dijiste que me gustaban los hombres casados ¿fue por Inoue? Y tú matrimonio con ella

— ¿Matrimonio con Inoue? —

—Sí… es por eso— Rukia había cometido una indiscreción

—No sé… nunca eh estado casado—Ichigo se levantó

—Lo siento…— ella se levantó— No lo recuerdas

— ¿Qué sabes tú sobre mí? — se acercó a ella

—Ichigo, tranquilo— Le dijo al sentirlo tan cerca

—Lo siento—Dijo el peli naranjo—Escucha… lo que siento que nada de lo que tengo es real— hablaba un poco más fuerte

—Tranquilo, tranquilo— le dijo ella cogiendole la mano,

Las emociones de ambos estaban a flor de piel, sus mejillas ardían ¿sería el momento preciso para hablar con el corazón en la mano?

—Lo siento—Dijo él—No sé quién eres, no lo sé— Respondió Ichigo con frustración

—Quizás cuando puedas sopórtalo, lo sabrás— le dijo ella, sin pensar lo abrazó y él le respondió el abrazo, el calor que antes pudo haber ardido en las venas de Ichigo, se calmaba como la fina nieve cayendo sobre una enorme fogata.

—En verdad, lo siento— él la abrazaba fuerte, se soltaron poco a poco, sus miradas eran fijas pero parecian equilibrarse entre ellos—Yo... no comprendo

— ¿Te siente mejor? — le dijo ella de una forma tierna. Él se acomodó para sentarse bien junto a ella, Rukia le alcanzó agua y se arrodillo frente a él

—Me altero con mucha facilidad— Respondió Ichigo

—Has preguntado a tus padres sobre tu vida pasada—

—Sí… lo hice—

— ¿qué sucedió? —

—Me dio miedo, Rukia— Entonces Rukia se dio cuenta de algo. Decirle la verdad la liberaría a ella pero a él lo condenaría a un colapso nervioso.

Rukia volvió a cogerlo de las manos. Él acarició el cabello de ella. La levantó del suelo.

—Debería ser yo quien te cuide—dijo Ichigo, la envolvió en sus brazos como si no quisiera dejarla por ni un segundo

—No importa— le dijo ella, que no contestó el abrazo.

Tenerlo para ella, en ese momento le hacía dudar de su realidad, ¿por qué tenía que verlo sufrir y en gran parte ella tenía la culpa?

—Necesito saber algo… sólo una cosa— Dijo Ichigo

—Dime— Respondió Rukia

—Tu hijo…— Rukia se apartó,

—Mi hijo…— Lo miró directamente para esquivar la mirada de Ichigo, el peli naranjo la tomó de mentón para obligarle a mirarlo de frente

—¿Kaito— Rukia se sorprendió de que Ichigo supiera todo el nombre—es hijo de mi padre, Isshin Kuroski?— Rukia sintió que su corazón palpitó acelerado— Por favor… no me mientas

—¿Que locura?— Dijo Rukia al reflexionar lo que había dicho el naranjito—¡Claro que no! No, no lo es—

—Pero hace tres años, lo abrazabas como si de verdad— Le dijo Ichigo, rememebrando aquella incomoda escena de su padre con la pelinegra

—Lo sé… hace tres años al tener a mi bebé, perdí a alguien muy importante

—Entonces ¿no eres amante de mi padre…?

—Jamás… Siento admiración y respeto por Isshin-san, pero mi corazón siempre perteneció a alguien más, desde que lo conocí...— Rukia quería decirle la verdad y su mirada le delataba,

Ella sabía todo Ichigo lo sabía. Ichigo miraba fijamente y sabía que era sincera.

—Entonces ¿Por qué me atormentas? —Ichigo gimió con dolor esas palabras

—Cada noche, tu rostro aparece en mis sueños… no puedo odiarte y no puedo amarte…

—Quiero destruirte per...— la cogió de los brazos—pero me desarmó a tu lado… quiero ser fuerte, lastimarte y el que termina herido soy yo

—Me siento inseguro a tu lado, Rukia— le decía en un reclamo

—Ichigo…— Rukia quería abrazarlo pero el la sujetaba de sus brazos con fuerza

—Quiero odiarte… pero no lo no puedo…— le dijo Ichigo con un expresión de dolor que se clavó en le pecho de Rukia—

—No me odies, Ichigo…— Rukia lloraba

—Ahora tienes cara de uva y aun así sigues estando hermosa…— le dijo él con una mezcla de sentimientos y emociones, le regalo una dolorosa sonrisa

—Entonces pertenecemos al reino Frutal, naranjita— Los ojos de Rukia estaban muy llorosos pero rió, Ichigo volvío abrazarla

—Rukia… me quiero ir a casa…— le dijo al oído, el corazón de Rukia no podía creer todo esoo

—Vámonos…— dijo ella, se aferró a la chamarra de Ichigo

—Manejas tú…— le dijo Ichigo

—Será un placer a tu lado...

Rukia e Ichigo salieron tomados de la mano, ella se llevó un suéter.

—Mi camioneta— dijo Rukia queriendole dar una explicación

—Lo sé, lo investigué— dijo él— lo siento, pagaré los daños

—Ichigo irías al médico conmigo—

Él no contestó. Pero la miró con ternura.

Rukia manejó las 2 horas a casa, el silencio, la compañía, todo era extraño. Llegaron al departamento de ella.

— ¡Ven vamos!— dijo ella, le ayudo a bajar pues Ichigo tenía dolores de cabeza que le punzaban.

—Rukia, ¿dónde es este lugar? —

—Es mi casa…

—Eh estado antes aquí…

— Bueno... ¿Lo recuerdas? —Preguntó ella

—No, ¿debería? — No lograba ubicar recuerdos en su mente

Entraron al edificio.

—Tranquilo— subieron por el ascensor—

—Rukia… estoy cansado, me duele la cabeza…—

—Ichigo… vamos descansemos— ella abrió la puerta del departamento

— Adelante, Bienvenido— le entró y observó aquel lugar. Decorado con elegancia, limpio y fresco.

—Me quedaré a tu lado…— le dijo ella

—Rukia y sí mañana despierto y esto no es real—

—Te golpearé la cabeza…— le dijo Rukia lo llevó a su habitación— Para aclararte que si es verdad.

—Ichigo, mañana te diré algo muy importante—

Ichigo se quitó los zapatos, se acostó, las almohadas tenían el perfume de Rukia por dondequier.

—Tu cama es buena…— le dijo dormitando.

—Tú las escogiste, cariño— Rukia le dijo besándole la frente

—En serio…— respondió el sorprendiéndola

—Sigues despierto…—

—No… no lo creo—

Rukia veló el sueño de Ichigo. La última vez que vio el reloj, eran las 4: 54 a.m. Antes de cerrar sus ojos, puso una de sus manos sobre la de Ichigo.

A la mañana siguiente.

Ichigo despertó primero, la vio a su lado. Durmiendo, con ese gran golpe en la cara. Le dio un beso en la mejilla. Salió de esa habitación. Ichigo no queria arruinar las cosas, así que con sumo cuidado lavó su cara y cogió las llaves de la camioneta.

Condujo un rato, por primera vez en tres años sentía que algo era correcto, pero necesitaba explicaciones y la única persona era su padre.


La puerta trasera de la casa Kurosaki se abrió sin dar avisó.

Entró a su casa caminó en silencio, y quedó sorprendido al ver a su querida sobrina y al pequeño peli naranja jugando con los antiguos carritos de Ichigo.

—Tio igo— le dijo la niña al verla

—Papi Chigo— el niño lo reconoció Kaito

—Michiru… tú— caminó hacia el niño y se hincó

—Papi… Papi chigo— Gritó el niño al ver tan cerca, Ichigo se agachó para extenderle los brazos, sus las lágrimas brotaron como la lluvia, abrazó al pequeño Kaito

—Papi te lele la panza— le dijo el niño con inocencia

—Cariño, llegaste temprano— Masaki dejó caer la bandeja con panques al ver a Ichigo— ¿Qué haces aquí?

— Él…— tenia al niño en los brazos— él… me llama papá— Ichigo lloraba, su expresión de dolor era intensa

—Ichigo… espera— Le dijo su madre, no supo contestar

—Me llama papá— repetía el niño jugaba con el carrito de papi Ichigo en los brazos del pelinaranja

—Mi amor, lo siento—

—Él es la razón ¿no es cierto? Es la mayor razón... Es a quien olvide ¿no es así? — Michiru jalaba la pierna de su tío

—Tío Ichigo, mi tamien—

—Responde mamá, tú no me mientes—Le dijo con frustración y coraje pero sin gritar

—Dame al niño, Ichigo— dijo Masaki

—Papi Chigo no llolles— le dijo Kai abrazándole el cuello

—Estoy bien, amor— Ichigo le dio un beso al niño

—Madre… ¿Quién es Rukia? —

—Mami— dijo Kai al escuchar su nombre

—Ella— Masaki se acercó a Ichigo y le pidió a Kai— Fue tu prometida y es la madre de tu hijo

—Masaki ya vine…— Isshin entraba por la puerta del garaje —Ichigo… hijo

— Espera… no quiero oír nada— dijo el peli naranjo

— ¿Qué haces aquí? —Preguntó Isshin con seriedad

—Te dije no quiero oír, nada— Ichigo, se agarraba la cabeza

—Tranquilo…—

— ¿por qué esta él aquí? ¿Qué hace aquí?

—Eso es algo que Rukia debe decirte—Dijo Isshin

— ¡No! — intentó no alzar la voz, Kai le besaba la mejilla a Ichigo, le sonreía

—Papi no te mojes, te compare un dulce—

—Sí, mi amor te comprare miles de dulces— Ichigo le sonrió le abrazo y le besó la frente

—Es mi hijo… ¡Es mi hijo! — Masaki tenía lágrimas pero sonreía

—Lo es, Ichigo es el pequeño Kaito

— ¿Cómo pude olvidarte? — decía más para él que para los demás, caminó con el pequeño

—Ella se fue… — Ichigo deducía — Me alejó de mi hijo

—No, ella no te alejó— dijo Masaki preocupada de la actitud de Ichigo

—Entonces ¿Qué sucedió? — respondió con tristeza y dolor

—Te olvidaste de ella… de todo lo que tenía que ver con ellos…

—Masaki, ¡Basta!— la reprendió Isshin— Ven acá— le dijo a su nieto y el niño se lanzó a los brazos de su abuelo, asustando a su padre— comemos chocolate, a tu papi le gustaba el chocolate

—Michiru, ve amor— dijo Masaki a la niña

—Papá…— Ichigo llamó a Isshin

— Ve con ella… ve tranquilo y te veo en la noche…— Refiriéndose a Rukia

—Papá, ¿cómo solucionaré esto?—

—Ichigo… Confío que eres capaz de solucionar esto, no desperdicies tu vida odiando, esta es la segunda vez que la recuperas… no la dejes ir por tus absurdos pensamientos negativos

—Papá pero…—

—Enfréntate sereno a ella, tuviste una familia, a pesar del tiempo por lo menos tienes un hijo, ¡Valora en algo tu existencia!—

—Papi… papi… chocolate— el niño miraba a Ichigo

—Kaito— dijo Ichigo y el niño volteo a Ichigo y con la manita le decía adios a perderse en la escalera

—Ti amo papi chigo— Isshin se llevó al niño al segundo piso

Ichigo salió volando de la casa de sus padres.


Los del festival habían llegado a las 5 de la mañana, Ishida les dio permiso de comenzar el trabajo a las 12 del día.

—No puedo creer… se fueron, mi amor—

—Lo sé, eso me dijo Ururu—

— ¿Estarán bien? —

—Esa peli verde de enorme pechos se enfureció o ¿no?

—Sí, desde que le dije que Ichigo se había ido acampar con su hermosa princesa Rukia— dijo el rubio tomándose su café de la mañana

—Mi amor estas como joven después de hacerme el amor tantas veces…—

—Mi hermosa gatita… por mí estaríamos metidos bajos esas hermosas sabanas todo el día…

—Pícaro— le dijo Yoruichi—No desperdiciemos el día—

—Maldita perra…

—Maldita y mil veces… no te quedarás con Ichigo… ¡no, no lo harás!

Nell manejaba con tal velocidad. Se sentía tan tonta, había ido a la ciudad a comprar el kimono más hermoso para el festival, quería sorprender a Ichigo, pero descubrió que se cambió de habitación y lo peor, todo el mundo lo mantuvo como un secreto. Había comprado ropa sexy y unos aceites afrodisiacos para masajearlo, él se seguía, escondiendo.

Enterarse que se había ido con Rukia había sido el final,

—Quiero a Ichigo conmigo o sin nadie— se repetía llena de rabia

—Maldita Enana

—Por tener un hijo de él no me vencerás primero muerta—

Manejaba a una impresionante velocidad, hizo sólo una hora a Tokio. Llegó a Karakura, directo al departamento de Ichigo, pero no había nadie.

No les creyó a los Urahara que el Ichiruki se había ido acampar.

—Si no estás aquí— regresó a su automóvil— Estas con ella… y te estropearé todo

—Maldita tabla de planchar…


Levantarse sin Ichigo a su lado, la entristeció. No sabía si regresar a las cabañas o simplemente quedarse con su hijo y pedirle a Matsumoto que regresaran en su camioneta.

—Ichigo…— dijo para sí misma. Salía de la ducha y escuchó el timbre. Se vistió la bata, se acercó acercó y miró por la hendidura de la puerta. Él entró al departamento.

—Dame un minuto me cambiaré— la expresión de Ichigo estaba descompuesta

— ¿Sucede algo? — lo miró con un gestó de preocupación e inmediatamente lo supo

—Demonios… lo sabes… ¿no es así? — Rukia se separó de Ichigo— Lo sabes…

—Estoy aquí porque estoy… Kaito— Rukia bajó la vista

—Dame un minuto, para cambiarme— Ichigo tenía sus ojos rojos

—Ve— dijo con tranquilidad.

Mientras buscaba uno de sus vestidos, todo estaba descubierto. A enfrentarlo todo.

Al final se puso un pijama toda floja y salió a la sala.

—Bueno— Ichigo la miró— Necesito saber la verdad

—Kai… lo conocí — lágrimas se asomaban al recordar a su pequeño— Me alejaste de él

—No… no, no te aleje de él

—Entonces… explícame—

—Te conocí en mi primer trabajo, tú eras un magnifico, me enamoré de ti,

— ¿Eso fue?

—Casi cinco años ya—

—Continua—

—Tú estabas casado con Inoue Orihime—

—Me casé, ¿Cómo que me casé?

—Sí… antes de eso no sé nada, de ti— dijo ella—Yo estaba comprometida, con Kaien

—Lo dejaste por mí— dijo él

—No… él murió, pero tú estuviste a mi lado, aquella noche nos amamos como nunca lo hice antes,

Ichigo se ruborizo. Al igual que Rukia.

—Renuncie a todo, mi trabajo a ti,

—Renunciaste a mí, antes de todo—

—Lo hice, estabas casado y no había posibilidades para mi, no podía entrometerme y lo hice... había hecho el amor contigo. Así que huí.

—Parece que eres experta en eso— dijo Ichigo con amargura.

—No me arrepiento de nada de lo viví contigo.

—Me enteré de mi embarazo al mes. Me aleje de todo lo que tenía que ver contigo. Pero el mismo día encontré a Inoue en la misma clínica, buscaba embarazarse pero supe que te divorciaste de ella

—Me sentí confundida. Sin ti y sin Kaien, me dedique a mi trabajo por internet y a vivir un embarazo un tanto complicado.

—No supe de ti hasta que cumplí los cinco meses, me encontraba haciendo compras en un comercial, tuve miedo… Tú me encontraste un vez más

—Pero tú me amabas… — Rukia derramó algunas lágrimas— vivimos muchos momentos juntos, hasta que a la semana de nuestro nueve meses, me propusiste matrimonio

—Tú y yo— dijo— ¿nos casamos? — Preguntó Ichigo frustrado, las palabras de Rukia carecían de sentido para él

—No— dijo ella con dejó de añoranza—No lo logramos, ese mismo día, hubo un terrible accidente, trataste de salvar a un pequeño pero a cambio apenas y pudieron salvarte— Ichigo se levantó del sillón caminó, meditando todo lo que es escuchaba

—No tarde mucho en entrar a labor de parto, nuestras clases para parto natural se fueron al caño cuando me intervinieron por colapso nervioso

—Tuviste a Kaito mientras a mi…— Ichigo sentía un nudo en la garganta, no podía imaginar todo eso

—Estuvimos en quirófanos conjuntos, casi morí— dijo Rukia abrazando un cojín— Pero pude salir y cuidar a mi hijo

— ¿Nuestro? — dijo él

—Ichigo, tu no me recordabas, eso me dolió, fui una cobarde pero no pude con todo, tú me rechazaste ni siquiera me permitiste estar a tu lado

— No te recordaba… ¿Que querías que hiciera?— le dijo con reclamo

—El médico dijo que no podíamos decirte la verdad, que eso sería muy malo—

—No lo intentaste, no te quedaste por mí—

—No, no lo hice— dijo Rukia se acercó a Ichigo, pero él se alejó de ella—Perdóname

—Fue más fácil huir, Rukia, me dejaste…—

—Ichigo… Lo siento, pero no puedes culparme—

—Regresé… 3 años después no puedes recordarme, no teníamos futuro

—Eso no es excusa—

—Tenía un bebé recién nacido, no podía contigo y tu rechazo, no podía soportarlo TODO— Rukia le gritó llorando

—Lo siento… — Ichigo caminó a la puerta— esto es demasiado… no,— la miró— no puedo hacerlo

—Ichigo…— Rukia le atrapo la manga de la chamarra—

—Ahora no sé… no sé qué decir— le dijo— Ahora soy padre y no tengo idea de que es real, esto, simplemente.. no lo sé

—Soy real… estoy aquí, Kaito lo es…

—...- no contestó Ichigo y Rukia soltó la manga

—Su nombre... fue escogido por tí...

—Lo recuerdo… recuerdo tus lágrimas, nunca desee olvidarte, lamento ese dolor… Todo lo que viviste por mi culpa pero ahora no somos solos nosotros

—Ichigo…— este se dirigía a la puerta— tengo algo para ti— le dijo con dolor

El peli naranjo obedeció y Rukia sacó una caja de zapatos.

—Sólo mira esto cuando estes listo, es lo que acabo de contarte—

Ichigo cogió la caja. Salió dando un portazo. 30 minutos después Masaki llegó con Kaito dormido entre sus brazos.

—Estuvo aquí…— Rukia había llorado

—Sí…— tenía muchos pañuelos en el suelo

—Dale tiempo…—

Continua!