Unusual you.

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"La felicidad perdería significado si no estuviese balanceada por la tristeza"

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Levi's POV.

Eren había estado algo nervioso últimamente, pero asumí que se debería a la sumatoria de sus exámenes finales y todo esto nuevo que era convivir con otra persona. Conmigo. Mal hice en asumir, ya que dos días después de haberle entregado las llaves a la amiga de Mikasa, me dijo que le resultaba extraño el que no lo llamase para decirle que las había recibido, o que no le mandase mensajes diciéndole que lo extrañaba. Decidí no comentar nada al respecto, ya que no comprendía por qué Eren esperaba tal cosa. Sabía que ya no quería saber más nada con su ex -vaya si me lo dejó en claro-, pero había algo raro en todo eso.

-¿Eren?-Pregunté interrumpiéndolo de su lectura. No se veía tan concentrado, de todos modos.

-¿Mh?

-¿Quiere salir hoy? ¿Hacer algo?

Sabía que estaba siendo algo insistente. Tal vez era normal no hacer nada y simplemente disfrutar de la compañía del otro, pero por algún motivo tenía un extraño presentimiento de que debíamos aprovechar los momentos que teníamos, vivir el presente, por más que suene a cliché.

Eren miró como pidiéndome disculpas de antemano, y me dijo que en verdad debía estudiar si quería aprobar sus finales. No insistí.

Mis fines de semana en Sin-A no habían acabado, y aunque Eren me acompañaba seguido, eran más las veces que se quedaba en casa estudiando o dormido en el sofá por haber leído tanto. No lo culpaba, y por más que deseaba que me dedicara más tiempo, sabía que una vez libre de exámenes, todo volvería a ser como antes. Con suerte.

Fue al día siguiente de preguntarle de salir, que me sorprendió con una invitación a cenar. No encontrando ninguna objeción, acepté. Era viernes, Eren pasó a buscarme por Recon a las ocho y diez, y pasamos por casa para cambiarnos. Estaba algo frío, y aunque me llevé mi chaqueta de cuero, opté por ir ligero debajo, llevando una remera negra escote en v, tan ajustada que mis pezones resaltaban, un pantalón de jean azul oscuro que era tan apretado que parecía una segunda piel, y unos zapatos rojos con tacón y base negros. En cuanto Eren me vio me aprisionó contra la puerta de entrada y estuvimos allí por unos cuántos minutos intercambiando manoteos, pero al cabo de un tiempo le recordé que él mismo había hecho una reserva, y si no quería que llegásemos tarde, lo mejor era apurarnos.

-¿Sabes?-Comenté una vez subidos en su auto, Eren girando su cabeza para prestarme atención antes de ponerlo en marcha.-No me maquillo los labios para que tú me comas el labial.

Esa sonrisa provocadora que tan estúpido me ponía se asomó en su lindo rostro mientras se acercaba depredadoramente.-Bueno, ¿de quién es la culpa? Sabes que no puedo estar cerca de ti sin querer tocarte o besarte.-Eso último lo dijo repartiendo besos por toda mi quijada, y mentiría si dijese que no me afectaba escucharlo decirme esas cosas. Claro que jamás lo admitiría en voz alta.

-Cállate y vamos, mocoso.-Eren rió y arrancó.

Llegamos a la media hora. Eren había escogido un lindo restaurante, elegante y con luces tenues y música relajante. Bajamos y él colocó su mano atrás de mi cintura, guiándome caballerosamente.

Lo primero que noté al entrar, a parte del maître, claro, fue la ausencia de molestos y ruidosos niños, por lo que estuve enormemente agradecido, créanme. El hombre amablemente nos dirigió hasta una mesa en donde se hallaba un fino cartel con las palabras "Sr. Jaeguer" en él, y no pude evitar sentir un sexy escalofrío recorrer mi cuerpo.

Señor Jaeger. Mmm… diablos, sí.

Eren corrió mi silla hacia atrás y él se sentó frente a mí después de eso. A los pocos segundos vino a presentarse una camarera y a decirnos que cuando estuviésemos listos, la llamásemos. Dejó dos menús y se fue.

-Voy a lavarme las manos.-Comenté tras sacarme mi chaqueta, como si fuese algo obvio.-Cosa que tú deberías hacer también.-Agregué sonando tal vez algo regañón.

-Levi, planeo comer con los cubiertos, no con mis manos.-Se defendió el mocoso, dejando así en claro que no iba a ir a lavárselas.-Además, no es como si hubiese tocado nada sucio…

Lo ignoré rodando mis ojos y me levanté. No soportaba sentir ni siquiera la más mínima partícula de suciedad en mis manos, mucho menos si estaba a punto de comer.

A medida que me acercaba a los baños advertí varias miradas curiosas que se detenían en mi apariencia. No me importó, sin embargo, y seguí como si nada, entrando con cara de póker al sanitario de hombres. Para mi fortuna no había nadie. Me lavé las manos con dedicación, y después de secarme salí, retomando el camino hacia mi cita.

Mi humor iba bien, eso hasta que vi que una chica de unos veintitantos no paraba de inclinarse hacia el rostro de mi novio apoyando sus tetas prácticamente de lleno sobre la mesa. Eren asentía algo incómodo a lo que sea que esa suripanta le haya estado diciendo, y ni con mi presencia esta tipa reaccionó.

-Aun no hemos decidido qué ordenar. Te llamaremos en cuanto sepamos.-Dije entonces sí captando su atención.

Era bonita y pelirroja, definitivamente tenía la edad de Eren, y estaba usando una blusa escotada que no dejaba nada a la imaginación. Sus tetas eran grotescamente enormes, si me preguntan.

La chica me miró con cara de horror, y en eso escuché a Eren suspirar, pero, y sin darme lugar a decir nada más, se reincorporó ofendidísima y se fue dándonos la espalda.

-Me preguntó quién era esa tipa si no la camarera…-Dije, sutilmente dándole a entender al idiota de mi novio que pretendía, mínimo, una explicación.

-Su nombre es Caroline. Es compañera mía en la Uni. Te mencioné en varias ocasiones sobre sus intentos de coquetería.

Oh, claro. Caroline. Eren me contó que había una zorra con ese nombre que no paraba de rondarlo cada vez que podía. Me dijo que desde el primer día de clases en su primer año de carrera que la tipa esta -Caroline- lo acechaba. Ahora entendía por qué le molestaba tenerla de admiradora. La tipa no tomaba un no por respuesta. Jodidas perras.

-De todos modos…-Dijo sonando entretenido-¿acaso eso fue una escena de celos, Levi?

-Tch.-Pasé mi lengua por mis dientes. Sí, mocoso de mierda. Fue una puta escena de celos.-No sé de qué estás hablando.

Para mi fortuna, la camarera -la verdadera camarera- se acercó preguntando si ya sabíamos qué pedir. Segundos después de ojear el menú, nos decidimos, escogiendo ambos un platillo que era complicado de pronunciar, pero definitivamente tenía carne en él.

La cena no estuvo nada mal, y el viaje a casa fue tranquilo, mi mano encima de la de Eren mientras manejaba, y él tarareando una canción que sonaba en la radio.

Cuando llegamos, ni bien entramos, me abrazó por la cintura besándome los labios con fuerza. Podía darme cuenta que estaba algo exhausto, pero el entusiasmo estaba ahí.

No queriendo parecer una puta en celo, le devolví el beso pero con algo más de calma. Deseaba arrancarle la ropa y hacerle el amor en la puerta, como lo hicimos en nuestra primera vez juntos, pero opté por guiarlo hasta el living y hacer que se sentara en el sofá.

-¿Quieres ver una película?-Le pregunté mientras me sacaba mi chaqueta y mis zapatos.

-Oye,-Dijo ignorando mi pregunta por completo.-ni con esos tacones de diez centímetros me superas en altura, haha.

Encorvé una ceja y me agaché hasta quedar a su nivel, propinándole un golpe a su brazo.

-Y tú ni con esos bíceps me superas en fuerza.-Agregué provocándolo. Sabía que no había maldad en su broma.

-¡Auch!-Eren se quejó pero se ahogó entre risas, tomándome por la cintura nuevamente y atrayéndome hacia él.

Nos quedamos abrazados por unos cuántos minutos, hasta que me dijo que estaba bien poner cualquier cosa, que le daba igual siempre y cuando estuviésemos así. Traté de no sonreír como un idiota y tomé el control remoto haciendo malabares para no desprenderme del agarre de Eren.

Pasaron los minutos y yo terminé con mi cabeza recostada en su regazo, sus manos acariciando mi cabello y masajeando mis sienes. Se sentía tan bien… todo era tan doméstico, que me fue inevitable sentir algo de temor por pensar que eso fuese a terminar pronto. Si bien teníamos nuestros momentos difíciles, las cosas estaban saliendo demasiado bien para mi gusto, y tenía el presentimiento de que esa armonía no iba a durar mucho.

Durante la cena Eren me había pedido que le recordase de mandarle un mensaje a Armir por su cumpleaños. Miré la hora en la televisión e indicaba que ya eran las doce y diez del tres de noviembre. Miré a Eren, entonces, quien estaba babeando con su cara hundida en su cuello. Sentí pena de tener que despertarlo, pero me lo había pedido, así que eso iba a hacer. Me reincorporé para zamarrearlo suavemente, pero antes de lograrlo, su celular empezó a sonar.

Eren se despertó alterado, y yo me asusté recuperándome al instante. Divisé su celular el cual estaba desparramado por la mesa de café y se lo alcancé. Me fue inevitable dirigir mis ojos a la pantalla. Me preguntaba quién demonios estaba llamándolo a esas horas, pero al notar que era un número que no tenía agendado, no pude hacer suposiciones.

-Ugh, no conozc- aghh-o este número…-Dijo entre un bostezo, pero de todos modos decidió responder la llamada.

Sus ojos no tardaron en volverse alertas, la expresión relajada de su rostro transformándose en una llena de preocupación. Algo no estaba bien. Esperaba que no se tratase de su madre, aunque descarté esa idea ya que, muy a mi pesar, escuché el nombre "Mikasa" salir desde el otro lado.

-En diez minutos estoy allá.-Después de eso cortó, moviéndose rápidamente hasta que logró estar de pie.

Me lo quedé mirando esperando a que hablase, y lo hizo al darse cuenta que, en efecto, estaba esperando una explicación.

-Era Annie.-Dijo con culpa en su voz.-Mikasa tuvo un accidente y está en el hospital.

Asentí lentamente, no entendiendo por qué debía ir él, y como leyendo mis pensamientos, siguió.

-Mikasa no tiene familia. Annie, yo y mis padres somos las únicas personas cercanas a ella.

Sin querer sonar como una perra celosa volví a asentir, esta vez tratando de verme cooperativo.-¿Quieres que te acompañe?

Eren me miró con una mezcla de pena y bronca. Sabía el porqué. La atención que yo le había estado pidiendo se la estaba por dedicar a su ex. Okay, está bien, había tenido un accidente, pero eso no quitaba el hecho de que no pensó dos veces en ir hacia ella. Traté de comprenderlo, a pesar de todo.

-No quiero que te sientas presionado a venir conmigo.-Me dijo mientras se acercaba a mí y me rodeaba entre sus fuertes brazos, posando un beso en mi frente. Un beso que no me gustó para nada, cabe destacar.-Te avisaré qué tan serio está todo y depende de eso veré qué hago, ¿está bien?

Yo asentí, mi nariz inhalando el aroma de su pecho cubierto. No quería que me soltara, pero no dependía de mí. Eren se separó después, no cortando contacto visual.

-Lo siento.

No sabía por qué se disculpaba. ¿De qué se disculpaba? Me encogí de hombros tratando de restarle importancia, pero sabía que la cosa no iba a terminar ahí, sabía que eso no iba a ser fácil. Eren nunca me había hecho sentir menos, y esperaba que eso no cambiase.

Esperé más de dos horas por un mensaje suyo.

Tiré el celular logrando que aterrice en algún rincón del cuarto, y muy cabreado traté de dormir.

Baby, you're so unusual (bebé, eres tan inusual)

Didn't anyone tell you you're s'posed to (nadie te ha dicho que se supones que debes)

Break my heart, I expect you to (romper mi corazón, eso espero)

So why haven't you? (entonces, ¿por qué no lo has hecho?)

Maybe you're not even human 'cause (tal vez no eres ni humano porque)

Only an angel could be so unusual (sólo un ángel puede ser tan inusual)

Sweet surprise I could get used to (dulce sorpresa a la que podría acostumbrarme)

Unusual you (Inusualmente tú)

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Aaaaaaand, we are back to the game!

Okay, me tardé, ya sé, pero, la verdad es, con esta historia en particular me mareé. Varias veces dije "bueno, hoy me pongo a escribir el capítulo que sigue", y ni bien agarraba la notebook y me ponía a revisar las notas de Bettie, no entendía nada (tengo un quilombo tremendo de ideas desparramadas por cualquier lado) y terminaba mandando todo a cagar. Pero anoche me puse las pilas y retomé.

*Canción del final "Unusual you", de Britney.

*No quiero advertirles nada, así que, si quieren saber qué va a pasar, esperen el próximo capítulo (con suerte, ya que me ordené de una vez por todas, no voy a tardar en actualizar).

*Gracias por los favoritos, los follows y las reviews, aunque no lo crean me dan ánimos de seguir escribiendo :)

FAN ART HERMOSO de Bettie (el de la foto de portada) hecho por la preciosa Ro Spark! Gracias, gracias, gracias. Pueden ver sus dibujos, el de Levi (Bettie) inclusive, en su página de facebook: Unicornio Azul (pueden buscar el link como /nodejesquelmundotedestruya). Vayan a likearle sus posteos que dibuja hermoso :3