21ª. AKANE ENVENENADA.

Toda la familia estaba en el hospital La chica ingresada tenía pocas posibilidades de sobrevivir. El componente que le inyectaron en su sangre la estaba matando. No viviría ni dos horas más.

Su prometido se movía rabioso, parecía un león dentro de una jaula. Un león dispuesto a destrozar a quien había provocado ese desastre.

- ¡Rama, cálmate! Los médicos encontraran el antídoto para mi hermana- dijo Kasumi- son buenos especialistas.

El joven miró a la hermana de su prometida furioso.

- ¡No me mientas Kasumi!, yo también he escuchado los médicos. No saben a qué veneno se enfrentan- se giró y se acercó a la ventana- no debía haber dejado que nos separasen. – el joven estaba llorando- los pienso coger uno a uno, me pagaran lo que le han hecho a Akane. No dejaré a ninguno con vida. No se merecen vivir.

- ¡Ranma!, ¡estás ofuscado! No piensas lo que dices-dijo la madre del chico- entiendo tu dolor, pero no debes dejarte llevar por la ira.

- ¡Si pienso lo que digo! Esa gata sabía lo que hacía, se quiso deshacer de Akane, por qué sabía lo que yo sentía por ella. Esa bruja pensaba que para que sacar a Akane de mi corazón debía eliminarla. Y no ha conseguido nada. Todo lo contario, si Akane muere ella sufrirá mi ira. Pero los otros cinco también caerán aunque no tengan culpa. Ukyo y Kodachi podrían haberla detenido y no lo hicieron.

La familia lo miró asustada no era el joven que conocían. Comprendían su ira, la compartían. Algunos de ellos tenían las mismas ideas que el joven. Ellos también estaban furiosos.

El tiempo avanzaba y no llegaban noticia esperanzaras, todo lo contario, el estado de la joven se iba deteriorando aún más a cada instante.

-Si el doctor Tofu no se hubiera ido, él encontraría la solución- dijo Kasumi.

-No podemos pensar en posibilidades, nada de eso salvará a Akane- dijo Soun. El patriarca miró al prometido, el chico cada vez estaba más hundido y desesperado- no te tortures Ranma, no fue culpa tuya.

- ¡Si que lo es! ¡le fallé! No debí caer en la trampa de ellos- dijo el chico muy triste. Estaba muy decaído.- Nos atacaron los seis, ellos me atacaron a mi y me separaron de Akane, mientras ellas la atacaron. Fui un estúpido por caer en esa trampa tan idiota. Cuando llegué donde ella estaba era muy tarde.

El joven miró con una tristeza enorme a su familia. Todos tuvieron un horrible presentimiento. Si Akane moría, el joven la seguiría. No cabría la menor duda.

Pasaron minutos y la puerta se abrió, y entró la causante de todo. La chica sonreía, pensaba que había ganado la partida.

-Ahora que la chica violenta no está, Airen se casará con Shampoo-dijo Shampoo.

Ranma la miró con odio, que no captó la joven.

- ¿Qué haces aquí? - preguntó Kasumi- ¿Has venido a regodearte de tu hazaña? ¡largarte!, es por tu bien.

-La chica pánfila de la familia osa amenazar a una gran guerrera amazona…

- ¡CALLATE! - gritó Ranma- Kasumi no te amenaza. Kasumi te está revelando tu futuro, vas a morir. ¡YO TE MATARÉ PEDAZO DE PUTA!

Shampoo miró a quien creía que era su Airen asustada, ese no era el joven que conocía, pero pensó que aún tenía esperanzas.

- ¡Tú te casarás con Shampoo! Y te haré olvidar esa poca cosa que fue Akane- la chica se rió- ¿Cómo pudo compararse esa idiota conmigo?

- ¡No me casaré contigo! Quítate de la cabeza eso. Piensa que te daré el pasaporte. Quiero el antídoto, ¡Y LO QUIERO YA! -gritó el joven furioso- Y deja de hablar de ti misma en tercera persona, eso sólo lo hacen los niños y los locos, y tú no eres un niño. Y eres tú la que no se puede comparar con Akane- miró a la joven con despreció- tú no vales nada, tu vida no vale nada, darme el antídoto y te dejaré vivir. No muy sana, pero viva.

-No te daré ningún antídoto, es más no existe. Lo que yo dar ser veneno de las amazonas para deshacerse de sus rivales. - contestó Shampoo con una sonrisa triunfal en los labios.

- ¡QUIERO EL ANTÍDOTO! -gritó el joven- piénsalo bien, tu vida va en ello.

Shampoo miró al joven, no veía el peligro que corría. Su Airen no le haría daño, la quería. La joven estaba encegada con su propia victoria.

-No haber antídoto- se llevó la mano al pecho y sacó una botellita. -Este es el veneno. Y se lo pienso dar a las hermanas Tendo que quedan. No me fio de padre Ranma ni del Akane. No consentir que te prometan con nadie. Airen ser mío, y sólo mío. - Y se metió la botella entre los pechos- me desharé de la competencia como me deshice de Aka…

No pudo seguir Ranma se abalanzó sobre ella y con una mano la cogió por el cuello y apretó. Estaba ahogando a la joven. Shampoo miró a Ranma y vio los ojos del chico y se asustó. El joven la mataría, y no se arrepentiría de hacerlo.

-Darme el veneno, para que se pueda hacer el antídoto- amenazó el joven con rabia- hazlo por las buenas o te lo arrancó yo por las malas, y de pasó arranco tu mísera existencia.

Shampoo sabía que aún le quedaba una carta. Akane moriría y ella ganaría, aunque ese chico la acabase matando, ella habría ganado.

- ¡Nunca! - dijo la chica sonriendo- ¡jamás te lo daré! Akane morirá y…

Fue lo último que aguantó el chico. El joven se dejó llevar por la furia, y con la mano libre golpeó a la chica en el estómago, la chica se quedó sin aliento y cayó de rodillas. La familia se quedó congelada, fue entonces cuando comprendieron que el verdadero dolor del joven era lo que lo había vuelto cruel, pero no se esperaban lo que pasó a continuación.

Ranma cogió el vestido de la chica por la pechera y lo rompió, dejándola totalmente desnuda., la joven china no llevaba ropa íntima, creía que así seduciría a su Airen. El chico vio entre los pechos de su enemiga vio la botellita, y la cogió.

Miró con asco a esa chica que había considerado su amiga y la arrojó con todas sus fuerzas contra la pared. La chica cayó al suelo y gritó de dolor, el joven le había roto varios huesos, le costaba respirar y del golpe en el estómago tenía varias costillas rotas, todos la miraron, pero nadie se acercó a ayudarla, a nadie le importaba su estado.

-No debiste desafiarme, sabes lo que les pasa a quien se mete con Akane. Tú has visto lo que hago a los idiotas que osan atacarla. Te debería matar, pero te haré algo peor, no me tendrás nunca.

El joven abrió la botella y fue a beberle el contenido. Pero vio a Shampoo sonriendo.

-Ese veneno sólo para mujeres, - dijo Shampoo a duras penas. Casi no podía hablar y respiraba muy fuerte, pero aun así se consideraba ganadora- no afectar a…- todos vieron sonreír a Ranma, se imaginaban que pensaba-… Hombres. - Shampoo se dio cuenta que planeaba Ranma.

-No hay nada tan fácil como solucionar eso- dijo el chico y se acercó a un jarrón, lo cogió y vació el agua encima suya, convirtiéndose en chica. Miró a Shampoo- ¡Te he vencido!, hoy seguiré a Akane, moriré con ella. Moriré con quien yo quiero. - miró a su familia-perdonadme que sea tan egoísta, pero no quiero vivir en un mundo donde no esté Akane, me iré con ella.

Y el chico se llevó la botella a la boca y bebió su contenido.

- ¡Adiós familia! ¡Os quiero! Cuidaré de Akane en el otro lado. - el chico sintió mucho dolor y cayó desmayado. - la aterrada familia se abalanzó sobre la joven de la trenza. No se esperaban que Ranma reaccionase así.

Shampoo aprovechó para huir, nadie se fijó en ella. No le importaba a nadie. Volvería con su abuela y se vengaría de todos por despreciarla.

Horas después el joven, transformado en chica descansaba en una cama al lado de su prometida. Las constantes de ambas eran pésimas, a los dos les quedaba minutos.

Fuera en la sala de espera la familia estaba destrozada. Y cuando esperaban la fatal noticia, llegó Cologne.

La miraron mal. Esperaban que la vieja matriarca se burlase de ellos. Pero la mujer se acercó seria a una enfermera y le entregó una botella.

-Esto es el antídoto del veneno. Con esta dosis basta para curar a todo Nerima. Dénsela rápido a esos jóvenes. Y en pocos minutos estarán bien, aunque pueden dormir varios días. - la mujer se giró a la familia. - siento todo lo que hizo mi bisnieta, no se comportó con honor. Se mereció el castigo que le dio Ranma, no haré nada contra él o Akane. Yo tengo la culpa de todo, la consentí demasiado. Ahora la castigaré como merece, no creo que nos volvamos a ver nunca.

La mujer salió y como ella dijo no volvieron a verla más ni tampoco a su nieta. Nadie supo cómo fue castigada Shampoo. Pero por lo que les contó Mousse tiempo después, fue algo horroroso

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Dos días después Akane se despertó, y miró a su alrededor, se sentía débil. No recordaba nada, lo último que recordaba era que había luchado contra sus rivales, y ya no recordaba nada más. En la cama de al lado vio dormir a su prometido durmiendo, sería él quien le contase todo.

A los pocos minutos despertó el chico y se la quedó mirando, al verla despierta su cara se iluminó y sonrió.

- ¡Has despertado! - dijo el joven- no llegas a saber cómo me alegro- los ojos del chico se empañaron. – creía que te perdía… que te ibas sin mí.

- ¿Estás llorando? - lo miró y sonrió- ¡si lo estás haciendo! - Ranma la miró de forma extraña. Ella se puso sería- ¿Qué me ha pasado? Recuerdo que al salir de la escuela esos seis nos atacaron. Ellos se atacaron a ti. Ellas me separaron de ti, peleamos y ya no recuerdo nada más.

Ranma bajó la mirada unos segundos, parecía triste y apenado. Levantó la mirada y miró a la chica, el joven tenía lágrimas en los ojos.

-Peleé con ellos, estaba asustado. Tenía un mal presentimiento, me deshice pronto de ellos- el joven bajó la cabeza, y habló con tristeza- no fui lo bastante rápido, cuando llegué a donde tú estabas, te encontré desmayada. Te llamé y no contestaste. Desde Jusenkyo no había tenido tanto miedo- la miró con pena- te tajé al hospital y llamé a la familia. Los médicos nos dijeron que te dieron un extraño veneno. Te estabas muriendo y nadie sabía cómo salvarte.

Akane lo miraba aterrada, estaba comprendiendo lo ruines que eran sus rivales, hasta donde capaces de llegar para conseguir a Ranma.

-Continua Ranma. -pidió la joven.

-Estando en la sala de espera llegó Shampoo, vino a regodease de su acción. Me enseñó el veneno y dijo que lo usaría con tus hermanas. Pensaba que si tú morías me prometerían con una de ellas y quería deshacerse de sus competidoras. Se lo quité, y no de buenas formas, y lo utilicé conmigo.

Ella lo miró asustada, se incorporó y se sentó en la cama.

- ¿Por qué lo hiciste Ranma? ¿No querías vivir? -preguntó la chica.

Él la miró, bajó la cabeza y negó con la cabeza.

- ¡No!, ¡no quería vivir!, ¡sin ti no hay vida! No hay mundo sin ti, No quiero vivir en un mundo donde tú... ya no estés– dijo con mucha pena-Me niego a vivir en un mundo donde tú no existas. Decidí seguirte. Nada impedirá que, si tú mueres, yo te siga.

Akane se levantó de su cama y se sentó en la del chico. Ranma se incorporó y la miró. Se quedaron mirando un instante y de repente ella lo abrazó.

- ¡No quiero que mueras!, debes vivir por los dos-la joven lloraba- si yo muero y tú me sigues, ¡No te lo perdonaré! Debes vivir, debes vivir y disfrutar por los dos.

-Me pides lo imposible Akane. -el joven la miró a los ojos- La amargura de perderte, la tristeza, la pena eran mi veneno… me estaban matando. Eres tú quien me das vida. Sin ti no tendré fuerzas para seguir viviendo. Eres mi oxígeno, mi aliento. Lo eres todo para mí. Mi amiga, mi rival, mi compañera, mi vida… mi amor. Te quiero Akane, y no sabes tú hasta qué punto. Sin ti me falta todo y acabaré muriendo.

Ella lo miró asustada y complacida. Ese no era el chico que conocía.

-Tú también lo eres todo para mí. Sin ti, la vida no tiene sentido, no hay vida sin ti. Cuando llegaste a casa no pensé que me importarías tanto- lo miró y se rio- cuando vi llegar a esa chica con trenza pensé que seriamos buenas amigas. Algo en ella me gustó, percibí que era alguien especial, alguien en quien confiar, alguien que me haría compañía, yo que desde que murió mama me sentía sola. Alguien a quien apreciar, pensaba que seríamos buenas amigas… y no me equivoque, tú siempre has estado a mi lado cuando te he necesitado, desde que llegaste no me he vuelto a sentir sola. Eres mi mejor y más querido amigo, mi compañero y prometido… eres mi vida. Yo tampoco quiero vivir sin ti. Yo también te quiero mucho.

Los dos se miraron y sonrieron. Se habían declarado, ya no podrían rectificar, se dieron cuenta que durante mucho tiempo fueron tontos, al no decirse lo que sentían. De ahora en adelante su relación mejoraría. Pero entonces ella tuvo una duda.

- ¿Ranma como nos hemos salvado? Deberíamos estar muertos los dos…

Él la miró y sonrió.

-No lo sé. Me desperté hace unas horas, y nadie me ha contado nada. – la miró e hizo un gesto que indicaba indiferencia- ya nos lo contaran.

Los dos se miraron y se fueron acercando y se besaron. Cuando separaron sus labios, se miraron. Él le acarició la cara, y…

- ¡Bonita declaración!, y bonito beso, muy romántico- dijo una voz con sarcasmo. Los dos jóvenes se sobresaltaron y miraron hacía donde venía esa voz, para ver a Nabiki sentada en el sillón del acompañante, grabándoles con una cámara de video- esta noche nuestros padres estarán contestos, ¡por fin os declaraseis! ¡Pronto habrá boda!

Los dos chicos la miraron horrorizados, con los ojos y las bocas muy abiertos. No se habían dado cuenta de la presencia de la joven. Se habían declarado y besado delante de ella. Nabiki no guardaría el secreto, era algo demasiado jugoso para hacerlo. Ya no podían mantener esa relación en secreto. Les esperaban unas semanas muy tortuosas.

FIN


NOTAS DEL AUTOR;

Hola. . Esta historia debía acabar poco después del beso sin que nadie estuviera en la habitación, pero cuando ya la tenía acabada y hecha una revisión se me metió en la cabeza la idea de meter a Nabiki y chafarles el final feliz a los dos prometidos, me pareció que después de tanto drama debía haber algo aparición de Nabiki al final de esta historia fue una inspiración muy traviesa. Debe ser la venganza de Nabiki por como la trato en mis fics.