CAMALEON

CAPITULO 21: El es…

"No lo sentí en el principio"

Sakura levantó la taza con té y observó con gusto su contenido, como si hubiera extrañado realmente estar en Japón. Sonrió levemente y luego de eso dio un largo suspiro, para cuando levanto la mirada se encontró con el rostro sonriente de Naruto. Un rostro lleno de orgullo.

-Veo que realmente hay algo nuevo en ti, Sakura-chan.

-Puede decirse.

-Entonces…- Sasuke en esta ocasión intervino bebiendo un poco de te y mirando a la mujer enfrente de él -¿Te vas a casar?

-En unos meses, Si.

Naruto amplio su sonrisa y levantó su taza.

-Entonces felicidades por tu compromiso, Sakura-chan. En serio espero que seas muy feliz.

-Muchas gracias.

-Igualmente, Sakura. Me alegra mucho que la felicidad te haya alcanzado.- Sakura miró a Sasuke por un largo momento y luego de eso le sonrió.

-¿Y ustedes?- Sakura observó como Naruto pareció dudar un poco su respuesta, pero casi al instante el rubio alcanzó a sonreírle mientras discretamente rozaba la mano de Sasuke sobre la mesa.

-Digamos que… Ahí vamos.

-Idiota, ya estamos saliendo.

La corrección inmediata de Sasuke a la frase de Naruto, logró hacerla sonreír, tapo su boca educadamente, pero luego de eso no pudo aguantar más y rió libremente, Naruto la acompaño enseguida y Sasuke desde su asiento junto a Naruto y frente a Sakura en la cafetería solo rodo los ojos. Par de idiotas. Sakura y Naruto, ¿Ellos en una relación? Sería como ver a dos bebes jugando a ser novios. Ellos no estaban destinados a estar juntos.

Por lo menos no, como Naruto y el, si lo estaban.

-Por lo visto a Sasuke le gusta llamar a las cosas por su nombre ¿No?- Sakura se aventuro con su comentario y se alegró al notar que a Sasuke pareció no molestarle –Entonces son novios.

-Tampoco exageres con eso de los nombres, Sakura.

-De acuerdo, Sasuke-kun.

Sakura lo percibía, claramente. Ella y Sasuke no podían ser esa clase de amigos, como ella lo era con Naruto, nunca tan cercanos. Por que sencillamente ella y Sasuke arrastraban un pasado un tanto difícil, un pasado en el que los dos habían amado a la misma persona con la misma intensidad y solo uno de los dos había ganado. Pero eso a ella no le molestaba.

Sakura había aprendido de sus errores y ahora. Es feliz.

-Y… ¿Quién es? ¿Quién es?- Naruto se acercó levemente.

-Naruto… ¿No puedes bajar la voz?

-No.

-Insoportable, como siempre.

-Por lo menos yo, genero algún sentimiento inmediato en los demás.

Sakura los observó discutir y se percató que nunca había visto a Sasuke así, con nadie más que con el ojiazul y descubrió en Naruto esa faceta que a ella tanto le hubiera gustado encontrar, pero que ahora solo presenciaba.

-Ne~ Sakura-chan. ¿Cómo se llama?

-Es el hermano de Gaara.

Naruto soltó la taza en sus manos.

-Idiota, deja de hacer escándalo… Un momento ¿Hablas de Sabaku no Kankuro?

-Si, Sasuke. Pues nosotros ya nos conocíamos debido a la empresa y coincidimos un día cuando andaba por Brasil y desde ahí comenzamos a frecuentarnos y casi un año después de encontrarnos y viajar juntos de un lado para a otro comenzamos a salir- Sakura acarició el hermoso anillo en sus manos –Y hace apenas dos meses me pidió matrimonio.

-No lo puedo creer- Naruto tomó la mano de Sakura para observar el anillo y ella sonrió, con aquella típica sonrisa ilusionada de toda mujer emocionada y enamorada –En serio, no lo puedo creer… Yo apenas he tratado un par de veces a Kankuro ya que es el hermano de Temari pero…

-Gaara lo va a matar- Sasuke sonrió gustoso –Por no haberle dicho nada. Eso va a ser todo un espectáculo.

-Disculpen…- Una hermosa castaña se acercó dispuesta a recoger la taza que había caído al piso, pero apenas sus ojos enfocaron al rubio, el cuerpo de la muchacha se tensó –Oh por… ¡Naruto-kun!- El rubio le sonrió levemente y la muchacha logró sonrojarse de inmediato -¿Me puede dar su autógrafo? Por favor, soy una gran fan tuya. Prácticamente… ¡Te amo!.

-Si, claro ¿Tienes en que escribir?

-¡Claro!- La muchacha sacó la pequeña libreta de apuntes de su bolsillo y Naruto se dispuso a escribir –Me llamo Aori.

-Lindo nombre, Aori.

-…Gracias.

Sakura enarcó una ceja mientras veía a Sasuke beber tranquilamente su te.

-¿Te has acostumbrado a esto?

-No, pero debo empezar a hacerlo.

Sakura notó en Sasuke, ese aire de paciencia, pocas veces visto en el mayor.

"Pero ahora ya puedo sentir tu presencia"

Mikoto frente a su esposo almorzaron tranquilamente, bebió un poco del vino que Fugaku había traído ese día y le sonrió con tranquilidad. –Finalmente nunca me contaste que fue eso de lo que hablaron tu y Gaara hace días, Mikoto.

-Hay alguien… De quien creo estoy enamorado.

-Oh… Eso, pues digamos que Gaara solo necesitaba sacar muchas cosas de su interior.

-¿Y por que no habló con Sasuke o Itachi?- Mikoto suspiró un poco.

-Por que creo que lo que el necesitaba era un consejo y un abrazo materno, necesitaba la calidez de alguien que lo comprendiera y punto. Necesitaba sentirse protegido por un cariño incondicional.

-Mis sentimientos son tan fuertes que creo que a veces no los podré controlar.

Fugaku observó a su esposa y luego de eso continuó con su comida. –Sakura me llamó ayer ¿Sabes? La oí tan liberada que me dio mucho gusto hablar con ella después de tanto tiempo.

-Se va a casar ¿Te lo contó?

-Si, me alegro mucho por ella.

-Por eso tengo miedo de acercarme, por mostrarme tan descaradamente vulnerable ante él. Mis sentimientos por el son más fuertes que los que alguna vez sentí por Suigetsu, y eso… Me asusta.

Mikoto miró a través de la ventana y contempló la hermosa tarde de ese día, debía hablar con sus hijos en estos días y Gaara también contaba entre ellos, Gaara y sus hermanos por supuesto. Sus hijos empezaban a tomar su respectivo camino y ella empezaba a sentir esa nostalgia tan propia de una madre. Fugaku pronto también lo sentiría, aunque dudaba que pudiera expresarlo. Sus hijos después de todo… Heredaron eso de él.

-Dudo mucho cuando se trata de él, estos sentimientos a veces… Son tan absorbentes.

"A cada paso estoy cambiando"

Sai endureció la mirada.

-¿Qué es lo que quieres de mi?

Sonaba exasperado y a Gaara no le tomo demasiado tiempo el notarlo, Sai se veía molesto, sus brazos permanecían cruzados y lo miraba como si en cualquier momento quisiera golpearlo. Gaara sabía que debía llenarse de paciencia consigo mismo para no decir cosas de las cuales ya luego se arrepentiría.

-Sai…

-¡¿Qué es lo que quieres?- La respiración de Sai se vio tan agitada que por un momento Gaara pensó que el plan de enfrentamiento de Sasori no era tan buena idea como había sonado -¡Ya estoy muy cansado de todo esto. A veces… A veces pareciera que en realidad tu quieres…!- Sai respiró -¡Pero de repente te juntas a Suigetsu y todo se cae! ¡No se que es lo quieres de mi! ¡No se lo que piensas! A veces siento que en realidad no te conozco. A veces… Me siento tan cansado…

Gaara notó el modo aquel en el que la voz de Sai se fue debilitando poco a poco, y prefirió callar, guardar silencio y esperar a que el muchacho de cabello azabache se desahogara. Que dijera todo lo que pensaba. Gaara simplemente lo dejo hablar. Quería escuchar por primera vez todas las palabras que Sai se guardaba, sin que se reprimiera.

-¿Sabes como me siento con respecto a ti, Gaara?- Los ojos de Sai lo miraron directamente y Gaara supuso que esa agitación en su interior se debía al nerviosismo que Sai provocaba en el –Me siento atrapado en un laberinto en el que al final del camino me estas esperando, pero yo no se como recorrer ese laberinto, no me se el camino hasta ti, no se cual es ese camino que Suigetsu ya recorrió para llegar a ti. ¿Por qué todo con respecto a ti debe ser tan complicado?

Sai se había acercado, Gaara solo suspiro lentamente.

-Si, muchos dicen que todo entorno a mi es complicado. Pero ¿Qué puedo hacer? No puedo simplemente dejar de ser yo- Gaara guardo sus manos en los bolsillos -¿Sabes cual es tu problema, Sai?- En esta ocasión fue su turno de buscarlo con la mirada –Que te obsesionas demasiado con ocupar el lugar de Suigetsu. Debes entender que nunca podrás ocupar su lugar, por que ese lugar es de él y solo de él. Las personas debemos buscar nuestro propio lugar y no intentar remplazar el de otro. En eso se resume todo.

-¿Tengo yo algún lugar entonces?

-Lo tienes. Definitivamente lo tienes- Sai retrocedió un paso ante la sonrisa de Gaara, desvió la mirada y decidió marcar un poco de distancia ante la brutal sinceridad en el pelirrojo.

-He intentado… Es muy difícil llegar hasta ti, tu… Es difícil.

–Lo importante cuando estas ante un laberinto no es si conoces o no el camino. Lo importante es la intensidad las ganas que le ponen las personas en llegar ¿Cuántas son tus ganas de llegar hasta mi, Sai?- Gaara comenzó a acercase, Sai apenas retrocedió antes de que su espalda chocara contra la puerta. No quería, no quería volver a confundirse.

-¿Por qué soy yo quien siempre debe llegar hasta ti?

-Por que yo pienso hacer trampa- Gaara terminó de acercarse, tomándolo del rostro –No pienso recorrer el laberinto hasta ti, pienso atravesarlo y punto. Por que lo único que quiero es llegar a ti, no me importa nada más.

-Me asusta. Todo ha sido tan angustiante hasta ahora y ni siquiera estamos juntos.

-Piensas demasiado las cosas. Escucha…- Gaara se alejó un poco, paso las manos por su propio cabello y se removió incomodo –Lo diré una sola vez por que no estoy acostumbrado ni a decirlo ni a escucharlo de otras personas, pero… Yo… Te quiero.

Sai pudo notar como Gaara desviaba la mirada.

-Hagamos trampa juntos entonces.- Gaara volvió a mirarlo –Quizá yo también quiera hacer trampa hasta ti- La sonrisa de Sai fue suficiente, pero más que eso lo que basto para Gaara fue cuando lo jaló de la camisa y lo llevó hacia él. Cuando unió sus labios y cerró los ojos. Cuando Gaara sintió en mucho tiempo los labios de Sai.

Aquel momento cuando sintió las manos de Sai sobre su espalda, uniéndolo a él y juntando sus cuerpos. Para Gaara bastó el momento aquel en el que el ambiente dentro de esa habitación se concentró únicamente en los dos. A Gaara le bastó con percibir ese sentimiento tan profundo, entremezclado por las caricias de Sai y sus besos.

"Cada vez más y más"

Itachi sacudió un poco su cabello cuando entro a su departamento.

Luego del largo e incesante estado de miradas e incomprensión absoluta y por supuesto luego de que Deidara prácticamente le gritara que se largara, Itachi decidió hacerle caso. Bostezó un poco y pensó en lo lejos que estaba esta situación de cómo el la había imaginado al día siguiente.

Camino hasta la cocina por un poco de agua y sonrió ante lo bien que habían resultado las cosas al final de todo. Amplió su sonrisa cuando se descubrió a si mismo como un idiota al no poder sacarse el rostro de Deidara adormilado de la cabeza. Recordó a Pein y en el preciso instante en el que se decidía por ir a buscarlo, una pequeña nota sobre el mesón lo detuvo.

'Me la pasé bien pero tengo que marcharme de urgencia. Disculpa. Nos vemos en la boda de Sakura.

Pein'

-Que extraño-

Murmuro levemente pero luego de pensarlo un poco decidió dejarlo pasar. Se sacó la camisa con cuidado y camino hasta su habitación dispuesto a darse una ducha. Luego llamaría a Pein, más tarde vería a Deidara y por supuesto ya mañana iría a trabajar.

Itachi ese día se sentía demasiado bien como para ir a trabajar.

"Este mundo brilla bajo la caridad de tu luz"

-Es sorprendente.

La voz de Fugaku resonó firme en medio de la sala.

-¿El que?

Naruto sin embargo pareció no inmutarse ante aquello y verse reflejado en los ojos amables de Uchiha Mikoto para el rubio fue el mejor regalo de todos. Por lo menos el mejor que pudieran haberle regalado en ese preciso momento cuando los ojos de Fugaku lo atravesaban con tanta intensidad.

-El que estés aquí tres años después, aquí en mi casa. Por que aun recuerdo que tres años atrás antes de que sucediera algo de lo cual no estoy muy informado que digamos- Fugaku miró discretamente a Sasuke –Le pedimos a Sasuke que te trajera sin embargo eso nunca sucedió.

Naruto inclinó levemente su cabeza. Sasuke nunca le había siquiera mencionado algo parecido, o era quizá que había sido el mismo quien no le había dado tiempo a Sasuke para que tuviera la oportunidad de decirle algo. Naruto sintió la culpa recorrerlo.

-Si, es que sucedieron un par de cosas que se nos salieron de las manos- Naruto tomó la mano de Sasuke bajo la mesa discretamente, lejos de la mirada de sus padres –Pero ahora estoy aquí, tres años después, pero estoy aquí.

-Quizá… Pero sigue habiendo algo en ti. No es tu culpa pero sinceramente no me agrada mucho la idea de no saberme la mitad de la historia y mas cuando eso implica a uno de mis hijos- Mikoto sonrió levemente y acarició el brazo de su marido.

-Fugaku hay cosas que es mejor no descubrir, a veces es mejor presenciar lo que te dejan ver. Si Sasuke y Naruto consideran que no es necesario que sepamos la historia por completo tan solo nos queda aceptar. ¿Acaso no ves lo feliz que es nuestro hijo ahora que Naruto-kun regresó?

La sinceridad absoluta de Mikoto, azotó por completo la seriedad auto impuesta de Naruto y en un micro segundo en el que desvió su mirada hacía Sasuke a su lado, pudo ver ese pequeño matiz de vergüenza que rodeaba al azabache. Naruto se sintió tan feliz.

-Como sea…- Naruto de inmediato regresó su mirada al mayor -¿Se quedan a comer entonces?

-Sería un placer.

Si, definitivamente se sentía feliz.

"Es el"

-Entonces… Sales con el.

Neji enarcó una ceja y se cruzó de brazos. La pequeña cafetería le ofrecía a Itachi la oportunidad de comportarse extrañamente serio, y a Deidara la oportunidad clara de sentirse aún más avergonzado. Ser el mayor encargado era un poco más fácil que ser al cual vigilaban. Y ahora bajo la mirada de Neji, Deidara era el menor de relaciones cuestionables.

-Si, estamos saliendo.

La manera en la que Itachi tomo su mano, la determinación en sus palabras y Deidara se perdió por un breve segundo antes de por supuesto soltarse bruscamente y arrugar el entrecejo claramente molesto, mirar mal a Itachi y por supuesto enviarle una mirada determinada a Neji.

-No es así. Nosotros no estamos saliendo.

-Deidara por favor ya deja de negarlo ¿Cuántos años tienes? Además acabas de admitirlo, existe un nosotros.

-No hay un nosotros en ninguna parte.

Itachi sonrió, paso su brazo por los hombros de Deidara y miró a Neji.

-Nuestra relación siempre es así, el lo niega yo lo admito, pero al final siempre estamos juntos, ni yo sin el, ni el sin mi.

Fue quizá la mirada de Itachi, quizá la aceleración de su propio corazón. Pero Deidara en ese momento hizo únicamente lo primero que dicto su impulsividad. Levantó su puño derecho y sin ningún tipo de displicencia golpeo la mejilla derecha de Uchiha Itachi a su lado.

-Pedazo de idiota. ¿De que relación hablas?

Y molesto como se encontraba, Deidara se levantó, tomó su celular y después de un par de segundos, se marchó.

-¿Lo ves?- Itachi acariciaba su mejilla con una pequeña sonrisa en el rostro mientras con la otra mano levantaba su bebida –Así es nuestra relación.

Neji únicamente asintió, y luego de un rato también sonrió.

"Lo se"

-Fue diferente.

El comentario de Naruto salió de repente, Sasuke apenas tuvo tiempo de mirarlo antes de que la sonrisa de Naruto lo atravesara y sus ojos comprendieran que el rubio no pensaba ir a trabajar hoy.

-¿Qué cosa?

-No pensé que tu padre simplemente aceptara mi presencia como si nada.

-El te aceptó tres años atrás, cuando fuiste a devolver las acciones, digamos que de algún modo miró más allá de ti. Para bien o para mal mi padre siempre ha tenido esa capacidad.

-Oye Sasuke- Los pasos de Naruto de repente se detuvieron -¿Tienes que ir a trabajar?

-Por supuesto.

-Olvídalo.

-¿Disculpa?

La sonrisa de Naruto volvió a aparecer.

-Por hoy, olvidemos que hay gente que nos conoce aquí y allá- Naruto volvió a tomarlo de la mano, en esta ocasión entrelazando sus dedos –Dediquemos este día a los dos- Y antes de que pudiera si quiera debatir la idea, agarrando su mano, Naruto ya comenzaba a encaminarlo quien sabe a donde.

-Oye, idiota. ¿Podrías soltarme al menos?

-Por supuesto que no.

-Pero podrían vernos. Además te recuerdo que eres una figura pública.

Sasuke sentía a cada paso que su corazón se aceleraba más y más, culpa quizá de las para nada discretas miradas que habían sobre ellos mientras atravesaban las calles, no estaba avergonzado, pero si algo intimidado ante la asombrosa valentía del rubio, no le molestaba andar agarrado de la mano de él. Sasuke mientras seguían caminando. Solo veía la espalda de Naruto, su espalda y su brazo izquierdo que aún seguía sosteniendo el suyo.

-No me importa.

-¿Eh?

-Que nos vean juntos. No me importa.

Sasuke entonces levantó la mirada un poco más y se encontró con el perfil tranquilo de Kamikaze Naruto, con su mirada buscando algo que el desconocía, con una pequeña sonrisa en su rostro. Y a Sasuke le bastó solo mirarlo para decidir lo mismo que el rubio ya había decidido tiempo atrás.

No le importaba.

Tampoco le importaba quien los vieran. Por que al final de todo, aquellas personas solo los veían sin reflejo, por que al final de todo, para Sasuke solo había Naruto y su correspondiente viceversa. Por que al final de todo, Sasuke con quien se sentía bien era con Naruto, con los demás… A los demás ni siquiera los conocía.

Sasuke entonces aceleró el pasó y se colocó junto a él.

Naruto sonrió, y tranquilamente le enseñó el parque de diversiones frente a ellos.

"Es el único"

Podría considerar mi primer día de renacimiento, aquella tarde cuando abrí los ojos y lo primero que vi, fuiste tú, mi mejor amigo de ahí en adelante. ¿Lo recuerdas, verdad? Tanto o más que yo. Por que Sasori ese día decidió entrenarnos a ambos, por que ambos nos convertimos en sus pupilos y ambos nos ganamos su absoluta confianza. Por que al final de todo ambos siempre estuvimos juntos, aunque siempre fuéramos tan diferentes.

Quise encontrar las palabras adecuadas y aun así no las encontré, pero Neji ¿Sabes? Me basta con poder expresarte lo importante que son todos ustedes para mi, por que como tu lo dijiste al final de todo son mi familia, sin embargo tu ya encontraste tu lugar en el mundo. Volviste a tu punto de partida. Tienes a tu verdadera familia una vez más. Tu ciclo de venganza se cerró y yo ya decidí quedarme afuera.

Sasori investigó. Mi familia… Están todos muertos, el día que me encontraron, ese día viajábamos todos y el auto chocó, el único que sobrevivió fui yo, ese día me rescataron y criaron, después de todo desde ese día crecí junto a ti. Pero Sasori encontró a un amigo, el mejor amigo de mi papá, habló con él y pidió conocerme. Lo conocí aquella vez cuando tú te quedaste un par de semanas más en Japón.

Fue en China, el reside allá, su nombre es Gai, y me dijo que cuando quisiera podía mostrarme todo lo que le pertenece a mi familia, Neji… El sabe tanto de ellos, de mi mamá, de mi papá, sabe tanto que podía pasar horas escuchándolo hablar de ellos. Me cae muy bien, es un buen tipo y recuerdo que un día le prometí que viajaría a China a tomar por derecho lo que me pertenece y a escuchar con más calma todas esas historias que yo desconozco.

Neji ese día ya llegó. Quizá aún me falta un poco de valentía cuando se trata de ti, pero finalmente lo he decido, me voy para China. Ya me despedí de Sasori, pero no tenía palabras para enfrentarme a ti directamente, por eso Neji esto es un adiós. Cuida mucho de tus primas. Re construye esa hermosa familia que alguna vez fueron.

Sé feliz.

Lee.

P.D.: Despídeme de los demás, llegué a apreciarlos demasiado, aunque no tuvimos mucho tiempo para conocernos.

Neji observó el papel en sus manos y dejo que su brazo cayera levemente con el pequeño papel apresado por su puño todavía. Observó la ventana y el bello clima de ese día, observó y escuchó la risa de los demás, incluso pudo escuchar por defecto a Hannabi platicar con Hinata mientras arreglaban la casa donde aparentemente volverían a estar juntos los tres.

El y Hannabi finalmente se mudarían con Hinata.

-Idiota… No me diste tiempo para poder decírtelo.

Había pensado, mucho quizá, en el poder llevar a Lee junto a el a la casa de su prima y luego de que ella no se opusiera puesto que sabía a conciencia que el otro muchacho se encontraba tan solo como su primo hace unos años. Neji había ido a buscarlo a la casa de Deidara y luego a la de Sasori.

-¿Tu el cobarde?

Neji sonrió. No lo había encontrado por ninguna parte.

-…Fui yo quien no se atrevió a hablar a tiempo.

"Todo alrededor cambia si estás tu"

Cuatro meses después.

Cuando Sakura entro bella y deslumbrante por la iglesia. Naruto indudablemente sonrió.

Desde el lugar cercano al cura, Kankuro pudo ajustar un poco mejor su traje y Gaara desvió la mirada con una sonrisa en el rostro 'El tonto de su hermano' se casaba, le parecía incluso hasta imposible. Sai a su lado veía atentamente la entrada de Sakura. Gaara lo sabía. Había un aire, un ambiente, como si la música internamente sonara.

Para cuando Sakura hubiera llegado junto a Kankuro del brazo de su padre y el hubiera quitado su velo, Sasuke hizo una anotación personal. Cuando Sakura estaba enamorada sus ojos brillaban con una asombrosa luz que podía envidiar cualquiera.

-¿Sabes algo?-

Deidara giró levemente su rostro en cuanto sintió la voz de Itachi tan cerca de su oreja, y por supuesto cuando las palabras del cura se empezaron a dejar escuchar. Y su discurso algo ameno se pudo percibir en el ambiente. Deidara decidió entonces prestarle atención al azabache.

-¿Qué cosa?

-Las bodas… Nunca me han gustado.

-¿Y eso me interesa por que…?

-Por que me has hecho replantearme la posibilidad de continuar soltero.

Deidara sonrió con ligereza, regresando su mirada a la pareja a punto de contraer matrimonio. Luego de eso… Recordó: "Por que me has hecho replantearme la posibilidad de continuar soltero" Las palabras de Itachi iban muy en serio. Su cuerpo se tensó y de inmediato regresó la mirada al mayor.

-¡¿Qué demonios estas diciendo?- Aunque intentó hablar bajo, claramente su voz fue audible para los que estaban a su alrededor -¿Yo cuando he hecho eso?- Itachi sonrió –Además tu y yo no podemos casarnos. Antes que nada por que ni siquiera estamos saliendo aunque tu te llenes la boca diciendo que si, y segundo por que somos hombres.

-Lo primero solo esta en tu cabeza y con respecto a lo segundo… Podemos viajar a las Vegas, por ejemplo.

Deidara arrugó el entrecejo.

Estúpido Itachi que hacía acelerar su corazón indiscriminadamente.

-Hola Itachi, Deidara.

Pein apareció como si nada, vestido con una elegancia absoluta, robando varias miradas a cada paso que daba, incluso después de que se sentara junto a Itachi –Hey, Pein… Creí que en realidad no vendrías- Deidara no lo conocía, pero si lo recordaba, el tipo que estaba medio desnudo en el apartamento de Itachi cuatro meses atrás, por el cual no había preguntado. Y por el cual ahora Itachi había olvidado su conversación anterior.

-Si bueno, pero al final estoy aquí ¿No?

-Si. Tienes que venir al estreno de la película del que estamos encargados.

-Claro ¿Cuándo?

-Mañana.

Deidara se cruzó de brazos, regresó su mirada hacía los novios, prefiriendo por supuesto mantenerse al margen de la dichosa conversación. Escuchando por defecto sus palabras, escuchando por error lo cercanos que eran. Y deseando… Casi mínimamente poder comportarse de esa manera en algún momento. Así de cercano a Itachi, sin que su obstinación se interpusiera como siempre.

"El mundo es capaz de cambiar si estamos juntos"

-¡Vivan los novios!

El sonido de la botella de champaña al ser destapada recorrió cada lugar dentro del salón del hotel.

Sakura permanecía agarrada del brazo de Kankuro mientras los invitados se dedicaban a aplaudir amistosamente, Sakura pudo identificar entre aquellos rostros, muchas miradas y sonrisas de alegría que se compartieron en el ambiente.

Luego de eso Sakura se encerró en el mundo aparte junto a su esposo. Junto a él y su nueva vida.

La música empezó, animando el lugar 'Feel it' se escuchó a todo volumen y Sakura se extasió al notar como la mayoría de las personas caminaban hacía la pista de baile, apresó la mano de su ahora esposo y por supuesto que ella no se quedaría atrás.

-¿Sabías que apenas termine el estreno me toca viajar de regreso a Estados Unidos?- Naruto terminó de beber el vodka y miró con algo de asombro a Suigetsu.

-¿Tan pronto?

-Así es, al parecer hay una nueva producción. Y me han llamado para estar en el grupo.

-Wow, se nota que te va muy bien.

Sasuke desde su lugar tan solo continuó bebiendo, observando a las personas que de un lado a otro se movían en el salón del hotel. Contempló por un breve segundo a Sakura y Kankuro, quienes ya se habían cambiado por unos trajes un poco más ligeros y ahora bailaban libremente. Hasta que claro, una última frase por parte de Suigetsu logró llamar su atención.

-Ahora que lo pienso… Hay un papel para el que estarías perfecto.

-¿Lo crees?

-Claro que si.

-¿Y de que se trata de una película?

-No, es una serie y parece que es larga. Aunque no es nada seguro todavía. ¿Sabes Naruto? A ti en Estados Unidos ya te aman. Definitivamente te iría muy bien por allá.

Sasuke arrugó el entrecejo. ¿Naruto en Estados Unidos? ¿Naruto fuera del país, muy lejos?

Sasuke… Pertenecía a Japón, a su empresa.

Naruto y Sasuke lejos muy lejos, con un mar entero separándolos. Dependiendo de la cruel y única decisión de Naruto.

-Mmh… Creo que hablaré con Deidara. Me parece una muy buena opción, Suigetsu.

"Entonces deja al mundo cambiar"

Mientras de la voz de Super Junior, 'Sorry, Sorry' se dejaba escuchar. Sai gimió levemente cuando Gaara apresando desde su espalda lo apegó a él. Que sus manos permanecieran quietas lo preocupó, así que optando por no quedarse atrás, en cuanto su mano derecha levantó la camisa del pelirrojo y pudo palpar aquella blanca piel, el encontrarse con unos abdominales tan bien definidos, lo sorprendió.

Arrebatado por haber descubierto algo nuevo en Sabaku, Sai decidió que si habían tantas cosas por descubrir de Sabaku no Gaara este era el momento. Profundizó el beso y cuando la mano de Gaara se internó también en su piel, su cuerpo entero se erizo.

Si, en efecto, este era el momento.

-Gaara que bueno que te encuen… ¡Gaara! ¡Sai!

Sai logró alejarse lo suficiente cuando el rostro sorprendido de Temari los interceptó, vestida tan elegantemente la muchacha de cabello rubio solo arrugó el entrecejo y los miró de forma reprobatoria.

-¿Acaso están locos?- Temari cerró la puerta fuertemente, Recordándole a Sai que se encontraban en la pequeña habitación donde se guardaban los presentes que pudieran haber traído y que no habían sido enviados con anticipación. –Gaara, es la boda de tu hermano. Y Sai… Sai tu no haces estas cosas.

-Culpo a Gaara de todo, yo ni siquiera quería venir. Por eso le dije que mejor alquilemos una habitación. Pero el no… Que así es más excitante.

-Haber… Tampoco es que te negaste demasiado. Además no era yo quien ya estaba empezando a desvestirme. Yo solo quería besarte.

-Si… Claro.

-¡Basta los dos! Ni siquiera se si quiero saber o entender lo que acaban de decir. Tienes cinco exactos minutos para volver a verse como gente decente y salir de aquí.

Temari salió, de la misma forma en la que había entrado. Sai inmediatamente comenzó a arreglar su camisa.

Sin embargo, Gaara…

Gaara nunca había sido muy obediente que digamos. Sai solo lo vio terminar de abrirse la camisa con tanta calma que por un momento lo hizo estremecerse. El ver su estómago semi descubierto con la camisa dispuesta a ser quitada de un momento a otro y con esos ojos casi brillando de excitación.

-Gaara… Tu hermana nos dijo que…

-¿Y que?- Gaara tan solo abrió su camisa de golpe, a Sai en ese momento poco le importó lo mucho que la camisa había costado -¿No te parece aún más excitante saber que de un momento a otro nos puede volver a encontrar?

Los besos que Gaara comenzó a repartir por su cuello bastaron para que el hiciera su cabeza para atrás y se arrimara contra la pequeña mesa tras suyo.

-¿Sabes algo… Gaara?- Los besos y sus manos lograban desenfocarlo y a pesar de eso Sai decidió continuar –Me preocupa ese gusto extraño tuyo de ser descubiertos por tu hermana…

-Idiota…- Murmuró Gaara antes de proporcionarle una pequeña mordida a ese cuello blanco, del cual antes salía una risa y ahora solo emitía pequeños gemidos.

Oh… Gaara iba a recordar este día por mucho tiempo.

Y definitivamente asistiría más seguido a las bodas.

"Es el, lo se"

-¿Escucharon algo?

Temari arrugó el entrecejo.

-Será mejor que nos alejemos de esta habitación- Comentó la rubia mientras se abría paso entre la gente y caminaba junto a Hannabi, Temari y Neji. Apenas divisó a Suigetsu conversando junto a Kiba. La sonrisa en la rubia llegó de nuevo a sus labios –Sui, Kiba ¿Cómo han estado?

-Temari, tanto tiempo.

La sonrisa amplia de Suigetsu era algo que siempre le había agradado por demás a la rubia y al notar como Kiba parecía no despegar sus ojos de la hermana mayor de Hannabi, su buen humor aumentó una vez más. Haría sus tres buenas obras del día de hoy. Callaría por Gaara y Sai. Hannabi y Kiba eran algo más por lo que ella podría ser llamada la esposa de Cupido una vez más.

-Sui, déjame presentarte a Hyuuga Hannabi. Prima de Neji.

-Oh, Neji no te había visto- El castaño desde su lugar tan solo asintió observando con atención todo el lugar a su alrededor –Mucho gusto Hannabi- Suigetsu sonrió con la copa en su mano y la muchacha asintió efusiva, con el corazón a mil por hora y unas cincuenta frases pre dispuestas para ese momento ya olvidadas.

-Y Kiba ella es Hinata, la hermana mayor de Hannabi, ya que la veías tanto supuse que por lo menos debía presentártela.

-¡Temari-san!

El sonrojo en Hinata fue adorable, Kiba tan solo estiró su mano y apreso la de la muchacha con una sonrisa en el rostro –Mucho gusto, Hinata.

-Igualmente, Kiba-kun.

-Kiba esta bien.

Neji observó la situación, sonrió levemente y comprendió algo que casualmente Hinata le había comentado el día anterior. Los tres por igual tenían derecho a armar su vida. La distancia no importaba, importaba tan solo que no se olvidaran. Importaba que se contactaran. Pero el amor… El amor no podía sobrevivir de la misma forma que el cariño fraternal.

Por que para bien o para mal, el Amor, era dependiente. Dependiente del otro.

"Es el único"

Cuando la gente fuera del cine se acumuló en mayoría gritando el nombre de los protagonistas.

Todos supieron que sería un completo éxito. Suigetsu, Kiba, Kimimaro, Sai y Naruto habían provocado casi un escándalo total con su llegada, entre sonrisas y saludos, vestidos elegantes pero modernos y los gritos de las fans no habían parado a pesar de que ya no se encontraban a la vista.

El flash de las cámaras, las pequeñas entrevistas mientras caminaban por la alfombra. Los cinco desde la publicación y sus preview anunciando la película habían creado una gran expectativa, habían puesto a medio mundo de cabeza.

Sasuke sentado en su lugar esperando solamente por que Naruto terminara de entrar y la película empezara, contemplaba la agenda en su celular, intentando por lo menos fingir que aquello realmente le ocupaba algo de tiempo. Que sus pensamientos no se desviaban hacía Naruto y su posible estadía en el extranjero. Sasuke prefería ignorar o mejor dicho bloquear el tema, aunque sea por unos días.

Encendió el televisor desde el celular y sonrió al ver justamente la alfombra por la que los cinco chicos todavía desfilaban, saludando y complaciendo a unas cuantas fans con sus autógrafos. Vio a Naruto agitar su mano y sonreír. Ver lo mucho que el rubio disfrutaba del saberse amado por tantas personas. Del saberse importante sin rayar en lo pretencioso.

Sasuke debía admitir, que ese, era en definitiva el mundo de Kamikaze Naruto.

Sintió a alguien sentarse a su lado y justo cuando estaba apunto de decirle que ese asiento ya estaba reservado sus ojos se clavaron en aquel rubio de ojos azules que miraba la gran pantalla negra con aparente interés.

-Dime algo Uchiha…

La voz de Deidara sobria y parsimoniosa al mismo tiempo lo dejo por un momento sin habla. No se tomó la molestia de apagar el televisor o de siquiera bajar el volumen. No, por que justo en ese momento una reportera comunicaba a los cuatro vientos algo que Naruto también acababa de confirmar. Se iría a grabar a los Estados Unidos una serie nueva. Sin embargo por alguna razón. Deidara ahora había girado su rostro y lo miraba fijamente.

-¿Qué tan bueno eres negociando contratos?

Sasuke solo se mostró confundido.

"Yo te daré...

Estos sentimientos que tan recelosamente he guardado"

Lee acomodó una vez más en su lugar la pequeña lámpara, y a gusto con el lugar libre de polvo sonrió. Miró desde el amplio lugar como la foto de sus padres yacía reluciente. Consultó su reloj una vez más y conforme con el tiempo estiró su cuerpo y decidió darse una larga ducha antes de empezar a cambiarse. Gai lo había invitado a su casa esa noche, a que conociera a la que sería en unos meses su esposa.

Lee estaba feliz, Gai en poco tiempo se había convertido casi en un padre para el, así que la mujer que hoy conocería sería como una madre también. Esperanzado en simpatizar con la mujer que le había robado el corazón a Gai. Lee emprendió camino hacía su dormitorio, despojándose de su camisa en el proceso.

Hasta que el timbre sonó fuerte y firme por todo el lugar.

-Moh~ Y yo que pensaba darme una larga ducha.

El rostro de Lee se entristeció momentáneamente, pero de inmediatamente volvió a llenarse de energía, colocándose la camisa, dispuso de una sonrisa amable y decidió atender a su visita. Después de todo ya eran muchas las amistades que había forjado en estos meses en China.

Abrió la puerta tranquilamente y observó a un chico frente a su puerta con la cabeza agachada revisando algo en el celular y con un par de maletas a su alrededor. Pero casi de inmediato apenas hubiera abierto la puerta el muchacho frente a él, se desentendió del celular y lo miró. Lee no necesito de nada más apenas esos ojos claros lo ubicaron.

-Neji…

Una pequeña sonrisa por parte del castaño y Lee sintió como algo en su pecho se violentaba con ferocidad. Apretando el pomo de la puerta, Lee no se atrevía a decir algo más.

-Lee… He decidió venir a vivirme contigo.

Antes de que siquiera poder negar o afirmar algo, Neji se abrió paso al interior de su hogar.

Consternado por aquella actitud tan extraña en su mejor amigo. Conociéndolo desde hace tanto y sabiendo que el nunca se comportaría así. Lee agitó su cabeza confundido y cerró la puerta detrás suyo. Recordando casi de inmediato como formar una frase coherente.

-Pero… ¿Cómo has sabido donde estaba?

-Bueno dijiste China. Así que eso me evitó recorrer cada continente y me fue más sencillo. Recuerda que seguir la pista de desaparecidos es casi mi especialidad.

-Pero… ¿Por qué estas aquí? ¿Y Hinata y Hannabi?

Neji se quitó las gafas, con una pequeña sonrisa en el rostro.

-Eso mi querido amigo es algo que te diré más adelante. Tome mucho valor para abordar el avión hasta acá. Así que ahora déjame acumular un poco más de valor y te daré todas las razones que quieras. Solo… Dame un poco de tiempo más.

Lee se sorprendió así mismo viendo tan directamente aquellos ojos claros y por supuesto apenas lo notó, tosió levemente y desvió la mirada.

-¿Qué pasa Lee? ¿No piensas mostrarme mi habitación?

-Si, claro que si.

Comenzó a caminar por uno de los pasillos seguido por Neji y aunque extrañamente el corazón le latía a mil por hora. Lee sonrió.

-Por cierto, Neji. Solo como referencia, aunque no lo hayas preguntado… Eres más que bienvenido.

Neji sonrió.

-Lo se.

Ambos necesitaban… Solo un poco de tiempo más. Por lo menos en esta ocasión.

Neji ya había dado su primer gran paso.

"Tu belleza movió la frialdad de mi corazón"

Ellos se encontraban ahí.

En la habitación de Sai, con la luz colándose por la ventana, con apenas una sábana supuestamente tapando algo de sus pieles denudas. Con un Sai semi sentado mirando el techo de la habitación, con un Gaara completamente acostado, descansando la cabeza en la almohada y con un pequeño perfume en sus manos. Un curioso perfume que había logrado llamar su atención. Puesto que según había visto Sai ahora patrocinaba de la manera más provocativa que podía haber.

Apareciendo casi desnudo frente a la pantalla y ante millones de personas en el mundo. Haciéndolos ambicionar algo que jamás podrían tener. Por que después de todo. Sai le pertenecía.

-¿Por qué ves tanto el dichoso perfume?

Gaara al sentirse descubierto, sonrió y se sentó. Mirando a Sai quien apenas se había movido para verlo directamente a los ojos.

-Es que gracias a ti, pensaba cambiar de perfume.

-No lo hagas.

-¿Eh?

Sai se sentó, lo agarró por el cuello y lo acercó a él en un profundo y suave abrazo.

-Me agrada tu aroma… Tal y como es.

Gaara se sonrojo. Violenta y desagradablemente para su gusto, dentro del abrazo se sentía tan débil. Con el corazón latiéndole tan fuerte que por un momento pensó que estar tan juntos podía hacer que Sai lo notara… Que notara lo mucho que su corazón se agitaba junto a él.

-Sai…- El pelirrojo se alejó levemente volviendo a mirarlo a la cara -¿Lo sabes?- Gaara tocó levemente la punta de la nariz en el azabache y el tan solo arrugo el entrecejo confundido –Este es el punto motor de la alegría en las personas. Cada vez que sonríes, eres feliz, me hablas, me abrazas o simplemente te comportas como un completo idiota… Siento que presionas ese punto en mí.

Sai no mostró expresión alguna, solo una sonrisa leve vislumbró desde su rostro. Por dentro Sai solo quería abrazarlo. El cumulo de emociones era tanta que sentía en cualquier momento no podía controlarlas. Sentía que una vez más Gaara agitaba su mundo indiscriminadamente.

-Por favor… No dejes de presionar ese punto de alegría en mí.

A Sai le bastaba esa última frase por parte de Gaara para cumplir con lo que sus emociones le dictaban, entonces lo abrazó. Con tanta fuerza como quiso. Y cuando las manos de Gaara tocaron su espalda y sintió el abrazo correspondido. Sai se sintió casi en el cielo.

En esas cuatro paredes, con solo Gaara junto a él.

Sin lujos, sin comodidades, sin extravagancias. Sai es feliz.

"Yo te abriré...

Los sentimientos ocultos en mi ser"

Desde que su viaje fuera públicamente anunciado.

Sasuke y el se habían visto regularmente, particularmente normal, como si nada estuviera pasando.

Pero Naruto lo sabía, día con día, Sasuke se había alejado, nunca le mencionó nada, nunca le prohibió algo. Sasuke al final nunca dijo palabra alguna respecto a su viaje. Era más bien como si hubiera decidido ignorar el hecho de que el día de hoy se iría por un buen tiempo a Estados Unidos.

Incluso el día de hoy, luego de despedirse de todos. Naruto había notado que Sasuke nunca se presentó.

Se sentó en su lugar correspondiente junto a la ventana y se quitó las gafas, hecho su cabeza hacía atrás y suspiró. Más importante que su carrera es Sasuke. Pero el azabache había decidió callar y si el callaba Naruto tampoco interfería.

-Tu representante es un desobligado.

Naruto miró a Sasuke sentarse tranquilamente a su lado.

-Sasuke… ¿Qué haces aquí?

-Pues Deidara hace unos días decidió transferirme su puesto.

Naruto entonces recordó, la actitud extraña en su hermano, que no hubieran subido juntos al avión. Que a pesar de todo Deidara no demorara más de media hora en arreglar su maleta. Sus ojos se llenaron de una abrumante alegría y aunque no quiso ser tan evidente. Desvió la mirada consiente de que sus ojos daban evidencia que estuvo a punto de derramar una lagrima.

-Grandísimo idiota… Pensé que no te volvería a ver más por mucho tiempo.

Sasuke solo tomo su mano y recostó la cabeza en el asiento.

-Sería incapaz… De dejarte ir una vez más.

Naruto mordió su labio inferior y apretó el pequeño agarre.

Dos segundos después. Sasuke sentía un pequeño y reconfortante beso en la frente.

Lo amaba tanto… Como para dejarlo todo por el.

"Tu amor me dio una nueva visión del mundo"

-Así que… ¿Te quedaste sin trabajo?

Deidara todavía se preguntaba por que le permitía a Itachi seguir ahí, junto a él, en el aeropuerto, viendo los aviones pasar uno tras otro, ambos apenas con un Capuchino en las manos. Deidara todavía se preguntaba por que luego de que Pein se marchara volvió a sentirse inmensamente feliz.

-Si, pensé en lo que es mejor para mi hermano. Y simplemente lo hice. De todas formas me queda Sai.

-Ya veo… Aun así. Por culpa de tu imprudencia nos quedamos sin un gran Gestor de Negocios Internacionales ¿Lo sabías?

-¿Un que?

Por fin después de mucho rato, Deidara se digno a mirar al Uchiha.

-Eso no importa. Lo que importa es que debes hacerte responsable.

-¡¿De que?- Deidara lo miró fijamente mientras Itachi parecía ignorar sus reclamos mientras empezaba a caminar hacia la salida –Además tampoco es como si hubiera tenido que insistir demasiado. Sasuke quería irse con él y eso es más que obvio incluso hasta para alguien como tu.

-De todas formas nos dejaste con un gran puesto libre en la empresa. Tienes que cubrirlo.

-¿Qué?- Deidara continuó su paso junto a Itachi quien ahora bebía un poco del Capuchino en sus manos, Deidara analizó y analizó esa frase hasta que el entendimiento llego plenamente a él -¡¿Qué?

Itachi solo se limitó a sonreír.

-¿Estas demente? No pienso pasar todo el día contigo... Por supuesto que no.

A pesar de que Deidara intento sonar convincente, aquel tono dubitativo en su voz bastó para que Itachi continuara su camino ignorando olímpicamente todos los reproches del rubio.

-Por cierto…- Itachi se detuvo de repente, logrando que Deidara se detuviera también, y retrocediera un poco al notar como el rostro de Itachi se le acercaba peligrosamente –He hablado con mis padres y me han dicho que les gustaría conocerte un día de estos.

Itachi continuó. Deidara se paralizó.

-¡¿Qué?

-Nuestra relación siempre es así, el lo niega yo lo admito, pero al final siempre estamos juntos, ni yo sin el, ni el sin mi.-

"Es el, lo se. Es el único"

+-+FIN+-+

¿Es demasiado?

Posiblemente…

Pero la verdad para mi ha sido tan reconfortante el poder haber llegado hasta aquí. Originalmente no pensaba que llegaría a ser tan extenso. Pero de repente me agarró una inspiración casi total, pero que por falta de tiempo no pude transcribir, sin embargo aquí esta. En sus ultimas palabras.

Espero sinceramente que les haya agradado. Ha sido una gran satisfacción al igual que mis otros fic haber llegado hasta la palabra FIN, es un fic en conjunto con ustedes, puesto que su apoyo es siempre invaluable.

Espero también que nos sigamos leyendo en otro fic.

¿Saben? Particularmente ame el SaiGaa o ¿GaaSai? No estoy muy segura todavía de eso… Pero bueno, me encanto esta parejita, se hizo esperar pero al fin y al cabo me encanto todo sobre ellos al igual que el NejiLee (sobre el cual dude mucho sobre escribir o no, pero ya ven, espero que no me haya quedado tan mal)

Comenzó como un casi absoluto SasuNaru, sin embargo me enamore tanto del ItaDei que le puse muchas ganas y sin querer transcribí muchas situaciones mias con un amigo muy especial, incluso la frase "Nuestra relación siempre es así, ella lo niega yo lo admito, pero al final siempre estamos juntos, ni yo sin ella, ni ella sin mi" la dice un amigo mío todo el tiempo sobre como nos tratamos y con el tiempo he llegado a creer que es cierta. Si leyera esto (cosa que creo imposible) le diría que ¡Lo quiero Mucho! Aunque se lo demuestre a golpes, pero el ya sabe que lo quiero.

La verdad no soy muy buena expresando mis emociones, incluso una prima mía dice que yo expreso mi cariño a través de los golpes. Ah… pero quien sabe. Lo bueno es que mis amigos ya están acostumbrados y cuando no les ando dando su manotón por atrevidos, descarados o simplemente idiotas se preocupan. ¡Tan lindos! Aunque a veces se pasan de Gay, aunque no lo son y lo hacen en broma… Pero igual se los quiere en su forma rara y extraña casi hasta demente. En serio… Creo que mis amigas son mas normales que mis amigos… ¬.¬

Wow! No se que me dio por esa vena sentimental, pero la verdad es que he estado pasando por unos momentos muy fuertes y ellos se han portado re maravillosos conmigo.

En fin. La canción es "She is" de Clazziquai propio del Ost My Lovely Kim Sam Soon, un dorama muy recomendable y bueno. El caso es que esta canción no tengo la menor idea del por que pero me fascina, es como si cada vez que la escuchara todas las emociones malas se fueran y me quedaran tan solo las ganas de enamorarme. Jeje.

Es una canción como su letra, aunque sencilla, es única.

Espero que la escuchen (Obviamente solo cambie el She por El, pero de ahí nada más ) y ya no los molesto más, quisiera que todos hayan disfrutado como yo el llegar hasta aca y espero encontrarlos en otro fic.

Bye!

Nesly.