21. Mirar, segunda parte

Me gusta mirar a Hikaru.

Todo el tiempo. Escribiendo, pensando, riendo, moviéndose o quedándose quieto, todo es Hikaru y es como yo tanto que duele.

A veces, él me mira también y quiere protegerme tanto... Y todo lo que puedo pensar es en lo inocente y mono que es, confiando en un siempre que nunca existirá y poniendo tanta fe en que yo cumpla mi parte del trato.

Así que tengo que intentar proteger esa fe ciega.

Y si lo descubre algún día... que así sea.

Pero no será por mi.