Bienvenidos
Sasuke comienza a abrir los ojos poco a poco, su vista se torno borrosa por lo que parpadea un par de veces para enfocarla y lo primero que vio fue el techo blanco de una habitación.
El pelinegro se sienta haciendo que la sabana que lo cubría se resbale dejando ver su torso y abdomen vendados. Haciendo una mueca de dolor lleva su mano hacia su cabeza que es la que le duele, sintiendo el vendaje de esta. Pasa su mirada por toda la habitación dándose cuenta que a sus lados hay mas camillas donde están acostados varios heridos.
El pelinegro frunce el seño, no recuerda cómo es que llego al hospital mucho menos la razón por la que está ahí. En su mejilla derecha trae un parche de gasa, alzo sus brazos viendo que trae vendas en las muñecas también.
- ¿Contra quién pelee para dejarme así de herido? –Sasuke frunce el seño, intentando recordarlo, pero es como si algo se lo impidiera, como si hubiera sido tan traumático para no recordarlo, y eso lo saco mas de onda, ósea ni cuando Itachi lo traumo de niño olvido lo que paso, así que supone que quien lo dejo así lo traumo más que su hermano.
La puerta se abre haciéndolo voltear, viendo a su hijo adentrarse cargando una canasta con manzanas. Raito al verlo mostro sorpresa para después sonreír aliviado.
- ¡Al fin despertaste papá! –exclama feliz, acercándose a él.
- ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? –pregunta serio.
- Una semana.
Sasuke ensancha los ojos, sí que lo dejaron mal herido como para durar una semana inconsciente. ¿Quién cojones fue el enemigo que lo dejo así? ¿Hay alguien tan fuerte en este mundo como para dejar al gran Uchiha Sasuke postrado en una cama sin conocimiento por una semana?
- ¿Qué paso? –Sasuke mira serio a su hijo, esperando que sepa y le diga que quien lo dejo así quedo peor que él y eso si sobrevivió.
- ¿No lo recuerdas? –Raito se muestra extrañado mientras coloca la canasta de manzanas sobre el buro que esta alado de la cama de su padre y se sienta en la silla que también está a un costado de la cama.
- No.
- Veras… —Raito se rasca su mejilla derecha con uno de sus dedos y sonríe de forma forzada. – Después de que ganaras la última prueba del examen Chunnnin… —Sasuke sonrío con arrogancia, recordando eso, como le partió su madre a toda la bola de desdichados mocosos que le tocaron pelear contra él, ganándoles a todos con facilidad y convirtiéndolo a él en Chunnin. –… y que se te anunciara como ganador, te lanzaste sobre el Kazekage-sama gritándole bien tétricamente un: "Te matare". –Sasuke frunció el seño, ya recordó eso, iba a matar a Gaara después de pasar el examen chunnin, ese bastardo obsesionado con el amor tuvo algo con su mujer, Sakura se lo dio a entender y Kakashi se lo dijo.
- Sasuke-kun, ¿sabías que Sakura-chian casi se convierte en la primera dama de la arena? Hace unos años ella y Gaara-sama tuvieron una intensa relación cuando mi querida alumna se quedo en la arena por una misión por varios meses... por ahí oí una plática entre Ino y Sakuda donde ella dice que Gaara-sama es todo un salvaje en la cama –aun recuerda las palabras del hijo de puta que tuvo como sensei, y su sonrisa burlona. Su sangre comenzó a hervir y su sharingan apareció haciendo que Raito marque más su sonrisa nerviosa. –Entonces el estúpido de Gaara fue quien me dejo así. No pensé que el cabrón fuera tan fuerte, aunque es normal después de todo es el Kazekage, pero seguro si mate al hijo de puta. –una sonrisa espeluznante adorna su rostro. – ¿Y? ¿Lo mate? –aunque ya sepa que fue así quieren que se lo aseguren.
- De hecho no lograste ni acercártele. –Raito desvía su mirada nervioso y Sasuke ensancha los ojos indignado. –Mamá se interpuso antes de que llegaras a Gaara-sama y te empezó a golpear de forma brutal. Fue algo muy traumático para todo el público ver como mamá te golpea rompiéndote todos los huesos mientras grita insultos hacia ti, reclamándote por atacar al Kazekage frente a casi toda la aldea y tu ni metías manos, solo le gritabas un: "Cálmate mujer violenta, solo quiero matar a ese hijo de puta". Eso hacía que mamá te golpeara con más fuerza, después de entre el público salió la abuela Tsunade quien comenzó a ayudar a mamá a darte una paliza reclamándote por irte y haber dejado a su alumna preñada. –Raito marca más su sonrisa ahora ya todo el mundo sabe quién es su padre, y vaya forma de enterarse. –Cuando se metió la abuela gritaste cosas como que no se meta o sino la matas, eso hizo enfurecer mas ambas, mamá comenzó a golpearte más brutalmente por atreverte a amenazar a su maestra y la abuela Tsunade comenzó a golpearte más brutalmente por amenazarla.
Ahora Sasuke tiene la mirada perdida, ya recuerda porque su cerebro bloqueo eso, no solo fue humillado frente a toda la aldea por esas dos mujeres, sino que ambas le dieron la paliza de su vida, esa que casi lo mata y él sin meter manos para no lastimar a su molestia personal, con la rubia hubiera metido mano para de perdido alejarla, pero digamos que cuando entro a golpearlo ya tenía él sus extremidades hechas aserrín.
- Tía Kaori y tía Anko comenzaron a echarles animo a mamá y la abuela Tsunade, supongo tía Yukiko se hubiera unido si hubiera ido. Tío Kakashi, tío Suigetsu y tío Naruto disfrutaban el espectáculo…
- Hijos de puta, me lo imagine. –una vena se hincha en la frente de Sasuke.
- … yo intente parar a mamá y a la abuela pero tío Kakashi me retuvo con una llave de lucha diciéndome que solo disfrute el espectáculo. –Raito lo mira apenado, enserio él intento ir a ayudarlo o por lo menos a sacarlo de ahí pero su tío lo retuvo fuerte, ahí traumándolo, haciéndolo ver como medio matan a su padre.
- Doblemente hijo de puta. –la vena en la frente de Sasuke se marca más. –Comprendo. –Sasuke le dedico una mirada como dándole a entender que no lo culpa por eso.
- Ya cuando vieron que no pensaban parar y en verdad pretendían matarte. Fue ahí cuando tío Kakashi y tío Naruto intervinieron, les costó mucho retenerlas con la llave de lucha que le hacían, por lo que tío Naruto pidió ayuda a Gaara-sama…
- Maldito tomate podrido, seguro ese hijo de puta fue uno de los tantos que disfruto ver cómo me molían a golpes. Si el maldito Hyuga estaba ahí seguro fue otro. Ambos esperando que me maten para poder quedarse con mi molestia. –Sasuke gruñe furioso imaginándose la sonrisa y mirada burlona de esos dos al ver como lo matan.
- … entonces Gaara-sama retuvo con su arena a ambas, pero como si estuvieran poseídas se deshicieron con facilidad del agarre de la arena…
- Seguro el puto de Gaara hizo débil el agarre a propósito. –Sasuke se muestra más sombrío, si antes lo pensaba ahora lo asegura: ese hijo de puta lo quería muerto para quedarse con su molestia.
- …así que tío Kakashi le pidió ayuda al tío Shikamaru, quien con su jutsu de sombras logro retenerlas, aunque se veía lo mucho que se le dificultaba debido a que ambas estaban poseídas por la furia. Por lo que tío Naruto calmo a las fieras diciéndole que no son dignas de mancharse sus lindas manos con tu sucia sangre y eso las retuvo.
- Maldito dobe hijo de puta. –Sasuke gruño furioso.
- Padre, entiendo hasta cierto punto que te hayas enfurecido porque Gaara-sama tuvo una relación con mamá. –Sasuke gruñe como perro rabioso. –Pero lo que hiciste estuvo mal. Atacaste al kazekage de la arena frente a todos. Que un shinobi de konoha ataque al kazekage se considera alta traición. Cuando le pregunte a mamá la razón del porque te ataco en primer lugar me dijo que su misión era proteger al Kazekage de quien sea, que lo que hiciste pudo provocar una guerra entre naciones. O si el Kazekage lo hubiera exigido tu cabeza como forma de arreglar la ofensa y así no llegar a la guerra. –le dice con reproche. –Mamá te culpa por ser el causante de que casi se rompa ese acuerdo de paz que konoha y la arena han tenido por años. Y esta muy enojada contigo.
- Tks… —Sasuke ladea el rostro a lado contrario de donde está su hijo. –Ese pendejo merecía la muerte por poner sus ojos y manos en tu madre. Que lo mate cause una guerra es algo que me viene valiendo madre. Además mi intento de ataque no hubiera causando nada de igual forma. Ese tomate podrido es tan amigo de Naruto que jamás haría nada en contra de la aldea o en mi contra.
- Pues sí, mamá dijo que gracias a que Gaara-sama es tan noble él mismo pidió que no se te castigue y dijo que no toma como ofensa lo que paso, que de hecho le divirtió…
- ¿Cómo no le va a divertir si el hijo de puta vio como me humillan dos mujeres que para joder casi me matan? –Sasuke gruñe furioso.
- …por otro lado padre eres shinobi de konoha, no está bien que pongas en riesgo la paz de la aldea por el simple hecho de estar celoso. –Raito lo mira molesto y Sasuke lo mira de reojo. –En una guerra sufre mucha gente y mueren inocentes, que sea causada por unos irracionales celos está muy mal. –dice con decepción y Sasuke sintió un flechazo en el pecho. –Y ya te he dicho que no tienes motivos para ponerte celoso o enojarte porque mamá tuvo romances cuando tú no estuviste aquí. En primer lugar tú nos abandonaste, que ella haya seguido con su vida sin ti es tu culpa. –Raito lo apunta de forma acusadora, mirándolo con reproche y Sasuke sintió que le atravesaban el corazón, el oir eso viniendo de su hijo es muy doloroso.—Espero recapacites sobre tus errores. –Raito se pone de pie y sale de la habitación a paso firme y marcado.
- ¿Qué no se supone que yo soy el que debería regañarlo? ¿Cómo es que mi hijo termina dándome sermones? ¿Qué no se supone que el inmaduro debería ser él? –Sasuke baja la cabeza siendo rodeado por un aura sombría, su hijo, su único aliado en esta aldea done todos lo joden, su retoño que le da consejos y siempre lo anda ayudando está enojado con él, y para joderle más Sakura seguro lo está aun mas. –La vida me está caro duro mis errores. –Sasukle suelta un profundo suspiro.
- Tal vez fui muy cruel con papá. Pero es que me enoja que le valga que la aldea pueda perder su paz y termine en guerra con otra nación. No solo eso afecta a inocentes sino que mamá y él son shonobis que seguro estarían en primera fila peleando en esa guerra contra enemigos fuertes… sus vidas correrían más riesgo del que corren frecuentemente en sus misiones. –Raito esta recargando su espalda en la puerta de la habitación donde está su padre, su cabeza la tiene inclinada hacia abajo haciendo que su cabello le tape parte de la cara y sus manos las tiene escondidas tras su espalda. –oto-san baka.
- ¿Iras de misión? –pregunta Yukiko con reproche.
La pelinegra esta recostada en la cama, viste una playera de Kakashi y un short de licra color negro, su cabello lo tiene trenzado hacia un lado dejando caer algunos cortos mechones sobre sus mejillas.
- Si. Será una misión fácil, solo me tomara un día o dos a lo mucho. –explica aflojerado mientras se coloca el uniforme ANBU.
- ¿Si es tan fácil porque vas tú? –Yukiko se muestra molesta.
- Am… porque soy uno de los ANBU en quien más confía Naruto y aunque esta misión no sea difícil es de suma importancia para la aldea. –Kakashi se encoge de hombros con indiferencia, ahora esta acomodándose las armas.
- ¿Y piensas dejarme sola? –Yukiko afila su mirada.
- No estarás sola, tu abuela esta aquí. –Kakashi termina de acomodarse las armas y alza la mirada hacia ella. – ¿Qué pasa Yukiko? ¿No quieres que vaya? –Kakashi alza ambas cejas, ella no es así de ponerse caprichosa porque no quiere que vaya de misión, de hecho es la primera vez que hace esos shows, por lo general antes solo le decía que se cuidara o lo seducía para que lo hicieran antes de que fuera dándole una muy grata despedida.
- Me molesta. –Yukiko afila más su mirada. –Yo tengo que estar aquí en esta maldita cama sin moverme mucho. Últimamente si acaso solo salir a caminar de vez en cuando y hacerlo en compañía, cuando tú puedes hacer lo que sea. Yo ya no hago misiones, yo ya no entreno y yo me estoy hartando de esto. –su seño se frunció viéndose furiosa.
- Y yo me he quedado contigo todo lo que puedo, pero también soy ninja y mi obligación es cumplir con las misiones que se me asignan, en especial con las que son a favor de la aldea. –Kakashi también la mira serio.
- Solo lárgate Kakashi… se me han quitado las ganas de verte. –Yukiko se acuesta de lado en la cama, dándole la espalda a él.
- Últimamente has estado insoportable Yukiko e intento mantenerme tranquilo para no pelear pero me la estas poniendo muy difícil. –Kakashi se pasa una mano por el rostro de forma exasperada, intentando darse paciencia, entiende que el embarazo le cambia el humor y la hace portarse como no lo haría con normalidad. – y pensar que apenas tiene siete meses y le faltan dos más… ¡Dame paciencia Dios! –Kakashi mira el techo con devoción.
El peli-plata toma su máscara ANBU con una de sus manos y con la otra se baja la máscara de tela que cubre parte de su cara. Camina hacia donde esta Yukiko, colocándose al costado de la cama y se inclina dejando su rostro cerca del gran vientre de ella.
- Yuki-kun cuida a mamá por mí. –le dice juguetón al vientre para después besarlo, alzando su mirada hacia el rostro de la pelinegra, esperando que con eso le provoque ternura, verla menos enojada y que por lo menos le dé un beso de despedida, pero suspira con pesadez al notar que lo está ignorando, así ni dejara que él la bese. –Regresare pronto. –aviesa aflojerado, enderezándose para después voltearse y darle la espalda, colocándose ambas mascaras antes de salir por la ventana.
- Idiota. –Yukiko mira por sobre su hombro hacia la ventana, después de que él salió, para después volver a acomodarse. –tal vez debí decirle que no me he estado sintiendo bien estos días. –la pelinegra se pone en posición fetal, abrazando su vientre.
Raito que lleva una canasta con comida para su padre abre la puerta de la habitación donde debería estar su padre, no viéndolo en la cama, solo viendo a una enfermera tender la cama, por lo que se acerca apurado a ella.
- Disculpe, ¿dónde está mi padre? –le pregunta curioso, pensando que tal vez le cambiaron de habitación.
- ¿Hablas de Uchiha-san? –la enfermera se muestra sorprendida, sabía que ese apuesto pelinegro tenía un hijo después de todo fue el chisme que se desato en la aldea, como también que la madre es Haruno Sakura muy conocida en el hospital, pero aun así no evita que sienta lamento al ver que ese apuesto hombre ya esta apartado.
- Si. –Raito asintió.
- Tsunade-sama lo dio de alta. –comenta sobándose la barbilla pensativa.
- ¡Pero si mi papá acaba de despertar y tengo entendido que aun tiene fracturas! –exclama indignado.
- Eso mismo le dije a Tsunade-sama, pero como ella es la directora del hospital dijo que se hace lo que ella dice. –un profundo suspiro sale de los labios de la enfermera.
Raito suspira con pesadez y sale corriendo de la habitación para ir a buscar a Tsunade, quiere saber porque le dio de alta a su padre.
- Es tan mono ese niño. Si ese Uchiha los hace así que me haga uno. –la enfermera mueve su cuerpo de un lado a otro pareciendo gusano, tiene sus manos entrelazadas a la altura de su barbilla y sus ojos tienen forma de corazón mirando por donde salió Raito.
Todos los pacientes en la habitación miran a la enfermera como la loca que parece.
Tsunade se encuentra dentro de su oficina, sentada frente a un banquito. Frente a ella se encuentra Hyuga Neji quien tiene un tic nervioso en su ceja derecha.
- Vamos Hyuga, desnúdate para checarte. –ordena para después darle un trago a su botella de sake haciendo sonrojar mas sus mejillas a causa de lo alcoholizada que esta.
- Le repito nuevamente ¿para qué quiere que me desnude? –el tic en la ceja del castaño se marca más.
- Ya te lo dije mocoso, para hacerte un chequeo. –le dice con brusquedad.
- Tsunade-sama es un honor que usted se haya ofrecido a atenderme, después de todo es la directora del hospital, fue la Hokage y es una de las mejores ninjas médicos…
- La mejor. –reclama sonriendo bobalicona por el licor.
- La mejor. – el tic en la ceja de Neji se marca más. –Pero ya le había dicho que no vine a hacerme un chequeo, solo vine a dejar a Lee y a Gai-sensei para que los atiendan. Yo estoy perfectamente bien. Ellos son los que necesitan ser atendidos, después de todo casi se matan con sus raros entrenamientos.
- Nada, nada. Esos dos cejones ya están siendo atendidos por simples enfermeras. Y tú necesitas un chequeo, así que desnúdate. –la rubia lo mira de forma pervertida, no la culpen, el condenado Hyuga se puso bien bueno y ella quiere ver bien qué tanto, y esa molesta ropa estorba.
- No necesito nada Tsunade-sama. Mejor atienda a esos dos. –el tic en Neji se marca más, enserio le está dando miedo esa mujer, si se distrae lo terminara violando. – ¿Desde cuándo se volvió tan enferma esta mujer? Antes era solo una alcohólica ahora es una alcohólica violadora, eso da miedo. –el castaño se estremeció, algo le dice que si esa mujer se propone violarlo lo hará, nada mas hay que ver la fuerza que posee.
- Esos dos están muy feos. No son mi tipo, ahí que los vean desnudos las simples enfermeras. –la rubia agita una mano restándole importancia. –Tu estas muy sabrosos Hyuga, así que eres digno de mis cuidados. Ahora desnúdate y hazlo mientras te mueves sensualmente. Quiero un estriptis. –la mirada pervertida de la rubia se marca mas y Neji palidece.
El castaño ya enserio asustado comienza a buscar una vía de escape, la puerta y la ventana están muy lejos, tiene que ser muy rápido y ágil, no debe fallar, un pequeño error y esa mujer lo noquea con algo, y para cuando despierte estará amarrado con grilletes absorbe chakra con esa rubia violándolo.
En eso la puerta se abre para alivio del castaño quien no desaprovecho y corrió hacia esta, pasando alado de Raito.
- ¿Neji-san? –Raito alza ambas cejas no sabiendo si vio bien, es que salió tan rápido.
- Tks… escapo. –la rubia truena los dedos de su mano derecha viéndose decepcionada.
- Abuela. –la llama Raito adentrándose a la oficina, cerrando la puerta tras de sí.
- ¿Dime Rai-chan? –la mujer lo mira de forma cariñosa, mirada que solo le dirige a su nieto consentido.
- ¿Por qué le dio de alta a mi padre? –pregunta curioso.
Todo cariño se fue en la mujer que ahora pone mueca de fastidio, ese Uchiha nada mas no le cae. Para empezar es un arrogante creído, es un obsesionado con la venganza, fue alumno de Orochy-marica, y embarazo a su querida alumna para después abandonarla.
- Tu padre vino aquí arrastrándose como la víbora rastrera que es y me exigió darle de alta. –dice con fastidio.
- ¿Y lo hizo? –pregunta sorprendido.
- Si. –la mujer agita su mano con desprecio.
- ¿Por qué? Sabe que no está en condiciones de salir, apenas y ha de poder mantenerse de pie. –exclama preocupado.
- Por mí que se muera la sabandija. Si lo hace fuera del hospital mejor aun, así no me cargo problemas por su culpa. Como el pidió el alta o más bien la exigió me libro de todos problemas, por eso con gusto le firme el alta y se lo pegue en la frente. –la mujer sonrío con sorna, recordando la cara de ese niñato cuando le pego el alta en la frente, lamentándose por no poder hacer nada porque apenas y puede moverse.
Raito suspiro con pesadez.
- Con permiso abuela. –el chico da media vuelta, dispuesto a buscar a su padre, está preocupado por él. –Si tan solo mamá o la abuela accedieran a mis peticiones de ellas misma sanarle los huesos ya estaría mi padre bien. Pero ninguna quiere, dicen que se lo tiene merecido, a ver si así escarmienta. –Raito vuelve a suspirar con pesadez.
- ¡Ven a visitar a la abuela pronto! –exclama alzando su mano derecha y agitándola en son de despido, dedicándole una amigable sonrisa.
- Claro abuela. –el chico alza una mano en son de despido y cierra la puerta al salir de la oficina.
- Bueno ahora, cómo hago para que Kiba o Suigetsu vengan… he oído que se pusieron mas buenos que el pan. –la rubia se soba la barbilla pensativa.
- Yuki-chan te traje algo para desayunar. –la anciana Kaede entra a la habitación de su nieta cargando una bandeja con comida.
Yukiko que sigue acostada en posición fetal y abrazándose el vientre alza su mirada.
- No tengo hambre.
- ¿Cómo que no tienes hambre? En tu estado… —la anciana se corta y la mira preocupada, dejando la bandeja sobre el buro. –Estas muy pálida… ¿te sientes bien? –la mujer posa su mano en la frente de la pelinegra y sus ojos mostraron terror. – ¡Estas muy fría Yukiko, si te sentías mal debiste decirlo, ya te he dicho que no te hagas la valiente, no solo estas poniéndote en riesgo tu! –grita furiosa. – ¿Dónde está ese vago de mierda? –la mujer mira furiosa por todos lados.
- Fue de misión. –la pelinegra frunce el seño, como si algo le doliera.
- ¿Cómo que se fue de misión? ¿Acaso no vio como estabas? ¿No le importo que te sintieras mal? –exclama indignada y furiosa.
- No lo sabía.
- ¡Maldita mocosa imprudente, te he dicho que si te sientes mal lo digas! ¡¿Qué harás si algo les pasa al bebé o a ti?! –Yukiko frunció mas el seño, su abuela tiene razón pero no puede evitarlo, simplemente no está acostumbrada a ser dependiente de los demás. –¿Puedes ponerte de pie? ¡Necesito llevarte al hospital lo más rápido posible, no te vez nada bien!
La pelinegra asintió y con la ayuda de su abuela comenzó a ponerse de pie, aunque su mueca de dolor se marca más.
- Es mejor que me lleves con Sakura, abuela. –le dice seria y su abuela asintió.
Kakashi con su uniforme y mascara de ANBU va saltando las ramas de los arboles siendo seguido por dos miembros más de su escuadrón. Los cuatro saltan y se deslizan por los arboles siendo lo más silenciosos, y más sigilosos.
- Yukiko se veía algo pálida desde la mañana… tal vez debí quedarme con ella. –el peli-plata frunce el seño, siente una opresión en el pecho de preocupación.
- Estúpida vieja, estúpida aldea, estúpido dobe, estúpido Kakashi, estúpido Gaara… —Sasuke sigue murmurando insultos mientras camina por las calles de la aldea, ayudándose con unas muletas.
Ahora ya sabe sus daños, tiene costillas rotas y fracturado el tobillo derecho, todo el cuerpo le duele a horrores. Sakura había accedido a usar su chakra para curarle los huesos quebrados de los brazos, las de una pierna para que pueda usar muletas—en un supuesto acto de compasión— y algunas costillas solo para que no muera, había oído eso de una enfermera y que si no le curó las demás es porque quería que sufriera cuando despertara y vaya que lo está haciendo, le duele tanto todo, de hecho si pudieran hasta los pelos le dolerían.
Todos los aldeanos lo miran curioso y algunos burlones, muchos de ahí vieron quienes y como lo dejaron así, pero todos son lo suficiente cuerdos como para alejarse de él, esa aura asesina, expresión sombría y mirada asesina con sharingan les dice que nada mas le obstruyan el paso y los matara.
- ¡Papá!
El Uchiha se detiene y voltea sobre su hombro hacia atrás viendo a Raito saltar desde un tejado hacia él, cayendo enfrente por lo que posa su vista al frente.
- ¿Por qué exigiste tu alta? –el niño lo mira con reproche.
- Porque no me dejaban salir sin ella. –Sasuke chasquea la lengua, con esas malditas muletas y huesos fracturados le es difícil escaparse sin que esas malditas enfermeras logren retenerlo.
- Pero aun no estás bien, necesitas estar en el hospital para que te recuperes más pronto.
- No me gustan los hospitales. –Sasuke ladea su rostro a un lado pareciendo un niño berrinchudo y Raito suspira con pesadez.
- A mí tampoco me gustan, pero es necesario permanecer ahí para que tus heridas sanen pronto. –Raito le habla más calmado, esperando hacerlo así entrar en razón.
- Tu madre me hizo esto así que iré a exigirle que me cure ella misma, tiene que hacerse responsable. –le dice con firmeza.
- Papá solo lograras que peleen nuevamente. –Raito vuelve a suspirar con pesadez. –Enserio parece como si no fueras feliz sino peleas con mamá. Eres un masoquista.
- Hmn. –Sasuke comienza a caminar con ayuda de las muletas, pasando alado de su hijo. –Peleando con ella es la única forma de llamar su atención ahora. –Sasuke frunce su seño sintiéndose frustrado y Raito vuelve a suspirar mostrándose cansado, comenzando a caminar, dándole alcance y yendo a su lado.
- ¿Te cuento un secreto? –Raito entrelaza sus manos en su espalda y se inclina levemente para mirarle el rostro con diversión.
- Hmn. –Sasuke lo mira de reojo.
- Aunque mamá diga que no le importa como estas y que si estas así es porque te lo buscaste… —Sasuke frunce el seño indignado. –Todos los días va al hospital con el pretexto de hacerme regresar a casa, pero yo sé que es pretexto, en verdad va a ver como estas, puedo ver su preocupación en los ojos. –comenta divertido.
- Hmn. –Sasuke sonríe de forma torcida, sintiendo su humor mejorar con eso. –Ya decía yo que aun te preocupas por mi molestia.
- Nada mas no le digas nada o me harás ver como un chismoso. –Raito le guiña un ojo de forma cómplice.
- No diré nada. –le dice con indiferencia regresando su vista al frente y Raito sonríe de oreja a oreja, vio como solo saber eso le mejoro el humor a su padre, por lo que es feliz con eso así que se enderezo y regreso su vista al frente.
- ¡Raito-kun!
El niño voltea al oír la voz de la anciana Kaede, viéndola a ella ayudar a Yukiko a caminar.
- ¡Tía Yukiko, anciana Kaede! –Raito preocupado corre hacia ellas, noto lo palida que esta la pelinegra.
Ambas mujeres se detienen y alzan la mirada, viendo como el niño se detiene frente a ellas.
- ¿Estás bien tía? –Raito se acerca a ella, colocándose a su otro lado para ayudarla a caminar.
- ¿Tu madre está en casa? Necesito que revise a Yukiko. –la anciana mira al niño, viéndose algo preocupada.
- Si… a esta hora debe ya haber llegado del entrenamiento. –aclara serio.
- Bien… ayúdame a llevarla, no puede caminar bien. –le pide la anciana y el niño asintió mientras Yukiko marca más su mueca de dolor, no puede ni hablar a causa de este.
- Lo mejor es que ya no la hagan caminar. –Sasuke que había llegado a ellos se detiene enfrente, apoyándose con sus muletas y los demás alzan la mirada hacia él.
Sasuke apunta con la mirada hacia las piernas de la pelinegra haciendo que los tres dirijan su mirada a estas viendo entre sorprendidos y asustados como de estas escurre sangre que va saliendo del sexo de la pelinegra, de hecho el short esta casi empapado con ella. Yukiko se sorprendió porque no la había sentido, tal vez porque el dolor era muy fuerte no sintió que la sangre le escurría, el ver como sangra hizo que sintiera terror.
- Raito llévala cargando con tu madre. –ordena Sasuke al ver como esos tres no reaccionan. –e intenta ser cuidadoso. –Sasuke frunció el seño, es la mujer de su sensei, si le pasa algo este estará afectado y por muy maldito que sea con él pues sigue siendo aquel hombre que le enseño tanto cuando niño.
Raito asintió, y a pesar de ser más pequeño tiene entrenamiento, cargar a alguien más grande que él no se le dificulta. Así que cargo estilo princesa a la pelinegra y salió corriendo hacia su casa.
- ¿Dónde está Kakashi? –el pelinegro mira serio a la anciana que preocupada se disponía a seguir a su paso a Raito.
- Ese maldito vago se fue a una misión. –dice molesta.
- Debería mejor ir a la torre hokage a decirle a Naruto que lo busque o que por lo menos le pase el recado de que su mujer está mal. –Sasuke comenzó a caminar con ayuda de las muletas, dirigiéndose a la casa de Sakura.
La anciana chasqueo la lengua, quiere ir con su nieta, está preocupada, pero ese pelinegro tiene razón, además por lo que ve, que ese apenas y puede caminar, no podría llegar a la torre hokage ni en un día entero, así que es mejor ir ella misma que pedirle a ese pelinegro que lo haga.
- ¡Enserio Yukiko que eres una pendeja de primera! –grita furiosa Sakura que con la ayuda de su hijo acuesta a la pelinegra sobre la cama de la peli-rosa. – ¡Si te sentías mal debiste venir mucho antes no esperar a que los demás te traigan! ¡¿Estas consiente que ahora no solo estas poniendo tu vida en riesgo?! ¡También la de tu hijo, estúpida!
- Lo sé… no tienes que repetírmelo, es solo que no estoy acostumbrada a depender de los demás… no es como pedir ayuda. –dice entre dientes, marcando mas su mueca de dolor.
- Estúpida. –Sakura le levanta la blusa descubriendo su vientre y Raito sse queda ahí parado sin saber que mas hacer viendo como su madre coloca las mano envueltas en chakra en el vientre de ella de la pelinegra.
Sakura frunció el seño, y Yukiko que tiene sus ojos entrecerrados lo noto.
- ¿Qué pasa?
- Raito ve al hospital y trae a Tsunade-shishou. Dile que necesito su ayuda con urgencia, explícale la situación. –el niño asintió y salió corriendo de la habitación.
- ¿Qué cojones pasa Sakura? –Yukiko se exalta un poco, viéndose asustada. – ¿Mi hijo está bien?
- Por ahora lo está. Pero tenemos que adelantar el parto… tendremos que abrirte para poder sacar al bebé, no podemos esperar a provocarte dolores de parto ni a que des a luz de forma natural. –Sakura se muestra seria.
- ¡Haz lo que tengas que hacer, solo sálvalos! –le grita mostrándose más asustada.
- Eso pensaba hacer. – responde con seriedad.
Sasuke apenas va llegando a la casa de la peli-rosa cuando su hijo va saliendo, haciendo que se topen en la entrada.
- ¿Qué pasa? –Sasuke alza ambas cejas al ver a su hijo todo apurado.
- ¡Mamá necesita ayuda de la abuela Tsunade!… ¡para que este solicitando ayuda es porque tía esta grave! –explica asustado para después salir corriendo de ahí.
- A Kakashi le va a dar. –Sasuke mira el techo y frunce el seño.
Naruto está sentado tras su escritorio, tiene sus codos apoyados en este y manos entrelazadas. Su expresión muestra seriedad y frente a él está de pie un ANBU con máscara de águila y larga cabellera castaña en una coleta alta.
- Confió en ti. Avísale la situación y dile que tú tomaras su lugar. –ordena con seriedad el rubio.
- ¿Seguro? –el ANBU se quita la máscara, dejando ver el rostro de Neji que se muestra tranquilo. –Él sabrá quien soy. Con eso de que no me traga capaz ni siquiera quiera oírme.
- Él es alguien inteligente. Si vas sabrá que es porque tienes un mensaje para él y por muy mal que le caigas te escuchara. Así que solo ve.
Naji asintió y se volvió a colocar la máscara para después desaparecer de ahí en una nube de humo.
- ¡Shizune-nee-chan saldré por unas horas! –el rubio se pone de pie y corre hacia la puerta.
Kaori va entrando a la casa de Sakura cargando una canasta llena de víveres. Alza curiosa ambas cejas al ver a Sasuke sentado en uno de los sillones de la sala con su hijo alado el cual se ve muy nervioso.
- Al fin despertó el Uchiha de la paliza que le dieron… vaya que tiene resistencia y valor por estar en la casa de la mujer que lo dejo así. –Kaori sonríe divertida y Sasuke la fulmina con la mirada, puede notar ese brillo burlón en los ojos de ella. – ¿Sakura está en la cocina Raito-chan? –pregunta curiosa mirando al niño.
- No. Está en su habitación junto con la abuela Tsunade. –Kaori alza ambas cejas con curiosidad. –tía Yukiko se puso mal.
- Iré a ver en que puedo ayudar. –dice rápidamente mostrándose preocupada.
Kakashi se detiene en la siguiente rama a la que salta haciendo que sus demás ANBU lo imiten en la rama de los arboles de atrás. El peli-plata voltea todo su cuerpo hacia atrás, un par de minutos después un ANBU pasó en medio de los otros dos y salto quedando de pie en la rama donde esta Kakashi, para después extenderle un pergamino.
Kakashi abre el pergamino y al leerlo su ojo se ensancho bajo la máscara.
- Te lo encargo. –el peli-plata saca un par de pergaminos mas de entre sus ropas y se los entrega a Neji quien asintió después de tomarlos.
Sin más Kakashi emprendió camino de regreso a la aldea.
Naruto se encuentra en la entrada de la aldea, tiene sus brazos cruzados y golpetea el suelo con la punta de su pie derecho, se le ve impaciente. Un par de minutos mas Kakashi—aun con la máscara ANBU— cayo de pie frente a él, dejando ver que llego saltando.
- ¿Qué le paso a Yukiko? –su tono de voz dejo ver preocupación.
- Como me dijo la vieja Kaede es que ella se sentía mal, intento llevarla a casa de Sakura-chan pero en el camino tuvo un sangrado. Se toparon a Rai-chan y al teme en el camino y Rai-chan los ayudo a llevarla. Ahorita deben estar en casa de Sakura-chan. –informa con seriedad el rubio.
- ¿Hace cuanto fue eso?
- Como unas cinco horas. –el rubio chasquea la lengua. –Pensaba irme a esperarte haya, pero decidí mejor hacerlo aquí.
- Vamos. –Kakashi comenzó a correr y el rubio le siguió.
En la sala de la casa de Sakura se encuentran Sasuke, Naruto, Kakashi y Raito. El que demuestra verse más nervioso es Raito, los demás se mantienen tranquilos aunque Sasuke así se siente los otros dos no. El rubio está preocupado, después de todo conoce a Yukiko además por su sensei sabe que si algo le pasa él saldrá muy afectado.
Kakashi aun sigue con el uniforme aunque ya no trae la máscara. Su rostro puede mostrar tranquilidad pero el cómo aprieta sus puños con fuerza es muestra física de que se siente frustrado y preocupado, clara muestra de ello es que ni siquiera está leyendo su novela. Solo está ahí sentado esperando impaciente que le digan algo. Lleva horas ahí, sentado, sin hacer nada y eso le hace sentir imponente, pero sabe que no puede hacer nada.
Kaori y Kaede están ayudando en lo que pueden a Tsunade y Sakura.
Después de un rato se oyó un potente llanto haciendo que Kakashi se sobresalte y seguido de ese se oyó otro más acompañar al anterior.
- ¡Oiga sensei ya nació! –exclama el rubio sonriendo de oreja a oreja, mirando a su sensei que mira al frente con la mirada perdida.
- ¿Acaso se oyeron dos llantos? –Sasuke alza ambas cejas mirando a su hijo que asintió mostrándose curioso.
- ¿Sensei? –el rubio le pasa una mano enfrente de la cara a su sensei no viéndolo reaccionar, ni siquiera la pupila se le movió cuando le paso la mano al frente. – ¡Despierte sensei que su raro hijo con dos llantos nació dattebayo! –exclama sonriendo divertido, dándole un fuerte golpe en la espalda a Kakashi haciendo que este se vaya hacia adelante, sino hubiera estado sentado seguro se va de hocico.
Sasuke alza ambas cejas y Raito se muestra sorprendido, es la primera vez que agarran a Kakashi desprevenido.
Kakashi ya reaccionando se puso de pie de golpe y corrió hacia las escaleras.
- No importa si eres el más calmado del mundo, cuando nace tu hijo te apendejas. –el rubio asintió dándose la razón a sí mismo, mostrándose divertido haciendo que a los otros dos les resbale una gota de sudor en la nuca.
Kakashi está por llegar a la puerta cuando esta se abre dejando ver a Sakura que se sorprendió al igual que él al verlo. Sakura cerró la puerta tras de sí y le sonrío levemente.
- ¡Felicidades sensei tuvo gemelos! –Sakura le sonríe divertida y Kakashi ensancha más su ojo. –Son dos lindos varones.
- Ya veo la gran panza. –Kakashi parpadea aun incrédulo, no le cae todavía la noticia. –¿Cómo están?
- Los bebés están muy bien, a pesar de nacer prematuros están en perfectas condiciones. En este momento la anciana Kaede junto con Kaori los están limpiando…
- ¿Y Yukiko? ¿Cómo esta ella?
- Ella perdió mucha sangre ya que no fue un parto normal, pero todo salió bien. Ella esta inconsciente por la anestesia y la pérdida de sangre. No creo que despierte ahorita y tal vez ante lo débil que esta no lo hará por varias horas sino es que hasta días. Como no fue parto normal tardara mas en recuperarse, lo mejor es que se quede aquí varios días así yo la revisare, o si quieres podemos llevarla al hospital, pero ahorita no la podemos mover…
- Es mejor aquí. –Kakashi le sonríe levemente, siente más seguridad estando Yukiko cerca de la mejor ninja medico del mundo shinobi.
- Entiendo. Tsunade-shishou me está ayudando a hacerle un chequeo a los niños para asegurarnos, cuando terminemos de limpiar todo y con los chequeos podrá verlos sensei… si salí antes es porque supuse que al oír el llanto vendría corriendo y querría entrar. –comenta divertida y Kakashi se rasca la nuca. –Bueno… deje voy a ayudar. –Sakura da media vuelta para adentrarse a la habitación.
- Sakura. –la peli-rosa detiene su acción de tomar su perilla y voltea a verlo curiosa. –Gracias. –Kakashi le sonríe amigable y ella le sonríe de la misma forma en respuesta.
- ¿Qué pasa sensei? ¿Ya los vio? ¿Cómo se encuentran Yukiko y su hijo? ¿Qué fue? –el rubio se pone de pie y mira curioso a Kakashi que se va acercando tranquilo hacia ellos.
- No pasa nada, no los he visto, se encuentran bien y fueron niños. –responde todas sus preguntas de forma perezosa.
- A este no se le quita lo perezoso ni porque acaba de nacer su hijo. –Sasuke entrecierra sus ojos hacia él.
- ¿Fueron? –Raito alza ambas cejas curioso.
- Am… si. Fueron gemelos. –Kakashi sonríe de forma socarrona ante la mirada sorprendida de los demás. – ¿Cómo la ven? Soy tan genial que le hice dos a Yukiko de una sola vez. –Kakashi los mira como si fueran simples mortales, que de hecho lo son, pero ahora él se cree una Deidad. – ¿Cuántos les hicieron a sus mujeres su primera vez? –pregunta con burla y sus dos alumnos fruncen el seño mientras a Raito le resbala una gota de sudor en la nuca. –Superen eso mocosos. –Kakashi sonríe con mofa bajo su máscara.
- Que empiece teniendo gemelos le subió más el ego. –Sasuke y Naruto entrecierran su mirada hacia él.
- ¡Le haré trillizos a Hinata-chan porque se los hago dattebayo! –una potente aura de batalla rodea al rubio a quien sus ojos le llamean con la llama de la decisión.
- Le haré hasta quintillizos a Sakura porque se los hago. –Sasuke es rodeado por su potente aura de batalla mientras sus ojos brillan con la llama de la decisión al igual que el rubio.
Kakashi sonríe de forma socarrona como si imaginara lo que piensan sus alumnos. Raito se aleja considerablemente de ellos mientras una gran gota de sudor resbala por su nuca.
En la habitación de Sakura que por algunos días será la de Yukiko, se encuentra la pelinegra acostada boca arriba en la cama, con sus ojos cerrados y expresión relajada. A su lado, acostado de lado hacia ella se encuentra Kakashi quien la mira tranquilo mientras con una de sus manos juguetea con su cabello.
Al costado derecho de la cama están dos pequeñas cunas, las cuales fueron llevadas ahí por petición de la vieja Kaede, para que sus nietos tengan donde acostarse mientras están ahí de colados con Sakura. Aunque nada mas tenían una cuna, Kakashi se vio obligado por la vieja a comprar otra igual.
- Ya agarro algo de color. Se ve que se está recuperando. –los ojos de Kakashi se cierran en señal de estar sonriendo.
Un leve gimoteo femenino hace que abra sus ojos viendo como la pelinegra hace muecas de estarse despertando. La vio abrir los ojos, y parpadear un poco, entonces la mirada de ella se topo con la de él.
- ¿Por qué siento como si me hubieran molido a golpes en una pelea? –fue lo primero que dijo haciendo una mueca de dolor y Kakashi rio entre dientes.
- Tengo entendido te abrieron para sacar a nuestros hijos, eso debe ser el motivo. –comenta con diversión y Yukiko ensancha los ojos recordándolo.
- Espera… ¿dijiste nuestros hijos? ¿acaso no fue uno? –Yukiko intenta pararse pero desistió haciendo una mueca de dolor al sentir esa punzada de dolor en el vientre.
- ¿Qué parte del te abrieron no entendiste mujer? –pregunta con reproche, ayudándola a sentarla con cuidado, haciendo que recargue su espalda en la cabecera. –Y no, no fue uno, fueron dos, gemelos de hecho. Esa es la razón por la que tuvieras una panza más grande de lo normal. –comenta con tranquilidad como si hablara del clima, pero recordando lo sensible que se pone cuando le dicen lo gorda que esta o estaba la mira algo nervioso viéndola aun sorprendida por la noticia, como si aun no la digiriera y la entiende, el tardo varios minutos en hacerlo.
- Vaya… dos. Ahora entiendo porque mi panza era enorme. –una sonrisa divertida adorno su rostro y Kakashi alzo ambas cejas al oírla hablar ella misma de su gran panza.
- Ahora que no está embarazada mi Yuki-chan vuelve a ser la misma vale madre de siempre. –un aura brillante rodea a Kakashi ya ve cercanas sus fogosas sesiones de sexo con ella, si, aun no le ha levantado el castigo, espera que ya que no está embarazada y con hormonas que la hacen más sensible ahora se lo levante.
- ¡Quiero verlos!—exclama ansiosa, sacando a Kakashi de sus pensamientos.
- Hay que admitir que nos salen muy monos. –Kakashi se pone de pie sonriendo divertido. –Además deberías de estar orgullosa de mí, no solo te hago hijos hermosos sino que te hago dos de un jalón. Soy todo un semental.
- Ya. –Yukiko ríe entre dientes, mostrándose divertida.
La pelinegra mira como Kakashi se acerca a una de las cunas y saca a uno de los gemelos tomándolo con cuidado. Al alzarse dejo ver a un pequeño bebé con un mameluco azul y cabello plata.
- Te presento a Yuki-kun, es el mayor. Sakura comento que un par de minutos de diferencia. –comenta acercándose y posando al niño en los brazos de ella, quien lo toma con cuidado.
La pelinegra mira al niño, Kakashi sonrío levemente, es la primera vez que la ve mostrarse enternecida por un infante, después de todo es su propio hijo.
Yukiko observa maravillada cada detalle de su hijo, es hermoso, tiene la piel clara como ella, pero se parece demasiado a Kakashi, solo que sus facciones son infantiles y angelicales, pero de ahí hasta el cabello de él saco.
Kakashi fue por el otro niño a quien cargo con absoluto cuidado también mostrando su cabeza poblada con cabello plata y vistiendo un mameluco azul. Kakashi se sentó alado de ella, teniendo al menor en brazos.
- Y este es Sakumo-kun, el menor. –le dice sonriendo divertido.
Yukiko voltea para ver al otro niño, comprobando que efectivamente son gemelos, están casi iguales. No sabe si es porque es su madre pero ella puede ver pequeños detallitos que los hacen diferentes, como por ejemplo, aunque sea leve Yuki tiene un tono de piel más claro que el de Sakumo.
- Veo que elegiste los nombres. –Yukiko lo mira divertida.
- Si no te gustan aun los podemos cambiar. –con una de sus manos Kakashi se rasca la nuca y su ojo se cierra en señal de estar sonriendo.
- Me agradan, les queda. –comenta encogiéndose de hombros con indiferencia, pero al sentir al niño removerse en sus brazos baja la mirada viéndolo hacer puchero.
- Oh… ya está por despertar. Aunque son dormilones despiertan solo para comer y cuando lo hacen lloran… Sakura dijo que cuando despiertes sería bueno que comenzaras a alimentarlos tu misma. Mientras estabas inconsciente se les dio leche de formula, pero según Sakura la materna es la mejor, los fortalece mas. –comenta pensativo. –Aprovecha que cinco minutos después se despierta Sakumo pendiendo comida también. –Kakashi le sonríe divertido y Yukiko ensancha los ojos, si alimenta a ambos a la vez se verá rara y supone que se sentirá rara.
Así que siguiendo su consejo decidió apurarse y darle de comer, esperanzada porque termine antes de que despierte el otro. La pelinegra se descubrió uno de sus senos y como si el bebé supiera con sus labios lo busco, y al instante comenzó a comer, abriendo sus ojitos, poniendo su mirada en Yukiko que ensancho los ojos sorprendida.
- ¡Tiene mis ojos! –exclama emocionada viendo esos grandes ojos amatista.
- Si. Los abrieron ayer y descubrí eso. –comenta divertido.
- ¿Sakumo también? –Yukiko lo voltea a ver curiosa notando que aun sigue dormido.
- Si, también. –Kakashi no borra su sonrisa.
- ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?
- Tres días.
La pelinegra ensancha los ojos sorprendida, no pensó que haya estado inconsciente tanto tiempo.
- Te quedaras aquí en casa de Sakura unos días más. Tu abuela viene después de cerrar la panadería, esta toda alocada con sus nietos. –comenta divertido. –Siempre grita lo lindos que son y ella asegura que no se parecen en nada a mi más que el cabello.
- Están idénticos a ti. –comenta divertida.
- Déjala, está en estado de negación. Es un golpe duro que sus dos nietos consentidos se parezcan a mi… aunque por otro lado ella no ha visto mi rostro así que supongo que no sabe bien si se parecen a mi –comenta pensativo.
- Buen punto. –Yukiko se muestra divertida.
Kakashi también le sonríe, para después con una de sus manos bajarse la máscara e inclinar su rostro hacia ella besándole de pico los labios, al separarse le sonríe de oreja a oreja, divirtiéndola.
Continuará
jajajaja kakashi ya tuvo sus gemelos
la vdd pobre sasuke, sin duda sta pagando duro las ke hizo en le pasado
y esa tsunade ya se le pego lo perve de jiraiya jajaja ese neji de la ke se salvo XD
muchas gracias por sus reviews
spero el kap les haya gustado
cuidense
besos
kriss
