Harry
-¿Embarazada?
-Sí Harry...
-¿Embarazada?
-Harry es la décima vez que lo repites... -me dice preocupada.
-Pero... pero no puede ser... -murmuro todavía en shock -¿Pero cómo haremos para cuidarlo? Nunca he cambiado un pañal, nunca he tenido a ningún familiar pequeño, nunca... -suspiro sosteniéndome de la mesada -¿Cómo se supone que vamos a alimentarlo? ¿Crees que alcance con nuestros salarios?
Miro su vientre, se ve tan plano, es extraño pensar que allí adentro hay una criatura.
-Mi madre me dijo que podemos contar con su ayuda, que ella está dispuesta a cuidarlo mientras trabajemos y...
Hermione intenta secarse las lágrimas pero cada vez le salen más. Verla tan triste por algo que debería ser una alegría para las dos, me hace dar cuenta de que para ella enfrentar la noticia sola debió haber sido duro.
Me acerco y la abrazo con fuerza, ella me devuelve el abrazo y se hunde en mi pecho.
-Lo siento, lo siento tanto... -hipa.
-No tienes que disculparte, te amo, te amo tanto Hermione -murmuro hundiéndome en su cabello. Mis manos pasan por debajo de su blusa y se posan en su vientre tibio.
Ella me mira con sus ojos llenos de lágrimas.
-Yo también te amo Harry... -sus manos se acercan a mi rostro y secan un par de lágrimas pícaras que se han atrevido a caer por mis mejillas -Es la primera... es la primera vez que... que te veo emocionado...
Me rio todavía algo afectado y ella apoya sus manos sobre las mías.
-¿Crooksy ha derramado la basura? -pregunta y sonrío.
-Sí, es como si hubiera querido que me enterara... deberías habérmelo dicho desde antes Mione...
-Iba a decírtelo, solamente estuve asustada estos días... apenas podía creerlo... no te enfades...
-No me enfado, pero me gustaría haber hecho ese test de embarazo contigo, debió haber sido duro pasar por todo sola... -musito, y ella sonríe.
Miramos nuestras manos unidas. Hermione suspira aun emocionada.
-Todavía no lo creo. Es irreal. Algo... loco.
-Esperemos que salga guapa como tú, pero un poco menos alocada y claro, más ordenada... -le digo con una sonrisa.
Ella se queda con la boca abierta.
-Será alocado como yo Potter, ¿y quién te dice que es una niña?
-Será una niña.
-Yo quiero un niño.
Y las peleas tontas aparecen otra vez, pero termino alzándola y llevándola al sofá. Ella se ríe a carcajadas e intenta bajarse pero la aferro a mí. Tomo mi celular y marco.
-¿A quién llamas? -me pregunta divertida apoyándose en mi pecho.
-Te ordenaré mucho helado de chocolate. Hoy me quedaré todo el día contigo y veremos películas hasta hartarnos.
Hermione me abraza con fuerza encantada con la idea y me llena de besos, a tal punto que apenas puedo ordenar.
-¿Qué película quieres ver? -le pregunto aferrándola mas contra mí, mis manos vuelven a acariciar su vientre y ella sonríe.
-No lo sé...
-No me mientas.
-Está bien, ¿crees que es muy psicópata ver The Lord of the Rings otra vez?
Me rio, porque deseo ver las tres películas otra vez tanto como ella.
-Sí, completamente, pero creí que ya habías aceptado tu parte psicópata y fanática...
Hermione se ríe, y besa mi mejilla.
-Todavía no. Además, he encontrado la excusa perfecta. Los niños se asustan con esas películas, asique es mejor ver la saga hasta hartarnos, y así poder sobrevivir años y años de un mundo lleno de Barney y Bob Esponja.
Frunzo el ceño dramáticamente.
-¿Crees que será tan así?
-Sí, aunque sea los primeros seis años, y luego vendrá esa manía por los videojuegos.
-Bueno, eso no es tan malo, a veces pasábamos horas jugando a Mario Bross -me quejo.
-Harry... ¿pero y cuando le guste una chica? -me pregunta y sus ojos me miran con miedo.
-Hermione aunque sea faltan quince años para eso -me rio -, y si es un niño sería totalmente normal.
-¡Ajá! ¿Y si es una niña y sucede eso? ¡Es normal también para las chicas!
-No. Ella esperará hasta ser mayor de edad -digo sin quitar mi mano de su vientre, como si eso reforzara mi teoría.
Hermione comienza a reírse a carcajadas.
-¡Que iluso! -exclama y termino enojándome -¡A los trece ya había dado mi primer beso! ¡Y a los dieciséis...!
-Eso no sucederá con nuestra hijita, la cuidaremos bien.
-No lo sé Harry, ahora que lo pienso... es preocupante, sea mujer o varón, los niños cada vez pierden la virginidad más temprano.
Nos quedamos en silencio, demasiado preocupados.
-Hermione, basta. Nos estamos preocupando por cosas demasiado ridículas, el bebé ni siquiera nació ¡y ya estamos hablando de su futura vida sexual!
Se ríe y me abraza, los besos comienzan hasta que somos interrumpidos por el timbre.
El helado llega y ponemos la película. Frodo y los hobbits aparecen de nuevo, aunque cuando ya vamos por la mitad de la tercera película, Hermione se queda dormida en mis brazos. Tiene las manos posadas en su vientre, y una expresión relajada en su rostro. Se ve tan hermosa que pierdo la noción del tiempo y me quedo observándola de una manera cursi.
Pienso en todo lo que ha pasado hoy y me parece una locura. Ayer pensar en tener un hijo parecía tan lejano... y ahora tengo a Hermione con un bebé mío en el vientre.
Parece irreal.
No puedo negar que siento miedo, pero mirándola, teniéndola entre mis brazos siento que daría cualquier cosa por ellos dos. Es como si un nuevo coraje naciera de repente en mí.
Despacio, me levanto sosteniéndola y la llevo a la habitación mientras la canción de Pippin se escucha como una suave nana.
