Pov Seth

Un nuevo día llego, como otro cualquiera pero teñido de miedo y frustración. Los antiguos enemigos de los Cullen volverían a la carga y como repitió Nessie durante toda la maldita noche nos aniquilarían. Consolé a la pequeña en la noche y al amanecer no se encontraba muy bien, sus ojos estaban hinchados y rojos por debajo de estos sus ojeras se acentuaban en el rostro pálido de horror.

- Buenos días- murmuro Nessie muy bajo a los demás.

- Oh Nessie querida- dijo Bella y fue hacia su hija para besarla.

- Nessie cariño, ¿Cómo te encuentras?- pregunto Esme dejando un plato con comida encima de la mesa.

- Mal- respondió ella con la voz rota.

- Nena quédate en casa- intervino Edward- Aunque pensándolo mejor todos deberíamos quedarnos en casa.

- Edward ante todo debemos mantener un apariencia y si ven que todos faltamos podrían sospechar.

- Padre no dejare a mi hija aquí sola sabiendo lo que se nos avecina encima y tampoco dejare marchar a mi esposa al instituto sin mí.

- Carlisle por la excusa no hay problema ayer escuche decir a un compañero que había gripe- dijo Leah.

- Sí, es cierto que hay gripe, pero ¿Cómo excusarnos a todos de que la cogimos?

- Podemos dejar las excusas para otro momento, larguémonos de aquí, escondámonos donde nadie nos encuentren- dije yo.

No es que tuviera miedo a esos voltoros… vultiris … no así no era…

- Vulturis- me grito Edward- Se llaman VULTURIS.

- Edward no te metas en mi cabeza- le pedí.

- Soy un lector de mentes Seth, por supuesto que no me meteré en tu cabeza pero GRITAS PENSANDO.

- Pues los siento vale, no era mi intención de…

- SILENCIO- nos hizo callar a todos Jacob levantándose de la silla del comedor- Maldita sea lleváis desde ayer con esos pensamientos negativos, ¿podéis al menos intentar pensar en positivo? Asustáis a Nessie y sinceramente hasta yo sé cuándo no debemos hablar sobre ese tema en particular titulado Vulturis.

- Jake…

- No me interrumpas mocoso que ahora me toca hablar a mi- me ordeno Jacob enfadándose- Esme haz el favor de avisar tal colegio y di que se nos ha muerto un pariente o algo por el estilo, Edward relájate y Bella pon tu maldito escudo antes de que tu esposo pierda los nervios, Nessie ve a darte un buen baño relajante y tu Jasper tranquilízate por que como no lo hagas se va a liar en gordo aquí, si quieres concéntrate en mis sentimientos.

- Si claro, como no tengo ya bastante me concentro únicamente en la vorágine que son tus sentimientos.

-Jasper sabes que estoy muy relajado así que solo haz lo que te ordeno y los demás igual, cada uno a lo suyo.

Acaba de hablar el Alpha de mi manada y en estos momentos el jefe de todos los presentes. Menos mal que alguien conservaba la razón por que iba a ser a partir de ahora unos largos días interminables.

Nessie se deshizo del abrazo de su madre y me alargo la mano invitándome a seguirla, por supuesto haría cualquier cosa por ella, con tal de hacerla feliz. Era la niña pequeña de todo el mundo, incluido la mía por mucho que fingiéramos salir yo tenía las ideas bastantes claras con respecto a nuestra relación. Pero sospechaba que Nessie creía que a mí me gustaba, no sé de donde se había sacado eso, me lo comento un día Edward mientras hablamos de como manipular a esos dos. Que tontos podían llegar a ser, sinceramente no me gustaba nadie y no creía que encontrara mi imprimación en mucho tiempo.

Al llegar al cuarto de Nessie me senté en su cama, mientras ella cogía su neceser y caminaba pesadamente hacia el su armario.

- Te lleno la bañera pequeñaja- le dije ayudándola, la pobre estaba muerta de cansancio y de miedo.

Rebusque en un mueble pequeño junto al lavabo buscando las sales aromitas para relajarla, cuando ella apareció por detrás.

- Gracias Seth.

- Vamos Nessie que después te doy un masaje ultra relajante y duermes un rato- la convencí fácilmente.

Durante los primeros años acabe el instituto y di algunos cursillos sin saber mientras me decía por la carrera que quería dar. Solo que el tiempo fue pasando y no me decante por ninguna así, según Emmett y Jasper fui un tonto por perderme los mejores años de la vida universitaria pero sinceramente no le di mucha importancia, lo verdaderamente emocionante estaba en esta casa rodeados de estos vampiros.

Espere durante un rato sentado en la butaca de estilo clásico que estaba situada cerca de la ventana que daba al jardín. Aburrido ya alargue la mano hacia la mesita de noche donde Nessie tenía una pequeña pila de libros, cuando ella salió con solo una toalla.

- Pequeña, ¿deseas incitarme a hacer cosas malas?- pregunte divertido señalando con la cabeza la toalla.

- No- musito ella sonrojándose- Dijiste que me ibas a dar un masaje por eso pensé que sería un poco absurdo vestirme.

- Bien pensado, túmbate en la cama y relájate.

Pero Nessie no me hizo caso alguno, se quedó allí parada pensativa y con la mirada perdida en mí.

- ¿Nessie te pasa algo?- pregunte levantándome de la butaca dirigiéndome a ella- ¿Necesitas algo?

Su única respuesta fue pasar el brazo por mi cuello poniéndose de puntillas para ello y agarrar mi pelo, obligándome a bajar la cabeza y besarla. Podría haber sido un beso como otro cualquiera pero al dejar caer la toalla a nuestros pies comprendí que no era así. Abrí los ojos, sin dejarla de besarla descifrando sus intenciones bajo el gesto de dolor, confirmando lo que me temía.

- Renesmee no- dije al separarla.

- ¿Por qué no?

- Por dios eres una niña, somos amigos y tú eres la imprimación de Jacob- respondí cogiendo la toalla del suelo- Esto no está bien, accedí a ayudarte a pasar el mal trago pero bajo ninguna circunstancia me acostare contigo.

- Seth- me pidió ella con desesperación- por favor mi corazón me duele cada maldito día y no consigo olvidar que solo soy la pequeña Nessie para él, los Vulturis se acercan y sé que acabaran con todos nosotros, así que por favor.

No se cómo pero sucumbí.

Sus labios volvieron a los míos con urgencia y sus manos se introdujeron por debajo de mi camiseta. Por un momento no supe que hacer y al siguiente la fui guiando hacia la cama donde primero me senté para tumbarnos después. Nos separamos de nuevo, esta vez para quitarme la camiseta.

Deje de pensar en las consecuencias de mis actos, solo estábamos Nessie y yo en aquel cuarto ajenos a todo y a todos los demás habitantes de la casa. Abrí los ojos una vez más viendo de nuevo aquel gesto de dolor dibujado en su rostro y fue en ese momento en el que la puerta se rompió en mil pedazos cayendo algunos sobre nosotros.

Pov Jacob

Suspire con la mente totalmente agotada y caí rendido en el sofá junto a Rosalie, que por un momento me sorprendió al apoyar su mano en mi brazo reconfortándome. Emmett pasó delante de nosotros y se sentó en el brazo del sofá, al lado de su esposa.

La tensión era palpable en el ambiente como una masa que no dejaba entrar aire fresco. Lo extraño de todo era que mi cuerpo estaba relajado. Gracias a Jasper creí aunque sabía que la paz me inundaba era producida por el ángel que se duchaba arriba. Mi ángel dolorido que sufrían cada vez que besaba a Seth, lo peor de todo era que siempre lo supe. Desde el primer momento en el que le beso delante mía, supe que ambos sufriríamos si ella continuaba. Y fuimos tontos por no darnos cuenta de lo que el otro sentía. Me quería, tanto que con cada beso a Seth nos mataba a ambos lentamente.

- Edward creo que has ganado la apuesta - dije sin mirarle sabiendo de que giraría la cabeza hacia mí- Y no es que solo haya necesitado un día, creo que siempre lo supe.

- Por fin el chucho se dio cuenta- murmuro entre dientes Rosalie.

- ¿De qué habláis?- preguntaron Bella y Emmett curiosos.

- Edward ¿Qué hago ahora?

- Subir y pedir perdón a mi quería sobrina y arrástrate un poquito por que claramente tu tienes el 60% de la culpa en este lio- respondió Rosalie sonriendo.

- Esta bi…

No llegue a acabar la frase porque un dolor más intenso que cualquier otro sacudió, no solo mi corazón si no también mi cuerpo entero. La furia me embargaba y empezó a temblar sin control. Por suerte para mi Emmett me abrazo con fuerza y Carlisle mando traer a Esme su maletín. Los vampiros a mi alrededor se movían rápidos, solo Leah y Lucas estaban apartados sabiendo de que lo único que harían era estorbar.

- vamos amigo, dimos lo que te ocurre- urgió Edward asustado.

No sabía que contestar, el dolor me impedía incluso pensar. Quise chillar asustado por que no podía hablar, hasta que mi mente se volvió contra mi enviándome imagines de Nessie besando a Seth de una forma que supe que era el preludio a algo más. Pero eso era lo último que permitiría. Renesmee era MÍA.

Abrí los brazos sacándome a Emmett de encima y enfadado como estaba subí veloz al primer piso, escuche a los demás seguirme y no me importaba lo más mínimo. Nessie ocupaba toda mi mente ahora. Alargue la mano al pomo e intente girarlo sin conseguirlo. Habían cerrado la puerta con pestillo pero eso no me impediría entrar en la habitación. Con todas mis fuerzas patee la puerta haciéndola estallar, definitivamente me pase, ya me preocuparía más tarde por eso.

Seth dejo de besar a Nessie y en un acto reflejo alargo una manta a los pies de la cama para taparla a ella.

- Seth quita tus sucias zarpas de mi Renesmee o te mató- amenace furioso entrando en la habitación.

Detrás de mí apareció Edward que les miraba con la misma expresión que yo.

- Es mi hija estúpido lobo, apártate de ella o tendrás que correr toda tu maldita vida a tres patas.

- Chicos tranquilizaos- pidió Seth levantando las manos en señal de paz- Ella me lo pidió.

- Niño está a punto de cruzar la línea que me hará matarte lenta y dolorosamente así que por tu propio bien apártate de ella- amenace de nuevo- Es mi imprimación y como tal no se toca.

- TODO EL MUNDO FUERA DE MI CUARTO- nos gritó Nessie a pleno pulmón- FUERA DE AQUÍ NO OS QUIERO VER A NINGUNO.

- Nena será mejor que te vistas por que tu padre y Jacob están un poco alterados- intervino Bella.

- ¿Un poco alterados Bella? ¿De verdad les ves un poco alterados? Porque me quieren matar por si no lo has escuchado.

- Seth cierra el pico porque no es un buen momento para hablar, yo también estoy un poco alterada y si no fuera porque Jasper está intentando relajar el ambiente me tiraría a tu cuello.

- Encima de que es ella quien se me echa encima soy yo el que paga el pato.

- Cierra el puñetero pico- gritamos a la vez Bella, Edward y yo.

Raudo y veloz Seth abandono la cama, pero esto no había acabado.

- Nessie vístete- ordeno su padre.

- Papa tengo 30 años, no me trates como a una niña.

- Y yo casi 140, te saco 110 años y mientras vivas bajo nuestro techo obedecerás lo que te ordene.

- Pues a lo mejor ya no tendrás que darme más ordenes porque me voy.

Y no lo soporte más, camine decidido hacía Nessie y la cogí cargándola sobre mi espalda mientras ella me gritaba que la soltara. Con la mirada pedí a Edward que me dejara hablar con ella y como respuesta se apartó de mi camino, igual que hicieron todos que se apiñaban en el umbral de la puerta.

No la deje bajar hasta que nos encerré en mi cuarto en la planta superior. Ella gritaba con la manta ordenado aun su delgado cuerpo y golpeándome con sus puños.

- DEJAME SALIR- pidió a gritos llorando- SOCORRO.

- Nessie para- le pedí agarrándola por las muñecas- solo conseguirás hacernos a todos más daño, pequeña sé que llevas dos días muy difíciles. Suéltalo todo, desahógate, yo estoy aquí para escucharte.

Ella grito y lloro, se deshizo de mis manos y me golpeo de nuevo en el pecho. Mi pequeña, que digo, mi amor sufría tanto. Todos estos años fueron difíciles para nosotros y estas semanas se convirtieron en el infierno. Los problemas se nos venían encima uno tras otro sin encontrar una solución.

- Llora, no te cortes.

Cuanto amaba a esta llorona que se estresaba demasiado como su madre y a la que tanto daño hice al no contarle la verdad, a la que engañe por mi miedo a verla como algo más que una niña cuando tuvo 15, y a la que por encima de cualquier cosa la amaría por el resto de mi existencia.

No se cuánto tiempo paso hasta que se calmó, minutos horas… daba igual porque estaba a su lado.

- ¿Estas mejor?- pregunte acunado su rostro entre mis grandes manos.

- Jacob… no lo soporto más.

- Ni yo.

- Tengo que decirte una cosa, por lo menos déjame decirle antes de que mi mundo se acabe.

- Adelante, tienes toda mi atención puesta en ti.

- Sé que no me veras nunca como algo más que una hermana pequeña, pero te amo. Cada beso, cada abrazo que le he dado a Seth eran tuyos, porque yo enteramente te pertenezco aunque no me quieras, a pesar de que no me desees pero no soporto más la idea de que no sepas otra vez lo que siento. Solo te pido que no huyas esta vez porque si no estúpido lobito mío te perseguiré hasta el fin del mundo si hace falta.

- Renesmee te amo.

Esas palabras confirmaron nuestros sentimientos y con un cálido beso sellamos nuestro amor.