Una vida vacía sin ti
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capitulo 21: Oportunidades
Detuve el coche en seco al verla sentada en la acera llorando.
Había salido corriendo prácticamente la escucharla por teléfono y por suerte conocía las calles que me había indicado. Estaba volviendo del trabajo luego de una reunión con el Sr. Schwartz cuando mi celular comenzó a sonar. Sin detener aun el coche me estiré para agarrarlo del asiento del copiloto y al ver la pantalla me quedé petrificado.
Luego de pensarlo unos segundos contesté a su llamado y lo único con lo que jamás podría haberme imaginado al responder sería con eso.
-Emmett- dijo y podía sentir su voz temblorosa del otro lado de la línea. Estaba llorando
-¿que sucede Rose?-pregunté alarmado e intentando concentrarme en el camino
-yo….- hizo una pausa-¿puedes venir por mi? No se como explicarte yo solo…
- ¿Dónde estas?- pregunté y tras escuchar su breve explicación e intentar calmarla empecé a conducir en esa dirección.
¿Qué podría haber pasado para que ella me llamara después de tanto tiempo? Probablemente nada bueno.
Salí fuera del coche, sin importarme ni el frió o la lluvia y entonces ella alzó sus ojos hacia mi.
-Emmett-sollozó y corrió para abrazarme con fuerza. Llevaba un vestido de color rojo, el cual la lluvia había arruinado, así como su maquillaje y el peinado- Emmett- volvió a decir entre lágrimas y aferrandose a mí.
-tranquila, todo va bien, ya estoy aquí- le dije mientras la abrazaba con fuerza. Como había deseado al menos eso durante tanto tiempo. Abrazarla y nada más, o simplemente escuchar su voz, cosa que con nadie me había ocurrido antes. Y no había dudado en ir a buscarla en cuanto escuche la escuché por teléfono; lo mas seguro es que yo fuera su último recurso, podía estar bastante seguro de ello, pero no había podido resistirme al oírla llorando.
-Rose…- dije haciendo que ella me mirara- lo lamento, lamento todo esto…- y entonces sentí como sus labios chocaban con los míos, impidiéndome continuar.
Al principio no reaccione pero entonces le correspondí con dulzura y en tanto mis manos la sostenían por la cintura.
Ella aumentó el ritmo de sus besos a uno desesperado y que buscaba consuelo, en tanto las lágrimas corrían por sus mejillas. Puse mi mano en una de ellas y enrede la otra en sus cabellos, demostrándole que la quería y que no volvería a dañarla. Únicamente deseaba que ella dejara de llorar. No sabía que rayos la había hecho ponerse así, pero lo único que me importaba ahora es que ella estuviera bien.
Finalmente ella se separo de mí y agacho al cabeza, como si estuviera arrepentida. Le di un beso en la frente y volví a abrazarla con fuerza.
-vamos a casa- le dije y tras tomarla en mis brazos la subí en mi coche.
La cubrí con mi chaqueta, que apenas estaba mojada y luego de cerrar la puerta y rodear el vehiculo, ocupe yo también mi lugar.
Encendí la calefacción, evitando que tuviera mas frío y me concentré ne conducir.
Maneje como un robot automático hacia mi departamento, pues la verdad venia mas concentrado en ella que en el camino. No había demasiado tráfico de cualquier forma, solo a mí o a un loco, que eran lo mismo, se les hubiera ocurrido salir con ese temporal.
Para cuando llegamos a mi apartamento ella había parado de llorar y se encontraba hecho un ovillo en el asiento del copiloto, pero aun así temblaba y estaba algo más pálida que antes.
Volví a tomarla en mis brazos y me dirigí hacia los ascensores. Presione el botón numero doce y ya una vez en mi apartamento la recosté sobre mi cama.
Toque la piel de su brazo y note que estaba congelada. Le pase una mano por la frente, apartando varios mechones de pelo que tenia y la miré a los ojos. Sus dientes castañeaban
-iré a preparar el baño para que te duches.- le dije.
Ella se revolvió sobre las sabanas hasta que logro sentarse y asintió débilmente con la cabeza.
No tenia fiebre, o al menos aun no. Fui al baño y prepare lo necesario para que ella se duchara, separando también algo de ropa para que luego pudiera vestirse. Cuando ya había acabado y estaba por ir a buscarla, la encontré recostada sobre el marco de la puerta de mi habitación, todavía cubierta con mi chaqueta y los ojos cerrados.
-Rose- dije y ella abrió sus ojos.- ¿necesitas que te ayude en algo? ¿Necesitas algo mas?- pregunté inseguro y al mismo tiempo nervioso, en tanto ella entraba al baño.
Observo todo sin atención y finalmente negó con la cabeza. Yo le di su espacio y cerré al puerta tras de mi una vez que estuve afuera.
Fui a la cocina. Iba a prepararle algo caliente para beber, pues no tenia idea de cuanto rato hubiera estado llorado bajo la lluvia y la verdad es que me tenía preocupado. No podía permitir que ella se enfermara y para peor estaba bastante demacrada.
Le preparé un té caliente. No sabía si le gustase, pero el café no ayudaría en mucho.
Cuando estuvo listo, coloque la taza sobre una bandeja junto con un par de tostadas con jalea que le había preparado y volví a mi habitación.
Ella estaba sentada en medio de la cama con las piernas cruzadas y la cabeza baja. Se había puesto mi vieja camiseta blanca de la universidad y tenia el pelo atado en una coleta. Ya no temblaba, pero aun se veía mal.
-te preparé esto- dije avanzando hacia ella con la bandeja en mis manos- no sabia si tenias hambre o…
-gracias- me dijo con una sonrisa que no le llegó a los ojos y tomó la taza de té una vez que yo deje la bandeja sobre el colchón.
-no tienes que agradecer- le dije sentándome frente a ella- lo hago porque quiero, y no porque espere nada a cambio de ti. Ahora solo me importa que tú estés bien.
Ella suspiró levemente y entonces comenzó a tomar el té que le había preparado.
Esperé a que se lo acabara y luego de que ella dejara la taza sobre la bandeja y la hiciera a un lado y haciendo que nada se interpusiera entre los dos, me miró.
Yo no dije nada y ella tampoco. Lo cierto es que no sabia que decirle, no después de todo lo que había pasado entre los dos y la forma en que nos habíamos vuelto a ver. Y por muchas preguntas que tuviera, no iba ase le primero en hablar. Si ella deseaba contarme lo que había ocurrido lo haría, de lo contrario, yo no diría nada.
-creo que…deberíamos hablar- dijo captando por completo mi atención- me refiero a hablar de verdad.
-bien- dije todavía sin poder creerme el que ella deseara hablarme- te escucho.
-supongo que querrás saber porque te llame en un primer lugar- su voz era débil y estaba hablando bastante bajo. Yo asentí.
- me preocupaste bastante, no voy a mentirte- dije- aun lo estoy.
- es que… ¡maldición! estaba tan enojada contigo-arrugó el ceño mientras metía una mano dentro de la otra en forma de puño- cuando escuche a Jasper hablando por teléfono con Alice y me entere de que habías salido con Lauren..- dijo por ultimo y con cara de asco.
-con respecto a eso, yo…
-no-me interrumpió- no es que no supiera que estuvieras saliendo con otras, pero la sola mención de su nombre y el saber que ella estaría contigo…- pude ver como los ojos se le humedecían otra vez.
-Rose, por favor, no llores- maldición; me sentía tan débil viéndola así- te juro que no paso nada…- quise estirar un brazo para reconfortarla, pero ella me apartó.
-Riley vino por mi después de eso y me llevo al baile- continuo- pero el es tan…supongo que no es cómo tu- dijo con pena. Y yo me preguntaba quien rayos era ese tal Riley. ¿Seria el mismo con el que la había visto la última vez o se trataba de otro? Ninguna de las dos opciones me gustaba- el es tan amable, paciente y tranquilo, lo que cualquier chica querría, cualquiera excepto yo.
-¿Qué paso?- pregunte evitando que siguiera hablado de ese tipo, pero sin pasar por alto el que me hubiera comparado con el. No me había olvidado, o no del todo.
-me harte de ser tan dulce y linda con un chico que parece tener una paciencia de santo y eso sumado a que estaba enfadada contigo, ya no logre soportarlo mas; así que fui a buscar algo que me calmara o mejor dicho a alguien- hizo una pausa en la que reprimió un gemido de angustia- localice a Royce- genial, ahí había otro mas, pensé para mi mismo- en una de las esquinas del gimnasio. Estaba solo tal y como yo esperaba, de modo que no me costo demasiada disuadirlo de que me mantuviera entretenida por un rato-puso los ojos en blanco-hacia frío afuera y era obvio que en cualquier momento se largaría a llover, de modo que nos metimos en su auto. Condujo por unos cinco o diez minutos, y cuando por fin se detuvo se lanzo sobre mi.
Por unos segundos ninguno de los dos hablo. Ella probablemente por que no deseaba recordar lo que había pasado y yo aguantando las ganas terribles de romperle la cara al idiota que la había tocado.
-yo creí… que el iría despacio, que tal vez….-no parecía poder acabar una sola oración sin sentirse mal- Pero yo no estaba pensando cuando decidí buscarlo, pues no lograba concentrarme en otra cosa que no fuera Lauren y tu juntos- me explico algo decepcionada-pero el no quería eso. Solo comenzó a tocarme y entonces…
-no-solté derrepente y sin darme cuanta de haber tenido mis manos apretadas en dos puños hasta ese momento.- dime que no te hizo nada.
-no- me dijo ella algo mas calma y con los ojos húmedos otra vez-no paso nada, pues yo lo detuve antes de que pudiera llegar mas lejos. Alcanzo a romper mi vestido y únicamente paro cuando yo comencé a golpearlo en tanto gritaba. Me baje del auto y el se fue, dejándome sola y en medio de la nada. Fue por eso que te llamé- dijo ahora viéndome a los ojos- eras la única persona que supuse que me ayudaría sin preguntar, y pese a todo lo que había pasado entre nosotros, aún albergaba la esperanza de que volvieras a verme algún día; y eras el único que deseaba ver después de hacer aquella idiotez. Me sentía sucia y poca cosa, había intentado demostrarme a mi misma que tú ya no me importabas, que si tú podías estar con otras yo también podía hacerlo, pero…. había sido siempre una mentira- dijo sin poder evitar que las lágrimas cayeran de sus ojos. Sin notarlo, yo ya la tenia abrazada con fuerza contra mi y le acariciaba la espalda e intentando calmarla. No podía creer que ella aun me quisiera. Todo ese tiempo…. Todo ese tiempo en que ambos habíamos estado separados, ninguno había podido dejar de pensar en el otro.
No tengo idea de cuanto rato permanecimos así, abrazados, el uno con el otro y sin decir nada. Yo intentando consolarla por haber sido un idiota, y ella llorando por haber negado que aun me quisiera.
-Emmett-dijo cuando yo dejé de abrazarla y en tanto se limpiaba las lágrimas que una caían de sus ojos- yo… nunca quise esto. No quise estar con otros, porque no podía dejar de recordarte a ti cuando lo hacia.- pero tu….-parecía confundida- ¿por qué fuiste a buscarme? Te dije tantas cosas la última vez que nos vimos que creía que ya jamás volverías a hablarme.
-cuando te escuché por el teléfono… ni siquiera me detuve a pensarlo. Solo quería verte y que estuvieras a salvo- ella parecía no poder creer lo que yo le decía- Rose, todavía te quiero. Se que probablemente no me creas, pero desde aquel día en que nos vimos he sentido como si una parte de mi no estuviera. Jamás quise que tú sufrieras por mi culpa y me odiaras por engañarte, aunque no fuera un engaño en el sentido amplio de la palabra. Fui un idiota, pero he estado solo desde que tú me dejaste.
-pero….yo te vi- dijo- en tu oficina con ella, ese día, no parecías quererme o no tanto como a ella.
- Jane no fue nunca nada para mi- dije- solo me acosté con ella un par de veces y resulto estar casada y con un hijo. Ese día… ella acababa de volver de un viaje y no la había visto sino hasta antes de tu cumpleaños, que fue donde empezó todo lo que había entre nosotros; ella creyó que yo aun estaba dispuesto a continuar esa relación, por lo que comenzó a besarme y sin darme tiempo a decirle absolutamente nada. Cuando al fin logre apartarla de mi, fue demasiado tarde pues tu ya habías visto todo. Terminé todo lo que tenia con ella después de eso y no hemos vuelto a hablar desde entonces.
-pero luego saliste con Lauren y estoy segura de que también hubo otras mas. No me digas que no- dije seria
-salí con Lauren solo porque mis amigos dijeron que tal vez si salía con alguien lograría superar la depresión por la que estaba pasando. Que te olvidaría así como tú lo habías hecho conmigo, pero nada de eso funcionó y tampoco pasó nada con ella.
-¿por qué me mientes así?- dijo enojada
-no estoy mintiendo. Nunca lo he hecho- dije- puedes preguntarle a cualquiera lo mal que me lo estaba pasando desde que tu me dejaste. Fue por eso que no dejaba de llamarte y te enviaba flores. Creía que tal vez me darías la oportunidad de explicarte las cosas. Necesitaba que tú me escucharas.
-¿flores? Creíste que con eso te perdonaría el que estuvieras con otras y encima me lo restregaras en la cara.
-¿Qué fue lo que te restregué en la cara?- pregunté confundido ante su repentino enojo.
-todo el mundo sabe que cuanto te regalan flores significa que te han puesto lo cuernos, así que no me digas que tu lo hiciste por ternura- me soltó con rabia y dejándome por completo helado.
- ¿Desde cuando las flores significan eso?-pregunté
- no puede ser que en verdad no lo sepas, mis amigas me dijeron que…- se detuvo al ver que yo no comprendía a lo que ella se refería- ¿entonces no estuviste con nadie mas?- yo negué con la cabeza.- pero….
-¿Qué tengo que hacer para que me creas?- dije- ¿arrodillarme a tus pies y rogarte? No me molestaría hacerlo Rosalie.
-tu… todos dijeron que no eras así, que tu…
-no soy el mismo de antes- dije- y si, tal vez en un momento fui un mujeriego horrible, lo reconozco, pero desde que estuve contigo cambie. No se cuando o como paso exactamente paso, pero cuando tu me dejaste no fue como con las demás. Yo te quería de vuelta y no fuiste un peso que me saque en encima. Se que tal vez no te ame, pero te quiero demasiado y estoy dispuesto a recuperarte si me das la oportunidad.
-Emmett... yo no se… ¿Cómo puedo estar segura de que puedo confiar en ti si antes vi lo que paso? ¿Como se que no volverá a suceder nunca mas?
-bien, pensé en eso y yo…- bien, aquí venia la parte difícil, la que había estado evitando todo este tiempo, pero a la única que podría recurrir ahora- quiero comprometerme contigo. Me refiero a... darte la seguridad de que puedas confiar en mi otra vez, quiero conocerte, de verdad- dije mirándola a los ojos y sin poder creer aun que fuera yo el que estuviera diciendo esas palabras- Rose, no se a donde nos lleve esto, ni cuanto durara, pero si se que te quiero en mi vida ahora, y estoy dispuesto a hacer lo necesario para que así sea.
-¿quieres entonces… salir conmigo? ¿Oficialmente?
-si es lo que quieres si- dije sincero
-no lo creo- dijo como si lo que acabara de escuchar de mi resultara imposible- yo nunca creí que tu fueras capaz de eso.
-lo haré por ti. No me importa hacerlo si tu estas dispuesta a darme la oportunidad de estar conmigo otra vez. Quiero poder saber cosas sobre ti, conocerte, y no solo acostarme contigo como antes.
-nunca creí que te interesara conocerme, pensé que…
-¿te quería solo en mi cama?-dije terminando su frase.
-si, bueno. No creía que quisieras algo más que eso con alguien de mi edad. Después de todo ¿por que mas ibas a quererme si fue lo único que compartimos?
-lo se, pero aun así una parte mi no puede renunciar a ti, te necesito otra vez.
- ¿Por qué? ¿Qué es lo que en realidad extrañaste de no estar conmigo Emmett?-preguntó.
-todo, tu sonrisa, tus ojos, tus besos, tus caricias, tus miradas, ¿porque?-dije
-he estado pensando en lo que compartimos y nunca fue mas que sexo. No quiero pasar mi vida con alguien que solo comparta la cama y ni siquiera conozca. No quiero eso.
-no te entiendo-dije
-no quiero estar contigo así. Emmett a penas si te conozco, nunca hemos salido juntos y ni siquiera se cual es tu color favorito.
-me encanta el azul y bien, en cuanto a lo de salir, supongo que eso ha sido mi culpa- dije- nunca considere que eso fuera importante para ti o que quisieras hacer cosas como esas, pero si querías saber mas sobre mi ¿porque no preguntaste?
-por que creía que quedaría como la estupida niñita enamorada cuando veía que tu no lo estabas, pero el punto es ¿Qué nos mantiene unidos Emmett? ¿Sólo sexo o es algo mas?
-sabes que te quiero, ya te o he dicho. Tal vez no te tenido la oportunidad de demostrártelo, pero se que no es solo sexo ¿por que dudas así sobre nosotros?-pregunté sorprendido
-por que lo único que compartimos siempre fue sexo y la mayoría de las cosas de tu lista son cosas físicas. ¿Acaso solo extrañas eso de mí, lo físico?
-no, claro, que no,-dije- Rosalie por favor, no quiero discutir contigo.
-no quiero discutir, pero solo quiero saber si esto en verdad es algo autentico o no
-bien, se que en realidad no nuestro no empezó siendo algo bueno precisamente normal, pero hasta ahora solo tu has cuestionado lo que yo pienso sobre ti. Ahora yo quiero saber, ¿Qué fue lo que tu extrañaste de mi, y lo que no te permitió acostarte con otros?
-muchas cosas- dijo- tu voz, tu mirada, tu sonrisa, tus besos, tus caricias, tus palabras. La forma en que me haces sentir más mujer, tu seguridad.
-¿tienes dudas sobre quererme?
-no, pero no quiero volver a equivocarme otra vez Emmett- dijo bajando la vista- no quiero solo pasión. Ya tuve suficiente de eso y no acabó en nada bueno. Solo quiero que, bueno, si tu quieres tener una relación conmigo no este basada solo en sexo
-¿Qué es lo que propones?-inquirí
-solo creo que tal vez deberíamos seguir algunas reglas
-¿y que pasara si no se cumplen?
-entonces no tendría caso que sigamos esto- dijo- se supone que nos servirán para comprobar si podemos tener algo mas allá de lo físico.
-bien, entonces… ¿Cuáles son las reglas?-pregunté mirándola a los ojos
-primero: no más mentiras, no quiero que sigámonos mintiéndonos el uno al otro, y segundo: no mas sexo durante un tiempo, digamos un mes
-¿Qué?-pregunté llevándome una mano a la cabeza.- ¿no sexo? Me refiero a ¿nada de nada?
-si Emmett, se que es difícil, pero si en realidad estas dispuesto a comprometerte conmigo, ambos debemos cumplirla
-no creí que fueras tan extrema.-admití
-llámame como quieras, pero no quiero vivir una mentira Emmett -me dijo como si eso en verdad le doliera a ella también- no quiero que vuelvas a mentirme nunca mas y en cuanto a lo del sexo se aplica a otras personas también. Si no lo soportas y te acuestas con alguien mas quiero que me lo digas y entonces todo terminará. Tú serás libre de hacer tu vida y yo la mía. Por supuesto yo tampoco me acostaré con nadie y tampoco voy a mentirte, entonces ¿aceptas?-dijo alzando una ceja.
-es un poco extremo, pero para demostrarte cuanto me importas y no solo por el sexo, acepto.-dije sentenciándome a mi mismo al mes más largo de mi vida- si quieres saber mas sobre mi te dejare saber cuanto tu quieras. Y seguiré tus reglas, no quieres mentiras, bien, desde ahora solo te diré al verdad y espero que tu también lo hagas conmigo, y no quieres sexo y en lugar de eso prefieres que salgamos juntos, lo haremos. Quiero que confíes en mí y entiendo que estés asustada de volver a hacerlo por como terminamos, pero eso nunca más volverá a pasar.
- lo se, y quiero confiar en ti por eso lo hago. Me estaba enamorando de ti antes de que cortáramos y quiero poder hacerlo otra vez -me dijo- no quiero que se repita la historia y por so te dije lo de las reglas. Lo mejor es saber ahora lo que nos une y no arrepentirnos cuando haya pasado más tiempo y nada haya valido la pena
-jamás me arrepentiré de haber estado contigo, sin importar lo que haya sucedido después, quiero que sepas que hago esto solo por ti.
Muy bien, muy bien, se los prometí y aquí esta luego de tantos pedidos y tanto tiempo desde mi ultima actualización les he subido este capitulo.
No me maten por hacer que Rosalie sea así con Emmett, y ya ven algunos de los motivos por los que ella se comportó todo este tiempo así con el.
Espero que esta vez no haya problemas con fanfiction, pues la última vez que actualice el otro fic tuve que subirlo tres veces para que yo al menos pudiera verlo sin que me saltara error.
En fin, espero sus reviews, y ojala sean bastantes. Estoy muy feliz por haber llegado a los 100 al fin y les agradezco a todas por eso mismo.
Prometo actualizar pronto
Besos!
Bella McCartney Darcy
