¡YAHOI! Y llevamos veintiuno.

Espero que os guste.

Disclaimer: InuYasha y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi.


Food play


―¡Está fría!―exclamó, con una risita. Su novio sonrió socarrón, terminando de esparcirle la nata por encima de los pechos. Dejó el bote a un lado y no tardó en hundirse entre los mismos, lamiendo todo el dulce blanquecino, haciéndola reír y suspirar al tiempo.

―Tú fuiste la que dijo de probar. ―La besó, dándole a probar el sabor dulce de la nata―. Ahora te aguantas. ―Sintió como se deslizaba por todo su cuerpo hasta el centro mismo de su feminidad, dejando allí más nata. Sintió un cosquilleo de anticipación y no pudo evitar gemir y arquearse cuando la chupó con fruición, no dejando ni el más mínimo rastro de nata en su cuerpo.

―Mmm… deliciosa. ―Ella sonrió. Incorporándose un poco, tomó un flan y lo extendió por todo el torso masculino, dedicándose luego a comérselo, arremolinando su lengua por toda la piel bronceada.

―Kagome… ―siseó él, conteniendo un largo gemido. Ella sonrió, besándolo, haciéndole tragar con ayuda de su lengua los restos del postre.

Se vio empujada de nuevo hacia la mesa de la cocina. Un poco de chocolate derretido fue vertido en su ombligo y alrededor de él. Rio, entre alegre y excitada, cuando su novio hundió la lengua en la pequeña protuberancia.

―InuYasha… ―suspiró, cuando él volvió a echar más chocolate, esta vez a lo largo de su vientre y sus piernas.

Echó la cabeza hacia atrás, gimiendo.

―Oh, sí… ―Sonriendo de satisfacción, InuYasha la penetró más hondo con sus dedos, curvándolos, tocando ese punto que la hacía perder la razón mientras su boca se afanaba en comerse todo el chocolate.

―Eres una golosa―le dijo, relamiéndose los labios una vez hubo terminado, sin dejar en ningún momento de estimularla con su mano.

―S-soy… ―gimió de nuevo, arqueándose―. Soy tu golosa…

―Mía. ―Cogió más nata y echó una pequeña cantidad sobre los carnosos y rosados labios femeninos, besándola acto seguido, comiéndose el delicioso manjar y empujando de nuevo en su interior, pero esta vez con su miembro duro y caliente.

―InuYasha…

―Eso es, preciosa. ―La embistió, con fuerza y velocidad, gruñendo, viendo como los restos de nata se derretían en contacto con el sudor que perlaba su rostro.

―InuYasha… ―Una explosión de colores la hizo gritar, apretándolo entre sus piernas. Con cada nuevo envite Kagome lo succionaba deliciosamente y, finalmente, él también sucumbió, en un sonoro gemido que lo hizo temblar.

Cuando ambos clímax pasaron se miraron, sudorosos y sonrientes.

No había sido mala idea hacerle caso a Miroku. Tal vez pudieran probar más veces a comerse el uno al otro acompañados de los más deliciosos y dulces postres.

Fin Food play


Ay, sé que es cortito, lo sé. Pero ando a las prisas porque me queda hora y media para cumplir, así que perdonadme por ser breve.

¿Me dejáis un review? Porque, ya sabéis:

Un review equivale a una sonrisa.

*A favor de la campaña con voz y voto. Porque dar a favoritos y follow y no dejar review es como manosearme una teta y salir corriendo.

Lectores sí.

Acosadores no.

Gracias.

¡Nos leemos!

Ja ne.

bruxi.