A leer
GO!
Confrontación.
No importaba cuantas veces lo pensara, si había pasado… una mueca de confusión surcó su rostro en cuanto se percato de los diminutos restos de vidrio del frasco que un permanecían tirados en el suelo, los vestigios de la poción de anoche eran sin duda la prueba más fehaciente de que todo lo vivido en ese cuarto, no había sido un simple sueño, no era un niño y aun en sus peores borracheras se acordaba de todo, era imposible no acordarse de todo lo ocurrido…!Merlín! lo que había pasado anoche en aquella habitación estaba lejos de ser una borrachera, aunque sus consecuencias tenían el mismo calibre… estaba en sus cinco sentidos en esos momentos… bueno tal vez no completamente, y muy posiblemente en condiciones normales jamás se hubiera atrevido a desinhibir sus pensamientos… Ok, lo aceptaba no estaba en sus cabales… pero lo hecho, hecho estaba y nada lo cambiaria… tampoco era como si se arrepintiera… Merlín…- suspiró-… ya no podía borrar esos sucesos, tal vez un giratiempos o un obliviate serían perfectos, pero no estaba para hacer tales cosas, a estas alturas debía ser lo suficientemente maduro como para afrontar lo que fuera, aunque esta situación le atemorizaba tanto o más que enfrentar de cara al que no debe ser nombrado… ¿Cuándo fue que se durmió?... al mirarse completamente vestido supo de inmediato que la cosa no pasó a mayores, no supo si alegrarse o sentirse decepcionado al respecto, agradeció mentalmente a lo que sea que hubiese ocurrido de no ser así la situación podría haber sido peor… aunque dentro de su pecho algo le decía que no hubiera sido tan terrible… pero ¿qué había pasado con ella?... ¿qué pensará al respecto?... bien, oficialmente estaba aterrado.
- Amo Draco la señorita me envía a avisarle que la cena está servida…- la pequeña elfina apareció ante él con una marcada reverencia rompiendo con esa intromisión su guerra interna. ¿Qué hora era? ¿la cena? Definitivamente estaba aturdido y confuso, el peso de la situación que se avecinaba le hizo sentir nauseas, o eso fue lo que creyó él, no supo cómo pudo actuar tan rápido, tal vez su velocidad y reflejos de Mortífago le fueron de ayuda, más no se dio cuenta cuando en tres pasos estaba agarrado en el lavabo de su baño, no podía controlar su estómago y apenas podía mantenerse en pie en el proceso de volcar su estomago en ese mismo sitio.- ¡Amo Draco!- exclamó la elfina desapareciendo en un puf. No pasaron unos segundos cuando Hermione se apareció en su cuarto mirando hacia todos lados buscándole con la mirada. No había sido muy precavido en cerrar la puerta del baño y fue de esa misma forma humillante que ella le encontró.
- Maldición… - le oyó susurrar Draco a Hermione entre dientes mientras se acercaba a él a paso presuroso.
- ¡Ni lo pienses!...- logró balbucear él entre arcadas incontrolables mientras que con una esfuerzo sobrehumano, intentaba infructuosamente cerrar la puerta del baño con el pie. Ya era suficiente la vergüenza que tenía de mirarla al rostro como para añadirle que ella le viera en las peores de sus miserias… era simplemente humillante y nada a´doc con un Malfoy.
- ¡Cállate Hurón! Como si pudieras sostenerte solo…- Hermione entró hecha un vendaval y le rodeó la cintura para ayudarle en su labor. A pesar de la incómoda situación Draco no pudo evitar sentir su aroma y su calidez, olía a pan tostado y a vainilla.- Accio toalla…- susurró Hermione agitando a penas su varita mientras se la tendía y le ayudaba ahora a sentarse en el inodoro después de unos instantes de mutuo silencio forzado.
- Estupendo… - masculló él mientras se cubría la cabeza con la toalla y escondía su expresión de desagrado y humillación.
- No te sientas mal… es algo muy normal… además, la culpable soy yo, ¡lo siento!, ¡es mi culpa!, olvide estar aquí para cuando despertaras… es un efecto secundario inevitable de la poción que te di anoche… pero descuida solo será esta molestia y todo pasará… te lo aseguro…- susurró Hermione tan rápido que Draco apenas si pudo entenderle toda esa verborrea de disculpas y gestos desesperados. Con lentitud vio como ella se aculillada a su lado y le frotaba la espalda con lentos movimientos reconfortantes.
- ¿Qué cosa me diste?...- logró preguntar chico con voz queda y aun con el asqueroso malestar al inicio de su garganta, con una de las esquinas de la toalla que estaba sobre su cabeza intentaba cubrir su boca evitando hacer contacto visual con ella.
- Es una invención mía…- Aseveró la chica, Draco noto un retintín en el tono de su voz que fue imposible no pasar por alto, el mismo tono cuando se enorgullecía de algo- es una poción que inventé para contrarrestar los efectos de las torturas mentales… loa padres de Neville han demostrado mejorías notorias desde que la hemos estado suministrando… ¿puedes creer que le reconocieron?, es muy efectiva a pesar de "este" diminuto efecto secundario, bueno aun estoy trabajando en ella, mi meta es perfeccionarla obviamente, una vez que termine esta guerra será una de las primeras cosas que haré, no te puedes imaginar cómo nos ha servido, gracias a ella ya no tenemos miedo de perder a nuestros aurores, las torturas mentales que los Mortífagos utilizaban en ellos eran tan atroces que muchas veces tuve que presenciar cómo más de un amigo se perdía en su mente para no volver jamás…- Draco frunció el ceño contrariado, él también fue víctima de ese tipo de tortura, solo un milagro lo hizo volver a la realidad, con cautela miró de reojo a la chica a su lado y la vio sumida en sus recuerdos.
- ¿Debo agradecer a Merlín por ello?- preguntó el chico con evidente tono de burla, Hermione confundida lo miró expectante- por un instante pensé que había sido envenenado… ahora resulta que por una poción defectuosa he tenido que pasar por este incordio… que humillación- agregó con arrogancia pero mostrando una sonrisa consoladora para ella.
- No seas tan exagerado… solo fue un pequeñito malestar, nada que no puedas manejar…eres un Slytherin después de todo- contraatacó la chica captando la broma de él, de alguna manera Draco siempre apartaba sus fantasmas personales.
- ¡Claro! Me conformo entonces con ser tu escogruto de cola explosiva de pruebas…- aseveró el chico limpiándose con la toalla el sudor frío del rostro.
- Mejor diría un Hurón albino de pruebas, pero si te gustan los escregrutos…- Hermione sonrió maliciosa al ver la expresión de desagrado y la mueca muy Malfoy que dibujó el chico en su rostro- ¡No te quejes! ¡pareces un niño!.- le reprendió volviendo a sonreír.
- Muy divertido…- masculló Draco con agonía aun respirando con dificultad.
- Lástima que no estuviste ahí para cuando la probé por primera vez… debiste verlo, ¡de seguro te hubieras burlado un mes entero!- Hermione suspiro con añoranza como si su recuerdo le trajera sensaciones reconfortantes- he ido perfeccionándola con el tiempo, pero la primera vez que me atreví a ver sus efectos hice que Ron envecejeciera diez años…-
- ¿Bromeas?- soltó él sorprendido ahora mirándola directamente, no podía perderse la expresión de Hermione al decir eso, y el resultado lo sorprendió, allí la chica tenía la sonrisa más grande que él le hubiese visto antes, sin embargo era una sonrisa que estaba lejos de ser inocente, ahí en efecto había sin lugar a dudas la expresión de malicia más bella que sus ojos hubiesen visto antes.
- Necesitaba un sujeto de pruebas… y la cosa se dio sola… no digamos que Ron se resiste a un buen pie de limón con algunos "extras" desconocidos…- aseveró la chica con el rostro sereno, Draco la miraba con la boca semi-abierta.- además estaba segura que no sería dañina… bueno no tanto… no posee componentes venenosos en lo absoluto, bueno no en proporciones peligrosas…
- No quiero saber más…- asevero Draco levantando su mano un poco perturbado por los hechos y por la sensación de regocijo que saltaba en su pecho con ganas de explotar, la sensación de Hermione burlándose de uno de sus némesis, era algo simplemente sublime- tampoco preguntaré que paso después con la comadreja no quiero saberlo, pero recuérdame no hacerte enfadar nunca…- indicó contrariado pero con una sonrisa enorme que simplemente no pudo esconder.
- Te lo recordaré… descuida…- rió Hermione divertida.- ¿Ya te sientes mejor?.
- Eso creo…- respondió mientras se quitaba la toalla de la cabeza y por primera vez se atrevía a ver de frente a la chica. La imagen que recibió fue simplemente perfecta, por razones obvias antes no se había detenido en cualificar su apariencia, pero ahora que ya estaba en mejores condiciones, mirarla no era algo que pudiera evitar más aun teniéndola a su lado. Tal como ayer, ella ya había asumido su papel como la hija de Thius, las ropas que su madre había adquirido para ella cuando estuvo convaleciente habían desaparecido, los tonos pasteles y suaves que vestía con anterioridad habían terminado, siendo ahora reemplazados por vestidos elegantes, de diseños propios a una bruja sangre pura, lejos estaba algún atisbo de la ropa muggle moderna y/o mágica que antes usaba.
- Tu…- Draco la miró sorprendido de pies a cabeza, Hermione nerviosa dándose cuenta de su mirada escrutadora, sonrió suavemente.
- Oh… hem… bueno, ahora que ese Mortífago me descubrió, creo que debo estar preparada, no sabemos en qué momento la situación se nos puede ir de las manos… ya sabes… mejor prevenir que lamentar después- Aseveró ella sonriéndole confortadoramente.
- Luces bien… el estilo que queda…- asintió Draco mirándola por completo. Ella vestía con un elegante conjunto de color verde oscuro casi negro que resaltaba el color pálido de su piel, el entalle del corsé que utilizaba acentuaba lo delgada y esbelta que estaba y la blusa de mangas holgadas que usaba debajo le daban una apariencia ligera y volátil. Un diminuto punto de luz decoraba su cuello desnudo sujeto por una fina cadena de plata… probablemente algunas de las numerosas joyas de su madre; su cabello perfectamente acomodado caía en cascadas por su espalda para terminar en unos casi imperceptibles bucles castaño- dorados.
- He de admitir que a mí también me agrada, me siento muy cómoda así… - Hermione dejó escapar un pequeño suspiro- he de confesar que jamás creí que estas ropas me quedaran… a mi… es decir… siempre vi a los magos sangre pura vestir se esta manera, son atuendos muy distinguidos y obviamente muy diferentes a lo que acostumbro a usar… me siento un poco distinta ahora… -Hermione parecía divagar en sus pensamientos y en las sensaciones que vivía.
- Eres diferente ahora, todos podemos notarlo, sin embrago hay algo que me dice que no has cambiado nada… para mí sigues siendo igual… solo que un poco más…- Draco frunció la boca con una media sonrisa.
- ¿Qué?- preguntó Hermione entre curiosa y asustada entrecerrando levemente los ojos esperando algún tipo de ataque verbal.
- Bueno es difícil definir… pero a mis ojos eres más tú… ahora que te miro siento que he descubierto a lo que estaba escondido dentro…- Draco sonrió al ver el ceño fruncido de la chica, la cual aparentemente no había captado el significado de sus palabras, aclarando su voz con un carraspeo trató de encontrar palabras más familiares- Mira si lo explico en palabras muggles… una vez lo escuche… ¿Cómo decía? ¡Ah! Sí…"Una versión mejorada de ti misma…" "Más de ti misma…" o eso creo…- Draco fijó sus vista en ella intentando averiguar si se había explicado, con alivio se encontró con una sonrisa preciosa la cual se había dibujado en los labios de ella junto con la luz que de repente sus ojos manaban iluminando su expresión.
- Gracias…- dijo ella con evidente incomodidad, pero sorprendentemente a los ojos de Draco, completamente feliz.- pienso lo mismo… o por lo menos así me siento…- unos momentos de silencio y calma se hicieron presentes entre ellos cada uno con sus pensamientos, más de repente Hermione despertó de su trance como si de pronto hubiera encontrado el camino.
- Thius está en el comedor con tu madre… él es un hombre… - Hermione dudó un instante y resopló sobrepasada- sorprendente…- aseveró por fin pestañeando con rapidez tratando de seguir la conversación.- ¿sabías que él y Albus Dumbledore eran viejos amigos?...- le preguntó Hermione sin dejar de mirarlo.- él le ha ayudado por muchos años a esconderse y mantenerse alejado del mundo mágico, oculto…
- Creo que algo escuche mientras casi me arrancaba la cabeza… de todas formas a estas alturas nada me sorprende…- respondió el chico sorprendido por las palabras, aun agachado y medio encorvado en su misma posición.
- Ayer me mostró unas memorias de Albus, poco tiempo antes de que muriera en la torre… allí habían mensajes para mi ¿sabes?... como si él hubiese sabido que algún día pasaría todo esto…- Hermione lucía emocionada y a la vez manaba una melancolía que de alguna manera contagiaba todo a su alrededor.
- Tal vez lo intuía… cuando intenté matarlo en la torre… él me ofreció pasarme al lado de los buenos… él sabía que yo no sería capaz de hacer… "lo que se me había encomendado"… él sabía cosas que nadie más en este mundo conocía… tal vez… vio algo… en nosotros…- Draco tenía la mirada fija en los ribetes de la fría piedra del suelo, su mente divagaba en recuerdos viejos y no tan agradables.
- Tal vez así fue…- la chica suspiro con melancolía a la vez que miraba el mismo punto muerto de la roca del piso, recordando que fue él mismo quien los eligió como candidatos para la Orden de Merlín… No podía evitarlo, se alguna forma había estado pensando en Theo desde hace mucho, se sentía completamente perdida ante ese nuevo amigo que se presentaba ante ella, una parte de él era el chico que siempre conoció, pero la otra que ahora dominaba su actuar dejaba lejos de ser la persona que ella tanto quería… No podía evitar preguntarse ¿Qué fue lo que el viejo director había visto en ambos? ahora a estas alturas y después de todo lo que había visto no sabía muy bien que fue exactamente lo que impulsó a Albus Dumbledore a elegir a Theo como candidato, con el dolor de su alma comenzaba a dudar de su decisión. Albus ya se había equivocado en su juicio una vez y los reclutados habían sido catastróficos, se equivocó con Tom Riddle… acaso ¿se habría equivocado con Theodore Nott?. Odiaba admitirlo, pero al ver a Draco frente a ella y sentir esa conexión que los unía ahora tan fuertemente, si ellos se hubieran dado una oportunidad antes… ¿podría haber sido Draco su compañero? ¿podría haber sido él?... la respuesta lógica que venía a sus pensamientos era un sí, tal vez por eso Dumbledore siempre defendió a Draco de ellos cuando eran niños… siempre justificándolo…. Tal vez, como siempre, Albus tenía toda la razón del mundo. Hermione se encontró extrañamente deseando que hubiese sido él su compañero, confiaba en este chico de la misma manera como confiaba en sus amigos de la orden… y de alguna forma lo conocía… sabía quién era verdaderamente Draco Malfoy… ¿Podría decir lo mismo de Theo?... en esos momentos precisos la respuesta era un rotundo no, sin titubeos, el Nott de ahora era solo un recuerdo de su Theo de años atrás. ¿qué le pudo haber pasado a su querido amigo para que haya cambiado de tal forma. Quería preguntarle a Draco, tal vez él estaba enterado de algo, pero en su corazón un presentimiento le decía que mantuviera silencio. Un plop casi insonoro despertó a ambos chicos de sus pensamientos haciéndoles volver sus cabezas al interior de la habitación.
- Amo Draco, ha llegado mensaje…- dijo la elfina con temor en la voz, la cual con tristeza se acercó al chico que aun permanecía al lado de Hermione en el baño. Draco miró a la pequeña con el ceño fruncido y tomo la carta que ella le extendía con suma tristeza.
- ¿qué es eso?...- pregunto Hermione con asombro. Una especie de vociferador que se desvanecía en una especie de niebla en las manos de la elfina y que apenas sintió el roce de la mano de Draco se solidificó convirtiéndose en un rollo de pergamino oscuro y añejado.
- Es mi misión…- contestó el chico desdoblando la hoja y pasando sus ojos por las palabras escritas a una velocidad sorprendente. Una mueca de disgusto surcó sus labios apenas terminó de leer el mensaje, sorprendida Hermione fue testigo como el pergamino se desvaneció entre los dedos del chico sin dejar huellas.
- ¿Qué decía?...- se atrevió a preguntar con preocupación sin perderse detalle de cada una de las expresiones de Draco, con el tiempo había aprendido a leer su rostro y su mirada, para su intranquilidad lo que veía no le agradaba nada.
- Nott me envía una misión… debo adelantarme un día a mi regreso a las filas, es algo sumamente especial y exclusivo…- aseveró el chico colocándose de pie concentrando sus energías.- Bisy, prepara un atuendo nuevo y algo de comida para dos días debo salir rápido…- ordenó este con seguridad.
- ¿Cenará amo?...- preguntó la elfina con voz apagada y evidentemente angustiada.
- Tomaré algo, antes e irme…- contestó sin mirarla.
- ¿A dónde vas?...- preguntó nuevamente Hermione con preocupación y sintiendo que sus manos comenzaban a congelarse.
- No puedo decirte, es una misión bajo código, la segunda parte de esta se develará conforme a las visiones de Theo…- Draco se quedó en silencio observándola.- ¿qué ocurre?- preguntó él al ver el semblante perturbado de ella.
- Esto no me gusta…- respondió Hermione abrazándose a sí misma y saliendo del baño, con el corazón apretado veía como Bisy corría de aquí para allá preparando las ropas de Draco.
- Nada pasará, no es la primera vez que Nott me envía a este tipo de misiones en solitario, es más, puedo decirte que la mayor parte de mis misiones son de esta envergadura… "no es como si me fuera a morir"…-adujo el chico siguiéndola de regreso al interior de su cuarto, más se calló al ver que su pequeña broma no había surtido el efecto que esperaba.
- La relación entre Theo y tú no es muy buena que digamos…- agregó Hermione sin dejar de verlo, con el rostro serio e inquieto.- no es como si no me hubiera percatado de ello, es evidente que hay diferencias enormes entre ustedes. Yo les recordaba de manera muy distinta en la escuela, ya no son los mismos que yo conocía.
- Si, puedes tener razón, algunas cosas han mutado con los años entre nosotros… pero tampoco somos unos niños Hermione, ambos por muchas diferencias que tengamos, poseemos más de un mismo objetivo en común… sería un verdadero idiota si hiciera algo que nos perjudicara, podría creerlo de Weasley o Potter ¿pero Nott?...- se mofó Draco con gracia tratando de pasar por alto la expresión seria e imperturbable de la chica sin embargo con un tono más serio y oscuro agregó.- Nott es un maldito bendecido Hermione, su habilidad lo hace estar siempre un paso por delante de todos nosotros, si él dice que debo ir ahora, no soy nadie para hacer lo contrario, todas sus órdenes son parte de un fin en concreto… un fin para acabar con esta guerra.
- ¿Confías en él Draco? ¿Confías en Theo al punto de confiarle tu vida?- preguntó Hermione lanzando la pregunta que tanto había evitado decir, Hermione veía el perfil pálido y maltratado del chico, y fue testigo de su expresión de incertidumbre, Draco se había quedado petrificado ante sus palabras, más unos segundos después sintió como él suavemente le rodeaba con sus brazos en una confortable muestra de afecto, con delicadeza Hermione sintió como él susurraba en su oído mientras que con una mano palmeaba su cabeza tratando de infundirle calma. Miles de descargas eléctricas recorrieron su columna con ese contacto, era la segunda vez que la abrazaba de esa manera, sin embargo, la diferencia era que ahora Draco no estaba bajo ninguna fuerza que lo coaccionara. Con el miedo aun atenazándole en el corazón, ella también se permitió corresponderle el gesto estrechándole quizás con más fuerza de la que debía, con suavidad se acomodó en su pecho sintiendo como ese mal presentimiento crecía con más fuerza dentro de ella, una opresión que le dificultaba respirar.
- Cuida de ti, que yo cuidare de mí…- le oyó decir en su oído mientras aun le regalaba pequeñas caricias sobre su cabello, no le había contestado directamente su pregunta, es más le dejaba con la incertidumbre de su posible respuesta. Despacio se separó de ella para mirarla fijamente, ese simple gesto le bastó para entender, esa mirada que ahora le devolvía y que le daba a entender que si confiaba.- Ve abajo, necesito ducharme y cambiarme antes de salir, te pediré que le comuniques a mi madre mi misión, por favor ahórrame verla preocupada.- le dijo él tomando su mano y rozándola apenas con sus labios despidiéndola mientras le dedicaba una sonrisa sincera. Hermione asintió sosteniendo la mano del chico entre la suya por unos instantes más en donde trató de trasmitirle el poco valor que podía darle, valor que ella misma no poseía en esos instantes.
- Lo haré… aunque te sigo afirmando… esto no me gusta Draco, tenlo presente cuando salgas de aquí…- contestó Hermione caminando con lentitud hacia la puerta. Antes de salir lanzó una última mirada a Draco el cual le hacía aspavientos con las manos para que saliera de una buena vez y le sonreía con calidez. Una punzada me miedo atenazó su corazón nuevamente, por más seguridad que Draco pudiera darle, ella sentía que algo estaba mal, de refilón observó como Bisy había terminado de acomodar la enorme cama de Draco y desaparecía en sus sitio. Fue ahí cuando una luz brillante surcó su pensamiento. ¡¿Cómo no se le había ocurrido antes?!, con disimulo cerró la puerta de la habitación tratando de que no se le notara la ansiedad para luego salir disparada directo a las cocinas de la mansión; en su carrera se fijó como los antepasados de los Malfoy la veían con extrañeza y preocupación, Lucius desde su retrato en uno de los innumerables pasillos la miró interrogante y con la palabra "preocupación" tallada en su rostro, no se detuvo a saludarle ni mucho menos, su "relación" con el padre de Draco era mera cortesía fingida nada más, con apuro agitó su varita para aparecerse directamente al lugar que deseaba, allí se encontró a la pequeña elfina en su rápida tarea.
- ¡Bisy!- exclamó ella con voz cortada por la carrera y la excitación.
- ¡Ama!- gritó la elfina asustada por la intromisión de Hermione observándola inmóvil y con sus grandes ojos expectantes.- ¿qué hace el ama en la cocina?, si necesita algo, solo necesita llamar a Bisy…-
- Pequeña, necesito tu ayuda… - Hermione se puso en cuclillas frente a la elfina, olvidándose por un instante de su educación de bruja de alta sociedad, sujetando a la pequeña por los hombros desesperadamente- debes obedecerme, pero más que eso, necesito que nos apoyes, ¿tú sabes todo lo que está pasando con Draco y conmigo verdad? ¿Sabes lo que haré verdad? ¿Sabes quién es ese hombre que está en la sala, no es cierto?.- Hermione hablaba a trompicones y tan rápidamente como le era posible.
- Si ama, Bisy sabe todo…- contestó la elfina con el ceño fruncido y ojos decididos como presintiendo que algo importante se le diría.
- Bisy, necesito que sigas a Draco en su misión, no dejes que él se entere por nada del mundo que le espías, y si algo ocurre, algo que sea muy peligroso debes venir por mí de inmediato para ir en su ayuda…- Hermione vio como la elfina comenzaba a tomar una expresión de horror, con espanto vio como el rostro de la pequeña criatura comenzaba a contorsionarse y su respiración a agitarse desesperadamente.
- Bisy quie…re… ayudar, pero no pue…de…- Respondió la pequeña con voz quejumbrosa, Hermione observó asombrada como esta comenzaba a golpearse en la cabeza con unas tenazas para remover cenizas que logró coger de la mesa de la cocina - el amo Draco ordenó que no lo siguiera jamás… ¡Bisy mala!- Hermione contuvo un fuerte golpe de la elfina dirigido a su ojo derecho.- El amo hizo jurar a Bisy…- se quejaba la misma con dolor.
- ¡Está bien!, ¡está bien!, no lo harás Bisy, no seguirás al amo Draco…- dijo Hermione arrebatándole la tenaza a la criatura al ver que esta dejaba de agredirse…- ¡Maldición!-, dijo mentalmente sintiendo caer como plomo en el agua sus esperanzas, reprendiendo su ingenuidad suspiró desimanada, obviamente Draco ya tenía todos los agujeros tapados.
- Señorita, el amo Draco dijo que todos los elfos de Malfoy Manor tenían prohibido ir tras de él…- Dijo la elfina mirándola con emoción y nerviosismo.
- ¿Qué quieres decir?- dijo Hermione aun confundida y perdida en el mar de emociones que eran sus pensamientos en esos momentos.
- Ama, los elfos de la cabaña en Escocia no son los elfos de Malfoy Manor… pero son de la familia…- dijo la elfina con orgullo.- Hermione volteó su rostro tan rápido que asustó a la elfina.
- ¿Bisy cuantos elfos son? ¿crees que me obedecerán?- preguntó ella mirando a la criatura con ansiedad.
- El ama Hermione es la señorita de la casa, todos los elfos debemos obediencia… pero…- Bisy se frotó las manos con ansiedad.- los elfos de la cabaña son viejos y lentos no ayudarían al amo Draco…
- ¿No hay ninguno que pueda ayudar?- Hermione veía con espanto como las posibilidades se le escurrían por los dedos.- solo uno sería suficiente.
- ¡Tarco si! Él es fuerte y silencioso, y aprecia mucho al amo Draco…- Bisy agarró la falda verde de Hermione emocionada por su aporte.
- Pues… está bien… ¿Qué hago, como lo llamo Bisy?...- dijo Hermione perdida.
- Yo iré por él ama…- un plop sonoro hizo a Hermione saltar en su sitio arrodillada. Su respiración estaba alterada y nerviosa.- Dos Plop sonoros se sintieron a su espalda unos instantes después no dándole tiempo para aclarar lo que pasaba y ahí frente a ella estaban ambos elfos. Casi cayó de espaldas por la impresión que se llevó. Ahora lo recordaba era ese elfo…-
- Bisy ha ido por Tarco y Tarco obedece, ¿Qué desea el ama?- una voz ronca salió del enorme elfo vestido frente a ella. La mirada de sorpresa de ambos era mutua. La chica saliendo de su asombro y estupor se dirigió a la impresionante criatura humanoide que tenía frente a sus ojos.
- Sss…soy Hermione Tarco, y necesito tu ayuda…- la chica observó como el elfo le dirigía una mirada insegura a Bisy la cual asentía fervientemente, para luego con mirada decidida hacerle una suave reverencia de respeto a ella.
- Diga usted ama, y Tarco obedece…- dijo el elfo adelantándose a Bisy y fijando su potente mirada en ella.
/***/
Harry estaba sentado escondido tras una roca a las orillas de un extenso prado en Exmouth, eran las cinco de la tarde, si tenía suerte en algunas horas más tendría la cabeza de Malfoy colgando de una estaca. A unos metros de él Ron le devolvía la mirada en silencio, ambos expectantes y con la ansiedad contenida.
- ¿qué se supone que hay en este lugar para que Malfoy venga?- decía el chico pelirrojo observando apreciativamente su entorno.
- No me importa en absoluto Ron, no vine hasta aquí para observar el paisaje, yo solo quiero matarlo, ese en mi objetivo…- contestó Harry con aplomo.
- No digo que este mal, yo también deseo lo mismo… pero no dejo de preguntarme qué rayos puede traer a Malfoy hasta aquí, ¿confías tanto en Nott como para creerle ciegamente?- preguntó Ron con astucia.
- ¿olvidas de quién estamos hablando Ron? Él es sombra, jamás nos ha fallado antes, ¿Qué te hace creer que ahora sucederá lo contrario?- aseveró Harry un tanto molesto.
- No quise decir eso amigo… pero es Nott de quien estamos hablando… ¿y si pasa que justo ahora decide cambiarse al lado oscuro? Recuerda que lo único que mantenía a ese bastardo en nuestras líneas era Hermione, ahora que ella ya no está con nosotros…
- Con mayor razón debemos creer en él, Nott desea ver la sangre de Malfoy correr por el barro, él la asesinó… si tanto quería a Hermione, su deseo y el nuestro es el mismo…- Ron miró a Harry mientras se acomodaba aun más en su sitio, esperando. La justificación de Harry era avasallante, tanto él como su amigo sabían que Nott siempre guardó sentimientos profundos por su compañera, si no fuera de esta manera muchas vidas se habrían perdido, reconocía que sin la ayuda de ese Mortífago, muchos de los logros de la Orden no se habrían concretado, sin embargo, ¿hasta qué punto se podría confiar tan ciegamente en él?.
- Si Hermione estuviera aquí nos diría que debemos revisar el lugar Harry, no sabemos nada de este sitio, tal vez podamos encontrar algo importante, un solo factor escondido nos puede jugar en contra…- pronunció Ron con aplomo.
- Bien hazlo tú, yo me quedo a esperar, pero te quiero aquí en una hora… no más, ambos debemos hacer esto- agregó Harry con seriedad maniobrando con agilidad su varita por entre sus dedos.
- Bien…- asintió el chico desapareciendo en el sitio y sumergiéndose en la espesura del bosque colindante.
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Lejos de ahí, pero no ajeno a ese lugar amo y sirvientes se encontraban rodeados de oscuridad y silencio, hace unas horas Wells había pedido insistentemente una audiencia privado con el señor tenebroso, la justificación que traía para atreverse a molestarlo, según él, era de índole primordial y de carácter letal. Había permanecido horas esperando a una respuesta afirmativa a ser recibido, muchos Mortífagos que se encontraban ahí miraban asombrados y de forma curiosa el chico, el cual a pesar de estar herido se había limitado a permanecer en ese lugar inmóvil, esperando que Theodore Nott saliera de esa secreta habitación en donde Lord Voldemort yacía recluido; no le importaban sus heridas abiertas y sangrantes, simplemente se había negado en recibir ayuda y él mismo se limitada a curarse con los pocos y casi nulos conocimientos de medicina mágica que poseía. Cuando Nott salió y le hizo entrar, muchos se quedaron esperando en la puerta, algo les decía que lo que sea que el chico americano traía en información, era algo que por fin cambiaría su situación pasiva, un sentimiento de ansiedad invadió la gran sala donde muchos Mortífagos de todas las edades se reunían en espera de tener acción.
Con cautela Wells fue conducido a través de pasillos interminables y recovecos oscuros, el olor a encierro y humedad invadía sus fosas nasales dañándolas, sin embargo permaneció en silencio siguiendo como un cachorro bien portado los pasos de la mano izquierda de Lord Voldemort. Nott se detuvo frente a una gran puerta de madera que con ambos brazos empujó abriéndola de par en par, esa acción provocó que un chirrido escalofriante de madera vieja y bisagras oxidadas hiciera eco en la habitación; una tenue luz iluminó los rostros de los Mortífagos, adentro de la habitación solo había una gran sillón de cabecera alta y una mesa ratona a su lado, ambos ubicados frente a una gigantesca chimenea en la cual ardía con una fuerza impresionante, la hoguera daba una sensación de somnolienta y las velas diminutas encendidas alrededor provocaban que el aire oliera a viciado y abandono. Allí de espaldas a él estaba sentado el que no debe ser nombrado. Pasaron algunos minutos en donde Lord Voldemort solo se dedicó a escuchar al chico sin dejar de fijar su mirada en la hoguera, Nagini a su lado se paseaba inquieta por el suelo siseando de vez en cuando y olisqueando el aire con su bífida lengua. Wells hablaba lo más claramente que su conciencia y dolor físico lo podían permitir, su herida le estaba pasando la cuenta y las horas que llevaba sin someterla a tratamiento le estaban costando caro.
- ¿Así fue?...- dijo una voz profunda y cargada de desprecio.
- Así es mi señor…- Aseveró un chico arrodillado tras el enorme sillón. Wells podía observar la mano arrugada y desgastada de su señor sujetando su varita con fuerza. La oscuridad era reina y señora del lugar y la escaza luminosidad hacía imposible ver las reacciones de su señor. Había tenido suerte de poder ser recibido en persona, él ya no veía a nadie, mucho menos a un vástago como él. De pie, al lado del gran sillón estaba Theodore Nott, erguido como un príncipe, alto, elegante y estoico el cual se limitaba a mantener su mirada fija en "el que no debe ser nombrado", su expresión no decía absolutamente nada, pero su aura transmitía todo lo que no decía, Wells percibía que Nott estaba en guardia y preparado para atacar, la calma de ese sujeto era la vara letal con la cual se le medía.- Vine aquí a penas salí de Malfoy Manor mi señor, no podía esperar a deciros de lo que fui testigo…
- Dime más…- nuevamente la voz de Lord Voldemort surcó el espacio de la habitación.
- Ella es una chica muy hermosa… es fuerte como ninguna Mortífago que haya conocido, logró someterme mi señor… posee capacidades desconocidas, no pude calcular su magia a simple vista, ni los alcances de su habilidad… y su maldita serpiente la seguía como una sombra…
- ¿Qué dijiste?...- masculló Nott hablando por primera vez, desviando su atención del que no debe ser nombrado a él, Wells agachó más su mirada intimidado, Nott producía en él cierto resquemor y desconfianza que no podía evitar ni pasar por alto. Era la primera vez que veía directamente a los ojos de la mano izquierda, estos brillaban con malicia ante el crepitar de las llamas de la chimenea, las sombras que bailaban en su rostro le hacían lucir terrorífico y peligroso.
- Su serpiente… claro… ella creo…- Wells no sabía por qué le costaba tanto hilar las palabras, la presencia de Nott le perturbaba tanto o más que su señor- creo, creo que hablaba la lengua de las serpientes mi señor… le oí susurrar con claridad y la serpiente le obedecía como una mascota mi señor… ella hablaba pársel…-
- ¿La serpiente te dejó esas heridas…?- preguntó Theo, el cual le dirigió una mirada inexpresiva.
- No, esa fue la otra serpiente la de color negro, la que pertenecía a ese hombre…- contestó él, confundiéndose al ver la expresión de Nott ansiosa.
- ¿Qué hombre?...- Wells tembló levemente al sentir nuevamente la voz de Lord Voldemort.
- Ella lo llamó padre… él también hablaba pársel y tenía una serpiente enorme y negra… fue aquella la que me atacó… casi me arranca el brazo.- aseveró el chico aun arrodillado pero sin apartar la vista de la mano arrugada de Lord Voldemort.
- Descríbelo- Ordenó Nott con premura.
- Era muy alto y su cabello era de color negro con manchas color arenisco tal vez por su edad, vestía muy extraño, sus ropas eran distintas a las nuestras al igual que las ropas de ella, parecían que solo usaban ropas antiguas… sin embargo sus ojos… si… sus ojos… mirar esos ojos era lo más escalofriante, grises y fríos como los de Malfoy… tan solo puedo decir eso… Su mano derecha mi señor, el maldito me sacó de su mansión a patadas y me prohibió hablarle a nadie de ellos…- Wells hablaba con ira contenida y una sonrisa socarrona en los labios- además mencionó que ellos eran muy diferentes a nosotros mi señor, pero yo no hice caso a las amenazas de Malfoy y he venido a advertirle, ellos son poderosos, hasta Malfoy parecía un cachorro frente a ellos, nunca miró a la cara del hombre… ¡y bajaba la cabeza como un maldito elfo doméstico!... podrían intentar algo en su contra… debe matar a Malfoy y someterlos… yo podría…
- Retírate muchacho… has servido bien… cura tu brazo, podría necesitarte pronto… por lo demás mantente a mis órdenes recluido en tu sitio…- ordenó el señor oscuro con más oscuridad en su voz que antes. A penas él mencionó esto Wells desapareció en su sitio con una sonrisa sádica en los labios y los ojos brillantes llenos de maldad. Nott miró el punto donde el joven Mortífago había desaparecido y una leve sonrisa apareció en sus labios.- Nott…- lo llamó Lord Voldemort.- Theo no contestó solo inclinó su cabeza.- ¿puedes verlos?- el chico sonrió de lado. Había esperado por esa situación hace días, y por fin las piezas del tablero comenzaban a moverse.
- Claro mi señor… pude verlos y sé quiénes son…- Theo se agachó frente a lord Voldemort y comenzó a susurrar en su oído palabras rápidas. Una sonrisa llena de maldad surcó los labios del que no debe ser nombrado.
- Tráela ante mi…- ordenó y Theo desapareció en su sitio.
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- No me parce buena idea que se marche justo en estos momentos, Joven Malfoy, dada las circunstancias no considero prudente dejar a mi hija indefensa y sola…- Aseveró Thius mirando con impaciencia como Draco se enfundaba en una gruesa capa de viaje.
- Tiene usted toda la razón, señor… sin embargo ante este llamado no puedo darme el lujo de ignorarlo, el que no debe ser nombrado, a mandado que haga una aparición, hace mucho que no hago nada… el último enfrentamiento que tuve fue precisamente con Potter y compañía y corrimos con la suerte de que Bellatrix desapareció de nuestro camino, tal vez ahora suceda algo parecido…
- ¿Fue ese tal Theodore Nott el que te mandó el mensaje?- preguntó Thius levantando una ceja mientras se erguía en su sitio, al lado del hombre Narcisa miraba a su hijo con seriedad.
- Así es…- asintió Draco ahora enfundándose los guantes negros.
- ¿Confías en él Joven Malfoy?- volvió a preguntar el brujo con impaciencia.
- Debo hacerlo, señor Slytherin…- contestó el chico ahora viéndoles de frente y buscando con la mirada a Hermione, la cual estaba rezagada a unos metros de él.- No sé qué pasa que hoy todos me hacen preguntas extrañas… tranquilícense, no soy débil y mis habilidades no son pobres, no por nada soy la mano derecha del que no debe ser nombrado.-
- Eso es lo que me preocupa, todos saben eso Draco, una misión en solitario es sumamente peligrosa para ti, si te encuentran llamaran a todos los aurores con los que cuenten y te atacarán con todo, te matarán antes de que puedas siquiera pensar en pedir ayuda…- habló Hermione, estaba seria y cruzada de brazos. Draco sonrió de lado y se acercó a ella pasando por la mirada reprochadora de Thius y su madre.
- No es mi primera vez Hermione, estoy más tranquilo que otras veces, nada pasará y volveré a casa pronto… cuida de ti, cuida de la familia… que yo cuidare de mi…- le dijo Draco acercándose más a ella y susurrándole nuevamente en el oído para evitar que alguien más escuchara.-además tenemos una conversación pendiente aun, de lo que pasó anoche en mi habitación… no creas que lo he olvidado…- Hermione boqueó como un pez y de quedó petrificada mirando la expresión burlona de Draco en el rostro.- Bien me marcho…- dijo al fin besando a su madre y haciendo una respetuosa reverencia a Thius. Con elegancia se posicionó al medio de la sala mientras fijaba su mirada en ella y se enfundaba su máscara de Mortífago, a pesar de que esta le cubría el rostro Hermione pudo ver con claridad sus bellos ojos grises los cuales la miraban con fijeza, una mirada cargada de sentimientos que ella no alcanzó a interpretar antes de el dueño de esos ojos desaparecerse en medio de una neblina oscura y siniestra. Aun alterada Hermione miró de refilón a su derecha y ahí estaba Tarco mirándola directamente a ella y haciéndole una leve reverencia antes de desaparecer en completo silencio desde su lugar.
- Tarco, necesito que sigas a Draco a su misión de hoy, él irá solo, a un lugar que desconoce y tengo un mal presentimiento de aquello… si algo ocurre que ponga en peligro la vida de Draco o si por cualquier motivo él se vea sobrepasado de alguna manera, debes venir inmediatamente por mí para socorrerlo… ¿has entendido?...- Ordenó Hermione con decisión fijando su mirada en el elfo.
- ¿Puede Tarco intervenir para ayudar al amo?...- preguntó el elfo con astucia.
- Puedes, pero lo primordial es que vengas por mí, recuerda que vas de incógnito y el hecho de que descubran tu presencia puede ser perjudicial para ti y para nosotros… si lo ayudas… nadie y te repito encarecidamente Tarco, nadie, debe enterarse de que fuiste tú…-Hermione sabía que Theo no tenía poder ni control sobre las criaturas mágicas, enviar a Tarco un elfo doméstico como apoyo, no era una medida desesperada, era una jugada certera y precisa, todo lo relacionado con el actuar del elfo sería punto ciego para Theo, si algo malo pasaba, ella ya le habría dado la vuelta y Theo jamás se enteraría… puede que lo descubriera más adelante, pero en ese instante no se daría cuenta qué fue lo que lo arrolló. Ahora solo debía esperar a que sus temores fueran infundados. La voz de Thius la sacó de su ensimismamiento.
- ¿Un elfo?- preguntó en hombre levantando una ceja interrogante el cual aun se mantenía en su sitio de pie elegantemente, con elegancia el hombre cruzó sus manos por su espalda y miró a Hermione interrogativo, Narcisa confundida intercambiaba su mirada entre Thius y ella. Con asombro Hermione se quedó viendo a los ojos del mago, nada se le escapaba a ese hombre, con una sonrisa nostálgica recordó a Albus, Thius era tan poderoso e impredecible como su viejo y difunto director, no lograba nada con ocultar lo que ya era evidente.
- Theo no puede ver el destino de las criaturas mágicas, lo dijo una vez, no pasé por alto ese detalle… si algo ocurre Tarco le ayudará…- aseveró Hermione en su mismo lugar mirando a Narcisa y su rostro que de un instante a otro se había iluminado lleno de alivio. Hermione vio como Thius resopló divertido y en cierto modo sobrepasado por la astuta idea.
- Por lo que veo, hay que ser muy precavidos cuando se habla en su presencia señorita Granger- afirmó el mago con admiración.
- Siempre señor Slytherin, más aun cuando los afectados pueden llegar a ser personas queridas…- aseveró Hermione sonriendo con preocupación.- solo espero no equivocarme en mi juicio y deseo que mi inquietud solo sea eso, una simple e infundada inquietud.
- ¿qué le ordenaste al elfo?- pregunto el mago con interés.
- Solo lo necesario, seguir a Draco y venir de inmediato a mí si algo ocurriese fuera de control…- contestó ella con simpleza.
- ¿No sería más fácil ordenarle que ayudara al chico? Las habilidades mágicas de los elfos en su mayoría son indetectables y bastante eficientes- preguntó el hombre contrariado.
- Si, es más fácil, pero no por ello la mejor alternativa… si por alguna razón Theo descubre a Tarco, mi mejor carta contra él se vería descubierta, no puedo darme ese lujo en estos momentos, Theo es invencible en muchos sentidos, lo digo porque le conozco y sé los alcances de sus manipulaciones… no caeré en el destino que él ha planeado, yo soy la dueña de mi propio destino… y no permitiré que maneje a Draco a su antojo… él, yo, ni nadie es su títere como para movernos a su voluntad… si él desea comenzar un juego de este calibre, seré yo la que mueva la primera pieza…-
- No confías en él…- afirmó Thius arrugando el entrecejo.
- No confío en él ahora… antes de poder confiar plenamente en sus acciones necesito someterlo a una prueba… él no es como yo lo recordaba, vi cosas en su cabeza que me hacen aceptar dolorosamente que el Theo de mi adolescencia ya no es el mismo que hoy se presenta ante mi… él puede perfectamente haber ayudado a la orden incontables de veces, salvando la vidas de muchos compañeros aurores, sin embargo lo que me molesta es la ignorancia…- Narcisa miraba a Hermione en silencio sin atreverse a preguntar nada por miedo a perderse de algo.
- ¿qué es eso que te molesta?- preguntó Slytherin con los ojos fijos en ella.
- No "saber" señor…sé cuál es el objetivo de Theo o asumo creer que sé cual es… pero lo más importante… "ignoro cuál es el motivo" antes de separarnos durante todos estos años, creí saber perfectamente cuál era la razón que lo impulsaba a querer acabar con la guerra, cuando me manifestó su deseo de ser un infiltrado en las fuerzas oscuras, siempre supe que tarde o temprano ese oscuro papel que asumiría consumiría su conciencia y su corazón… de alguna forma siempre lo supe, es por ello que quiero averiguar en qué estado se encuentra su alma… de esa perspectiva me crearé mi nueva impresión con respecto a él. Increíblemente hasta podría decir que incluso confío más en estos instantes en Zabinni que en Theo. Mi principal interrogante es saber "qué" lo impulsa a hacer todo lo que ha hecho, todos sabemos que él ha cometido crímenes atroces en pos de lo correcto… sin embargo no puedo dejar de preguntarme si acaso eso… digo… ¿es eso válido?... ¿cuenta sacrificar vidas en pos de obtener lo que se desea?… ¿es necesario tantos vidas desperdiciadas?.
- En una guerra los sacrificios son necesarios señorita Granger… - aseveró Thius sorprendiéndose cada vez más de los inteligente y acertados pensamientos de la chica, ahora entendía la admiración y fascinación de Albus por esa criatura.
- Sin ser irrespetuosa señor Slytherin pero… ¿Es realmente correcto señor? ¿es correcta esa afirmación cuando se posee "el poder específico y preciso" para evitar la muerte?... Theodore Nott, puede manejar el mundo a su antojo si lo desea… tal vez ya lo está haciendo… y si es así… ¿Quién es verdaderamente nuestro enemigo? ¿Voldemort?... ¡Merlín! El que no debe ser nombrado escucha todo lo que Theo le dice… ¿qué nos asegura que él esté realmente de nuestro lado? Me duele más de lo que usted pueda imaginarse siquiera, pero no me cegaré ante una posible nueva realidad, no soy una niñita que cree ciegamente en las personas, fui entrenada como auror y también como Mortífago… mis perspectivas se han expandido más de lo que creí posible… por ello no permitiré que mis sentimientos infantiles interfieran, lo que se necesita aquí es objetividad y aunque suene cruel afirmarlo… sangre fría…- unos instantes de silencio fueron presa de las tres personas de ese salón, Hermione suspiro y miró a Thius fijamente.- Es por eso que temo señor… admito que tengo miedo, sea cual sea el motivo que impulsa a Theo a hacer lo que hace, debe ser algo muy grande… más allá de todo… "...incluso de atacar a su mejor amigo por la espalda..."- pensó pero no lo dijo, recordando aquella visión que le inquietaba. Aun con el corazón agitado acarició la sortija de la familia Slytherin que yacía en su dedo, sabía que Salazar estaba ahí escuchando sus pensamientos en silencio ayudándole a recabar información y apoyándole.
/***/
Había aparecido en un lugar Muggle, estaba en un callejón solitario esperando, sintió unos suaves pasos acercarse a la entrada del callejón, allí de pie una chica de apariencia muggle se quedó petrificada al ver su presencia, estaba atardeciendo y la última luz del crepúsculo acentuaba de manera terrorífica su apariencia.
- Lárgate… si no quieres que te arranque la cabeza…- le dijo Draco a través de su máscara de Mortifago invocando su típica neblina oscura a su alrededor para infundirle más miedo si se podía. Observó como la chica comenzaba a temblar y soltaba lo que hasta ese instante traía entre sus brazos, una manzana grande y hermosa rodó hasta él chocando con su pie, no supo que lo impulsó a hacer lo que hizo, no era una partidario acérrimo de infundir miedo en los muggles a través de la magia, pero aun así, un impulso desconocido lo hizo actuar, con lentitud se agachó y recogió la hermosa fruta del suelo con un hechizo no verbal la hizo levitar n su mano hasta hacerla llegar con extrema calma hasta la muchacha. Un grito de terror salió de los labios de ella la cual se echó a correr despavorida y completamente aterrada.- si… corre niña… corre…- susurró Draco mientras volvía su atención a nuevamente a vigilar. Tarco a varios metros de él se ocultaba tan o mejor que su amo entre las sombras. Un leve puf captó la atención de ambos individuos, un elfo raquítico se había aparecido en el callejón extendiéndole una carta a Draco desapareciendo a penas este la rozó con los dedos, con destreza el Mortífago la desenrolló exponiendo su contenido, la instrucción era clara.
"Exmouth. Prado de enlace A las 19:00 horas.
Recoger encargo. Elimina evidencias".
Las instrucciones eran claras y precisas. No lo pensó dos veces eran las 19 menos 50… solo diez minutos pensó, y de inmediato desapareció. Tarco corrió al sitio exacto de la desaparición de su amo, de manera frenética comenzó a buscar, palpando el aire en donde Draco se había desvanecido, allí en un leve y minúsculo espacio sintió el rezago de magia dejado por él, la huella para seguir… para un mago eso era imposible de lograr sin un elaborado conjuro, pero para él como elfo era natural. La magia se reconoce y deja huellas en donde ha estado, algunas permanentes y eternas, otras efímeras y tenues, peros siempre, siempre deja algo. A penas encontró el hilo de magia, Tarco lo siguió, allí a través de ese camino, logro seguir a su amo.
Él no era tonto, sabía que algo estaba pasando, desde el mismo momento en que su amo trajo a esa bruja pelirroja a la casa de campo en Escocia; aun recordaba las preguntas que esa chica le había hecho, y en cómo esta le miraba asombrada…- "¿Qué eres?" "Dónde me llevas..."- El amo no era malo ni cruel, él defendía a las criaturas rechazadas como lo era él… y además estaba ella, la nueva señorita de Malfoy Manor, él pudo sentir su magia en las paredes de la mansión, ella era una Malfoy y le debía obediencia… el amo Draco estaba protegiéndola y él los protegería a ambos. Él estaba listo para entrar en combate.
Harry estaba atento solo faltaban unos minutos y Malfoy aparecería ante sus ojos, sentía bullir su sangre a través de sus venas, a unos metros de él estratégicamente oculto, Ron esperaba su turno para entrar en acción, increíblemente la precaución de Ron al revisar el lugar había rendido sus frutos, habían atrapado a un individuo bastante fuerte y lo habían enviado a la orden, un prófugo que ya tenían bastante tiempo buscando, un suministrador de pociones venenosas a los Mortífagos. Por medio del veritaserum lograron sonsacarle lo que hacía en ese lugar, la misión era encontrarse con un Mortífago desconocido y entregar unos ingredientes que les fueron solicitados, con espanto Harry y Ron encontraron entre sus pertenencias sangre de unicornio y veneno de acromántula entre otros… comprobando por medio de esto que Voldemort estaba agonizando, eso ingredientes eran básicos en cualquier poción renegadora… otra vez Nott no les mentía. Un suave ulular en el viento puso a ambos chico en guardia, con la adrenalina al máximo vieron con claridad cómo un Mortífago solitario aparecía de la nada en la explanada, Harry vio cómo este fijaba su mirada en el cielo estrellando para luego hincar una de sus rodillas en el suelo, su capa negra característica lo cubría por completo haciéndolo confundirse con la negrura que a esa hora ya se cernía sobre ellos, no había un solo ruido alrededor, cualquier movimiento les delataría. Un rayo rojo surcó el cielo estallando justo sobre el hombro de Harry, el Mortífago había hecho rodar su cuerpo por la hierba evitando exponer su cuerpo y quedar completamente libre como blanco.
- ¡Vaya Potter, veo que capturaste a mi boticario!- exclamó Draco a través de su máscara. La voz del chico parecía en completa calma, pero a lo contario que se veía, estaba asustado, no tan solo estaba Potter ahí, si no que oculto y mandando auras de instinto asesino, estaba Weasley también. Miles de probabilidades pasaron por su cabeza en el instante en que había pisado ese sitio, sintió las huellas de lucha y la alteración de ese lugar, además la simple evidencia de no encontrarse de inmediato con el suministrador de ingredientes era más que suficiente, ellos jamás esperaban por nadie… la regla primordial era que sus contactos debían estar ahí con antelación a su llegada, cualquier ausencia de estos era motivo suficiente para salir huyendo del lugar y abortar la misión. El simple hecho de que no estuviera ya era en sí algo perturbador.
- Hola Malfoy…- saludo el niño que vivió, levantándose y exponiéndose por completo a la mirada de Draco.
- …genial Potter al descubierto…- pensó Draco fastidiado también irguiéndose y enfrentándolo.- No tengo tiempo para tí… ¿haz decidido morir en mis manos al igual que tu sangre sucia?- escupió el chico con molestia al tiempo que enviaba un par de hechizos con intenciones asesinas las cuales fueron esquivadas a tiempo- … esquívalo Potter, sé que eres capaz de eso…- pensó acongojado pensando en Hermione, y en el hecho de que ella le sacaría los ojos si algo le pasaba a su queridito amigo.
- Caíste…- dijo Ron saliendo de su escondite guardando su varita en el bolsillo trasero de su pantalón. Draco no entendía nada. De un instante a otro esos idiotas se mostraban ante él como si nada al descubierto, como ovejas al matadero.
- Círculo completo…- una voz nueva le hizo desviar su atención de Weasley, allí un chico que él reconoció como Finnigan salía desde detrás de un árbol oculto.
- Ya esta Harry, es todo vuestro…- otra voz distinta se escuchó causando pavor en Draco, no había sentido más presencias en ese lugar, más que las brillantes energías de Potter y Weas…. Por un momento la verdad le cayó como hielo, había sido un iluso, error de novatos.
- …señuelo… pensó, que estúpido había sido. Esos dos idiotas habían mostrado sus presencias a propósito para que él no notara la del resto. Se habían puesto de carnada para atraparte, con la urgencia atenazando su corazón intentó aparecerse en ese mismo sitio intentando huir, sin embargo fue en vano, un dolor agudo le atravesó como mil espadas en cuento intento conjurar el hechizo verbalmente.
- Ni lo intentes Malfoy, es una red de magia creada para ti, de aquí no saldrás más que muerto por mi varita o la de Ron… es tu fin maldito, pagarás por habérnosla quitado… tú serás el primero que caerá…- dijo Harry entrando en lo que parecía ser un domo invisible de fuerza, junto a él Ron lo traspasó como si nada invocando unas cuerdas invisibles que sujetaron a Draco por las manos y pies alzándolo el en aire. De un manotazo Harry hizo desvanecer la máscara plateada que ocultaba su rostro mientras que con su varita invocaba la maldición torturadora.
Tarco había aparecido a lo lejos y buscaba la magia de Draco con desesperación, tal parecía que él se había dado cuenta que alguien seguía sus pasos y había conjurado un par de hechizos para despistar, a mala suerte del elfo estos habían funcionado, pero sin embargo él en su pericia había sabido burlarlos, ahora podía sentir unas leves ondas de magia manar a unos metros a penas llegó pudo ver a su amo en problemas, lo que la señorita había dicho era cierto, y su amo necesitaba de ella, no paso otro según do cuando desapareció del mismo lugar. Una luz roja poderosa surcó el aire mandando a Harry de espaldas, la varita de Draco refulgía con fuerza a voluntad de su nuevo maestro el cuál aun la sostenía en su mano maniatada.
- ¿Crees que con esto vas a derrotarle Potter?- masculló Draco soltándose de las amarras invisibles y lanzando varios hechizos a diestra y siniestra, algunos de ellos lograron traspasar la barrera y chocar en Finnigan el cual inconsciente quedó tendido en el piso del lugar. Un duelo magistral se llevaba a cabo dentro del domo, Bill el último integrante del círculo lo mantenía con esfuerzo mientras veía como su hermano y Harry peleaban como jamás lo habían hecho frente a un Draco que poco a poco iba mermando en su poder.
- ¡Mal nacido!- Exclamó Ron, enviando un cruciatus que le dio de lleno en el pecho a Draco, este con una sonrisa burlona sonrió a su atacante con altanería a penas sintiendo el dolor de la maldición.
- Ya les dije que con ese nivel jamás me derrotaran… haces cosquillas comadreja… yo te enseñaré como se realiza un cruciatus decente…- Draco hizo un movimiento con su mano izquierda rompiendo la maldición torturadora sobre él y lanzando la suya de vuelta, con un magistral movimiento el hechizo traspasó el protego de Ron quebrando su defensa y dándole con furia. El rostro contorsionado del muchacho y los gritos que este profería hizo a Harry perder su concentración por un instante, segundo aprovechado por el Mortífago para a su vez lanzarle un conjuro poderoso al domo de energía que lo tenía aprisionado.
- ¡Mátalo ya Harry!- exclamó Bill desde afuera del domo, sobrepasado por la capacidad de Malfoy y su magia terrorífica.
- ¡Otro Weasley que no vale la pena!- gritó Draco rompiendo el domo en su parte más débil, lo que él creyó por fin su salida se transformó en su condena. No supo cómo sucedió pero de un segundo a otro su magia disminuyó enormemente dejándolo agotado y débil, cuando el domo se resquebrajó sintió como una magia desconocida succionaba sus energías sin control, se sentía como si un dementor te estuviera quitando la vida, no supo como terminó cayendo al suelo, más se había desvanecido por completo y apenas podía equilibrarse con una rodilla en el suelo, sus piernas temblaban de la debilidad y no se sentía capaz de levantar su varita.
- …Mal paso Malfoy… mí círculo consume la energía de su captor si es dañado… no sabes lo que has hecho…- Draco vio con asombro como la cúpula volvía a regenerarse antes de que él pudiese salir, su mano temblaba y su respiración se había dificultado. Unas raíces gruesas fueron invocadas desde el suelo agarrando sus muñecas nuevamente, la diferencia era que esta vez, no poseía la misma fuerza… estaba acorralado, no había alcanzado a recurrir a la marca de la familia Slytherin… y su brazo estaba inmóvil. Con su respiración agitada vio a Potter acercarse a él con lentitud mientras ayudaba a Ron el cual se apoyaba sobre su amigo aun temblando debido a la poderosa maldición torturadora de Draco.
- Púdrete en el infierno…- susurró Harry levantando su varita y apuntándole directamente al rostro.
Estaba aterrada, corría como nunca lo había hecho, a su lado Tarco saltaba como una gacela en huida, a lo lejos podía sentir varias presencias mágicas en conflicto, podía percibir la magia de Draco mermada y oscura, el muy descarado le había cerrado por completo su vínculo dejándola a ciegas, y para colmo el maldito hechizo que Draco había colocado para confundir a Elfo le impedía aparecerse directamente, estaba retrasándose demasiado y la expectativa de que en ese lapsus de tiempo pudiera ser fatal, le tenía los nervios de punta, más atrás Thius le seguía el paso, el hombre se había negado a quedarse quieto sin hacer nada, aunque en el fondo Hermione sabía que Thius solo venía con ella para cuidarle la espalda, esa era la promesa que le había hecho a Albus.
- ¿Cuánto más Tarco?- preguntó Hermione saltando un enorme tronco y aterrizando ágilmente sobre sus pies, la falda se su vestido ondeaba a su alrededor como una túnica fantasmal y la capa de Draco que en esos instantes llevaba puesta le daba una apariencia terrorífica. Unas presencias conocidas para ella se acercaban a través del bosque.
- Alguien se acerca…- señaló Thius apurando el paso y colocándose a su lado.
- Son Luna y… Hermione palideció.- ambas presencias aparecieron a su lado de golpe sacándole de centro, ahí a unos metros dos chicas corrían a la misma velocidad de ella surcando ramas y hierba seca, con horror reconoció aquellos rostros. Eran Luna y Ginny. No supo cómo pero a penas vio a Luna ingresó a su mente con rapidez advirtiéndole que la fiesta comenzaba. No dejó que la sorpresa dominara su porceder y con el dolor de su alma enfrentó el rostro desencajado de Ginny y en ese preciso instante le atacó. Con voz calmada y profunda pronunció.
- … Avada kedabra…- vio como de refilón Luna se lanzaba sobre la inmóvil Ginny apartándola por poco de la trayectoria de su maldición.
- ¡CUIDADO!- Gritó Luna mirando fijamente a Hermione como transmitiéndole su comprensión. Era un idioma mutuo y silencioso.
- …ass te nat na set, Tasun…- Dijo Hermione, ordenándole a la serpiente de su padre atacar a las chicas sin matarlas. Ginny parecía en shock ante lo que veía.
- ¡Hermione!...- le oyó de repente decir a la chica con dolor. Todo estaba pasando tan rápido que apenas cabía un segundo de contemplación, si en realidad tuviese que matarlas, como Mortífago el trabajo ya estaría hecho.
- ¡No! ¡No lo es Ginny reacciona!- exclamó Luna esquivando magistralmente los ataques se Tasun la serpiente negra, la cual estaba lejos de alcanzar la misma ferocidad con la cual anteriormente había atacado al Mortífago intruso en Malfoy Manor.
- No perdamos nuestro tiempo aquí…- habló a voz de Thius solemne y seguro. Hermione caminó lentamente hacia Ginny la cual aun sentada en el suelo no apartaba su mirada de ella.
- …Niña tonta… - le susurró ella al oído con oscuridad- ¿Padre? cuánto crees que me dará Tom por llevarle a la novia de Harry Potter…- dijo Hermione inclinándose levemente sobre el rostro de Ginny nuevamente y sonriéndole con maldad, fue en ese momento en que vio implantada en los ojos de su amiga la semilla de la duda.
- ¡GINNY!- Gritó Luna sacando a la chica de su trance y reaccionando en el momento justo antes de que un rayo rojo de la varita de Hermione le pasara rozando la mejilla.
- ¡¿QUIEN ERES?!- Grito la chica con sus ojos azules anegados en lágrimas y empuñando su varita con las dos manos las cueles temblaban de miedo aun. Una explosión a unos cuantos metros sacaron a todos de su duelo de miradas. Hermione viendo la oportunidad perfecta desarmó a Luna y aturdió a Ginny con un hechizo no verbal. Una vez su amiga cerró los ojos, suspiró con alivio.
- Luna, voy a aparecer frente los chicos, no dejes que pase lo mismo con Ginny… ayúdales a creer…- dijo Hermione lanzándole su varita con rapidez y conjurando magulladuras artificiales en Luna.
- Lo siento Hermione, Harry no nos dijo nada, fue Kreacher el que nos dijo dónde iban los chicos, él los escucho cuando hablaban… si hubiera sabido antes te hubiera puesto sobre aviso…- decía Luna rasgándose un poco las ropas.
- No es tu culpa Luna… si hay culpables esa no eres tú…- dijo Hermione dándole una última mirada apreciativa a la apariencia de Luna- que empiece el espectáculo amiga.
- Buena suerte…- asintió la auror mirando a su vez a Thuis el cual acariciaba la cabeza de Tasun el cual tranquilamente se había replegado al lado de su maestro- ve, te daré unos minutos mientras despierto a Ginny. Hermione miró a Luna unos segundos antes de salir disparada al centro de donde provenía el barullo, a pesar de que sus tacones se hundían en la tierra suave eso no impedía que sus pasos fueran veloces y seguros, se sentía ágil y ligera como una pluma, todo ello resultado del arduo entrenamiento de velocidad que había llevado a cabo con Draco y Zabinni.
- Ve a casa Tarco, buen trabajo…- dijo Hermione deteniéndose unos instantes antes de entrar en escena. El elfo miró a Hermione con aprecio y desapareció al instante.
- Solo son cuatro muchachos…- aseveró Thuis a su espalda con mirada amenazante mientras Tasun siseaba ansioso a su lado.
- No salga señor… hasta que sea totalmente necesario… este momento es crucial para mi…- dijo Hermione tragando saliva y acompasando su respiración. De repente sintió como su anillo vibró por un instante antes de que una serpiente blanca manara de ella. Thius sonrió de lado haciendo una reverencia al animal.
- Veo que no se perderá la acción mi señor…- masculló Thius divertido mirando a la manifestación de Salazar frente a él. Hermione miró a la bella serpiente blanca la cual se irguió a su lado en todo su esplendor casi tan alto como ella.
- Gracias…- susurró en el instante justo en que veía como Harry se acercaba a Draco.- ya es momento…- en un movimiento de varita Hermione se desvaneció en medio de la neblina oscura que acompañaba a todos los Mortífagos con Salazar Slytherin a su alrededor.
Varios rayos oscuros salieron despedidos en varias direcciones debilitando el domo que Bill mantenía impoluto, todos los chicos desviaron su mirada hacia una figura que de repente se había materializado frente a ellos, esta se acercaba a ellos de manera amenazante y decidida, Seamus que había recuperado la conciencia se adelantó hacia el intruso lanzando hechizos a diestra y siniestra.
- ¡Intruso!- exclamó Finnigan una vez se vio sobrepasado por la habilidad de este nuevo Mortífago de rostro cubierto. La capa de Draco se le hacía enorme y la capucha de la misma alcanzaba a ocultar casi completamente su rostro, solo dejando a la vista su boca y su extrema palidez.
- ¡Insulso!- gritó Hermione con su voz aterciopelada. Mandando a Seamus a volar con un solo movimiento de su mano, a su lado su serpiente bufaba agresiva siguiendo sus elegantes pasos.
- ¿Quién demonios eres?- preguntó Bill mirándola fijamente asombrado, pero sin interrumpir su hechizo. Hermione se detuvo ante él en silencio y sonrió.
- Cobardes…- dijo ella pasando de Bill sin prestarle atención, este contrariado le atacó sin pensarlo un segundo, con maestría le envió un poderoso hechizo que fue repelido por Salazar el cual se había puesto delante de ella como escudo bufándole a Bill con ira…- Hermione vio de refilón como Harry observaba su silueta, pasmado por la enorme serpiente pero sin dejar de apuntar al rostro agotado de Draco, por un segundo miró al chico a los pies de Harry, el cual le devolvió una mirada que bailaba entre el asombro y la admiración.- Cómo os atrevéis a levantar su varita contra un mago sangre pura, ustedes traidores a la sangre, mestizos asquerosos…
- No manchéis vuestras manos mi señora…- dijo Draco con la voz más respetuosa que ella le hubiese escuchado jamás, siguiéndole el juego.- ellos no merecen su atención.
- ¡Cállate mal nacido!- dijo Ron saliendo un poco de su asombro y apuntando a Draco dispuesto a matarlo. Salazar el cual zigzagueaba a sus pies bufó enfurecido.
- …Assii… teseee…- Susurró Hermione calmando a su serpiente sabiendo el impacto de aquello. A través de la capa que cubría sus ojos vio como a Harry se le desencajaba la mandíbula atónito. Esa era primer impacto.
- ¿Qué es esto?- pregunto Bill con los ojos desencajados de sus órbitas, todos estaban quietos completamente choqueados.- ¡Harry mátalo!- ordenó el hermano mayor de Ron entrando en cuenta o presintiendo calibre de la situación que se avecinaba.
- No, no, no…- negó Hermione con un dedo con voz seductora y aterciopelada- yo que tú traidor a la sangre no haría eso…- aclaró ahora apuntando directamente a Bill.- …Sectumsempra…-susurró ella con voz de hielo.
- ¡Bill!- gritó Harry lanzando un protego justo a tiempo protegiendo al auror el cual debido al choque de ambos hechizos salió disparado varios metros.
- Vaya Señor Potter, no es tan malo, como dice Draco…- volvió a decir ella esta vez siendo su objetivo el mismo Harry…- Por Merlín Harry resiste…- rogó para ella mientras atacaba magistralmente. Se sorprendió a sí misma siendo oponente de tres aurores de alto rango al mismo tiempo, Ron le atacaba desesperado, al igual que Bill… con decepción se dio cuenta que las palabras de Draco eran ciertas, en sus oponentes de ahora veía todas y cada una de las falencias que antes ella poseía y que Draco se había encargado de erradicar, los chicos era limpios en sus duelos… por lo tanto débiles. Con la ayuda de Salazar Draco logró liberarse de sus ataduras, como la barrera era solo para él para Salazar fue fácil entrar y ayudarlo.
- Gracias mi señor…- dijo el chico con alivio. En un rápido movimiento se irguió y atacó a Bill directamente, necesitaba deshacerse de él para poder salir del campo de magia o esto jamás terminaría, no fue fácil hacerlo, el Weasley estaba débil al mantener la barrera, pero él también lo estaba; lo noqueó con una bombarda logrando a penas su objetivo y saliendo por fin fuera del alcance de Potter.
- ¡NO!- gritó Harry con ira al ver como Bill caía inconsciente y Draco recuperaba su magia parcialmente.
- Lo siento Potter, hoy no es tu día…- aseveró Draco sobándose las muñecas y estirando sus músculos agarrotados.
- ¿Estás bien Draco?- preguntó Hermione deteniendo su ataque a los chicos, por un segundo se detuvo a mirarles, estaban dispersos e distraídos, lejos de los aurores que ella conocía. Deseaba abrazarles con todas sus fuerzas, pero debía contenerse a toda costa.
- ¿Quién rayos eres?...- preguntó Harry con voz angustiada sobrepasado por la situación, mirando la figura esbelta de Hermione. Ella le miró un segundo y cambió el peso de su cuerpo de una de sus piernas a la otra. Draco se había acercado e inclinado ante ella.
- Debería retirarse ahora, agradezco su intervención pero no creo que sea digna para mostrarse ente ellos…- escupió Draco lo último con desprecio enviando miradas de odio a los chicos.
- No puedo permitir que mi guardián muera a manos de seres tan insignificantes… además, no es justo quedarme encerrada todo el tiempo… he pasado toda mi vida mirando el mundo… ya es hora de de salir de nuestro anonimato, Albus nos mantuvo ocultos a los ojos de la comunidad mágica por tanto tiempo… ¿Crees que pelee bien Draco? ¿Crees que Tom estará de acuerdo?- Dijo Hermione acercándose a Draco y acariciando su rostro son sus manos blancas y suaves. Harry y Ron veían con los ojos desorbitados como su némesis se rendía ante esa mujer misteriosa.
- Mi señora es única, nadie es mejor que usted…- afirmó Draco haciéndole una reverencia.
- ¡malditos!- Ron había subido su varita nuevamente, pero Salazar había salido de la nada u se había lanzado al brazos de Ron, Hermione sintió como se le helaba la sangre, casi salió despedida a ayudar a su amigo, pero en cambio de eso reemplazó su preocupación por una sonrisa cargada de maldad.
- … no querido… saaitseee…- Harry vió como la serpiente soltaba el brazo de Ron y se replegaba a los pies de la chica.
- Potter dile a tu amigo que no provoque a mi serpiente… a Hydrus no le gustan los malos modales…- dijo Hermione con elegancia acariciando la cabeza de su serpiente.
- Tu… hablas…- Harry balbuceaba aun con la varita caída.
- ¿Tú también no? eres agraciado al poseer el don a pesar de que ya no llevas una parte de Tom dentro de ti…-
- ¿Tom?- Harry estaba temblando levemente.
- Tom Riddle… ¿no? ¿ese es su nombre no?- escupió Hermione con asco.- Lástima que sea un mestizo, poderoso pero mestizo al fin- una sonrisa siniestra salió de los labios de la chica helando el ambiente- , Draco ¿qué tal si de regalo a mi lejano pariente le llevamos a Potter?, ¡No! Qué tal si le llevamos a su novia, hace unos momentos me encontré con ella en el bosque, puedes creer que me confundió con esa sangre sucia… la pobre temblaba como una hoja…-
- ¡¿Qué le hiciste a mi hermana?!- grito Ron respirando con dificultad debido al dolor de su brazo ensangrentado, Hermione vio que estaba furioso aun a través de su capa podía ver como las aletas de su nariz se retraían y se contraían de la rabia.
- Nada querido, nada… la muy traidora a la sangre está allí con su amiguita rubia medio muerta. ¿Te gustaría seguirla?- preguntó Hermione con voz oscura. Unos rayos poderosos estallaron cerca del bosque, de pronto cuatro figuras aparecieron de la nada luchando. Allí entre ellos Luna parecía llevar las de perder.
- Creo que se acabó la diversión…- dijo Hermione con molestia.
- ¡Mátala Harry!- Gritó Luna estridentemente. Un rayo venido de la nada rozó la capucha de Hermione descubriendo su rostro por completo, Seamus ya consiente nuevamente había lanzado el hechizo a traición por la espalda, Draco alarmado la cubrió con su cuerpo, aun protegiéndola de la vista de los chicos. Thius el cual había aparecido junto a su serpiente mando a Seamus un hechizo tan extraño que el chico de pronto comenzó a gritar y a golpearse la cabeza cara luego caer entre convulsiones incontrolables.
- ¡Seamus! - exclamaron todos levantando sus varitas alertas, Bill arrastrándose con dificultad logró llegar al lado del chico para defenderlo. Thius levantando una ceja con escepticismo miro con paciencia como Bill se arrastraba cual gusano hasta llegar al lado del auror caído.
- ¿Y para esto te quieres unir a los Mortífagos hija?- Aseveró el hombre negando con la cabeza decepcionado.- ¿qué tiene de divertido derrotar a magos tan débiles?.
- Es más divertido que vivir en el anonimato padre…- Thius se posicionó al lado de su hija. Hermione levantó la vista aun cobijada en los brazos de Draco allí frente a ella estaba nuevamente Ginny que la miraba con los ojos anegados en lágrimas. Al girar su rostro todo comenzaría.
- Así que tú eres Potter…- dijo Thius adelantándose a Hermione postergando el instante mismo.
- ¿Quién eres?...- dijo el muchacho tratando de ver el rostro de la muchacha que aun yacía entre los brazos de Draco.
- Mi nombre es Thuis Scutus Slytherin, último descendiente varón de la casa principal de Slytherin y ella es mi hija Anna Altair Slytherin, y no dejaremos que la escoria Muggle y traidores a la sangre sean parte de nuestro mundo…- Thius se retiró levemente extendiendo la mano a Hermione, la cual con elegancia y seriedad sujetó para luego levantar su barbilla y mirar al rostro de sus amigos. Draco a su lado permanecía serio e inalterable siempre bajando la cabeza. Harry y Ron bajaron sus varitas al mismo tiempo mientras en sus ojos se reflejaba el dolor y la esperanza.
Hoooo… sep ahí la dejo, No tengo palabras para disculparme por mi retraso, las escusas sobran y están demás, tan solo les digo que he vuelto, con un capitulo de larga duración y mucha acción. Estoy agradecida por que por fin he vuelto a mi rutina diaria de trabajo y puedo están más relajada, ¡fue un mes de Troll! Y agradezco a Merlín que ya se fue al olvido.
A todos mis amigos muuuchas gracias por su paciencia, de verdad me apena no poder cumplirles como se debe, pero como le dije a una amiga por interno, ¡JAMAS ABANDONARÉ LA HISTORIA! Me comprometí conmigo misma a terminarla y así lo voy a hacer.
Agradecimientos especiales:
crazzy76: Amiga no olvidé que este mes es tu cumpleaños, ignoro el día correcto pero ¡Felicidades! Y este cap va para ti de regalo!
Luna White 29 : Amiga el romance apenas comienza… (Dios si sigo así voy a tener como 50 capitulos) creo que debo ser más concreta.
Yuuki Kuchiki : Gracias! Tu apoyo me levanta el ánimo! Tus suposiciones están súper bien encaminadas pero como dijiste al final, siempre te voy a sorprender jajaja aun queda intriga.
azula77: Amiga gracias por tu apoyo, trataré de no decepcionarte!
Monsther Malfoy: amiga! La única duda que te puedo contestar es la primera, exactamente, si Voldy quiere ser un verdadero sangre pura, su cuerpo impuro no le permite utilizar su máximo poder por eso desea renacer en un ser completamente nuevo, (no es que se convierta en bebé) ya saben la magia negra puede hacerlo todo, hasta incluso acelerar el crecimiento de un ser (recuerden como renació Voldy de los huesos de su padre y la sangre de Harry) recuerden que era un extraterrestre amorfo! ¿Qué haría con un ser sangre pura a su disposición? Está más que claro que la posesión es factible en el mundo de Harry Potter, el resto es mejor que lo escriba más adelante je. Uf el resto de las preguntas se resolverán en la historia jejejeje.
Athefrod : Siempre es un placer leer tu review! Cada palabra que me dedicas me sirve mucho para reflexionar acerca del camino que le estoy dando a la historia, de verdad te lo agradezco enormemente. En cuanto a tu ultima petición… awwww no lo se, no se si me resultaría. Pero no descarto la posibilidad de intentarlo. Si me decido serás la primera en saber y Obvio tendrás que ser mi beta. Jajaj!
Maggie Night : siempre me hace reír la cantidad de palabras graciosas y lindas que pones en los reviews, siempre me sacas carcajadas! Muchas gracias por tu apoyo y yo también me casaría con un Draco así… (carajo como no amarlo! Es un sueño!)
Nasuasda: amiga me has sacado un suspiro de alivio tan grande, estaba aterrada por como recibirían el capitulo anterior, el saber que pude transmitir lo que me imaginaba y sentía ha sido genial. Traté por todos los medios traspasar al compu exactamente lo que me relatas. YES LO LOGRE! SOY FELIZ! Muchas gracias, más adelante viene un capítulo así, pero mucho más intenso en donde Ron será la piedra angular del cuento… uuu se me salió!… ya verás!
Mari: mi fiel amiga! Gracias por seguir conmigo. Me alegro de que te haya sorprendido el giro de la historia. Y eso que aun no termina jejej! Muchas gracias!
Mei Fanel: Mei! Espera solo un poco te prometo que con los capítulos de más adelante te quedas calva! Jajaja
A todas las amigas nuevas muchas gracias! Nox! Travesura terminada.
Una amiga me pidió mi Face para contactarnos, después de mucho pensarlo no le vi nada de malo. Para quienes quieran ser mis amigos búsquenme por mi nombre Soledad Ponce Araneda, cuidad Antofagasta Chile, y en la solicitud coloquen el hombre de mi Historia o mi Pseudónimo y cha chan! Seremos amigos!) (por esta semana colocaré la insignia de la Casa de Slytherin para no confusiones).
Saludos!
