Pasaron unos días Mathew habló con su amigo que lo atendía y le pidió que le dijera a Candy y a su mamá que quedaría paralítico de por vida.
-No puedo hacer eso Mathew.
-¡Por favor Candy es capaz de abandonarme!
-Diré que la operación fue un éxito pero para que puedas volver a caminar necesitaras de dos o más años de terapias y apoyo emocional creo que en ese tiempo habrás reconquistado a tu esposa.
-Eso espero.
-El doctor habló con Thelma y Candy, las acompañaban varios hermanos de la Iglesia para darle apoyo emocional y espiritual.
-Candy no te preocupes estaremos orando por ustedes, Mathew se recuperará y volverán hacer la misma pareja feliz que siempre han sido- decían los hermanos tratando de consolarla.
Después que se fueron Candy le dijo a Thelma que necesitaban platicar.
-¿Qué pasó hija?
-Ahora que el peligro ha pasado quiero informarle que me divorciaré de Mathew.
-Candy ¿Pero qué has dicho? ¡tú no puedes dejar a mí hijo! Y menos ahora que está paralítico, él podría caer en depresión, tú sabes que los cristianos nos casamos para toda la vida.
-El me engañó, me dijo que mis hijos estaban muertos y ellos están sanos y salvos con su padre.
-Mathew no pudo hacer algo así, ¿Quién te dijo eso?
-Me lo confesó el padre de mis hijos.
-Y según tú ¿Quién es el padre de tus hijos? se supone que el donante era anónimo.
-Si pero se supo que el Señor Andrew fue el donante, Mathew se enteró y le ofreció a los niños le dijo que yo los daría en adopción, por eso él quiso hacerse cargo de ellos, ahora que sé la verdad quiero estar á lado de ellos.
-¿No ves lo que sucede aquí? Andrew siempre envidió a Mathew por casarse contigo, me acuerdo que el día del compromiso llegó a persuadirte de que dejaras a Mathew y te fueras con él, ese hombre manipuló todo para que abandones a Mathew.
-No suegra, el Señor Andrew no es culpable.
-Candy obrarías mal, Dios te castigará porque quieres abandonar al compañero de tu juventud, recuerda lo que dice Proverbios 5:15-23 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
15 Bebe el agua de tu misma cisterna,
Y los raudales de tu propio pozo.
16 ¿Se derramarán tus fuentes por las calles,
Y tus corrientes de aguas por las plazas?
17 Sean para ti solo,
Y no para los extraños contigo.
18 Sea bendito tu manantial,
Y alégrate con la mujer de tu juventud,
19 Como cierva amada y graciosa gacela.
Sus caricias te satisfagan en todo tiempo,
Y en su amor recréate siempre.
Tú sabes que este consejo es tanto para hombres como para las mujeres, no abandones a tu esposo y menos para irte con otro hombre, Dios te castigará.
-La cita que me acaba de recitar es para los que quieren tener una amante y yo no tengo amante, ni pienso tenerlo, lo único que quiero es estar cerca de mis hijos, yo no le he sido infiel a Mathew.
-Hablaré con Mathew para que te permita visitar a tus hijos, Tú y Andrew deben compartir la custodia.
-Suegra yo no puedo perdonar a Mathew porque me hizo pasar por esa terrible angustia, llegó al punto de hacerme creer que tengo las cenizas de mis hijos en mi habitación, ¡Hasta donde llegó con su maldad!
-Candy tu eres una buena cristiana, nos mandan que amemos a nuestro prójimo que lo perdonemos setenta veces siete, que no se destruya tu matrimonio por un mal entendido, hazlo por caridad, tú estás a cargo de la gente necesitada de la Iglesia, mira a tu esposo con compasión, necesita que lo ayudes a pasar por esta tribulación, necesita tu apoyo para que vuelva a caminar, lo harías por cualquier otro ¿Por qué no lo puedes hacer por el hombre a quien prometiste amar y respetar hasta que la muerte los separara?
-El me mintió, no puedo perdonar lo mucho que me hirió.
-Si pero eso ya pasó, saliste adelante, estas viva y eres más fuerte ¿No?
-Si yo hubiera actuado así con Mathew, acaso le diría a él que me perdonara.
-Si Candy, estamos llamados a perdonar.
Thelma entró a ver a Mathew.
-¿Qué te ha dicho Candy?
-Supe lo que hiciste con Candy ¿Cómo pudiste actuar así?
-Mamá, fui manipulado por Kristell lo del cáncer fue mentira, nunca estuve enfermo de eso, ella lo hizo para que yo dejara a Candy, entró a verme y creyó que me estaba muriendo y me lo confesó todo, ella me persuadió para que yo le propusiera a Candy lo de la inseminación artificial, tenías razón en desconfiar de ella, reconozco que he actuado mal.
-¡Ya no me digas más! No quiero escuchar tu confesión, sólo te pido que te arrepientas y rectifiques tu camino.
-Eso es lo que quiero, salvar mi matrimonio con Candy, pero Kristell está embarazada de mí nuevamente.
-¿Le fuiste infiel a tu esposa?
-Si mamá, Candy había dejado de ser apasionada y caí en la tentación.
-Lo siento Mathew no puedo ser tu cómplice, le confesaré lo que me acabas de decir.
-Si se lo cuentas, Candy me dejará y yo me mataré.
-¿Cómo vas a decir eso? Irías directo al infierno.
-Nada tendrá sentido para mí, tu sabes que me casé enamorado de ella. Dile al ministro que hable con ella, para que la persuada.
Thelma pidió a los ancianos que hablaran con Candy pero nunca les dijo los motivos que la obligaban a pedir el divorcio, ella tampoco lo platicó pues no quería ser indiscreta.
-Sólo estaré contigo como tu enfermera y por un acto compasivo, pero entre nosotros todo ha terminado.
-Candy fui manipulado por Kristell, nunca tuve cáncer, tú eras la que tenías problemas con las trompas, al parecer las tenías obstruidas, ella ideó un plan macabro para que tú y yo nos divorciáramos y tristemente lo está logrando.
-No creo que ella te haya manipulado para que yo abortara.
-¡Lo sé! ¿actué mal! Estaba loco de celos, de que tuvieras los hijos de otro. ¿Te imaginas lo que sentí al saber que el donador había sido el hombre de quien estuviste enamorada y al que estuviste dispuesta a entregarte. Ellos se metieron entre nosotros, para separarnos. Andrew y Kristell confabularon contra nuestro matrimonio.
-El Señor Andrew no lo hizo dolosamente.
-Ya ves lo defiendes, porque quieres buscar cualquier excusa para separarte de mí e irte con él.
Después de unos días a Mathew le dieron de alta, recibiría ayuda especializada de un fisioterapeuta, Candy le suministraría los medicamentos, Mathew no quería ver a Kristell, a la única que recibía en su casa era a Kristian.
Candy y Mathew acordaron en que ella podría visitar a sus hijos todos los días, todos la persuadían para que siguiera con él.
-Candy lo más sano es que te divorcies para que tú y yo nos casemos y eduquemos juntos a nuestros hijos.
- Señor Andrew, me siento culpable por amarlo, me casé con Mathew por agradecimiento porque él me aceptó tal como era, ciertamente conocí a Dios y he creído en El, en sus mandamientos está que el matrimonio es para toda la vida, la única causa de divorcio es el adulterio, la parte inocente tiene derecho a pedirlo, siento que soy una hipócrita, porque estoy adulterando con el pensamiento.
-Yo también, desde que te casaste he estado en adulterio, codiciando a la mujer de mi prójimo. Pero aun así amo a nuestros hijos, a veces pienso que si Dios permitió que nacieran es porque desea que estemos juntos.
Albert se acercó a Candy la tomó por el mentón y la besó, ella se alejó un poco de él y dijo:
-No podemos hacer esto, hasta que me divorcie de él.
-¿Cuándo será Candy? cuanto tiempo debo esperar.
