-¿Y bien?

-Tengo el trabajo, y Ed me ha dado permiso para investigar el encargo misterioso.

-Estuve pensándolo anoche… Y tal vez estaría bien saber más sobre el pasado de este edificio. Parece estar bastante relacionado con lo que sea la Estrella Roja.

-Bien visto, Kya. El que parece saber más de la materia es Sidney. Y ahora que lo pienso… No hemos desayunado nada, me retumban las tripas.

-Yo no esperaría a una invitación. Vamos.

-De acuerdo, pero antes….

Me quito la chaqueta, la pongo boca abajo y empiezo a sacudirla. Todas las tonterías que llevaba en ella se precipitan.

-Ordenado. Vamos.

-¿Piensas dejarlo todo en el suelo?

-Sí, ¿Por qué?

-Anda, vamos a recoger.

-Lo último que nos faltaba…

-Es una bronca del "viejo Hyde", ¿No?

-Exactamente. Me gusta lo perspicaz que eres.

Después de poner orden al piso, Kya y yo bajamos al bar a investigar y a comer algo. Las dos son importantes.

-¡Hola, chicas!

-Qué hay, Claire.

-¿Qué queréis?

-Yo quiero una hamburguesa más grande que este bloque.

-¡Ja, ja! Espera sentada. Pero en fin, veré qué puedo hacer. ¿Y tú, Kya?

-Pechuga de pollo, gracias.

-¡Marchando! Sentaos, chicas.

-De acuerdo.

Kya y yo tomamos asiento. Yo, por mi parte, voy pensando en todo lo sucedido mirando por la ventana. La carta misteriosa, los sucesos pasados, el trabajo que acabo de conseguir….

-¡Siento la espera!

No es Claire, sino Cynthia. No la había visto, estaría en la cocina.

-Tranquila, Cynthia, si no ha tardado nada.

-Me alegro de oír eso, Kya. Aquí tenéis, pollo para ti, y una hamburguesa tan grande como he podido para ti.

-¡Estupendo!

Jolines, menuda pinta.

-Os dejo tranquilas, chicas. ¡Que aproveche!

Cynthia se marcha de nuevo a la cocina. No hace falta decir nada más, solo que de la hamburguesa grande no quedó ni una sola semilla de sésamo.

-Estaba genial.

-Lo mismo digo.

Ambas sonreímos tanto que parecemos bobas. Pero es lo que tiene comerse una buena hamburguesa con relax.

-¡Hombre, chicas!

Es Sidney, a quien estábamos buscando.

-Hola, jefe. ¿Qué tal?

-Pues bien, gracias. ¿Qué tal tu hamburguesa?

-Perfecta, como siempre.

-¡Ja, ja, ja! ¡Tú y tu padre le tenéis un afán a las hamburguesas que es demasiado!

-Puede ser, sí.

-Señor Reagan, usted mencionó que trabajó aquí cuando esto era un hotel. ¿Le molestaría mucho hablarnos un poco de esos tiempos?

-En absoluto, Kya. El hotel era muy popular. Era pequeño, pero hacían fiestas periódicamente y la comida era bastante buena. Hace 27 años que monté este café, pero ahora, nos largan, y se acabó lo que se daba.

-Debe de ser muy duro.

-¿Has encontrado algún otro sitio para el café?

-No, todavía no. Pero es que llevo 27 años trabajando aquí. Y si añadimos los años que trabajé en el hotel, 33 años.

-Decir que eso es toda una vida es quedarse corto, jefe.

-¿Queréis ver una foto del antiguo hotel?

-¡Sí, claro!- Kya parece entusiasmada.

-De acuerdo, vuelvo enseguida.

Sidney se marcha, pero antes de que pueda mirar el reloj, ya ha vuelto.

-Aquí tenéis, una foto del 67.

Cojo la foto de las manos del jefe.

-¿Nos la podemos quedar un rato?

-Nos gustaría hacer una copia para cuando nos mudemos.

-No hay problema, Kya. Devolvédmela cuando terminéis con ella, ¿Eh?

Después de darnos la foto, Sidney se marcha y Kya y yo salimos del café.

-¿Qué hora es, Kylie?

-Acaban de dar las cinco.

-¿Y tus padres no han venido de trabajar?

-Podemos llamarlos a ver qué demonios hacen.

Sin añadir nada más, subimos a casa y cuando me dispongo a coger el teléfono para pedir una explicación, el contestador está encendido.

-¿Quién será, el cliente misterioso otra vez?

-Ni idea, Kya.

Le doy al botón y esto es lo que oigo.

"¿Kylie? Soy mamá. Mira, que hoy no podremos ir a comer. Tenemos trabajo atrasado, y ya sabes cómo es Ed. Nos vemos para la cena, ¿De acuerdo? A las ocho deberíamos estar. Un beso"

-No es la clienta, es mamá.

-Eso explica por qué no han venido.

-¿Y ahora qué hacemos?

-Pues ni idea. ¿Crees que deberíamos investigar?

-Yo tengo ya el cerebro saturado de información. ¿Qué tal si vamos al cine?

-¿Al cine?

-Claro. Podemos ir a ver una peli. Por estas fechas, alguna deberán poner que valga la pena.

-Está bien. Déjame coger un abrigo y algo de dinero.

Ahora que lo dice, yo también debería coger algo de blanca. Estoy sin nada en el bolsillo.