Capítulo 21 En busca de un aliado

Aun los rayos del sol no hacían su aparición en el firmamento cuando Afrodita, Eliana y Marín se preparaban para salir, las indicaciones de Aurora les llevarían hacia territorio inglés. Su misión era simple, encontrar al cuerpo que albergaba al Dios Hermes sobre la Tierra. Si, así es, el Dios mensajero estaba encarnado en algún cuerpo humano. Al igual que su hermana Athena y su tío Poseidón, Hermes era una Deidad que disfrutaba de vez en cuando de compartir su vida con los seres humanos. Había más de una historia en base a sus antiguas encarnaciones, unos decían que se había encarnado en Toth y que había sido venerado en el antiguo Egipto como una deidad que había compartido su sabiduría creando grupos de iniciados en el misticismo. Otros decían que también había encarnado bajo el nombre de Melquisedec, de cualquier manera una cosa era clara en cada una de sus antiguas encarnaciones, Hermes, había dejado clara su intención de compartir su sabiduría con los seres humanos.

Saori estaba ya de pie, después de haber dejado a Saga durmiendo en la habitación, la pobre no pudo encontrar otra cosa para cubrirse que un cómodo albornoz blanco que encontró en el cuarto de baño (su ropa seguía en la habitación de Mitchelle y no quiso despertar a nadie) la peli morada estaba de muy buen humor (y como no después de una noche con ese bombón) y lista para hablar con el pequeño grupo que no tardaba en salir.

-No se preocupen a diferencia de Poseidón, Hermes siempre se ha comportado de manera pacífica conmigo, inclusive no quiso apoyar la decisión de mi padre y del resto de los dioses de expulsarme del olimpo.-

-Quieres decir que se mostró a tu favor?- Le decía Afrodita con aire de esperanza en su mirada.

-En realidad decidió abstenerse de apoyar a ninguna de las dos partes.-

A Marín no le entusiasmaba mucho la posición que había tomado esa deidad. -Vaya que cómodo, no se mostró ni a favor ni en contra!-

-Él es una deidad distinta en comparación a lo que hemos encontrado, saben no es sanguinario como Ares, ni pesimista como Hades, y no considera al ser humano como un enemigo como antes lo hacía Poseidón.-

-Es verdad Hermes o Mercurio, como se le suele llamar a mi sobrino, es una deidad que siempre está tratando de abogar por que haya buenas relaciones entre los dioses y los humanos.- Decía todo desvelado el pobre de Julián, quien venía de pasar una noche larga tratando de pensar en cómo limpiar su imagen delante de cierta amazona rubia que le robaba hasta el sueño.

Saori insistía -Escuchen algo en mi me dice que Hermes tenía una razón para no mostrarme su apoyo delante de los otros dioses. Desde hace algunos siglos ha creado una conexión con la humanidad, llámenlo intuición, pero creo que no corren ningún riesgo con él. No creo que él quiera atacarles, y mientras el resto buscamos el paradero de Dionisio y de Venus (Afrodita la Diosa) ustedes deben hacer buen uso de vuestra diplomacia para traerlo aquí.-

El caballero de Piscis aún tenía sus dudas.-Athena, no entiendo por qué si él no ésta contra la humanidad, tenemos que convencerle de que se una a nosotros? En teoría su cosmos no se ha desactivado del planeta por lo tanto él no está influenciando en la futura catástrofe que nos amenaza.- La curiosidad de Afrodita estaba bien justificada, si Hermes no mostraba un cosmos en contra de la humanidad y del planeta entonces él aun asumía sus funciones como Dios del comercio y mensajero divino.

-Afrodita, Hermes puede no influenciar en la catástrofe que acecha nuestro mundo, pero sin duda es un Dios que podría tener gran influencia sobre el resto de los dioses del olimpo. –

-Así es,- Opinaba Julián- él siempre ha llevado una buena relación con Zeus, su padre, quien lidera esta desenfrenada idea de autodestrucción. –

Todos estuvieron de acuerdo, podía ser que Hermes no fuese una amenaza, pero era indispensable que se volviera su aliado, ya que no en balde tenía el título de dios del comercio en pocas palabras era un excelente orador, inteligente, persuasivo y tenaz. Así pues, el pequeño trio tomo las indicaciones que les había dejado de la del rayo oro rubí y aprovechando la discreción que les ofrecía la oscuridad de la madrugada Eliana concentro su cosmos para orbitar o tele transportar a los tres a tierras inglesas.

El resto decidió que se reunirían después del desayuno, así les dejarían un poco más de tiempo a los pobres guerreros de reposarse. Saori volvía discretamente a su habitación y se encontró que su pareja comenzaba a abrir perezosamente los ojos. De inmediato se quitó el albornoz y se metió en la cama rodeando con sus brazos a su amante quien ya comenzaba a llamarla.

-Preciosa en donde estabas, mmmmmmhhhhh creí que lo de anoche había sido solo un hermoso sueño.-

-Ya estoy aquí, fui a despedir al trio que salía hoy, pero ya estoy aquí, mi amor. Te gustaría repetir el sueño de anoche, aún nos quedan tres horas antes del desayuno.- Le decía la chica muy insinuante a su caballero, mientras comenzaba a frotar su nariz tiernamente contra la de él.

Una pícara sonrisa se dibujó en los labios de Saga, y en seguida se encontraba sobre ella besando desenfrenadamente los labios de su amada diosa. Tres horas más en el paraíso.

Mientras tanto en Glastonbury , Inglaterra dos amazonas y un muy hermoso caballero caminaban las desoladas calles de la ciudad, y es que tomando en cuenta que en Inglaterra es una hora menos que en Grecia, no había ningún alma por las calles.

-Vaya ojala pudiésemos encontrar aunque fuese un café abierto, hace frio.- Decía la pobre Eliana que no dejaba de temblar por la diferencia de temperatura.

-Vaya amazona violeta, veo que no estas acostumbrada a los climas de nuestro mundo.- Le decía algo fastidiado el caballero de Piscis mientras se quitaba su suéter para ofrecérselo a la albina de ojos violeta.

- Anda toma esto, te calentara.-

Marín buscaba desesperada concordar con las indicaciones que Aurora les había dejado, pero aquel texto parecía incongruente.

-No entiendo nada lo que tu hermana trato de indicarnos, dice con claridad las coordenadas geográficas de esta ciudad, pero después este párrafo no sé qué quiere decirnos? –

Aquello comenzaba a inquietar al Piscis -A ver déjame ver.

Busca el camino donde el agua nace del vientre de la divina, la gran diosa antigua alberga en sus brazos a aquel que ha guardado por milenios en su báculo el poder de sanar el alma herida. Siete es el número sagrado, siete veces el agua es bendecida, aquel que beba del manantial de la diosa antigua, bendecido será con la eternidad en sus días.

Vaya a buena hora se le antoja a la luciérnaga naranja ponernos un acertijo!-

-Ella no tiene la culpa, ella solo canaliza lo que la fuente le envía como información.-

Decía toda tranquila Eliana quien observaba que aunque Marín parecía tomarlo con filosofía, Afrodita no era amante de la poesía.

-Ha si, y que pretende "la fuente" al darnos unos tiernos versos en vez de concentrarse por enviarnos las coordenadas de donde se encuentra Hermes?!-

La albina intentaba a toda costa de tratar de explicarle al desesperado caballero de Piscis.-La fuente es energía, estamos en antiguo territorio celta y los antiguos celtas realizaban sus rituales utilizando versos y canciones para invocar a sus dioses.-

-Eliana tiene razón Afrodita, no vale de nada discutir es obvio que si Aurora canalizo esta información ella nos llevara a Hermes. En vez de discutir deberíamos concentrarnos en descifrarla.-

Aunque Marín y Eliana tenían razón, Afrodita se sentía desesperado por demostrarle a Athena y al resto su lealtad a la causa, y encontrarse perdido en una fría ciudad inglesa a casi las cuatro de la mañana sin saber hacia dónde dirigirse, le hacía sentir que quedaría en ridículo delante de sus compañeros. La de los ojos violetas podía sentirlo había mucho arrepentimiento en el corazón de Afrodita de Piscis, pero también había un sentimiento de auto desprecio. El caballero de Piscis se despreciaba a sí mismo, no se sentía digno de haber recibido una segunda oportunidad de la parte de Athena, había aceptado esta oportunidad como redención por sus viejos pecados y no quería fallar.

Marín volvió a tomar el papel e intento buscar entre las calles cualquier indicio que hablase de manantiales, agua o del número siete, cualquier cosa que pudiese conducirles a su objetivo. Al final de la calle se divisaba lo que parecía una cafetería abierta. Quizás alguien podría ayudarles con un indicio, bueno como mínimo tendrían una taza de café para calentarse.

Los tres llegaron a la cafetería a toda prisa, el sitio se veía casi vacío además de ellos había una chica rubia quien bebía tranquilamente su café en una de las pequeñas mesas del sitio.

-Vaya este sitio está casi desértico, es que aquí la gente no se levanta temprano?- decía todo quejumbroso el joven de Piscis.

-Bueno parece ser que hay quienes si trabajan a buenas horas, sino mira a esa pobre chica que esta tan sola, en esa mesa, quizás ella conozca bien la zona. Voy a preguntarle.- Marín tomo rumbo a la mesa en donde se encontraba la joven.

-Espero que hables bien el inglés porque de lo contrario no sé cómo lo piensas hacer?-

Eliana ya comenzaba a cansarse de los comentarios del caballero de los peces, sin embargo al igual que Gabrielle, la albina se caracterizaba por tener una enorme paciencia con los casos desesperantes.

-Afrodita, no te preocupes encontraremos a Hermes y tengo la sensación de que no tardaremos en hacerlo.-

-Dime ojitos de amatista que es lo que te hace estar tan segura de ello?-

-Creo que él quiere que le encontremos.-

-Ah si-, decía casi burlándose el caballero. –Tú también tienes poderes de clarividencia como tu hermana Aurora.-

-No, no de clarividencia, pero sí de clarisentencia.-

-De clarique?-

-Todas tenemos el poder de rastrear las energías y es clarisentencia el poder de sentir lo que va a ocurrir o de sentir lo que los demás sienten aunque estos traten de ocultarlo.- Afrodita dejo atrás su sonrisa burlona y su rostro revelo miedo se dio cuenta de que era imposible seguir jugando delante de ella, la chica lo había descubierto.

Marín se acercó a la joven rubia era extraño, pero tuvo la sensación de que esa chica desprendía una energía parecida a un cosmos de caballero, aunque muy suave casi imperceptible. La chica bebía su café mientras que observaba tranquilamente lo que parecía un folleto turístico. La amazona del águila hizo auge de hablar muy buen inglés.

-Buenos días, disculpa, somos turistas y estamos un poco perdidos en esta ciudad, quisiéramos saber si tú pudieras orientarnos.-

La chica le miro dirigiéndole una sonrisa bastante amigable.

-Bueno yo no soy originaria de aquí, aunque tengo algunos años de residir, en que puedo ayudarles?-

-Sabes somos amantes de la antigua cultura celta y buscamos algún lugar vinculado con la antigua diosa de los celtas.-

-Pues por aquí tienes muchos, sabes yo trabajo en uno de ellos se llama Chalice Well, perdona que le haga publicidad, pero es el sitio de las siete fuentes que albergan el agua de un manantial que se cree que proviene del vientre de la antigua diosa de la naturaleza.-

-Vaya que interesante cuéntame un poco más de ese sitio se oye muy interesante.-

-La leyenda dice que el Rey Arturo había erguido un sitio en esa zona y que ahí ocultaban el cáliz sagrado. En fin son siete fuentes circulares que se encuentran en un hermoso jardín zen y dicen que si bebes del agua de este manantial vivirás para siempre. Sabes muchas personas vienen a vernos porque dicen que el sitio es mágico y que se siente una energía sanadora muy fuerte…-

Marín casi saltaba del gusto.-Es genial, es perfecto, tu podrías indicarnos como llegar ahí?-

-Por supuesto de hecho yo tomare mi autobús en media hora y este nos deja a cinco minutos de ahí. Si quieren pueden tomar el mismo autobús que yo, si no pasara otro en 2 horas.-

-No, no esperaremos iremos si se puede en el mismo que tu… emmm este perdona que grosera soy ni siquiera te he preguntado tu nombre veras yo soy Marín del Águila y cuál es tu nombre?-

-Ha bueno que bien, será un placer acompañarles, y mi nombre es June, soy June de Camaleón.-

Ambas chicas se dieron la mano en señal de cortesía y Marín decidió llevar a presentar a tan amable jovencita ante sus dos compañeros que parecían envueltos en una acalorada discusión.

-Así que sabes todo lo que yo oculto, dime piensas decírselo a Athena o vas a someterme a algún tipo de Terapia como lo han hecho tus hermanas ya con Shaina, Aioria y el tonto del Cabrito!-

-Por favor ya basta Afrodita, yo no quise ofenderte, no es mi intención leer dentro de ti, es algo que no puedo controlar. No soy tu enemiga, es más si quisieras quizás yo pudiese…-

Aunque la frase de Eliana se vio interrumpida por la llegada de la amazona del águila y de su nueva amiga.

-Chicos no discutan miren que creo que he encontrado el sitio que tanto buscamos. A propósito les presento a June, ella nos llevara al lugar.-

El caballero de Piscis quien estaba de espaldas se dio la vuelta para presentarse, y llevarse la sorpresa de su vida al ver que Marín venia acompañada de una joven que a él, por desgracia, no le era del todo desconocida. Aquello tenía que ser una pesadilla, no había una mejor explicación al respecto, la joven aprendiz del maestro Albiore, mismo que él había asesinado durante sus años de servicio en el Santuario. Si, la antigua aspirante a la armadura de bronce de Andrómeda e íntima amiga de su antiguo rival Shun. Bueno con suerte ella jamás le vio asesinar al guardián de la isla de Andrómeda, por lo tanto con un poco de chance ni siquiera le reconocería.

Eliana pudo percatarse del repentino stress del joven peli turquesa, aquella chica removía energías dentro del caballero, energías que él deseaba enterrar de por vida. Los dos hicieron gala de la mayor cortesía delante de la joven, y los cuatro partieron juntos en búsqueda del cáliz sagrado, bueno más bien en búsqueda del Dios del comercio.

Mientras tanto en la mansión Solo, el caballero de escorpión se levantaba y salía de su habitación acompañado de Camus y Shura con dirección el salón para el desayuno, claro está. Los tres jóvenes se encaminaban por el pasillo cuando vieron la puerta de la habitación de Saga abrirse y cuál fue su sorpresa que este salía acompañado de cierta chica que se les hizo muy familiar. Saori y Saga cerraban la puerta de la habitación, tomados de la manos y repartiéndose tiernos beso sin ningún recato. Ella aun llevaba el albornoz blanco encima, ya que no quería salir con solo el piyama y juntos se dirigían a la habitación de al lado. Milo sintió que sus ojos le jugaban una mala broma, aunque no era el único, ya que Camus casi logra alcanzar el cero absoluto ante tremenda escena. El único que parecía tranquilo e inmutable era el caballero de capricornio quien tomo de los brazos a sus dos acompañantes para que no se quedasen en medio del camino con cara de idiotas. Aunque eso no impediría que el escorpión fuese a encarar a Saga y a la rencarnación de su diosa para pedirles una explicación.

-Disculpen ustedes dos puedo preguntarles que están haciendo?!-

Kanon venia abriendo la puerta de la habitación, aunque él y Mitchelle ya estaban vestidos y listos no pudieron evitar estar en medio de la bochornosa situación.

Saori siempre haciendo uso de su educación, decidió ser ella quien contestase al caballero de escorpio.

-Buenos días Milo, Camus, Shura, pues estábamos esperando a que Kanon y Mitchelle despertasen para poder recoger mi ropa de la habitación.- Contesta de lo más tranquila la peli morada.

-Athena, tu donde has dormido, o mejor dicho con quién?!-

Ahora era Saga quien tranquilamente tomaba la palabra delante de todos.

-Conmigo, idiota, que no nos viste salir juntos de la habitación?-

-Que hace Athena nuestra Diosa virgen, durmiendo contigo!?-

Saori aun trataba de hacer uso de su enorme educación, así le había costado a su abuelo pagársela.

-Milo, para comenzar ya les dije desde hace tres meses que no sería más una Diosa virgen, bueno al menos no en el sentido físico, y segundo a ti que te importa si Saga y yo estamos durmiendo juntos. Si yo no les impido a ustedes hacer con sus vidas sentimentales lo que les venga en gana entonces háganme el favor de no venir ustedes a cuestionarme a mí la mía.-

-Por todos los Dioses, tu maldito cabron, has deshonrado a nuestra Diosa!-

-Milo calmate- ahora era Kanon quien trataba de suavizar las aguas ya que conocía de antemano el carácter del escorpión y quería evitar una tragedia griega en pleno pasillo.

-Athena nos dijo desde el principio que todo cambiaria, que ella misma también lo haría. Estoy seguro que mi hermano no haría nada con ella al menos que él sintiese algo verdadero por ella.-

-Oye que tú y tu luciérnaga azul hagan cuanta cochinada se les venga a la mente es vuestro problema, no voy a permitir que….!-

-En primer lugar no vuelvas a expresarte así de mi mujer, porque te juro que si la última vez acepte tus agujas escarlata, esta vez te las puedo meter por el…-

Saga veía que aquello tomaba mal rumbo así que tuvo que interrumpir.

-Basta por favor! Milo mi hermano tiene razón, no tienes por qué insultar a Mitchelle y menos a Saori. Además Saori tiene 19 años, ya no es una niña lo que ella y yo sintamos no es problema más que nuestro.-

Los gritos de la discusión atrajeron la atención de casi todos los invitados y hasta del anfitrión quien no tardó en aparecer en escena.

-Qué demonios está pasando, porque discuten de esa manera?-

No solo había llegado Julián con Sorrento, además inclusive los que estaban en el otro piso subían a ver cuál era ese alboroto. Ahí venían los tres viejitos (Shion, Tatsumi y Dokho[quien aunque ya se veía joven por fuera seguía teniendo el cerebro de un viejito]) estos últimos con especial inquietud al ver a Saori con semejante atuendo. A Tatsumi casi le daba el infarto de ver a su protegida en esas fachas y abrazada de Saga de Geminis.

-Señorita que le han hecho?! Le juro que si este hombre se atrevió a tocarla….!-

Saori exploto eso ya era el colmo.

-Basta ya todos! Muy bien dejare las cosas muy en claro y ahora mismo.-

Saga se inquietaba en ningún momento quería haber metido a Saori en semejante situación.

-No tienes que hacerlo soy yo quien debe…-

-Saga por favor debo hacerlo yo.-

-No debemos hacerlo ambos, esto es de dos Saori y yo quiero tener mi parte contigo.-

Mitchelle le dirigió unas palabras a Saori delante de las miradas expectantes del resto.

-Saga tiene razón mi niña es de dos y si realmente lo quieres debes permitirle existir a tu lado.-

Kanon tomo a su chica de la mano en señal de apoyo, Saori y Saga se acercaron al resto de metiches que esperaban respuesta. Fue Saga quien comenzó la explicación.

-Señores y amazonas yo estoy enamorado de Saori y ella de mí, ella y yo somos pareja, es decir…. Estamos juntos, lo siento mucho para aquel que no le guste, pero solo muerto me alejarían de ella.-

Aquello fue el Shock psicológico para casi todos los dorados, Aioria no podía dejar de pellizcarse el brazo para confirmar que estaba despierto. Tatsumi cayó al suelo desmayado de la revelación, Dokho lo tomo con más calma después de todo ya Athena se los había advertido desde el inicio. Shion fue el único que parecía querer escupir fuego hasta por las orejas, aunque prefirió aguantarse el coraje antes de montar un escándalo y terminar batiéndose a duelo con Saga en contra de la decisión de su Diosa, claro estaba. Julián prefirió tentar terreno antes de dar su opinión, buscando entre los presentes que Gabrielle estuviese ahí con una sonrisa de niño bueno le pregunto de un grito a la rubia.

-Gabrielle tu qué opinas?!-

Todos los presentes miraban a Julián con cara de "este se ha vuelto loco o que" y la pobre de Gabrielle se ponía roja como un tomate ante las miradas de todos.

-Bueno yo apoyo a Saori y a Saga. Lo importante es que ellos se aman.- Decía la chica con una gota de sudor que le resbalaba de la frente ante la mirada casi asesina del resto de los dorados y la sonrisita de tonto que le ponía el emperador de los océanos.

-Muy bien sobrinita mía tienes todas mis bendiciones y las de Sorrento también, no es así Sirena?!-

-Si mi emperador por supuesto.- Otro que estaba sudando frio ante semejante y vergonzosa situación.

Shaina, la cobra, salió al rescate de Saori ante la evidente desaprobación de sus compañeros.

-Qué demonios les pasa a todos! Ella tiene derecho a ser feliz, aunque es una deidad también es humana. Por siglos hemos dejado que esa estúpida mentalidad machista gobernase el santuario, porque era la mentalidad que gobernaba en el olimpo. Miren como está el olimpo hoy en día, miren lo que esos dioses de mentes anticuadas están a punto de hacerle a nuestro mundo. Nuestra Athena siempre será virgen, la virginidad es una cuestión espiritual no física, ella nunca se ha corrompido con el mal. Es el mal lo que ensucia a un ser, no el amor, si no pueden comprender esto entonces ninguno merece ser llamado Santo. Un Santo es un ser sabio, viene del griego significa sabiduría, pero veo con mucha decepción que aquí no hay más que una banda de burros.-

Las palabras de la cobra calaban hasta los huesos de más de uno de sus compañeros, Mu, Kiki y Shion de Aries los tres lemurianos tomaron un respiro y vieron luz en los argumentos de la peli verde. Mascara de Muerte y Shura desde el principio se habían abstenido en participar en semejante juicio contra la Diosa que les había otorgado en más de una ocasión su perdón y su confianza. Aldebarán sería el primero en dejar en claro su posición.

-Athena o Saori bueno que más da tu nombre si eres la misma, si es tu corazón el que ha elegido a Saga como compañero yo no soy quien para oponerme a tu felicidad. Shaina tiene razón la vieja mentalidad ha llevado a este mundo al caos y si es cierto que Athena es la Diosa de la Sabiduría no hay mejor manera de ser sabio que viviendo y teniendo experiencias. Saga si realmente le amas deberás de cuidar de ella el doble de lo que ya haces, no solo es tu mujer, también es nuestra diosa.-

-Así lo hare siempre y eso se los juro! Les juro a todos los presentes que cuidare de ella y que mi amor es sincero.-

Tatsumi que aún se sobaba la cabeza por el golpazo del desmayo escuchaba todo emocionado con lágrimas en sus ojos el juramento que el caballero de géminis le profería a su Diosa. Tenía que admitir que aquello se sentía sincero, y le gustase o no la chica ya no era la niña de trece años a quien antes tenía que proteger de todo y todos. El antiguo patriarca decidió que era el momento de hacerse escuchar, después de todo ya se le había bajado el coraje.

-Caballeros nuestra Diosa ha tomado una decisión y debemos aceptarla, confió en que Saga cumplirá el juramento que nos acaba de hacer porque de lo contrario la isla que en donde Poseidón envió a vacacionar a Kanon será un parque de atracciones en comparación a lo que le esperaría.-

Después se dio la vuelta y se dirigió tranquilamente a Saori.

-Athena no nos odies por preocuparnos por ti, todos queremos tu bien, inclusive el impulsivo de Milo. No vamos a oponernos a que seas feliz, si quieres a Saga como compañero adelante. En cuanto a ti Saga reitero las palabras de Aldebarán, ahora tienes una doble obligación, ya que si antes cuidabas solo a la Diosa, ahora deberás también cuidar de la mujer.-

-Y así lo hare su excelencia.-

-Eso espero… y ahora por el amor de los dioses quieren dejar que nuestra Diosa se ponga algo encima!-

Todos estuvieron de acuerdo y algunos con la vergüenza en sus rostros se retiraron rumbo al comedor para dejarle tiempo a la chica de vestirse. Mientras Julián aprovechaba para darle alcance a la amazona del rayo blanco.

-Lo ves Gabrielle, en realidad soy un Dios bastante tolerante y moderno, ves como apoyo este tipo de cosas inclusive en mi propia casa.-

-Si bueno… la verdad eso habla muy bien de ti Julián. Yo nunca he pensado mal de ti pese a todo.-

-En serio, que bien, sabes si quieres podría mandar a Sorrento a otra habitación y tú y yo podríamos….-

-Julián no me hice humana para meterme en tu cama a las primeras de cuento, además recuerda que fui tu guardiana de luz, por lo tanto conozco tus historias como Poseidón. Eres un mujeriego y hasta que me pruebes lo contrario no tendrás nada más allá de mi amistad incondicional.-

Le decía toda sonriente la chica mientras le plasmaba un tierno beso, al joven magnate, en su mejilla. Sorrento venia pasando al lado y había escuchado todo, la situación de su Dios era bochornosamente divertida.

-Mi emperador yo creo que esta vez necesitara algo más que su simple encanto para atrapar a su luciérnaga.-

-Mi querido Sorrento es obvio que ella está loca por mí, solo que es muy tímida para aceptarlo. Ya verás con un poco de tiempo y la tendré junto a mí gobernando la nueva Atlantis como mi emperatriz.-

Bueno sin duda Poseidón se tenía en muy alta estima, mientras todos los caballeros se dirigían al comedor Mitchelle depósito un beso en la mejilla de su novio y se dirigió al hermoso jardín que colindaba con el área del desayuno. La chica estaba bastante molesta, aunque prefería ocultarlo de la vista de su hombre para evitar contrariedades. Sin embargo, Aurora y Gabrielle sentían claramente que su hermana no estaba de buenas y fueron a darle alcance al jardín. La chica trataba de tomar aire para tratar de olvidar los comentarios que el escorpión les había dirigido a ella y a Kanon, estaba harta de recibir críticas por su relación. Aurora trataba de calmar los ánimos de la del rayo azul.

-No deberías escuchar las palabras necias de un machista, le tiene envidia a tu chico, en el fondo quisiera estar él en tu cama o en la de cualquiera de nosotras.-

-A si pues no entiendo porque en esta dimensión hacer el amor es un acto tan controversial, todos quieren hacerlo y todos critican a quienes lo hacen.-

Gabrielle estaba de acuerdo con su hermana, los seres humanos eran extraños, fascinantes, pero extraños. Milo salía un segundo acompañado por Camus quien trataba de reprimir los impulsos de su amigo.

-Milo deberías disculparte con Mitchelle, lo que ella y Kanon hagan es asunto de ellos, no tenías porque referirte así, delante de todos.-

-Oye Camus el hecho de que tú fantasees con su hermana la vidente, no te da derecho a decirme como dirigirme con esos fenómenos de colores.- Así sin más Milo en una rabieta subió su voz para que las chicas les escucharan.

-Escúchame bien luciérnaga azul, no sé qué embrujo has hecho para corromper a nuestra Diosa…-

Camus trataba de parar aquella estupidez –Milo cállate estas idiota o que?!- pero este estaba tan molesto que ignoraba totalmente las palabras de su amigo.

Kanon se asomaba por el jardín, su chica se tardaba mucho a su gusto y había visto a Milo ir en la misma dirección. Así que llego al jardín para escuchar la segunda parte de esta folclórica conversación.

-Si tú quieres ser la puta de uno de los gemelos, no tenías por qué arrastrar a Saori por el mismo camino que tu!-

Mitchelle estaba que no se la creía y Aurora no dejaba de ver a Camus en señal de vergüenza por tener semejantes amistades. Gabrielle trato de mediar ante lo evidente.

-Milo mi hermana no es nada de lo que has dicho deberías disculparte antes de que ella te de tu merecido por idiota.-

-Yo ante esta golfa no pienso…-

Y ya no pudo terminar su frase el escorpión ya que Kanon le envió una Galaxian Explosion que lo hicieron volar estrellándolo contra el muro. El escorpión a penas y podía levantarse del dolor y todos los que estaban desayunando interrumpieron su desayuno para ver que ocurría.

-Vaya Kanon parece que no eres tan fuerte como Saga, ya vez que sigo aquí.- Le decía todo adolorido Milo. Saga estaba detrás y había sido testigo de todo, el hecho de que menospreciaran la fuerza de su hermano le encendió el alma al gemelo mayor, más porque él sabía por qué Milo seguía con vida después del ataque de Kanon.

-Eso es porque no lanzo más que un diez por ciento del ataque, mi hermano no quiso matarte Milo, pero yo que tu dejaba de subestimar la fuerza de un caballero de géminis y si vuelves a decir lo que sea en contra de Saori o de mi cuñada te advierto que yo si te matare.

Mitchelle corrió hacia Kanon, mientras que Aurora se dirigió hacia Camus y le expreso su sentir.

-Es una lástima caballero de los hielos, tu amigo no es digno de llamarse caballero y si tú piensas lo mismo de mi hermana y de Saori…-

-Yo no soy Milo, Aurora, y aunque no fui yo quien dijo semejantes estupideces, te pido una disculpa Mitchelle y quiero hacerte saber que no comparto en ningún momento las ideas del caballero de escorpión.

Mitchelle solo quería una cosa salir de ahí y encerrarse en algún sitio en donde nadie la viera, sentía ganas de llorar, de nuevo vivía otra emoción desconocida de esta dimensión. Se sentía herida y profundamente ofendida. Kanon se dio cuenta y se la llevo de ahí de inmediato. Ángela y Shaka miraron con mucha tristeza el incidente entre escorpión y la pareja, aunque Milo no se lo mereciera Ángela no quería dejarlo en ese estado físico tan deplorable.

-Ven escorpión, no te voy a dejar en ese estado, aunque creo que tus palabras han dejado en peor estado al espíritu de mi hermana.- Acercando sus manos Ángela envió luz verde que curo de inmediato las heridas del escorpión, por muy testarudo que pudiese ser Milo, entendió de inmediato lo cruel y asqueroso de su comportamiento, aunque ya no podía disculparse, Mitchelle y Kanon ya se habían ido.

Mientras tanto tres chicas y un muy hermoso caballero llegaban a la puerta de un lugar que emitía una cosmos energía más allá de lo sublime. June se adelanta y colocándose en la entrada del sitio como toda buena guía turística les da una sorprendente bienvenida.

-Bienvenidos a las aguas que traen la vida eterna, caballeros de Athena, mi señor Hermes les esperaba con impaciencia.-