¡Hola a todas las personas! ¿Qué tal estáis? Hoy os traigo el capítulo un día antes ya que si no me va a ser realmente difícil actualizar el domingo (las clases se han vuelto un poco pesadas y los exámenes ya no son un juego) así que como yo soy consciente de que esperar siete días para ver el que va a pasar me parece exagerado… Pues no quería dejaros sin el capítulo semanal (¡qué hay que ver lo aburrido que es!) pero no os preocupéis, de verdad que yo no os pienso dejar sin vuestro capítulo. Y como lo más importante es esto y lo próximo, ya sabéis que estoy muy contenta por todos vuestros reviews incluso, me habéis dejado boquiabierta cuando ayer vi que había llegado a los cien comentarios. ¡Guau chicas! No sé, no sé qué he de hacer o decir, me es extraño, en mi primer fic no había llegado a los cuarenta y cinco y ahora, de pronto ¡cien! ¡Jajá! Estoy muy contenta que eso quede bien claro, es solo que nunca me había esperado llegar a los cien comentarios, en cierta parte, me sigo considerando novata no llevo más de dos fics y un One-shot así que no me puedo considerar más allá de novata. ¡Un millón de gracias a todas las personas que me ayudáis a seguir adelante con esta gran afición, (que sin duda para mí, es muy gratificante, te ayuda a sacar de una manera u otra tus sentimientos más escondidos) mil gracias, de verdad!
Ya os voy a dejar con el capítulo, que me enrollo más que una persiana. Los personajes de Naruto no me pertenecen. ¡Gracias!

~Dos meses~

~Capítulo 21: Cuatro cartas.

Hacía dos semanas que llevaba contando su sentencia final, su muerte, su adiós, ¿cuán de duro puede llegar a ser el saber que te vas para siempre? ¿Cómo se supone que debes vivir? Como ella lo hacía no, se estaba dejando al azar, obligándose a verse morir a sufrir. Le quería. Y eso nadie podía quitárselo de la mente Shikamaru era mucho más que un simple amor, no era ese tipo de amor que se demuestra con un "Te amo" ella sería capaz de desaparecer si él se lo pedía, ella era él, su vida era la suya. Todo había sido demasiado extraño, fueron creciendo y a la misma vez, cambiando, cambiando en todos los aspectos, ella se volvió dependiente de él, su fuerza, su ternura, su amor hacia ella. Todo se marchitó al entrar en aquel infierno, un infierno que para algunos era una tontería, no obstante, ella perdió todo lo que un día amó y creyó ser lo más en su vida, su punto alto.

"Mentira" ahora intentaba convencerse de que ella había sido idiota al haber intentado creer que todo lo que sentía era amor, ¿y si nunca lo fue? Quizás solo fuese una pequeña gran coraza que ella había sido capar de crearse, él la protegía y la sacaba de cualquier mal. Esa era la respuesta, si él se sentía desnuda, vacía y sola, extraña de estar en un mundo en el que nadie la comprendería como él solo supo, solo él.

Sentía que las dosis que Sakura le estaba proporcionando ya no hacían su función, esperaba cinco horas para ir corriendo a verla, tenía que inyectarse de nuevo la morfina para "sentirse" mejor, ilusa. Esas cinco horas se le hacían interminables, lejanas, ya nada llegaba a la hora que debía llegar, ¿estaba volviéndose adicta a la droga, tal y como Sakura le había advertido? "¡Eres idiota, ¿verdad?! Yo no me voy a volver adicta a esa droga de pacotilla… Yo soy mucho más fuerte que todas esas sustancias…" A lo mejor volvía a estar equivocada. Gritó. Su mundo se le estaba desmoronando delante suya, ahora mismo se sentía como una drogadicta, ¿y si los demás se enteraban de todo lo que estaba haciendo? Lo mismo se revelarían en su contra para insultarla y aprovechar para sacar todo el odio que hacia ella tenía. "¿Qué digo?" No se entendía, todo estaba siendo demasiado relevante, demasiado.

—¿Sabes, mamá? Creo que no nos vamos a ver dentro de muchos años, simplemente creo que no estaremos en el mismo cielo, o lo mismo soy yo… Que me iré al infierno. ¡Mamá, no puedo! Todo es demasiado, todo esto me supera con creces, no sé controlar mi mundo, mi vida, ¿esto está escrito en mi hoja del sufrimiento? El ver como todo se va de las manos sin que tú puedas hacer nada, ¡mamá, contesta! —Habló consigo misma mientras seguí aferrada al filo de la cama, últimamente era así como podía estar, cuando el dolor empezaba ella se sentaba tiesa en el filo de la cama y con sus manos, apretaba con fuerza el mismo. Era demasiado en la gran mayoría de los días— No puedo más… —Se susurró mientras salía de la habitación lo más rápido posible.

Notó que algo pujaba por salir, ¿tenía ganas de vomitar? Sí, pero le extrañaba el saber que iba a vomitar no es que fuese nada del otro mundo, sin embargo ella no solía vomitar mucho, se cuidaba y pocas eran las veces que por alguna infección gástrica tenía que haber expulsado todo lo que había comido –muchas veces se alegraba de ello- aunque ahora mismo no era el caso.

Como pudo, llegó al baño lo más rápido posible, era cierto, tenía ganas de vomitar y según podía llegar a recordar ella, el vómito no era color sangre. Sangre, había comenzado aquella fase en la que Sakura le explicaba que en el momento de vomitar sangre ella llegaría a un nivel precario un escalón más bajo que el de crítico y después de crítico la muerte. Su corazón empezó a bombear con una fuerza sobrenatural Sakura habló de eso avisando de que llegaría sobre la quinta semana, avisando de que el nivel crítico llegaría en no más de dos semanas "¿Y si se iba mucho antes de lo que ninguno otro se imaginaba?" Empezó a llorar con todas sus fuerzas, rogando por la poca piedad que en este momento se pudiese tener. Ahora sus dudas se había incrementado el doble, ahora todo lo que en su momento puedo llegar a pensar estaba perdido, había perdido una primera batalla aunque aún le quedaban unas cuantas por hacer.

Se limpió la cara y se miró a sí misma en el espejo "Estás horrible, maldita enferma… Amarga, ¡maldita inútil! ¡Muere, muere, muere! ¡Deja de sufrir!" Se gritaba mientras pegaba golpes contra el espejo sus fuerzas había flaqueado el doble, todo estaba invertido, ya nada valía la pena querer superarse a sí misma, tener un gran cuerpo, pensar que se es mejor que los demás.

"—¡Maldita sea, Ino! Solo te preocupas de ti, ¡sólo de ti! A los demás nos pueden dar mil golpes, ¡Temari era mejor con diferencia!" Se mordió el labio inferior al recordar aquellas palabras provenientes de él, ¿y si de verdad había dicho lo que creía y pensaba en ese momento? Muchas veces dicen que solemos gritar lo que pensamos cuando estamos en caliente, sin pensar en las consecuencias, no, en definitiva, él nunca diría una cosa así para hacerle daño. Sin embargo ella había participado muy bien en la despedida de los dos una gran despedida, cariñosa y llena de amor, ¡se notaba que estaban pasando por un gran momento! Dichosa sea la persona que creyese lo contrario.

De su labio se derramaba un pequeño hilo de sangre, cualquier roce mal dado sería una buena escusa para poder salir un gran moratón duradero, ¡tenía demasiados ya! Sakura avisó de eso también, dijo que las venas se irían debilitando a causa del veneno –desconocido y del cual no hay cura en Konoha- y hará que cualquier golpe por milésimo que fuese, creciese sin parar.

El sonido de la puerta la despertó de sus pensamientos, se dirigió hasta ella para abrir y dejar pasar a la persona tan amable que había venido a visitarla, ¿dinero, compras a domicilio… No quieres probar una pequeña porción de nuestro pastel, querida? Su respuesta, no.

—Vaaya, veo que las cosas están yendo bien… —Escuchó hablar a su amiga que la miraba cansada

—Cállate, ¿quieres? No tengo ganas de escuchar a nadie y mucho menos que me venga con ironías… —Habló sin esperar nada a cambio, estaba arisca con todo el mundo, no quería que nadie la viese en ese estado tan horrible y lo peor para ella era saber que su padre la estaba viendo todos los días, sus peleas con él.

—Sí, en definitiva, está yendo todo muy bien… Te voy a preguntar algo ¿a qué te has vuelto adicta a la morfina? —Le preguntó con la máxima compresión posible, Ino no estaba como para sentirse acorralada, odiaba en esos momentos sentir que alguien tocaba algo de lo más profundo de su corazón, estaba aterrorizada y de ello no había que ser muy lista como para darse cuenta, Ino tenía mucho miedo a morir tan pronto y dejar a Shikamaru a las manos de Temari, pero es cabezota.

—No —Contestó en rotundo, nunca sería capaz de decirle a nadie que necesitaba más que nunca la morfina, ¡jamás! Aunque tenía claro que Sakura había planeado algo para hacerla hablar y decir así la verdad.

—¡Genial! Y supongo que al estar llevando todas las horas tan bien, sin necesidad de adelantarte una ¡te podré una de más! ¿Qué te parece?

Una de más serían seis horas en vez de cinco que significaría tener que aguantar más tiempo el dolor que le impedía poder caminar en la gran mayoría de veces, ¿eso estaba planeando su amiga? No entendía nada de lo que estaba pasando ahora mismo por la cabeza de esta, pero estaba muy segura de que nada bueno, que la estaba poniendo a prueba, ¿y sí…? Sonrió maléficamente, había pillado a Sakura.

—Creo que una hora no sería suficiente como tapar las pruebas que hay en tu despacho, tú eres la que te ofreciste a darme la ayuda que te pedí… Te han pillado, ¿verdad? ¿Quién? ¡Jajá! No me creo, Sakura, que una persona tan buena como tú haya sido capaz de caer en la trampa del gato, ¿Tsunade? —Empezó a hablar sin pensar en el daño que le podría estar causando a su amiga, ¿y si no era nada de eso? Quizás se estaba equivocando y se estaba dejando guiar por el dolor, quería estar sola.

—No es nada de eso, gracias. Sólo quería saber si eras capaz de decirme la verdad, ¡es que no te das cuenta de que te has vuelto una drogata! —Le gritó mientras tiraba la bolsa que llevaba en su mano derecha— ¡No te das cuenta de lo equivocada que estás! ¡Te mueres y tú sólo te preocupas de lo mal que lo pueda llegar a pasar Shikamaru cuando se case con Temari! ¡Eres inútil, estás enferma, estás drogada hasta las trancas, Ino! —Le gritó a todo pecho.

—¡Cállate! —Le rogaba subiendo su tono de voz, debía de quedar mucho más alta que ella.

—¡No me da la gana, Ino! Sabes de sobra que estás enferma y ahora mismo me acabas de demostrar que no solo te está afectando físicamente, ¡sino que también estás mal de la cabeza! —Le gritó mientras que con tal velocidad se tapa la boca si mal no recordaba ella le había pedido o más bien, rogado –cosa que últimamente hacía mucho, rogar- que no la llamase loca por toda su decisión, había elegido morir y sólo quería pasar su últimos días como si nada de eso fuese a pasar. Lo había roto.

—¡Vete! —Le gritó con fuerza— ¡Sí! ¡Estoy loca, ¿sabes?! Es muy normal cuando a alguien le envenenan y sufre todos los días el dolor de no poder ni moverse con normalidad, cuando uno siente que todo lo que una vez tuvo se desmorona, ¡es normal! Pero perdona si no sé cómo he de actuar cuando alguien se vuelve loco, ¿sabes? Soy primeriza, quizás conozcas a alguien que sepa enseñarme a cómo poder guardar esta locura que lentamente me mata… ¿Qué tal un psiquiátrico? Allí puede que esté con gente de mi "tipo" no sé, tú sabrás, eres la médica… —Habló mientras soltaba sus lágrimas sin parar. Sakura había dado en la llaga, una llaga que le estaba causando muchísimo daño y que era irremediable, no había cura— Me muero… Quédate con eso… —Susurró mientras subía las escaleras— Vete… Gracias por todo, Sakura, has conseguido quitarme el dolor que me causa el veneno mas has conseguido hacerme un agujero en el corazón… Me quedan seis semanas de vida y ya estoy muerta… —Habló mientras se escondía en su cuarto.

Estaba muerta de verdad.

~*****~

Dos eran el número de semanas que había pasado sin verla, sin poder disculparse por aquellas palabras que de su boca salieron sin su permiso, ¿el porqué? No tenía ni idea de nada, sentía que cuanto más quería aclarar sus sentimientos, peor le salía todo lo que pensaba, ¿de verdad estaba siendo franco consigo mismo? A veces, muchas veces lo ponía en duda. Si él creía amarla ¿porqué no derrotaba todo aquel miedo que tenía hacia Ino y le decía que la quería y que a partir de ahora todo iba a ir bien entre ellos dos? Porque no, esa era la respuesta que pronto asaltaba a su mente. No se atrevía y tenía mucho miedo de que Ino le fuese a decir que no, al fin y al cabo ella estaba en todo su derecho de negarse a hacerle feliz, él ya había cooperado suficiente a que ella empezase a odiarle con todas sus fuerzas. "Quizás sea mejor" me intentaba convencer "O quizás, no" saltaba de pronto su conciencia, era ahí cuando empezaba una gran pelea con ella que sí, que no, nunca había acuerdo entre ellos dos. Conciencia anhelaba escuchar los gritos y la voz de Ino, dos semanas sin hacer nada de eso, ¿cómo se suponía que lo llevaba?

Empezó a caminar con cierta pereza y miedo, un miedo que desde que llegó del torneo se había ido intensificando y más aún cuando resultaba que Ino sabía lo que en un momento de delirio él había pensado sobre ella. Estaba muy confuso con todo el tema de Temari también, se sentía como si hubiese sido un juguete que estaba a su merced como si algo se hubiese limitado a hacer, un objetivo… ¿Y si lo que Temari quería era conseguir alguna cosa del equipo, alguna reliquia? No, era imposible nadie llevó nada de extremo valor. "Ino, idiota, Ino"

—¿Ino? —Se preguntó mientras se paraba en frente de la tumba de su antiguo sensei— ¿Qué le pasa a Ino? ¡Joder, ¿qué está pasando con ella?! No entiendo nada, Asuma… ¿Qué pasa con Ino…? —Preguntó sin quitar la vista de encima de la tumba de su sensei— Sé que todo su mundo se ha desmoronado pero no creo que fuese plan como para cambiar tan radicalmente ¿cierto? ¡No sé, Asuma! —Se dijo así mismo, ¿y si resultaba que Temari había planeado algo? No, ¡no estaba entendiendo nada! Ahora mismo tenía cosas en mente, tenía ideas en mente como para pensar que algo malo le estaba pasando a Ino, sin embargo no llegaba a kit de la cuestión. Ingresada el día antes del torneo por un golpe; un corte que ocupa medio brazo, justo cuando ella va al baño con Ino; intentan violar a Ino; le lleva la contraria… —No puedo entender nada, todo está muy confuso… O quizás sea yo que no sé qué diantres me está pasando, puede que fuese mi culpa todo y no sea capaz de darme cuenta. Estoy en una batalla que no puedo superar, está todo muy difícil…

—No del todo, Shikamaru. —Escuchó que alguien le llamaba— Los tres éramos un equipo y ahora mismo todo se está rompiendo por alguna cuesti…

—¿Sabes cuál es, Chouji? —Le interrumpió, si había algo con certeza eso era que Chouji sabía todo lo que se cocía en el equipo, por muy difícil que pudiese ser de digerir, él lo sabría— ¡¿Lo sabes, Chouji?! —Le rogó, estaba al cien por cien de que él sabía algo, ¡no dudaba en absoluto de ello!

—Sé algo, amigo, sé algo… Pero no puedo decirlo por una promesa hacia esa persona… —Habló intentando reprimir las lágrimas "Chouji, Ino se nos irá dentro de dos meses. ¡Me siento tan mal! No puedo hacer nada para que ella deje de pensar en él y siga su vida hacia delante, ¡qué hay más!" se chivó a Sakura de lo de Ino y ya no podía chivarse a nadie más por mucho dolor que le causase. Había elegido morir y no se podía hacer nada para que Ino cambiase de actitud ante su "enfermedad" al fin y al cabo estaba enferma— Espero que me perdones. —Acabó mientras se dirigía a su casa cabizbajo "Últimamente el día está muy apagado" pensó para sí mismo, ¿sería por ella?— ¡Oh! Shikamaru, no intentes hacerte una coraza ante Ino, puede que te arrepientas… Hasta mañana —Se despidió dejando a un Shikamaru extrañado, liado, absurdo. "Date cuenta, amigo" se decía a sí mismo "Date cuenta"

~*****~

No recordaba cuántas habían sido las horas de lágrimas que atrás había dejado sin duda alguna, un par de horas si que habían sido. Y su padre seguía manteniéndose al margen de todo aquello pensando que lo único que tenía su hija era un simple y mero mal de amores. ¡Pobre, iluso! Nadie es demasiado fuerte como para poder superar una muerte tan cruel y más cuando la que está en esa situación es tu propia hija, sangre de tú sangre ¿él era merecedor de tener que sufrir todo lo que ella había elegido? No, claro estaba, sin embargo ya no se podía hacer nada para sacarla de aquella tontería que Sakura le había comentado que había hecho. Nadie.

—Si tan solo me quedan seis semanas, supuestamente, tendré que despedirme de todas aquellas personas que no sepan nada de este asunto. —Se dijo mientras se miraba al espejo y veía lo desmejorada que había empezado a estar, ¿sinceramente, su padre no se estaba dando cuenta de eso? ¿O es que no quería darse? No entendía el cómo la podía dejar muriéndose ante sus ojos y no hacer nada, volvió a preguntarse si de veras su padre no se estaba dando cuenta de la pérdida de su hija.

Se dirigió al escritorio y cogió unos folios, en tinta y en papel iban a estar escritas sus despedidas, solo cuatro despedidas.
"Perdona, papá; Siento que hayas tenido que sufrir esto, Chouji; Las locas muchas veces tenemos razón, Sakura; ¿Porqué el destino se empeñó en separarnos?" Así empezó las cartas, dando a entender que quizás este papel escrito con una letra nerviosa y poco puntual sería la prueba de eso sería la última cosa que de Ino Yamanaka pudieran recibir.

~CONTINUARÁ~

~Notas adicionales~

~Eiko Hiwatari: ¡Hola! ¿Qué tal estás? ¡Jajá! Pues por el momento no se sabe nada de ninguna cura y parece muy difícil de que pueda haber alguna… No quiero decir absolutamente nada. ¡Jajá!
Me alegra muchísimo de que te haya gustado el capítulo, de verdad que sí que me ha gustado eso. ¡Mil gracias por tu review! Un beso muy fuerte.

~ferny: ¡Hola! ¿Qué tal? ¡Jajajaja! Mala, muy mala por lo que parece, ¡jajaja! He de reconocer que siento un poco de compasión por Ino. Pero tranquila, ¡jajá! No puedo decir mucho pero hoy estoy feliz y supongo que podré soltar un poquillo la lengua, ¡jajaja! Shikamaru sufrirá (¡jajá! ¿Qué os creíais que os iba a chivar algo súper crucial? Noo, ¡jajá!)
¡Mil gracias por dejarme tu comentario y por hacerme reír! Un besazo

~Kotorii-Chan: ¡Hola! ¿Cómo estás? ¡Llevaba tiempo sin saber de ti, ¿no?! ¡Jajajaja! No me hagas mucho caso, estoy algo perdida y puede que me haya equivocado. ¡Jajá! No, tranquila, no pararemos hasta que dominen el mundo.
¡Muchísimas gracias por tu apoyo y por tu review! De verdad que me han hecho sonreír. ¡Gracias! Un besito… ¡No diré nada! ¡Jajá!

~pilar: ¡Hola, pilar! ¿Qué tal? ¡Jajajajaja! ¿En serio, tan cruel os parezco? ¡Jajá! Es que me hace mucha gracia eso de "No seas tan malita" ¡jajá! Ya me tienen dicho que soy muy dramática… No puedo hacerle nada, me gusta ver sufrir un "poquito" al personaje para que luego acabe bien o mal, según me pille. ¡Jajá! Yo ya tengo pensado cómo acabará, pero sabéis que no suelto prenda así que habrá que esperar. ¡Jajá!
Sí, intento que os metáis en la piel de Ino y que podáis ver cómo lo pasa y cómo sufre cada día más el saber que se está muriendo y que por cabezona no quiere hacer nada… ¡Y ya me callo! ¡Jajá!
¡Mil gracias por tu review! Me hace muy feliz saber de ti, ¡un beso muy fuerte!

~Ellie-Kino: ¡Jajá! ¡Hola! ¿Qué tal estás? ¡Muchas gracias por tu review! Y al contrario, no me aburres en absoluto, me encanta leer y cuando veo un review largo es como que me emociono mucho (no significa que con los pequeños no lo haga, ¡jajá!)
¡Tengo que admitir que no sé por dónde comenzar! Me es extraño, estoy "por aquí" "no por aquí" ¡jajá! Estoy bastante perdida… ¡Jajá!
Primero, ¡muchas gracias por las clases de medicina que resumidamente me han hecho aprender algo! De verdad, no miento, me han ayudado a saber algo más quizás gracias a ti pongo algo de eso… Aunque no pondré muchos términos médicos (creo, ¡jajá!) ¡Pero gracias de nuevo!
Luego, ¡jajá! ¿No quieres que sea Shikaino? ¡Oh! ¡Jajá! Tranquila, siempre hay algún porqué de porqué Shikamaru se comportó así y además, ya se ve que no está del todo seguro de su comportamiento y que está algo arrepentido (aún así poco, ¿cierto? ¡Jajá!) Pero tranquilidad, siempre hago algo para que sea… ¿Repentino? ¿Inesperado? No sé, poned el adjetivo que queráis, yo solo quiero que el final sea algo inesperado (adjetivo puesto por mí, ¡jajá!)
¡Que no, chica! Que me encantan tus comentarios y según he entendido (he de decir que hoy llevo la cabeza en otro lado, lo exámenes…) te identificas con los sentimientos, ¿no? ¡Jajá! Perdona si parezco algo tonta si me equivoco, suelo decir demasiadas tonterías en un mismo día, ¡jajá!
¡Mil gracias por todo, de verdad! Un besazo muy fuerte.

¡Y mil gracias a todas las personas que se pasan a leer mi fic! Ya sabéis que me encantaría saber vuestra opinión para saber porqué camino voy. ¡Gracias!

He de decir que hoy no me siento del todo cómoda por el capítulo de hoy… Siento que hoy os he decepcionado, si por alguna razón fuera así os pido mil perdones por todo.

¡Gracias y un beso muy fuerte!