Un Hogar, una Familia
POV Nessie
Mama y Alice estuvieron conmigo toda la mañana.
Alice me pidió perdón por lo ocurrido el día anterior. No tenia nada que perdonarle. Mi cabeza se había imaginado cosas sin sentido; tenia una imaginación muy desarrollada.
Como seguía pidiéndome disculpas incluso de rodillas, tuve que perdonarla y dejar que me combinara mi guardarropa de la semana y el de ese día, así como planearme una fiesta de cumpleaños.
Le di permiso de hacer una fiesta como ella quisiera. Mama me advirtió que me iba a arrepentir, pero lo deje correr, siempre me han gustado las fiestas, a diferencia de mama.
Alice se marcho emocionada, murmurando todo lo que tenia que hacer en tan poco tiempo.
Le pedí a Bella varias recetas de cocina y juntas vimos el canal de comida. Necesitaba distraerme, así como nuevas formas de alimentar al barril sin fondo de mi marido.
-Hueles eso?
-Si! Jacob esta cerca! - di aplausitos emocinada y salte del sillón de la sala.
-Yo me refería a los filetes que estan en el horno, pero si Jake esta cerca.
Corrí a la puerta principal y no era Jacob quien entro. Era Embry. Jadee del susto y retrocedí.
-No, no. Tranquila -levanto las manos con las palmas hacia mi-. Vengo a disculparme.
Lo mire con sospecha.
Jacob entro detrás de el y se encamino a mi lado.
-Jake me contó... Te ofrezco una disculpa. Nunca fue mi intención asustarte de ese modo, a tal grado que pensaras que te iba a matar -hablo de prisa y las palabras se atropellaban-. Para mi, Jacob es mi hermano y cuando vi como sufría por ti... En verdad lo siento. Me perdonas?
Yo también me odiaría y de hecho si me odie, por haber hecho sufrir a Jacob de esa manera.
-No tienes por que hacerlo - susurro Jake, mientras sus brazos se enroscaban mas en mi cintura.
No tenia por que perdonarlo, pero quería olvidarme de aquel mes y medio que pase alejada de Jake y para hacerlo, las cosas tenían que ser igual que antes. Para olvidar todo, tenia que perdonar a Embry, por haberme asustado aquella mañana cuando regrese, así como en la playa y el estacionamiento.
Asentí levemente y me sonrió con la misma calidez de antes. Ahí estaba mi amigo de nuevo.
-Primero que nada... Felicidades! Se casaron como todos unos rebeldes.
Mire a Jake y el también sonreía.
-Gracias! - respondí repentinamente emocionada.
-Hola chicos! -entro seth con una gran sonrisa, seguido de Quil-. Venimos a ayudar a Nessie a despedazar a Embry.
-Lo siento, me pidió disculpas y acepte.
-Es una lastima - musito Quil "desepcionado".
Los lobos saludaron a mi mama de beso y abrazo.
Después de los saludos y bromas sobre la prolongada virginidad de Jacob, estuvo lista la comida que había preparado con ayuda de Bella.
-Quieren comer aquí chicos? - pregunte inocentemente.
-Nooooo! Que hiciste? -grito Jacob y se acerco a mi-. Una vez que los invitas, no se irán nunca o entraran como si fuera su casa- según el lo dijo en voz baja.
-Jacob! -lo reprendí y mire a los chicos avergonzada-. Si sabrán cuando irse, verdad?
-Claro.
-Si.
-Seguro.
Respondieron no muy convencidos.
No te preocupes, siempre podemos correrlos con esto - le dije a Jacob con mi don y lo bese muy inapropiadamente.
-Consigan un cuarto! - murmuro Seth con asco.
-Si no les gusta, váyanse - mascullo Jake entre beso y beso pegándome a la pared.
-Su mama esta aquí, no seas puerco - comento Embry.
-Gracias - escuche a mama y el calor se evaporo.
Me aleje de Jake.
-Lávense las manos y espérenme en el comedor - ordene con autoridad, como había visto a Emily cientos de veces.
En la comida con los lobos... me sentí extraña. Una sensación de calor en mi corazón se fue expandiendo a todo mi cuerpo, hasta llegarme a los huesos.
Tome a Jake de la mano y me sonrió. Nuestra casa se había convertido en un hogar, teníamos una gran familia.
Esa noche fuimos a La Push y los chicos continuaron burlandose del largo cabello de Jacob.
-Cuando se transforma, parece un perro lanudo! - se burlo Quil.
-A mi me gusta su cabello largo - murmure con una sonrisa boba.
-Eso es por que lo ves con amor - replico Embry.
-Aauuuh - aullo Seth cuando Jacob me beso.
-Ya maduren - exclamo mi marido sin soltar mi mano.
Nos despedimos de ellos cuando llegamos a la playa.
Me quite los zapatos de plataforma que había escogido Alice y camine descalza hasta el mar. Lo había extrañado.
El agua estaba fría y el viento despeinaba mi cabello. Mire al cielo, comenzaba a llover con suavidad.
Cerré los ojos y respire profundamente, levantando los brazos. La lluvia caía suave y constantemente sobre mi rostro y avance un paso mas hacia el mar.
La lluvia arrecio y me meti mas al algua hasta que me llego a las rodillas.
Suspire dejando ir todos los malos recuerdos; el agua se llevaría los rescoldos del dolor y las mentiras.
Baje los brazos y abrí los ojos. Le sonreí al cielo dándole gracias por todo lo que tenia en esta vida.
Me quite la blusa de tirantes color naranja y los shorts beige y los aventé a la arena; continue caminando hasta que me sumergí por completo en el océano color tinta.
