Summary:

Por que siempre nos hemos preguntado ¿Dónde quedo el Amor?... Jacob dejo todo por verla feliz, sin siquiera voltear atrás, aun sabiendo que una parte de el nunca se recuperaria si la abandonaba, pero las cuerdas del destino han sido marcadas por hilos irrompibles de acero y estos reclaman su poderio, sera posible que despues de tanto sufrir exista la esperanza de recuperar un corazon cansado de buscar el amor…

La mayoria de los personajes pertenecen a la maravillosa Meyer, yo solo me di el lujo de tomarlos prestados para esta histora que rondo un dia por mis locos sueños.


Capitulo 21- No puede ser

-Idiota- grite enardecida haciéndolo a un lado- como se te ocurre dejar la puerta abierta Jacob tu hijo entro y mi familia nos pillo ¿acaso estás loco?

-Tranquila mi amor no nos vieron bueno no me vieron ya que me ahogabas entre tus oprimidas piernas y el montón de cobijas.

Sus palabras me dejaron idiotizada. En serio que lo quería matar por la vergüenza que me había hecho pasar.

-Idiota- volvía a gritarle tratando de ponerme en pie.

Sus manos sostuvieron mi cintura y con un movimiento brusco me atrajo a su cuerpo déjame bajo su cuerpo.

-Un poco de adrenalina ayuda mucho a que te vengas ¿lo sabías?

Abrí mis ojos como platos y no pude evitar sonrojarme.

Las risas se hicieron presentes de parte de los dos al mismo tiempo que un portazo se escuchó en el piso de abajo.

-UPS creo que nos han dejado solos- susurro besando mi cuello.

-Eres insaciable.

-Mi necesidad por ti me hace cometer locuras aparte quiero utilizar mis extremidades de una buena manera antes de que tu padre me las arranque para colgarlas en un trofeo.

-Idiota

-Soy tu idiota.

-Y de nadie más- finalice uniendo nuestros labios.

Me posicione arriba de él en horcadas mientras él se sentaba en el filo de la cama.

Podía sentir la dureza de su miembro rozar peligrosamente mi centro que seguía palpitando por el orgasmo que lo acababa de invadir segundos atrás.

Me deshice de esa estorbosa camisa a la cual ya tenía en la mira desde que lo visualice con ella y la rompí en dos pedazos mientras me dedicaba a dejar algunos besos en su cuello.

-Hazme el amor antes de que te arranquen eso que tanto me gusta-le susurre en el oído haciendo que los dos riéramos por mi tonta broma. De algo estaba segura si alguien se atrevía a tocarle mi vicio a Jacob se las vería con una semi vampira que se ha vuelto adicta a esa extremidad que ya estaba en libertad rozando a capela sin piedad.

Esta vez Jacob se aseguró que no fuera mi ansiedad la que me hiciera actuar como anoche en la que sin cautela deje que me penetrara.

Entro en mi cuerpo lentamente logrando que cada terminación nerviosa de mi cuerpo se activara de tal manera que no pude evitar gemir de placer al sentir la invasión anhelada de su miembro.

…..

-¿Estas lista? Nuestras visitas han regresado- me dijo Jacob que se notaba desesperado mientras se amarraba las agujetas.

Yo por mi parte seguía tratando de acomodar mi rebelde cabello rojizo con un broche que encontré en el monto de accesorios que me había dejado mi tía Alice.

Hacía ya algunas horas que mi familia había abandonado la casa con todos junto a ellas. Varias horas en las que Jacob y yo nos habíamos disfrutado de todos los modos que uno se pueda imaginar.

Debía admitir que mis piernas se sentían desfallecer con cada paso que daba pero no me arrepentía de un solo round que habíamos tenido.

Es más me atrevía a decir que cada vez que terminábamos necesitábamos más…éramos insaciables.

Revise mi vestimenta una vez más. Me había puesto un mallín blanco con un abrigo azul aqua. No me puse ningún accesorio más que el broche de piedras blancas que contrastaba con mi pelo rojizo.

Un maquillaje ligero cubría mi rostro. Una capa de rímel y alguna sombra en mis parpados.

Gire mi cuerpo para analizar a Jacob y no pude evitar darme cuenta que sin pensarlo nos habíamos combinado. Un pantalón de mezclilla azul claro y una sudadera deportiva blanca. Se veía hermoso... el blanco resaltaba su tono moreno haciéndolo más llamativo antes mis ojos.

Me acerque a su lado y me senté a horcadas en su piernas.

-¿Y si nos tomamos cinco minutos más?- le dije con ojos de cordero a medio morir.

-Muy atractiva la propuesta pero…- se vio interrumpido por la entrada salvaje de mi tía Alice al mismo tiempo que Jacob apuntaba hacia la puerta.

¿Cómo era posible que el la escuchara antes que yo?

-BASTA SEXOSOS-grito eufórica- ya estuvo bueno de su descontrol con los deseos carnales necesitan atender otras prioridades- levanto uno de sus dedos apuntando a Jacob de una manera amenazadora- tus hijos preguntan por ti- después me apunto a mí- y tus padres NO quiero ni repetir lo que me mandaron a decirte así que si no bajan en 1 minuto les prometo que se las verán con migo- finalizo rabiosa desapareciendo por el umbral de la puerta.

-Fiu sí que es peligrosa la enana- dijo sorprendido Jacob mientras me bajaba de su cuerpo.

-Ni te imaginas- le conteste recordando las múltiples amenazas que Alice podía cumplir si se proponía algún método nuevo de tortura de la moda.

Caminamos con nuestras manos unidas hacia la puerta de la habitación no sin antes regalarnos un gran beso apasionado en el que me dejo anonadada.

¿Cómo era posible amarlo de esta manera? No entendía como todo lo que sentía por el podría tener espacio en mi diminuto cuerpo. Ya que la inmensidad de mi amor era tan grande que ni el universo entero sería capaz de guardar tanto sentimiento.

-Tranquila mi amor yo estaré a tu lado siempre sin importar lo que tus padres traten de hacer- me susurro Jacob justo cuando bajamos el primer escalón.

No pude contestarle ya que ni yo misma sabía que estaba nerviosa hasta que el me hablo.

Seguimos bajando pero fue ahí en ese momento en el que no quise dejar de verlo, ya no importaba caerme, tropezar o hacer el ridículo delante de él. Algo me decía que Jacob seria mi salvador.

-Papi- el grito de uno de los pequeños me saco de mi transe y sin saberlo se agacho al mismo tiempo que lo hizo mi acompañante.

Me di cuenta como la pequeña Sarah se colgaba del cuello de Jacob seguida por Will.

Me enterneció ver como lo llenaban de besos en todo su rostro y este se los regresaba coordinando sus movimientos para alternar su amor por ellos.

De pronto y sin darme cuenta los dos pequeñines que se arrojaron a su padre lo hicieron contra mí.

No fue la fuerza la que me hizo caer de espalda si no que la sorpresa fue la culpable.

Me vi rodeada por esos hermosos querubines que me besaban y jugaban con mi cabello de una forma demasiado preciosa.

-Hola hermosos- logre decirles con el nudo en mi garganta- ¿Quieren comer?- trate de cambiar el tema ya que las lagrimas de alegría querían salir a relucir.

-Demasiado tarde Nessie los llevamos a comer pizza y helado- fue mi tía Rose la que contesto con un deje de burla en su voz.

-Gracias Rose- dijo Jacob tomando a Sarah para ponerse en pie.

Hice lo mismo con Will y este se aferro a mi cuerpo acercando su mejilla a mi pecho.

Acurrucando su cabecita buscando calor.

Esta fue la gota que derramo el vaso ya que las lagrimas habían decidido dar su presencia con todo su esplendor.

Escondí mi rostro entre el pelito de Will pero no pude esconder el sollozo que me delato ante los demás.

Tome un respiro y junte todo el valor que se había esfumado para dar la cara.

Mis tías tenían un rostro neutral pero mi abuelita estaba distorsionada entre el enojo y la ternura algo muy distinto en ella, ya que siempre mostraba su lado maternal.

La mano de Jacob se posiciono en mi espalda en señal de apoyo y no pude evitar verlo para darle una sonrisa.

-Ness tenemos que irnos- dijo mi tía Rose con un poco de angustia en su voz.

La voltea a ver con un poco de sorpresa pero esto era algo que me esperaba, de algún modo tendría que buscar un pretexto para ir a cazar y enfrentar a mis padres sin que Jacob estuviera presente.

-¿Pero…- trato de decir Jacob pero se limito a pensar antes de concluirla- regresaran?

-Ella vive contigo eso no lo puedo evitar solo iremos a arreglar unos asuntos escolares- contesto Alice.

Jacob pareció relajarse un poco pero no estaba del todo convencido.

-No tardo amor- dije para tranquilizarlo.

-Y aquí van otra vez- torció los ojos mi abuelita. Eso si era sorprendente, en mi corta vida jamás la escuche molesta o haciendo alguna burla como en este momento. No sabía si eso era bueno o no pero no quería investigarlo ahora.

Las risillas de mis tías justo cuando Jacob se acercaba a besar mi mejilla lograron que el tono de mis mejillas llegara a su máximo esplendor.

Maldita herencia.

Sus labios se posicionaron delicadamente en mi rostro sin ningún tipo de lujuria en el.

-Te esperare despierto- susurro.

Si claro ya me imaginaba que no hiciera algo para ponerme aun más nerviosa.

Gracias Jacob Black.

Pensé con todo el sarcasmo que tenía dentro.

Me despedí de los pequeños con la promesa de no tardar ya que querían que fuéramos al parque a jugar un poco.

Salí sin voltear atrás ya que algo me decía que si lo hacía no lograría salir de ahí.

Al entrar al carro el silencio se volvió abrumador y mi corazón empezó a palpitar con frenesí.

Pasaron algunos kilómetros antes de que el automóvil frenara sin aviso alguno haciendo que mi rostro se estampara contra el asiento del copiloto.

-Cuenta- grito Alice quien era la que iba tras el volante. Aun atontada voltea a verla con la incógnita en mi rostro- No te hagas la inocente Renesmee Carlie Cullen cuéntanos como fue.

Listo.

Una bombita se prendió arriba de mi cabeza dándome la pista de cuál era la acusación de mi tía.

Estaba loca…claro eso ya lo sabía pero ¿Por qué me pregunta eso? Algo muy íntimo se debe guardar para la pareja.

-Mira muchachita quiero que sea la última vez que te dejes exhibir en público-grito mi abuelita exaltada moviendo su cuerpo desde el asiento del copiloto para apuntarme con su dedo.

¿Qué?

-Pensé que estaba cerrado- murmure apenada bajando la cabeza.

-Si como no si el lobo bien que lo disfruto- susurro burlona volviendo a su posición inicial.

-Bueno ya Esme ni que tu nunca nos hubieras pillado a nosotros- dijo Rose quitándole importancia al asunto.

Mi abuelita se contorsiono para regalarle una mirada matadora a mi tía fulminándola.

-No me lo recuerdes Rosalie- murmuro agitada.

-Bueno ya necesito que Ness cuente la anécdota- grito Alice exaltada.

-Debes estar loca Alice- logre decir con toda la pena que mi cuerpo ejercía.

-Por favor sobrinita- dijo haciendo un puchero con ojos de gato a medio morir.

-No- conteste tajante- Si no le das al carro me bajo ahora mismo.

-No te atreverías- contesto segura de sus palabras- No si quieres que Edward vea en mi mente lo que mis hermosos ojos visualizaron esta mañana.

¿Me estaba chantajeando?

Típico de Alice cuando quiere conseguir algo.

Que lastima que esta vez no lo iba a lograr.

La voltea a ver con mis ojos de matadora al mismo tiempo que abría la puerta del auto para salir corriendo de ahí.

-Haz lo que quieras pero de mi boca no saldrá nada-le grite cuando iba cruzando algunos árboles del bosque.

Al fin de cuentas mi papa se enteraría pero no le daría el gusto a mi tía de tenerme a sus pies nuevamente. Las experiencias que me ha dejado no son muy gratas de recordar así que prefiero el regaño a su chantaje emocional.

Corrí por el bosque hasta adentrarme en el.

Cuando iba a mitad de camino mi nariz percibió el olor de un oso. Haciendo que mi instinto depredador se activara. Me deje llevar por la sed hasta que llegue junto a él. Me fui directo a su cuello para empezar a succionar.

El sabor a metal me degusto el paladar.

A pesar de ser medio vampira aun podía distinguir el asco que sentía mi parte humana.

Al sentirme saciada deje el cuerpo inerte del animalejo tirado a mis pies. Saque un pañuelo que tenía previsto para este caso y limpie todo rastro de mi boca.

Acomode mi vestimenta ya que con el movimiento el abrigo se había desacomodado hasta dejar mi estomago un poco a la intemperie. El clima era el mismo que ayer claro sin los copos de nieve que anoche cayeron sin cesar.

Respire la humedad fría del aire que entro por mis pulmones hasta llegar a calarme las entrañas.

Deje que el aire saliera y relamí mis labios que aun mantenían el sabor metálico de la sangre logrando que recordara buscar la manera de que Jacob no se percatara.

Tenía claro que el no me reclamaría pero no deseaba que se percatara que lo había hecho sin haberle dicho.

Fije mi vista en el suelo y me di cuenta que el broche de mi cabello estaba a un lado del animal muerto. Me agache a recogerlo y no pude evitar sobar el estomago del oso. Le susurre un poco audible "gracias". Siempre hacia eso y prefería no hacerlo delante de los demás. Sabía que esta era la ley de la vida. Que el más fuerte se alimentaba del más débil. Pero eso no quitaba el hecho de sentirme un poco culpable. Y más si me daba cuenta que el animal tenia a sus compañeros cerca y estos veían como le devoraba la vida.

-¿Por qué le dices gracias al oso?- una pregunta me saco de mis pensamientos culpables.

Lentamente levante mi vista para encontrar al que emitió aquella pregunta que me apenaba.

Era de suponerse que ya había reconocido la voz pero necesitaba estar segura de aquello.

Y ahí estaba…tan alto y musculoso como siempre y tal vez aun más. Su sonrisa se extendió junto a su mano que trato de ayudarme a levantar.

La tome sin pensarlo para segundos después colgarme de su cuello.

Una alegría me embargo por completo revolviendo el estomago.

-¿Cómo estás?-grite emocionada besando su mejilla-¿Cuándo llegaste?- lo azote con un montón de preguntas mientras tocaba su rostro y examinaba su cabello corto.

-E tranquila Ness una por una por favor recuerda que a pesar de ser lobo mi cerebrito no calibra como el tuyo- dijo con una risotada abrazándome a él un poco mas-Te extrañe pequeña- beso mi coronilla y revolvió mi cabello cuando me separe un poco de él.

-Yo también te extrañe Embry- le conteste eufórica-Ahora si contéstame-finalice haciendo que los dos riéramos como locos.

-Siempre tan impulsiva pequeña-comenzó a decir cuando pudo contener las carcajadas-Estoy bien aun que debo decir que vengo huyendo de la tribu ya que como sabes estos días no son los mejores- sus palabras me dejaron quita ya que su rostro se contrajo un poco- acabo de llegar hace aproximadamente- levanto su muñeca haciendo ademan de ver un reloj ficticio-una hora pero me quede un rato en la ciudad por que capte un olor extraño pero eso ya no importa- suspiro cerrando los ojos volviendo a abrirlos haciendo una sonrisa fingida.

-¿Qué captaste?

-Un olor conocido pero- ladeo su cabeza de un lado a otro- olvídalo debo estar imaginando- esta vez suspiro mas fuerte sacando todo el aire que tenia retenido- ¿Qué haces sola en el bosque? ¿Y tus guaruras?-pregunto burlón.

-Tonto- le di un puñetazo fingido- Pues como vez- apunte al inerte animal- vengo a cazar y mis guaruras deben estar en su casa.

-¿Su casa? ¿Ya no vives con ellos?

-No digo si pero- me trabe un poco- es complicado después te explico.

-Como gustes muñeca- guiño su ojo y toco con su dedo mi barbilla.

-¿Vienes solo?

-Si o eso pienso necesitaba despejar mi cabeza. Últimamente no puedo dejar de pensar en ti- dijo muy serio acercando su rostro peligrosamente al mío.

No supe en qué momento sus labios se impactaron contra los míos logrando que cerrara los ojos sin pensarlo.

Se movieron sin recibir respuesta de mi parte.

Sus labios eran gruesos y debía aceptar que sabían a frutas tropicales pero no eran los labios que yo deseaba probar.

Se separo y rápidamente abrí mis ojos como platos.

-¿Qué te pasa Embry?-grite enfurecida al volver a la realidad empujándolo por lo menos un metro.

-Lo siento Ness pero tú siempre has sabido que me gustas- se defendió.

-¿Acaso estás loco? Yo soy la impri…- y fue ahí donde caí en cuenta de la cruda realidad.

Me quede en estado de shock.

Había besado al medio hermano de mi novio.

No.

El me había besado.

Desde hace un año Embry me había declarado su amor pero por cuestiones de especie mis padres me habían negado aceptarlo. Aparte de que el solo era un buen amigo. Mi mama desde que se entero que Embry era medio hermano de Jacob lo adopto como su nuevo mejor amigo pero desde que este revelo su amor por mí la relación entre nosotros se tuvo que separar.

Mi cerebro carburo rápido haciendo que juntara varias piezas del rompecabezas.

Jacob no sabía que Embry estaba aquí.

Embry no sabía que Jacob estaba vivo.

Embry debió captar el olor de Jacob en la ciudad.

¿Acaso Jacob sabía que Embry era su medio hermano?

Jacob me iba a matar…esto no puede ser.


Hola de nuevo yo por aquí siento la tardanza pero me fui de vacaciones con mis papas…debo admitir que tambien tenia internet alla pero uff soy floja. Ya lo dije, lo siento de vez en cuando me gana la flojera. Por cierto espero que les guste y esta vez si me dejen un review…los ultimos capitulos no recibieron los mismos que antes y eso me pone triste y sin querer escribir. Ustedes me motivan…le cuento que ando super emocionada por que algo nuevo viene a mi vida como escritora de fics, despues les contare. Tambien por que ya llevo dos capitulos de Los amantes de fuego y aun que no ha habido respuesta no importa esa historia la estoy haciendo con sudor y sangre claro no dejare a un lado esta…eso jamas no se preocupen. Bueno nos vemos en el siguiente y esta vez las motivare…dejen reviews y subo capitulo.(Un poco de chantaje emocional debe ayudar). ¿Qué pasara? ¿Embry se encontrara con Jacob? ¿Alguien mas de la manada llegara?...Yiza tu hora a llegado jaja Naiie ya falta poco lo prometo. Hasta la proxima…(espero sea pronto yo estoy dispuesta y ¿ustedes?)