Estaba en el exterior del castillo sobrevolando el lugar y miré que había unas nubes grises que amenazaban con lluvias torrenciales.

-¡perdóname por lo que hare!- pensé sin decirle a nadie

Mis ojos brillaron intensamente y volé hasta ellas, haciendo un poco de aire para cargarlas extendí mis brazos hacia los lados para anunciar los truenos. Las nubes taparon las estrellas junto con la luna, cerré mis puños para apresurar el momento. A lo lejos escuché los gritos de los guerreros y temí por Edward que estuviera en la refriega, pero él había sido entrenado para esto.

Comenzó a tronar e instantes después las gotas enormes cayeron precipitadamente.

-por el momento será suficiente- murmuré

Salí del trance para descender lo más bajo que pude.

-¡ARQUEROS!- escuché gritar a un hombre

Rápidamente los arqueros prepararon sus flechas y apuntaron hacia los guerreros que estaban con espadas repeliendo la agresión. Entendí que los arqueros eran del clan contrario a Edward y los guerreros eran del clan de él.

-¡oh no, no harán nada de eso!- murmuré indignada

Dispararon las flechas. Levanté mis manos para detenerlas rápidamente, muchos soldados quedaron impresionados por que todo quedó suspendido. Como si tuviera que romper una placa de metal, hice el ademan de separar y las flechas titiritaron para después desvanecerse sin dejar restos. Corrí lo más lejos para que nadie me viera y ascendí a los cielos para volar hacia un lago que era más grande y lo necesitaba para mi siguiente movimiento, no sin antes, destruir las flechas que tenían los hombres del clan de James.

Llegué hacia el lago y volví a entrar en trance, sumergiéndome en el gran lago, comencé a hacer un gran remolino y salí impactada hacia el cielo con una gran cantidad de agua. Me di cuenta de que era luna llena, porque mi agua control era más poderosa, la lluvia era torrencial y debía darme prisa para hacer mi siguiente movimiento. Volé con toda la masa de agua y aterricé en medio del puente de piedra, bajé mis brazos para que el agua hiciera lo mismo.

-¡ACERCENSE A MI. CLAN CULLEN!- vociferé para llamar su atención

Me miraron algo extrañados y obedecieron. El agua rápidamente hizo una pared acuosa y después rodeó el castillo, haciendo una cúpula impenetrable. Moví mis brazos para tener la movilización de agua y que no se estancara

-¿crees que con eso los va a parar?- preguntó uno de ellos

-claro que sí. En donde está el jefe Cullen- ordené saber

-lo vimos peleando con el jefe James- murmuró

Salí volando y comencé a buscarlo pero no estaba por ningún lado y estaba preocupándome.

-por favor, que este bien- murmuré rogando a los cielos.

Emprendí el vuelo para seguirlo buscando y no estaba. Me materialicé en el salón principal y ahí estaba, caminé a su encuentro y me di cuenta de que estaba cubierto de sangre y sudoroso.

-¿Por qué no me haces caso cuando te lo ordené?- preguntó perforándome

-sé que me dijiste que me quedara en la habitación. No te obedecí porque de verdad, te puedo ayudar- murmuré

-está cayendo una tormenta muy fuerte y solo me esta causando mas problemas de los que ya tengo, podría perderse la cosecha de este año, y el ganado se morirá. Estoy seguro de que tu tienes algo que ver- exclamó casi gritando

Abrí mi boca para decir algo pero no salió nada, parecía un pez fuera del agua, moviendo mi boca para defenderme.

-sé que…fui en contra de tus ordenes pero, fue por ayudarte- musité

Me miró duramente y me pidió por favor que parara la lluvia, lo cual hice telepáticamente. Rápidamente le informaron que la tormenta desapareció por arte de magia y la noche se mostraba con pocas nubes y muy estrellada.

-tu extraña ropa y el ave que tienes. Explícame- murmuró viendo mi traje de transformación

-¿ahora si querrás escucharme?- pregunté sarcástica

-te escucho- se cruzó de brazos

-soy una portadora que tiene un poder tan viejo y ancestral. Más que el mismo sol- traté de explicar lo más simple posible

Enarcó una ceja y una sonrisa de diversión se dibujó en su cara

-¡ah, ahora entiendo! Era eso lo que me trataste de decir el día que llegaste aquí, disfrazada de otra mujer- su voz estaba teñida de diversión

Asentí en silencio. Y presentía que esta situación lo estaba divirtiendo. ¿Pero porque lo haría?

-¿y cómo fue que obtuviste tu hechicería?- preguntó

Ese era un tema del que jamás hablaba.

-te lo resumiré porque es muy sensible para mi hablar de eso- murmuré

Respiré profundamente, colocando mi mano enguantada sobre mi corazón.

-sé que no me creerás pero de todas maneras te lo diré- hice una pausa y después proseguí- lo que necesitas saber es que yo…controlo a una entidad conocida como fuerza fénix. Ella me encontró a mí por razones que te diré cuando esté lista- hice otra pausa para evaluar su reacción

-controlo tres elementos pero con fénix controlo más elementos. Incluso, puedo mover objetos con mi pensamiento-

Y para darle una muestra de mi poder, acaricie brevemente su miembro bajo su ropa. Su mirada se agrandó y vi un leve rubor.

-¿ahora me crees?- pregunté –yo desvanecí las flechas e hice una pared de agua en el puente de piedra y hasta este momento sigue activo- expliqué

Su mirada se llenó de ira.

-¿tú fuiste la de la idea estúpida de cortar el camino en el puente de piedra?- preguntó- por qué quiero que lo restaures. No sé si has pensado en los aldeanos que no tienen a donde ir- murmuró señalando con su pulgar hacia la entrada

Me pegué en la frente. ¡JESUS! Olvidé ese detalle. Si había lluvias torrenciales era obvio que buscarían resguardo en las fuertes paredes del castillo. ¿Cómo pude ser tan tonta?

-todo lo que me has dicho es una repetición anterior, así que no hay nada nuevo y simplemente no me estas convenciendo- murmuró con su dura mirada- quiero algo nuevo- demandó con aire de autoridad

-soy poderosa, tanto que puedo atrasar el tiempo, convertir un simple madero en oro, crear agua de la nada y hablar con los animales. Incluso destruir el universo entero- murmuré viéndolo a los ojos- mi poder es infinito-

Asintió levemente y acortó la distancia que había entre los dos. Sus dedos se enrollaron en mis bíceps y su mirada adquirió una ternura infinita

-solo quiero que estés a salvo. Es todo lo que te pido- murmuró haciendo leves círculos sobre mi piel –restablece todo y ve a la habitación- murmuró-es increíble lo que te diré pero…el ave que tienes bordada en tu ropa…es parecida a mi marca de nacimiento-

Enarqué una ceja y le pedí que me la mostrara. Caminamos a un lugar solitario y comenzó a levantar su kilt hasta la cintura…!buen señor! Hice todo por no babear, hasta que me acerqué a su muslo izquierdo

-no veo nada- murmuré

Lo único que veía eran los músculos de su muslo y miré más arriba, justo en su pelvis.

-¡por Dios!- susurré impresionada

Casi media 12 centímetros, de color rojo intenso y se veía perfectamente sus alas desplegadas. Así la veía cuando se me presentó la primera vez, solo que en mi traje ella aparece con una silueta ¿Cómo es posible que Edward tenga la marca de la fuerza fénix? Besé su marca y él soltó un gemido

-no…sigas. Aunque es lo que más quiero- murmuró

Los dos nos despedimos con un tierno beso, luego me uní con mi doble en el baño y tuve un ligero mareo. Caminaba lentamente pensando en lo que había hecho y en lo que le dije a Edward. No medí la consecuencia de mis actos, hice exactamente lo mismo que los franceses pero en mi defensa, puedo decir que fue por amor, quería que Edward estuviera a salvo y es todo lo que pido. Esperé a que llegaran los jueces, como una vez llegaron en el pasado.

FLASHBACK

Los jueces se habían sentado en sus respectivos asientos en el tribunal. Y entre ellos estaba el almirante Garret.

Pero a mí me tenían esposada y transformada.

Mis padres y amigos estaban en mi juicio y este resolvería mi situación final. Podía ver sus semblantes tristes y desesperados.

Solo quería que estuviera él. Sería un verdadero apoyo moral si no fuera solo un simple sueño.

-Isabella swan. Conocida como fuerza fénix. Se le acusa de destrucción de 8 planetas del sistema solar en el que estamos. El veredicto final es la…pena capital- dijo con voz solemne un mariscal que no conocía

Se escucharon murmullos bajos de indignación y mantuve mi cabeza alta, aun cuando mi pulso se había acelerado y sentía mi estómago en vértigo

-¿Qué tiene que decir la acusada?- preguntó

-acepto mi pena. Señor- murmuré alto

Mi mamá sollozó abrazando a Mike desconsoladamente

Fin del flashback

De eso han pasado cinco años. Pero esta vez…cumplirán su sentencia si llegara a perder el control de fénix o en este caso…intervenir en un acto de guerra solo por hacerlo.

Llegué a la habitación y el cabello de mi nuca se erizó por completo, alertándome de peligro. Abrí la puerta normalmente y vi a Lauren que tenía en el cuello un cuchillo pequeño

-cierra la puerta- murmuró una voz

Obedecí y fui empujada hacia el piso.

-¿tú eres la futura esposa de ese bastardo?- preguntó esa voz

Me puse de pie rápidamente y miré mejor la situación: Boromir no estaba, lo cual atenazó mi preocupación. Habían tres hombres, un alto rubio y muy pálido, los otros eran pelirrojos…corrección. Eran gemelos.

-tienes un aspecto inglés para ser escoces- murmuré en tono burlón

Él sonrió y rápido lo reconocí como el Laird james Macmurray. Madre inglesa y padre escoces y sus dos hijos mayores Kenneth y Kendall.

-tu sabes de mí. Pero lo que yo sé es que eras la futura esposa- murmuró avanzando hacia a mi

-¿has dicho que era?- pregunté- porque no estarás hablando en serio, si mi señor llega aquí y te ve. Seguramente te asesinara a sangre fría y creo que es muy conocido por eso- murmuré

Un frio metal se deslizó por mi cuello y jalando mi cabeza hacia arriba.

-la pregunta aquí seria ¿a cuál de sus dos putas favoritas salvara?- musitó cerca de mi oído –si a ti o a la otra- comenzó a reírse

Lauren suplicó que no le hicieran nada y los gemelos se burlaron de ella. yo por mi parte me quedé callada porque la realidad ninguno era competencia para mi enorme poder.

-¿Por qué no estas rogando o llorando?- preguntó james

-veras. Hay personas que nacieron con dones divinos y personas que son más simples que el agua de lluvia, y yo conozco a un simple con sangre fría que te rebanara el cuello o conozco a alguien que te va a hacer que te orines en tu kilt ¿a quién quieres conocer?- pregunté sarcástica

Acercó más su cuchilla a mi cuello y sentí un hilillo de sangre recorrer mi piel. El imbécil me cortó solo un poco, pero lo suficiente para hacerlo pagar por esto.

-no estoy de juegos. Las tomaremos como rehenes y pediremos rescate- murmuró

Suspiré diciéndole que tomó su elección. La cuchilla de james se hizo polvo, rápidamente le di un codazo a su nariz haciéndolo aullar de dolor. Seguidamente, sus hijos intentaron atacarme y desvanecí sus espadas, los tres hombres estaban inmóviles. James se tropezó y fue a impactarse con la espalda de uno de los gemelos y el otro dio la vuelta bruscamente y arrastrado hasta quedar en el regazo de su hermano.

Ellos y Lauren me miraron sorprendidos y estáticos.

-porque yo soy quien será que te orines en tu ropa pero al mismo tiempo. Seré la única que será indulgente contigo- murmuré

-¿Quién no será indulgente conmigo?- preguntó con diversión

-el Laird Edward- susurré- y él te rebanara el cuello, antes de que te des cuenta-