¡Holi! Perdonen por la tardanza pero adivinen a quien le pusieron hacer la tarea de su hermano...Sip,salir de vacaciones significa ponerme a hacer la tarea de mi hermano y hacer los quehaceres de la casa...Hasta ahora pude tocar la computadora y en serio pido una disculpa.

Gracias por esperar y con ustedes,la conti.

Tic, tac, toc. Si quieren guerra,guerra tendrán.

Nos sentamos en una mesa cerca de la ventana, específicamente, en la mesa donde Atsushi y yo teníamos todas nuestras citas desde Teiko, cosa que Midorima sabía a la perfección.

Creo que Takao estaba al tanto de la situación completa, llegando al punto que cuando te sentaste sugirió que Midorima se sentara a tu lado porque en teoría, él quería hablar de base a base para mejorar, sí claro y luego iremos al salón a retocarnos el peinado hablando de lo guapos que son los actores de las novelas.

Midorima y yo alguna vez fuimos los mejores amigos en secundaria, capitán y vicecapitán, primer lugar de promedios y segundo, base y escoltar, uña y mugre, tanto que recuerdo como Nijimura-senpai nos hacía mofa diciendo que éramos como una dupla televisa de comedia demasiado popular.

Después de Teiko pasamos de ser los mejores amigos a ser simples conocidos que se tornaron a rivales personales en la semifinal de la Winter Cup. Midorima sabía todo de mí, desde mi pasado hasta que color de calzoncillos traía junto con su respectiva talla y marca; por ende, el maldito sabía a la perfección la evolución de mi relación contigo hasta cuando terminamos, incluyendo los sentimientos que aún embargaba después de nuestra ruptura.

No es que tenga una regla de oro como las chicas que dice "No puedes andar con el ex novio de una amiga" Eso era demasiado cliché para mí y no quiero vestir de rosa los miércoles después de eso. Simplemente no tenía que gustarle el ex novio del cual aún seguía prendido.

Comenzamos a comer nuestras hamburguesas con calma y una tensión en el ambiente que podría cortar con mis tijeras. Takao comenzó a parlotear acerca del basketball, Kagami y Kuroko terminando en que había buenas duplas que se formaban aunque fueran de distintas escuelas como Aomine y Kise, le guiñó el ojo a Midorima y siguió hablando.

—Como Murasakibara-kun y Shin-chan ¿No crees, Akashi-kun? —Takao volteó a verme con fingida inocencia, me tenía en jaque con esa pregunta, sabía perfectamente que no podía armar una escenita de celos porque eso era lo que más detestabas de mí así que terminé asintiendo con cortesía y una elegante sonrisa.

—Es cierto, son buena dupla en el basketball—Contesté a la vez que buscaba en mi mochila la bolsita de tus gomitas favoritas en forma de oso, las cuales por azares del destino, tenían puras gomitas verdes y un par de rojas—Cierto, toma Atsushi, son tus favoritas ¿No? —Me miraste con un brillo especial en tus ojos y agarraste las gomitas sonriendo, revolviéndome los cabellos con alegría.

—Ahora que recuerdo Shin-chan compró unos dulces iguales—Midorima se sonrojó para sacar la maldita bolsa de las mismas gomitas pero edición especial con forma de zanahoria—Hasta son zanahorias pequeñitas, parecen Shin-chan de gomita con su uniforme.

—Cierto, las gomitas se parecen a Mido-chin…Son bonitas y deliciosas—Guardaste las gomitas que te regalé para comer las putas gomitas que te regaló ese imbécil. Tragué saliva con cierta rigidez, mirando de la forma más terrorífica a Midorima, el cual solo acomodó sus lentes y sonrió burlonamente como cuando le ganaba una pelea de conocimiento a Aomine; sentí una mano en mi hombro y me tensé.

—Tranquilo Akashi-kun, ni siquiera Murasakibara-kun podría resistirse a la delicia de Shin-chan…—Takao y yo nos miramos por segundos que lucieron eternos, en sus ojos había burla junto con cierta superioridad al igual que en su tono de voz.

Eso era una declaración de guerra…Midorima, Takao. Si quieren guerra, guerra tendrán.