Aclaraciones I
Hospital general de Tokio
—Kinomoto deberías tomarte un descanso, llevas varias horas continuas sin descanso si sigues así me veré obligado a suspenderte, como médico que es, mejor que nadie conoce las consecuencias del agotamiento físico y psicológico en las personas, así que por su bien váyase a casa ahora.
—Discúlpeme director Yamamoto, pero mi salud es solo cuestión mía y no he pedido esta intervención, con todo el respeto que me merece señor si he trabajado estas horas es porque soy una persona capaz y responsable y como médico conozco los riesgos y por ello me conozco y no me fuerzo a nada en el momento que mi cuerpo me pida el descanso lo tomare, no antes ni después, confié un poco más en mi por favor.
Touya salió de la oficina sin dejar que el director replicara su argumento, ya en la sala de descanso del personal se encontró a Yukito que al parecer no se había movido de ahí desde que hablaron.
— ¡¿QUE HACES AÚN AQUÍ?! —Molesto por verlo ahí con los ojos visiblemente hinchados y la ropa totalmente desaliñada, y más aún sonriente como si nada lo exaspero aún más.
— Esperarte, ¿qué más podría hacer?, que tú hayas hablado y salido de aquí no significa que yo acepto todo lo que dijiste, empezando porque esta relación es de los dos no solo tú y tu alma, bueno, empecemos aclarando las cosas. Y no se te ocurra intentar salir que me transformaré en Yue y te clavare a la pared con una flecha de ser necesario.
Touya, se le quedo mirando incrédulo al escuchar eso último, pero vio como el cuerpo de Yukito comenzó a brillar, así que solo se acercó corriendo a tomarlo de los hombros y mirarlo significativamente cuando abrió los ojos.
— No es necesario llegar a tanto, te escucho por favor sentémonos— Touya tomo a Yukito de la mano y siguió mirándolo a los ojos sin pestañear.
—Bien primeramente nadie te está excluyendo de nada, simplemente no me corresponde a mí o a los demás ponerte al tanto de lo que ha pasado, solo a Sakura y si ella no lo ha hecho solo dale tiempo, en ningún momento se te está subestimando, simplemente, no se ha dado el momento de decir todo, no te pido que no te enojes, solo que le des tiempo a tu hermana y confíes en ella, y que yo y Yue estamos con ella y sobre todo que siempre ella te va a necesitar y cuenta contigo, solo te pido que confíes en todos nosotros, pero sobre todo en ella y cuando ella te diga lo que pasa en la mente abierta y clara que créeme ella te lo va a gradecer.
Touya suspiro cerrando los ojos, y después abrazó a Yukito hacia el con fuerza, y se quedó dormido mientras Yukito sonriente acariciaba su cabello.
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Hotel Intercontinental Hokaido
—Me preguntaba cuando despertarías— coqueto Eriol veía a la amatista despertar confundida, pero al enfocarlo directamente, se sonrojo, y se metió aún más en las sabanas y fue entonces cuando se levantó de golpe.
— ¿Don… Don… Dónde estamos? — nerviosa la amatista pregunto, no sabía dónde meterse, y mientras su sonrojo aumentaba.
—Tranquila, preciosa solo hemos dormido, tú más que yo debo decirlo, supongo, que habías estado teniendo problemas para hacerlo, no te culpo y créeme no eres la única, por el momento, espero que este descanso te ayude, estas pálida, ¿has comido bien últimamente? — preocupado y tocando su frente para verificar su temperatura Eriol se tranquilizó al ver que su temperatura era normal y el sonrojo de sus mejillas.
—La verdad es que, desde hace unos meses, no he dormido muy bien y me he sentido muy rara, pero el medico no encontró nada anormal en mí, debe ser el estrés o algo psicológico, no vale la pena preocuparse, Eriol, ahora dime que hacemos aquí— más tranquila la amatista miro fijamente al enigmático chico de mirada zafiro que la miraba intensamente.
—¿No recuerdas lo que pasó? — limpiando sus lentes Eriol miraba hacia el suelo.
—No la verdad es que solo recuerdo que llegaste a casa hablamos un poco, pero no recuerdo bien de qué, y después todo se volvió oscuro muy oscuro y pesado, ¿es grave lo acontecido? — preocupada la amatista vio la sonrisa de Eriol.
—Un poco pero no es nada que no se pueda solucionar, por ahora descansa más, realmente te hace mucha falta, yo ordenare servicio al cuarto y quizás más tarde te apetezca acompañarme a cenar a la playa, hay mucho que decirnos y creo que es el mejor lugar para hacerlo.
Aun confundida la amatista solo asintió, pero se desconcertó al escuchar la palabra playa, pero como lo dijo Eriol ella necesitaba descansar y tenerlo cerca le ayudaba a hacerlo con tranquilidad, y sin pesadillas, como eran frecuentes últimamente.
Eriol se levantó y miraba nostálgico por la enorme ventana donde rayos de color rojo y naranja, entraban por ella, mientras perdía nuevamente la conciencia Tomoyo, solo podía pensar que quizás el desearía que fuera Sakura la que estuviera con él, y no ella…
