CAPÍTULO 20

Josh llegó al gimnasio como una exhalación.

-Qué te pasa, parece que hubieras visto un fantasma. Bromeó Chris.

-Vengan a la arena de combate, las chicas están entrenando y dicen que Jill ha vencido ya a Rebecca y Claire, y ahora está contra Sheva.

-Y qué, eso no es anormal. Jill es más fuerte y más experimentada que ellas. Respondió Leon.

-Sí, pero al parecer tiene fuerza sobrehumana o algo así, porque todos en la base están allá viendo el combate.

La mente de Chris se remontó al combate que tuvieron en Kijuju y la expresión de furia en la cara de Jill.

-¿Pero está agresiva o algo? Preguntó asustado Redfield.

-No, no…solo están entrenando. Vamos.

Los chicos dejaron las máquinas y se dirigieron hacia allá a toda carrera. Efectivamente el combate era bastante bueno.

Sheva utilizaba todos los movimientos e instintos de combate que tenía, pero ninguno era suficiente, recibió varios golpes que casi no podía ver, era como estar luchando con Jill cuando tenía el dispositivo de control en su pecho. Se alejó lo más que pudo y trató de adivinar el siguiente golpe, con suerte lo logró esquivar antes de que tocara su rostro.

-¿Quieres parar?, porque por mí no hay problema. Preguntó Jill en posición de defensa.

-No, no, yo sé que puedo vencerte. Respondió Sheva mientras se sobaba el brazo izquierdo adolorido por los múltiples golpes que recibió al usarlo como defensa.

-De acuerdo, como gustes.

Jill golpeó a Sheva en el rostro y luego en el estómago, ella se repuso un poco adolorida pero aún dispuesta para el combate, lanzó unos cuantos golpes sin lograr acertar ni uno. Y la multitud enloquecía. Jill corrió hacia Sheva apoyo sus manos en las piernas de la agente y se sentó en su cuello, sin soltarla dio una mortal hacia atrás y Sheva terminó tendida en el suelo. Jill corrió hacia ella y la levantó antes de que perdiera el conocimiento.

-Bueno, creo que ha sido todo por hoy. Dijo la rubia con una sonrisa.

-Sí, y veo que aún tienes vestigios de lo que pasó en Kijuju. Decía Sheva con dificultad.

-Así parece, pero esto será bueno para el equipo.

Antes de que fueran a salir de la arena los chicos se acercaron a ellas.

-Sheva estuviste genial para el nivel de dificultad al que te enfrentaste. Decía Leon mientras sonreía.

-Sí, pero yo creo que podríamos hacerlo mejor, verdad Chris. Dijo el ex marine con una gran sonrisa mientras miraba a Jill y daba un codazo de complicidad a Chris.

-No lo sé Billy, pero créeme que las habilidades de Jill son muy difíciles de controlar, te lo digo por experiencia.

Claire se apoyó en Billy y Chris. Vamos chicos, ¿acaso tienen miedo?, que tal si se enfrentan los cuatro contra Jill.

-¿Los cuatro? ¿No es un poco injusto? Decía Josh mirando a sus amigos.

-Hmm, por mí no hay problema. Respondió Jill, así podemos entrenar más y más fuerte. ¿Qué opinan?

Los cuatro agentes se miraron y luego asintieron, les daba algo de miedo pero eran cuatro, así que lo más probable era que ganaran.

-Excelente, bueno chicos a la arena. Ordenó Rebecca.

Jill recogió su cabello en una cola de caballo y se colocó en posición de combate, los chicos hicieron lo mismo. Nunca en la BSAA se había dado ese tipo de entrenamiento, así que casi todos los soldados y agentes de turno estaban rodeando la arena de combate. Leon fue el primero en atacar, trató de hacer caer a Jill con una barrida, pero ella saltó sin la menor dificultad y logró dar una patada a la mandíbula de Leon lanzándolo a tres metros fuera de la arena. Ahora solo quedaban tres.

Josh se lanzó al ataque seguido por Billy y Chris aprovechó para rodear a Jill y tratar de retenerla, pero ella logró evadirlos con un salto seguido por una mortal inversa, lo que la colocó detrás de Chris, lo empujó con una patada y este cayó sobre sus compañeros recibiendo los golpes que eran dirigidos a Jill; el trío se levantó de un salto, Chris sangraba por la comisura de su labio inferior y le dolía la espalda. –Dios, como amo a esta mujer. Pensó. Se repuso y ayudó a sus compañeros. Jill esquivaba golpes, y los propinaba con una velocidad increíble, el primero en derrumbarse inconsciente fue Josh.

-Billy ya sal de allí, no vas a ganar. Gritaba Rebecca entre risas, vas a quedar muy golpeado y no voy a poder dormir con tus gritos y lamentos de dolor.

-No, no yo sí puedo. Replicaba el agente.

Aprovechando la distracción de Billy, Jill le dio un derechazo que lo envió al suelo, directamente a los pies de Rebecca.

-Tenías razón, debí retirarme cuando pude. Dijo Billy antes de quedar inconsciente.

–Te lo dije. Respondió Rebecca al mismo tiempo que le sonreía y le pedía a sus amigas con señas que le ayudasen a levantarlo para colocarlo al lado de Josh y Leon.

Ahora solo quedaban Jill y Chris, y era más que obvio quien iba a ganar. Jill solo se limitó a sonreírle con cierta picardía mientras los presentes apoyaban al agente, él tragó saliva y se lanzó al ataque. Jill se barrió, lo derribó e hizo presión en su brazo. El agente no tuvo más remedio que rendirse. La rubia lo ayudó a levantarse y en frente de toda la multitud lo besó. Muchos de los agentes silbaron, aplaudieron y otros gritaban – ¡Ya era hora! La pareja se unió al resto del grupo, ayudaron a cargar a los tres inconscientes y decidieron ir a comer algo, había sido una mañana bastante agitada.