EL VERDADERO PODER

Nota importante: todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y algunos pedazos de la trama son retomados de el libro carrie del Stephen King yo solo pongo parte de la trama para crear esta historia.

Y por fin la hoja se movió completamente….

La hoja cedió en cuanto yo me imagine a la hoja haciendo la acción, observe con terror la hoja, mientras un punzante dolor en la cabeza me atormentaba. Cerré mis ojos un momento, mientras me dejaban caer para quedar sentado en el piso.

Después de unos minutos, abrí lentamente mis ojos, y mi vista estaba nublada aun. Volví a dirigir mi vista hacia la mesa donde descansaba el libro. Tenía miedo. Muchísimo miedo. Y para mi terror el libro cayo de la mesa.

¡DIOS MIO! ¡ERA YO!

Yo era el causante de las cosas extrañas que pasaban a mí alrededor. Y entonces lo comprendí. Eso que me asustaba, que sentía que estaba mal conmigo,

-¿estas bien? – escuche mientras la señora que estaba encargada de la biblioteca tocaba la puerta del cubículo.

-S…si – medio balbucee

Escuche como sus pasos se alejaban y después de eso, puse mi cabeza entre las rodillas. Mi cabeza dolía horrores, y sentía mi vista nublada. Pasaron más de diez minutos, y yo seguía en la misma posición, tenia que moverme, así que me levante del suelo. Tome el libro del escritorio y Salí del cubículo.

-¿llevaras ese libro? – me dijo la encargada de la biblioteca cuando me pare frente a ella y puse el libro sobre el escritorio.

-si.

-¿estas bien? – me pregunto por segunda vez en el día.

-si. – conteste mientras trataba de alejar mi vista de ella.

-luces enfermo. ¿Enserio estas bien?

-si,- sello el libro y me lo dio. – gracias.

-que tengas un lindo día. – me dijo mientras yo iba saliendo.

Cuando Salí de la biblioteca, saque mi teléfono y vi que aun faltaban 30 minutos para mi siguiente clase. Y obviamente no pensaba entrar a trigonometría. Por que para empezar Zaira. "Mi tierna" profesora no me iba dejar entrar.

Viendo que era patético regresar a la biblioteca, y aun mas patético querer entrar a clases, decidí caminar al estacionamiento, esperaba que el frio calmara por lo menos un poco mi dolor de cabeza.

Cuando Salí, pensaba entrar a mi auto, pero en el camino, vi que en una jardinera, estaba Aline, aun traía el gorro de se sudadera puesto, y estaba sentada mientras leía un libro. Me acerque a ella, desde la mañana la vi algo rara. Bueno un poco más rara de lo normal, además prefería conversar un rato con mi amiga a estar solo en mi auto matando el tiempo.

-¿Qué haciendo?- le pregunte cuando estaba cerca de ella. Ella solo alzo el libro enfrente de mí. Y vi que el titulo decía "Del amor y otros demonios"1

-¿fue un mal día? – le pregunte mientras me sentaba a su lado.

-enserio Cullen, no estoy en mis mejores momentos, no me gustaría ser desagradable. – me dijo Aline casi en un susurro.

-si lo fueras no importaría. Después de todo, somos amigos.- le dije mientras pasaba un brazo sobre sus hombros.

-¿siempre eres así de molesto? – me pregunto mientras bajaba su libro.

-es probable. Pero lo que si se es que tu no eres así de gruñona. Así que dime que tienes. – le dije mientras le daba un puñetazo amistoso en el brazo.

-nada que te importe Cullen. Ahora que ya lo sabes, largo – me dijo mientras dirigía su vista al libro de nuevo.

-no me iré, hasta que me digas que tienes. – le dije mientras le arrebataba el libro de las manos.

- ¡carajo!, cuando te lo propones puedes ser igual de molesto que un dolor en el trasero. – me dijo mientras se quitaba enojada unos mechones de cabello de su cara.

-que fina. – le conteste con sarcasmo.

-me importa un reverendo cacahuate lo que pienses, ahora dame mi maldito libro. – me dijo molesta. Tal vez mas que molesta.

-lo siento Aline. Pero me preocupas. – le dije mientras le devolvía el libro y me levantaba. Era Obvio que no quería compañía. Camine un poco hasta que sentí una pequeña mano detenerme.

-yo lo siento. Me comporte como una cretina, pero enserio, no es de los mejores días. – me dijo mientras se quitaba el gorro de su sudadera.

-no te preocupes Alee, todos tenemos días así. ¿estas bien por lo de ayer? – le dije mientras le revolvía su cabello negro y enredado.

- si. Pero tu ¿estas bien? – me pregunto de repente.

-si, ¿Por qué preguntas? – algo debía de estar mal conmigo, era la segunda vez que me lo preguntaban, y aun no daban ni las 9 de la mañana.

-estas pálido, y tienes los ojos rojos.

-Si, estoy bien. ¿No entraste a clase de filosofía? – le pregunte para cambiar el tema rápidamente.

- no tengo ganas para escuchar a Mario hablar de Hegel hoy, ¿Qué clase tenias tu?

- trigonometría. – le dije mientras tomaba su mano como siempre, sentí que se puso algo nerviosa.

-¿c…con Zaira? – me pregunto mientras tartamudeaba.

-si. Pero no tenia ganas de entrar tampoco.

-¿Qué traes ahí? – me pregunto Aline mientras señalaba el libro que traía. Le di el libro y ella leyó el titulo.

-Diccionario de fenómenos Psíquicos" ¿te gusta lo paranormal Cullen? – me pregunto con una sonrisa burlona.

-se podría decir que todo es posible. – si claro que lo era.

-huy, que intenso. – me dijo mientras comenzaba a dibujarse una sonrisa en sus labios.

-es un tema interesante.

-umm si tu lo dices. – me contesto, mientras me devolvía el libro y yo lo tomaba con la otra mano.

-oye, y si a tu chica le molesta esto. – me pregunto de repente.

-¿Qué le molestaría? – le pregunte, por que por chica, se refería a Bella.

-el que nos tomemos de las manos, ya sabes, que se cabree por eso.

-no creo, además no es nada malo.

-eso espero, amo demasiado mis extremidades, como para que tu querida hermana – novia me las arranque.

-dramática. – su comentario me dio un poco de gracia.

-ha- ha- ha, veremos si le parece gracioso a tu chica.

Pasaron unos minutos, y nosotros seguimos recorriendo la escuela, cuando sonó la campana de cambio de hora, nosotros estábamos en los pasillos de los salones de nuestro curso, Era muy poco probable que nos encontráramos con Bella.

Ella solo tomaba Biología en segundo curso, se suponía que ella era una año más grande que yo, entonces ella iba en tercero solo tomaba esa clase en mi curso, era muy poco probable.

-suéltame Cullen. –dijo Aline entre dientes. – tu chica no se ve nada contenta.

Y si. Bella estaba a unos metros de nosotros, y fulminaba a Aline con la mirada.

-"no creo, además no estamos haciendo nada malo" – me dijo Aline mientras trataba de imitar mi voz.

-supéralo. – le dije un poco molesto.

-chaval, yo desaparezco. Nos vemos después. – me dijo Aline mientras se iba hacia su salón.

Genial. Bella estaba enojada.

Aline POV,

Odio los miércoles, odio las mañanas, odio mi alarma, odio la escuela. En resumen, odio mi vida.

Ayer después de llorar, toda la noche, decidí dormir sin quitarme la estúpida mascara de pestañas. Así que hoy debo de parecer un mapache. Un horrible y depresivo mapache.

-levántate mugrosa. – y para acabarla de mejorar, la estridente voz de mi hermano pequeño.

- es neta Jacob, no tienes a quien mas fregar a las 5:00 de la mañana mas que a mi. – le pregunte mientras me tallaba los ojos para despabilarme.

-mi papá me mando a despertarte, dice que se te hará tarde para ir a la escuela.

-ya voy. – carajo tenía mucho sueño. – ahora lárgate que me voy a cambiar.

-si es por otra mejor hermanita. – me dijo el muy idiota antes de salir.

-pendejo. – le dije mientras le arrojaba un peluche de los que tenia en mi cama.

Me levante de mal humor. No quería salir de mi casa y mucho menos ir a la estúpida escuela donde sabia que estaría el. Me sentía horrible por que era la primera vez que no quería verlo, yo antes me levantaba por que sabia que lo vería en la escuela, pero ahora daría mi vida, ok algo menos importante, tal vez la vida de mi estúpido hermanito por no verle la cara.

-ALINE, YA LEVANTATE. –escuche el grito de mi papá que me llamaba desde la sala.

-¡YA ME LEVANTE! – y para colmo nada me ponía de peor humor, que me gritaran desde abajo.

Me metí a bañar, y después de eso ni siquiera me intereso secarme bien mi cabello. Me puse lo primero que encontré en el ropero y me pase el cepillo por mi enredado cabello.

Baje a desayunar para irme a la escuela, detestaba pararme mas temprano que de costumbre, pero cuando me cambiaron de escuela tenia que salir mucho antes por que le tenia que agregar el tiempo de camino hacia la escuela. Me senté al comedor donde había sobras de la comida de ayer, supuse que mi hermano las había calentado en el micro hondas.

-existen los cepillos ¿sabes? – me dijo mi hermano para molestarme. Yo solo levante mi dedo de en medio y se lo mostré.

-Aline, esos modales. –me reprendió mi padre por haberlo la amistosa seña a mi hermano.

-¿Por qué no se lo dices a el? Come más que nosotros dos en una semana entera. – le dije a mi padre mientras veía la cantidad de comida que consumía mi hermano.

-desayunen en paz. – nos dijo mi papá mientras nos veía con reproche.

Nadie dijo nada después de eso, yo empecé a comer tranquilamente, aun faltaba rato para que llegara la hora de irme.

-mugrosa. ¿Estas bien? – me pregunto Jacob. A veces parecía que mi hermanito pequeño seguía ahí, que era como antes de que Sam lo reclutara.

-si. Gracias por preguntar Jacob. – el me sonrió como antes lo hacia, y vi de nuevo al chico de 15 años que en realidad era.

-hablando de lo de ayer, Aline, te prohibí que fueras a ver a ese Cullen y me desobedeciste. – me dijo mi padre dándome una mirada severa.

-si. Si lo hice, pero por que no tenias por que "prohibírmelo" – le conteste retándolo.

-sabes por que lo hago. Los Cullen no son de fiar.

- ¡es por esas estúpidas leyendas! ¿Cuándo entenderán que esos solo son cuentos?

-¡cállate Aline! No sabes lo que estas diciendo. – se metió mi hermano.

-contigo no estoy hablando idiota.

-¡SUFICIENTE ALINE! Tienes prohibido acercarte a esas cosas y punto. – mi padre me había gritado. Lo había sacado de quicio. Pero el verdadero detalle es que yo también ya estaba fuera de mis casillas.

-¡dame una maldita buena razón y me alejare de el! ¡Solo una, que no tenga que ver con tus estúpidas leyendas!

- es peligroso. – fue su magnifica contestación.

-¿peligroso? Peligroso es que tu hijo de quince años no llegue en toda la noche y ¡TU! Lo veas como algo normal ¡ESO ES PELIGROSO! – le grite furiosa, era estúpido que a mi me alejaran de Edward por ser peligroso, y Jacob no llegara en la noche y mi padre lo viera como algo normal.

- eso es diferente. – me dijo mi padre casi en un susurro.

-¡CLARO QUE NO LO ES! Si mamá estuviera aquí no lo permitiría.

-TU MADRE NO ESTA AQUÍ. ASI QUE SE HARA LO QUE YO DIGA. – mi padre estaba realmente molesto. Sabia que el meter a mamá en la discusión había sido demasiado.

Salí de la casa azotando la puerta. Avente mi mochila a la camioneta y cuando estaba lista para entrar en ella alguien me detuvo antes de entrar.

-no deberías de hablarle a tu padre así. – la voz de Sam Uley, me puso de peor humor todavía.

-ese no es asunto tuyo. – cuando voltee a verlo vi que estaba todo su grupito, claro incluyendo a Paul. –no es asunto de ninguno de ustedes.

-el tiene razón, con lo de los Cullen. – me dijo Sam con su voz seria.

-como te dije, no asunto tuyo.- me zafe de su agarre y cuando y va a meterme en la camioneta, voltee de nuevo. – y dejen en paz a Jacob. – les dije mientras los veía con rabia.

-no le hacemos nada a el. – escuche la voz de Paul desde mas atrás.

-me importa un carajo lo que digas. Si le pasa algo a mi hermano por su culpa, juro que sabrán quien soy yo.

Arranque la camioneta, y en el camino iba escuchando música para que mi mete se callara un poco y me dejara en paz. Después de 402 minutos de camino, cheque mi horario y vi que tenía filosofía. Rayos no quería entrar a clase. Baje de la camioneta, y camine hacia el edificio, que me correspondía. Pero claro mi buena suerte me sonrió desde temprano.

En el camino al edificio, vi a Edward y a Bella tomados de la mano, susurrándose cosas al oído, y después ella se voltio y le dio un beso,

No llores

No llores.

Me repetí internamente cuando sentí mis ojos aguadarse.

Vamos no llores

Rápidamente camine hacia el sanitario, para limpiar un poco mis ojos, y cuando Sali. Y llegue al edificio donde me tocaban clases los vi de nuevo, pero esta vez Edward me vio y me saludo.

-hola Alee. – me saludo mientras sonreía

Dios, su sonrisa.

Yo solo lo salude con mi mano.

Y con ese acontecimiento, decidí no entrar a filosofía. Salí a estacionamiento, y saque el libro que metí en mi mochila esta mañana. Estaba leyendo tratando de callar mi mente y…

-¿Qué haciendo- Dios mátenme, cuando reconocí su voz, supe que había valido madres todo. Para contestarle solo alce la tapa del libro.

-¿fue un mal día? – pregunto de nuevo haciéndome sentir del carajo.

-enserio Cullen, no estoy en mis mejores momentos, no me gustaría ser desagradable. – le dije controlando mi voz para no llorar

-si lo fueras no importaría. Después de todo, somos amigos.- si me hubiera pateado en ese momento me hubiera sentido 100 veces mejor.

-¿siempre eres así de molesto? – le dije en tono grosero. Ok muy grosero

-es probable. Pero lo que si se es que tu no eres así de gruñona. Así que dime que tienes.

-nada que te importe Cullen. Ahora que ya lo sabes, largo – solo quería que se fuera.

-no me iré, hasta que me digas que tienes. –el maldito me arrebato el libro de las manos.

- ¡carajo!, cuando te lo propones puedes ser igual de molesto que un dolor en el trasero. –sip explote.

-que fina. – genial. Lo que me faltaba, que se pusiera a corregirme y a enseñarme modales.

-me importa un reverendo cacahuate lo que pienses, ahora dame mi maldito libro.

-lo siento Aline. Pero me preocupas. – ¿Cómo podía estar molesta con el?

-yo lo siento. Me comporte como una cretina, pero enserio, no es de los mejores días. –me disculpe, sabia que había sido muy grosera.

-no te preocupes Alee, todos tenemos días así. ¿estas bien por lo de ayer? –algo revoloteo en mi estomago cuando pregunto eso. Me sentí de nuevo bien

- si. Pero tu ¿estas bien? – le pregunte, con todo lo que paso ayer, lo había olvidado, y siendo sincera se veía terrible. Estaba pálido y ojeroso.

-si, ¿Por qué preguntas? – contesto de manera calmada. Pero con un matiz de temor.

-estas pálido, y tienes los ojos rojos.

-Si, estoy bien. ¿No entraste a clase de filosofía? – era obvio que quería cambiar el tema.

- no tengo ganas para escuchar a Mario hablar de Hegel hoy, ¿Qué clase tenias tu?

- trigonometría. – en ese momento tomo mi mano y me puse muy nerviosa. ¡demonios!

-¿c…con Zaira? –

No tartamudees torpe

-si. Pero no tenia ganas de entrar tampoco.

-¿Qué traes ahí? - vi que traía un libro grueso en las manos y me gano la curiosidad -Diccionario de fenómenos Psíquicos" ¿te gusta lo paranormal Cullen? – pregunte después de ver el titulo.

-se podría decir que todo es posible. – ha ha, si tal vez si seas un chupa sangre. Pensé con gracia

-huy, que intenso. Le dije mientras intentaba no reírme.

-es un tema interesante.

-umm si tu lo dices. oye, y si a tu chica le molesta esto. – aun estábamos tomados de la mano, lo cual no me molestaba, pero sabia que a alguien si.

-¿Qué le molestaría?

-el que nos tomemos de las manos, ya sabes, que se cabree por eso.

-no creo, además no es nada malo.

-eso espero, amo demasiado mis extremidades, como para que tu querida hermana –intente bromear con eso,

-dramática. – me dijo mientras me daba un pequeño empujón amistoso.

-ha- ha- ha, veremos si le parece gracioso a tu chica.

Seguimos caminando durante un rato. Pero claro, lo bueno termina, y enfrente de nosotros a unos cuantos metros de distancia estaba Isabella.

-suéltame Cullen. –le dije mientras sentía la mirada de Isabella sobre mi. – tu chica no se ve nada contenta. – y definitivamente no lo estaba. Si las miradas matasen, yo ya estaría tres metros bajo tierra.

-"no creo, además no estamos haciendo nada malo" –imite su voz de coraje, y lo acepto tenia un poco de miedo.

-supéralo. – me dijo con voz cansada.

-chaval, yo desaparezco. Nos vemos después. – le dije en forma de despedida.

En conclusión, me sentía terrible, de nuevo mi mente voló demasiado lejos, y creo un falsa ilusión. Una que dolía mucho.

No se quien maneja la situación del corazón, bien puede ser Cupido, Eros, Afrodita. O el mismo Dios, no importa quien sea, pero definitivamente le caigo muy mal.

Y también se puede ir derechito y sin escalas al infierno.

¡HOLA! De nuevo estoy aquí con una nueva actualización de esta historia. Y espero que les guste muchísimo este nuevo capitulo.

Tengo que decir que estoy felizmente feliz por los comentarios que tuvo el capitulo anterior. Y además estoy muy emocionada por que esta historia ya tiene 92 reviews. Lo cual es súper híper mega genial para mí.

Muchas gracias a todos lo que leen esta historia y además también gracias a los que se toman unos segundos de su tiempo para escribir un comentario y tal. Enserio muchas gracias.

Espero actualizar pronto, ya Salí de vacaciones y tengo aproximadamente 2 semanas libres. (\^-^/) (~ ^-^~) y así que espero poder subir capitulo nuevo.

Enserio gracias, este capitulo va dedicada a todos ustedes, y una cosa mas. Creo que en esta historia pronto tendremos a un nuevo personaje que le dará un giro diferente a la historia.

Espero que sigan leyendo para que sepan de quien se trata. Y que me apoyen con sus comentarios, eso me anima a seguir escribiendo y actualizando.

¡GRACIAS!