CAPÌTULO 20: "EL PROYECTO POKEMON"
Estaba molesta, furiosa a decir verdad. ¿Por qué, de entre tantas escuelas prestigiosas, su papi tuvo que inscribirla en donde daban clases de informágica?, ella no iba a vivir de eso, una Exilion orgullosa no iba a trabajar programando computadoras y eso su papi lo sabía, ¿Por qué hacerla llorar con los códigos de programación? Y, como si fuera poco, todos sus profesores la felicitaron por las calificaciones del bimestre, la más alta de los promedios de cada materia, obteniendo calificaciones entre 95 y 100, a excepción de…
‒¡Informágica!... ‒Pensaba furiosa, tomando con fuerzas el celular que era testigo de esa horrenda nota de 58 y con la que iba a arreglar en ese momento con su profesor-máquina‒…esto es una verdadera burla hacia mi…
Durante el camino, se topó con un tipo al que se le cayeron varias anotaciones, pero le ignoró, como a todos los muchachos que solían voltear a decirle algo. Y a pesar de que le hubiese gustado oír el alago hacia su persona, llevaba prisa, tanta que ni siquiera había notado que había dejado a su amiga la Alteana atrás.
‒Pero bueno, de seguro entenderá…
Tras un laberinto de pasillos que sus ojos índigo revelaban a instantes, la chica logró llegar a la sala de profesores, ignorando el letrero de "no alumnos admitidos" , entrando como si el lugar fuese de su propiedad.
‒¡Oye!... ‒escuchó de parte de una de las dos ancianas que enseñaban pociones, sin importarle quien era en verdad‒…¡Niña, ¿Estas ciega?, no se permiten alumnos aquí!
Ignorando a ella y a su hermana que se acababa de invitar sola a la discusión, buscó entre todas las divisiones a ese patético robot que era arremedo de profesor. Se sentía a veces como las oficinas donde papi llegó a llevarla de niña para que conociera la compañía que un día heredaría y dirigiría como toda buena Exilion, luciendo estas un poco más diversas por los diversos decorados que los mismos maestros habían colocado, según su clase impartida, origen y gustos, no era tarea difícil encontrar a la única máquina que servía como excusa para no pagarle el sueldo a nadie más.
‒De seguro su salario son latas de aceite viejo…
Por fin vio al maldito, estaba abriendo una lata para poder disfrutar su…¿merienda?, la verdad no le importaba, iba más que nada a reclamar el asco de imitación de clase que impartía, por lo que se acercó a él con furia, ignorando al resto del personal e hizo que el robot voltease a verla, cosa que no fue difícil, pues la máquina con esfuerzos alcanzaba sus caderas. Aclaró fuerte la garganta para que el atolondrado maestro le viera con esos feos ojos de fondo de botella y le prestase toda la atención a pesar de que este lucía más apurado por su lata derramada.
‒¿Señorita Exilion?... ‒comentó con cierta confusión en su robótica voz‒…¿Qué la trae por aquí en un área de solo maestros?...
Aqua alzó su mentón, completamente orgullosa y luciendo superior al docente que dócilmente hablaba…o eso parecía…
‒Quiero saber cómo demonios saqué esto…
E indignada, mostró desde su celular la horrenda fotografía que le causaba su deshonra en su historial académico. El robot no tardó en dirigir a la estudiante hacia su división que consistía de varios cables, circuitos y alambres, así como de una impresora que no disponía de computadora. El maestro jaló una pantalla blanca para después dirigirse a una rampilla para quedar a la altura de la peli negra que esperaba impaciente, pero sentada elegantemente. Vio unos cuantos códigos pasar por los ojos de la máquina para después girar en dirección de la pantalla y de estos proyectaba el desglose de su evaluación, siendo realmente incómodo que al lado de su bella imagen hubiera tal aberrante calificación.
‒Pues mire señorita Exilion…‒volvió a hablar con su artificial voz‒…las calificaciones de sus tareas no llegan ni a 50, dándole un promedio de 16 de 40 puntos que estas le ofrecían y en su examen obtuvo 25 respuestas correctas sobre 60, lo que le da una calificación de 41.66 más los 16 puntos de sus trabajos y tareas, nos da un total de 57.66, lo cual se redondea en automático a 58…
Sintió una patada en el estómago por cada palabra emitida por el docente. Sabía que lo había hecho mal, pero, ¿en serio era para tanto?
‒Ya ni el peor de los alumnos obtiene tan aberrante calificación…‒suspiró pesadamente, intentando mantenerse en calma antes de preguntar una solución a su nota tan miserable‒…¿hay alguna manera de aumentarla?, ¿Algún trabajo extra, presentación o tarea?
Para su mala suerte y mal humor que tenía en esos momentos era un verdadero milagro que el robótico profesor no estuviese ahora hecho mil trocitos al momento de negar con su cabeza.
‒Lo siento, señorita Exilion…‒comenzó con ese tono que a la chica tanto empezaba a fastidiarle‒…pero el reglamento lo tiene prohibido…
Eso le hizo llegar al borde de su paciencia, ¿Cómo es que ese profesor tan mediocre y poco apto para enseñar le decía algo que era cuestión de vida o muerte para ella?
‒¡En el reglamento no viene algo tan absurdo!
Vio como la máquina parpadeó un par de veces y tras volver a correr algunos códigos extraños por sus ojos, los dirigió a su pared nuevamente pareciendo proyector. Lo que más le molestó fue leer lo siguiente:
"No se permitirá que los profesores acepten trabajos, tareas, presentaciones o cualquier otro medio con el querer justificar el subir su nota a una que sea aprobatoria"
Dejó caer pesadamente su cabeza en el escritorio del maestro. Estaba perdida. En serio que no se le ocurría nada para poder aprobar el siguiente parcial, pues por más que intentase en serio no entendía nada de lo que el profesor explicase.
‒Lo que sí puedo ofrecerle, señorita Exilion…‒Vio de nuevo al robot, quien le veía con detenimiento, tal vez sin entender del todo sus extrañas reacciones‒…Es un tutor…
Maravilloso, lo único que le faltaba. Un idiota que de seguro se creía superior que ella por pasar una materia que ella no y que de seguro intentará hacerle sentir como una idiota.
‒Aunque de eso me encargaré yo…‒suspiró pesadamente aunque con orgullo al final‒…no quiero que sea un cualquiera, tiene que ser alguien apto para enseñar la materia y que no tenga malas calificaciones…
La máquina se limitó a asentir.
‒Puedo asegurarle señorita Exilion que el alumno que elegí para usted es el mejor académicamente hablando, con un promedio casi perfecto, de 99.98 para ser exactos, obteniendo solamente un 99 en teoría mágica estelar…
Alzó la ceja al oír eso. En verdad detestaba que uno de sus compañeros le tuviese que enseñar sobre programación, siendo que debía ser el maestro quien debía tomar cartas en el asunto y no un alumno al que de seguro le importaba poco o nada su situación académica.
‒Si es todo lo que tiene que hablar conmigo señorita, le pido de la manera más cordial que se retire…‒indicó la máquina, cosa que hizo que el humor de Aqua empeorara‒…yo hablaré con el alumno y le diré que la vea en el área de cómputo después de clases, ¿de acuerdo?
No, en verdad no estaba de acuerdo, por lo que sin mayor opción salió de la sala de profesores con la rabia y el orgullo apoderándose de ella. Ella, una digna Exilion, ¿siendo tutelada por un alumno cualquiera con buenas notas?, vaya que eso era de matar su reputación…
…Tristemente, estaba entre la espada y la pared, si no aceptaba esas clases de tan "perfecto alumno" estaría perdida en la siguiente evaluación de esa materia.
‒Solo…‒respiró hondo mientras buscaba a su amiga pelirroja‒…piensa que son clases particulares…
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Se mantenía alejado del resto de su grupo, intentando ignorar a Marth, quien de nueva cuenta trataba de socializar con él, a pesar de las caras e indirectas de su gemela de que dejase en paz a la pesadilla. Suspiraba pesadamente y no contestaba a las preguntas del Alteano, teniendo la ligera esperanza que este entendiera y se callara.
‒Es más terco que Zelgius y Grahim juntos…
‒¡Ejem!, ¡Estoy nombrando lista!, ¡Pongan atención!
Vio con molestia como nadie se tomaba en serio las palabras del…¿profesor?...Bueno, digamos que la joven edad de 13 años del castaño de ojos miel, el profesor Red, quien dejó su ciudad de Kanto tras atrapar a los 151 pokemones de su región, y de seguro una maravillosa y única oferta de enseñar todo lo que sabía en la más prestigiosa escuela del mundo, tenía como consecuencias el que los alumnos, la mayoría más grandes que él, no le tomasen demasiado en serio.
‒Debería dar clases en un kínder…
‒¡Chicos!, ¡Falta para todos si no me prestan su atención!...
Entre todos empezaron a apagar lentamente el ruido de sus propias voces. Ike vio como el joven entrenador suspiraba pesadamente mientras anotaba las asistencias conforme eran nombrados.
‒¿Saben chicos?... ‒comentó tras anotar la última de todas para cerrar su libro y verlos de manera severa‒…luciré como un niño, e incluso seré menor que ustedes…pero quiero que recuerden que mientras ustedes veían si eran admitidos en esta escuela, yo ya había sido nombrado campeón pokemón de Kantos, atrapado a todos los pokemon de la región y el primer maestro menor a 21 años que ha dado clases en el mundo…
‒¿Y eso de que me sirve?... ‒comentó Link a manera de burla, haciendo reír a su pelirrojo amigo y a otros cuantos compañeros que pensaban de esa manera. El peli azul vio como el profesor sonreía de manera astuta y fruncía ligeramente el ceño.
‒Que yo no necesito pedirle dinero a mi mamá para lo que yo quiero comprar…
Esa simple oración hizo que todos aquellos que pretendían burlarse se sonrojaran y callaran al instante. Ike sonrió ligeramente al ver como ante un golpe de realidad, los rudos lucían como los perdedores que eran.
‒¡Bien chicos!... ‒comentó el docente como si nada hubiese pasado‒…Ya todos saben sus calificaciones, por lo que ahora les dejaré lo que será su proyecto para el resto del año…
El peli azul no pudo no sentirse igual de confundido con los demás. Más aún cuando un anciano hombre de blancos cabellos y ojos cafés entraba al salón, con una mesa considerablemente grande cubierta por unas cuantas sábanas viejas. Se sintió como todos al ver que dejaban escapar murmullos que intentaban descubrir lo que habría ahí adentro, aunque los intensos zumbidos de diferentes voces y conversaciones empezaban a hacer que le doliera la cabeza, por lo que esperaba que fuese rápido esa clase de estúpido anuncio que el profesor iba a realizar.
‒¡Ah, profesor Oak!... ‒comentó con alegría el joven maestro castaño, saltando de su alta silla hacia el recién llegado‒…justo a tiempo…‒después volteó a verlos a todos, de seguro para dictarles las instrucciones‒…¡Alumnos, ha llegado la parte del año en donde ustedes se volverán maestros pokemon!
Los murmullos volvieron, pero esta vez parecían emocionados por el anuncio del maestro, haciendo que Ike se encajase las uñas en sus manos y mordiese sus labios, con el fin de no permitirle a su cuerpo desmayarse.
Red tomó una pokebola y la alzó un poco para que todos vieran mejor donde tendrían a su criatura.
‒Durante lo que resta del año, deberán criar, cuidar y entrenar a sus pokemones…‒comenzó‒…se les evaluará según su avance por cada parcial y al final del año…‒respiró hondo para contener su éxtasis‒…¡Los mejores entrarán en la liga pokemon que se organizará al final del ciclo escolar, y el ganador no solo se llevará el estar exento de la materia o llevar el título de "maestro pokemon de la preparatoria Nintendo", si no que se le llevará durante sus vacaciones a visitar las seis regiones donde los pokemones están presentes: Kanto, Johto, Hoenn, Sinnoh, Teselia, Kalos y la más reciente, Alola!
Esta vez los gritos de emoción, aplausos y golpes de las mesas fueron las causantes de que el dolor de Ike se hiciera más y más presente, deseando simplemente callarlos de una buena vez por todas. Dio gracias a los dioses cuando el profesor pidió silencio total y se le concibió de inmediato.
‒Pasarán de a uno en uno en filas de atrás a adelante y podrán salir a preparar su estrategia, por lo que empezaremos con…Gawain, pasa…
Eso fue música para sus oídos y su cabeza, por lo que rápidamente tomó sus cosas y sin importarle realmente el aspecto de la pokebola tomada, salió con prisa a sus dormitorios, ignorando todos los quejidos de aquellos que empujaba ligeramente para llegar a su destino.
‒No es mi problema que se pongan en mi camino…
Llegando a su habitación, lo primero que hizo fue tirarse en su cama a relajar su mente, terminando por quedarse profundamente dormido. No supo cuánto tiempo pasó así y en verdad no le importaba el faltar a clases. Al fin y al cabo no eran difíciles materias.
Al despertar vio el reloj. Sabía que salió a las 10 de la clase de pokemon, y al ver que eran las 12:40, pudo deducir que solo quedaba una clase, pero al no sentirse de ánimos, decidió faltar también.
‒Al fin y al cabo,… ‒pensó acomodándose en su cama‒…nunca he faltado…
Sin embargo, al terminar de acomodarse se sentía observado, pero lo aterrador, es que además de todo sentía como si alguien pudiese ver dentro de él, por lo que se giró de espaldas rápidamente, para toparse con una curiosa y profunda mirada de un pequeño pokemon de enormes ojos rojos, largas orejas y piel azulada, aunque sus manos y pies eran negras. Por su estatura y viendo que las orejas estaban caídas, Ike fácilmente supo que clase de pokemon había elegido.
‒…Un Riolu…
Veía impactado como la criatura no apartaba la vista de su amo, quien estaba seguro que le hacía sentir incómodo. Sabía que los Riolu podían sentir el aura de las personas, así como sentir sus verdaderas emociones y conocer sus más oscuros secretos. Tenía que admitir que hubiese preferido tener un animal que no fuese tan analítico, pues no quería en verdad que nadie supiese su verdadero ser, más que nada…por aquella vez…
Pero a un pokemon de su especie no se le podía engañar. Sabía que estaba leyéndolo como si fuese un indefenso libro abierto, por lo que no le extrañaba que la pequeña criatura durase viéndole por mucho rato. El solamente se mantenía quieto, sabía que en algún momento este iba a terminar de analizar la vida de su amo y, estaba seguro que no querría estar con una persona como él, que le dejaría solo, como todos los demás. Pero tuvo que admitir que no pudo evitar sonrojar al sentir el abrazo del pequeño pokemon y como este frotaba su carita contra su pecho, así como una clase de ronroneos, como si el pequeño estuviese triste por lo que acababa de ver.
Ike, aun sin corresponder el abrazo, suspiró pesadamente y cerró los ojos con tristeza.
‒Se muy bien lo que has visto…‒comentó acariciando un poco la cabeza del pequeño que se negaba a soltarle‒…por eso te sugiero que te vayas…no me voy a enojar, búscate un mejor amo…uno que su pasado no te haga llorar…
Pero la criatura se negaba a soltarlo, cosa que realmente le extrañaba a Ike. Era el segundo ser viviente que no se apartaba de su lado.
‒Siendo Marth el primero…
Sintio entonces como si el pokemon le volviese a ver fijamente, como esperando que lo viera a los ojos. Al hacerlo, pudo sentir como si el pokemon le estuviese dirigiendo las siguientes palabras:
‒Yo no me iré, amo…‒el Riolu inclinó la cabeza con respeto, para después ver a su dueño que empezaba a perderse en esa penetrante y sangrienta mirada‒…yo cuidaré al amo como yo se que el cuidará a Riolu…‒Por primera vez Ike sentía que esta vez no se le dejaría abajo, más aun cuando el pokemon le volvió a abrazar, esta vez más entusiasta‒…¡ya verá amo!, ¡Seré el mejor pokemon!, y pasaremos bonitos momentos que opaquen sus pesares, señor…
Una calma dentro de Ike empezó a sentirse al escuchar al pokemon transmitirle ese mensaje de manera telepática, solo había una cosa que le molestaba…
‒Solo dime, Ike, ¿sí?, amo es demasiado superior…
El pokemon le soltó y para Ike pareció sonreír, emitiendo un sonido como si un gruñido raro se tratase. Acto seguido, Riolu se dirigió al maletín de Ike.
‒Riolu, ¿Qué demonios haces?
Sin esperar mucho, la criatura se acercó a él, con una pelota en sus manos luciendo como un pequeño cachorrito que quería que su humano jugase con el.
Ni siquiera alguien de tan cerrado corazón como Ike podía negarse a tal propuesta.
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‒¡Grandioso!, ¡Oye, Roy!, ¡Red tenía razón!
Roy volvió a dirigir sus pensamientos hacia su amigo, siendo que estaba tan cómodo echado a las raíces de los árboles que estuvo a punto de dormirse, pero aún con todo y sueño empezando a escapar de él, el pelirrojo dirigió su vista al hylian.
‒¿Qué pasa, Link?
Este señaló entusiasmado al pokemon de acero que esperaba frente a él, parecía una extraña versión de una tortuga de acero blanca de ojos azules, que meneaba la cabeza ansiosa en órdenes de su maestro. Sin embargo el rubio solo sonrió y se dirigió a su criatura.
‒¡Aron!, ¡Usa fortaleza!
‒¡Aron!... ‒Acto seguido, el pokemon pareció reunir energías, pues brillaba de una manera única. Al cesar esto, el pequeño animal lucía más fuerte y resistente contra cualquier cosa que le golpease. Esto simplemente hizo que el hylian sonriera más.
‒¡Nunca creí de verdad las palabras de Red de que este pokemon hacía esto!, ¡Es el mejor pokemon de la historia!
Le gustaba ver a su amigo emocionado por algo más que molestar a Marth y que aparte de todo le beneficiaría en cierta manera en su calificación de manera positiva.
‒Aunque tarde que temprano querrá usarlo en contra de Marth, tristemente…
‒Bueno Roy, voy con Zelda, quería enseñarme a su pokemon o algo así, nos vemos…
Y sin esperar respuesta de su amigo, el rubio metió a su pokebola a la criatura y se dirigió con la castaña que lo esperaba fuera del jardín. Estiró los brazos pensando en que podría dormir otro rato, por lo que acomodó su mochila como su almohada. Sin embargo, no tardó en sentirse incómodo por un artefacto que resaltaba entre los demás. Se apoyó en sus codos para investigar que era lo que afectaba a su comodidad. Su respuesta fue la pokebola que tomó de la clase de Red. La curiosidad empezó a invadirle hasta que se hizo insoportable y apretó el botón para que esta revelase a su compañero de la clase.
Lastima que su animal no era lo que esperaba.
‒¡¿Un magikarp?!
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‒¡Eres la cosa más hermosa que he visto!
‒¡Pichu!
La pelinegra vio cómo su amiga acariciaba y jugaba con su pokemón. Era un animal bonito, claro, por algo Pichu era de los pokemones que sus compañeros más buscaban con desesperación y el que muchos le intentaron quitar cuando se enteraron que ella era su poseedora. Pero, el pokemón de la Exilion era mil veces más hermoso.
‒Es decir, ¿quien se resiste a la ternura de Eevee?...
‒¡Eevee!
Sintió como el pequeño animalito de pelaje café y esponjado, de enormes ojos negros y cola grande rasgaba un poco su pierna, queriendo llamar la atención de su dueña. Esta volteó a verlo, sonriendo sin poder evitar hacer unas cuantas muestras afecto a la criatura, quien tenía en su boquita una pequeña rama, mientras movía la colita con ánimos de jugar con la Exilion. La chica no pudo no expresar su ternura y tomar el objeto que su bella Eevee le ofrecía, haciendo que esta moviese la cola más animada.
‒¡Ve por él nena!... ‒y lo lanzó lejos, viendo con ternura como su pequeño animalito iba por el objeto. Siempre le habían encantado los animales, más aún cuando eran tiernos y juguetones como su Eevee. Recuerda que de niña, cuando veía con su papi los desfiles y concursos de belleza de pokemón, le apostaba a los Slyveon, una de las tantas evoluciones de Eevee, pues eran bellos pero muy fuertes.
‒Justo como yo…‒pensaba con orgullo, viendo como Eevee traía de regreso la ramita que ella misma había traído, con muchos ánimos para seguir jugando. Desde que vio a la pequeña, el asunto de Informágica había pasado a segundo plano, siendo un tema que le incomodaba menos, ya que la pequeña le había alegrado su día. Le había tomado un cariño rápido al pokemón, así como Ghya lo había tomado con Pikachu a quien no tardó en pedirle por internet unas galletas especiales para pokemón, pidiendo ella a su vez para su Eevee. Quería que estuviera sana y activa, no solo porque la quería, sino también para demostrarles la belleza letal que podía convertirse un tierno y juguetón pokemón, teniendo la fuerte ambición de demostrar lo mucho que sabía de ellos así como manteniendo un alto reconocimiento y orgullo para la familia Exilion.
‒Aunque eso signifique pelear contra mi amiga…
‒¡Hola chicas!
Volteó a ver a la peli azul que en la mañana le habían presentado. Aquella princesa Alteana que solía comportarse más "varonil" según toda la escuela.
‒Aunque si a esas vamos, Ghya tampoco sería una chica…‒suspiró pesadamente antes de hablar‒…Hola…
‒Hola Lucina…‒respondió un poco más animada la pelirroja, quien seguía mimando a su animal‒…¿ya pasó el profesor Red por tu salón?
La noble asintió contenta con la cabeza, cosa que le hizo pensar a Aqua que había obtenido un buen resultado.
‒Sí, y miren quien me tocó…‒Lucina sacó la pokebola de su mochila y presionó el botón solo para revelar un pequeño dragón naranja, de rostro tierno y que su sonrisa mostraba un poco sus colmillos. Su cola no era muy larga, pero si tenía una pequeña flama del mismo tono que su cuerpo, así como unos enormes ojos azules que poseía el dragón.
‒¡Es un Charmander!... ‒comentó con muchos ánimos la peli azul‒…¡¿No es genial?!
‒¡Char-Char!... ‒Exclamó el pokemón.
‒Lo es, en verdad…‒comentó la otra Alteana, aún sin soltar a su querido pokemón.
‒¡Pika-Pika!
A pesar de lo entusiasmada que estaba por ver a una de las clases básicas que daba origen a una de las evoluciones más poderosas, fingió no tener interés, respondiendo con un simple:
‒Sí, sí, ajá…
A lo que ambas chicas no les pareció incomodar, como si ya estuviesen acostumbradas a la actitud de la peli negra. Ella solo sonreía triunfante por dentro, pues…
‒Quiero ver su reacción cuando mi Eevee evolucione a Sylveon y derrote a su dragón como si nada…‒pensó con orgullo, tomando a su pokemón entre sus brazos para mimarlo un poco‒…Para que vean que la belleza no es siempre lo que parece…
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‒¡Muy bien señores. Silencio!
Aleana no podía culpar que su grupo no se mantuviese callado ante las exigencias de Merlon, pues todos estaban emocionados del proyecto del profesor Red de criar y entrenar pokemones durante el resto del año, cosa de la cual no quedaba excenta.
‒Sobre todo con el pokemon que me quedó…
‒¡Tor-Tor!
Esos pequeños cantares resonaron un poco entre todos los ruidos, siendo claramente el pequeño pájaro naranja que le había tocado criar. Era realmente pequeño y precioso, parecía delicado, pero por sus estudios en pokemones de fuego, sabía que esta ternurilla podía lanzar bolas de fuego de más de 1000 °C. Lo tomó entre sus manos y lo puso en su escritorio, solo para acariciar la garganta de la criatura, quien dio su punto aprobatorio con su dulce cantar.
‒En serio es muy bello…
‒Supongo que no quieren conocer sus calificaciones…bien, me voy…
Esa simple oración hizo a todos callar, dando inicio a el listado de calificaciones que el profesor tenía preparado…
‒…Pherae, Aleana…53…
Eso fue suficiente para derrumbar sus ánimos en menos de dos segundos. Más que estar molesta con ella, estaba enfadada con su compañera, Aqua, ¿acaso era demasiado explicarle sus problemas en cálculo integral?
‒Parece ser que si…
‒Bien, eso es todo por hoy, pueden irse…
Y tal era la desesperación de sus compañeros por salir, que parecía una estampida, por lo que protegió a su pequeño Torchic para que no le hiciesen daño, esperando a que terminara con el fin de pedirle ayuda a su profesor con su pequeño problema.
‒¿Señor Merlon?... ‒le preguntó temerosa, dejando al avecilla en el suelo para que la siguiera en lo que se acercaba a su maestro‒…¿Puede decirme a que hora da asesorías?
El maestro azul la vio, un poco extrañado por su pregunta, ella solo trataba de sonreír, tratando de conseguir una respuesta positiva de parte del docente.
‒Usted es nueva, ¿verdad?
Eso la hizo borrar su sonrisa, pues no sonaba como algo bueno.
‒Si, ¿por?
El profesor se encogió de hombros antes de responder.
‒porque la directora Ashera no desea que este semestre demos asesorías…‒comentó. A Aleana le iba a dar un ataque, ¿Cómo era posible que la más alta autoridad de la escuela no le importase la comprensión de sus alumnos?
‒…Eso no tiene lógica…‒suspiró pesadamente‒…tal vez este viejo se confundió…
‒Pero…puedo asignarle a uno de los mejores alumnos en la materia…
Supuso que eso era mejor que nada.
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‒¿Dices que siguen los gritos?
‒Así es directora, Ravio volvió a reportar los gritos, describiéndolos como dolorosos…como si estuviesen matando a alguien…
Vio como Ashera se mantenía en una seria expresión y reflexiva. Chrom por fin esperaba que esta le concediera el permiso de investigar más a fondo, poniendo micrófonos de manera muy discreta en cada puerta del segundo piso, con la finalidad de saber por fin quien era el alumno que necesitaba ayuda para proporcionársela la manera más rápida posible.
‒Es imposible negarse por el bien del alumno…
‒Es una propuesta interesante Chrom…‒el peli azul estaba listo para recibir la autorización de parte de su superiora para llevar a cabo la operación‒…pero tendré que negártela…
Su sonrisa se borró de su rostro y cambio a una expresión completamente confusa y molesta.
‒¡¿Pero porqué?!... ‒comentó en sus arranques de ira‒…¡¿Acaso quiere que el chico muera?!
La directora le mandó silenciarle con un elegante gesto de su mano antes de hablar.
‒¡Chrom, no puedo arriesgarme a que los alumnos lo descruban y se quejen con sus padres, demandándome y haciendo que todo el prestigio que esta preparatoria ha tardado años en recolectar se derrumbe en menos de dos minutos solo porqué TU no propones buenas soluciones a estos problemas!
Tenía que admitir que eso era lógico. Además de que era razonable que la pelirroja se enfadase tanto por tan asquerosa solución.
‒B-Bueno…‒se rascó la parte trasera de su cabeza, mientras sus mejillas se coloreaban de un ligero tono rojizo‒…no había pensado en eso…
‒Lo se…‒comentó Ashera con molestia. Cerró su libro y vio a Chrom como si quisiera quemarlo con su ardiente mirada, ocasionándole un miedo singular al hombre‒…así que te sugiero que en lugar de proponer cosas absurdas, ¡Hagas tu trabajo!, ¡Ahora ve!
Y sin querer más problemas con la mujer, el peli azul salió con prisa de su oficina, tropezando con el laguz halcón.
‒Vaya…no sabía que Ashera le gustaba jugar al golf con sus empleados…‒comentó de manera humorística el profesor, cosa que a Chrom no le dio mucha gracia.
‒Ja, ja, ja, cuanta gracia…‒comentó el celador viendo al laguz con cierta molestia‒…mejor ayúdame, ¿no?
‒Ya va, ya va,… ‒comentó aun entre leves risas Tibarn y de un solo tirón levantó al peli azul‒…no te portes tan delicado…‒y le dio unas fuertes palmadas en la espalda.
‒S-Si…‒el hombre retiró la mano del profesor y aclaró su garganta, caminando con él a su edificio‒…Bueno, ¿Qué haré ahora?... ‒le comentó cambiando de tema‒…Ashera no aprobó mi propuesta…
‒Fue lo que te dije, ¿no?... ‒comentó con tono burlesco Tibarn, ocasionando que el celador sonrojase de nuevo.
‒Si, bueno…‒aclaró su garganta antes de continuar‒…necesito una manera de detectar de donde vienen esos gritos…
‒¿Por qué no usas la lógica, Chrom?... ‒esa frase hizo parar en seco al chico, viéndolo incrédulo. El laguz se encogió de hombros.
‒Si los gritos provienen de la habitación justo sobre la de Ravio de Lorule, ¿Por qué no ves cual es la que esta ahí?
Se sintió como un completo idiota cuando su profesor de hace años le dijo algo que era lo más lógico del mundo. Creía que un golpe de un Geodude era más blando que esa realidad que le acababan de plasmar en su cara, por lo que se dirigió con velocidad a sus registros de la computadora, pero al ingresar los últimos dígitos de su computadora…
"Usuario y contraseña no válidos. Hable con un superior"
Parecía el peor momento para que Ashera le quisiera jugar una broma de actualización de seguridad.
Por fin :D
Si, tenía ganas de subir esto antes, pero escuela salvaje apareció -.-!
En fin, ¿Qué tal les pareció el proyecto de Red? :B yo si me metía a esa escuela :v…ok no xD
Bueno, decidí poner a los pokemones básicos para que se vea como evolucionan junto con sus amos uwu por eso el Riolu en lugar de Lucario y Pichu en lugar de Pikachu. Pero bueno :B
Otra cosa, se que el capítulo se llama "el proyecto pokemon" y aun así toca temas que no van con eso, quiero que sepan que son más importantes para la trama futura...y si...tambien los pokemon :p
Yelai: y ahora?:v ok no xD
pronto, pronto uwu ya estamos a unos capítulos :3 tal vez (?)
xD yo se que no :v pero ya verás uwu
todas :v! ok no xD
Milenary: me alegra que te alegrara (?)
TwT gracias, eres de las pocas que aún esperan mis fics u.u, xD mira nomas, yo soy terrible para primera persona :B por eso uso tercera persona (?)
Pues los irás conociendo más Life :B xD no la tenía, tuvo que desarrollarla :B ya verás porque.
A mi también me desagrada y si, a veces hay que tener el valor de decir "No".
Si, son situaciones feas, pero ya verás que pasará con ellos.
xD si :v me mató escribir eso, y más te matarás al ver lo que sigue :v
Yo disfruto mucho de tu fic, ya casi te alcanzo TwT
Espero les haya gustado : )
Touhouist: :O ya se te extrañaba xD
Ah bueno xD esta bien.
:v y espera a que llegue ese capítulo.
Tal vez (?)
:O! Felicidades \nOn/
Bueno, creo que ya sería todo :B
En fin, les invito a dejar review y a leer mis otras historias.
Nos leemos :D
