Perdonenme por la tardanza! Estuve con los examenes finales del cole y no tuve tiempo de escribir nada!

Los personajes no me pertenecen, son de Peach-Pit. Pero la historia si, y me ha costado trabajo. ^^


Por una de las calles principales del parque, podía verse una pareja de jóvenes, correr lo más veloz que podían. El lugar estaba prácticamente desierto, y eso facilitaba un poco las cosas. El único sonido que se escuchaba, era el tacon de las sandalias que ella llevaba.

- ¡Apresurate Milfeulle-chan! - Gritaba un castaño bien parecido.

- ¡No puedo creer que vayamos a llegar tarde! - Se quejó la hermosa chica de cabello rosa.

Mientras tanto, una chica de preciosos ojos ámbares abrazaba a su novio para tratar de calmar sus nervios.

- No entraré si no llegan - repetía insistentemente.

- Tranquila, deben estar por llegar. - intentaba calmarla su novio, y converncerse a si mismo también.

- Espero que se den prisa. Ya estan comenzando a entrar. - susurró preocupada.

El joven con rasgos gatunos la tomó del rostro, obligandola a mirarlo a los ojos. Aquellos ojos con los que mil y una vez se había quedado hipnotizada.

- Amu.. llegaran. - sonrió.

- Mas les vale. - murmuró desviando la vista.

Ikuto, solo río un poco, y la beso castamente en los labios. Ésta escena no pasó desapercibida por cierto muchacho que lo miraba fulminantemente.

- ¿Tenías que hacerlo, gato traidor? - protestó.

- No veo el problema. - comentó sin interés. - Si quiéres puedes voltearte para no ver. - sonió victorioso ante el silencio del mini-rey, mientras intentaba concentrarse en los besos que su novia dejaba insistentemente sobre sus labios.

- Tadase. - le llamó Nagihiko, como advertencia.

- No comiences otra escena. - agregó Rima, mientras se acercaba.

- Parece que no lo ha superado. - le murmuró Yaya, a la ex reina, solo para que ella escuchara.

- ¡¡Amu!! - Se escuchó que gritaban dos voces acercándose.

- Lamentamos el retraso. - se disculpó agitada.

- ¡Creí que no llegarían, Onee-chan! - le reprochó Amu.

- Pero ya estamos aqui ¿No? - respondió Kuukai un poco ofendido.

- Ya, no empiecen. - advirtió cansinamente Ikuto.

Milfeulle abrazó fraternalmente a su hermana, tomándola por sorpresa.

- Que tengas mucha suerte en tu primer día, Amu. - sonriendo cálidamente cuando se separaron.

- ¡Arigato, Onee-chan! - dijo con una sonrisa de oreja a oreja.

- ¡Será mejor que no te metas en problemas, Joker! Ahora estás en la universidad. - animó Kuukai, guiñándole un ojo.

- ¡No me provoques! - se enfureció Amu.

- Rima-chan, Tadase-san, Nagi, a ustedes también ¡Suerte! - les sonrió la mayor de las pelirosas.

- ¡Gracias, Milfeulle-chan! - contestaron todos.

- ¡No difamen a los guardianes! - gritó Kuukai mientras miraba como se encaminaban a la institución.

- Haz que se calle, Milfy. - reprochó Yaya con una sonrisa burlona. - Tu esposo está poniéndonos en ridículo. - mencionó observando como la otra gente los miraba. - Espero que Suzune-chii no herede eso de su padre. - agregó resignada.

- ¡Hey! ¿Qué quiéres decir con eso? Mi hijo es igualito a mi - señalandose orgulloso. - Hay que llamar a Kairi, espero que el pequeño no le esté dando problemas. - comentó preocupado.

- No lo hará. - tranquilizó su esposa. - Ahora callate y bésame. - ordenó mientras se aferraba a su camisa.

Ikuto tomó a Amu de la muñeca antes de que se vaya, girándola hacia él. Cuando la tuvo enfrente le besó lo mas apasionadamente que pudo, sin querer separarse de sus labios.

- Suerte, Tsukiyomi Amu. - sonrió seductoramente.

- ¿Eh? -

- Aceptame Amu. Cásate conmigo. - pidió en un susurro mientras ágilmente deslizaba el anillo por su dedo.

Sin notarlo, sus mejillas estaban empapadas en lágrimas. Lo miró a los ojos por largo rato, oyendo lejanas voces de fondo, que pertenecian a su hermana y sus amigos, diciendole "¡Contesta ya!", "¡Dí Si!".

- ¿Amu? - preguntó un poco desesperado, sacándola de su ensoñación.

- Yo.. - secó un poco sus lágrimas. - ¡Por supuesto que si, Ikuto! - gritó mientras se lanzaba a sus brazos, repartiendo besos por todo su rostro.

- Ve, se hace tarde. - recomendó al ver que solo un faltaban un par de alumnos por entrar.

- ¡Hai! - Contestó efusivamente, para luego salir corriendo, no sin antes plantarle un beso a su, ahora, prometido.

Ikuto la mirada embobado, con una sonrisa hasta los ojos de felicidad.

- Tomaré una foto de tu cara en este momento, ¡Me reiré durante semanas!. - bromeó Kuukai.

- No me molestes. - pidió aun sonriendo ante la broma del castaño.

- ¡Hombres! - dijeron al unisono Yaya y Milfeulle.

A lo lejos, por las ventanas de las aulas de la universidad, podía notarse la radiante sonrisa que Hinamori Amu tenía plasmada en el rostro. Y estaba segura que no se borraría, en un largo, muy largo tiempo.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Holaa! ^^ De nuevo pido disculpas pro haberme tardado mucho en subir el epílogo!.

Como dije antes, estaba en los examenes de "Diciembre" y con suerte tenia un poco de tiempo para sentarme y leer las actualizaciones. Me aparecia de a ratitos para descansar de tanto estudio.

Pero ahora, ¡Estoy de vacaciones!.

Y voy a tener tiempo para crear muchas nuevas historias y actualizarlas rápido =D

Muchas gracias por los reviews, agradezco a la gente que me agrego favoritos y puso alertas en la historia!

Pero mas que nada: MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS LECTORES QUE SIGUIERON MI HISTORIA.

Espero que les haya gustado! ^//^

¡Felices Fiestas A Todos!

Con cariño, Milfeulle Sakuraba.