DISCLAIMER: Inuyasha © Takahashi Rumiko.
ADVERTENCIA: Violencia, angustia… y una sorpresa.
Y la sorpresa es: Aunque muchos ya lo sabían o deducían… En este capítulo se revela la identidad de Katana… ¡Ya era hora! ¿Verdad?
PREVIAMENTE…
Takemaru la observó detenidamente. Lucía tan joven y hermosa, como siempre.
- Te las encargo mucho.
- No te preocupes, será un placer…- Entonces se abrazaron:- Cuídate pequeña.
- Tú también… Takemaru.
Ella salió por una puerta posterior. Iba disfrazada de enfermera, así que nadie repararía en ella…
A menos que se fijaran… en sus hermosos ojos…
Color chocolate.
CAPITULO 21 (Este capítulo y el siguiente son uno solo. Lo corté porque me pareció demasiado largo)
La casa Taisho permanecía a oscuras. Un silencio sordo inundaba el ambiente. Hacía unas cuantas horas, una terrible pelea se había llevado a cabo en ese lugar, manchando principalmente el dojo, donde el patriarca impartía sus clases de jiujitsu. Ahora, la casa completa estaba bordeada de múltiples lazos amarillos, para impedir que los curiosos se acercaran.
Si las paredes pudieran hablar…
Nos contarían lo ocurrido hace unas cuantas horas… Cuando Sesshoumaru e Inuyasha, acompañados por Kagura dejaron la casa…
- ¡Abuelito! ¿Preparaste mis galletas con chispitas? – Preguntó la pequeña, entrando al dojo, pero al ver a Inu No, limpiando, se detuvo en el marco.
- Sí princesita, ya están en el tarro enfriándose…
- ¿Puedo tomar una? La compartiré con mi hermanita…
Inu No terminaba de limpiar la duela del dojo. Retiró la mopa del palo para sacudirla.
- Ya terminé la limpieza, pequeña. Busca a Kagome para que preparemos un té y disfrutemos las galletas…
- ¿Y mi papito? – Preguntó Rin, al notar que no había nadie en la sala.
- Salió con tu tío Yasha y Kagura a hacer un mandado. Ya volverán.
- ¿Crees que me traiga algo?
- ¿Y por qué habría de traerte algo? – Le preguntó su abuelo.
- Porque gané otra medalla en el campamento…
- ¿Otra corcholata aplastada? – Preguntó Inu No, con la clara intención de hacer enfadar a la niña.
- ¡¡No es una corcholata abuelito!! ¡Es una medalla por un perfecto aprendizaje en primeros auxilios! Una medalla más y seré la más joven capitán de tropa.
- Igual que tu papá… - Le señaló Inu No:- Por cierto… ¿Dónde está Kagome?
- Subió a bañarse abuelito. Dijo que estaba acalorada.
Inu No sonrió. Al parecer, Rin estaba más acostumbrada a Kagome de lo que ellos pensaban. No iba a ser difícil que la niña aceptara la adopción de la joven.
- ¿Ya puedo tomar mi galleta? – Volvió a preguntar, sacando de sus pensamientos al plateado.
- Está bien princesita…- Le dijo, cariñoso:- Pero sólo una para que no pierdas el apetito y cenes más tarde…
Ni siquiera lo escuchó. Ya estaba trepada en un banquito cerca de la alacena, tratando de alcanzar el tarro.
Iba a dirigirse hacia ella cuando una fuerte punzada, como piquete de alacrán, le laceró el muslo. Se aguantó las ganas de gritar, para no asustar a Rin. Bajó la mano para palparse y sus dedos se encontraron con un dardo…
Un dardo ninja… con veneno.
Al momento, sintió como su boca se secaba y sus cuerdas vocales se paralizaban. Un intenso calambre le paralizó la pierna completa, impidiéndole moverse y se apoyó contra la pared. Empezó a sudar frío. Su corazón latía desbocado pero su temperatura bajaba rápidamente. Entraría en shock si no hacía algo…
Empezó a controlar su respiración. Si no lograba que su corazón se calmara, la toxina se dispersaría rápidamente… justo como lo estaba haciendo.
De reojo notó que una sombra se escabulló.
- El dojo está cerrado…- Dijo, con voz susurrante pero firme.
- No vengo a tomar clases…- Dijo una voz femenina:- Pero vine a dar una lección.
Inu No escuchó claramente el sonidos de las pisadas en el techo "¡Sorprenderán a Kagome!" Pensó "Espero que sea ella quien las sorprenda".
Pero el sorprendido fue él. Dos mujeres, muy jóvenes, vestidas en trajes negros y entallados se le acercaron. Una de ellas sacudió un látigo, que le atrapó el brazo y lo jaló hacia el suelo. La parálisis en la pierna hizo que cayera estrepitosamente. Con el otro brazo, apenas logró jalar el palo de la mopa. Necesitaba que se acercaran… un poco más.
- ¿Abuelito?
Al escuchar la voz, una de las mujeres movió la mano y de las penumbras emergió otra figura, que se escabulló a la cocina. "¡Rin está en peligro!" Pensó Inu No, pues su garganta estaba tan reseca que le era imposible siquiera hablar.
Con Rin
Ya casi alcanzaba las galletas, cuando escuchó el ruido que provenía del dojo.
- ¿Abuelito? – Preguntó, pero al no escuchar respuesta, su instinto le indicó que algo estaba mal… pudo presentir… peligro.
No bajó del banquito pero se armó con el cuchillo para mantequilla que siempre le dejaban a la mano. Tenía el filo suficiente para que descortezara ella misma su pan, pero no tanto como para lastimarse. Su fino oído le permitió percibir un leve zumbido. Por reflejo, colocó rápidamente la hoja del cuchillo ante su garganta.
Casi al instante, un dardo chocó contra la hoja y cayó al suelo. El miedo impidió que gritara, pero eso la hizo reaccionar con furia "Si le hicieron algo a mi abuelito… ¡Lo pagarán!" Pensó, muy enojada.
Su mirada, de color cedro dorado, se fijó en el leve movimiento que percibió y se agachó justo a tiempo, pues unas tres shurikens se impactaron en la alacena, justo donde ella había estado. Recordó las enseñanzas de su abuelo y se preparó para recibir un ataque más directo.
No tuvo que esperar mucho. Una mujer, mucho más alta que ella se arrojó y la sujetó por el cuello, apoyándola contra la alacena. Rin sintió como una shuriken se clavaba en su espalda y empezó a buscarlas. Encontró una, justo bajo sus nalgas. La desprendió y rápidamente la dirigió al rostro de la atacante.
- ¡¡MALDITA PERRA!! – Gritó la mujer, soltándola de una mano, lo que Rin aprovechó para aplicar un patada desde atrás, un "ataque de escorpión", directo a su rostro. La mujer la soltó por completo.
Logró bajar de un salto del banquito, pero la mujer fue más rápida y logró alcanzarla por los cabellos.
- ¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH!!!!! – Gritó Rin, mientras la mujer la estrellaba la cabeza contra el filo del mostrador, con furia.
- ¡Ya tráela Yoli-Kami! No te guardes la diversión para ti sola…
Rin yacía inconsciente, mientras Yoli-kami la llevaba por los cabellos, arrastrándola como un fardo, hasta el centro del dojo. Inu No, al verla, sintió que su sangre hervía, pero pretendió guardar la calma. Necesitaba guardar fuerzas.
Al verlo inexpresivo, se acercó a él Kamira, con pasos desafiantes.
- Creí que le importaba su mocosa, anciano.
Como respuesta, Taisho rompió la punta del palo y se lo clavó rápidamente en el hombro. Kamira gritó y se desquitó, pateándole el rostro.
- ¡¡Maldito anciano!! – Y le escupió el rostro. Taisho empezaba a ver nublado, mientras la sangre de su frente escurría hacia su mejilla "Kagome… ¡Ayúdanos!" Rezó dentro de sí.
Con Kagome.
Se secaba el cabello cuando creyó escuchar un grito, lo que la hizo levantarse. Pero al escuchar casi inmediatamente el grito de Rin corrió hacia la puerta. Lo malo, es que ya estaba abierta… y alguien la esperaba.
Sintió como unas manos fuertes la sujetaban por los hombros y percibió un fuerte aroma a narcisos, lo que le hizo aflojar su cuerpo y permitir que la arrojara… hacia donde fuera a arrojarla.
Chocó contra la barandilla de la escalera y nuevamente la sujetaron, esta vez por el cabello y la estrelló con fuerza contra la pared. Dos veces, mientras le escuchaba decir:- ¡¡Maldita bastarda!! ¡Esto es por quitarme lo que más amaba! ¡Y esto por quitarme a quien más amaba!
Kagome aflojó el cuerpo, mientras se sintió rodar por las escaleras. Sabía que si se ponía tensa, sólo se lastimaría más. Era cuestión de esperar.
- ¡¡¡FAYE!!! – Escuchó que decía una voz y dentro de sí, sonrió:- ¡Tráela para que nos divirtamos!
Se sintió levantada por los cabellos "¡Y se lo acababa de lavar! ¡Demonios!" pensó, mientras la sangre de su frente escurría copiosamente. Faye la arrastró por dos habitaciones. El cambio de piso le indicó que estaban en el dojo.
- K-K-Ka… go… me.- Escuchó susurrar apenas a Inu No "Debe estar herido" Trató de escuchar a Rin, pero no pudo "Espero que esté a salvo" se dijo, pero un leve quejido le indicó que no era así. Se preparó para lo peor. Pudo percibir los cinco aromas que emanaban: narcisos, rosas, azahar, jazmín y gardenia.
- Ariel… ¿Sabes lo que más deseo? - Dijo Faye.
- Es toda tuya… - Le dijo Ariel:- Nosotras tenemos con el viejo y la mocosa ¿Verdad Yoli-kami?
La aludida asintió mientras se limpiaba la sangre que el contraataque propinado por Rin le había sacado por la mejilla.
- Pues esta… ¡Va por mí! – Gritó Faye, mientras levantaba a Kagome por el cuello de la camisa y la pretina del pantalón:- ¡¡¡MALDITA BASTARDA!!!
Y la estrelló con tanta fuerza contra la pared del dojo, que rompió la madera, sacando el cuerpo de Kagome hacia el jardín. Por la hora, afortunadamente no había nadie por ahí… hasta ése momento.
- Ve por ella Faye. Ahora me toca a mí.- Le dijo Ariel Nekomata. Faye asintió y salió por el mismo boquete hecho por Kagome. La volvió a levantar por los cabellos y la metió, arrastrándola y metiéndola nuevamente por el mismo boquete.
Se colocó ante Ariel y ésta preparó el látigo. Una sacudida y logró lastimar a Kagome del rostro y romper su blusa "¡Oh, mi blusa nueva!" pensó mientras cerraba los ojos y esperaba un segundo latigazo.
Pero llegó el tercero, el cuarto y el quinto. Preparaba el sexto, cuando…
- ¿No crees que ya fue suficiente soberbia?
Ariel Nekomata se detuvo en seco. Nunca se esperó volver a escuchar aquella voz…
- Esto… ¡No te incumbe! ¡¡Así que no intervengas!! - Sentenció a la silueta delineada en el boquete de la pared.
Acto seguido, la figura enfundada también en negro, se llevó la mano a la espalda, provocando que las cinco mujeres se pusieran en posición de defensa, con sus respectivas armas.
- No se emocionen chicas. No vine a jugar con ustedes… Sólo vine a dejar un paquete.
Las cinco mujeres se miraron extrañadas:- ¿Un paquete?
- Kagome…
En ése momento, Kagome levantó levemente la cabeza… El momento que había estado esperando… llegó.
- Taisho está gravemente intoxicado…
Una mirada color chocolate se clavó en el pequeño cuerpo que sujetaba a Rin.
- Y Yoli-kami… lastimó a Rin.
De pronto, Faye percibió que el cuerpo que sujetaba ya no pesaba. Bajó la vista y notó que apoyaba sus pies. Esbozó una cruel sonrisa:- Parece que por fin vamos a divertirnos.
Ante el comentario, la figura tras el boquete endureció la mirada y sólo sentenció.
- No tardes.
Rápidamente, de su espalda, arrojó un objeto alargado, de un poco más de un metro. Al momento, Kagome colocó su mano tras la nuca de Faye y levantó rápidamente la rodilla, estrellándola contra su rostro. Entonces ésta la soltó y Kagome se apoyó sobre la espalda de Faye para saltar… y atrapar en el aire el objeto que le habían enviado.
Giró al atraparlo, pero al caer al suelo, lo hizo muy pegada al piso, flexionando una rodilla y extendiendo la otra pierna, desenfundando simultáneamente, por lo que Faye, estando en el suelo… perdió un brazo.
- ¡¡¡AAAARRRRGGGGHHHH!!! – Gritó Faye, más por la sorpresa que por el dolor. Las otras se vieron confundidas, pues todo había ocurrido en unos cuantos segundos.
Por medio del grito, Kagome localizó a Faye en el suelo y empezó a palparle las caderas… donde sabía que ocultaba algo que necesitaba.
Seis shurikens volaron de sus dedos hacia las dos lámparas del techo, apagándolas. Al momento, el dojo quedó completamente a oscuras, así como el resto de la casa.
- ¡¡¡¿¿¿PERO QUÉ DEMONIOS ESTA PASANDO???!!! – Gritó Ariel, totalmente descontrolada, ante la completa oscuridad.
CONTINUARA…
N/A: Dedicado con mucho cariño a todos quienes me leen y dejan reviews. También para los que no los dejan aunque lean. Especialmente a mis fieles lectoras: Peachilein, AllySan, Paulaa, Raven Sakura (Black), Ako Nomura, Coneja, Skuld Dark, Flor99, Emihiromi, Wiiixx, Knd.03, xXKatsuraXx, Kesiichan, Zitah-TxE-, Pao15, KatDarkShadow, LhiíD, Candilu, Mirelle Infernal Angel, El Clan Houkyuu (Ariel N., Faye, Takumi, Kamira y Yoli-kami) y sus nuevos integrantes: Jhon, Wen, Daluka y Alphonse, I and P, Refira M, Vampirestar, Ryoga Skywalker, DulceKagomeLady, La GranHana, Mitsuki Himura y Sahora. Gracias por sus reviews en estos últimos 10 capítulos.
¡Gracias por leer!
Lolichan36.
