Capítulo 20: Diafqora (Caída)

-"¿Kanon?"- Una apagada voz se acerca a los barrotes de la celda de Cabo Sunión. Ha gritado aquel nombre desde hace minutos. Las olas ya amenazaban por hundirlo y, de hecho, llegaron a hacerlo un par de veces, pero pudo concentrarse lo suficiente como para asirse de las protuberancias en las rocas, ignorando los pequeños cortes en las manos que se ocasionaba al hacer esto.

Finalmente alcanza los barrotes y se asoma por ellos mientras evita que aquella substancia resbalosa que los cubre lo obligaran a soltarse y a perderse entre el oleaje del cabo. Gritó una última vez el nombre mientras buscaba alguna señal de vida dentro de la obscuridad de la cueva.

Frustración. Lejos de la aspereza en su lengua o el ardor en los cortes de sus manos, esto era lo único que Milo podía sentir en estos momentos. Había hecho el recorrido hacia el Cabo Sunión desde hacía 13 madrugadas ya. No le fue fácil conseguirle comida a Kanon sin parecer demasiado obvio. Sabía que su maestro sospechaba algo, pero ninguno de ellos se atrevía a cuestionar al otro. Aparentemente las acciones del niño no le inquietaban a Ewan siempre y cuando no intervinieran con su entrenamiento o con su existencia. Esa madrugada había sido como cualquiera de las 13 anteriores, solo que al bajar por las escaleras no sintió cosmo alguno. Al acercarse no había escuchado al geminiano decirle su ya común saludo de 'Lárgate.'. Al llamar su nombre no había recibido respuesta.

No veía el cuerpo de Kanon. ¿Quién sabe? Tal vez ni siquiera estaba muerto. Tal vez hasta había sido rescatado por una de las nereidas de las que su maestro tanto solía hablar. Aún así ¿cómo saberlo¿Cómo saber si aquel hombre había cumplido su palabra y había escapado? Tal vez algún Dios decidió ayudarlo. En dado caso ¿qué Dios fue¿Atena¿Por qué habría de haber sido ella si ella misma fue el que lo dejó ahí?

Permaneció flotando en el agua salada por mucho tiempo hasta que aceptó su derrota ante el mar.


-"Tienes cara de tonto."

-"No es cierto."

-"Sí es cierto."

-"No."

-"Sí."

Milo decidió dejar ahí la discusión. Él y Camus llegan a la Casa de Acuario. El segundo examina el lugar como vigilando que todo estuviera tal y como lo había dejado.

-"¿Qué hay en Siberia a parte de hielo?"- Milo interrumpiría de nuevo el silencio.

-"Nieve."

-"¿Hay pingüinos?"- Camus finalmente lo voltea a ver. –"¿Hay?"

-"Sí."

-"¿Y osos polares?"

-"Es casi el polo ¿tú que crees?"

Si la única manera para que Camus le pusiera atención era diciendo estupideces, entonces diría las mejores estupideces del mundo.

-"Pudieron haber huido al Caribe. Ya sabes… con eso del Barbegazi…"

-"Estás todavía más tonto que antes."

-"Y tú menos entendible."- Camus había tardado meses en dejar atrás tan solo una parte de su acento francés estando en el Santuario. Ahora, no solo tenía aquel arrastrado tono sino que la serenidad del idioma franco había sido totalmente eliminada por de una imperante entonación rusa.

-"¿Y tú que? Hablas como perro."

-"No es cierto."- Algo que él mismo no había notado era que Camus no había sido el único que había adquirido un acento diferente durante estos meses. –"Además, los perros no hablan."

Esta vez Camus fue el que terminó la discusión.

-"¿Por qué no dejas de sonreír?"- El humor del escorpión era muy sutil. Tanto que la mayoría de las veces que se atrevía a pronunciar su sarcasmo lo decía con total seriedad de modo en que nadie mas que él pudiera notarla. Tal vez era de éste modo en el que se sentía todavía más astuto. El poder insultar a alguien sin que éste se diera cuenta era todo un logro para Milo. Camus tampoco se quedaba atrás en el arte del sarcasmo. Era por eso mismo que entendía a Milo tan bien.

Sin embargo, en esos momentos se veía tan burlón como aquel niño… ¿Aioria? Ya no lo recordaba con seguridad. Observó a Milo en silencio por varios minutos hasta que dedujo el por qué de su enfermizo comportamiento. Él sabía algo que nadie más sabía.

-"¿Qué?"- Milo recibió orgulloso la molesta mirada de Camus. Después de todo ¿de qué te servía tener un secreto si nadie sospechaba siquiera de su existencia? Por supuesto que no se atrevería a hablarle de Kanon; pero sería mucho más divertido de éste modo. Otra manera de llamar su atención. Los Dioses sabían lo tanto que le gustaba recibirla del pequeño Camus.

-"Si no me vas a decir deja de verme con esa cara."

-"¿Qué cara?"

-"Con cara de 'pregúntame'."

Milo negó con la cabeza.

-"Yo sé algo que tú no sabes."

-"Obvio."- Da la media vuelta con intenciones de ir a su habitación que era de los pocos rincones que no había ido a ver todavía. –"Me voy a dormir un rato."- No pudo seguir adelante pues una extraña fuerza detuvo todos sus movimientos. Quiso voltear en dirección a Milo pero ni esto pudo hacer.

-"¿Te gusta?"- Milo camina hasta colocarse frente a Camus. –"Le llamo la Restricción. Inspirado en Aldebarán cuando ve a Scarlet."

-"Suéltame."

-"No."

Camus cierra los ojos y eleva un poco su cosmo; lo suficiente como para que el aire frío lo rodee e interrumpa el cosmo de Milo, liberándolo de su agarre.

-"Te haz hecho más fuerte ¿verdad?"

-"Si no lo hacía me ibas a matar."

-"Aye."- Milo había dejado atrás su sonrisa. Ahora solo quedaba su ya bien conocida mueca de presunción. -"El señor Antoine va a tardar en subir. ¿Me acompañas a Tauro?"

-"Acabo de llegar."

-"Y estarás muy cansado de no hacer nada."

-"¿A qué?"- Se atrevió a preguntar.

-"Quiero ir por algo de comida."

-"¿Comida¿Para qué¿Ewan no te da de comer?"

-"Solo ven."

Milo salió corriendo de la Casa a sabiendas de que, a la larga, su amigo lo seguiría.


Camus había regresado a Siberia hacía 4 días.

Tal vez si aún estuviera ahí, Milo se atrevería a contarle sobre Kanon, sobre cómo burló a Saga durante sus primeros meses en el Santuario, sobre cómo lo iba a visitar y sobre cómo había desaparecido de un día para el otro. Tal vez hasta se atrevería a mostrarle una de las escasas pero gruesas lágrimas que caían por su mejilla mientras caminaba de regreso a la Octava Casa.

Milo estaba consciente de su situación: la ropa húmeda y con rastros de sal, las manos enrojecidas y despellejadas y la nariz constipada por algo más que la helada sensación que cubría su espalda. A pesar de esto no hizo nada al respecto. Solo avanzó hacia el Octavo Templo, quizá esperando que Ewan lo interrogara para recibir algún castigo que le quitara la celda vacía de la cabeza.

-"¡Milo!"- El niño reconoció el nombre que solo era pronunciado por Ewan cuando hacía algo malo. –"Por todos los fianna. ¿Dónde diablos te metiste?"- Esperó a que el niño llegara a su altura en la entrada del Templo, pero al ver que el éste no aceleraba su paso frunció el ceño y él mismo caminó hacia él. –"Sabes que poco me importa lo que hagas en las noches, pero no permitiré que llegues tarde a tu entrenamiento. Mucho menos si cruzas el Santuario luciendo como luces ahora."- Esperó por una disculpa inexistente. –"¿Tienes algo qué decir a tu favor?"- El silencio de Milo comenzó a preocupar a Ewan. A pesar de su enojo, se atrevió a suavizar su voz. –"¿Adh seidh¿Qué pasó¿Alguien te hizo eso?"- El niño finalmente dio señales de vida y negó una vez con la cabeza. –"¿A dónde fuiste?"

-"A Cabo Sunión."- Dijo con voz apagada.

-"Así que ahí te habías estado metiendo. Buscas a Saga ¿no es así?"- El niño siguió sin pronunciar palabra. –"No lo sé, Adh seidh… no creo que regrese."

-"Él lo hará."- El niño no estaba hablando precisamente del gemelo mayor.

-"Piensa lo que quieras si eso te hace feliz. Ahora vete a lavar. Después de eso iremos a entrenar al bosque ¿te parece?"- Sin mirar a su maestro, el niño asintió y entró a la casa mientras maldecía en su mente a Camus por tener esa fabulosa manía de irse cuando más lo necesitaba.


-"¿Y hay estrellas en Siberia?"

-"Sí. Y Aurora Boreal."

Milo y Camus descansan en las escaleras del Décimo Primer Templo. Las primeras estrellas han aparecido.

-"¿Y eso qué es?"

-"Unas líneas de colores en el cielo."

-"¿Cómo el arcoíris?"

-"No… sale sin lluvia y es al revés."

-"¿Cómo que al revés?"

-"Pues sí… al revés."

-"Un día iré para conocerla."

-"Deberías."

-"Pero primero me van a llevar a Milos."

-"¿Y qué hay ahí aparte de manzanas?"- Camus no se sorprendió del comentario de Milo. No esperaba que él o su maestro permanecieran en el Santuario. Escuchó de su maestro que Jothan y su alumno irían de regreso a Brasil, Cáncer estaba en Italia, Virgo en India, él mismo en Rusia y Piscis en Suecia. Tal vez solo le extrañó un poco que no hubiera ocurrido antes o que su lugar de entrenamiento estuviera tan cerca al Santuario.

-"Peces… y gente… y gente que caza peces. Y turistas y algunas niñas lindas."- Pausó. –"Y mis papás."

-"¿Los conociste?"

-"Sí."

-"Yo no. Solo recuerdo al orfanato y a Antoine llegando un día por mi."

-"¿Cómo te encontró?"

-"Alguien debió de pedírselo. Yo congelaba las cosas… y algunos niños."- Milo lo miró con cara de sorpresa.

-"Desde chiquito estabas loco."

-"No es cierto. Me hacían enojar. Eran tontos. Como tú."

-"¿Cómo no los matabas?"

-"Solo los enfriaba un poquito."- Confirmó en su cabeza que no tenía nada más que decir para defenderse. –"¿Y a ti como te encontró el señor Saga?"

-"Me vio cuando entró a mi casa."

-"¿Vivías con tus papás?"- Milo asintió. –"¿Entonces qué haces aquí?"

-"Lo mismo que tú… creo."

-"¿No los extrañas?"

-"A mamá… a veces. Solo a veces. No mucho."- Cada oración fue dicha con una voz más débil a la anterior.

-"Yo los extraño."

-"Si no los conociste."

-"No."- Sonrió. –"Tal vez sea por eso. ¿Y cuándo te vas?"

-"Esperamos al Patriarca… pero aún no llega."

-"Con eso de lo de Aioros es raro."

-"Y cuando te vayas ¿regresarás con tu armadura?"

-"Tal vez…"- Una cálida sonrisa apareció en su rostro. –"Y con una niña linda."

-"No eso no pasará."

-"¿Por qué?"

-"Porque tienes cara de tonto."

Milo suspiró y cerró los ojos. Había extrañado más a Camus de lo que creía.

-"Ya quisieras."


En serio que extrañaba al malcriado francés.

Milo, para variar, planeaba obedecer las órdenes de su maestro e irse a lavar inmediatamente, pero un cosmo que se le hacía familiar, más no reconocible lo detuvo.

-"¿Arles?"- Susurró Ewan.

-'Santos de Atena.'- El dueño de aquel poderoso y amable cosmo habló en la mente de todos y cada uno de los habitantes del Santuario. Incluso tal vez también en la de los Santos de otros países. –'El Patriarca ha muerto.'

Aquellas palabras cayeron como un balde de agua fría sobre todo el Santuario. Toda actividad cesó y se sentía un profundo pesar en el cosmo de todos.

-"Shion… Dioses…"

Sonó una campanada seguida por otra y otra hasta cumplirse la docena. Ewan y su alumno giraron su vista al reloj de fuego de las 12 Casas. Las 12 horas de procesión estaban comenzando. Los juegos fúnebres comenzarían antes de que anocheciera.

El cuerpo de Shion de Aries fue sepultado esa misma noche en el ya muy poblado cementerio del Santuario. Su tumba no fue grabada con letras especiales. 'Shion, Aries Gold Saint.' fue el simple epitafio que sus seguidores le dedicaron.

Con el Santo de Sagitario muerto y deshonrado y el Santo de Géminis sin donde en ser encontrado, no había un sucesor posible de entre los 12. Todos lo sabían: solo había uno en todo el mundo digno de ser el sucesor del Kyoko.

Durante los próximos 13 años Arles, el alguna vez santo de Altar, habría de ser el que se sentara en el trono del Patriarca.

A la mañana siguiente, Ewan de Escorpio recibiría el permiso del nuevo Kyoko para partir con su aprendiz rumbo a la Cíclada.


Comentario de la Autora: Espero que le hayan entendido... Este capie lo escribí algo diferente. Supongo que han notado que usualmente pongo los flashbacks separados en dos y la primera parte va al inicio del fic y cierro con la segunda parte. Aquí puse los flashbacks en medio para darle un final más fuerte.
A mi me gustó mucho como quedó, espero que a ustedes también les haya agradado.

>o ¡KANOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOON!

-coff-

El guion Milo/Camus estaba medio menso... pero son niños ¿no? (Seh... los niños son mensos). Además ya era hora de verlos convivir un poco más. Al menos 'un poco más' porque no los volveremos a ver así, creo (TT los niños crecen tan rápido).

Buaaaaaaaah! Solo 2 reviews para el capie anterior! XD Quiero creer que es por lo de las vacaciones¡De cualquier modo, agradecimientos en mi profile!