Hola, ¿Cómo están? Espero que anden todos más que bien n.n.
¡Muchísimas gracias por sus Reviews! Y también a aquellos lectores fantasmas, por dedicar unos minutos de su tiempo para leer esta historia…
En fin, no tengo muchas ganas de escribir hoy, quiero comentar más cosas cuando el capítulo termine (igual ooootra vez estará dividido en partes).
Espero que les guste (o que no se aburran mucho), en mi caso, estos tres episodios son unos de mis favoritos (y darán pie a la parte más importante del fanfiction)
¡Que lo disfruten!
Nos leemos al final…
Capítulo 21. Hablando con el universo
Y puede ser que ya no quiera, ni despertar, ni enterarse que este sueño no es ficción. Sin saber que cruzó los límites de la razón… Puede ser que ya no quiera, ni despertar, ni reaccionar, este sueño que es de a dos. (1)
Semana 37
La espera ha sido larga, pero en pocos días tendrás a ese bebé en tus brazos.
Toma en cuenta que solo un 5% de las mujeres embarazadas dan a luz en su fecha estimada. Muchas tienen sus bebés antes o después, por lo que es importante estar preparada de antemano, pero también tener paciencia si tu bebé se toma un par de semanas más para nacer.
[…]
Tu cuerpo ha pasado por toda una metamorfosis desde que viste el resultado positivo en tu prueba de embarazo.
A partir de la semana 37 de embarazo puedes tener síntomas de labor de parto, como pérdida del tapón mucoso, sangrado, ruptura de la bolsa del líquido amniótico (comúnmente conocido como "reventar la fuente") o contracciones. Si presentas alguno de estos síntomas, llama de inmediato a tu médico. (2)
…
Kaoru se sentía como una morsa recostada sobre la cama que compartía con su novio, y la sofocante temperatura del lugar no la ayudaba ni un poco a sentirse mejor…
Era increíble como su vida había cambiado en las últimas siete semanas: había dejado atrás el lugar que había llamado hogar durante toda su vida, pero lo que más le dolía era el hecho de haberse visto obligada a crecer más rápido que la mayoría de las chicas de su edad... En unas pocas semanas, sería una mujer adulta.
Además, entre buscar, comprar y preparar el hogar para la llegada del bebé, esas últimas semanas habían sido un infierno para la chica. Se había visto tan agotada que accedió a ir con Momoko y Miyako (las dos compradoras más compulsivas que conocía) a comprar la ropa necesaria para cuando llegara el pequeño.
Aunque debía reconocer que había sido una experiencia un poco contradictoria: Butch había exclamado entre bufidos molestos (y casi había logrado convencerla) de que el calor no sería bueno para ella y que podía hacer que el niño naciera en cualquier momento; pero alguien debía hacerlo, y sabía que sus amigas la ayudarían con cualquier inconveniente que ocurriera.
Casi por inercia, tomó una prenda de color azul muy bonita que Miyako la había obligado a comprar, y negó con la cabeza: sentía que no le serviría, puesto que parecía más para un muñeco de plástico que para un bebé de carne y hueso.
Y, como si fuera poco, su madre la llamaba cada día, para regañarla por no haber preparado un "bolso de emergencia" (donde debía incluir cosas para ella y para el niño) para partir en caso de que él decidiera nacer. Decidió tomar el bolso que había comprado junto a sus amigas y comenzó a colocar en él prendas de ropa al azar.
Luego de un corto rato, volvió a recostarse, el simple motivo de recordar a su madre había logrado que unas gruesas lágrimas de tristeza comenzaran a caer de sus ojos, comenzó a limpiarlas rápidamente, debía recordar que ahora se suponía que era una adulta, por lo que no tenía permitido llorar…
Encendió el pequeño televisor, con la intención de distraerse, pero la noticia de un asesinato a un chico de quince años hizo que volviera a apagarla rápidamente…
Kaoru suspiró sonoramente, se aferró a su vientre y comenzó a darle suaves caricias…
—Preferiría que jamás salgas…— susurró, mientras comenzaba a llorar una vez más
Era cierto: mientras él se encontrara en su interior, la chica sabía que no sufriría más, después de todo, el mundo era un lugar demasiado cruel…
Al menos, eso trataba de pensar ella; pero el motivo real era que le aterraba el momento de dar a luz. Había leído en internet que las madres jóvenes tenían muchas más posibilidades de sufrir complicaciones durante el parto… Inclusive, algunas llegaban a morir…
Comenzó a pensar qué pasaría con su hijo en caso que ella muriera… ¿Butch se haría cargo solo? ¿Daría a su hijo en adopción?... Otra duda invadió su mente… ¿Dolería morir tanto como decían que dolía dar a luz?
Las lágrimas caían sin control por su rostro…
(¡No puedo ser tan idiota! ¡En vez de pensar en la vida que traeré en algunas semanas, pienso en morir!)
La morena comenzó a acariciar su vientre una vez más…
— ¿Y si no resisto y te lastimo…?— le preguntó en voz baja, recibiendo una leve patada como respuesta…
Butch llegó del trabajo al poco tiempo, llegando a presenciar el llanto de su novia…
— ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras? — le preguntó en voz baja, mientras limpiaba sus lágrimas con ternura
Ella meditó la respuesta por unos segundos: No podía decirle que lloraba porque extrañaba a su madre y porque tenía mucho miedo de morir, por lo que decidió fingir una sonrisa y decirle una pequeña mentira…
—La hinchazón de mis pies me está matando… Además, ¡Hace mucho calor!
—La verdad, no tanto…— exclamó él restándole importancia, haciendo que ella lo aniquilara con la mirada
—Ten un estómago así de grande por unos momentos y verás como todo te molesta— soltó de mal humor
—Lo siento…— susurró él antes de darle un suave beso en la frente
El chico se recostó a su lado y comenzó a acariciar su vientre con ternura…
— ¿Crees que es un buen momento para buscarle un nombre? — preguntó la chica tomando el libro que Miyako le había regalado y comenzando a ojear sus páginas— ¿Qué opinas sobre Daisuke?
— ¡Ni hablar! Así se llama el idiota del capitán de soccer…— el chico tomó el libro— ¿Oliver?
—Es un nombre demasiado americano…— respondió ella, antes de arrebatarle el libro— ¿Rihan?
—No…— volvió a tomar el libro— ¡Ya sé, Gokú!
— ¡No seas imbécil, Butch! —el libro volvió a las manos de la chica— ¿Kotaro?
El moreno hizo un gesto de desagrado y tomó el libro una vez más…
— ¿Qué te parece Eiko? — Kaoru rodó los ojos, de mal humor
— ¡Es un nombre de niña, idiota!
—Quizá la doctora cometió un error y es una… ¿No lo has pensado?
—Toma…— la chica le tendió una imagen del último ultrasonido que le habían realizado— ¡Aquí se ve bien en claro que es un niño!
La chica se levantó con dificultad de la cama; en esas últimas horas se había sentido completamente sofocada, además de las malditas molestias en la espalda que se intensificaban con el tiempo…
— ¿A dónde vas? — cuestionó el chico
—A darme una ducha…— exclamó con molestia…— ¡Me siento fatal!
— ¿Qué ocurre? — preguntó él con el rostro preocupado
—Solo tengo demasiado calor, Butch, no te preocupes…
Kaoru comenzó a tomar las cosas necesarias…
— ¿Quieres que te ayude? — sugirió en tono de broma
— ¿¡No puedo ni respirar y tú pretendes que tenga ganas de hacerlo!?
La chica entró al baño y se quitó la ropa totalmente molesta. El sexo era su última prioridad en ese momento.
Abrió el grifo y se metió bajo el agua helada, pensó que eso le ayudaría un poco con su malestar; y tuvo razón por unos pocos minutos… Una contracción se hizo presente en su cuerpo, por lo que la chica reprimió un fuerte alarido; llevaba un poco menos de una semana sintiendo algunas, pero la doctora Akemi le dijo que era algo normal.
Cuando el dolor cesó, Kaoru comenzó a sentirse completamente aliviada, pero pocos minutos después el dolor volvió…
(Genial, si no es el calor, es el maldito dolor de espalda, y si no es eso, son estas condenadas contracciones…)
La chica cerró la ducha y comenzó a vestirse lentamente. Estaba acomodando un poco su corto cabello, cuando su vientre se tensó una vez más…
(No debo asustarme, solo han sido tres en este rato… La doctora dijo que era normal)
Pasados unos minutos, la tensión seguía presente, por lo que Kaoru decidió seguir los consejos que la doctora Akemi le había dado: respirar hondo y calmarse hasta que la molestia desapareciera…
Cuando el dolor desapareció por completo, se dirigió a la cocina y se sirvió un vaso de agua helada… Mientras lo bebía, otra maldita contracción se hizo presente…
Pero esa vez era algo distinto; sentía su estómago completamente duro, la respiración se le había agitado y sintió como un líquido caliente descendía lentamente por su entrepierna…
Bajó la vista con temor y suspiró de alivio al notar que no tenía color alguno… Pero ella se había secado bien al salir de la ducha y llevaba años sabiendo controlar sus esfínteres…
Solo había una posibilidad…
Kaoru intentó controlarse y comenzó a caminar hacia la habitación, con un paso tambaleante e inseguro; una vez allí notó la mirada de Butch sobre ella, él estaba sonriendo, ajeno a lo que estaba ocurriendo…
—Lo siento… No debí haber discutido contigo…— le susurró, pero al notar la expresión de pánico en el rostro de la chica preguntó— ¿Qué ocurre?
—Butch… Viene…
— ¿Viene? ¿Quién viene?
— ¡Tu hijo va a nacer, idiota! — gritó ella, debido a que otra contracción se había hecho presente…
¡No me odien por cortarlo acá! Es que quiero seguir agregándole dramatismo a la historia (no lo puedo evitar, amo el drama)…
En fin, el pequeño va a nacer, no puedo creerlo (: (Y será niño, está decidido hace mucho tiempo) y como soy malvada, aún no saben su nombre (exceptuando a FloorVioletta, pero confío en que no dirá nada :B)
Ah, además Kaoru no va a morir, solamente tiene bastante miedo de dar a luz al pequeño u.u (Creo que es una reacción bastante normal...).
¿Reviews?
Farenz FF en Facebook
Farenz en Fanfiction…
(1): Hablando con el universo - Jordan
(2): Copiado y pegado de una página sobre el embarazo semana a semana
