Capitulo 21: Te amo así...
POV EDWARD:
-¿Podrías calmarte?- me dijo Alice mientras estabamos esperando nuestras maletas. Emmett estaba hablando por teléfono-. Seguro que Bella estará dormida de todas formas.
No le dije nada, solo me limité a esperar mi maleta. Ella no entendía mis ganas de estár con Bella desde que pasó lo que pasó con el bastardo de Amun nosotros formamos un vínculo diferente. Supongo que las terápias y el ayudarnos mutuamente nos hizo curar, no solo los miedos recientes, sino pequeños detalles que nos hacían dudar. Por ejemplo, Bella dudaba de mi amor. Lo aceptaba de buen agrado, pero en el fondo ella pensaba que yo la iba a dejar.
Eso era culpa de Charlie y Renée, que jamás la trataron de modo amorso y aún cuando Amun se la llevó ellos no se dolieron por ella, si no por sí mismos, como los frívolos y malos padres que son.
+++Flash Back Mode On+++
-Edward, ella va a necesitar mucha comprensión- miré a mi madre que estaba acariciando el cabello de Bells mientras ésta dormía-. ¿Dónde vivirán? No creo que tu apartamento sea lo más adecuado.
-Ya pensé en eso, mamá. La llevaré al de ella...- respiré. Estaba agotado. Hacía cuatro días que Bella había despertado, pero el doctor recomendó una cura de sueño, porque sus nervios estaba alterados.
-Me parece perfecto. ¿Sabes?, siempre la he visto como una hija. Ella es tan dulce... sencillamente no merece los padres que tiene- pude ver la indignación de mi mamá reflejada en su rostro antes de inclinarse para poder besar la frente de Bella-. Los llamé y no estaban en el país. Su ama de llaves les avisará cuando se comuniquen.
-Espero que quieran verla- fue lo último que dije, pero algo me decía que no debía esperar mucho de los Swan.
...
Unas semanas después estaba estaba cocinando mientras Bella leía en la terraza. Ella no era la misma, en apariencia sí, pero su mirada, sus actos... algo le faltaba. Tenía pesadillas y no me dejaba ayudar. Solo me decía "¡Estoy bien!". Comenzaba a odiar esa frase en verdad.
Jasper insistía en que todo iba a estar bien, pero ¿cuándo?, me pregunté. Además que la prensa no dejara de molestar con el accidente que salió en todas partes, pues la familia de Amun eran petroleros y Bella la hija de Charlie Swan, un gran empresario, el sencionalimos era tanto que toda su vida quedó expuesta de una manera horrible y sus ayudas a las jóvenes de la fundación no fue tomado en cuenta, si no la relación que tenía ese malnacido y dos tipos con quienes ella tuvo algo. Su Bella no me lo hubiera contado mi lado celoso seguro hubiera hecho todo peor.
Dejé la mesa servida y fui a buscarla. Allí estaba con el libro abierto, pero viendo al vacío. Mi dolor solo aumentaba cada vez que la encontraba en ese estado. Me acerqué y agaché para quedar a su altura. Solo cuando puse mi mano en su hombro ella parpadeó.
-Ven, vamos a comer- sin decir nada se levantó y caminamos al comedor, pero el timbre nos interrumpió nuestro destino-. Adelántate- le dije besando su frente. Me regaló una mínima sonrisa y acaricié su mejilla.
Me tensé cuando abrí y vi a Charlie y Renée en la puerta.
-¿Isabella?- como siempre, ni un buenas.
-Buenas, Charlie. ¿Cómo te va?- pero no fue él quien contestó.
-Deja la tontería, Edward Cullen y dinos si Isabella está.
-Renée, tan linda como siempre...
-Edward, la comida...- Bella llegó y al verlos se quedó callada.
-Ah, aquí estás- Reneé pasó por mi lado seguida de Charlie.
Entré después de ellos y junto con Bella los seguí a la sala.
-Padre, madre, ¿qué desen?- mi amor, tan bella y sencilla, a pesar de todo ella aún los llamaba así, aunque ellos de padres tenían lo que yo tenía de doctor.
Con una expresión de indignación total estaba Renée. Esperé que Charlie hablara, peor fue la vívora quien habló.
-Queremos, Isabella, que dejes de arrastrar el apellido de nuestra familia- las palabras de Renée fueron como bofetadas para Bella, pues se tambaleó. La sostuve y agradecí a Esme por haberme enseñado a no golpear a una mujer-. ¿Hasta cuando nos avergonzarás? ¡No eres más que una chiquilla a la que siempre le ha gustado llamar la atención!- con cada palabra de Renée yo veía todo más rojo, Bella se encogía más y su propio padre solo se limitaba a ver a Renée, sin molestarse siquiera por saber como estaba Bella-. Exijo que vayas a la prensa y desmientas eso de que te secuestraron. ¿Sabes la vergüenza que pasé con la familia de ese hombre...? ¡Por Dios, Isabella! ¡Y mis amistades vienen a preguntarme con lástima sobre la pobre Isabella, cuando todos aquí sabemos que no eres más que una puta, que estando con éste- me señaló. Ahora yo sostenía a Bella, no para que no se cayera, si no para evitar que yo me fuera encima de Reneé- se fue a un hotel con otro! ¡Siempre se lo dije! ¡Desde que naciste supe que no nos servirías para nada...!- Isabella se puso rígida en mis brazos, y yo apreté los dientes.
-Si terminaste, Renée, ¡pueden marcharse!- dijo mi ángel sacudiendose mis brazos y caminando hacia el pasillo que llevaba a los dormitorios... Después de verla irse me giré hacia Renée.
-¡Ya la oyó, lárgese!- dejé que la ira hablara por mí.
-¡No te permito, Edward, que le hables así a mi esposa!
-¡¿No me permites? Pues te diré que tu esposa vino hasta donde mi mujer, tu hija, y la insultara. ¿Sabes acaso por lo que pasó? ¿Te has preguntado que le hizo ese miserable? ¿No verdad? Pues te diré: se la llevó de mi casa, la mantuvo atada, atormentando sus días con la amenzada de tomar su cuerpo en contra de su voluntad, luego le confesó que ella no era la primera a la que secuestraba. Mató a una mujer en la sala de la habitación del hotel y luego se suicidó como el cobarde que es en frente de Isabella!- tuve la satisfacción de ver a Charlie tambalearse, aunque Renée seguía con su mirada estóica-. Y la mató a ella también. Porque ya no sonríe, ya no es ella, solo está en cuerpo. ¡No hace nada! Eso le pasó y ¿sabes que es lo peor? que pienso que a ella lo que más le duele es saber que las personas que más debían amarla solo se preocupan por el que dirán. La escuchaste, Charlie, salgan de su casa- sin darle tiempo a que hablaran fui en busca de Bella.
+++Blash Back Mode Off+++
Salí de mis desagradables recuerdos y vu que ya nuestras maletas habían llegado. Tomé la mía y una de las tres de Alice. Nunca entendí si la idea era ir a pasear, ella llevó tanta jodida ropa.
Me despedí de mis hermanos, que se iban juntos a donde mi mamá, pues nadie sabía que volvíamos hoy; en parte porque no fue planeado, y también porque Alice descubrió que estaba embarazada y debía venir a contarle a Jasper.
Media hora más tarde estaba dejando la maleta junto a las puertas de la casa. Estaba oscura, solo las luces del jardín que traspasaban las cortinas, iluminaban la estancia. Caminé hacia el lado norte, donde estaba nuestra habitación y la luz estaba encendía. Se me hizo raro, pero al terminar de entrar vi a mi hermoso ángel dormida aún con el libro en la mano y los lentes colgando en su nariz. Me acerqué con cuidado, se los quité los dos, y los puse junto a la mesita de noche, al lado de lo que supuse que fue su cena. Apagué la luz y me fui a la ducha para quitarme el sudor del viaje. Cuando volví a la cama Bella estaba como la dejé, así que me metí en las mantas y la atraje hacia mí. Ella en sueños suspiró, yo besé su frente y también me entregué a los sueños.
...
La luz del sol me despertó. Varios horas después enterré mi cabeza en el cuello de Bella y mi erección se pegó a su cadera. Comencé a dejar besos húmedos en su cuello y fui bajando poco a poco hasta su clavícula, luego volví a su cuello dejando que mis dientes rozaran su piel. La escuché murmurar, pero no abrió los ojos. Con mi mano la puse de espaldas y suavemente me acosté encima de ella. Suspiró y yo supe que estaba despierta. Llevé mis labios a su oído, y después de darle un pequeño mordisco le susurré.
-Abre los ojos, amor- sus manos agarraron mi cara y llevaron mi boca a la suya- "¡aleluya!" gritó mi alama. Después de tres semanas sin ella volvía a saborear sus labios deliciosos. Dejé que ella tuviera el control del beso y fue suave, de bienvenida. Su beso me decía que me había extrañado tanto como yo a ella. Sus manos acariciaban mi cabello, mi nuca y mi espalda. Cuando el aire faltó dejé mi frente en la de ella. Su sonrisa radiante, y por ende mi sonrisa también, fue para ella. Sus hermosas orbes chocolates se abrieron y me miraron con tanto amor...
-¿Cuándo llegaste?- preguntó mientras su mano acariciaba mi cara.
-En la madrugada- besé su nariz-, y me encontré una hermosa mujer dormida aún con el libro en la mano- besé sus ojos-, y los lentes.
-¿Por qué no me avisaste?
-No íbamos a volver hasta el sábado, pero Alice necesitaba venir.
-¿Por qué hablamos en susurros?
-No lo sé- admití volviéndo a bajar mis labios a su cuello, y dejé que mi lengua acariara su piel.
-Hummm...- salió de sus labios. Sus manos volvieron a mi espalda y sus uñas me rasguñaron suavemente. Con mi rodilla abrí sus piernas mientras mis labios besaban ahora su escote. Cuando sus piernas estuvieron separadas dejé que mi erección diera justo en su calor. Sus braguitas moradas estaban húmedas, podía sentirlo aún con mi boxer, y eso me hizo gemir y empujar hacia ella-. ¡Edward!- gimió.
Me arrodillé entre sus piernas, puse mis manos en sus muslos, y comencé a subirlas. Su piel se erizaba y más jadeos salieron de su boca. Empujé una vez más en ella. Incapaz de resistirlo llegué hasta la goma de sus excusas de bragas, pues no tapaban, si no su canal y sus nalgas, y las apreté. Entonces decidí que quería verla sobre mí, así que de un fluído movimiento rompí sus bragas y saqué su camisón. Luego me acosté y la puse a horcajadas encima de mí.
Ella no perdió el tiempo y me ayudó a quitarme los boxers. Mi erección por fin quedó libre. Tomé a Bella de la cintura y ella misma me tomó en sus manos y me condujo hacia su coño. A penas mi glande estuvo en contacto con su humedad los dos soltamos un suspiro.
Abrí los ojos y tuve que cerrarlos para no correrme ante la vista de su cabello cubriendo sus pechos, sus manos en mi pecho, ojos cerrados con la cabeza echada hacia atrás y sus labios entre abiertos. Pensé que iría poco a poco, pero me sorprendió cuando de una sola vez se dejó caer .
-¡Mierda!- dije. Apreté su cintura y el vaivén comenzó. Sus empujes eran suaves al principio, luego comenzó a ser rápido. Mantuve una mano en sus nalgas y la otra jugaba con sus pezones. Estaba en la gloria. Supe exactamente cuando ya no le faltaba mucho para correrse, porque su ritmo aumentó-. ¡Dios, amor!- le dije entre saltó y salto que ella daba sobre mi polla-. ¡Así, nena! ¡Dios, Bella!
De ella solo salían jadeos entrecortados, así que la giré, la dejé acostada y comencé a moverme dentro de ella a un ritmo enloquecedor. Agarré una de sus piernas y la puse en mi hombro. El nuevo ángulo fue aún más exquisito.
-¡Edward, así, mierda!- me encendía su boca sucia. Aumenté el ritmo; sentí como su interior me apretaba y entonces ambos nos corrímos con un gran orgasmo que sentí hasta en las uñas de mis pies. Me desplomé sobre ella a calmar mi respiración. Ella no estaba mejor que yo. Unos minutos después me salí de ella y rodé a un lado trayéndola a mi pecho-. Bienvenido a casa- dijo Bella levantando su cabeza de mi pecho-. Te amo.
-Yo también te amo- dije besando sus labios y ella volvió a acurrucárse en mi pecho.
...
Varias horas más tarde tenía a Bella inclinada en el mesón de la cocina mientras mi polla entraba y salía de ella con fuerza. Solo se escuchaba el sonido de mi pelvis golpear con sus nalgas y nuestros jadeos.
A lo lejos escuché el timbre del teléfono, pero Bella gritó.
-¡No pares! ¡Ahh... Dios, así!- apuré mis movimientos y con tres empujes más ambos volvímos al lugar que ya habíamos visitado ya cuatro veces hoy. Me quedé dentro de ella y pegué mi frente en su espalda.
-Te amo tanto- le dije después de besar su espalda. Ella se movió y yo gemí.
-Lo sé- dijo riéndo. Azoté su trasero y rió-. Ok, ok, te amo.
-Mucho mejor- salí de ella. Mientras la ayudaba a levantarse el teléfono volvió a sonar. Bella se estiró para agarrarlo.
-Hola, Esme- la vi ponerse roja y negué. Pasé a su lado para disponerme a sacar las cosas de la nevera para preparar algo con que llenar nuestros estómagos-. Sí, ya llegó- hizo una pausa. Vi su frente arrugada. Dejó que su mirada recorriera mi cuerpo. Ambos estábamos desnudos, pues no pretendíamos salir de casa-. ¿Hoy? No sé, creo que está cansado. Está acostado- la vi levantando una ceja mientras seguía picando tomates para la ensalada-. Claro, no está dormido, solo acostado, ¿quiéres hablarle?- otra pausa-. Ok, Esme, ya estoy en el cuarto. Sí, ya te lo paso- me entregó el teléfono para ponerse a cortar jamón.
-Hola, mamá.
-Hola, cielo. Llamaba para saber como estabas porque Alice llegó con una barriga...- dijo para después reírse. Me uní a ella.
-Bueno, llegué bien, y creo que se fue en ese estado- aún no le decía a Bella.
-¿Creés que Bella quiera compartirte hoy?- me reí porque por las palabras anteriores de Bella supe que no le hacia gracia que saliéramos hoy.
-No sé ella, mamá, pero yo nno quiero salir hoy- la sonrisa que Bella me regaló me confirmó que ella no quería salir.
-Ok, entonces irémos para allá. Tranquilo, yo llevaré la cena- dijo y colgó sin dejarme hablar.
-Tendremos visitas- anuncié y pude ver la sonrisa de Bella borrarse.
-Ed...- dijo poniendo morros-. ¿Por qué? Me prometiste que cuando volviéras estaríamos solos unos días- continuó picando jamón, pero estaba molesta.
-Amor, no me dejó decirle que no. Avisó y colgó.
-Está bien- dijo en voz baja. Yo también quería estár con ella. Antes del viaje ambos estuvímos ocupados y casi no tuvímos tiempo de calidad juntos, pero ese viaje era necesario. Mis hermanos y yo pasamos momentos difícil con el divorcio. Emmett y yo estábamos siempre con mamá y Alice, aunque resentía la actitud de Carlisle, ella lo apoyó en el proceso. Eso causó discursiones entre los tres, por eso decidímos viajar, pero no quería ver a Bella así. Me acerqué a ella, sostuve sus manos para que dejara de picar jamón.
-Princesa de mi vida, no te enojes, amor.
-Lo sé- dijo suspirando-. Es solo que estuve muchos días sin ti. No hemos hablado nada, no sé como te fue solo...
-Ey- dije levantando su mentón para verle a los ojos-. No te pongas así. Yo también pasé días sin ti, hermosa. Te extrañé, pero princesa, si no hemos hablado es porque nuestros cuerpos han hablado, amor. Y no te oír estár desacuerdo- sonrió mientras sus cachetes se coloreaban.
-Lo sé, lo siento.
-Te amo, Bella. Te amo como nadie sabrá nunca amar a una persona. Extrañé tu voz, tu sonrisa, tus divagaciones mientras ordenas la ropa, amor, pero me siento unido a ti de una manera tan especial cuando estoy tan adentro de ti que siento que mi alma le dice a la tuya toda la falta que me hicíste, amor.
-Siempre sabes que decir, Edward- dijo con sus ojos aguados y nariz roja. Se veía tan hermosa...-. Te amo mucho. Tanto que no exíste una medida específica, solo sé que si no te lo doy, si no te lo demuestro me ahogaría en él- y tuve que besarla, porque ésta mujer era capaz de hacerme caer ante ella. Sus palabras eran como alivio aunque nada me doliese. Echó sus brazos a mis hombros y la cargué enseguída. Volví a nuestras recámara. La comida podía esperar mientras le hacía el amor a mi mujer... antes que llegaran los demás...
Tal vez alguien alguna vez amó como yo a ésta mujer, pero lo dudaba. Era increíble la calidad que había entre solo follar con alguien y hacer el amor con la persona diseñadapara uno. Puede que más tarde se acabara el mundo o llegase mi familia, pero justo ahorita, sentir como su humedad me rodeaba mientras ella estaba rendida a mí era lo único que me importaba...
(Nota de autora): Bien, éste es uno antes del final. Me tardé con éste capítulo no por falta de inspiración, si no porque lo revisé 3 veces:
1: Para saber si transmitia lo que yo quería que supieran de Edward y su amor.
2: Tengo una beta exigente, que pide que no tenga yo muchas faltas ortográficas.
3: Lo sé, piensan como yo, ¿verdad? Que Eli es algo mandona, pero se le pasa porque es la mejor beta que existe!
Gracias a todas las que han leído y gracias por sus favoritos...
(Nota beta): Siento el retraso, pero estuve toda la semana de niñera donde mi tío y no pude ponerme con el cap hasta ahora.
No hagáis caso a Yessi. No le dije nada... Ignorarla. Ella es una exagerada pelota. ¿Véis lo que dice? "Mejor beta que existe!" jajaja
