Disclaimer: Owari no Seraph no me pertenece. Todos los derechos están reservados por sus respectivos autores.
Autora Original: Anonymous_Dreamer (AO3) dreamersthings (Tumblr)
Traductora: Suki90
Título Original: See You Again
Pareja: Yūichirō Hyakuya x Shinoa Hīragi – YuuNoa –
Capítulo 2: Recuérdame cuando me vaya.
Parte IX
A pesar de que Kureto Hīragi sugirió que Yuu, como héroe y uno de los que derrotó a los vampiros, merecía un servicio con grandiosidad, el funeral terminó por ser discreto.
Siendo honestos, a Mika no le importaba qué tipo de servicio fuera el que su tío estaba proponiendo, él sólo estaba ahí, sin poner realmente atención a nada; su mente se había quedado en blanco desde el momento en que su padre murió y no tenía energía de nada. Observaba la situación como si no le estuviera pasando a él, sino a otra persona...
Él veía a las personas murmurando su pésame, escuchaba los sollozos de su hermana, se percató igualmente de las silenciosas lágrimas de su madre... pero al final, su atención estaba fija en el féretro en donde estaba su padre, quien se veía tan pálido y frágil.
Eso era lo único que le importaba.
Después de que todo terminó, el adolescente se quedó parado frente a la recién cubierta tumba en el cementerio, tratando de sentir alguna conexión, a final de cuentas su padre estaba ahí, pero no pudo percibir nada. Tan sólo era una piedra helada con algunas inscripciones en ella.
Finalmente, después de mucha retención, algunas lágrimas comenzaron a caer de sus ojos nuevamente, pero aún así ningún sollozo escapó de sus labios. Más atrás, su madre lo estaba esperando para poder ir a casa... pero él aún no quería irse... no se sentía con fuerzas para enfrentar aquel hogar sin la presencia de su padre.
Sin poder más, sus piernas se dejaron caer.
— Estúpido papá —le susurró a la tumba mientras sentía cómo más lágrimas caían por sus ojos—. ¿Cómo pudiste dejarme así?
No obstante, aunque se hiciera esas preguntas, él sabía por qué. Yuu tan sólo intentaba proteger a su familia. Era la única forma de hacerlo, era riesgoso... pero él jamás se preocupo por sí mismo, y Mika lo sabía; no podía negar que su persona también era egoísta.
— Después de todo lo que hice pare regresar a ti...
Así es, por más loco que pudiera sonar, lo recordaba todo. Se supone que debió haber olvidado todo para ese entonces... pero ahora tenía catorce años, y veía todo tan claro como el agua a pesar de no deber hacerlo.
Recordaba claramente a su pequeña familia en la Ciudad de los Vampiros así como su intento de escape. Rememoraba claramente convertirse en un chupasangre y vivir solo por años y años. Todo era tan claro como el agua, como si hubiese sido ayer cuando se reencontró con Yuu en el campo de batalla.
También recordaba a la nueva familia de Yuu, así como lo celoso y molesto que se sintió en un inicio; pero con el tiempo comenzó a confiar en ellos y, muy lentamente, considerarlos también como tal.
Y por supuesto que no podía olvidar su muerte.
Si era honesto, no entendía por qué retenía todas estas memorias aún. Pero a final de cuentas las atesoraba más que cualquier cosa en el mundo, porque era prueba de lo importante que era Yuu para él. Qué tanto tuvieron que sacrificar el uno por el otro sólo para poder estar juntos otra vez.
Dejando pasar algunos segundos más, Mika se limpia aquellas molestas lágrimas— Todo estará bien —se dijo a sí mismo—. Él prometió que nos veríamos otra vez —comentó en su interior, estaba seguro... después de todo, él había vuelto a Yuu. Así que no tenía dudas de que Yūichirō también volviera a su lado tarde o temprano.
Dándole una última y triste mirada a la tumba, el adolescente se puso de pie, tomó una gran bocanada de aire y finalmente se dirigió hacia donde su madre y su hermana lo esperaban.
Continuará
Suki: Y el momento más triste llegó. Finalmente nuestro querido Yuu-chan se nos fue T_T. No saben lo mucho que lloré la primera vez que lo leí… Es que entiendan, es Yuu, no puedes evitar que se te estruje el corazón de tan sólo pensar en que en algún momento ese bebé tan bello se nos puede ir… TAT. Además, pobre de Mika, tanto esfuerzo por volver y ahora él debe ser el que vea a ese angelito morir. No, la vida no es justa, y dreamers menos que le gusta hacernos sufrir…
En fin, eso sería todo mis Serafines. Nos vemos en el último capítulo.
