CAPITULO 19
Grandes decisiones…
Conllevan a grandes cambios…
Parece que en un momento, tu mundo entero puede destrozarse
Era de madrugada cuando llegamos pero aun así fuimos recibidos por todo el reino, lleno de alegría por nuestro regreso, nos recibieron con los brazos abiertos a los pocos que habían podido sobrevivir al ataque.
Pero en cada mirada a medida que nos dejaban pasar fue cambiando a una de confusión y miedo al ver, que ya no éramos los mismos y que habíamos vuelto siendo pocos, cuando al irnos habíamos sido muchos.
Como los sueños mañaneros solo desaparecen
-¡CHARLOTTE!-la voz de Osito llego a mis oídos una vez que las puertas del castillo se abrieron ante mí y los últimos que quedamos, me abrazo con lagrimas en los ojos y envolviéndome con sus alas-¡no tienes idea de lo preocupado que estaba! ¡no vuelvas a irte!-al no oír respuesta mía levanto la vista y se congelo al ver mi mirada vacía y llena de dolor, que solo me había visto la vez en que murió Arthur- …Charlotte.
Como polvo en tu mano cayendo en el suelo
Cómo la vida podría volver a ser la misma
-Quiero que todo el reino este reunido esta noche-le di la orden a Cupido una vez que este apareció a mi lado, Osito me soltó, mientras me dirigía- tengo…tengo una noticia que debe ser anunciada cuanto antes, que nadie falte por favor.
-Como ordene-me respondió Cupido con una leve reverencia y se fue junto con los que quedaron en la guerra a ejecutar la orden que le di.
Pues mi corazón está roto en pedazos
Solo Suki, Kenshi y Osito se quedaron conmigo en el momento en que cerraron las puertas.
-Charlotte no tienes que…-empezó a decir Suki, yo le dirigí una mirada, ella frunció el ceño-¡no tienes que hacerlo!
-Merecen saber la verdad, además…-les di la espalda, a los tres, tenia tanto en que pensar-…eran mi responsabilidad.
Sí, mi corazón está roto en pedazos desde que te has ido
-Pero…-intento decir Suki, pero yo la calle con una mirada.
-Me retirare a mis aposentos, con permiso-y diciendo esto me retire no sin antes ser seguido por Osito- Osito, por favor, quiero estar sola.
El bajo la cabeza y dejo de seguirme, en cuanto llegue a mi cuarto cerré la puerta, y me desarme.
Todo esto es muy fácil de conseguir, mucho para ser otorgado
Llore, llore por las vidas que perdí, que vi morir ante mis ojos, intentando que mis lamentos no se escucharan por todo el palacio.
¿Cuántas muertes tendría que ver antes de cumplir con mi propósito?
¿Cuántos más serian sacrificados por mi culpa?
¿Cuántos más?
Pero es tan difícil encontrar palabras para decir
Pero esconderlo tampoco era una opción, tampoco sería justa, ocultarle esa noticia por muy dolorosa que fuera esas familias, necesitaban saberlo.
Y aunque nunca he hecho algo tan difícil como esto, tampoco iba a guardar silencio para siempre.
Como un castillo que en la arena el agua se lleva
Esa noche el reino se había reunido, nadie falto como yo ordene, Suki estaba a mi lado arreglando mi vestido color coral.
Sencillo, era extraple y llegaba al suelo, mi cabello había sido recogido en un bonito moño, y mi corona en su lugar. Estuve lista para presentarme ante el reino.
Mas no para enfrentarme al dolor que experimentaría cada uno de ellos.
Pero cómo la vida podría volver a ser la misma
Suki alzo su vista a mí, ella había cambiado su antiguo traje de meid, por una de su talla pues el otro ya no le quedaba.
Ella me tomo de la cara y me sonrió.
-Pase lo pase-me dijo ella consolándome con esa sonrisa que la caracterizaba tanto-todo estará bien.
Yo sonríe levemente.
Ahora, nunca verás, nunca sabrás
-Ya es hora-la voz de Kenshi, atrajo nuestra atención, sus ojos verdes reflejaban fuerza y serenidad- todos te apoyamos Charlotte.
Me abrace a Suki, como lo haría con mi madre buscando algún consejo, ella me abrazo en silencio. Y en cuanto me separe ella me dijo:
-Todo estará bien.
Y salí al trono, que en cuanto repararon en mi presencia guardaron silencio, al lado del trono estaba Cupido y Osito, cada uno al lado del trono dándome ánimos con la mirada.
Y en cuanto llegue al frente del trono encare al reino que esperaba ansioso mis palabras.
Todas las cosas que he planeado para ti, cosas para ti y para mí
-Reino Corazón-hable fuerte con autoridad y severidad, aunque en mi interior estaba adolorido por las muertes, tenía que ser fuerte por ellos- como verán cuando salimos, mi ejército y yo, éramos muchos lo que partieron de este reino a enfrentarse a nuestra primera guerra…
Sentía todas las miradas en mí, el miedo y el dolor se empezaba a reflejar en cada una de ellas, cerré los ojos y anuncie la terrible noticia.
-Sin embargo regresamos pocos…-sentía que sería como destruir una parte de su alegría y esperanza de volver a ver a sus seres queridos, pero era peor no saber que paso con ellos pues su dolor seria aun más intenso, y por eso necesitaba hacer esto-…el enemigo nos quito muchas vidas-sus lagrimas no se hicieron esperar alce mi vista, tenía que ser fuerte, y proseguí- vidas preciadas que dieron todo hasta el final, vidas que serán recodadas por lo siglos de los siglos, vidas que fueron fieles a la corona y al reino, vidas que querían que sus familias estuvieran a salvo y sin que nada les faltara, vidas que ese día sacrificaron todo para lograr nuestro objetivo.
Sostener tu mano tan firmemente que no podría dejarla ir
-Y aunque no se logro lo que se deseo, demostraron que hicieron todo por proteger lo que más amaban, lo que atesoraban y lo que más temían perder-todas la miradas se clavaron en mí atendiendo a cada una de mis palabras-¡pero no hay que llorar! ¡Ellos no lo querrían así! ¡Ellos creían que aunque no hayamos logrado nuestra misión regresemos a salvo y contarles lo que hicieron! ¡Lo que lograron! ¡Y que por siempre se les serán recordados! ¡En cada uno de nuestros corazones! ¡Para que nunca se muera nuestra ESPERANZA!
Los gritos de victores y los aplausos llenaron la sala, había lagrimas si, de dolor pero también de orgullo, de felicidad y de amor.
Por haberlos conocido, por lo que hicieron y por lo que significaron en sus vidas.
Esas cosas que nunca me tomaron en cuenta cuando morí.
Eso no se iba a repetir ya no.
Nunca más.
Ahora ¿cómo la vida podría volver a ser la misma?
Alce mi mano y se guardo silencio, dirigí mi vista a cada ciudadano a cada persona, ellos se habían vuelto todo para mí.
Y aunque las generaciones cambiaran ellos seguirían ahí, para apoyarme en cada cosa que decidiera, porque me apreciaban y yo a ellos.
Y por eso he decidido esto.
Protegerlos al costo que sea.
-Ciudadanos del Reino, he tomado una decisión que cambiara nuestra vidas para siempre- se guardo un silencio- he decidido que por nuestra seguridad, el Reino Corazón y nosotros desapareceremos de la historia.
-¡¿Qué Qué?!-grito Osito una vez que anuncie mi decisión y el reino se retirara con murmullos, pues a pesar de confiar en mí, sentían miedo de lo que pudiera pasar si realizaba mi decisión y por eso en todos había miedo de lo que eso conllevaría-¡¿Cómo rayos se te ocurre tal locura?! – me tomo de los hombros en un intento de "hacerme entrar en razón"- ¡Charlottecita eso es imposible!
-Nada es imposible si uno se lo propone-le respondí con una suave sonrisa, pero Osito estaba demasiado sorprendido por la noticia que di, y me había jalado a la sala real con Suki y Kenshi, para intentar comprender todo esto que su cabecita de niño pequeño no le permitía entender del todo- si he tomado esta decisión es por la seguridad del reino y aunque parezca una locura es nuestra única salida.
-¿A qué te refieres?-me pregunto Osito ahora lleno de confusión.
-Déjame explicarte Osito- hablo Kage Neno que había aparecido de la misma sombra de Kenshi- no pudimos derrotar a Darksome pero Charlotte lo debilito lo suficiente para que no se nos presente por mucho tiempo, sin embargo ahora él tiene ahora más motivos para arrebatarle el collar de Luna y destruir el reino-Osito se horrorizo y me miro como pidiéndome de que me dijera de que esto no era más que una "muy mala broma".
-Mirarme Osito-le dije tomándolo por sus bracitos intentando calmarlo al menos un poco- se que es difícil de aceptar, pero es nuestra única salida, hasta que sepa cómo detenerlo este reino y nosotros debemos desaparecer de la historia, solo así Darksome no nos encontrara-se abrazo a mi- no tengas miedo, si he decidido esto es porque mi única razón es protegerlos, al costo que sea.
-Entiendo, pero ¿Cómo lo lograras?-me pregunto viéndome a los ojos, también pude sentir la mirada de Suki, Kenshi y Kage Neno sobre mi- y lo más importante ¿A dónde iremos?
-Eso es algo que tengo que pensar con cuidado-le respondí-pero tampoco debo demorarme - me pare y abrí la puerta de la habitación, me gire y los mire de manera seria- desde ahora el tiempo corre en nuestra contra y por esa razón debemos actuar rápido.
Y terminando esto me dirigí a mi habitación, me quite mi vestido y me repeine los cabellos.
Me puse unos short grises y una sudadera de color blanca, y me dirigí descalza a la biblioteca.
Sería una muy larga noche.
(Suki POV'S)
Charlotte había pasado toda la noche encerrada en esa biblioteca que en antaño había leído de pies a cabeza.
Solo que esta vez era para saber adónde iríamos, si desaparecieras, ¿A dónde seria?
Cerré la puerta de la biblioteca una vez comprobado de que Charlotte aun seguía ahí y me dirigí a la cocina para prepararle el desayuno.
A veces ella se presionaba demasiado.
Entre a la cocina y me puse mi delantal, era uno nuevo, hecho por mí.
Y me puse manos a la obra.
Prepare unos ricos waffles con miel de maple, una gran taza de chocolate caliente y unas tostadas con mermelada.
Sonríe contenta.
-¿Te ayudo con eso?-me sobresalte al oír la voz de Kenshi, que estaba sentado en la mesa viéndome con sus ojos verdes- …lo siento, te asuste-se disculpo con una leve sonrisa.
Me sonroje y le di la espalda, ¡tontas hormonas!, es lo único que me disgusta de mi nueva edad. Las hormonas siempre me hacen sentir nerviosa cuando estoy con Kenshi, antes un poco, pero ahora más que nunca.
-N-no fue nada…-le respondí titubeando un poco y poniendo la comida en una bandeja de plata- ¿desde cuándo estas ahí?
-Desde que salió el sol-me estremecí- tenía hambre pero como no tenía la llave de las alacenas tuve que esperar-me reí ligeramente y cargue la bandeja-¿Para quién es eso?-me reí- es que tengo más hambre de lo usual -respondió un poco apenado y pasando a la cocina flotando.
Me le quede mirando, el me devolvió la mirada, no reaccione hasta que lo sentí cerca de mí, me sonroje y desvié la mirada.
-T-tu ¿desde cuándo podías volar?-le termine de preguntar dejando la bandeja en la mesa, aun le daba la espalda pero lo sentí detrás, sobresaltada me di vuelta y me encontré con su profunda mirada-…
-¿No te lo había explicado Charlotte aun?-me respondió Kenshi con una cálida sonrisa, yo negué, el suspiro- bueno en realidad este es mi edad original, ha esta edad yo tenía poderes como volar y hacer otras cosas más.
Una parte de mi estaba sorprendida por ese nuevo dato, pero estaba muy nerviosa por la presencia de Kenshi, mi mirada estaba en el suelo.
-Yo…-la voz de Kenshi me hizo levantar la mirada, él la desvió un poco ¿sonrojado?-…tengo que decirte algo-suspiro y me miro a los ojos.
-¿Qué cosa…?-me quede sin habla pues el había apoyado su frente sobre la mía-¿K-Ke-Ken-Kenshi?
-Suki…-susurro y se acerco mas a mí, yo temblé-…te quiero.
-¿Qué…-no pude decir nada, el me tomo de la mejillas y suavemente me pego a él uniendo nuestro labios.
Me había besado.
Mi cerebro se desconecto, no había acabado de procesar lo que Kenshi me había dicho, y menos ahora que no sabía cómo reaccionar. Jamás había besado a nadie.
¡Bom Bom! ¡Bom Bom!
Mi corazón empezó a latir muy rápido, cerré los ojos, latía muy fuerte podía oír sus latidos que se aceleraban cada vez mas.
Pero esta sensación… era demasiado familiar.
Apoye mis manos en su pecho, quería quedarme así, e ignore ese detalle.
No quería que terminara ese beso, porque para mí era el primero.
Y era especial porque fue Kenshi el que me lo dio.
(Fin de Suki POV`S)
…
(Kenshi POV'S)
-¡Hey, compadre, despierta!-la voz de Kage me despertó, abrí mis ojos y vi la sonriente sonrisa de mi gato sombra-te quedaste dormido otra vez en el jardín real.
-Buenos días a ti también -le respondí indiferente, me levante del césped que me había servido como una cama la noche anterior, me había quedado dormido viendo las estrellas.
El día de ayer vine aquí porque de verdad quería despegar mi mente de los cambios que iban a suceder y también…del recuerdo de ella.
Charlotte no podía culparla, yo le había prometido respuestas y eso fue lo que le di, solo que el hablar de ella por primera vez en mucho tiempo hizo temblar mi corazón.
Aun la quería y lamentaba su muerte.
Por eso se había convertido en una de las razones por las cuales aun debatía sobre mis sentimientos… asía Suki.
-¿Pensando en ella otra vez?-me pregunto Kage, como siempre leyendo mi mente, gruñí mientras me sentaba en el pasto- tienes que superarlo algún día, ya no puedes seguir así, ella no querría eso para ti-gruñí otra vez, se hizo chiquito y se puso en mi mano levantada- además, tu a Suki la quieres también, te hace daño esconder ese sentimiento.
-Es que…-dije desviando la mirada, me había sonrojado, recordar a Suki ahora me ponía más nervioso ahora que ya prácticamente he vuelto a hacer un hombre de 18 años-…es difícil para mí olvidarla-me levante- y más aun despues de que Charlotte me preguntara lo de mi pasado -acerque mi mano en la que estaba Kage Neno-¿Qué quieres que haga?
-Declárate a Suki-aleje mi mano de mi cara estaba hirviendo, me había sorprendido eso, Kage se separo de mi mano y volvió a su forma original, me miro con una sonrisa felina- date una oportunidad, además a Suki le veo indicios de que también siente lo mismo que tu.
-Pero…-baje la mirada sonrojado ¿declararme a Suki?, darme la oportunidad de querer a otra persona, Kage me miro fijamente.
-Si no lo haces tú lo hare yo-me estremecí, el sonrió burlón, gruñí y lo pase de largo-…de todas maneras con lo linda que está ahora, tarde o temprano te le declararas.
Pare, aun de espaldas, podría jurar que ese gato sonreía.
-Porque cuando es amor-me dijo- uno siempre va intentar que esa persona sepa sus sentimientos.
Hubo un silencio, el aire movió mis cabellos, suspire.
-Me voy a desayunar-dije y sin más me fui al castillo no sin antes oír un "suerte" de Kage.
Porque ambos sabíamos que Suki estaría allí.
Antes de entrar a la cocina, debo confesar, me sudaba las manos y mi corazón la tía muy fuerte. Estaba nervioso tanto como la primera vez que intente decírselo a ella.
Trague saliva y reuniendo valor abrí la puerta.
No había nadie adentro, suspire decepcionado.
-Aun no debe de haberse levantado-me dije y camine hasta el comedor que conectaba con la cocina principal.
Me senté y recosté mi rostro en la mesa, no paso mucho cuando oí la puerta abrirse de nuevo.
Levante la mirada rápidamente asía la cocina, allí estaba Suki sacando las cosas para poder preparar el desayuno, de seguro para Charlotte que había pasado la noche entera en la biblioteca.
Estaba hermosa, con ese vestido de meid que ella misma había confeccionado la asía lucir realmente hermosa, preparaba desayuno con movimientos delicados y precisos sin ni siquiera sospechar mi presencia.
Me dedique a mirarla, su mirada demostraba concertación, siempre cuidaba los detalles en cada cosa que asía. Sonrió al terminar de preparar todo, como siempre se veía delicioso lo que había echo, aunque solo la miraba a ella ignorando ese rico festín.
Adelantarle la edad la había vuelto más bonita de lo que recordaba, aunque al principio fue difícil acostumbrarme a su misma apariencia a través de los años. Su rostro se había vuelto más bonito de lo que recordaba, estaba hermosa, me sonroje al recordar la primera vez que bailamos juntos, tenerla cerca y poder estar con ella. Fue una de las cosas que me hicieron sonreír ese día.
Y fueron esos pequeños detalles que influyeron en lo que siento ahora por ella.
La quiero y quiero demostrárselo al costo que sea.
Vi como sacaba una bandeja de plata, eso se le iba hacer pesado, y olvidando mi posición le pregunte.
-¿Te ayudo con eso?-ella se sobresalto y se giro encontrándose conmigo, su mirada demostraba sorpresa de que estuviera ahí-…lo siento, te asuste-me disculpe con una leve sonrisa.
Ella se sonrojo, es tan linda cuando hace eso, y se dio la vuelta. Parecía avergonzada.
-N-no fue nada…-me respondió mientras ponía la comida en la bandeja de plata- ¿desde cuándo estas ahí?
-Desde que salió el sol-le respondí, vi como le tembló un poco la bandeja- tenía hambre pero como no tenía la llave de las alacenas, así tuve que esperar-rio ligeramente y cargo la bandeja-¿Para quién es eso?-soltó otra risa, realmente se veía linda cuando ríe- es que tengo más hambre de lo usual -respondí un poco apenado y pasando a la cocina flotando mientras ella caminaba asía el comedor.
Sentí su mirada y la voltee a ver, encontrándome con esos ojos castaños que aceleraban mi corazón, me acerque a ella quedando al frente. Al verme tan cerca desvió su mirada de la mía.
-T-tu ¿desde cuándo podías volar?-me pregunto dejando la bandeja en la mesa, dándome la espalda, me acerque un poco más nervioso, ella sintió mi presencia y se exalto al encontrarse conmigo, al darse la vuelta-…
-¿No te lo había explicado Charlotte aun?-le respondí con una cálida sonrisa, ella negó, suspire- bueno en realidad este es mi edad original, ha esta edad yo tenía poderes como volar y hacer otras cosas más.
Parecía sorprendida, pero su mirada no duro mucho, pues esta termino viendo el suelo. Vi a mi alrededor y me di cuenta de que estábamos solos la volví a ver y con las mejilla ardiendo comencé
-Yo…-ella alzo la mirada, desvié la mía sonrojado, esto era más difícil de lo que pensé-…tengo que decirte algo-suspire y me atreví a mirarla a esos bellos ojos.
-¿Qué cosa…?- pegue mi frente con la de ella quedándonos muy cerca del otro, mi corazón empezó a latir al estar tan cerca de Suki, ella se quedo sin habla hasta que nerviosamente dijo-¿K-Ke-Ken-Kenshi?
-Suki…-le susurre sin dejar de mirarla, la sentí temblar cuando me acerque más-…te quiero.
-¿Qué…-no le permití decir nada mas, cerré los ojos y la tome cuidadosamente de las mejillas acercándola suavemente asía mí, permitiéndome tocar esos dulces labios.
Fue tan cálido cuando nuestros labios se tocaron, ella tembló y sentí como su corazón al igual que el mío latía a gran velocidad, no se movió en cuanto la bese. Pero entonces apoyo sus manos en mi pecho, devolviéndome el beso torpemente, despues de sentir una gran desilusión al no sentirla, el que me correspondiera me hizo muy feliz.
Todo a mi alrededor desapareció, nada me importaba ahora, solo besarla y estar con ella.
Le acaricie las mejillas cariñosamente, sintiendo como Suki temblaba levemente con cada roce, la falta de aire no se hizo esperar y nos separamos lentamente.
La mire a los ojos, esta sonrojada y sus ojos brillaban, Suki estaba realmente linda así.
-Yo tam-tam bien te…te quiero-balbuceo Suki, me sorprendí por su declaración y por el hecho de que estaba correspondiendo a mis sentimientos, le sonreí dulcemente y me acerque a ella haciéndola sonrojar mas-…¡Kenshi!
-¿Si?-le pregunte despues de que exclamara mi nombre tan nerviosamente, ella frunció el ceño aun con las mejillas encendidas, se veía adorable-¿Qué pasa Suki?
-Qui-quiero ir más lento…-me susurro levemente, el que se sonrojo esta vez fui yo-…este fue mi primer beso…- me sorprendí por esa declaración pero le sonreí tiernamente y asentí-…pe-pero me… ¿me darías otro?-me pregunto cerrando los ojos nerviosamente.
-Sí -le respondí sonrojado, ella abrió los ojos al oír mi respuesta y asintió sonrojada, me acerque a ella nuevamente mientras ambos cerrábamos los ojos.
Roce sus labios levemente haciéndola temblar y luego los bese tiernamente, ella se apoyo en mi pecho parándose de puntitas para poder corresponderme mejor, ella aun era muy pequeña a pesar de que ahora tenía 16 años inmortales. Aunque su beso fue torpe también fue dulce, la tome del rostro acercándola más a mí y así nos quedamos.
Le acaricie las mejillas sintiendo como Suki se estremecía por los roces que le daba y se apegaba un poco a mí. Era muy tímida aun para besar, aunque también para mí fue mi primer beso, quería aprovecharlo al máximo.
Movimos nuestros labios un poco, Suki ahogaba unos dulces sonidos en su boca con tal de no separarse de mí, yo sonreí para mis adentros al oírla. Sus sonidos me parecieron dulces e inocentes.
Quería quedarme así un poco más y fue así hasta que…alguien vino.
(Fin de Kenshi POV'S)
…
No había dormido absolutamente nada, había revisado todos los mapas de la tierra de Aaa, buscando un lugar donde poder ocultarnos de Darksome.
Pero no había podido encontrar donde en toda la noche, suspire mientras cerraban un libro y bostece mientras me despabilaba un poco, mi estomago sonó.
Vi la ventana, ya era de día de seguro Suki ya estaría en la cocina preparando el desayuno, y con ese pensamiento me pare y flote asía la salida.
Por el trayecto vi que había desordenado la biblioteca, los sirvientes ahora tenían mucho que hacer. Me sentí mal por eso, pero es que de verdad había tomado la decisión de desaparecer junto con el reino, para que Darksome no pudiera encontrarnos. Era lo mejor para el reino, desparecer.
Pero… ¿A dónde?
Salí de la biblioteca y cuando llegue a la entrada de la cocinan ligero olor a comida vino a mí, mi estomago sonó otra vez, de verdad tenía hambre. Así que abrí la puerta y entre.
-Suki ¿me preparas el desa…-mi frase se quedo a medias al ver lo que tenía en frente-…yuno?
Suki y Kenshi estaban ahí en el comedor junto a la mesa, me miraban sonrojados, pero eso no era lo que me hizo quedarme sin habla.
Kenshi tenía a Suki contra la mesa y sus manos en sus mejillas, y Suki estaba apoyada en el pecho de Kenshi, parada de puntitas al parecer intentando acercarse a Kenshi. Sus rostros estaban muy cerca, y por lo que veía podía ver un delgado hilo de transparente que los unía.
Se miraron y ahí recién reaccionaron, se separaron rápidamente, Kenshi paso por mi lado y empezó a prepararse su desayuno, en cambio Suki levanto una bandeja que contenía un delicioso desayuno.
-¡Buenos días Charlotte! ¿Qué tal dormiste?-me hablo Suki con una nerviosa sonrisa en su rostro mientras se acercaba a mi-¡te hice el desayuno, ven vamos a la biblioteca para que lo puedas degustar, mientras sigues investigando!-dijo rápido y corriendo, tomando mi brazo con la mano izquierda y sacándome de la cocina-¡A la biblioteca!
-Suki…-susurre aun sorprendida por lo que acababa de ver, ella me miro nerviosamente, habíamos llegado a la biblioteca, yo sonreí-…tengan más cuidado…-le dije abriendo la puerta y sin dejar de sonreír-….la próxima vez que no sea en un lugar tan público.
A Suki se le subieron los colores, yo me reí, sabía que algún día sucedería pero no creí que tan pronto y en tan inesperado momento. Pero bueno ambos eran tímidos, pero aun así, pudieron declararse sus sentimientos. Tal y como esperaba
Ella aun seguía parada la tome de la mano y la jale.
-Me lo tienes que contar todo Suki-le respondí burlonamente, logrando sonrojarla.
-¡Charlotte!-exclamo avergonzada Suki al momento de cerrar la puerta.
Tic tac…
El sonido de un reloj se escucho en un lugar desconocido, lo único que se veía era la oscuridad.
Tic tac…
-Charlotte…-dentro de la oscuridad se prenden dos luces rojas como el color de la sombra-…Charlotte.
Tic tac…
-Charlotte…-la voz se escucha otra vez pero más amenazante, las luces rojas se mueven-…Charlotte, iré por el reino.
Tic tac…
-Destruiré todo lo que amas…-las luces se vuelven en la oscuridad más siniestras, de repente dejan de moverse-…lenta y dolorosamente, frente a tus vacios ojos.
Tic tac…
La oscuridad empieza a romperse dibujado líneas rojas en todo el lugar, despues empieza a sangrar como si cortes se tratasen, las luces desaparecen.
Tic tac…
-El tiempo se agota…-es lo último que se escucha antes de que todo colapsara en un desgarrador grito.
…
-¡NOOO!-grite con todas mis fuerzas, mire a mi alrededor y suspire, aun estaba en la biblioteca, aun estaba ahí sentada en ese cómodo sillón bajo la luz de la luna.
Suspire hondamente, otra vez me había quedado dormida, ya era la segunda vez esta noche.
Y ese sueño siempre me despertaba, parecía más un mensaje que un sueño, y este siempre me recordaba que mi tiempo se agotaba.
Mire a mi costado, había una pila de libros recientemente leídos, me levante y me tome el tiempo para guardarlos todos en los estantes.
Bostece y me fui a mis aposentos, había sido la segunda noche en vela y aun no podía encontrar nada, tenía que encontrar un lugar pero ya.
Entre a mi habitación y cerré la puerta, me tumbe en mi gran cama, escondí mi cara en las almohadas.
Necesitaba un milagro.
Charlotte…
Levante mi cara tan rápido como todos mis sentidos se alteraron a oír una voz desconocida, parecía el susurro de una mujer, pero a estas alturas ya no podía confiarme tanto.
Charlotte…
-¿Quién está ahí?-flote sobre mi cama, apretando mi collar de luna en mi cuello y mirando por todos lados, hasta que vi una luz azul que empezaba a encenderse con fuerzas, ubicada en mi escritorio. Me quede estupefacta al acercarme y ver…
Charlotte…
Tome el libro en mis manos, estaba cerrado pero era de aquí de donde provenía la voz, las paginas despedían esa extraña luz.
Charlotte…
Era el mismo libro que me dio Suki, el día en que descubrimos quien era Darksome, nos había ayudado mucho ese día.
Y ahora me estaba llamando.
Charlotte…
Puse mi mano en la cubierta dude un segundo pero lo abrí iluminando la habitación con esa luz tan intensa, de pronto perdí el sentido y por un momento todo a mi alrededor desapareció, tragado por esa luz azul.
…Ven
Fue lo último que escuche antes de ser absorbida por esa luz.
Todo a mí alrededor era oscuro, pero no tenía miedo, porque de alguna manera sentía que nada malo iba a suceder.
De pronto una silueta se apareció ante mí, era la sombra de una puerta, que alumbraba la oscuridad con lo que había detrás de ella.
Tome el pomo y la abrí.
Una luz blanca me cegó por un momento, cuando volví abrir los ojos estaba en lo que parecía ser una caverna.
Un lago de agua se podía apreciar, a las orillas se podía apreciar unas flores blancas, al acercarme pude apreciar diminutos diamantes que asían más hermosa las flores.
Me embobe con ellas hasta que note gran cascada que caía enfrente de mí, me pare y vi mi reflejo, podía reflejarme en aquella cascada como si de un espejo se tratara.
Pero al ver mejor, no era yo quien reflejaba la cascada, parecía un chico, pero con una ropa algo parecida a la mía, flote hasta quedar frente a frente con él.
Me quede en un estado de shock, según lo que veía: tenía mi mismo cabello azabache, aunque corto igual que la última vez que lo vi; la mirada castaña y ese parecido familiar conmigo.
-N-no puede ser…-susurre asombrada y al parecer el tampoco estaba menos asombrado que yo-… ¿Sherlock?
El asintió como si me hubiera escuchado, no sabía si reirá o llorar, esto ya era demasiado.
¿Cómo esto era posible?
¿No estábamos acaso en dimensiones distintas?
¿Por qué podía verlo aquí?
Temblando sumergí mi mano en la cascada pensando que al hacer contacto atravesaría la cascada a la parte libre, pero eso no fue lo que sucedió.
Mi mano llego al otro lado, al lado del "espejo", tanto Sherlock como yo nos quedamos impactados.
No sé porque pero, tome su mano y lo jale en mi dirección, sin resistencia y a voluntad…
…hice que Sherlock pasara a mi lado.
Soltó su mano y ambos nos miramos.
-Charlotte…-sonrió Sherlock-…ha pasado mucho.
-No tienes idea de cuánto…-le respondí, de pronto mis ojos se llenaron de lágrimas, y sin ningún motivo lo abrace.
No sé porque lo hice solo lo hice, éramos tan parecidos como gemelos, hijos de la misma sangre.
Y era eso lo que me hizo llorar, Sherlock a parte de mi, venia del mismo lugar que yo.
Y si mis cálculos no fallaban habíamos pasado por las mismas cosas.
Lo supe cuando sentí sus lágrimas y me correspondía el abrazo.
-N-no sé…snf… que hacer…-hable hundiendo mi rostro en su hombro.
-Je…snf… tampoco yo-me respondió apretándome fuerte.
Nos quedamos así un rato, intentando darnos apoyo, porque ambos sabíamos que estábamos luchando contra el mismo problema.
Y por primera vez en mucho tiempo, me desahogue completamente.
Porque sabía que no sería juzgada o malentendida, sino seria comprendida.
…
Hablamos de los acontecimientos que nos pasaron en los últimos años, unos eran tristes otras felices, pero siempre había similitudes aunque también diferencias.
-Entonces la princesa falleció a los 90 años –dije mientras Sherlock asentía en silencio- de verdad lo siento.
-No, ya no importa, despues de todo fue hace ya bastante tiempo y luego me convertí en su gobernante-me respondió suspirando, recordando viejos tiempos- nunca tuvo herederos, en su lecho me confesó que yo era la razón de eso,… se había enamorado de mi desde los 19 años…
-Pero al igual que yo, nunca pudo decirte la razón…-asintió, ella sonrió- tuviste los mismos maestros que yo y te dieron una prueba solo que tu no reviviste sino que casi pierdes a tu amiga imaginaria y al final obtuviste los poderes,…-el asintió con una sonrisa- y despues de tres años se te dio la espada…- reflexione un poco, tal vez no haya sido tan parecido como creí en un principio-… pero a pesar de las diferencias, nuestro problema es el mismo.
-Darksome…-susurramos los dos al mismo tiempo.
-Aparentemente es igual a como me lo describiste-hablo serio, yo asentí.
-Suponemos que, este no tiene contraparte, debido a que existió incluso antes que la "Guerra de los Champiñones"-el asintió-…nuestra única solución por ahora es…
Desparecer
Nos levantamos rápidamente, no era necesario preguntar, ambos habíamos oído esa voz.
Esa voz ahora que lo oía claramente y tan cerca, podía decir de quien podía pertenecer.
Esa voz era la de una mujer.
Tranquilos Charlotte y Sherlock, no vengo a hacerles ningún daño, yo los traje aquí para darles la solución a sus problemas
-¿Cómo podemos confiar en que será así?-pregunto Sherlock empezando a invocar su fuego fantasmal en su mano al mismo tiempo que yo.
Porque soy su única salida
El fuego se apago tan pronto como dijo eso, nos miramos entre nosotros, no era necesario las palabras para saber nuestra decisión.
-Escuchamos- respondí.
A la mañana siguiente mande a cada ciudadano; sea hombre, mujer, niño o animal. Mantenerse dentro de sus hogares, por seguridad, todos habían acatado la orden rápidamente y una vez cumplida la primera fase comencé.
Con ayuda de Kenshi rodeamos el reino y su entrada con sal, formando y gran círculo, con rayas que se conectaban al reino.
Tome mi collar y mire a Kenshi.
-Si algo sale mal…-le dije mirando al reino-…quiero que cuides a Suki y a los demás.
-No tienes que decírmelo dos veces-me respondió con una reverencia, pero al mirarme nuevamente demostraba miedo y preocupación- ¿de verdad va a funcionar?
Apreté mi collar contra mí, tenía miedo si y rogaba porque todo saliera bien, tenía que salir bien.
Suspire y con una sonrisa le dije:
-Sí, estoy segura.
En cuanto entro al reino cerrando el portón, me pose en posición recordando lo que esa voz me dijo anoche.
Brillo mi collar con fuerza, el cielo se oscureció.
Recuérdenlo bien, una vez que la espada se les fue entregada, esta se unió a ustedes desde el primer día…
El collar se transformo en espada, sentía su aura, mezclándose con la mía, cerré mis ojos y empecé a concentrarme.
Pueden manejarla a su antojo, pero también pueden ser manejados sin el debido control, escúchenme bien…
Ustedes tienen que tener el control
Porque sino
Serán absorbidos por su poder…
De un movimiento alce la espada y la clave en donde el circulo se unía, la sal se ilumino, sentía una corriente eléctrica pasar por mi brazo, el hechizo estaba funcionando.
Su poder es grande sin embargo también su deseo de proteger, si lo controlan bien y hacen lo que le digo…
Todo saldrá bien…
La tierra empezó a temblar y aunque no tenía abiertos los ojos, sabía que el cielo alumbraba la luna y sus estrellas encima del reino, cubriéndolo con su luz blanca.
Tiene un poder que aun no saben manejar
Pero si lo usan con sabiduría
Todo lograrán
Y su poder podrán dominar
Alce la espada y el reino se levanto sacudiendo la tierra bajo mis pies, el hechizo había comenzado.
Abrí mis ojos y mire arribe, sentía el aura blanca que salía de mi ser junto con la espada, tome mi otra mano y la puse en el mango de esta.
Pero recuerden bien
Que al ser el reflejo de uno mismo
Al mismo tiempo
Lo tendrán que hacer
El cielo se iluminaba con sus estrellas sobre el Reino Corazón como cargándolo tal muñeco de madera, suspire y empecé con el hechizo:
Luna,
veniat ad me
La luz de esta se concentro solo en el reino, y entonces grite:
¡virtus exerci tation ullamcorper suscipit!
Cerré mis ojos y de golpe atravesé el suelo con la espada, formando un círculo de poder, sentía su aura.
Entonces la espalda se brillo con un brillo sin igual, al abrir mis ojos, vi que tenia la armadura y flotaba encima de la espada de luna.
Alce mis manos y cargue al reino, ahora estaba bajo mis hombros.
Era demasiado, dolía, era intenso el dolor.
Pero no iba detenerme y grite:
¡Deus meus,
dimitte ergo me, ut protegat!
De mis ojos salían chispas de esa luz lunar, sentía su fuerza corriendo dentro de mí y entonces levante el reino, me estaba elevando asía arriba.
El reino lo coloque en el cielo y yo era sostenida por la espada que me transmitía su poder.
"Desde que los conocí" pensé "supe que mi existencia era para protegerlos" alce mi mirada y aun iluminada "…y no los voy a defraudar".
Al ce mis manos y cubrí todo el reino y grite lo que marcaria nuestro último paradero en este sitio:
¡scribere output!
Todo se volvió blanco y finalmente…
Desaparecimos.
YAY!
YA TERMINE! WOOW DESPUES DE SIGLOS!
Jeje XD
Ok ok ¡mil disculpas!
Pero estos días estuve con los exámenes y también tenia la falta de tiempo para estar en la computadora pero…¡ahora estoy de vacaciones!
=)
Así que intentare actualizar pronto
P.d: el hechizo de Charlotte esta en latín jeje (le tengo apego al idioma aquí la traducción!:
luna
ven a mi
alimenta mi poder
se mi fuerza
dejame poder protegerlos
y escondernos
danos una salida
y la cancion que aparecio al comienzo se llama:
I meet you
bueno…
Besitos y buenas noches!
Así uff, casi lo olvidaba los avances!:
¿Charlotte lo logro?
…
¿A dónde fueron?
…
y lo más importante
…
¿Qué será de ellos ahora?
AHORA SI!
Buenas noches y esta escritora novata se va a dormir! XP
Bye!
