Capítulo 20
Ya habían pasado los tres días que Sasuke y Sakura habían sido suspendidos del instituto asi que ya debían volver, se habían pasado el fin de semana por lo que lo habían tomado como unas pequeñas vacaciones. En esos cinco días Sasuke no había tenido noticias de Sakura, salvo cuando se encontraron de casualidad y eso lo tenía nervioso. Lo que lo ponía peor era que era domingo y no podía ir a visitar a Sakura y no estaba de humor para marcarle. Si no era porque era bastante bueno disimulando sus emociones si no podrían ver lo desesperado, frustrado y nervioso que estaba por no saber nada de ella. Asi que para despejarse un poco marco un número conocido, era su última opción pero debía distraerse con algo o alguien.
-Teme. Que milagro que me marcas. ¿A qué se debe este honor?- dijo Naruto emocionado del otro lado de la línea.
-Nada en especial. ¿Estas ocupado?- dijo rodando los ojos.
-Emm, por ahora no. Solo en la noche. ¿Pasa algo?-
-Pues, no lo sé. Vente para acá.-
-A si patrón. ¿Ya dime que es lo que sucede?-
-Ven a mi casa y te digo. Por cierto tu madre está aquí asi que sería bueno que lo hicieras.-
-Buen punto. Dame treinta minutos y llego. Solo dime algo. ¿Enserio estas bien?- dijo preocupado.
Como odiaba que ese rubio lo conociera a la perfección. Sabía que no estaba bien con solo escuchar su voz y eso no le agradaba. Respiro profundamente para poder responderle.
-No. No estoy bien.-
-De acuerdo, voy para allá.- dijo Naruto colgando.
Se dejo caer en la silla de su escritorio mientras lanzaba un fuerte suspiro para perderse en el aire. Todo esto le estaba causando un gran dolor de cabeza, además de que su madre había invitado a los Uzumaki a comer y lo ponía un poco mas alterado. Tomo uno de los libros que tenía encima del escritorio y empezó a hojearlo sin prestarle mucha atención, su mente estaba divagando y la tenía bastante dispersa. Como a los treinta minutos, escucho como llamaban a la puerta de su habitación por lo que fue a abrir y se encontró con una cabellera rubia. Ambos jóvenes se saludaron y decidieron salir de la casa para poder hablar un momento sin que los demás supieran de lo que estaban hablando. Se sentaron en las escaleras que bajaban hacia el jardín y se quedaron en completo silencio mientas esperaban a que uno de ellos rompiera el silencio.
-A ver Sasuke que es lo que ocurre.- dijo Naruto por fin.
-Naruto. Siento que me va a suceder lo mismo que me sucedió con Karin.-
-¿A que le atribuyes eso?- dijo sorprendido.
-Sakura ha estado algo sospechosa. Sé que estoy exagerando, pero hay algo que me da mala espina.-
-¿Y qué es?-
-Pues hace podo mi madre la invito a cenar y ella me marco diciendo que su madre estaba enferma. Puede o no ser cierto, pero, la escuche dudar.-
-Confía en ella Sasuke, ella enserio te ama. No provoques una tormenta en un vaso de agua.-
-Tengo miedo.-dijo volteando a ver a su amigo. –Tengo miedo de que vuelvan a jugar conmigo y mis sentimientos.-
Naruto quedo impresionado al ver la mirada de Sasuke. Nunca había visto esa mirada en el, realmente estaba preocupado y sumamente deprimido por todo lo que ocurría. Los ojos del azabache estaban brillosos, lo cual lo sorprendió mas, nunca había pensado que lo vería llorar o a punto de. Toda esa situación se estaba poniendo fea y todo aquello era culpa de una sola persona.
-Sasuke, Hinata es la amiga más cercana de Sakura y créeme, ella jamás haría algo que te lastimara.- dijo apoyando su mano en el hombro de su amigo.
-¿Cómo lo sabes?- dijo viéndolo intrigado.
-Porque me ha dicho varias cosas que ella le ha dicho. No te las diré pero ella enserio te quiere, es un amor sincero y puro. Como el que Hinata y yo nos tenemos. No dudes de ella te quiere y de verdad.-
-No sé qué pensar. Sé que me quiere pero todo esto me esta volviendo loco.-
-Te entiendo, pero como amigo enserio, no dudes de ella. Mira, mañana la tienes que ver en el instituto porque no saliendo la llevas a tomar un helado, asi podrán hablar sin presiones, solo te pido algo.-
-¿Y es?-
-No vayas a explotar por tonterías, conozco tu carácter y puede que la vayas a espantar. Eres muy seco y tosco para decir las cosas.-
-Hmp.-
-¿Ves a lo que me refiero? Tómalo todo con calma, deja que te explique.-
-Lo voy a hacer, tranquilo. Gracias.-
-No hay problema Sasuke. Por cierto. ¿Ya comeremos? Tengo hambre.- dijo sosteniéndose el estomago.
-Tendrías que ser tan baka. Creo que sí. Entremos tu madre te hizo ramen al parecer.-
-Dattebayo. Excelente que esperamos.- dijo caminando rápidamente de vuelta a la casa.
-No sé que hice para merecer un amigo tan idiota e infantil.- dijo el azabache empezando a caminar.
Sasuke se levanto para sacudirse un poco de polvo que se había pegado en sus pantalones y siguió a esa hiperactiva persona. Tanto los Uchiha como los Uzumaki tomaron asiento en la mesa para disfrutar de una apetecible comida entre amigos. Todos parecían bastante animados aunque en realidad uno no lo estaba completamente.
Al día siguiente todo parecía normal, los alumnos volvían de su fin de semana cansados pero preparados para volver a su rutina semanal. Sasuke prefirió no pasar por Sakura como normalmente lo hacía, le había mandado un mensaje para avisarle, debía pensar las cosas y además como ser un poco más sensible al decirle las cosas. Por lo que se tardo un poco en llegar al instituto, llego exactamente antes de que sonara el timbre de la primera jornada de clases. Al llegar al salón solo se sentó en su lugar sin mirar a ninguno de sus compañeros.
Sakura por un lado, al verlo sonrió efusivamente, lo había extrañado mucho los días que no lo había visto, pero al verlo ignorar a todos se sorprendió y más que nada porque la ignoro de la misma manera. En las primeras tres clases no dejo de voltearlo a ver por el rabillo del ojo. Lo notaba totalmente diferente, había algo extraño en su actitud pero decidió dejarlo que pensara las cosas, debía de ser un día un poco difícil para él. Las primeras tres clases pasaron lentamente aburridas para todos los presentes. Cuando sonó el timbre del receso corto tomo la oportunidad para poder hablar con él.
-Sasuke.- dijo abrazándolo por la espalda de forma cariñosa.
-Hmp.- dijo volteando.-A Sakura que tal.- dijo frio.
El Uchiha al ver a su novia se sorprendió por lo que vio. Estaba más pálida de lo normal, parecía que había perdido peso además de no haber dormido lo suficiente ya que se le marcaban las ojeras. Inmediatamente quiso preguntarle si estaba bien, pero no pudo. Respiro profundamente para tranquilizarse y no sonar tan seco como de costumbre. Pero Sakura hablo primero.
-Amor. ¿Cómo estas te extrañe demasiado?- dijo dándose la vuelta para abrazarlo por el cuello.
-Hmp.-
-¿Qué ocurre? ¿Acaso hice algo malo?- dijo viéndolo preocupada.
-No.-
-¿Por qué estas tan serio?-
-No lo estoy.- dijo alzando la ceja.
-A mi me parece que si.- dijo con un puchero.
-Estoy bien.- dijo tratando de sonreír.
-Eso espero. No me asustes amor.- dijo besándolo con ternura.
Sasuke sintió aquellos labios que adoraba totalmente diferentes. Los sentía secos y fríos, no eran los sentimientos, porque seguían completamente vivos pero algo no andaba para nada bien. Se separo de ella preocupado y la observo detalladamente. Efectivamente estaba más pálida de lo normal y parecía bastante descuidada, miro sus labios y al igual que su piel los vio pálidos y secos. Acaricio su mejilla con delicadeza sintiéndola un poco fría y áspera. Le estaba preocupando de verdad aquella condición, asi que decidió preguntar.
-Cerezo. ¿Cómo estas? ¿Te encuentras bien?-
-Bien amor. ¿Y tú?-
-He estado mejor la verdad. ¿Cómo está tu madre?- dijo de forma natural.
-Etto…- dijo desviando la mirada.-Mejor, ya solo fue un simple resfriado que le bajo demasiado las defensas pero esta perfecta.- lo volvió a ver mostrando una sonrisa.
-Hmp.- volvía a dudar.- Te ves bastante pálida y cansada. ¿No te habrás enfermado también? Si quieres vamos a tu casa para que te recuestes y descanses.-
-No lo creo, estoy perfecta solo un poco cansada pro cuidarla todos los días. Tranquilo amor, no te preocupes por mí.-
-Sabes que lo hare.- dijo caminando con ella para salir del salón.
Algo no le parecía correcto, algo estaba pasando con Sakura y no le quería decir absolutamente nada. Estaba conservando la calma como mejor podía, no era su fuerte, pero tampoco quería discutir con ella. Caminaron por los pasillos tomados de las manos, tenía la piel fría al tacto pero no le incomodaba en lo absoluto. Sabía que sabría lo que estaba pasando en ese momento, indagaría lo suficiente para ello costara lo que costara, aunque preferiría que se lo dijera la persona que tenia a lado. Llegaron a la planta baja y se detuvo inesperadamente deteniendo a Sakura por igual.
-Sakura. ¿Podemos hablar después de clases?-
-¿Qué ocurre amor?-
-Nada solo quiero hablar contigo. ¿Se puede?-
-Claro que sí. Me tengo que ir al gimnasio para la clase, nos vemos en un momento.- dijo depositando un lindo beso en sus labios para irse corriendo.
-Estoy más paranoico que antes.- dijo dándose la vuelta para irse a las canchas.
El tener educación física lo iba a relajar bastante, era un método efectivo para descargar toda su tensión de los días anteriores y más si era soccer el deporte del día. Corrió de un lado al otro como un loco intentando eliminar todo aquello que lo atormentaba a causa del cansancio físico y la sudoración. Al acabar la clase se sintió un poco más tranquilo, se fueron todos a las duchas para alistarse para sus asignaturas faltantes. Afortunadamente las clases siguientes eran algo entretenidas por lo que se les paso el tiempo volando. Al acabar el día todos con un poco de cansancio se levantaron y poco a poco fueron desalojando el salón.
-Saku, acompañ ame si.- dijo Sasuke caminando por los pasillos con ella.
-¿A dónde amor?-
-¿Te acuerdas que te comente que quería hablar contigo?-
-Si, pensé que sería durante el camino a casa.-
-No, es algo bastante serio Sakura, por favor avisa que llegaras un poco tarde.-
-Es algo muy serio ¿Verdad?- dijo preocupada.
-Si, algo.- dijo indiferente.
-De acuerdo. Me puedes por favor esperar afuera.-
-¿Qué debes hacer?- dijo intentando cubrir su nerviosismo.
-Ir por mis libros, además de avisar que llegare un poco tarde.-
-Te acompaño.-
-No.- dijo rápidamente.- Perdón, no te preocupes Sasuke, enserio no tardo demasiado, por favor.- dijo suplicante.
-De acuerdo.-dijo molesto soltándole la mano con rudeza.
Estaba realmente furioso. ¿Qué era lo que le ocurría a Sakura? Esa actitud lo traía loco, quería saber que era lo que estaba ocurriendo, había algo que no le parecía, estaba muy nervioso y frustrado por todo aquello. Salió del edificio principal y espero a que su novia saliera, lo cual tardo un poco más de lo que ella había dicho. Sakura llego a su lado mostrando una gran sonrisa mientras le tomaba de la mano y lo jalaba un poco para que se pusiera a caminar.
-Bien Sasuke. ¿De que quieres hablar?-
