Capitulo 21
Perdiendo también ganas
Tercera persona
Paul se encontraba paseando por los alrededores, se había sumergido tanto en sus pensamientos de todo lo que había ocurrido con su tribu "Los Quinault" que no se había percatado que había llegado al acantilado que daba a al mar observando detenidamente una larga cabellera negra que ondeaba con el viento sobre una enorme roca.
Se podía escuchar las risas que provenían de la parte baja de aquel acantilado que daba a una enorme playa de oleaje fuerte, se fue acercando sigilosamente pero aunque Idalí parecía sumergida en sus pensamientos esta le soltaba volteando lentamente.
-¿EdwJake?- el chico quedó inerte en aquel lugar observando los dulces ojos de aquella chica que denotaban tristeza al ver que se había equivocado en su suposición.
-Lo… lo siento- ella lo miro de arriba hacia abajo volteándose de nuevo mientras preguntaba.
-¿Quién eres?- el chico se imaginaba que la hermosa joven era la prometida del hibrido que le había salvado la vida en Francia mientras respondía.
-Soy, Soy Paul… Paul Mélawe, lamento el que te haya ilusionado en vano-
A lo que la chica le interrumpió.
-Es que hueles a alguien-
-Si, a EdwJake… escuché como me llamaste-
Ella le dió una mirada furtiva al joven volteándole el rostro mientras trataba de acomodar su cabellera que seguía moviéndose gracias al fuerte viento haciendo que el joven percibiera su efluvio.
-¿Eres una Quileutes no?- ella le asintió mientras le preguntaba que de donde conocía a EdwJake y porque traía su chaqueta.
-Soy el último de los Quinault, mi… tribu fue devastada por los Vulturis, muchos fueron asesinados y los pocos que fueron tomados de rehenes y usados como conejillos de india murieron en los experimentos de un vampiro demente y cruel que acabó con todos y… el teniente me trajo hasta acá, es un extraordinario muchacho-
Ella asentía y de vez en cuando le lanzaba miradas al joven para luego enfocarse en el horizonte.
-¿Sabes el porqué no ha venido?- a lo que él respondió que el chico y su familia tenían problemas con una vampira fugitiva que al parecer había infringido la ley.
Ella asentía alegando que sabía muy bien de quien se trataba mientras Paul se acercaba a la orilla del acantilado y observaba a los demás Quileutes en la playa.
-¿Puedo preguntar por qué no estás con tu familia?-
A lo que la joven le respondió que no deseaba inundar a su familia de malas energías.
-No creo que una chica como tú pueda poseer mala vibra… es mas podría asegurar que me sentía tan mal mientras caminaba que fue tu aura tan pura y dulce la que me trajo hasta aquí haciéndome sentir mejor-
La joven volvió a verle y sonrió a medias para luego tornar de nuevo su rostro serio.
-Tu padre te enseñó bien como abordar a una mujer- le soltaba Idalí a lo que Paul respondió acercándose a ella agachándose para sentarse a la orilla del acantilado.
-Mi madre fue la que me crió, mi padre murió antes de que yo naciera y solo tuve un tío el cual no era muy diestro en eso, en nuestra tribu poco se usan las buenas palabras por eso yo estudiaba en la capital pero lamentablemente todo sucedió cuando yo visitaba a los míos-
Idalí se sentaba a su lado y le preguntaba porque no seguía su carrera a lo que este respondió.
-Porque mis únicos dos motivos para ello ya están muertos-
Se dejaron de escuchar las risas y ya no se veían las figuras que corrían en la playa escuchando como un montón de pisadas se acercaban al lugar haciendo que ambos jóvenes se incorporaran escuchando la voz de Embry que decía.
-Ida, sabes que tu padre odia…- pero la joven le interrumpía soltando de mala gana.
-Ya déjame en paz, no eres ni mi padre, ni mi hermano ni nada mío… en vez de estar pendiente de mi ve a ver que necesita mi padre o mi tía y no fastidies-
La chica comenzó a caminar mientras les decía a los demás.
-¿Quil, Seth, Embry y Jared?... él es Paul y se quedará con nosotros hasta que él lo decida-
Ella volteaba a verlo y el joven le sonreía para luego enfocarse en los demás que lo miraban con recelo mientras se escuchaba sonar el teléfono de la joven y ésta le atendía colocando el rostro desquebrajado mientras le soltaba a su abuela.
-Vamos para allá-
La joven comenzó a correr alegando que Billy había fallecido y que había que buscar la manera de hacérselo saber a Jacob y a EdwJake.
El joven Paul comenzó a ver como los muchachos comenzaban a mutar mientras corrían cambiando al trote, de dos extremidades inferiores por cuatro extremidades lobeznas que comenzaban a dejarlo atrás haciéndolo sentir que no era un monstruo como él pensaba, sino que ahora estaba en casa, como EdwJake se lo había prometido.
-¿Puedo llevarte si quieres?- a lo que él respondió sin dejar de correr.
-De seguro tu padre me mata si me ve llegar en tu espalda… prefiero usar yo mismo mis propios métodos-
Y sacándose la chaqueta mutó ante los ojos de asombro de la chica que se transformaba unos segundos después que el joven corriendo a gran velocidad en una carrera para ver quien llegaría primero a casa.
A ojos de Klaus
Parecía león enjaulado, caminaba de un lado a otro sin poder contener las ganas de ir a buscarlo.
-¿Klaus?- soltaba el señor Black haciéndome voltear a verle mientras me detenía.
-Ven a sentarte acá que me tienes mareado-
Yo le sonreía mientras me sentaba observando como en conjunto limpiaban la casa como tratando de pasar el mal rato que habíamos sufrido con lo de Bree aunque daba gracias de que ya no estuviese con nosotros y más aún que el tal Benjamín se fuera llevándosela consigo, yo no quería ver a Rajky de malas y mucho menos conmigo por culpa de ella.
-¿Así que el sargento mayor pretende a mi hijo?-
Aquel baldazo de agua fría me dejaba inerte observando al frente sin decir nada.
-Mmm… así que tengo razón, imagino que estas feliz por lo que ha sucedido-
Yo negaba con la cabeza mientras respondía observándole a la cara.
-Se equivoca señor Black, yo…- éste me interrumpía alegando que lo llamara Jacob a secas.
-Bien… señor Jacob… Jacob, jamás estaría a favor de algo que haga infeliz a Rajky, si… en verdad pienso que fue lo mejor, no lo voy a negar pero de allí a que me sienta feliz por lo que su ahijada está padeciendo, ¿la verdad?... no me alegra en lo más mínimo-
Éste me miraba serio mientras decía.
-Jamás vi a EdwJake en una relación como la mía, de hecho… no lo deseaba… sufrí muchos rechazos y la verdad no quiero eso para mi hijo, pero debo de admitir que no eres una mala persona Klaus y tampoco te he dado las gracias por lo que has hecho por nosotros-
Yo negaba con la cabeza alegando que no debía de agradecerme nada y que yo ya me sentía parte de esta familia.
-Pues lo eres, bienvenido a tu nueva familia Klaus Tombstone-
Yo le ofrecía mi mano pero este me demostraba de donde había sacado Rajky esa efusividad en sus abrazos apretándome con fuerzas mientras me palmeaba la espalda.
-Muchas gracias- le soltaba yo con un maldito nudo en la garganta que no me dejaba hablar con claridad mientras escuchábamos decir a Alice poniendo esa cara suya de pesar.
-¡Billy!- el señor Edward volteaba a verla para luego enfocarse en Jacob quien preguntaba que sucedía.
-Nada, no sucede nada- soltaba Edward pero Alice alegaba que para que ocultarlo si él debía saberlo.
Jacob se levantaba apartando el cobertor que traía sobre sus piernas mientras exigía que le dijeran que sucedía con su padre observando como el señor Edward lo tomaba entre sus brazos y lo sentaba de nuevo en el sofá soltándole en un tono sutil.
-Papá Billy, ya no estará más con nosotros rey-
Jacob negaba con la cabeza golpeando al señor Edward comenzando a perder la calma mientras todos se le acercaban tratando de controlarlo imaginando que Jasper hacía lo que podía con su don mientras yo me apartaba de la escena sin saber qué hacer.
-Debes ir a buscar a EdwJake- me soltaba Carlisle posando su mano en mi hombro a lo que yo le asentía saliendo de la casa observando que ya era de noche.
"¿Dónde podrás estar Rajky?"
Pensaba yo descartando por completo que estuviese en la reservación, ya que sin duda el nos abría llamado.
Comencé a correr por donde había dejado su efluvio pero este se perdía en la carretera, trataba de caminar rápidamente pero sin levantar sospechas hasta que una patrulla me hacía pensar el posible lugar donde este se encontraría.
Comencé a correr por el bosque para no ser detectado hasta llegar a la casa del jefe de policía la cual se encontraba a obscuras.
Comencé a trepar el árbol enfrente de la casa llegando hasta la ventana de la habitación de la ya fallecida madre de EdwJake contemplando que no me había equivocado en mis sospechas y que el chico se encontraba profundamente dormido en la pequeña cama.
Abrí la ventana muy sigilosamente y entré cual vulgar ladrón cerrándola por si el jefe se le ocurría la brillante idea de volver temprano a casa.
Yo me acercaba sentándome en la cama tratando de no mover mucho el colchón observando el montón de fotos de aquella chica que había sobre las sabanas.
Había una donde estaba dormida en el sofá de la sala y dormía exactamente igual como lo hacía Rajky cuando se hacía un mohín de medio lado abrazando un cojín jugando con una punta mientras mordía la otra.
Sin duda ya comprendía algunas cosas de él que no veía en sus padres, comencé a acariciarle el cabello mientras éste comenzaba a despertar sentándose de golpe al verme en aquel lugar.
-Maldición Klaus, me asustaste… pensé que era Charlie-
Yo sonreía alegando que no era tan viejo ni amargado como el jefe Swan a lo que este me daba un manotazo pidiéndome que respetara a su abuelo.
Sin duda Rajky no era como yo, él se ligaba a las personas de una manera tan rápida y verdadera como si los conociera de toda la vida, ya le llamaba abuelo al viejo cascarrabias del Swan aún cuando ni este estaba por enterado de que poseía un nieto.
-¿Cómo sabías que estaba aquí?... ¿Me seguiste?-
-No, usted dijo que me quedara y yo me quede como me lo ordenó-
Él comenzaba a desperezarse sin dejar de mantener el cojín abrazado a este mientras decía.
-Entonces estoy comenzando a ser muy predecible-
Yo sonreía explicándole que me había imaginado que estaba en este lugar al sentirse tan mal con todo lo que había sucedido y que deseando estar solo imaginaria que se encontraría en un lugar donde se sentiría seguro de no ser encontrado y un perfecto escenario de torturas conociendo lo sufrido que podía llegar a hacer.
-Yo… yo no soy sufrido tarado-
Yo soltaba una carcajada al ver lo bien que podía llegar a conocerlo y que él se diera cuenta de eso lo hacía sentir incomodo.
Yo me acercaba a él y este bajaba la cara mientras yo le tomaba del mentón y le susurraba a escasos centímetros de su rostro.
-Aún me debes una conversación-
Su corazón comenzaba a indicarme que se encontraba alterado y nervioso haciéndome acariciarle aquel labio inferior suyo por demás carnoso deseando al fin poder degustarme aquella boca suya.
-No, no creo que sea el momento-
-Nunca es el momento Rajky, nunca es el lugar, ni la hora ni el día para ti…- pero el chico me hacía callar abrazándome con fuerzas mientras me soltaba al oído.
-No quiero hablar, no… no quiero que digas nada, solo quédate tranquilo y cierra la boca por un momento ¿Quieres?-
Yo no decía nada mientras él se volvía a sentar en la cama y tomándome por la camisa me alaba hacia él para qué cayera sobre su cuerpo abriendo los ojos ante lo que estaba haciendo.
Yo posaba mi peso sobre su cuerpo mientras el suspiraba y observaba mis labios mientras decía.
-¿Quieres tu primer beso ahora?- yo le asentía sin dejar de verlo mientras él cerraba los ojos y me alaba de la camisa para que fuese yo quien lo besara.
Me sentía estúpido, tanto que lo había deseado y me quedaba como lerdo observando su rostro a media luz haciéndome olvidar por completo para que lo había ido a buscar.
Me relamí los labios y poco a poco fui pegando mi boca a la suya mientras él me abrazaba con fuerza pegándome aún más a su cuerpo haciéndome sentir un deseo irrefrenable de hacerlo mío allí mismo.
Aquello se sentía cálido, húmedo y deliciosamente prohibido, él comenzaba a mover sus labios mientras yo abría un poco la boca sin saber que hacer observando como el chico sin duda había tenido mucha más práctica que yo en aquello de besar.
Éste se apartaba un poco de mi mientras yo deseaba mas de aquello escuchando como este me susurraba sin dejar de abrazarme.
-¿Klaus?... se vale mover la boca y corresponderme ¿si quieres, claro?-
Aquello me hacia sonreír avergonzando ante mi estupidez.
-Lo siento Rajky, yo…- pero él no dejaba que terminara de disculparme volviendo a atacar mis labios comenzando a sentir como mi cuerpo respondía y yo trataba de meter mi lengua en su boca saboreando cada espacio de su cavidad bucal mientras lo abrazaba fuertemente a mí y deseando gritar a los cuatro vientos lo mucho que amaba a este hombre.
No sabía a ciencia cierta que significaba ese beso para él, pero para mí era rotunda e irrevocablemente un "no te dejaré jamás" aunque me lo ruegues, me humilles y me quieras sacar de tu vida, ya no podía vivir sin Rajky eso era mi única verdad fehaciente.
Unas luces intermitentes azules y rojas nos hacían pegar un brinco de la cama asomándonos por la ventana para corroborar que en efecto el jefe Swan había llegado.
-Maldición- soltaba Rajky comenzando a dejar todo en su sitio mientras yo observaba que el policía entraba a la casa y yo abría la ventana para salir por donde habíamos entrado.
-¿Rajky?... vámonos…- le soltaba yo al chico el cual no sabía si dejar una de las fotos allí o llevársela a lo que yo solté acercándome a él.
-Llévatela, igual conociéndote como te conozco volverás aquí… ¿Cierto?-
Él me asentía sonriéndome mientras se guardaba la foto de su madre y yo salía por la ventana saltando de esta cayendo silenciosamente mientras observaba como el chico salía de la habitación cerrando la ventada y saltando a mi lado comenzamos a correr adentrándonos en el bosque donde le solté rápidamente.
-Por cierto, vine a buscarte porque surgió algo nuevo-
Éste se detenía con cara de incomodidad preguntándome.
-¿Y ahora qué demonios sucede?- yo comenzaba a caminar lentamente mientras él me exigía que hablara a lo que yo solté.
-Tu abuelo, Billy- yo volteaba a verlo, sabía lo que significaba el viejo Quileutes para él y odiaba ser pájaro de mal agüero pero no me quedaba de otra.
-¿Qué con mi abuelo?... habla ya Klaus maldición-
Yo le tomaba de las manos y le soltaba muy a mi pesar a sabiendas que correría hasta allá y se vería de una vez con Idalí.
-Tu abuelo, ha muerto Rajky-
Él me miraba negando con la cabeza sin poder creer lo que le soltaba observando cómo le temblaba el labio inferior.
-Lo siento, lamento ser quien te traiga esta mala noticia-
Éste comenzaba a recriminarme el porqué no se lo había dicho antes a lo que yo simplemente callaba observando al piso mientras el chico comenzaba a correr y yo corría detrás de él rumbo a la reservación.
A ojos de EdwJake
Entré a la casa de voladas, adentrándome a la habitación donde se encontraba mi abuelo observando que ya mis padres y mis abuelos se encontraban en aquel lugar y contemplando el rostro de todos los presentes me encontré con los ojos de Idalí que me miraba de soslayo.
Yo volteaba la cara y abrazaba a Jacob el cual tenía el rostro desdoblado ante el dolor de perder a su padre mientras yo no podía contener mis lagrimas observando a mi abuelo en aquella cama con el rostro completamente rejuvenecido, era asombroso como después de muerto este había cambiado considerablemente su aspecto de anciano a como lo recordaba cuando yo era un niño.
-Lo siento mucho- Esa vocecita que hablaba a mis espaldas me hacía sentir una punzada en el pecho.
Yo me volteaba limpiándome las lagrimas mientras sentía aquel abrazo suyo que me hacía perder toda cordura abrazándola tan fuerte que temí estarle haciendo daño.
-Yo, también lo siento hermosa, se lo mucho que amabas a mi viejo-
Ella me abrazaba lo bastante fuerte como para percibir que ya no era la nena desvalida y delicada que era antes.
-¿Cómo te sientes tú?- yo no decía nada y simplemente le acariciaba el cabello mientras volteaba a ver a Klaus el cual me observaba fijamente sin decir ni hacer nada aunque sabía lo que pensaba, no necesitaba leerle la mente.
Tenía miedo, miedo de que aun pudiese estar enamorado de Idalí, miedo de que a lo mejor ella lograra envolverme con su dulzura y carisma para seguir a su lado.
Ella levantaba el rostro para verme ya que no le había respondido a su pregunta, dándose cuenta que Klaus y yo nos mirábamos fijamente.
-Así que ella tenía razón- yo volteaba a verla extrañado mientras ella me soltaba y comenzaba a caminar hacia afuera de la habitación a lo que yo comencé a seguirle y le preguntaba observando que se dirigía a las afueras de la casa.
-¿Ida?... ¿de qué hablas?- ella volteaba justo al salir de la casa soltando en un tono de reproche.
-Bree una vez me dijo que si tu no estuvieses imprimado de seguro te fijarías en tu "amiguito" el sargento-
Yo no podía creer cuanto veneno podía llegar a destilar una persona como Bree, en verdad la detestaba a morir y deseaba que sufriera mucho donde estuviese.
-¿Cuándo te dijo eso?-
-Eso ya no importa EdwJake, ella no se equivoco ¿ciento?-
Ella volteaba a ver a mis espaldas y sonreía.
-Míralo, allí esta… cual perro fiel… ¡vaya! La imprimación sí que te ciega al punto de no darme cuenta sino hasta ahora que cuando venías no parabas de hablarme del chico-
Yo volteaba a ver a Klaus que se posaba junto a mi aún sin poder creer que en verdad yo hablaba tanto de este como para que ella lo sacara a relucir ahora.
-Yo, yo hablaba de Klaus porque era mi compañero de habitación, era con quien más compartía…-
-¡oh Claro… y vaya que sí compartían!... ¿No es así?-
Yo negaba con la cabeza mientras ella observaba a Klaus el cual respondía de lo más normal.
-No te voy a negar que siempre amé a Rajky, pero jamás paso nada entre él y yo-
-¡Hasta ahora!... ¿No?- Yo volvía a negar con la cabeza tratando de responderle que no era así a lo que Klaus respondió haciéndome sentir por demás ruborizado.
-Hasta ahora, tú lo has dicho-
Yo no sabía a quién ver, si a Klaus o a Idalí volteando a ver a uno y luego al otro mientras al fin le respondía.
-No, no ha pasado nada entre él y yo Ida, solo, solo hemos hablado- pero Klaus soltaba sin ninguna contemplación.
-¡Rajky basta!... basta ya de mentirnos, me dices a mí una cosa y a ella otra, no es justo para ninguno de los dos-
Idalí comenzaba a caminar y yo caminaba detrás de ella sintiendo como Klaus nos seguía.
-Ida, no te vayas… jamás tuve nada con Klaus mientras estábamos juntos-
Ella se detenía y me soltaba acercándose a mí.
-¿Y ahora?-
Yo la miraba sin decir nada mientras Klaus soltaba como incitándome a que le diera una respuesta.
-¿Rajky?- yo miraba a uno y luego al otro queriendo maldecir este momento.
Si… era verdad que amaba a Klaus y que me había dado cuenta ahora, pero también persistía ese sentimiento de cariño hacia Idalí, ese afán de no querer hacerle daño y más aún, de que no terminara odiándome como temía que lo hiciera.
-Solo, solo… nos hemos besado, nada más-
Ella bufaba por la nariz sacudiendo las manos como indignada comenzando a caminar de nuevo mientras yo la tomaba del brazo para detenerla diciéndole.
-Ida, por favor… No me odies, soy tan victima como tú en esto de la imprimación-
Ella se sacudía mi agarre mientras me gritaba.
-TU NO QUEDASTES ESTERIL EDWJAKE, ¡YO SI!-
Yo no sabía que decir ante aquello hasta que Klaus le soltó.
-¿Y es que acaso Rajky y yo si podremos ser padres?-
-Pues eso ya es asunto de ustedes, si Edward y mi padrino pudieron, ¿por qué ustedes dos no?... mírate, conseguiste lo que querías ahora EdwJake es tuyo, ¡felicidades!-
Yo no podía concebir que aquella chica enfrente de mi tan dolida y con aquella prepotencia con la que le hablaba a Klaus fuese mi Idalí, de la que creía estar enamorado.
Sin duda la imprimación te hace ver a las personas de manera distinta o la realidad de ya no pertenecer a esta sacaba lo peor de ti.
-Idalí, no hablas tú… habla tu rabia…- esta se acercaba a mí lanzándome una bofetada haciéndome voltear el rostro a un lado del manotazo que me lanzaba, sin duda la mutación la había hecho fuerte y eso no jugaba a mi favor.
-Quiero que me dejes sola EdwJake, quiero que te alejes de mi o no respondo de lo que pueda llegar a hacer… si es mi rabia la que habla lo más seguro es que esta no sea muy buena consejera y pagues los platos rotos-
La chica comenzaba a convulsionar comenzando a subirle la temperatura mientras Klaus se agazapaba tratando de colocarse en frente de mí para protegerme a lo que yo le empujé para apartarle mientras le soltaba a la chica.
-NO voy a pelear contigo Idalí y mucho menos ahora-
Pero la chica sin ningún indicio de detenerse se transformó en loba ante mis ojos haciéndome echar hacia atrás tratando de controlar a Klaus observando como el gran lobo negro que era Sam se colocaba entre la chica y yo rugiéndole y esta se echaba al suelo aullando y gimiendo imaginando que mi tío trataba de dominarla por medio del rango de alfa que tenía este por sobre la chica.
Ella salió corriendo y más atrás otro lobo que no supe distinguir quién era mientras yo volteaba hacia la casa observando que todos nos miraban fijamente como recriminándonos aquel espectáculo en pleno velorio de mi abuelo.
Las lágrimas comenzaron a rodar por mi mejilla mientras le soltaba a Klaus en un tono gélido y con la voz quebrada.
-Sácame de aquí-
Éste volteaba a ver a Edward el cual le lanzaba las llaves del Volvo imaginando que estos volverían en el auto del abuelo Carlisle comenzando a caminar hacia el vehículo mientras Klaus ya había encendido la maquina el cual arrancó a penas yo cerraba la puerta sacándome de aquel lugar sin un rumbo fijo.
Las lágrimas no paraban de caer por mi rostro mientras Klaus me tomaba fuertemente de la mano.
-No quiero que me odie Klaus, sé que no lo entiendes pero es muy doloroso para mí el verla así, por favor… no te molestes yo te amo… te amo maldita sea pero lo de Ida y yo es reciente, debes de entenderme-
Éste negaba con la cabeza mientras alegaba que no debía disculparme, que con aquel te amo era más que suficiente para él y que ya no abría nada que se interpusiera entre él y yo.
Yo solo quería desaparecerme, ya no quería sentir aquel dolor que me oprimía el pecho recostándome en el asiento haciéndome un mohín mientras este me acariciaba el cabello sintiendo como cambiaba la velocidad del auto y yo no paraba de gimotear como niño pequeño.
-Dime a donde quieres ir Rajky-
-No quiero pensar, no quiero sentir más dolor, no quiero sufrir maldita sea… pensé que todo esto que estábamos viviendo en Francia se acabaría al llegar aquí, pero es peor… yo solo quiero desaparecerme-
El chico se adentraba a la carretera de tierra dejando el auto en la entrada mientras salía de este y abría mi puerta sacándome del auto limpiándome el rostro.
-Agárrate fuerte-
Soltaba él, montándome sobre su espalda comenzando a correr a gran velocidad mientras yo cerraba los ojos dejándome llevar a donde este se encaminaba tratando de no pensar en nada sintiendo el frío de la noche rompiéndome en la cara sintiendo como este se detenía en lo más alto de una enorme colina poblada de árboles casi en las fronteras con Canadá.
-Abre los ojos- soltaba Klaus acariciándome el rostro mientras yo contemplaba el paisaje a mi alrededor.
Comencé a trepar por el enorme árbol en frente de mí ya que mucho no podía ver con la extensa flora de aquel lugar.
Klaus trepaba a mi lado para luego perderse y al buscarlo me encuentro con su rostro boca abajo y su cuerpo hacia arriba como en las películas de terror japonesas, yo sonreía mientras este decía.
-Eso quiero, que sonrías siempre-
Yo seguía subiendo mientras el giraba su cuerpo quedando cerca de mi sentado en una de las ramas mientras yo le soltaba.
-Jamás te he dicho que eres el mejor amigo del mundo, ¿cierto?-
Él asentía mientras respondía.
-Lo que jamás me has dicho es lo que te hago sentir-
Volvía a sentir aquel maldito calor en mi rostro mientras seguía subiendo haciéndome el loco y este me seguía entre las ramas sin dejar de vernos a la cara yo trepaba de espaldas y este me acechaba como si fuese una presa.
-Siento cosas-
-¿Qué tipo de cosas?- soltaba él rápidamente y yo sonreía sin dejar aquel jueguito del gato y el ratón.
-Siento cosas aquí…- alegaba tocándome el pecho.
-¿Solo allí?- yo sonreía y preguntaba donde más debía de sentir cosas a lo que él con un movimiento rápido me robaba un beso.
-¿Qué sientes si hago eso?- yo me relamía los labios mientras alegaba que sentía cosquillas.
-¿En dónde?- sin duda parecíamos par de bobos jugando a los niños enamorados.
-¡Aquí!- alegaba yo tocándome la entrepierna y él alegaba que porque no dejaba que me calmara esas cosquillas.
Yo sonreía y negaba con la cabeza mientras llegábamos a la copa del árbol y él me decía pegándose muy junto a mí.
-¿Y si te regalo la luna?- éste me hacía voltear y una espectacular luna gigantesca se vislumbraba ante mis ojos haciéndome abrir la boca.
-Woooow… jamás vi una luna como esta en Forks-
Era sin duda todo un espectáculo, había una que otra nube y se podía admirar la luna entre las pocas que había sintiendo como Klaus me abrazaba por detrás mientras me decía.
-No podré darte hijos, pero puedo darte mi vida entera para hacerte el ser más feliz del mundo-
Yo tragaba grueso y volteando el rostro buscaba su boca deseando perderme entre el sabor de sus labios mientras lo aferraba con fuerzas del cabello y él me abrazaba fuertemente de la cintura besándonos hasta el cansancio.
De algo estaba seguro, Klaus era el indicado… sus besos me hacían olvidar todo lo malo que había sucedido en el día haciéndome vivir un momento realmente único e inolvidable.
