-Granger-llamó entrando a la sala de lo menesteres-Granger... ¿Estás aquí?
Miles de velas adornaban la estancia, una cama con dosel se encontraba junto a una ventana, una pequeña mesa con varios cojines a su alrededor estaban situados en el medio de la estancia, una botella de vino se enfriaba encima de la mesa, el lugar tenía un toque sensual, haciendo que la sangre de Malfoy corriera a millón por sus venas.
Entró quitándose la bufanda, una sonrisa cómplice alumbraba su rostro, tiro la bufanda junto a la mesa, a esto le siguió la chaqueta, quedándose solo con el jersey.
-¿Granger?-volvió a llamar- ¿estás por...?
Una extraña música interrumpió su pregunta, las velas relampaguearon, un espectáculo de luces iban al ritmo de la melodía, la vio salir detrás de un biombo que se confundía con una parte de la pared. Vestida solo con un brassier rojo fuego y una falda transparente del mismo color, danzaba al ritmo de la melodía, una tela tapaba su cara dejando libre su cabello que en ese momento estaba en ondas y sus ojos color avellana, que lo hipnotizaban.
No apartó la mirada de ella en ningún momento, dejándose llevar por el movimiento de su cadera y su vientre. Sus movimientos lo volvían loco, intentó tocarla pero ella se apartó, esquivándolo, mientras danzaba, el sonrió, se le acerco de nuevo y ella lo empujó hacia un cojín, sentado observó todo el espectáculo, maravillado por su sensualidad y cuando creía que ya no podría aguantar más, terminó la música con unos intensos movimientos de cadera.
Aplaudió entusiasmado, hacia mucho que no se maravillaba con algo, esto en definitiva era lo mejor que había visto en su vida.
-Perfecto, eres magnífica- alabó levantándose- maravilloso.
-Por lo que veo te gusto- comentó halagada y agitada por el esfuerzo- quizás no soy una gran bailarina de danza árabe, pero lo intente.-agrego sonrojada.
-Esa danza es lo mejor que he visto en mi vida y apuesto todo lo que quieras - dijo acercándose- a que eres una maravillosa bailarina- le quitó la tela que cubría su cara. Pasó su mano por su cintura desnuda, sintió como un escalofrío la invadió, notó como sus vellos se pusieron de punta cuando respiró cerca de su cuello- ¿Donde aprendiste a bailar así?-preguntó sobre su cuello.
-Estaba en danza cuando era pequeña-soltó un gemido cuando él la mordió en el hombro- y practico a veces cuando voy a... Casa.-suspiro.
-Eso explica tus experimentados movimientos cuando estamos en la cama. Que por cierto- alejó la cara para mirarla a los ojos- no me importaría si me lo mostraras ahora de nuevo, por lo que veo estamos bien equipados- agregó dirigiendo una mirada hacia la enorme cama- pensaste en todo- en su cara destelló una sensual sonrisa.
-Bueno...quería que fuera algo... ¿Especial?- se mordió el labio pensativa- ¿se oyó cursi verdad?
- Si, algo - respondió riendo- pero me gustó, muchísimo.
-¿En serio?- los ojos le brillaron de entusiasmo- no te diré que me costó hacerlo porque no fue así- se alejó de él con arrogancia, levanto la botella de vino, dándole vueltas como una experta antes de que se le resbalara de las manos y callera sobre su pie desnudo.
-¡AU!- saltaba en un solo pie mientras que con sus manos se tapaba el adolorido.
-¡Tonta! ¡Tonta! ¡Tonta!- exclamó al tiempo que la tomaba en brazos y la llevaba hacia la cama- déjame ver- apartó sus manos para inspeccionar el pie el mismo- si que eres tonta- repitió-¡pudiste habértelo roto!- cuestionó meneando la cabeza con pesar.
-Pero no lo hice- respondió un poco más calmada- además ya no me duele tanto- mintió a la vez que sentía como su pie palpitaba.
-¿Donde te duele?- pregunto dándole un leve masaje-¿aquí?- pregunto al ver una mueca en su cara, palpó en la curvatura de la planta y un estremecimiento la recorrió- Debo suponer que ya no te duele- dijo para sí mismo, a la vez que su mano ascendía por lo largo de su pierna- ¿te dije ya que estas muy sexi?- se acercó lentamente a ella mientras se posicionaba entre sus piernas- ¿y ahora qué?- preguntó mientras daba pequeños besos en su cuello.
-Tenía planeado...tenía planeado- no podía hablar- tenía planeado, Malfoy no puedo pensar si haces eso- gimió atrayéndolo hacia sí. Rodaron sobre la cama quedando ella a horcajadas sobre él, la tela de su falda se deslizó a los lados dejando al descubierto sus bronceadas piernas. Malfoy la tomó del cuello atrayéndola hacia si para besarla, necesitaba hacerlo si no se volvería loco. Se besaron con desenfreno y casi sin darse cuenta ya estaban sin ropa, uno junto a otro, tocándose, explorándose con las manos y la boca, no había otro lugar en el mundo en donde quisieran estar, todo estaba allí, en los brazos del otro.
Se volvieron uno mirándose a los ojos, mientras él la poseía, Hermione arqueaba la espalda mientras sus manos recorrían su torso firme y musculoso. Su espalda, sus glúteos, se movía acorde a él, eran una perfecta pieza, una obra de arte. Sus movimientos se aceleraron hasta acercarse a lo que ellos llamaban el paraíso, sintieron sus músculos tensarse antes de que una bomba estallara a su alrededor devorándolo todo, la caída fue lenta. Exhausto, Malfoy posó su cabeza en el pecho de Hermione, lograba escuchar todavía su corazón desbocado, su respiración agitada acorde con la suya. Cuando pudo recuperarse, se apartó lentamente sin dejar de mirarla a los ojos, un escalofrió la recorrió cuando sintió que él salía.
La tomó de la cintura y la atrajo hacia su lado, abrazándola la miro a los ojos mientras que un travieso dedo recorría su frente, su nariz, sus labios entreabierto, su cuello, hasta llegar a la curvatura de sus pechos.
-¿Como esta tu pie?- preguntó con voz ronca.
Ella se sonó la garganta.
-Bien- respondió acomodándose mejor- creo que... Creo que deberíamos ir saliendo, los chicos deben estar preocupados por nosotros y...
-¿Por nosotros? No generalices Granger será por ti- dijo mirando al techo a la vez que su mano trazaba formas en el brazo de Hermione- De mi pensaran que ando por allí.
-¿Por allí?, ¿Por allí donde?- indagó alzando un poco la cara para mirarlo- ¿Donde creen ellos que estas?... ¿Qué creen que estarás haciendo?
Malfoy miró su cara llena de inocente curiosidad antes de responder, se movió incomodo apoyándose en el espaldar mientras ella se arrodillaba a su lado pensando su respuesta.
-Bueno ...tu sabes, ellos piensa que yo...- se removió- que yo... Tú sabes Granger-dijo con fastidio.
-No, no se- respondió seria- quiero saber.
El puso los ojos en blanco con fastidio ¿por qué tenía que ser tan curiosa?
-No hay un dicho muggle que dice: ¿el ratón mato a la curiosidad o algo así?
-Dice: la curiosidad mato al gato, pero estoy completamente segura de que lo que me digas no me matara- meneó la cabeza con seguridad para demostrárselo- yo soy dema...
-Piensan que debo estar acostándome con alguna chica.
-¡Uou!- articuló poniéndose tensa, no le había caído nada bien su respuesta- eso quiere decir que los rumores son ciertos- dijo a la vez que se alejaba algo de él.
-¿Qué rumores?- la tomó de la muñeca al ver que ella pretendía salir de la cama- ¿Qué rumores?- preguntó de nuevo.
-Los rumores de que cambias mas de chicas que de calzoncillos- murmuró lo suficiente alto para que él la escuchara.
-No mentiré diciendo que he sido monógamo…
-Tampoco esperé a que lo hicieras- respondió soltándose de su agarre- ¡Dios! En verdad pensé que no serías tan mujeriego, tal vez un poco pero no tanto- decía mientras se metía tras el biombo para vestirse- en serio Malfoy, pensé que muy en el fondo, de tu duro y ácido corazón, eras un hombre.
-Auch, eso dolió...-se levantó de la cama para ponerse sus calzoncillos- no entiendo porque te molestas de algo que pertenece a mi pasado- recogió los pantalones para ponérselos- pensé que cuando te acostabas conmigo lo hacías sabiendo cómo había sido yo…
-¿Te acuestas con otras mientras lo haces conmigo?- preguntó, provocando que el paralizara la labor de ponerse su camisa- ¿lo haces?- insistió cruzándose de brazos.
-Bueno yo…-no sabía que decir, su pregunta lo había impactado, él no había pensado en eso, desde que había empezado su aventura con ella no se había acostado con ninguna otra chica, por eso su parálisis momentánea.
-Me das asco- murmuró ella malinterpretando su silencio, se colocó su bufanda al cuello mientras se dirigía hacia la puerta.
-Granger, espera- trató de detenerla, pero tropezó contra la mesa provocando que casi se callera al suelo, ya recompuesto insistió- ¡Granger! Debemos hablarlo, espera.
-¡Púdrete Malfoy!- exclamó abriendo la puerta, le hizo un gesto grosero con el dedo de la mano que provoco un gesto de indignación en su cara - ¡Búscate a otra que me remplace, ya que para ti es muy fácil!- dijo siguiéndole el sonido de la pesada puerta al cerrarse.
Él se tumbo en los cojines exhausto, ¡malditos chismes, siempre lo arruinaban todo!
