Saludos, habitantes del planeta Tierra, necesito que me den su energía… quiero decir que les doy la bienvenida a este capítulo y que lo disfruten. Lyrical Nanoha no me pertenece, ni pretendo que así sea.
Fate Balboa
─ ¿Es enserio? ─ Hayate estaba con la boca abierta, y sus guerreras Shamal y Vita asienten ─ Y yo que pensaba que sería la primera y única de la toda la historia del TSAB con un harén, pero mi caso es otro cantar. Por cierto, Fate-chan, ¿cómo ves un enfrentamiento con Arisa-chan?
─ ¿Tú qué crees? Si hasta me dijo que me tenía que enfrentar con ella en la montaña del destino. Échale cuenta a eso ─ responde Fate entre malhumorada y asustada.
─ La cosa pinta bastante mal. Ya estoy a Sauron haciendo de árbitro mientras los orcos hacen el papel de fanaticada ─ opina Alicia ─. Viendo este tipo de panorama, casi se me hace tentador repetir la experiencia con los diabólicos.
Vita y Shaml vuelven a asentir, y Hayate se pone pensativa. Arisa y Suzuka pretendiendo juntas a Nanoha era algo que la había sorprendido bastante a la castaña, pues por mucho tiempo había creído que se gustaban entre sí, idea que también tenía Fate y la propia Nanoha. Era un panorama extraño, y no precisamente alentador, tomando en cuenta lo que le contaron acerca de ese encuentro entre Arisa y Fate. Sólo quedaba una cosa por hacer, visto lo visto.
─ Fate-chan, supongo que vamos a tener que entrenarte.
─ ¿Eh?
─ Ya me oíste ─ dice la castaña con voz casi marcial ─. A partir de mañana deberás no solo recuperar tu condición física, sino mejorarla, perfeccionarla, si es que quieres conservar para ti y para Alicia-chan a Nanoha-chan. Arisa-chan y Suzuka-chan son unas amigas maravillosas y las aprecio mucho, pero ustedes dos como pareja están primero para mí, así que te voy a ayudar en tu entrenamiento.
─ ¿Lo dices enserio? ─ Fate no cabía en sí de la emoción.
─ Muy enserio.
Apartamento de Lindy
─ …Luego de eso haré unos cambios menores en esto palcos, porque así el efecto visual se verá considerablemente mejorado, además que los claroscuros resultantes por la iluminación también harán un trabajo fenomenal ─ señala Lindy mientras Precia y Linith la miraban.
─ ¿De verdad compraste eso para llevar a cabo un espectáculo de semejantes dimensiones? Jamás había visto a nadie con semejante ambición y visión de futuro ─ opina Linith, cuando nota que Precia la mira con enfado ─. Claro, con excepción de Precia.
─ No es cuestión únicamente de ambición de visión de futuro, sino de impacto inmediato. Cuando el ahora y el después van perfectamente enlazados, es de esperar que un proyecto salga bien, independientemente de su tamaño ─ dice Lindy dando nuevamente a relucir su capacidad de planificación.
─ Esto es el negocio del mañana. No me extraña que en Midchilda tenga esto tanto éxito ─ opina Precia.
─ Y eso no es nada. Miren qué más pienso instalar para llamar a las multitudes ─ Lindy usa su simulador virtual en miniatura para mostrar un anexo de las instalaciones que exponía a sus inquilinas ─. Una cafetería para los entretiempos y esas cosas. Aún si no todos van para presenciar el espectáculo, todavía esto podría significar un ingreso importante en concepto de venta de refrigerios y comidas. A la gente le encanta este tipo de servicios.
Precia y Linith estaban boquiabiertas ante el modelo virtual de Lindy. Realmente las había dejado impresionadas con su capacidad de emprendimiento e inversión. Lindy tenía madera para convertirse en magnate en cuestión de pocos años, o incluso meses, con un poco de suerte. Lindy guarda la simulación virtual y se levanta para estirarse durante un rato, y entonces se dirige a la cocina para hacer la cena, en vista de que tenía mucha hambre.
─ Con esa inteligencia que tiene, me sorprende que no me encontrara antes cuando estaba escondida en el jardín del tiempo ─ opina Precia en voz baja.
─ A mí también me sorprende. Todo eso que explicó me dejó sin palabras ─ responde Linith.
─ ¿Van a querer sopa de verduras? Podría echarle algunos huevos por si quieren ─ llama Lindy.
─ Está bien. Eso suena espectacular ─ responde Precia con una mirada de apetito.
Administración espacio-tiempo
Chrono llevaba todo el día (y como todos los días) revisando un sinfín de papeles, entre los que se incluían permisos, directrices, estrategias tácticas, reportes… El trabajo seguía siendo igual de pesado, pero Aria y Lieze ayudaban a que la cantidad de reportes pasados fuera mayor, y además faltaba solo un día para que el bureau volviera a tener la mayor parte de su personal, por lo que la situación se podría normalizar muy pronto.
Fuera de todo ello, Chrono también se angustiaba por cierto problema que todavía no abandonaba el planeta Tierra. Un problema de nombre Precia Testarossa. Todavía estaba pendiente el tomar medidas por la amenaza de Precia y hacer que abandone aquel planeta para evitar problemas con los habitantes de Uminari. Pero no se le ocurría nada que pudiera funcionar. Y para colmo de males, Chrono sabía que Precia estaba viviendo bajo el mismo techo que su madre. Lindy estaba protegiendo a una criminal que estaba presionando al bureau de la administración para que se le pagase una cantidad inconcebible de dinero para la reparación del jardín del tiempo. Tenía que hacer algo pronto, pues Precia ya había llevado, por medio de Linith, los cargos para formalizar el juicio al que se tendrían que someter, y sólo tenían un plazo de un mes para arreglar esto antes que comience la espiral sin fin en que se convertiría aquello.
─ Chronosuke, ya está todo hecho y listo para su archivado.
Chrono se sobresalta y ve a sus dos subordinadas temporales, ambas sonriendo después de mucho tiempo sin hacer nada productivo, desde aquel incidente con el libro de las tinieblas. Chrono teclea rápidamente para hacer una comprobación personal del trabajo realizado, viendo que todo estaba en orden.
─ De acuerdo, supongo que ahora podremos descansar. Mañana va a ser un día bastante largo, pero al menos regresará un montón de gente. Así esto llegará a su fin ─ Chrono se levanta lentamente de su asiento, como si sintiera un tremendo peso después de tanto rato allí.
─ Chrono-kun… Quiero decir almirante, ha llegado un comunicado procedente de la Tierra ─ llama Amy levantándose también de su lugar.
─ Espero que no tenga nada que ver con Precia, que esa criminal me tiene hasta el cogote.
─ No, el comunicado lo envía la comandante Yagami, y tiene que ver con Fate-san.
─ ¿Y eso? ¿Qué le pasó a Fate? ─ ahí Chrono empieza a mostrarse preocupado.
─ No, pero Hayate-san dice que Fate va a iniciar pronto un proceso de entrenamiento para luchar en la montaña del destino.
─ ¿La montaña del destino? ¿Esa chica acaso se volvió loca? ─ se escandaliza Lieze.
─ ¿Para qué irá la enforcer Testarossa a la Tierra Media, si allí no hay nada que pueda afectar a la administración ni a ninguno de los planetas administrados? ─ dice Aria.
─ Ni idea. Eso es simplemente lo que dice el comunicado ─ dice Amy tan extrañada como las dos familiares de Gil Graham.
─ Tal parece que tendremos que infiltrarnos en la Tierra como sea ─ dice Chrono, considerablemente más preocupado que hace un minuto ─. Esto se nota demasiado sospechoso, y el hecho de que la comandante Yagami no diera detalles al respecto no me agrada para nada. Si Fate no cuenta con su magia, en la montaña del destino es muy probable que su vida corra peligro.
Ciudad Uminari
En los muelles costeros de la ciudad, aun esperando por el amanecer y con un frío que calaba hasta el alma de quien estuviera fuera de su cama, se encontraban Hayate, Vita, Shamal y Alicia bastante abrigadas y listas para guiar el entrenamiento de Fate. La rubia en cuestión estaba tiritando de frío al no llevar nada especialmente abrigador, tan solo un chándal y una botella de agua para hidratarse, y su única manera de entrar en calor, en un principio, consistía en algunos ejercicios de estiramiento.
─ Muy bien, es momento de convertirte en la chica más fuerte y ágil que haya conocido jamás este planeta tan escaso de magia ─ empieza Vita como si fuese una instructora militar ─. Vamos a comenzar con unas diez vueltas alrededor de la playa y los muelles, y luego probaremos con unas cien lagartijas.
─ ¿Y qué va a hacer Fate con esas lagartijas? ─ cuestiona Alicia.
─ Con lagartijas me refiero a hacer flexiones de brazos de frente al suelo ¿A ti nadie te enseñó eso? ─ el silencio dubitativo de Alicia es la única respuesta que recibe Vita ─. Bueno, a lo que iba. Te decía que vamos a hacer que desarrolles mayor capacidad física, a falta de tu magia por los momentos. Ahora llevemos a cabo estos ejercicios introductorios.
Fate suspira y se levanta, dejando así sus estiramientos, y empieza a ir a paso de trote. Las demás, empáticas con el esfuerzo ajeno, se suben a un carrito de golf y la siguen durante un largo tramo.
─ ¿Por qué ustedes sí pueden ir en carrito mientras que yo debo ir corriendo? ─ protesta Fate.
─ Fate, entiende que esto no lo hacemos porque queramos ─ dice Alicia ─. A nosotras también nos gustaría correr a tu lado, pero hacemos este sacrificio por ti y para que tu rendimiento mejore.
─ Sí, yo digo igual ─ dice Hayate con una sonrisa de lado.
─ Vayan a contarle cuentos raros a quien se los crea ─ Fate mira en otra dirección enojada y sigue con su carrera.
─ Por cierto ¿así vamos a estar todo el día? ─ inquiere Alicia, y Vita y Shamal se quedan pasmadas ante esa pregunta ─ No sé ustedes, pero pienso que va a ser muy aburrido estar todo el día únicamente viendo a una persona dejarse la piel bajo el sol haciendo ejercicios. En el algún momento tendremos que hacer algo que nos descentre un poco.
─ Eso está resuelto, Alicia-chan ─ Hayate saca su teléfono de la Tierra y empieza a buscar en el menú ─. Ayer supuse que algo así pasaría, pues al estar libres hou, francamente no hay mucho que hacer. Pero este tema musical nos ayudará muchísimo. Una canción originaria de la Tierra.
─ ¿Y qué canción es esa? ─ se interesa Shamal.
─ Se titula Eye of the Tiger, y representa uno de los temas más representativos en la actualidad para escenas de combate cuerpo a cuerpo y algunos otros actos de valor, especialmente en referencias al boxeo. A veces pienso que debí aplicar esto con Signum cuando la tenía entrenando en el campeonato local de Uminari, pero es ahora que lo puedo aplicar. Estoy segura que Fate-chan se animará mucho si lo hago rodar.
─ ¡Entonces ponlo y deja de hablar como si no estuviera! ─ exige Fate, aún al lado del carrito.
─ Está bien, Fate-chan. No hace falta que te enojes conmigo.
Al cabo de unos cuantos segundos empieza a sonar la música. Alicia, Vita y Shamal quedan impresionadas con el ritmo de la canción y admiten que resultaba bastante pegajoso el ritmo. Fate por su parte sigue corriendo para así dar comienzo oficialmente a su entrenamiento.
Hayate seguiría usando varias veces el tema musical durante los días siguientes y en casi todo lo que hacía Fate: correr, flexiones, levantamiento de pesas, prácticas con un saco de boxeo (y luego las prácticas serían con una pieza de res en un matadero) … Fate hacía todo cuanto le sirviese para aumentar su capacidad, fuerza, aguante y velocidad. También estaría esforzándose mucho para entrenar su evasión, precisión y flexibilidad, y Hayate y Shamal se encargaban de estudiar todos los ejercicios útiles para tales propósitos.
Incluso la canción sonaba a todo volumen cuando Fate comía o se bañaba, y a veces Hayate lo ponía a la hora de dormir, lo que valía que Fate le reclamara que apagara la música para así descansar adecuadamente. Para extrañeza de todos los jóvenes que estudiaban en el mismo colegio que Fate, ésta siempre subía corriendo por los pisos hasta llegar al techo, daba algunos brincos de triunfo y luego descendía otra vez corriendo hasta los baños para cambiarse rápidamente y así asistir a las clases, y en los almuerzos comía con gran vigor a causa del desgaste que tanto ejercicio conllevaba. Arisa y Suzuka también hacían acto de presencia de vez en cuando. En el caso de Arisa era casi siempre para dedicarle a Fate una mirada retadora, mientras que Suzuka era la que solía reunirse con Hayate y Alicia para charlar y tomar el té como si nada. Eran aquellos breves momentos de calma que Hayate y Alicia apreciaban entre tanto apoyar el entrenamiento de Fate, y a veces Fate misma también daba una pausa a sus actividades para disfrutar del rato.
Los efectos del intenso entrenamiento lentamente se hacían notar, aunque tanto las demás chicas como la misma Fate no parecían verlo tan claro.
Casa de Hayate
─ ¿Qué es todo esto?
─ Esto es lo último en películas pirata que Vita y Shamal pudieron conseguir, Fate-chan ─ Hayate saca de una caja varias películas y se las va mostrando a Fate ─. Como para la preparación de un luchador no basta sólo con entrenamiento físico, tengo aquí una colección de películas de luchas del bajo mundo y alguna que otra de kung fu de la China milenaria. Aquí tengo Lucha entre Tigres, Puños de Jade, El Último Maestro Shaolin, El Cuadrilátero de la Muerte, Maestras de los Cinco Puños, El Foso del Combate, Encuentro entre Invictos, La Luchadora Sexy y su Alumno Inexperto, aunque creo que esta última es una porno… En fin, todo lo que necesites para mentalizarte en el combate lo tienes aquí, Fate-chan.
Fate revisa detenidamente las películas, no muy convencida de que pudieran realmente servir para mejorar su rendimiento. La verdad, Fate ni siquiera estaba segura de cómo sería que enfrente a Arisa, cuando en ese momento llega Lindy con algo de comida que traía directamente de su restaurante, que rápidamente había demostrado ser un éxito.
─ Hola, Fate. Me alegra mucho verte por aquí.
─ H-hola. N-nosotras solo… ─ Fatee esconde rápidamente las películas para que Lindy no las viera ─ Estamos preparándonos para enfrentarnos a Arisa en unos días.
─ Eso suena genial. Un combate siempre es bueno para descargar la adrenalina y limar asperezas ─ el optimismo que exhibía Lindy dejaba completamente enmudecidas a Fate y Hayate ─. En fin, aquí les traigo algo de la cocina de Midchilda que he establecido en la Tierra. Espero que les guste mucho.
─ ¿De verdad? ¡Muchas gracias! ─ Hayate toma con gran entusiasmo el tupper de Lindy y lo abre ─ ¡Whhooooaaaa! ¡Esto se ve exquisito! ¡Mira esto, Fate-chan!
─ Hay una cosa que me gustaría saber, antes de que empiecen a tragar salvajemente mi comida ─ dice Lindy entre risas ─ ¿En dónde será que Fate va a pelear? Lo digo para estar segura que no pasará nada particularmente grave.
─ Pues creo que sí lo va a ser, porque voy a pelear en la montaña del destino ─ la voz de Fate al momento de responder era apagada y áspera, pero Lindy apenas se muestra sorprendida.
─ Eso suena bastante bien.
─ ¿Ehhh? ¿De verdad? ─ Hayate estaba dudando que Lindy hubiese oído bien a Fate.
─ Desde luego. Hace varios días compré un estadio de boxeo que resulta que su ring se llama precisamente de ese modo. Es realmente emocionante que la pelea inaugural de mi ring inclusa nada menos que a Fate.
─ ¿La montaña del destino… es el nombre de un ring de boxeo? ─ Fate no se podía creer lo que le habían enterado.
─ Así es, y el estadio en entero tiene el nombre de Mordor ¿No es una gran coincidencia?
Entonces eso era lo que Arisa quería, y Fate empezaba a dudar, mucho más que antes, de si estaba lista para afrontar la pelea.
CONTINUARÁ…
El final de otro capítulo, y eso significa que la parte culminante se acerca un poco más. Igual tengo previsto que este fic llegue a durar más que su fic predecesor La comunidad del anillo. No es que haya contado el número de palabras de uno y otro fic, sólo menciono esto por el número de capítulos, pero próximamente daré un vistazo. En fin, nos vemos pronto y se cuidan bastante.
Hasta otra
