Holaa,
Como tenía este capítulo a medias decidí acabar de traducirlo y así poder colgarlo, todavía me siento un poco mal con respecto al tema de mi perra, pero bueno, cada día duele un poquito menos al pensar en todos los buenos momentos y espero ponerme a tope pronto, aunque también os digo que voy a tener bastantes cambios en mi vida de ahora en adelante y no sé como me voy a organizar, pero por vosotras hago lo imposible si hace falta ;)
Así que aunque todavía no me sienta con las fuerzas al 100% como para contestaros los reviews con mi humor habitual, os traigo este capítulo para que tengáis algo.
Mil besos y millones de gracias por vuestras palabras de aliento, sois jodidamente ENORMES, más que nunca. ¡Os adoro!
Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a Colubrina (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.
.- Una historia de Colubrina -.
Capítulo 20 - Lots of Small Things & Russia (Un montón de pequeñas cosas y Rusia)
Blaise derramó la sangre en la bañera y Hermione lo miró, arrugando la cara con disgusto.
- ¿Estás realmente seguro que esto es buena idea? – murmuró, por quinta vez en una hora – Parece tan repugnante.
Draco y Blaise observaron el agua roja del baño y ambos compusieron una animada sonrisa al mismo tiempo.
- A mí no me parece tan malo. – dijo Draco.
- Mentiroso. – la voz agriada de Hermione le hizo reír.
- Sólo tienes que entrar, remojarte, asegurarte de sumergirte totalmente y después enjuagarte. Para el momento que hayas terminado el guiso ya debería estar listo. – Draco puso una nota de persuasión en su voz – Luna ha traído un buen pan.
- Oh, estupendo. – porque en ese momento tenía un gran apetito. No hay nada como contemplar un baño de sangre para dejar a una persona hambrienta.
- Y Blaise ha traído vino…
- ¿Cuál será la cosecha adecuada para servir con conejo sacrificado?
Blaise puso su mano sobre el corazón e hizo un gesto dramático.
- Estoy dolido, totalmente dolido, de que creas que un purista a la sangre y snob elitista, traería el vino equivocado a un ritual de magia de sangre. Es como si ni siquiera me conocieras.
- Lo que sea. No es como si yo tuviera alguno, de todas maneras. – Hermione observaba el agua de color rojo – Supongo que no tengo que hacer esto delante de una audiencia, ¿verdad? ¿Tenéis planeado marcharos?
Ambos hombres comenzaron a desplazarse hacia la puerta; y Hermione añadió, justo cuando Blaise casi estaba fuera del baño:
- Esto no lo hará daño al bebé, ¿verdad?
- ¡No! – soltó apresuradamente Blaise – Confía en mí, lo he comprobado dos y tres veces antes de…
- Bien. Porque si lo hiciera…
- ¿Me matarías? – le preguntó con una sonrisa.
- Oh no. – Hermione le devolvió la sonrisa – Si te matara sería por error.
Blaise le envió un beso.
- Mi querida, sedienta de sangre y aterradora Lady, confía en mí, tu pequeño principito está a salvo. Todos nosotros, todos, queremos ver tu dinastía firmemente establecida.
Hermione se volvió de nuevo hacia el agua ensangrentada y suspiró.
- Será mejor que termine con esto. – y ambos hombres finalmente se marcharon.
~ Platos y Tartas ~
El Mundo Mágico está complacido en darle la bienvenida a su más reciente princesa; Theodore Nott, ultimo descendiente de la venerable Casa Nott, ha adoptado a la jovencita Æthel Doe, ahora Nott, del justamente difamado Orfanato del Fénix. La crème de la crème de la sociedad llegó a casa de Narcissa Malfoy el sábado para brindar por la joven Nott. Esta columnista espera que Lord Nott no detenga su trabajo caritativo en el orfanato ahora que se ha llevado a esa pequeña niña a su casa; esos niños necesitan a alguien que cuide de ellos y está claro que no va a ser la Orden del Fénix, después de haber nombrado la institución y cuyos miembros ocupan lugares destacados.
- ¿Lady Nott? – Harry arqueó las cejas y dirigió la vista hacia Ginny para una confirmación.
- Técnicamente es su título. – le contestó ella, bebiendo de su café. Bebiendo lo que Harry esperaba sólo fuera café – La madre de Nott está muerta y ella es la única mujer miembro de esa Casa. Sin embargo, nunca he visto a nadie lo suficientemente pretencioso para sacar a relucir esa vieja costumbre, especialmente no para una niña pequeña.
- ¿Lord Nott? – preguntó Ron con asco - ¿Puede ese sinvergüenza ser más vil?
- Es el Jefe de una de las Casas sangre pura. – Ginny se encogió de hombros, removiendo el cremoso líquido de su taza – Una vez más, nadie ha sido lo bastante estúpido y pomposo como para realmente utilizar el antiguo sistema de títulos, ni siquiera Malfoy y ya es decir, pero no es incorrecto.
- ¿Significa eso que, - Harry se inclinó hacia atrás y miró a Ginny – soy Lord Potter?
Percy sacudió la cabeza.
- No, lo siento; tu madre era nacida de muggles, por lo que, formalmente, la Casa Potter ya no existe.
- Ah, bueno, - Harry llegó torpemente hasta Ginny, quien soportó su toque, pero difícilmente lo acogió – supongo que no llegarás a ser Lady Potter.
- Viviré con ello. – resopló Ginny con un evidente desdén – La idea de los medievales títulos sangre pura hace que mi piel se ponga de gallina. ¿Quién quiere volver a ese tipo de mundo?
- Creo que, - dijo Percy – todos os estáis perdiendo el principal problema aquí, que no es que esa columnista de chismes esté usando títulos absurdos, sino la pequeña y sucia socavación de la Orden del Fénix. Nos hemos convertido en el blanco fácil y eso no es bueno.
- ¿Ha salido ya la segunda parte de aquel artículo? – preguntó Ron empujando una tostada dentro de su boca y Percy desvió la mirada a otro lado con disgusto.
- Todavía no, y me voy a la oficina para intentar tener un control de daños hecho antes de tiempo.
- ¿Qué tan malo puede llegar a ser? – preguntó Harry.
- Eso depende de Rusia. – murmuró Percy. Ante la confusa mirada de Harry, añadió – Te lo explicaré más tarde.
- Marcus, - Hermione descansaba en su asiento, varita en mano. Theo había traído al hombre, que miraba alrededor de la vacía sala con una mezcla de desdén y confusión – me han dicho que has estado haciendo preguntas sobre mí.
Marcus Flint parecía estar dándose cuenta poco a poco que, a pesar de la falta de abierta pomposidad, lo mejor sería sacar a relucir sus maneras más formales; así que se arrodilló, aunque con menos elegancia de la que siempre hacía gala Theo y colocó su varita frente a él. La fría sonrisa de Hermione se entibió sólo un poco mientras deslizaba los dedos a lo largo de su propia varita, acariciándola. Marcus observaba esa mano como hipnotizado.
- He oído rumores de que un nuevo poder oscuro está en aumento. – murmuró finalmente cuando Theo se aclaró la garganta desde donde estaba apoyado en la pared del fondo – He oído rumores de que eres tú.
- Fascinante. – Hermione desvió la mirada hacia Theo - ¿Eres el responsable de eso?
- Lo somos, – le contestó este – intentando llegar a las masas preparadas para ti, sí. Teniendo en cuenta que las elecciones no están realmente en riesgo me estoy moviendo un poco.
- ¿No tengo que preocupar a mi linda cabecita al respecto? – preguntó Hermione y Marcus parecía nervioso. Una disputa entre su contacto y el creciente poder probablemente no era algo que había esperado.
- Lady, - Theo puso los ojos en blanco – tú tienes bastante que hacer siendo candidata, además de esa cosa donde pasas la mayor parte de las mañanas siendo miserable. Pensaba que habíamos acordado que trabajaría en el proyecto a más largo plazo para acabar con el molesto problema de la democracia.
- Lo suficientemente cierto. Lo siento, Theo. He estado irritable últimamente. – entonces volvió su atención a Marcus - ¿Qué es lo que dicen los rumores?
- Que… - se tambaleó, pasando un mal rato intentando reconciliar a la niña con un arbusto en su cabeza de la escuela que él recordaba y que probablemente todavía de manera inconsciente esperaba que se materializara en la mujer frente a él – Que Nimue está de vuelta, otra Lady salida de entre la niebla, que planea restaurar los privilegios de los sangre pura y hacer descarrilar a la Orden.
- ¿Y te has creído eso?
- Yo… yo pensé que probablemente era más poético que realmente veraz. – confesó Marcus – Pero eso podría ser un…
- Excelente. – dijo Hermione, su ansia de caramelos estaba superando su interés por esa conversación. Se supone que tendría que peinar minuciosamente el maldito cerebro de ese hombre y todo, pero, ¿dónde estaba Draco con su comida? Se volvió a centrar en el presente - ¿Cuán bueno eres, señor Flint, con la violencia?
Él levantó la mirada, totalmente confundido. Dios. La manera que estás personas parecían pensar que simplemente ondeando su varita pasaría de Ministra a Reina sin objeciones era un poco ridículo. Incluso una nueva y brillante tiranía que llegara a sustituir una destruida democracia que explotaba huérfanos y dejaba morir de hambre a los pobres, tendría algunos detractores.
Hermione planeaba matar a esos detractores, por supuesto, o al menos a los suficientes como para enviar un mensaje, pero no tenía la ilusión de que no fueran a existir.
- Verás, sospecho que vamos a necesitar un pequeño ejército para hacer cumplir la transición de Ministra a Reina, bueno, Regente, si queremos ponernos técnicos sobre el tema. Theo se asegurará de que la mayor parte de gente realmente quiera deshacerse de todos los molestos y corruptibles cargos de la elección popular, pero siempre hay personas que necesitan más, presión ¿podríamos decir?, para convencerse. O personas contra cuyos ataques necesitaré defensa. Preveo que cualquier persona con la que ejerzamos esa presión para convencer se moverán para atacar y tendremos que defendernos. Por supuesto, será terriblemente triste. Seguramente llorar un poco en algunos eventos públicos mientras prometo mantener a todos a salvo de los miserables restos de la Orden, finalmente conducirá a la violencia.
Theo estaba intentando no reírse mientras el respeto florecía lentamente en los ojos de Marcus Flint. Flint, a pesar de sus indicaciones, no había estado plenamente convencido de que Hermione no fuera un testaferro de Draco y Theo que ellos manipulaban. Por supuesto, esa idea beneficiaba a Theo; quería mantener a todos confundidos, que centraran su atención en el círculo interno en lugar de en la Reina. Él, Draco – incluso Blaise – podían ocuparse de cualquiera. Hermione estaba distraída por las náuseas casi constantes y su reciente e inexplicable obsesión por los caramelos. Y, por supuesto, ella era la única de todos ellos realmente crucial para los planes finales.
- ¿Me quieres, - Flint inhaló – para armar un ejército para ti?
- Los Caballeros de la Dama, ¿tal vez? – preguntó Theo, con las cejas arqueadas - ¿Quizás podría comenzar como una organización de servicios?
- Oh, me gusta eso, Theo. – Hermione le sonrió a través de la sala – Tus ideas siempre son buenas.
- Vivo para servirte. – murmuró.
- Realmente lo hace. – dijo Hermione mirando a Marcus, repentinamente seria – Espero que la lealtad sea absoluta, bajo pena literalmente de muerte. Una muerte lenta.
- No esperaría menos.
- Antes de comenzar… - Hermione comenzó la tediosa explicación de la Legeremancia y el hombre frente a ella asintió, con los ojos brillantes. La castaña levantó la mirada hacia Theo quien murmuró un "bien hecho" en su dirección. Otro converso, otra alma entregada a poner a una mujer a la cual había despreciado como algo sucio e inferior a él en un trono de poder absoluto.
A veces le gustaba la ironía de que sentía tanto poder que ya casi podía saborearlo.
Su sabor era parecido al caramelo. Caramelos salados.
¿Dónde coño estaba Draco con su comida?
Percy Weasley levantó la mirada hasta su jefe, un hombre que había respetado durante años.
- ¿Se han apoderado de todo? – murmuró, horrorizado - ¿Todo se ha acabado?
Shacklebolt asintió, sombríamente.
- ¿Qué hacemos? – preguntó Percy, ¿sin esperanza?
Hermione frunció el ceño a Theo y a Æthel cuando llegaron.
- Me encanta tu hija, pero no creo que una reunión estratégica sea el mejor lugar para una niña. – gran parte del circulo interno se extendía por la sala principal del antiguo piso de Hermione y la castaña tenía una pizarra apoyada contra una de las paredes, donde había estado esbozando los diferentes problemas económicos que planeaban explotar. Un gran plato de dulces se encontraba en el centro de la sala y Æthel lo detectó a la primera.
- Lo sé. – dijo Theo pasando su mano por el cabello de la niña – pero se suponía que Pansy iba a cuidarla y ahora no puede. Puedes quedarte con ambos o con ninguno.
- Necesitas una niñera. – bufó Hermione – No a Pansy.
- Voy a estar callada. – prometió Æthel.
- No es eso, amor. – Hermione le sonrió a la niña – Es que…
- Y no repetiré NADA. – la niña le devolvió la mirada, con los ojos azules suplicantes para que se le permitiera quedarse.
- Oh, dejemos que lo escuche. – suspiró Draco – Bien podría crecer aprendiendo sobre el tema; va a vivir toda su vida en un nido político de serpientes.
- Es cierto. – Luna estaba tejiendo y comenzó a hablar frunciéndole el ceño a su diseño – Es la heredera de una de las ultimas Nobles Casas y la sobrina de la futura Reina. Es valiosa.
- ¿Cómo está Harry? – preguntó Blaise arrastrando las palabras, deslizando los dedos por su pelo rubio.
Luna se encogió de hombros.
- Preocupado. Sin embargo, no sé por qué.
- Umm, ¿porque no quiere que Hermione tome el control del mundo? – Theo arqueó las cejas.
- Es un desperdicio de energía preocuparse por cosas que no puedes cambiar. – empezó a quitar puntos de sutura, inclinándose más cerca de su diseño - ¿Sabíais que el Profeta ha empezado una nueva serie de artículos sobre grandes mujeres de nuestra historia? La semana pasada fue Boudicca.
- Azar. – murmuró Draco.
- Si he aprendido una cosa, amigo, es que nunca es al azar. – Blaise tiró del periódico del suelo hacia él, revisándolo – Déjame adivinar, ¿esta semana toca Nimue?
- La semana que viene. – Luna le pasó su bola de lana a Æthel – Esta semana es ella.
- ¿Æthel? – Theo se quedó mirando a la rubia. Todavía no había comprado totalmente la idea de Luna.
- Æthelflæd.
- Hey, – chilló la niña – ella tiene mi nombre. – Blaise le entregó el periódico en las manos y la niña admiró el dibujo de una mujer de feroz mirada sosteniendo un cetro y sentada en un trono – Dama de los Mercios. – leyó.
- Háblame de ella. – sonrió Hermione; el plan de Daphne de dominar todos los medios que pudiera con historias sobre Nimue parecía estar funcionando.
La niña le echó una ojeada al artículo y entonces dijo:
- Gobernó durante ocho años, a partir del 911 y no sólo como testaferro tampoco. Ella encabezaba a los soldados y construyó trece fortalezas.
- No es un mal homónimo. – dijo Theo tocando el pelo de la niña – Ahora a callar y a dejarnos tejer estrategias, princesa. Tenemos que asegurarnos que tu tía salga elegida.
- No me gusta sugerir el uso de la chica, - intervino Blaise – pero sospecho que si ella "revelara descuidadamente" algo sobre esto a Potter quien está tomando helado en una cita con Luna, él lo tomaría como un evangelio absoluto.
- ¿Porque los niños nunca mienten? – Hermione parecía insegura – Sabe perfectamente que mentimos muy bien a esa edad.
- Vale la pena intentarlo. – Blaise se encogió de hombros – Y te puedo decir lo mucho que me encantan las revelaciones de que no eras la santurrona en el colegio que todos pensábamos que eras.
Æthel se retorcía con impaciencia, observando el cara a cara.
- ¿Crees que ella podría manejar la situación? – Hermione seguía frunciendo el ceño ante la idea y lanzó una mirada asesina en dirección a Blaise, pero Theo se echó a reír.
- Cualquier niño que pueda hacer una reunión y dar la bienvenida a los invitados sin un solo contratiempo en la fiesta de Narcissa Malfoy puede llegar a dejar caer hábilmente desinformación en una heladería. El rubor cuando "se percató" de que era Lady Nott fue especialmente brillante.
- Estás totalmente cegado por lo astuta que es. ¿Qué harás, - Hermione soltó una carcajada en su dirección – si acaba clasificada en Hufflepuff, después de todo?
- Partirme de risa y esperar a que tome el control sobre todos ellos.
- Bueno, dulzura. – Hermione volvió su atención a la niña – Si se nos ocurre algo para que lo deslices, ¿crees que podrías dejar caer información falsa a mi antiguo amigo?
La chica asintió, con los ojos muy abiertos.
- Theo, ¿esto te parece bien? No quiero…
- Mi vida es tuya, Lady. – parecía muy serio por un momento y entonces, sonrió – Y, lo de la heladería con Luna y derramar un poco de desinformación es un buen comienzo por el camino de una vida de manipulación política. No es como si exactamente me estuvieras pidiendo que tomara la Marca Tenebrosa.
- ¿Luna?
- Me gusta el helado.
- Bien, así que ahora que hemos decidido explotar la inocencia de los niños, podemos pasar a nuestro plan de explicar la compleja economía y, más importante aún, ¿cómo planeamos hacer que el incidente de Rusia resalte la debilidad de todo el sistema político actual? Theo, - Hermione se volvió hacia él – quiero mantener el nombre de Percy alejado por un tiempo.
- ¿Por qué?
Hermione sonrió.
- ¿Cuál es la pena por malversación de fondos?
- Cárcel. – Theo se encogió de hombros - ¿A dónde quieres llegar?
- ¿Qué piensas que Percy Weasley haría para mantenerse fuera de la cárcel?
Blaise agarró un caramelo de la bandeja del centro de la sala y entonces, mirando a Hermione lo volvió a dejar en su sitio tomando uno de chocolate.
- Casi cualquier cosa.
- Creo que, - Hermione miró a Blaise – quiero que me respalde.
- ¿Quieres que el hermano de Ron te respalde? – preguntó Draco y cuando Hermione asintió, él se echó a reír – Eres realmente malvada con la forma que te gusta de retorcer el cuchillo, ¿lo sabes?
- Pensaba que eso era lo que te gustaba de mí.
~ Hermione Granger dimite del Ministerio en protesta por el Orfanato del Fénix ~
La heroína de guerra Hermione Granger-Malfoy ha renunciado hoy al Ministerio de Magia en protesta por las condiciones del Orfanato Memorial de la Orden del Fénix.
Ella citó que las inconvenientes financiaciones del gobierno resultando en las condiciones inferiores de los residentes de dicha institución eran la principal razón de su partida.
La renuncia es notable no sólo porque la señora Granger-Malfoy es un ex miembro de la Orden que fundó el orfanato, sino porque tenía una relación personal de larga data con la familia más conectada a la gestión de la instalación, los Weasley.
Arthur Weasley dirige la Oficina de Registro de Artefactos Muggles en el Ministerio de Magia y su esposa, Molly Weasley, es la jefa de la junta del orfanato en cuestión. Recientes acusaciones han sugerido que la pareja ha malversado dinero del presupuesto del orfanato. Su hijo menor, un playboy conocido como Ronald Weasley, ha sido citado recientemente diciendo que las condiciones en el orfanato son "fortalecedoras del carácter".
Expertos políticos coinciden en que esta renuncia abre el camino para que la señora Granger-Malfoy declare su propia candidatura para Ministra de Magia. Ella es ampliamente considerada como una de las favoritas si decide correr por el puesto, sobre todo a raíz de este corriente de escándalos que probablemente eliminan tanto a Percy Weasley, el actual Viceministro y a Harry Potter de la contienda.
Nota de la autora (Colubrina): A medida que la Orden se vuelve más consciente de las maquinaciones de Hermione van a engendrar más de un antagonista de pleno derecho. Dicho antagonista necesita que suceda una tragedia para realmente él/ella motivar al pleno sobre el conflicto y todavía estoy construyendo esa tragedia, pero se acerca. Os animo a que intentéis adivinar quién podría ser…
Os aviso que se acerca lo oscuro... y que a partir del capítulo siguiente la historia cambió de Rated a M, pero no tanto por el sexo como por otras cosas...
¡Besos!
