Disclaimer: Loud House, al igual que sus personajes, no me pertenecen, estos son propiedad de Chris Savino y Nickelodeon, al igual que los personajes a los que hago alusión son propiedad de sus respectivos creadores.
Exámenes de Nivelación (Parte 1)
Tras separarse de Leni, Lincoln entró a su amada casa Loud, la cual, para su sorpresa no lucía tan destrozada como él llegó a imaginar, sus hermanas conservaban algo de sentido común y ordenaban aquello que desordenaran.
Lynn perseguía a Luan buscando venganza por la broma de hace un rato, mientras que Lori había regresado a su habitación, estaba hablando muy melosamente con Bobby. Leni seguía en el jardín y Luna tocaba en su habitación.
– Hola. – Lincoln saludó como normalmente lo hacía, pero por el ruido fue completamente ignorado, cosa que le sirvió bastante para pasar de ser percibido, lo único que quería era refugiarse en el silencio de su habitación.
– Hola Lincoln. – Linka saludó a su gemelo, estaba acostada en el sillón que Lynn "desocupó" usando su poder para suspender sobre su cabeza una tableta holográfica que mostraba la imagen de un documento sobre los distintos usos industriales y las especificaciones conocidas de la telekinesis.
– Linka. – Fue lo único que dijo Lincoln, no estaba dispuesto a pasar más tiempo del necesario fuera de su habitación.
– ¡Bienvenido Bro! – Luna saludó en el micrófono cuando lo vio pasar frente a su habitación, haciendo que hasta la última de las aves de Royal Woods supiera que Lincoln había regresado.
– Bienvenido Lincoln. – Dijo Lynn en un tono sarcásticamente triste mientras saltaba hacia él, l parecer se le había pegado un poco la costumbre de bromear de Luan. – Mira cuánto haz crecido… – La deportista añadió frotando su puño contra el cabello de Lincoln, quien se sentía bastante extrañado, el desborde de emociones de Lynn era sin dudas molesto, pero también muy extraño, su esencia despedía un sentimiento mucho más apegado hacia él, y tenía sentido, pues tras su pelea, la deportista Loud sentía que al fin tenían algo en común.
– Es… bueno verte. – Dijo Lincoln con dificultad.
– Ah ¡Lo siento Link! – Lynn rápidamente lo soltó al notar la dificultad con la que Lincoln hablaba, había sido un buen fin de semana de prácticas con sus padres, pero eso la había entorpecido ligeramente en su autocontrol.
Luna, Luan y Lucy se habían acercado también, querían saludarlo y de paso mostrarle las cosas "geniales" que habían hecho, el no tener que seguir todas las reglas que hasta hace poco eran absolutas en la casa Loud era demasiado liberador y usaron esas libertades a todo lo que daban.
– Ehm. – Lincoln podía entenderla, pero eso no le quitaba lo desagradable a la actitud de sus hermanas. – Discúlpenme. – El albino sentenció en un tono que expresaba su molestia y posteriormente se retiró a su habitación sin decir una sola palabra.
– Les dije que no le gustaría. – Linka comentó desde el sillón volviendo a centrarse en su lectura, ella conocía la personalidad de Lincoln mejor que nadie y estaba segura de que él no aceptaría un cambio tan brusco en el ambiente de su casa. – Que a nadie se le ocurra decirle dónde está Lana.
– Por qué demonios pasó esto… – El albino maldijo al techo de su habitación, si hubiera hecho que su padre se enterara de la situación de Luna, la calma de su hogar habría prevalecido.
– Parecen más contentas… – Haen comentó sentándose en la cama de Lincoln, nadie podía escucharla. – ¿No es bueno eso?
– … – Lincoln no negaría que le gustaba ver felices a sus hermanas, y mucho más sentir la felicidad que expulsaban sus esencias, la simple felicidad de los seres es un deleite para un forjador de la vida. – Supongo que me tendré que acostumbrar.
Dijo Lincoln resignado, no quería tomar medidas drásticas como solicitar el cambio de su tutoría legal a su abuelo, y mucho menos desertar al Eón.
Ya era mediados de la tarde y Lincoln había almorzado en el viaje de regreso, por lo que le correspondería esperar a la cena, cosa que hizo mientras preparaba su nuevo replicante, una versión mejorada del que destruyó durante el evento de campeonato y que le permitiría usar las formas de barrera, cadenas, levitación y cañón de proyectiles, además de haber fortalecido su célula de energía primogénita sólo como precaución, pese a las modificaciones que le hizo a Haen durante el fin de semana para permitirle desplazarse entre sólidos, estaba dudando de la capacidad para cumplir con su deber.
Lincoln cenó en su habitación esa noche, y sólo salió de su habitación para retirar su cena y para ir al baño, no se escuchó ningún ruido proveniente de ahí e incluso Lola y Linka se negaron a acercarse.
El temido lunes llegó, y con él, el inicio de los exámenes de nivelación en los que se evaluaría el dominio de las asignaturas básicas de los estudiantes, y también su conocimiento sobre sus propias habilidades.
Como se había hecho costumbre, Linka, Alistair y Lincoln fueron los primeros en llegar al salón de clases y sentarse en los costados derecho, izquierdo y central, respectivamente.
– Maldito Lincoln. – Linka maldecía a su gemelo sentada en su asiento. Lincoln estaba muy tranquilo y casi sin inmutarse en medio de un salón lleno de estudiantes agotados por una gran jornada de estudios para los exámenes. – Maldita tu no-habilidad, maldito exento del primer examen, maldito que se comió el último pudín del refrigerador…
– Hola Linka. – Saludó Clyde con una amable sonrisa.
– Buenos días maldito Clyde… Lo siento. – La albina hizo silencio tras darse cuenta de lo que había dicho, realmente estaba frustrada de que Lincoln no tuviera que dar el primer examen de nivelación, pues él había construido su propio replicante y eso implicaba su total dominio sobre el mismo, y por su discapacidad no podía usar sus células heroicas por lo que no había necesidad de evaluarlo sobre eso.
– D-Descuida. – Dijo Clyde algo incómodo y sentándose junto a Linka, se le notaban las ojeras por haber estudiado demasiado sobre la prioridad de su habilidad y sus aplicaciones industriales.
– Hola Linka.
– Buen día.
– ¿Qué tal?
Liam, Zach y Rusty saludaron a la albina, con excepción de Lincoln y Alistair, todos se notaban en extremo agotados, y eso les causaba cierto agrado maquiavélico.
– Lindo día ¿Eh Lincoln? – Tabby comentó en medio de un bostezo.
– … – El albino estaba algo incómodo, Tabby parecía tener más deseos de dormir que de vivir, pero pronto terminaría ese tormento. – Muy lindo…
La verdad no valía la pena hablarle más, estaba demasiado concentrada en los tópicos de su examen de nivelación.
– Se ven terrible. – Dijo Alistair al ver que sus compañeros de puesto llegaron.
Kat, Joy, Ronnie, Nigel y Nikki lo miraron con una visible expresión de molestia, era bastante presumido y aunque en ocasiones les daba risa, ahora estaba siendo algo desagradable.
– En serio… ¿Cómo mier… demonios no se pierden en este laberinto? – Preguntó Stella entrando al salón de clases, seguida por Casey y Sameer, pese al visible desagrado que los tres tenían, estaban caminando al mismo paso en una fila ordenada, y gracias a que estaban usando sus uniformes en forma completa, más ordenados se veían.
– Ni idea… pero esos lobos eran la onda. – Casey respondió más animadamente que sus compañeros federales.
Los tres se disponían a subir por la escalera del costado hacia los asientos traseros, pero cierto chico hizo que se detuvieran.
– ¡Buenas, Lincoln! – Stella saludó al albino en un entusiasta abrazo en el que ella lo levantaba, pero un fuerte golpe la hizo soltarlo.
– Creo que me confundes. – Dijo Alistair visiblemente molesto mientras se quitaba el polvo, no le gustaba en lo más mínimo la vulgar forma de hablar y comportarse de los federales.
– Oh, vamos Lincoln. – Ronnie se burló tomando venganza de su compañero. – No seas descortés con los nuevos.
– Si, Lincoln. – Nikki añadió. – ¿No recuerdas lo bien que te llevaste con ellos?
– Vaya, no pensé que tuvieras tantos amigos, Lincoln. – Sameer se burló de ese chico, sabiendo que en efecto no se trataba de Lincoln.
Gracias al buen genio y tosco humor de los federales, los chicos nuevos rápidamente se llevaron bien con el grupo de "chicos rudos".
Tanto Lincoln como el resto de sus compañeros se mostraron bastante divertidos por la escena, Alistair siempre se había mostrado muy serio e imponente, pero ahora parecía rojo de la furia o la vergüenza.
– Se acabó la fiesta. – Ordenó la profesora Liberty en un tono lo suficientemente fuerte como para hacer a los reclutas de la federación ponerse firmes para recibirla, ella sabía que los federales eran mucho más propensos a la enseñanza a base de autoridad impuesta.
– ¿Qué hubo Lincoln? – Saludó Stella muy calmadamente y con toda confianza mientras se sentaba detrás de Tabby (el asiento de atrás de Lincoln estaba ocupado), su agudo ojo le permitió ver las casi imperceptibles modificaciones que le hizo a su replicante, y quería aprender de eso.
– Hola Stella, bienvenida a nuestra humilde clase. – Dijo el albino muy cortésmente ofreciéndole su mano a la federal para un saludo.
– … – Pese a su visible agotamiento, Tabby se mostró algo incómoda por la forma en la que Stella le hablaba a Lincoln, era demasiado…
– Por cierto, ayer te mencionaron en un reportaje, los periodistas mueren por conseguir una entrevista contigo. – La federal comentó bastante divertida.
Sameer y Casey se sentaron cerca de Ronnie y Nikki, les cayeron bastante bien esas chicas y su humor es parecido, y dado que ellas no les guardaban rencor por haberlas derrotado en el evento de campeonato, el humor (y las burlas hacia Alistair) pudo fluir tranquilamente.
– Como deben saber, la parte teórica del examen de dominio de su habilidad será un examen escrito, Lincoln Loud, por favor retírate. – Pidió la profesora y Lincoln obedeció.
– Fuerza y triunfo, Stella. – Susurró el peliblanco mientras se retiraba caminando frente a toda la clase, pero esta vez no se sentía acomplejado por estar ante los ojos de todos, después de sus golpes mediáticos se había forzado a aumentar su carisma y ya no le acomplejaba, aunque sentir la molestia de sus compañeros era algo… desagradable.
– Y los tres federales, el examen fue redactado para la nomenclatura oficial del cuerpo de seguridad de la U.M.F. pero si tienen alguna duda deben consultarla conmigo.
– Entendido. – Respondieron Stella, Sameer y Casey al unísono y se centraron en sus exámenes.
Lincoln se había dirigido a la biblioteca principal, tendría que hacerse muy amigo del personal para poder pasar ahí el mayor tiempo posible, después de todo tendría que reducir el tiempo en su casa lo más posible.
El lugar estaba casi completamente desierto, lo que era un alivio y placer para Lincoln, incluso el personal estaba entrenado para caminar sin hacer el más mínimo ruido en sus labores de revisión y orden de uno de los núcleos culturales más importantes del Dominio.
Lincoln descansaba en una silla de metal plateado reluciente en onduladas figuras que se asemejaban a alas y combinaban a la perfección con el decorado de los estantes de los libros, las mesas de estudio, los computadores y los escritorios, era uno de los pocos lugares oficiales del Dominio que no compartía la regla del decorado.
– Podría acostumbrarme a esto. – Susurró el albino mirando el vitral de la cúpula del techo. – Es ineficiente, pero los libros impresos tienen su encanto, el perfume aromatizante, y la decoración… un paraíso.
Realmente no tenía nada que hacer ese día, sólo sería realizado el examen de dominio de habilidad, y la parte práctica de dicho examen sería una demostración y aplicación de las principales cualidades de su poder, pero los participantes en el evento de campeonato no estaban obligados a darlo, pues su desempeño en el mismo servía como demostración de su nivel, y Lincoln no podía encontrar una mejor forma de probar su dominio de su replicante que modificándolo casi a voluntad en medio de un encuentro… realmente no podía imaginarse no sacar un puntaje perfecto en el primer examen de nivelación.
La fase frenética del examen comenzó, el reloj de la academia indica cuando son las diez de la mañana, y el examen termina a las diez con quince minutos, siendo el último cuarto de hora el más frenético en el que los estudiantes vomitan todo su conocimiento en un desesperado intento por mejorar sus resultados.
Es bien sabido que la real academia del Dominio es exigente y de muy alta clase, por lo que es normal que nadie quisiera fallar en los exámenes de nivelación, pero eso ponía una enorme presión sobre los estudiantes de nuevo ingreso, lo que ponía triste a la profesora Liberty, quien se veía a sí misma en los arduos entrenamientos de su padre, estos chicos no corrían riesgos de castigos si fallaban, no deberían trasnochar ni arriesgar así su salud.
– Una política no escrita del profesorado del Dominio: si un examen convierte el deseo de aprender en deseo de dormir, el sistema educativo debe cambiar. – La profesora habló causando un leve susto en sus estudiantes, pero también confusión. – Si no obtienen buenos resultados en este examen, sólo se aplicarán cambios a su programa de enseñanza y las asignaturas electivas que tomaron, en el Dominio no buscamos que sacrifiquen su sueño y su salud para sacar buenas notas, para eso tenemos todo tipo de robots, ustedes no son simples engranes reemplazables, tengan eso presente para los próximos exámenes.
Liberty no era tan buena con los discursos como algunos de sus hermanos, pero logró dar un mensaje que calmó a los estudiantes, pero cierta peliblanca apenas la escuchó. A modo de prueba propia, Linka estaba usando su telekinesis para controlar el lápiz y escribir así, era muy difícil y su caligrafía daba pena, pero se lograba entender, se había esforzado mucho en estudiar para obtener muy buenos resultados, y no dejaría que unas palabras de ánimo la hicieran titubear.
Pese a que las palabras de la profesora Liberty fueron un alivio, la mayoría de los estudiantes tuvo un mal resultado, lo que era de esperarse considerando que todos tenían una idea equívoca sobre el programa de formación de héroes del Dominio, la mayoría se había centrado en aprender a luchar con sus habilidades en lugar de a entender cómo pueden ser útiles para la sociedad usándolas.
– Adelante. – Ordenó la profesora Liberty cuando vio de reojo a Lincoln en la entrada de la sala de clases, tal y como le había dicho, regresó puntualmente a la hora de término del examen y se dirigió a su asiento, estaría presente en la entrega de resultados, los cuales, gracias a los robots de asistencia de la academia, fueron obtenidos de inmediato. Y presentados en una proyección holográfica inmensa detrás del escritorio de la profesora.
Alistair: 100 puntos
Linka: 100 puntos
Polly: 98 puntos
Sameer: 98 puntos
Stella: 97 puntos
Casey: 95 puntos
Nigel: 82 puntos
Paige: 78 puntos
Ronnie: 78 puntos
Kat: 45 puntos
Joy: 45 puntos
Liam: 44 puntos
Clyde: 44 puntos
Chico Jordan: 44 puntos
Nikki: 42 puntos
Tabby: 42 puntos
Cookie: 41 puntos
Giggles: 39 puntos
Penélope: 37 puntos
Rusty: 35 puntos
Haiku: 35 puntos
Chica Jordan: 32 puntos
Tara: 32 puntos
Cristina: 31 puntos
Zach: 30 puntos
Lincoln: 100 puntos
Considerando los altos usos de las habilidades en la federación, no es de sorprenderse que los tres reclutas tuvieran puntajes tan altos, pero los rostros de decepción no se hicieron esperar, en los que tuvieron los puntajes más bajos.
– … – Lincoln sentía la impotencia en varios de sus compañeros, lo cual era normal considerando la abismal diferencia que parecía dividir a la clase.
– Se los repito chicos, este examen no tiene por propósito medir su conocimiento. – La profesora aclaró, pero sus palabras no tuvieron un efecto considerable en sus estudiantes. – … Pueden retirarse. – Dijo la profesora ya resignada, no es que fuera el primer curso al que impartía clases, pero siempre se daba esa situación, la maquinaria propagandística del Dominio es muy eficiente, pero también es un hacha de doble-filo que ahora, afectaba a los estudiantes que salían ordenadamente hacia el comedor principal.
Naturalmente los grupos se separaron según se alineaban en la clase, resultando en los clásicos "chicos buenos", "chicos malos" y "neutrales".
– ¡Felicidades Lincoln! – Dijo Ronnie dándole un leve codazo a Alistair en su costado. – ¿Por qué esa cara larga?
– Cierto Lincoln. – Añadió Nikki. – Tuviste un puntaje perfecto ¿No deberías celebrarlo?
– Muy graciosos. – Respondió Alistair abochornado por las molestias, no es que le desagradara Lincoln, incluso le parecía agradable, pero el hecho de o se llamado por su propio nombre era… molesto. – Tan graciosos que olvidé reír.
– Pero no olvidaste nada del examen, todo un prodigio Lincoln. – Casey comentó caminando detrás de ellos, acompañado por Sameer.
– Ci-Ciertamente, un magnánimo, Lincoln. – Nigel comentó bastante nervioso, no lo demostraba pero estaba muriendo de deseos de estallar en carcajadas por esas burlas, nadie se había burlado así de Alistair antes.
– ¿Podías hablar? – Joy preguntó intrigada mientras, con toda confianza, golpeaba la espalda de Nigel.
– Pero si hablé en la bienvenida… – Nigel habló algo confundido.
– Eh… relájate Nigel. – Joy respondió con una sonrisa tranquila al ver la ansiedad en el rostro de Nigel. – Era una broma.
– Seh. – Kat interrumpió poniendo su codo sobre la cabeza de Joy. – Aquí estamos para llevarnos risas y broma- ¡Ah! – La muchacha gritó cuando Joy picó su cadera, haciéndole cosquillas.
– ¿Ves? – Joy preguntó. – Es más divertido que ser tan "formal", ilustre maestro Nigel. – La chica dijo poniendo una de sus trenzas sobre su boca simulando un bigote mostacho mientras elevaba su dedo meñique.
– ¿Cómo lo hacen? – Liam se preguntó algo desanimado, caminaba junto a Linka, Haiku y Rusty, aunque sólo la albina parecía de buen ánimo. – ¿Acaso no les importa haber tenido tan malas notas?
– Pero la profesora dijo que esas notas no importaban. – Linka comentó estirando sus brazos mientras bostezaba. – Que sólo serían un diagnóstico ¿No es mejor así?
– Lo dice lo que sacó la mejor nota. – Liam habló detrás de ellos, caminaba junto con Zach, Cookie y Cristina.
– De hecho, los dos federales, Ronnie y Nigel tuvieron muy buenas notas… – Rusty comentó restándole importancia.
Varios de ellos bajaron la cabeza en vergüenza, si bien las relaciones políticas y comerciales del Dominio y la U.M.F. son buenas, en Royal Woods no ven muy bien el estilo de vida de los federales, principalmente por la mina de noticias que te transmiten de distintos actos de violencia, y no eran mentira, pero en su arrogancia, la mayoría de los héroes y héroes en formación veían a la U.M.F. como un Dominio Heroico primitivo.
– No armes una historia romántica. – Linka añadió notando el malestar de sus compañeros, durante el fin de semana en su chat privado hablaron bastante de la noticia de sus nuevos compañeros, y varios se notaban incómodos por eso, pero Linka algo había aprendido de su gemelo sobre lo que el prejuicio causaba. – Era un diagnóstico, concéntrate en hacerlo mejor la próxima vez.
Liam, Clyde, Cookie y Zach se molestaron un poco por esa respuesta, si bien Linka tenía razón, estaba siendo algo arrogante, después de todo su naturaleza entusiasta acompañada de un puntaje perfecto sólo eran una bomba de tiempo.
El ambiente del segundo grupo era aciago, y sabiendo eso, una pelirroja de cabello esponjado optó por retirarse discretamente.
– ¿La dejarás hundiéndose? – Haen preguntó en la mente de Lincoln, quien veía a Cristina retirándose, había sentido su malestar desde el inicio del examen, y sus malos resultados no la ayudaron.
– No. – El albino respondió en un tono decidido, pero sin mover un músculo. Aún no es el momento de actuar sin forzar algo, su odio hacia los federales es fuerte y se está extendiendo hacia él por llevarse bien con Stella y por su participación del evento de campeonato junto a William, la xenofobia es demasiado difícil de eliminar en la mente de una persona.
– ¿Por qué tan taciturno, nefelibato y circunspecto? – Tabby preguntó caminando junto a Lincoln.
– Creo… Que necesito un diccionario. – Lincoln se burló sonriéndole a Tabby. Si bien en parte la consideraba la culpable de que su casa perdiera toda la calma que él tanto adoraba, lo cierto es que toda la culpa de eso recae en Luna.
– Entonces… ¿¡Hay un libro que no has leído!? – La punk preguntó fingiendo un nivel de sorpresa extremo.
– Mi ñoño interior ha sido deshonrado. – Lincoln respondió poniendo su mano en su pectoral izquierdo con su cabeza agachada, fingiendo una pose de vergüenza.
Ambos chicos rieron por las ocurrencias que solían soltar en sus cómicas pláticas. Lincoln realmente disfrutaba el tiempo con Tabby, quien pese a su agotamiento, no veía su alegre sentido del humor reducirse.
– Ah, el amor. – Comentó Polly en un tono cómico, quien caminaba detrás de Lincoln y Tabby, haciendo que ambos la miraran con un notorio sonrojo. – ¿No es lindo?
– Y yo que pensé que nosotros éramos brutos. – Stella se unió a la conversación caminando junto a Polly. – En serio ¿Te suena la expresión "tienes la fineza de un crematorio vendiendo asados"?
Lincoln y Tabby se rieron forzadamente del curioso chiste de Stella, si bien lo entendían, no compartían el humor tan tosco que los federales suelen usar, pero querían cambiar el tema y evitar incomodar al otro tras el inapropiado comentario de Polly, quien reía genuinamente del chiste de Stella.
– Esa es buena, chica. – Polly dijo golpeando levemente la hombrera de Stella.
En sus distintos ánimos, los grupos de primer año llegaron al comedor, el cual estaba totalmente vacío porque los demás cursos seguían en la primera clase. Los de primero recibieron sus almuerzos y se sentaron en una de las mesas desocupadas.
– ¿Te molesta si me siento aquí? – Preguntó Alistair sosteniendo su bandeja. – Ellos están algo… ruidosos.
– … Créeme que te entiendo. – Linka se burló mientras usaba su telekinesis para retirar una silla para su nuevo compañero de almuerzo. – No eres el único marginado el día de hoy.
Ambos se habían retirado de sus grupos por el agobiante y molesto entorno que se había formado.
– Supongo que eso… ¿Me hace sentir mejor? – Alistair respondió notándose confundido mientras se sentaba en la silla que Linka retiró para él. Si bien no había podido encontrar una forma no forzada de acercarse a ella, no desaprovecharía esa situación.
– Je… supongo que sí. – La albina añadió comenzando a comer.
– … – Por el comportamiento de Lincoln, Alistair no se imaginó que Linka fuera tan poco elegante para comer, cosa que lo incomodó, pero de cualquier forma también dio inicio a su comida, debería tener energías para la parte práctica del examen de nivelación.
– Nada como una buena comida. – Linka comentó limpiándose la boca con una servilleta controlada por su telekinesis tras haber terminado su comida antes de que Alistair llegara a su cuarto bocado. – Aunque parece que no es tu caso…
– ¿Hm? – Alistair la miró definitivamente extrañado, no es que Linka comiera como una cerda, sino que comía con prisa. En su hogar verían eso como un horror, pero ella parecía hacerlo con tanta naturalidad… – N-No es eso… – Respondió nervioso.
– Relájate. – Linka añadió con tranquilidad. – Hasta hace poco en mi casa también eran formales hasta la médula, pero así no disfrutas la comida.
– Si… – Como si no hubiera límite, el poco entendimiento de la lógica de Linka siguió aumentando en el chico. – Pero si prácticamente tragaste tu comida…
– Y así puedo platicar más tiempo. – Linka interrumpió con una sonrisa a boca cerrada. – ¿Ves?
– Bien pensado. – Alistair respondió apresurando su ritmo para comer, a fin de cuentas quería platicar más con Linka, le estaba pareciendo cada vez más interesante.
– La verdad, pensé que entrarías al campeonato. – Linka comentó intrigada. – ¿Qué sucedió?
– Quería participar, pero mi hermana estaba en una presentación de violín. – El chico respondió notándose agobiado.
– Hermanas… de nuevo te entiendo a la perfección. – La albina mostró una amable sonrisa, era gracioso tener algo en común con ese chico.
Por algún motivo Alistair también se sentía contento de tener cosas en común con ella. Linka llamó su atención desde el evento de bienvenida que les prepararon los de segundo, pero salvo por lo que le dijo Lincoln para evitar serle una molestia, conocía muy poco de ella.
Linka, por su parte, se había llevado una muy grata sorpresa, ella pensaba que Alistair era muy engreído y despectivo como suelen ser las familias de clase alta del Dominio, pero resultó ser alguien bastante agradable (aunque demasiado cortés, cosa que le recordaba un poco a Lincoln) y aunque quería seguir en una natural plática con él, debió detenerse al escuchar unas risas bastante estridentes que provenían de la mesa en la que los amigos de Alistair (y los dos federales) comían. – Por cierto, Alistair ¿Qué piensas de Ronnie Anne?
– ¿Eh? – Fue una pregunta sorpresiva que hizo al chico regresar a la realidad. – ¿Ronnie? Es… rara, creo que sufre de cambios de humor.
– ¿A sí? – Linka preguntó con una genuina expresión de intriga. – ¿A qué te refieres?
– ¿Cómo decirlo? … varias veces parece forzarse a tomar decisiones, eh… la semana pasada Kat nos invitó al "gus's games and grub", y se notaba que quería ir… pero se negó.
– ¿No será por responsabilidades? – Linka interrumpió, y si bien era una pregunta válida, también sabía que Ronnie era algo difícil de entender.
– Podría ser, pero no lo creo… Ah, lo siento, psicoanálisis nunca fue mi fuerte. – Alistair respondió avergonzado.
– Descuida, y lamento la pregunta tan rara. – Linka respondió sonriendo. – ¿Te parece si vamos al "GGG" en la tarde para celebrar?
– ¿GGG?
– Gus's games and grub. – Linka aclaró bastante divertida, ese chico no estaba del todo familiarizado con la jerga más común, cosa que lo hacía ver algo torpe, pero también adorable.
– Oh… claro. – El chico respondió escondiendo su ruborizada dicha al centrarse en su comida.
– Genial ¿Me das tu número de celular? – Linka pidió sacando su teléfono móvil, cuya protección era blanca y estaba adornada con las insignias publicitarias de distintas agencias heroicas.
– Por supuesto. – El chico respondió haciendo lo mismo, aunque su celular tenía un logo de Off the Hook (una banda famosa en la U.M.F.).
– ¿Huelo a celos? – Cookie preguntó cuando notó que Clyde miraba de reojo la mesa a la que Linka se fue a sentar.
– ¿¡Qué!? ¡No! – Clyde respondió notoriamente avergonzado.
– No mientas, McBride. – Haiku ordenó en un tono sombrío asustándolo junto a los demás presentes (pero nadie lo demostraría).
– ¿Q-Qué mentira? – Clyde preguntó en un pésimo intento de fingir serenidad.
– La tuya, Clyde. – Rusty le respondió sin mirarlo, para todos era evidente que él sentía algo por Linka, pero era demasiado tímido y torpe como para notarlo. – Todos sabemos que te gusta Linka.
– Ya basta, chicos. – Penélope tomó la palabra. – Es demasiado embarazoso hablar de eso.
– S-Si… y sobre todo cuando es mentira. – Clyde añadió desviando la mirada.
Las palabras de Penélope habían sido un alivio en ese momento de incomodidad, pero lo cierto es que el corazón de Clyde palpitaba con mucha fuerza, principalmente motivado por el enojo hacia los chicos con los que ahora compartía mesa.
En otra mesa ocupada en el comedor, un grupo que no era tan activo entre sí, pero sus conversaciones eran más armónicas, almorzaba tranquilamente con la mayoría de sus miembros reunidos.
– Esto es mejor que el Borsch de porquería del centro de formación. – Stella comentó ligeramente sonrojada al probar la comida de la Real Academia.
– Los cocineros son asombrosos. – Lincoln comentó con nostalgia, recordando la primera vez que comió ahí (tras el examen de ingreso). Siguen siendo una delicia. – ¿Estudiabas en un centro de formación?
– Duh… No soy de una familia acaudalada. – Stella aclaró igualmente sin darle importancia, debido al orgullo de su pueblo y a que nunca se dejan pisotear, la federación se hizo famosa mediáticamente por la gran cantidad de conflictos que tienen, pero poco se sabe del estilo de vida ahí, siendo en su mayoría bastante malo por la corrupción.
– Si… Eh ¿Stella? Una pregunta: ¿Por qué no fuiste con tus amigos federales? – Tabby se notaba incómoda, si bien era algo extraño hablar así con Stella quien vivía en una realidad muy diferente a la de ellos, a Tabby también le molestaba que ambas estuvieran sentadas junto a Lincoln.
– Nos ordenaron estar en el mismo equipo, pero no me llevo particularmente bien con Sameer y Casey. – La federal respondió sin prestarle mucha atención mientras comía, pero había notado lo incómoda que Tabby parecía estar cuando le habló a Lincoln, al parecer es algo celosa. – Por cierto Lincoln… ¿Modificaste tu tesoro?
– Tesoro… oh, mi replicante. – Lincoln fingió no entender la jerga de Stella. – La verdad sí, aunque realmente me dolió la cabeza toda la noche del viernes, modificarlo así de rápido es un martirio.
– Me imagino, los ingenieros federales suelen sufrir estrés y depresión por los trabajos extenuantes… ¡Ja! Débiles. – Stella se burló toscamente, cosa que incomodó bastante a los demás en la mesa, quienes por el programa educativo del Dominio (el cual da mucha importancia a la salud mental), entendían lo terribles que podían ser las consecuencias y causas de dichas condiciones.
Tabby miró a Lincoln con una expresión de duda y desprecio, prácticamente preguntándole "¿Cómo alguien puede ser tan cruel e insensible?". Lincoln desvió la mirada, era bien sabido que los federales no eran muy empáticos, por lo duro que es la organización de su país, sobre todo por las influencias de la asociación y la corrupción interna en post de las grandes empresas., pero eso no borraba sus comentarios que en el Dominio eran considerados "humor cruel", una forma de comedia bastante mal vista (ni siquiera Luan la practica, y tampoco tiene deseos de innovar en esa área).
– ¿Y le diste algún nombre? – Stella añadió mirando a Lincoln.
– No lo he pensado aún… ¿Debería darle un nombre?
– Pues claro… – La federal enseñó una expresión de magnánima extrañeza, como si eso fuera lo más natural del mundo (y en su cultura lo es) – Los hijos llevan nombres ¿No es así?
– Oh, eso se debe a que la ley prohíbe el uso de la mayoría de replicantes. – Tabby aclaró forzando su participación de la plática.
– A veces lo olvido… no me imagino cómo sería la vida sin ellos… – Stella comentó mirando al techo, ya había terminado su comida.
Lincoln sentía la incomodidad de Tabby para con Stella, lo que le causaba cierta intriga, tal vez Tabby era bastante posesiva o no le agradaba Stella…
La hora del almuerzo extraordinaria para los chicos de primer año llegó a su fin y se les trasladó al gimnasio con la recomendación de realizar ejercicios de calentamiento poco exigentes para haber bajado la comida y estar en óptimas condiciones para la parte práctica del examen de nivelación.
Tras los ejercicios de calentamiento, los estudiantes de primer año se había dirigido a un gimnasio secundario bien equipado para la actividad que la profesora tenía planeada para ellos.
– Bienvenidos chicos aquí se llevará a cabo la parte práctica del examen de nivelación del curso de dominio de habilidades. – Saludó la profesora Liberty con alivio en su voz, la mayoría de sus estudiantes parecía de mejor ánimo tras haber realizado los ejercicios básicos de calentamiento, la magnífica facultad vigorizante del ejercicio físico. – Ante todo, debo aclarar que los estudiantes Stella, Sameer, Casey, los hermanos Jordan, Haiku, Ronnie, Linka, Clyde y Lincoln no tienen que dar esta parte del examen si no desean, su control sobre sus habilidades ya fue demostrado durante el evento de campeonato.
– ¿De qué tratará el examen práctico? – Alistair preguntó visiblemente emocionado, cosa que intrigó a sus compañeros de puesto, no sólo por saltarse el protocolo de esperar a que le dieran la palabra, sino por la felicidad que parecía expulsar por hasta el último de sus poros… ¿Se habían perdido de algo?
– Veo algo de entusiasmo… Será simple, un partido de Stormball. – Dijo la profesora levantando un balón circular mientras se activaba la arena donde se realizaría el emblemático juego que tanto la U.M.F. como el Dominio practicaban y reconocían como u deporte nacional.
Era de esperarse que no fuera una actividad de combate, la mayoría ya había peleado, además, aprender a pelear no es el propósito de la asignatura de dominio de habilidad.
– … – Pese a que tenía mucho sentido por la descripción de la asignatura, la mayoría de los chicos no se lo esperaba.
La petición de una actividad menos estresante por parte de la profesora Liberty durante la hora de almuerzo fue aceptada por la dirección académica y se optó por cancelar la carrera de obstáculos.
– P-Profesora Liberty… – Linka llamó levantando su mano. – Los que estamos exentos de la parte práctica del examen… ¿Podemos participar de la actividad?
– Claro, el Stormball es bastante flexible. – La profesora respondió lanzándole el balón estándar a Linka, el objeto en torno al cual gira todo el Stormball y el objetivo que los deportistas persiguen y usan para imponerse sobre sus rivales: la "Tempestad". – Ya debieron haber calentado, así que pasaremos directamente a hacer los equipos.
– Esta lata está lista para arrancar. – Dijo Sameer golpeando su cañón Mastodonte.
– Correcto Compañero. – Ronnie añadió bastante emocionada golpeando el pecho del uniforme de Sameer (sin lograr moverlo), adoraba el Stormball, en especial los equipos profesionales de la U.M.F. por su agresivo estilo de juego.
– Cuenta conmigo enana. – Nikki también se unió al grupo, al igual que Casey.
– Parece divertido. – Dijo Joy entusiasmada.
– Y no es como que tengamos opción. – Kat añadió de mala gana, no era particularmente fanática del Stormball.
Ambas chicas y Nigel se acercaron al grupo que Ronnie, Casey, Sameer y Nikki estaban formando para el juego.
– ¿No vienes Alistair? – Ronnie preguntó.
– De acuerdo. – El chico respondió algo dudoso de que lo llamaran por su nombre, pero no miraría los dientes de un caballo regalado.
La profesora Liberty sabía que la actividad había perdido mucha seriedad pese a ser un examen, y esa era precisamente la idea de este.
– Ronnie, Nikki, Sameer, Casey, Alistair, Nigel, Kat, Joy estarán en un mismo equipo… Les faltan cuatro jugadores. – La profesora informó mientras vía al resto de los chicos.
– Estamos atrapados… ¿Vamos? – Sugirió Linka a su grupo de amigos.
– Cuenta con migo. – Dijo Rusty siendo el primero en unirse a la albina. Zach y Liam lo siguieron a regañadientes, al igual que el resto de sus amigos (Haiku, Cookie, Penélope y Cristina).
– ¿Clyde? – Penélope preguntó.
– Yo… paso. – Respondió el chico de lentes hablando en un tono dudoso, pero sabiendo que no era necesario que diera esa parte del examen.
– Como quieras. – Dijo Linka sin darle mayor importancia, también estaba algo resentida con Clyde.
– De acuerdo… Linka, Rusty, Zach, Liam, Penélope, Cookie, Haiku y Cristina. También les faltan cuatro miembros ¡Los que no estén en ningún equipo y vayan a participar, reúnanse en el centro de la arena! – La profesora ordenó.
Giggles, Paige, Polly, Tabby, Stella, la chica Jordan y Tara se dirigieron al centro de la arena, pero alguien más se unió al evento, algo un tanto curioso para ser tan ordenado, pero cuando supo que cierta japonesa decidió participar, no podría desaprovechar la oportunidad.
– ¿Estás seguro de esto? – Haen preguntó en la mente de Lincoln algo dudosa.
– Es un deporte brusco, tomaré las muestras que hagan falta. – Lincoln respondió en un tono decidido mirando hacia una de las bancas que rodeaba la arena, donde una eterna imposible de detectar por otras personas, estaba sentada expectante. – Y también les falta un jugador.
Rápidamente los equipos se decidieron, la mayoría de los presentes no quería posponer más el ansiado juego.
– Los equipos son los siguientes: Linka, Rusty, Zach, Liam, Penélope, Cookie, Haiku, Polly, Tabby, Giggles, la chica Jordan y Cristina en el equipo 1 y Ronnie, Nikki, Sameer, Casey, Alistair, Nigel, Kat, Joy, Tara, Lincoln, Stella y Paige en el equipo 2, perfecto. Ahora decidan sus posiciones conforme a las habilidades que crean, servirán para ganar, en cinco minutos empezamos.
En las bancas observaban Clyde y el chico Jordan, ambos se notaban somnolientos y el que no quisieran participar del evento era perfectamente comprensible.
El Stormball, un curioso deporte que nació junto a las habilidades, pero más importante, a los sistemas de asistencia desarrollados por el Dominio (y posteriormente perfeccionados por la U.M.F.). El deporte gira en torno a un balón llamado tempestad, el cual cuenta con un avanzado sistema de absorción y transformación de energía, entre otras de sus facultades.
– Atención todos. – Gritó la profesora haciendo a los dos equipos formarse frente a ella una vez los cinco minutos terminaron. – Será un partido bajo la norma profesional de juego, por lo que contarán con todos los aditamentos de un juego de ligas altas, ahora ¡A sus posiciones!
La arena en la que se desarrolla la primera fase de cada Round del Stormball es un octágono sellado con dos cerraduras, una a cada extremo del octágono.
Conforme se abren las cerraduras, más participantes entran al juego, y también las reglas cambian, los primeros en entrar fueron Cristina, Linka, Haiku, Rusty y Giggles por parte del equipo 1, y Lincoln, Stella, Alistair, Ronnie y Sameer.
– ¡Nada nos detendrá! – Grito Stella dando un leve salto y Lincoln le disparó un cañón concentrado mientras que Alistair golpeó la base de sus botas blindadas, ambos ataques aparentemente traicioneros se ejecutaron con el propósito de dispararla hacia la tempestad. Gracias a que la federal había reordenado sus fibras musculares pudo soportar ambos impactos y lograr su objetivo, y debido a esa misma fortificación, pudo superar la barrera energética que protegía a la tempestad en la fase inicial del juego.
– ¡Sameer! – Stella gritó arrojándole el balón, él era la clave de su estrategia de juego.
– ¡Si, claro! – Dijo Linka emergiendo de una sombra en el suelo para robar la tempestad. – ¡Ah!
Lincoln no dudó en dirigir sus disparos hacia su gemela pero sus ataques no tenían el objetivo de dañarla.
Linka de inmediato vio a través del ataque de Lincoln y evitó que sus proyectiles entraran en contacto con la tempestad pasándosela a Haiku, quien se sumergió en el suelo.
– ¡Claro que no! – Gritó Ronnie en su forma de proyectil avanzando hacia la sombra en la que Haiku se desplazaba, mas sólo acabó impactándose contra el piso cuando dicha sombra se dividió.
– Je… – La nipona no pudo evitar reírse de eso, pero cuando su sombra volvió a unirse, recibió de lleno el rayo de Ronnie.
– Me quedaré con esto. – Dijo Giggles mientras las coloridas cadenas que emergían de sus manos reclamaban el balón que Haiku soltó, dichas cadenas eran sólidas, por lo que el conversor de energía de la tempestad no las absorbía (como sucedería con las cadenas del replicante de Lincoln).
Linka rápidamente usó su telekinesis para sacar a Giggles del alcance del ataque de Alistair, sus golpes energéticos podrían sacarla del combate en un abrir y cerrar de ojos.
– No será tan fácil. – Dijo la albina a Alistair en burla, él era un luchador de cuerpo a cuerpo, por lo que habilidades como la de Linka podían causarle muchos problemas. – ¿Quieres la tempestad? Ven por ella.
– No hace falta. – Alistair le respondió confiado.
– ¡Mio! – Stella gritó arrebatándole el balón a Giggles, y lanzando a su contrincante hacia uno de los muros, nadie se había esperado que usara el sistema Dirge con su enorme masa muscular modificada por su habilidad, su desplazamiento debajo de la tierra era muy efectivo.
– ¡Ah! – Linka gritó cuando Stella, con sus brazos similares a los de un gorila, la aplastó contra el piso como a un insecto, o eso intentó, pero Giggles usó sus cadenas para sacar de ahí a la albina.
– ¡Oh sí! – Sameer dijo cuando finalmente recibió la tempestad.
– ¡No! – Rusty gritó usando su poder para disparar un choque de rayos hacia Sameer, había notado que él era muy importante para la estrategia del equipo 2, y debía evitar que hiciera lo que sea que quería hacer.
– No tenías que ayudarnos, pero gracias. – Lincoln le habló disparando varios cañones concentrados hacia Sameer, quien los recibió con el balón, incluido el ataque de Rusty, todo con el objetivo de usar su energía para cargar la tempestad aún más.
– Oh no… – Fueron las únicas palabras que dijo Cristina cuando la tempestad liberó la famosísima "tormenta".
Una facultad muy peculiar del Stormball es la capacidad de la tempestad para formar la llamada tormenta, un evento en el que el balón libera toda la energía que ha almacenado durante el evento, pero dicha liberación puede darse en distintas formas, pero todas son impactantes. En esta ocasión la tempestad se liberó en el suelo de la arena llenándolo con la energía reunida y paralizando a todos los que estuvieran tocando el suelo, pero la paralización no duraría para siempre.
– Je. – Sameer absorbía sin ningún problema la energía con su habilidad, y con todos sus enemigos y aliados neutralizados (especialmente Cristina, la portera que podría frustrar todo intento de atacar la cerradura), tenía el camino libre para disparar la tempestad hacia la primera cerradura del equipo 1, y con la suficiente fuerza como para destrozar el escudo energético de las porterías, cosa que hizo sin ningún problema.
– El equipo 2 anota el primer punto. – Informó la profesora abriendo la compuerta para la segunda fase en las que entrarían al juego Zach, Polly, Cookie y Tabby para el equipo 1 y Casey, Nigel, Kat y Joy para el equipo 2.
Pero en esta segunda fase las condiciones del juego cambiarían bastante, comenzando con que el primer efecto que tuvo la tempestad durante el transcurso del juego (en este caso, la parálisis temporal de quienes estuvieran tocando el suelo) se repetirá automáticamente en intervalos, y del suelo se elevaron pilares bastante altos, estos no serían afectados por la parálisis del suelo, forzando a los participantes que no pudieran defenderse de la parálisis del suelo por sí mismos a treparse de ellos.
– Vamos Nigel, es hora del show. – Dijo Joy muy entusiastamente uniéndose al juego.
– Me gusta como piensas. – Comentó Tabby dirigiéndose a la posición de su equipo.
Pese a ser un deporte tan tosco, la verdad es que ninguno de ellos sentía el más mínimo rencor hacia el equipo enemigo… o al menos casi todos.
– Maldita sea… – Comentó una pelirroja de cabello esponjado viendo como Stella y Sameer festejaban.
– Bien hecho maldito. – Dijo Stella pasando su mano por la espalda de Sameer y posteriormente levantarlo en su tosco abrazo.
– Jaja, nada como una cerradura destrozada. – Añadió Casey golpeando el casco de Sameer, ellos sí que sabían celebrar un triunfo.
– Maldita U.M.F. – Cristina añadió regresando a su posición sin percatarse de que había cautivado toda la atención de un peliblanco.
– Bienvenida. – Linka recibió a Tabby con una sonrisa, les vendrían bien algunos refuerzos capaces de destrozar los sistemas de la U.M.F.
– Lincoln no exageró al decir que estabas loca. – Tabby comentó aún algo disgustada por Linka y su incapacidad para respetar el espacio personal, pero al tratarse de un deporte en equipo, simplemente no tendría más opción que cooperar con ella.
Era una estrategia confiable la que habían orquestado, en el primer intento habían subestimado a los federales y su experiencia, no cometerían ese error dos veces.
– ¡Comiencen! – La profesora indicó y la tempestad volvió a ser lanzada al aire.
Todos se treparon a los pilares para evadir el primer choque eléctrico que recibiría el piso, pero principalmente para usarlos como soporte para saltar más alto, específicamente hacia la tempestad.
– ¡Vamos! – Linka gritó usando su telekinesis para impulsar a Giggles hacia el balón, y la pequeña payasa usó sus cadenas para adelantarse a Stella, quien junto a Lincoln y a Alistair repitió su veloz salto.
Por las reglas del juego, hasta que la tempestad fuera tocada por alguno de los jugadores, el contacto físico entre adversarios estaba prohibido.
– ¡Oh si! – Celebró Stella tomando el balón y arrojándoselo esta vez a Casey.
– Démosles la pimienta más ruidosa. – Dijo Tabby saliendo de una sombra del suelo directamente hacia Casey.
– ¡Ah! – Gritó el federal cuando su armadura fue devastada por un choque sónico de la pequeña punk, anulándole los sistemas Dirge y Grond. – ¡Toma! – Rápidamente Casey lanzó el balón de regreso a Stella, pese a que su armadura había sido diezmada, sus órganos internos habían sido protegidos por su coraza. – ¡Pero tú no te escapas!
– No… – Tabby gritó cuando Casey la adormeció al herirla con las púas de su coraza, sabía muy bien de la facultad somnífera del líquido que segrega.
– De haber sabido que eras así de inútil habría hecho que otro entrara. – Se burló Stella recibiendo el balón e iniciando una carrera contra sus contrincantes, acompañada por Nigel, Joy, kat, Ronnie, Sameer y Alistair. – ¡Distráelos!
Tras esa orden, una lluvia de proyectiles resplandecientes cayó sobre la arena, Lincoln le obedeció, pero lo que el albino buscaba era otra cosa muy diferente a la victoria.
– Maldita sea… – Dijo Haiku al ser forzada a evadir esos disparos a base de su propia movilidad, con tantas fuentes de luz moviéndose a su alrededor, el poder de su habilidad se reducía considerablemente.
Mientras la nipona evadía el ataque de Lincoln no se percató que algunos de los proyectiles evadió no eran simples aglomeraciones de energía, sino que eran masas de luz solidificada que ahora se agrupaban a sus espaldas.
– Nada de sorpresas Haiku. – Lincoln desafió mientras la luz aglomerada detrás de la nipona tomaba la forma de cadenas para acabar inmovilizándola.
– Maldito… – Dijo la nipona al recibir todo el torrente de disparos del albino.
– ¡Concéntrate en el juego! – Stella le gritó al albino mientras forcejeaba contra una chica de barbilla prominente que la estaba deteniendo a manos desnudas.
– ¿Una federal pidiendo ayuda? – Polly preguntó burlándose, pero su tono era de lo más natural, pese a la hazaña que estaba haciendo. – Que gracioso.
Ambas chicas estaban sosteniendo las manos contrarias de su rival con los dedos cruzados.
– ¡Cierra la boca! – Gritó Stella aumentando más la fuerza de su empuje, pero no lograba ningún efecto. Cuando se enfrentó a Polly y no pudo librarse de su agarre debió pasarle la tempestad a Alistair.
– ¡Oh sí! – Gritó Ronnie disparando sus rayos de luz hacia una enorme esfera eléctrica que Zach había arrojado hacia Alistair, con la velocidad a la que él avanzaba no tenían más opción que forzar la liberación de una tormenta.
– ¡Aquí estoy amigo! – Nigel declaró interponiéndose en el ataque de esos chicos con un campo de fuerza que evitó que la tempestad se cargara más.
– Bien hecho. – Alistair le dijo a Nigel golpeándolo en la espalda, para luego retomar su marcha hacia la segunda cerradura del equipo de Linka. – Te debo una, hermano.
– Te la cobraré. – Nigel le respondió con una sonrisa siguiéndolo, pero mirando a Joy, quien le guiñó un ojo diciéndole "me la debes", el consejo de dejar atrás los protocolos estaba sirviendo para pasarla mucho mejor.
– ¡Ah! – Stella gritó impactando contra Nigel, su armadura estaba destrozada y sus fibras musculares debieron regresar a su lugar, estaban en un pésimo estado.
– Debí participar en el campeonato… – Comentó Polly decepcionada mientras chasqueaba sus manos para quitarse los restos de la armadura de Stella, pero antes de poder correr hacia Alistair, Polly fue encarada por una especie de armadura de lo que parecían huesos.
– ¡No estorbes! – Joy gritó en posición de combate. Rápidamente ambas chicas comenzaron a intercambiar golpes, Joy sabía que ella era peligrosa si pudo vencer con tanta facilidad a Stella, por lo que debía centrarse en mantenerla ocupada. – ¡Ugh! – Sólo bastó que un golpe de Polly diera contra las partes defensivas de la armadura de Joy para que su habilidad hiciera efecto.
– Huesos rotos… supongo que llevas ese concepto a un nuevo nivel. – Polly habló al ver que los puños de la armadura ósea de Joy comenzaban a fracturarse.
– Las fracturas fortalecen los huesos. – Joy le respondió abriendo su armadura en el hombro revelando una esfera roja desde la que emanó un rayo de energía que hizo retroceder a Polly.
– Así que sí tienes algunas sorpresas, esto será divertido. – Polly respondió volviendo a cargar contra Joy.
Kat, Lincoln, Ronnie, Sameer y Alistair corrían hacia la segunda cerradura, pero de
– Último recurso… – Dijo Linka, quien junto a Cristina, Cookie y la chica Jordan serían la última defensa contra la furiosa arremetida del equipo 2.
– ¡Recarga! – Gritó Sameer y de inmediato Lincoln volvió a dispararle sus proyectiles de luz, lo necesitarían para superar la ralentización temporal de Cristina.
– ¡Claro que no basura federal! – Cristina gritó con furia palpable mientras corría hacia Alistair.
– Je… – Lincoln bufó al disparar proyectiles explosivos hacia Cristina, conocía su debilidad, las bombas que ingresan a su burbuja la condenan a no poder deshacer su poder a menos que tenga la certeza de resistirlas, puesto que le es imposible evadirlas.
Sin Cristina tendrían todas las de ganar, pues Linka, Cookie y la chica Jordan no podrían parar su ofensiva.
– ¡Limpiemos el camino! – Gritó Kat formando sus temibles sierras incendiarias y arrojándolas hacia la cerradura, los forzaría a evadir su ataque.
– La suerte está echada… – Dijo Linka mientras su rostro esbozaba una enorme sonrisa… y veía como los proyectiles explosivos de Lincoln, al igual que las sierras incendiarias de Kat fallaban estúpidamente impactando contra los muros de la arena.
– ¿Qué? – Lincoln gritó sorprendido, él tenía muy buena puntería… a menos que… – ¡Chica Jordan!
La habilidad de entorpecimiento de esta subestimada enemiga estaba funcionando en área, había necesitado de todo el tiempo que sus demás compañeros le dieron para poder cargar la suficiente energía como para afectar a la arena entera, excepto a Linka, Cristina y Cookie, quienes estaban bajo el efecto de la habilidad de anulación de efectos de Cookie.
Sin ningún enemigo capaz de hacerles frente, literalmente, ninguno era capaz de ponerse siquiera de pie en ese momento, Cristina, Linka, Cookie y la chica Jordan caminaron sin el más mínimo cuidado frente a sus enemigos, les arrebataron la tempestad, y con total tranquilidad destruyeron la primera cerradura del equipo 1.
– Punto para el equipo 1, felicidades. – Dijo la profesora Liberty mientras los demás jugadores entraban. – Lincoln, Joy, Nigel, Polly, Cristina y Haiku, salgan de la arena. – La profesora añadió, era otra regla para evitar que la arena se sobre poblara, sacar a jugadores aleatorios (de los que ya tuviera la información necesaria como para evaluarlos) de ambos equipos, pero ese "aleatorios" no era precisamente certero, pues n siquiera la profesora pudo notar que una eterna estaba a su lado en la cabina de locución.
– Tal y como querías, espero valiera la pena. – Dijo Haen retirándose de la cabina y regresando con Lincoln.
– Haré que valga. – Lincoln agregó mientras una masa de luz se desplazaba entre los mecanismos de la arena, pero lo más importante de esa masa de luz es el pequeño punto rojo que contenía. – Será un divertido día de estudios.
– ¿Y la pelirroja? – Haen preguntó haciendo a Lincoln mirar de reojo a Cristina, se notaba frustrada por no poder seguir participando.
– …
Recuentos, sólo por si acaso.
Equipo 1: Linka, Rusty, Zach, Liam, Penélope, Cookie, Haiku, Polly, Tabby, Giggles, la chica Jordan y Cristina.
Equipo 2: Ronnie, Nikki, Sameer, Casey, Alistair, Nigel, Kat, Joy, Tara, Lincoln, Stella y Paige
Espectadores: Clyde y el chico Jordan.
Y aquí el primer capítulo de "relleno" en los que profundizaré a los personajes secundarios, comenzando por Cristina y su (ya evidente) odio a la U.M.F. También continuaré con los dramas amorosos que envuelven a Linka y claro, lo que será de Lincoln y su nuevo estatus de celebridad (el cual gracias a Haen logra mitigar, pero tengan por seguro que ya va a pagar el precio de la fama. xD).
Sobre un especial de Año nuevo, la verdad sí lo he considerado, pero siento que le faltan cosas, así que estoy abierto a sugerencias.
¿Qué les parecieron las dos primeras fases del Stormball? ¿Quién ganará? ¿Exploraré a Cristina después de esto? Descúbranlo en el próximo episodio. xD
Ahora responderé a los reviews:
Anónimo: Se hicieron demasiado "Louds" para Lincoln. xD Pero sobre las leyes, no se elaboraron para hostigar a los Loud en particular, sino para preservar la calma en sectores públicos y evitar la contaminación acústica, además de reducir el estrés en las zonas de población concentrada. No es que Tabby tenga competencia, Lincoln aún no tiene un harem, y tampoco le interesa tenerlo. Sobre Haen y Lincoln, no tendrán una relación así, Lincoln no es alguien que esté dispuesto a renunciar a sus sentimientos (si lo fuera habría desertado al Eón), el motivo por el que se niega a estar con Haen lo revelaré cuando narre la historia de los primogénitos. Sobre el baile de Sadie Hawking… adivina la referencia. xD Sobre los hijos del fandom, me es muy raro, es que en todos sus vidas parecieran girar en torno a ese Lincoln que coge con todo lo que produzca sombra, y algo de eso me incomoda (además de sus nombres, Loan es el único que me gusta fonéticamente). Lo de las competencias inter escolares, dalo por hecho, ahí es donde rebelaré más sobre los hijos de los clones. Lo de Linka, directamente no entrenará con su abuelo paterno, su resolución irá en otra dirección, tampoco Lincoln, él tiene otras formas para lidiar con el ruido. No obstante lamento la demora, estoy en las últimas con la U.
Anónimo: No, los clones no odian a los Loud, sus personalidades (como el afán de la escultura de Levi y el canto en otros idiomas de Luke está basado en las actividades que sus padres les hicieron llevar a cabo en el episodio de la familia Yates) No te mentiré, habrá corazones rotos, pero habrá que esperar para verlos romperse. xD Si Lincoln llega a tener novia, él jamás le revelará nada sobre su poder o sobre los primogénitos megaliscos, ni nada de ese nivel. Sobre Luna y Sam, tengo pensado desarrollar mucho más su relación, Royal Woods aquí es una gran metrópolis, Liam no es un campesino,
viruz pirata: No es que Lincoln sea un buen chico, es que confía en que no es necesario para resolver los problemas pequeños, confía en que sus hermanas no son animales que debe cuidar. El respeto y los protocolos están muy aguerridos en el Dominio, y Lola es una clara muestra de ello, sobre Lincoln, realmente tenía sus motivos para no despedirse, por eso lo aceptaron en su familia, interrumpir todo para que lo fueran a dejar al terminal… mejor no. Megamariscos, me encantó esa forma de llamar a los megaliscos marinos. xD y ciertamente pronto se los describiré. xD Sobre la lógica de las chicas, piensa en que el padre del actual dictador de Corea del norte estudió un año en suiza y nadie sospechó de él, es decir, nadie sospecha que quien está a su lado es un criminal o alguien tan importante, lo mismo pasó con el primer Grand Final, pero Lori sí le preguntará cosas a su hermano, pero sobre sus reacciones, demasiado Spoiler. xD Comparto tu gusto por las papas fritas. xD Hay que estudiar bien los mundos ficticios, este fic es un buen ejemplo de toda la locura que debió pasar para que el Dominio usara héroes como sistema de seguridad pública, en lugar de policías y fuerzas de rescate. Sobre dicho coleccionista, o más precisamente sobre su actuar, el precio del secuestro depende del lugar, siendo los mas caros, el Dominio (suponiendo que tengan éxito, por esos cuarenta segundos que ya mencioné). Sobre la primera multa… pronto les llegará. xD Si habrá shippeo en esta historia, pero no de Lincoln y Haen. Sobre el r.p.g. creo que elegiría el del juego que estoy desarrollando (que pronto subiré a una página de juegos indies, cuando lo haga te escribiré el link en alguna respuesta a tus reviews. xD).
Sir Crocodile222: Yo también estaba ilusionado por eso, pero me di cuenta de que era innecesario si era para dar a conocer algo que pude hacer en un par de párrafos, además, así me dio tiempo para narrar algo del legendario Stormball. xD También siento que el cambio de Lynn sr fue algo apresurado, pero para nosotros son algunos episodios, para él fueron 17 años criando a sus hijas e hijo tan estrictamente, y el desafío de Luna lo hizo pensar, después de todo él lo hacía por la felicidad de sus hijas, felicidad que no vio en Luna. De que Lori, Whitney y Carol se toparán con algo horrible, sin duda encontrarán algo siniestro. Chandler está muerto, pero el megalisco sigue vivo y congelado, esas cosas son demasiado difíciles de matar. De que Lincoln tendrá su club de fans, lo tendrá. xD Las familias Larson, Walker y Karlstein ya están entre ellos. xD Sobre Tabby, dejemos que la historia haga fluir sus sentimientos por esta naciente estrella y figura pública. :v Lincoln pronto pagará el precio de la fama que se ha ganado, pero por ahora Haen será quien le salve el trasero. Sobre un replicante del espacio sombrío, dependería de las dimensiones en las que se usara, porque, por ejemplo, al ser gigantesco podría reducir el trabajo para el que se requieren gigantescos barcos cargueros a un barco de madera, lo cual serían miles de millones de dólares. Sobre lo del replicante que sería la habilidad del profesor de Deku, bueno, no sería un replicante por que esa habilidad no existe, pero en cuanto a su precio, estaría definido por el área en el cual se use, y dicha área es únicamente referente a las peleas, es decir, ocupaciones heroicas, y eso sí que sería bien pagado por el Dominio. Sobre los replicantes, sin duda lo son, al igual que las habilidades. Haen me duele cada vez más. :c Tengo planeado contar su historia en un futuro cercano, pero me llegan a doler las ganas de escribirlo ¡YA! El cuerpo de Linka fue retirado del World-Breaker colapsante congelado en el tiempo, al igual que el de Universus, pero ambos aún poseían células vivas, por lo que fueron purgados por un orbe de la muerte y luego usados para construir las estatuas más representativas de la batalla de Injurias en el santuario del mismo nombre, dichas estatuas serían puestas en la plataforma flotante donde se llevó a cabo el juicio de Death-Bringer y su posterior Nux'Arak contra la actual Grand Final Kaah'Narak. El potencial de la habilidad de Haiku no es mucho en términos del nivel de Mégalot, por lo que no se llegaría a tales extremos. Loki vio el rostro de Carol después de que los Heraldos la destrozaran, realmente se sintió terrible por ella y por todos los que ellos asesinaron, parte de su misión en darles la vida que los Heraldos del Fin les negaron tener. ¿Te refieres a la referencia del opening de One-Punch man? La calma será rara, y Lincoln está pagando el precio. :c Sigue preguntado amigo, hasta la próxima. C:
MightyMitch47: Lynn sr y sobre todo Lincoln la van a extrañar. xD Este Lincoln es mucho menos preciso que Grand Final, pues este tiene muchas emociones alimentando la caótica y hermosa mente humana, Grand Final sólo tenía una, por eso fallaba menos. Espero te haya gustado este, estimo serán dos más y luego un salto de tiempo de algunos meses. Sobre Cristina, también la tengo como candidata, y muy prometedora, pero todas lo son. :,c Me dolerá elegir. :c (Me rehúso a escribir poligamia). Hasta la próxima amigo. :)
nazadiazmercado: ¿¡Leíste todo héroes y Villanos en dos semanas!? Tienes mi respeto Stark. xD Ojalá yo me hubiera demorado lo mismo en escribirlo. xD Muchas gracias por llamar "genial" a mi trabajo, realmente me hace feliz leerlo. C: También me parece que este Lincoln es más interesante, y entiendo tu punto, cuando pensé las bases de Héroes y Villanos me di cuenta de que ese Lincoln no estaba hecho para ser desarrollado como personaje más que sólo para aumentar su poder (lo que, modestia aparte, siento que logré). La verdad también entiendo tu mención a mi desarrollo como escritor, hace unas semanas también leí héroes y Villanos y encontré muchos errores que hoy no cometería, la verdad estoy pensando en hacerle un remake corregido, pues, como tú dijiste: fue mi primer trabajo (grande) como ficker. Tú lo escribiste, este Lincoln no es un psicópata en toda regla, este sí valora sus sentimientos en un nivel similar al que valora a su familia (Grand Final prefirió sus sentimientos de venganza por sobre su familia, era inhumano), este sí tendrá el amor de su familia y una pareja, no puedo desaprovechar el fanatismo del fandom por los ships. xD Lo de los dictadores, bueno, al menos si son buenos oradores, algo que heredaron de su abuelo paterno y que comparten con el director Loki. xD Sobre su supuesta revelación, realmente me costó mucho decidirme en el caso de Grand Final, el ser descubierto conlleva a un gran dolor, pero el rebelarse era el verdadero modus operandi de un genuino Heraldo del Fin, ahora me tendré que inmiscuir en esa área desconocida para mí, será un buen escudriño fuera de mi zona de confort. Pronto llegará a los Loud el precio de ser "Louds" en el Dominio, un país muy calmado y educado por lo demás. Sobre Albert, no te preocupes, aparecerá y su destino será diferente, pero no estaría mal que quemaras mi U (es como mi casa por la cantidad de tiempo que estoy forzado a pasar ahí xD). Sobre la mala suerte, bueno, odio ese episodio y me encanta burlarme de su existencia, pero en lo que a esta historia concierte, mis Lincolns son más estratégicos, por eso sus planes suelen salir bien, pero ambos han cometido sus buenos errores y pagado por ellos. El apoyo es algo que aprecio mucho, y siempre me gusta que mi historia reciba más, pero el género de superhéroes en general recibe mucho menos cariño en comparación al de romance, y precisamente por eso tus palabras me hacen sentir tan bien, en ocasiones también he sentido que esta historia podría funcionar en casi cualquier fandom por el hecho de que el tema no son los personajes, sino el mundo y su naturaleza en sí. En el caso de Boku no Hero, es una historia que no toma en serio su propio contexto, basta pensar que existen policías, bomberos y servicios de emergencia cuando los héroes son un "todo en uno", en mi historia fui mucho más consecuente con eso, por eso justifiqué los países, los poderes e incluso el uso de héroes. Sobre américa latina, realmente he sufrido mucho por narrarlo, también soy latinoamericano, y siento un profundo respeto por todos y a ese respeto no quiero faltar por ejemplo, narrando que nos convertimos en una teocracia (un gobierno basado en autoridades religiosas) tecnológicamente es la forma de gobierno menos avanzada. En cuanto a las organizaciones criminales, también se debilitarían, todos quieren el poder de su líder, no son muchos los casos en los que son una "familia" unida, y algo que siempre he dicho es que me niego rotundamente a escribir algo tan burdo como "y de las cenizas de la purga del año cero nació tal o cual fuerza", haría lo mismo que hice con el Eón y la U.M.F. Sigue con tus postdatas, las responderé todas. :)
Sin más que escribir, nos leemos luego. :D
