¡Hola!
Se que he tardado un poquito pero aquí estoy.
Os quería dar un capitulo mas antes de que empezaran los examenes finales y no tuviera tiempo de nada. Se que probablemente tardaré un poco mas que antes a actualizar, pero intentaré con todas mis fuerzas que sea la semana siguiente.
He leído vuestros comentarios, y he de admitir, que uno de los que me ha inspirado mas son los de: Raquel1292
Muchos besos a todos,, y espero que sigais leyendo y comentando.
E.C.B.
Capitulo 21
Un Trabajo Pendiente
No sé porqué estoy tan triste. Draco solo estaba fingiendo que me odia, como toca ser. Ya que lo nuestro no va a salir a la luz, no es normal que él se pase por mi lado sin siquiera fijarme la mirada. Y aun así, cada vez que cierro los ojos recuerdos como escupió con asco la palabra que me define y me diferencia de los demás magos: sangre sucia.
Es por eso por el que no podemos estar juntos Malfoy y yo. Es por esa razón por la cual los de Gryffindor odian a los de Slytherin y viceversa. Nuestra procedencia no es la misma.
Y al parecer eso tiene tanta importancia como si eres chica o chico.
Las clases, hoy por primera vez me parecen aburridas y aunque intento prestar atención, de alguna manera no consigo concentrarme. Por cada pregunta que hacen, solo levantó la mano en muy pocas. Ya que me paso todas las horas descentrada, pensando en él. Y es que, ademas, no le he visto desde ayer en la biblioteca. No ha asistido a ninguna clase. Lleva algunos días o mejor dicho semanas de esa forma. Draco Malfoy se salta las clases por alguna razón un par de veces a la semana, y ahora, es lo único que me pregunto cada vez que me doy cuenta de que no va a asistir a ninguna.
Ahora nos toca Pociones, y como se bien que Draco no va a venir, directamente no miró la puerta. La clase ya ha empezado, aunque algunos alumnos se dan prisa por entrar.
-Chicos, venga pasad, daros prisa.-le recrimina el profesor Slughorn, es el único que perdona a los que llegan tarde.
Snape directamente no les dejaba pasar. Es normal que lleguen tarde, algunos tienen clases en torres al otro lado del castillo cuando la siguiente clase se hace a tres pisos bajo tierra.
-Oh, señor Malfoy, pase pase. No hay ningún problema. Hacia tiempo que no le veía por mis clases...
Yo estaba colocando el caldero sobre la mesa, cuando miré en dirección donde estaba la puerta y vi a Draco. No parecía nada contento de hacer esta clase. Una mueca asco y repulsión demostraba mi teoría. Y después de que se dirigiera a su mesa en el fondo, supe porqué. Snape apareció en el umbral, con la expresión mas seria que le había visto hasta entonces.
-El señor Malfoy se perdió durante un momento determinado, cuando regresaba de su ultima clase con la profesora McGonagall.-dijo Snape mirando en dirección de los slytherin, no le quitaba el ojo encima a Draco. Yo miré confusa a Snape. Acababa de tener esa misma clase y Draco no se había presentado.
Una vez el profesor de Defensa se hubo ido, Slughorn comenzó con su clase. Esta vez haríamos la poción de la pagina 56. Y como no, me junté con Harry y Ron, quienes no tenían ni idea de como comenzar.
Esta vez, Harry no tenía sus hermosas anotaciones en el libro. Y yo si sabía que hacer. Al final de la clase, yo era la que tenía la poción mejor echa. Y eso no le gustó nada a Slughorn, quien había esperado que Harry le sorprendiera de manera extraordinaria. Y como no, los aplausos fueron para mi y no para él.
No digo que me alegrara por no haber hecho la poción bien, pero se lo tenía bien merecido por hacer trampas.
Ahora nos tocaba el almuerzo, así que no corrí mucha prisa con recoger las cosas. Me despedí de Harry y de Ron, quienes solo pudieron esperarme cinco minutos, ya que según ellos estaban "hambrientos". De cualquier modo, así era mejor. Ahora tendría tiempo de visitar la biblioteca un segundo para consultar un libro de Pociones.
Una vez terminado de lavar el caldero, tal y como recomendaba un mago muy famoso llamado Fendry Gloat, una táctica que permitía que ningún tipo de resto de poción se quedara pegada en el fondo del caldero, empecé a recoger todos los libros y pergaminos.
Los metí dentro de la mochila, y justo cuando estaba recogiendo los tinteros, uno de ellos acabó resbalándose en el suelo.
-Oh no.-gemí. Saqué la varita, apunté al charco de tinta azul e hice que se volviera a introducir dentro del botecito de cristal.
Me dirigía hacia la puerta, cuando y de repente, una mano me hizo retroceder. Me obligó a dar media vuelta y quedarme cara a cara con Malfoy.
Una sonrisa asomó al principio, pero luego recordé el cumplido que me había dado ayer mismo después de besarme, y sentí mi alegría desvanecerse.
-Malfoy...¿que quieres?-pregunté nerviosa por su mirada seria. En ese momento, mirando a mi alrededor, me di cuenta de que eramos los últimos en el aula. Estábamos solos.-Tengo prisa, así que dime lo que tengas que decirme
Por un segundo pareció confuso, después endureció su cara y al mismo momento la relajó. Tantas expresiones a la vez me desconcertó. Intentó acercarse a mi, pero yo retrocedí hasta dar con una mesa en las piernas. No había manera de escapara. Y justo cuando me rendía y me preparaba para un beso suyo, sentí como su boca pasaba de largo hasta mi oreja, donde su aliento me acarició suavemente en la piel.
-Tranquila, estamos solos. Nadie nos esta escuchando.-murmuró junto a mi oreja. Yo me mordí un labio, estábamos tan cerca, tan juntos, y aun así lo sentía tan lejos de mi.
-Eso ya lo sé, Malfoy.-respondí frustrada, y con todas mis fuerzas lo empujé hacia atrás. Casi se cae, evidentemente no se lo esperaba. Y con la cabeza alta me dirigí hacia la puerta.
-Pero...-fue lo único que le oí decir.
Abrí la puerta, y en ese momento, se me cerró de un portazo. El largo brazo de Malfoy me bloqueaba la única salida.
-No te vayas aun.-me pidió a tan solo unos pocos centímetros.
Dejó espacio entre los dos, primero quería hablar con ella.
-Vamos, Granger...¿que te ocurre?-preguntó molesto. Estaba claro que no entendía el enfado de la castaña, aunque al mismo tiempo tenía sus sospechas. Solo estaba fingiendo, ¿se ha enfadado tanto solo por eso?
-¿Que, que me ocurre? Creo que te has dado un buen golpe en la cabeza esta mañana, Malfoy. Ayer me besas en la biblioteca, sin importarte los mas mínimo que alguien pueda describirnos, y cuando aparecen Harry y Ron, me llamas sangre sucia y a ellos los insultas.
-Solo...solo estaba fingiendo, y tu lo sabes. No lo decía enserio.-insistió él, y justo cuando iba a responder le, una gran fuerza empujó la puerta haciendo que la mano apoyada perdiera todo su equilibro.
Draco tuvo que retroceder unos cuantos pasos para no caer, y cuando volvieron los dos su mirada hacia la puerta, los ojos verdes de un azabache provocaron que el alma de la castaña se le cayera a los pies.
Harry observó a los dos muchachos quienes se habían quedado callado ante la aparición del chico.
-Hermione, ¿que ocurre aquí?-preguntó el azabache, sus ojos pasaban de Draco a la castaña y se mantuvieron en la ultima, sospechoso e intrigado.
-Solo estábamos...hablando...-respondí, ¿hablando, en serio, Hermione? ¿De todas las cosas que se te habían podido ocurrir dices esa?
-¿Hablando?-repitió Harry incrédulo, estaba claro que no se tragaba esa excusa. Y mucho menos desde que había descubierto su secreto.
-Si, Potter, hablando.-inquirió el rubio con tono seco, con las manos en los bolsillos miró al azabache con la mirada endurecida. Una expresión de asco se extendió en su mirada y nada comparado con eso, habría hecho estremecer mas la dulce castaña.-¿Que pasa, también tienes que meter tu nariz torcida en esto o no tuviste suficiente con lo del tren?
-Resulta que Hermione es mi amiga, y me interesa todo lo que pueda llegar a pasar entre ella y tu.
-¿Por que?-Draco dio un paso al frente mientras desenfundaba la varita.
-Porqué es mi amiga.
-¿Solo por eso?
-Harry.-le llamó la castaña, provocando que su mirada desconectara con la del chico.-Malfoy y yo solo estábamos hablando tranquilamente sobre un trabajo de Runas.
-¿Un trabajo?
-Si, la profesora Vector nos ha escogido como pareja obligatoriamente.-Hermione trató todo el tiempo mostrarse frustrada y triste por los acontecimientos, y aun así los ojos del chico siguieron mirándola con desconfianza.
-No finjas tanta desgracia, Granger. Yo sé que en el fondo era eso lo que esperabas.-sonrió con superioridad Draco.-Aunque ese no sea mi caso.-terminó de decir con frialdad. La mirada de él reflejaba un odio terrible hacia ellos, pero en el fondo el único que odia que profesaba era hacia el azabache.
-Pues si tanto te molesta, Malfoy ya te puedes ir marchando.-le reprimió Harry.
-Tu a mi no me das ordenes, Potter.-Draco alzó la varita al mismo tiempo que Harry sacaba la suya, se miraron durante un momento con miradas asesinas, cuando Hermione se interpuso entre los dos.
-Creo que todo lo que queríamos hablar Malfoy ya ha sido aclarado.-los ojos aterrorizados de la castaña suplicaron con su mirada al rubio, el cual comprendió que lo ultimo que quería Hermione era que hubiera una pelea mas.
-Me voy, pero solo porqué no quiero estar en la misma habitación que una... im-impura y el cara-rajada este.-antes de insultar a Hermione, Draco no pudo evitar mirarla con suplica, pidiéndole perdón. Incluso le costó mucho sacar aquellas palabras de su boca, ¿desde cuando le ocurría eso? Se preguntó mentalmente el albino cuando cruzaba la puerta.
Lanzó una ultima mirada asesina a Harry, quien no le quitaba los ojos de encima, y se fue.
Hermione sintió como el pecho se le había encogido de dolor. No lo dice de verdad, no lo esta diciendo en serio, Hermione, tranquila.
Pero no sirvió, la vista se le nubló un momento por las lagrimas que no se rendían en querer salir de sus ojos. Apartó la mirada un segundo, no quería que Harry la viera, aun no. Cuando se hubo calmado, se sintió con fuerzas para encarar a su amigo, quien no le había quitado la vista de encima desde que Malfoy se había ido.
-¿Te encuentras bien Hermione?-preguntó el azabache.
-Si, tranquilo.
-Por un momento creí que Malfoy te estaba molestando, antes.
-No, Harry, solo hablábamos.-insistió la castaña. ¿Por que le costaba tanto dejar ese tema? Se preguntó la chica.
-¿Y de que hablabais?-volvió a preguntar.
-Ya te lo he dicho, la profesora Vector nos ha obligado a hacer este trabajo juntos. No me he podido negar, asi que...me tendré que aguantar.
-¿Por eso estabais los dos hablando en la biblioteca ayer también?
-¡Si!-concurrió Hermione alegre, aun no había pensado que excusa ponerles a los chicos, quienes aun no habían dejado el tema de la biblioteca aquella mañana.
-Pues últimamente tu y Malfoy pasáis mucho tiempo juntos.
-No tengo opcion, Harry.-le recordó Hermione.-Y ademas, ¿que te ocurre últimamente? Estas muy... interesado sobre lo que hago y lo que no, y pareciera que no me creyeras.
-Lo siento, tienes razón, me he pasado.-admitió el chico con voz serena. Hermione dudó un segundo, pero luego aceptó sus disculpas.
-No pasa nada.
-¿Nos vamos? Me estoy muriendo de hambre.
-Claro
