Nuestra vida destinada

Resumen: Un destino marcado desde el pasado. Su encuentro nunca debió de haberse cumplido y un rubio llorara la perdida de su amor y hará sufrir a aquellos que debería mantener alegres ¿Pero es que nadie podía entender que ellos dos no podían estar juntos?

Categoría: Harry Potter

Personaje: Draco Malfoy, Harry Potter, James Potter, Lucius Malfoy

Géneros: Drama, Romance, Tragedia.

Clasificación: NC-17

Advertencias: AU=Universos Alternos, Incesto/Twincest, Lemon, Mpreg=Embarazo Masculino, Muerte de un personaje.

Capitulo: 21/24

Completa:

Disclaimers: Los personajes de este fic no me perteneces, los utilizo sólo por mera diversión.

21º Capítulo: Los quiero conocer… a ambos

Lucius fue despertando lentamente, aun sin ser consiente de donde se encontraba. El techo blanco le decía que ya no estaba en la guarida del Lord y entonces recordó el rescate.

—James.

Miró a los lados y lo vio. A unos metros de él, sobre una camilla, se encontraba el cuerpo inconsciente de James Potter. Se levantó con cuidado, aun estaba mareado y adolorido por la cantidad de Crucio que recibió.

Lo vio de frente, por fin, luego de trece años creyéndolo muerto. ¿Cómo era posible que algo así pasara? Era todo tan irreal. Tantos años creyéndolo muerto.

Abre los ojos, James. Déjame apreciar tus ojos nuevamente —le dijo acariciando su mejilla —, por favor.

No hubo respuesta, ni siquiera un pestañeo, pero se quedó ahí, esperando que algo pasara. Que James reaccionara.

Remus entró en la habitación de Severus para suministrarle el vial que él mismo le había dado, pero cuando lo hiso se dio cuenta que el hombre ya se estaba poniendo de pie.

— ¿Está bien que te levantes tan rápido? —Le preguntó, extendiéndole el vial, el cual fue consumido inmediatamente.

—Sólo estaba agotado. No tuve que enfrentarme a nadie, sólo sacarlos de ahí.

No dijeron nadad más, pero Severus notaba lo alterado que estaba el castaño.

¿Qué es lo que pasa, Lupin?

—Sé que los va a perseguir —dijo de golpe, como si estuviera esperando botar lo que tenía adentro —. Voldemort no se detendrá hasta acabar con ellos.

—Es muy probable, pero por lo menos sacamos a Potter de ese lugar y es lo más importante en este momento.

La puerta de abrió y por ella apareció Sirius, que traía una cara de pocos amigos, digna de sus años de adolecentes.

— ¿Qué sucede, Sirius? —Le dijo su pareja, llegando a su lado.

—Malfoy despertó, pero James aun no lo hace.

—Y se demorará más en hacerlo, idiota —Dijo Severus pasando por su lado, pero fue sujetado por u brazo. — ¿Qué?

—Gracias. Por ir y volver —Sirius tenía la cara seria, se notaba que estaba diciéndolo de corazón.

— ¿A que viene eso?

—Nada —dijo soltándolo y sonriendo como siempre —. Creí que te gustaría recibir un agradecimiento.

Severus bufó y salió de la habitación dando un portazo. Sirius sonreía, mientras Remus negaba con la cabeza.

— ¿Cuándo dejaras de molestarlo? Fue tu culpa en primer lugar.

—Yo no hice nada, Moony —le dijo besándolo —, pero yo no dejó que nadie me tome a mí, si Severus quiere poseer un cuerpo, que no ocupe el mío.

— ¿Y que pasaría si yo quisiera lo mismo?

—Moony, tú disfrutas demasiado cuando me entierro en tu cuerpo o cuando lo hace Severus. El problema es que él no quiere que yo lo domine siempre.

—Eres un idiota —le dijo en tono de broma —. Aun no entiendo como es que Severus y yo te soportamos.

—Por que me aman, fácil.

Remus no dijo nada más, por que lo más probable es que tuviera razón. Tanto él como Severus amaban demasiado a ese idiota, como para dejarlo. Sólo esperaba que Sirius diera alguna vez su brazo a torcer. Una cosa es tener dos amantes y otra muy diferente es que los dos se descarguen en él.

Abrió los ojos lentamente, sabía que algo había pasado, vio a Lucius una vez más, antes de que todo se volviera negro.

Trató de mover un brazo, pero le pesaba hasta el último de sus cabellos. Fue entonces que lo entendió. Tantos años sin poder mover sus cuerpo, había atrofiado sus músculos. Tendría que pasar mucho tiempo para que los pudiera usar, pero lo haría. Sabía que ya no estaba en mano de Voldemort o de ella. Ese mujer que le pagaría una a una todas las que le hiso.

Pero ahora, sólo una cosa ocupaba sus pensamientos.

—Mis…hijos.

Sintió como algo se movía a su lado y una mano se posaba en su rostro.

—James.

Su corazón palpitó más fuerte que nunca. Esa voz la conocía demasiado bien, y la extrañaba demasiado.

—Luc.

Lucius se puso de pie rápidamente y reviso que James estuviera consiente, cosa que era obvia si es que estaba hablando, pero sus ojos no se habrían.

—Vamos, amor, trata de abrir los ojos.

Veía como los parpados se movían, pero ahora sólo salía agua de ellos.

—No puedo —dijo con agonía —no puedo moverme, Luc.

—Espera un minuto, iré por ayuda —le dijo antes de descender y besarlo en los labios —. Todo estará bien, James.

Salía de la habitación y se encontró con una imagen que no quería ver.

Cuando termines de comerle la boca a mi amigo, podría entrar a ver a James —dijo con desprecio.

—Ah, Malfoy, ya estas molestando —le dijo Sirius con voz molesta, para luego volver a besar a Severus de manera rápida y darse la vuelta para irse.

—Aun no entiendo como lo hacen ustedes tres.

—Ni pienso decírtelo, Lucius. Es algo que no te incumbe.

Severus entró en la habitación en donde tenían a James y se acercó a la cama.

Potter —le llamó y vio el movimiento de sus parpados —. Bien, por lo menos esta consiente.

— ¿Es lo único que dirás? Eso ya lo sé.

—Cálmate, Lucius, por que yo no te aguantaré un ataque de histeria. Potter esta bien y no necesito a un idiota enamorado que se ponga…

—Ya lo entendí. No es necesario que sueltes tu frustración conmigo…

— ¿Pueden dejar… eso? —Preguntó apenas el hombre desde la cama —No puedo moverme…. y actúan como adolecentes.

—Ya cállate, Potter. Que tengo que hacer que tu cuerpo reaccione antes de que lleguen esos mocosos.

—Me conformo… con verlos.

—Mediocre —dijo mientras le empezaba a suministrar pociones —. Cambiaste en estos años.

—Es lo que se consigues… cuando estas vivo… por tantos años y no… vivir.

Lucius se puso a su lado. Y tomó una de sus manos, sintiendo el dolor que debía haber sentido.

Quiero verlos, Lucius... quiero ver a Draco y a Harry.

— ¿A Draco? —Preguntó Lucius, extrañado por que hablara de su hijo.

—Sé que él es mi hijo, Lucius —dijo mientras abría los ojos. Le dolían y los volvió a cerrar con fuerza al sentir la luz entrar de golpe.

Severus vio esto y corrió las cortinas para que la luz no le afectara.

— ¿Cómo… cómo lo sabes?

—Narcissa —dijo abriendo los ojos nuevamente —. Ella siempre lo supo y se encargó… de decírmelo cada día.

—Esa perra…

—Cuando el Lord nos atacó… llamó a Narcissa. Le dijo… que ella podría vigilar al… amante de su marido.

—Siempre lo supo.

—Sí. Ella me decía a diario lo que hacía a Draco. Cuanto le despreciaba… cuando se metía en tu cama…

—Nunca lo permití.

—Lo sé, pero ella… gozaba haciéndome sufrir —estaba cansado y eso era evidente —. Me dijo lo que le haría a mis bebés. Que uno de ellos iba a tener un bebé del otro.

—Eso ya pasó, James —le dijo Sirius, entrando a la habitación, acompañado de Remus —. Harry esta esperando un bebé de Draco.

—Mis pobres niños —dijo cerrando los ojos y llorando en silencio —. Quiero verlos, a ambos.

No dijo nada más.

Lucius sintió como la mano de su antiguo amante dejaba de hacer peso, por lo que terminó dejándola sobre la cama.

Los ruidos afuera de la habitación, hicieron que los cuatro se voltearan, justo para ver como entraban el director, junto a Draco y Harry.

Continuará…

N/A: Apuesto todo lo que terngo, que no se esperaron esa otra pareja…. Kukukukuku

Un beso

Majo