Hinata, el Ángel Guardián.
Capítulo Veintiuno: De Regreso a la Normalidad.
Ya había pasado un día completo desde que Naruto y Hinata habían regresado a sus respectivos cuerpos, Naruto no había decidido ir a trabajar, ya que en su lugar, había decidido quedarse a platicar con Hinata, ya que no sabía cuanto les durara esta nueva habilidad.
Pero al menos pudiste hablar con ella en sus sueños comentó Naruto tratando de animar a Hinata, quien había intentando hablar con Hanabi, pero esta, no la podía escuchar.
Gracias Naruto-kun sonrió Hinata.
Ya, no estes triste, al menos ahora nos podemos hablar aunque no nos veamos.
Ojala también pudiéramos vernos pensó Hinata algo triste. Pero estoy feliz de al menos poder hablar con Naruto-kun, aunque sea de esta forma.
Por cierto Hinata.
¿Sí?
No te arrepientes de... Naruto hizo una pausa, al parecer se había arrepentido de lo que iba a preguntar. Olvídalo.
Si no me arrepiento de haber muerto por salvar a Hanabi Naruto se puso helado al escuchar esta frase, al parecer, Hinata si había adivinado lo que Naruto había tratado de decir.
Etto yo de inmediato las lágrimas comenzaron a fluir por el rostro de Naruto.
Naruto-kun Hinata flotó y se posó junto a Naruto, tratando de abrazarlo para consolarlo, aunque jamás hubo realmente el contacto físico, Naruto llegó a sentir el calor de Hinata y eso lo tranquilizó.
De verdad, nunca quise hacerles daño sin embargo, las lágrimas aun seguían fluyendo. Te lo juro Hinata, yo no quise
Ya, ya, Naruto-kun ahora Hinata parecía más una madre consolando a su hijo, que una ángel guardián. Nadie quiso que eso sucediera, pero paso.
Pero fui yo quien te mató y mató a tu mamá estas palabras lecausaron un fuerte dolor en el corazón a Hinata. ¡Por mi culpa estas morida!
Muerta, por tu culpa estoy muerta.
Naruto se tiró a la cama y comenzó a llorara aun más fuerte, creyendo que las palabras de Hinata, habían sido para culparlo de su muerte. Cuando en realidad, Hinata tan solo trataba de corregirlo.
Naruto-kun, por favor, no lo dije con esa intención.
Pero aun lo piensas Hinata suspiró pesadamente.
Naruto-kun, escúchame con atención.
Naruto se sentó en la cama, e instintivamente, volteó hacia el lugar de donde provenía la voz de Hinata. Aunque él no podía verla, su rostro quedó a escasos centímetros del de ella. Lo que le causo algo de nerviosismo a Hinata.
E-es-estoy t-tan cerca de Na-Naruto-Kun pensaba muy nerviosa Hinata.
Eh ¿Hinata?
Naruto se puso algo intranquilo al ya no escuchar a su eterna amiga, pensado que tal vez, el efecto de aquella extraña magia del Kyubi, tal vez acabo.
¡Ya no voy a poder oír a Hinata!
A-aquí si-sigo Naruto-kun Hinata aun seguía nerviosa.
Que bueno, porque no respondías.
Hinata se puso muy nerviosa al pensar en las cosas que había imaginado.
N-no es nada.
¿Y qué me ibas a decir Hinata?
Recuerdas todo lo que paso ese día.
Naruto trató de hacer memoria, peor por más que se esforzara, no podía recordar, más que lo que paso que le contaron.
¡No! fue la respuesta avergonzada de Naruto.
No eras tú, Naruto-kun. Recuerda eso, las cosas que nos ataco, no eras tú.
Naruto no podía recordar nada de aquel incidente, en el que, asesino a tanto a la primogénita Hyuga como a su madre. Lo único que sabía, es que el lo hizo.
Yo te perdoné hace mucho tiempo. Ya que tú, jamás le harías daño a nadie.
Gracias Hinata-chan.
Hinata se puso muy feliz al escuchar que Naruto puso el chan junto a su nombre.
Gracias a ti Naruto-kun.
¿A mi? ¿Qué hice?
Naruto quedó muy confundido de que Hinata le agradeciera algo, que el ni siquiera sabía que era.
No, nada se sonrojó apenada Hinata, de pensar en decirle que se emocionó solo porque le dijeran Hinata-chan. Dime Naruto-kun, que te gustaría más en la vida.
Hinata rápidamente cambio de tema, Naruto se puso a pensar un buen rato, hasta que habló.
¡Quiero ser Hokague!
¿Hokague?
Si, quiero ser el Quinto Hokague.
Si tu va a ser Quinto Hokague, entonces Hinata bajo la voz para que Naruto no la oyera Yo seré la esposa del Gondaime.
¿Entonces qué? Tampoco crees que me convertiré en Hokague.
Lo creo Naruto-kun, serás el mejor Hokague de todos. Ya lo veras.
