-¿Hermione?

La castaña soltó una carcajada cuando su nombre resonó en los gigantescos parlantes del estadio Saint Andrews, y bajó el libro hacia su regazo.

-¡Aquí!-Chilló, levantando ambas manos en el aire, esperando que Draco la viese desde el escenario.

Lo vio fruncir el ceño a través de las enormes pantallas led, y sacudir la cabeza.

-¡Aquí, idiotas!-Volvió a chillar, carcajeándose mientras los veía a los cuatro mirar en todas direcciones.

Finalmente, Theodore la vio y la señaló con el dedo. Draco siguió la dirección en la que señalaba su amigo y bufó.

-Vuelve aquí ahora mismo. Vas a perderte.-Hermione levantó su dedo medio en el aire, aunque sabía que Draco probablemente no la vería.-No te veo moverte.-Volvió a diablear en el micrófono, haciendo que todos quienes pasaban por allí se giraran a buscarla con la mirada.

-¡Sigue con lo tuyo y deja de molestar!-Gritó lo suficientemente alto como para que la oyera todo el estadio. Draco rodó los ojos y sus tres amigos soltaron una carcajada.

Hermione se lo estaba pasando en grande.

Había acompañado a Draco y los chicos a la prueba de sonido aquella mañana, ya que a la tarde se llevará a cabo el primer concierto de la gira, terminando solo una hora antes de la fiesta.

El Estadio St. Andrews, uno de los más grandes de Birmingham, estaba bullendo de actividad, entre la banda arriba del escenario y la masiva cantidad de operarios que ponían en condiciones el estadio para el recital de esa tarde.

Hermione, con su enorme bolso azul colgando al hombro, había decidido explorar, así que se dedicó a caminar alrededor del enorme campo abierto que había frente al escenario, y hacía una media hora había llegado a las pocas gradas que se encontraban detrás de todo, en un nivel más elevado, y se había acomodado en una de las butacas a leer uno de los libros que había traído con ella.

Soltando un suspiro, se puso de pie y comenzó caminar lentamente hacia el escenario. Era una caminata bastante larga, a decir verdad.

'Rock n' roll star' comenzó a sonar, y Hermione soltó una risita. Adoraba esa canción.

- I'll take my car and drive real far. To where they're not concerned about the way we are.-Hermione comenzó a cantar, sin preocuparse por hacerlo en un susurro, pues nadie la escuchaba, mientras una enorme sonrisa se dibujaba en su rostro al oír la increíblemente profunda y caliente voz de su novio sonar por los alta voces.- Cos' in my mind my dreams are real. Now, are you concerned about the way I feel! Tonight I'm a rock 'n' roll star.

La banda siguió tocando, y Draco no despegó la mirada de la pequeña castaña que se acercaba cada vez más al escenario, sonriéndole con adoración.

¿Cómo había hecho él para ganarse a alguien tan increíble cómo ella? Todavía no lo entendía. Y no creía llegar a hacerlo nunca.

Cuando Hermione llegó a estar a dos metros del escenario, la canción ya estaba llegando a su fin, y Hermione tragó saliva cuando Draco clavó su mirada en ella y arqueando una ceja le cantó una de las últimas estrofas.

-You're not down with who I am. Look at you now, you're all in my hands tonight.-El rubio le dedicó una sonrisita traviesa cuando Hermione se ruborizó al entender el mensaje que Draco le quería enviar, y ella le rodó los ojos, intentando parecer molesta.

Era cierto. Él la tendría en sus manos esa noche. Y la tendría en sus manos para siempre.

Cuando la prueba de sonido llegó a su fin, Draco se bajó de un salto del escenario y la rodeó con sus fuertes brazos, besando su frente sonoramente y haciendo que la castaña soltara un gritito.

-Iremos a comer y luego volveremos al hotel. Luna y Ginny deberían llegar en un par de horas.

-Perfecto.-Respondió la castaña con una sonrisa y los cinco caminaron hacia la van que los esperaba fuera tranquilamente.

Luego de almorzar, se dirigieron al hotel y cada quien se fue a su habitación. Recién eran las tres de la tarde y faltaban cerca de tres horas para el concierto.

-Quiero dormir.-Susurró Hermione mientras se dejaba caer sobre la cama, y sintió la risita de Draco detrás suyo.

-Eres una pequeña dormilona, ¿Ah que sí?

-Adoro dormir.-Respondió en voz baja, acomodándose entre los cojines.

-Pues lo lamento por ti, nena, pero Ginny y Luna acaban de llegar y vienen hacia aquí.

Hermione soltó un sollozo de queja, poniéndose boca arriba.

-¿Cómo lo sabes?

En respuesta, Draco le mostró su teléfono celular con una conversación de WhatsApp abierta. Antes de que Hermione pudiese decir algo, la puerta ya estaba sonando.

Draco le sonrió traviesamente y se levantó para ir a abrir. Menos de un segundo después, una cabellera rubia y una roja entraron corriendo como unas locas a su habitación y se tiraron en la cama.

Sí, sobre ella.

-¡Me aplastan!

-¡Hola, Hermionita!

-¡Sabemos que nos han extrañado!

Draco bufó, apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados.

-¿No tienen algo mejor que hacer que acosar a mi chica? ¿Ir a hacerlo con sus novios o algo así?

-¡Malfoy, no seas grosero!-Lo reprendió Luna, sentándose.

-De eso nos ocupáremos luego.-Respondió Ginny con un guiño.-Pero primero lo primero, ¡Ropa!

Draco rodó los ojos y le dedicó una sonrisita maliciosa a su novia.

-Buena suerte, nena.-Dijo, antes de desaparecer por la puerta.

Hermione suspiró, preparándose para lo que seguiría.

-Bien, estoy enfadada porque no tuve tiempo para diseñar vestidos para las tres.-Comenzó Luna, mientras se ponía de pie y arrastraba hasta la cama un gigante cuadrado rojo con manija dorada y lo dejaba frente a ellas.-Pero confío en que vamos a conseguir algo hermoso para usar. Y de lo que sí me voy a encargar es de él maquillaje.-Sonrió mientras abría el cuadrado por la mitad, haciendo que a su vez varios pisos y niveles llenos de sombras, labiales y polvos se fueran desplegando.-No pude traer a mi equipo de estilistas, pero yo soy bastante buena.

Ginny soltó una risita.

-Y humilde.

-Por cierto.-Hermione se giró hacia Ginny.-Detesto a tu estilista.-Cuchicheó, haciendo que sus dos amigas se carcajearan.

-¿Así qué conociste a Victoria?

Hermione les contó la historia mientras Luna y Ginny abrían la boca como pescados ante la idiotez de Draco y el instinto posesivo de Hermione.

-Cada día te amo más.-Susurró Luna emotivamente, abrazándola.-Gracias por poner a esa zorra en su lugar.

Ginny asintió, de acuerdo.

-Era una muy buena estilista a decir verdad, pero lo zorra no se lo quitaba nadie.

Hermione soltó una carcajada.

-Deberían haber visto su cara.

-¡Oh, debe haber sido espectacular!-Concordó Ginny.- ¿Así qué no fuiste de compras con ella?

-Nop. Pero lo hice bastante bien yo sola.

-¡Muéstrame ese vestido, ya!

Luna adoró el vestido de Hermione, y luego de debatir durante media hora sobre qué peinado y qué maquillaje le irían mejor, Luna las obligó a ponerse manos a la obra para decidir qué usar en el concierto.

Hermione no entendía que tanto te podías arreglar un concierto. Un jean y una remera le parecía lo más apropiado, pero definitivamente, a Luna y a Ginny no.

Como era una tarde bastante calurosa, Luna se contentó vistiéndola con unos shorts color salmón, una remera gris que dejaba al descubierto su ombligo y una campera de jean con unas grandes tachas en el cuello.

-Ya está.-Dijo, mientras le ponía sobre los ojos unos preciosos lentes de aviador.-Ahora ya pareces la novia de un rockstar.

Hermione soltó una risita. En realidad, le encantaba aquel conjunto.

-¿Qué tal me veo?-Ginny le frunció sus labios rojos haciendo una extraña mueca de pato y Hermione fingió examinarla.

-Mm, te vez in-cre-í-ble.

Realmente Ginny, con ese top negro, la pollera plateada y el blazer rojo, lucía maravillosa.

-Oigan, no se olviden de mí-Luna dio un girito sobre sus grandes plataformas negras, mostrando lo bien que le calzaba ese pantalón de cuero negro y la camisa color melocotón.

Hermione y Ginny se desasieron en elogios en forma de broma, mientras la primera agradecía al cielo que Luna la hubiera dejado llevar sus borceguíes bajos de policía color marrón. Estaba segura de que se mataría si se ponía algo de él tamaño de aquellas plataformas.

Los chicos pasaron por ellas a las seis, media hora antes del concierto, y Hermione sonrió como una tonta cuando su novio le dijo lo hermosa que estaba.

-Estoy vestida de Luna.-Le informó, pues todas las prendas que llevaba le pertenecían a su amiga.-Bueno, menos los zapatos. Y la ropa interior.

-Mmh, creo que voy a querer comprobar eso más tarde.-Susurró Draco en su oído, haciéndola estremecer.

Llegaron al estadio en un santiamén, y los muchachos se dirigieron a los camerinos mientras a ellas las llevaban hacia sus lugares.

Hermione abrió los ojos como platos en cuanto un gigantón las llevó a las tres hacia la zona reservada para los amigos, justo delante de la valla. El enorme estadio estaba repleto de gente. Era un espectáculo increíble.

Los fans que se encontraban más cerca de ellas, al divisarlas, comenzaron a gritar en su dirección, y Luna levantó su mano, saludándolos con una risita.

La batería de Blaise resonando en los parlantes, seguida de las dos guitarras y finalmente el bajo, dando comiendo al concierto, mientras todo el mundo allí se volvía loco.

Hermione soltó una risita mientras le echaba una mirada a los fans, que no paraban de gritar la letra de la canción y de saltar al ritmo de la música de acá para allá.

Ella también terminó por cantar las canciones a todo pulmón, sonriendo al ver la actitud de Draco sobre el escenario. Era graciosísimo y te daban ganas de saltarle encima de lo sexi que era.

Cuando la canción que estaban tocando llegó a su fin, Draco se aclaró la garganta.

-Bien, esta canción...-Comenzó, tomando una botella de agua del suelo y dándole un trago.-La escribí hace un par de semanas y obligué a los chicos a que se la aprendieran. Saben que soy una mierda con las canciones románticas y eso, pero... Allá va-El público gritó, y más de un '¡Draco, te amo!' resonó luego.-Yo también te amo.-Le respondió el rubio a vaya saber quién, y Hermione soltó una carcajada.-Espero que les guste, esto es Slide Away.-La música comenzó, y la increíble voz de Draco inundó el lugar. -Slide away and give it all you've got. My today fell in from the top, I dream of you and all the things you say, I wonder where you are now? Hold me down all the world's asleep. I need you now, you've knocked me off my feet. I dream of you and we talk of growing old, but you said please don't!

Hermione sonrió, mordiéndose el labio y preguntándose si aquella increíble canción sería para ella.

-Slide in baby together we'll fly. I've tried praying and i know just what you're saying to me. Now that you're mine I'll fine a way of chasing the sun. Let me be the one that shines with you, In the morning when you don't know what to do. Two of a kind, We'll find a way to do what we've done. Let me be the one that shines with you and we can slide away.

Al terminar la canción, Draco miró en su dirección y le hizo un guiño divertido, que no pasó desapercibido para nadie. Hermione soltó una carcajada y se cubrió la boca con una mano. La canción era para ella, y Hermione creía que iba a llorar.

Era una canción hermosa. Y era suya. Draco la había escrito pensando en ella.

El concierto terminó una hora más tarde, y en cuanto las llevaron hacia el camerino, Hermione saltó cobre el rubio, estrujándolo con sus brazos y sus piernas.

-Esa fue la canción más hermosa de todo el universo.-Susurró contra su cuello, y Draco sonrió mientras giraba con ella en brazos, estrechándola más fuerte contra él.

-Es tuya, pequeña.

-Te amo tanto.-Susurró, sin poder creer la suerte que tenía de tener a ese hombre en su vida.

-Te amo, nena.-Susurró el rubio, girando el rostro para enterrarlo en el cuello de su novia y besarla allí repetidamente.

-¡Bien, bien, bien, dejemos el amor para más tarde que sólo tenemos una hora y media para prepararnos!-Chilló Luna a su lado, y Draco bufó mientras la dejaba en el suelo con suavidad.

Hermione le hizo un pequeño mohín, y Draco se inclinó para morderle el labio con suavidad.

-Esta noche.-Susurró antes de soltarla.

Media hora más tarde, Hermione se encontraba recién salida de su rápido baño, en manos de Luna. Su amiga estaba estresada por el 'poco tiempo' que tenían para prepararse, pero lo hizo excepcionalmente bien.

En cuanto Hermione se enfundó en su vestido y Ginny le dio un último toque a su cabello, Hermione se observó en el espejo, sonriendo encantada. Luna había entendido lo de no pasarse con el maquillaje, y Ginny se había lúcido con aquel delicado peinado que dejaba caer sus ondas naturales sobre sus hombros, con sólo unos cuantos mechones recogidos con unas pequeñas horquillas.

Se veía linda, pensó.

Por supuesto, Draco pensó que se veía más que linda. Se veía despampanante y el rubio no podía aguantar más para tenerla sólo para él.

Luego de caminar por una larga alfombra roja, en donde Draco prácticamente la arrastró para que posara con él, y en donde luego se quedó horas junto a Luna, Ginny y Chanel, la acompañante de Evan, mientras a los chicos los entrevistaban y fotografiaban juntos, por fin entraron en el enorme salón en el que se llevaría a cabo la fiesta y la presentación del video.

Habia muchísima gente, muchos de ellos famosos y otros muchos, gente que quería conocerla y a veces la trataban como sí fuera un poco tonta.

-¡Aw, tu eres Hermione!-Hermione estaba segura de conocer a esa chica de algún lado. Era una modelo o algo así.- ¡Eres adorable!

La castaña torció el gesto antes de forzar una sonrisita.

Soy adorable, no estúpida.

-Hola... Gracias.

-¡Estoy ansiosa por ver el video! Ustedes se ven tan lindos juntos.-Comentó, sin abandonar esa voz de maestra jardinera que a Hermione le ponía los pelos de punta.

Draco le dio un apretón a la cintura de Hermione, y sonrió.

-Gracias.- Respondió, antes de mirar a lo lejos.-Si nos disculpas, debemos ir a saludar a alguien.

-¡Adiós, Draq!-La tal Irina se inclinó hacia adelante y depositó un sonoro beso en cada mejilla del rubio, antes de sonreírle a la castaña y marcharse de allí.

-¿Hay alguna mujer en esta fiesta con la que no te hayas acostado?-Masculló Hermione mientras su novio la llevaba hacia la otra punta del salón.

-Mmm...-Draco pareció pensárselo mientras rodeaba el cuello de su novia con un brazo.-Sí, con esa de allá.-Respondió, señalando con un dedo a Iveth, la rechoncha y amargada directora del video.

Hermione no pudo evitar soltar una carcajada antes de golpearlo en el pecho.

-Eres un idiota.

Draco se inclinó sobre ella para besarla en la punta de la nariz, sonriendo.

-No importa con qué mujer de la fiesta me acosté. Sólo importa a qué mujer de la fiesta adoro. Y esa eres tú, ¿Bien?

Hermione asintió, sonriéndole tímidamente y acercándose a él para depositar un beso en su barbilla.

-Bien.

Todo el mundo adoró el video. Hermione se puso como un tomate mientras lo reproducían en la pantalla, y es que prácticamente esa gente la estaba viendo medio desnuda.

Tuvo que admitir que se veía adorable, y Draco lucía tan enamorado de ella que se le estrujó el corazón.

Un tipo que dijo querer ayudarla en su carrera le dio su número, y otro intentó dárselo pero Draco lo tiró a la basura en cuanto se fue.

-¿¡Y eso porqué fue!?

-Conozco a ese imbécil. Sólo te dio su número porque quiere follarte.

Hermione bufó, rodando los ojos, pero decidió no enfadarse con Draco ahora. Estaba demasiado feliz como para hacerlo.

A las tres de la mañana, Draco susurró en su oído si deseaba marcharse, y la castaña asintió con una traviesa sonrisita bailando en sus labios.

Llegaron al hotel media hora más tarde, luego de despedirse de mucha gente y salir corriendo de allí.

Draco la tomó en brazos en cuanto Hermione bajó del coche, y la llevó en volandas hacia la habitación, cerrando la puerta detrás de él con el pie y soltándola sobre la cama.

Hermione soltó una enorme carcajada, retorciéndose.

-¡Espera! ¡El vestido!

-A la mierda con el vestido.

-¡Draco, no!-Chilló, sentándose sobre la cama, sin dejar que se le tirara encima.-No.-Repitió, intentando sonar seria pero con una sonrisa divertida floreciendo en sus labios.

Draco bufó antes de tomarla por los codos y levantarla de la cama.

-Date la vuelta.-Susurró, y ella lo hizo, para que él pudiera bajar el cierre del vestido y quitárselo con delicadeza.

Cuando Hermione estuvo fuera del vestido, Draco lo tomó y se alejó para acomodarlo sobre una silla en la esquina de la habitación.

-¿Allí está bien, o debo ser más suave con él?-Preguntó burlonamente, y Hermione soltó una risita, sacudiendo la cabeza.

-Ven aquí, Malfoy.-Susurró, quitándose las horquillas del pelo.

Draco sonrió y se acercó a ella, tomándola por la cintura antes de inclinarse para besarla y mordisquear sus labios.

El ruido del celular de Hermione sonando los obligó a separarse, y la castaña frunció el ceño, acercándose a su bolso para coger la llamada.

Sólo podía ser alguno de los chicos, pero el número que leyó en la pantalla en cuanto tomó el teléfono del bolso era desconocido.

-¿Hola?-Preguntó, atendiendo. ¿Quién llamaría a las tres y media de la mañana?

-¡Hermione! ¡Regresarás a América inmediatamente! ¿¡Me oíste!?

La castaña se congeló al oír la voz de su tía al otro lado de la línea, mirando a Draco que, sentado en la cama, la miraba con el ceño fruncido.

Seguramente, a su tía ni se le había cruzado por la cabeza que con Washington había una diferencia horaria de prácticamente cinco horas, y que en el Reino Unido era de madrugada.

'¿Quién es?' articuló Draco con los labios, pero Hermione negó con la cabeza.

-¿Tía Margaret?-Susurró, sin poder creérselo.

-¿¡Quién más va a ser!? Hablo en serio, Hermione, vas a volver a América.

-No...

-Eres una niña, ¡Tan solo tienes dieciocho años!

-Cumplo diecinueve mañana.-Masculló, su tía, obviamente, la ignoró.

-Te estás juntando con es esa panda de drogadictos, saliendo con ese roquero en todos lados, ¡Una sobrina mía!

-Ni que te importara.

Hermione no podía creerlo. A su tía nunca le había importado una mierda lo que sucediera con ella, ¿Por qué ahora sí?

-¡Hermione, esto no es una broma, si no regresas tomaré medidas!

-¿Medidas?

-No creas que no seré capaz de hacerlo.

Hermione inspiró hondo, intentando ignorar el dolor que se había alojado en su corazón.

-Adiós, Margaret.

-¡Herma-

Hermione cortó la llamada y desapareció en la puerta del armario, de donde salió llevando una de las remeras de Draco.

-¿Qué fue eso?

-Mi tía.-Susurró en respuesta, sentándose en la cama y estirando los brazos hacia su novio.-Ven aquí.-Susurró, casi implorándoselo.

Necesitaba un abrazo. Necesitaba sentirse querida y olvidarse de su vida anterior.

Draco se sentó junto a ella la tomó en brazos para acomodarla sobre su regazo. Hermione se apretó contra él y lo abrazó con todo el amor que sentía hacia aquel increíble chico.

-Cielo, ¿Qué sucedió?

-Quiere que regrese a América.-Susurró la castaña en respuesta, sintiendo como los brazos de su novio se tensaban a su alrededor.-No lo haré.

Draco suspiró.

-¿Mione...?

-¿Sí?

-¿Algún día me contarás qué sucedió?

-Te conté que viví con mis tíos desde los ocho.

-Sí... Pero, ¿Qué sucedió antes? ¿Por qué vivías con ellos?

Hermione inspiró hondo y se separó para mirarlo a los ojos.

-Bien, te lo contaré.


La primera canción que canta Draco, en la prueba de sonido, es Rock n' Roll Star, de Oasis.

La que canta para ella en el concierto se llama Slide Away, también de Oasis. (Sí, amo a Noel Gallagher con todo mi corazón.)

Y bien, este es el nuevo capítulo, espero que les haya gustado.

Y bien... Eso es más o menos todo. Espero que les haya gustado este capítulo.

Emma. :)


¿Creen que Mione regrese a América?

¿Quieren saber su historia?

Bueno, si es así,

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Con amor,

Old Brown Shoe :3