Capítulo XXII

"Enfrentando la verdad"

Larry abrazó a su hija, quien se sentía completamente destrozada con lo que había sucedido. Si antes era difícil pensar en cómo acercarse a Terry... ahora se complicaba todo... Qué haría??? Ir y explicarle todo??? La verdad no se atrevía... porque entonces tendría que decirle lo de Susana y todo parecería que fue por la promesa y no por el amor que ella podría sentir por él, que fuera a buscarlo.

- Papá... dime qué hago ahora??? Después de esto, Terry no querrá volver a verme...

- Pero Candy, por qué piensas eso??? Ahora me doy cuenta que ese muchacho realmente te ama... creí que Eleonor exageraba, pero ahora que lo vi... pude sentir su sufrimiento al verte conmigo... Venía emocionado con su ramo de flores y le echamos a perder el momento...

- Pues si papá... precisamente por eso... nos vio juntos... y ahora no sé lo que piense.

En ese momento llegó Eleonor, quien pasaba por el pasillo, dirigiéndose a su cuarto. Vio a Candy y Larry en el suelo y se asustó.

- PERO, QUE PASO???

- Eleonor, acompáñame a dejar a Candy en su habitación, por favor...

- Si, pero por qué lloran??? Qué pasa???

- Pasa que vino Terry...

- Y???

- Pues nos vio juntos... yo abrazaba a Candy...y bueno, no sé qué pensó...

- LE DIJISTE COMO TE LLAMAS???

- Sí, dijo Candy... yo le dije que le presentaba a Larry... y en eso salió corriendo.

- NOOOO!!! DIOS MIO!!! POBRE DE MI HIJO...

- Qué pasa señora Eleonor??? Por qué nos pregunta eso???

- Bueno, les diré en tu habitación, vamos...

Eleonor y Larry acompañaron a Candy, quien se sentía cada vez peor...

-Y bueno, ya llegamos Eleonor, dijo Larry... ahora sí, explícanos cuál es el problema de que tu hijo sepa mi nombre.

- Bueno... recuerdan el día en que Susana se puso mal en el teatro???

- Sí señora, pero eso qué tiene que ver???

- Pues cuando corriste para buscar a un médico... tiraste una nota que llevabas en tu bolso...

Candy trató de recordar...

- Ah, si... llevaba la nota que me diste con las flores cuando supimos que eras mi papá, dijo Candy mirando a Larry.

- Bueno... pues esa nota la tomó Terry.

- No acabo de entender, dijo Candy ya un poco desesperada.

- Es que en esa nota... Larry te dice algo así como que te ama y nunca te dejará ir... y la firma con su nombre.

- NOOO!!! Gritó Candy... Ahora Terry confundirá todo...

- Así es Candy... de hecho él me dijo que estaba seguro de que tenías una pareja... por eso de la nota.

- Y por qué no le dijiste la verdad??? Preguntó Larry.

- Pues porque no me correspondía decirle que tú eres el padre de Candy... además te lo iba a presentar, pero no se ha dado el momento... Dios mío, pobre de mi hijo!!!

- Y ahora qué voy a hacer??? Preguntó Candy llorando.

- No te preocupes hija... todo tiene solución y esto no será la excepción... ya verás.

- Candy... confía en nosotros, dijo Eleonor... todo va a salir bien y tú y mi hijo podrán aclarar todo esto.

- Gracias... gracias por su apoyo, dijo Candy mientras abrazaba a Larry y Eleonor al mismo tiempo.

Mientras tanto, Terry vagaba por las calles repitiendo una y otra vez en su mente la escena que acababa de presenciar... no paraba de llorar, pensando en que había echado todo a perder... en que su cobardía le estaba cobrando una a una las tonterías que había cometido. Llegó a un restaurante y pidió un coñac... después otro... luego otro... hasta que cayó la noche... Terry estaba borracho de nuevo!!! Hacía mucho que no tomaba... desde que perdió a su pecosa... ahora sentía que la volvía a perder.

- PECOSAAAA!!! POR FAVOR PERDÓNAME, gritaba Terry, mientras empleados del restaurante trataban de calmarlo.

- Señor Terrence, por favor... es mejor que se retire...

- NOOOO, QUIERO A MI PECOSA... LA QUIERO!!!, gritaba Terry mientras forcejeaba con los empleados.

- Mire señor Terrence... si gusta, lo podemos llevar a su hotel... pero es mejor que nadie se de cuenta de esto... puede haber algún periodista escondido por ahí... le dijo uno de los empleados al oído...

- BUENO, PUES QUE TODOS SE ENTEREEEN... AMO A CANDYYYY, ES EL AMOR DE MI VIDA Y NO ME IMPORTA ESE TAL LARRY... NO ME INTERESA EN LO MAS MINIMO!!!, gritó parándose y dirigiéndose a todos los que estaban ahí.

La gente no paraba de mirar a Terry... pero se había vuelto loco??? Cómo decía que amaba a una chica que no era su esposa recién muerta??? Además, cómo se atrevía a arriesgar así su carrera... borracho y gritando incoherencias???

Terry salió de ahí casi a la fuerza y su chofer lo llevó al hotel.

En la mañana, mientras desayunaban, Larry y Eleonor contaban lo sucedido a Albert y Catherine. Candy no quiso bajar... no tenía apetito y prefería descansar.

- Pero entonces Terry piensa que tú y Candy son amantes??? Preguntó Albert.

- Así es Albert... y no sé que hacer para ayudar a mi hija...

- Por qué no le dicen la verdad a Terry??? Dijo Catherine.

- Es que no sabemos cómo manejarlo, comentó Eleonor... Mi hijo es un testarudo... y sé que si ve a Larry, no querrá hablar con él.

- Es que todo es cuestión de simplemente presentarlos, dijo Albert.

- Sí... y cómo??? Voy a llegar y le voy a decir a Terry... "Hijo, te presento a tu nuevo padrastro"???

- Imagínense la escena!!! Dijo Larry.

- Pues la escena se va a dar y ni modo, dijo Albert... tienen que aclarar todo esto por el bien de Candy y Terry... para que por fin puedan estar juntos.

- Tienes razón Albert, dijo Eleonor... tenemos que presentarte con Terry, comentó mirando a Larry con un poco de miedo.

Larry simplemente suspiró y asintió con la cabeza.

- En el cuarto, Candy pensaba en lo que pasó.

- "Dios mío, ayúdame por favor... desde que tomé la decisión de estar con Albert han pasado tantas cosas, que ya no sé que pensar y cómo hacer para que mi vida tome un rumbo fijo... Amo a Terry con toda mi alma... es lo único que sé... y que hice esa promesa que me ha costado tanto trabajo cumplir... por favor, ilumina mi camino."

Larry y Eleonor decidieron ir a hablar con Terry, quien no soportaba la resaca de la noche anterior... Tocaron a su puerta...

- NO QUIERO VER A NADIE... Y SI ES LA PRENSA, MENOS...

- Hijo, soy yo... tu mamá.

Terry se puso una camisa y un pantalón... abrió la puerta... y cuál fue su sorpresa al ver al tal Larry con su madre!!!

Pero qué pasaba??? Se estaban volviendo locos todos??? Su madre quería hacerlo sufrir??? O tal vez le confesaría que le mintió, que Candy sí tenía una pareja... pero, por qué llevar a ese tipo a su habitación??? Estaba muy confundido...

- MAMA, PERO...

- Cállate Terry y escúchame...

Terry estaba desconcertado... hacía mucho que su mamá no le hablaba de esa forma... como si fuera un adolescente que necesita una buena tunda.

- Qué te pasa mamá???!!!

- A ver Terry... nos vas a dejar pasar, o no???

- Mmmm, pues pasen... ya qué???

- TERRY!!!

- Mamá, qué haces aquí???.

- Ese es un recibimiento correcto para tu madre???

- No es eso, simplemente me siento mal y prefiero estar solo.

Larry se sentía bastante incómodo ante la situación y le pidió a Eleonor que acabara de una vez por todas.

- Eleonor, es mejor que empieces a hablar...

Terry miró a Larry desconcertado y con el ceño fruncido.

- Terry... te presento a Larry.

- Sí... ya lo conozco, ayer Candy me lo presentó, gracias... dijo Terry volteando hacia la ventana.

- Mucho gusto Terry, dijo Larry extendiendo la mano.

Terry volteó... le dio la mano no muy convencido y dijo:

- Pues lástima que no pueda decir lo mismo. Y espero que haga feliz a Candy, porque de mi cuenta corre que...

- TERRY, YA CALLATE, dijo Eleonor molesta.

- Mamá!!!

- Larry hace feliz a Candy y la hará toda su vida... porque sabes??? EL ES SU PADRE.

Terry sintió que el suelo se le movía... no entendía nada... Larry, el padre de Candy??? Pero si su pecosa no tenía familia... y qué hacía su mamá con él??? Todo esto lo puso muy mal y prefirió sentarse antes de caer al piso.

- EL PADRE DE CANDY???

- Así es Terry, dijo Larry... Candy es mi hija...

- Pero... cómo??? No entiendo nada mamá...

- Bueno... Larry es mi productor... Cuando viajábamos hacia París... nos encontramos con Candy... quien venía con Albert en el barco...

- Ahhh entonces Candy y Albert...

- Terry... nos vas a dejar hablar, o no???

- Bueno, está bien... dijo tratando de calmarse.

- Candy y Larry se conocieron por mí... Larry perdió a su hija... que es otra historia que ya te contaremos...

- Usted abandonó a Tarzán Pecosa???

- No Terry... a tu Tarzán pecosa nadie la abandonó... pero escucha a tu madre.

- Larry y Candy sintieron una simpatía mutua... sin saber que eran padre e hija... hasta que Larry encontró a una persona que le confirmó que esa niña hermosa... era su propia hija.

- No entiendo nada... Pero entonces... qué hacían usted y Candy en el cuarto de mi madre???

- Es que... hay otra cosa que tenemos que decirte Terry...

- Otra cosa???

- Sí... y espero que no me hagas otra escenita de las que sabes hacer...

- Bueno mamá, habla de una vez por todas...

- Es que no sé cómo lo tomes... pero sabes una cosa??? Ya no me importa hijito... y bueno, ahora me tienes que demostrar que eres el hombre al que todos admiramos.

- A ver mamá... ya estás haciendo esto muy largo, no crees??? Vamos al grano...

- Ok Terry... Larry es... Mi prometido.

- QUE??? COMO QUE TU PROMETIDO???

- Así es Terry... desde que conocí a tu madre supe que era la mujer con la cual quería pasar el resto de mi vida... así que le pedí matrimonio... y ella aceptó. La amo Terry, eso no lo debes dudar... y la voy a hacer feliz.

Terry se levantó, caminó hacia la ventana... estaba confundido... pero al mismo tiempo aliviado... su pecosa era libre!!! Pero qué tonto fue al escapar así!!! Candy abrazaba a su papá... no a su novio, ni a su amante y mucho menos a su esposo... Y ahora resulta que el padre de Candy era el prometido de su madre!!! Necesitaba pedir perdón... su actitud siempre había sido cobarde... huyendo de los problemas y las cosas que para él no tenían solución.

- Mamá... necesito pensar... No es que no quiera aceptar tu relación con... Larry... además no soy nadie para evitar que seas feliz. Pero por favor déjenme solo. Larry... disculpe si lo molesté en algún momento... y gracias por encontrar a Candy y hacerla lo feliz que yo no he podido.

- No tienes que pedir disculpas muchacho... te entiendo, amas mucho a mi hija... y sé que si no la pudiste hacer feliz fue por las circunstancias que les tocaron vivir... No te preocupes Terry... todo saldrá bien.

- Gracias... y perdón nuevamente.

Eleonor y Larry dejaron solo a Terry... tenía que pensar y asimilar lo que había sucedido... pero parecía que todo iba tomando su rumbo.