Continuación del especial, espero disfruten :D
Capítulo 21
Al final de la práctica Maki espero a que sus compañeras se fueran para dirigirse a la enfermería sin ser vista, no creía posible que Nico-chan siguiera allí, pero nada perdía con revisar. Por supuesto que no estaba acechándola desesperadamente ni nada, es solo que quería terminar con la conversación de esa mañana.
Cuando llegó y abrió la puerta encontró el salón vació… no pudo evitar sentir la pulsada de decepción en su pecho. Se limitó a tomar sus cosas y dirigirse a la salida.
Admitía que estaba demasiado inquieta desde esa mañana y no era para menos, había estado a punto de besar a la chica que le gustaba.
Se sonrojó mientras se cambiaba los zapatos, no solía dejarse llevar por sus impulsos pero había momentos en los que se movía sin pensar, tal y como le pasaba cuando tocaba, cuando la emoción era demasiado intensa simplemente dejaba que sus dedos tomaran el control de lo demás. Suspiró con cansancio, supuso que había pasado lo mismo en aquel momento, había dejado que su corazón tomara el mando de su cerebro.
Por supuesto que no se arrepentía, pero con sus acciones había provocado que Nico-chan huyera… otra vez.
Ahora no sabía si iba a poder verla pronto para aclarar las cosas…
Estaba decidida, le diría como se sentía y luego ya afrontaría lo demás, no quería pensar en las consecuencias que podría traer esa decisión, por ahora su prioridad era hablar con Nico-chan.
Caminó hacia la entrada de la escuela, al alzar la vista sintió un escalofrió cuando divisó el auto negro de Kira, estaba comenzando a odiar ese auto y todo lo que significaba. Se detuvo y dudó en seguir caminando.
No estaba de humor para soportar las indirectas y los sarcasmos de ese hombre, mucho menos para estar pacientemente sentada mientras lo escuchaba intentar convencerla sobre el porqué su compromiso resultaría beneficioso a largo plazo. Miró a ambos lados, no veía forma de escapar. Resignada comenzó a caminar hacia la puerta con la vana esperanza de que ellos no la reconocieran.
Repentinamente sintió que era sujetada de su mano izquierda y jalada en dirección opuesta a la entrada, por inercia comenzó a correr pero la sorpresa hizo que casi se tropezara un par de veces.
Alzó la vista y vio Nico-chan que corría delante de ella.
¿Qué demonios?
Esto provocó que se detuviera. Nico-chan se detuvo con ella pero no la soltó. Ambas se tomaron unos segundos para respirar después de la sorpresiva carrera.
-¿Qué…rayos…te…pasa, por…por qué… te detienes…así?- dijo como pudo Nico-chan.
-¡¿A…ti…que…te…pasa?!- Maki puso una mano sobre su corazón e intento que sus latidos se contuvieran, se los adjudicaba a la tremenda carrera de hacía un momento, no a la chica que estaba frente a ella que la miraba sonrojada y sofocada.-¡¿Por qué…Por qué rayos me jalas así?!-
-¿Cómo que… por qué?- Nico estaba recuperando el aliento de nuevo, ahora que se ponía a pensar no tenía una buena razón que darle, simplemente la había estado esperando, cuando vio que salía su cobardía le había impedido abordarla de inmediato. Pero al ver que se dirigía a aquel maldito carro negro sus instintos había cobrado factura y había corrido hacia ella para… para… ¿Para qué? Sabía porque, no quería que se subiera allí por ningún motivo, pero no tenía otra explicación coherente que darle.
Mas recuperada Maki se alzó hacia ella con los brazos cruzados - Eso pregunto, saliste de la nada y me arrastras hasta acá, ¿En que se supone que pensabas? Además ¿No te habías ido a casa ya?-
-Yo… bueno estaba a punto de irme y… vi que, bueno a lo mejor yo lo interprete así, pero vi que no querías ir con el tipo del carro negro, pero como sé que te resignas a las cosas demasiado deprisa actué … es decir… no quiero que suene como que estoy preocupada o algo así es solo que pensé que no querías que te llevara de nuevo a casa o algo…pero si no es así… lo lamento…- le dio la espalda y se dispuso a irse.
-Espera-
Nico se detuvo pero no se giró hacia ella.
-Tienes razón, no quería subir a ese auto-
-Lo sabía- Nico-chan la miró con una enorme sonrisa, Maki sintió que su corazón saltaba… era demasiado linda. Se cruzó de brazos para evitar abrazarla.
- Entonces ¿Cuál es el plan?-
-Es simple, si no quieres ir no vayas-
-Ah… ese es tu plan-
-Ajam-
-¿Ese es tu brillante plan?-
-Así es- Nico-chan la miró con una sonrisa prepotente, Maki no supo si había entendido el sarcasmo o no.
-Disculpa por dudar de ti, pero ¿Cómo demonios vamos a hacer eso?-
-Oh cierto, vamos- Nico-chan la tomó de nuevo de la mano y la jaló hacia un costado de la escuela. Era un poco idiota debía admitirlo, pero el que la tocara tanto era una ventaja de su personalidad.
Llegaron al muro posterior de la escuela, tenía de alto algo así como dos metros, hecha de concreto y pintada de blanco. El que la hubiera llevado allí sabiendo que no había otras puertas ni lugares por donde entrar y salir de la escuela confundió de verdad a Maki.
-Bien, aquí estamos-
Maki observó a su alrededor y luego la miró a ella con la ceja alzada.- ¿Qué se supone que debo de ver?-
-El muro-
-¿El muro?-
-Sí- Nico-chan le mostró una sonrisa arrogante, a Maki se le estaba agotando la paciencia.
-Ok… Me voy- Maki se dio la vuelta con la intención de irse.
-Espera…Espera- Nico-chan la tomó de un brazo y la giró hacia ella- No lo entiendes-
-Ciertamente no lo entiendo, espera si lo entiendo… estás loca… ahora me voy-
-¡No! Espera, por lo menos escúchame- Nico-chan la retuvo, ella la miró con ironía.
Maki suspiró y se cruzó de brazos -Ok, te escucho-
-Esta es la zona de la escuela es donde el muro es más bajo, mira- Nico-chan apunto hacia donde se notaba que el borde estaba a desnivel de los que rodeaba a la escuela. Tenía razón, veía una clara diferencia de medio metro.
-¿Y que con eso?-
-Pues que vamos a saltarlo y salir por allí sin que nos vea el tipo del auto negro-
-Vamos a saltar-
-Sip-
-Espera… déjame ver si comprendo, quieres que subamos esa barda, de alguna manera que aun no entiendo… quieres que subamos eso y brinquemos al otro lado-
-Aja-
-Ok… ahora si me voy- Maki hizo amago de irse de nuevo. Nico-chan la volvió a sujetar.
-¡Espera! Rayos Maki-chan, eres muy poco imaginativa-
-¿Yo? ¡Tú eres demasiado! En dado caso de que fuera posible que subiéramos nos mataríamos con la caída del otro lado.-
-No es así-
-Claro que sí, si quieres morir puedes irte tú por allí, yo caminaré como las personas normales por el camino normal-
-¿Aunque eso signifique que tengas que enfrentar de nuevo a ese hombre?-
Maki dudó, se cruzó de brazos y se sonrojó- Lo esquivaré de alguna manera…-
-¿Cómo?- Nico-chan también se cruzó de brazos y la miró retadoramente.
-Yo… ammm-
-Exacto, no tienes una mejor idea, además funcionara-
-¿Cómo lo sabes?-
-Solo lo sé y ya-
-Disculpa si eso no me da tranquilidad-
-Maki-chan- Nico-chan la tomó del rostro y la miró fijamente, Maki sintió como su rostro se calentaba por la cercanía- ¿Confías en mí?-
-No- La tenía, desde el principio no había tenido intenciones de irse, sabía que era una locura, que de hecho esa chica estaba completamente zafada, sonrió para sus adentro, aun así supo que la seguiría a donde fuera.
-Aun así lo harás si no quieres irte en ese auto, no tienes una mejor idea ¿o sí?- Nico-chan la arrastró hacia la pared- Pon tus manos en escalón y ayúdame a subir, luego yo te ayudaré a subir a ti-
Maki suspiró pero hizo lo que le dijo –Bien, pero si te matas y a mi conmigo, regresaré como fantasma y te maldeciré por toda la eternidad-
-Tranquila, funcionará… espero- Nico-chan subió el pie a sus manos, Maki le dio un empujón y ella logró sujetarse a la orilla con pocos problemas. Daba gracias ahora a estar en forma gracias al entrenamiento.
Trató de empujarla para que pudiera apoyarse mejor, usaba sus manos para que tuviera agarré con sus pies, cuando por fin logró levantarse por encima del borde, Maki alzó la vista hacia ella y… casi le sangra la nariz por la vista.
Se quedó quieta por unos segundos, pudo ver… pudo ver…
-Listo- Nico-chan la miró desde arriba, estaba sentada a horcajadas sobre el borde y le ofreció una mano- Vamos te ayudaré- Al ver que ella dudaba la miró con curiosidad -¿Qué pasa? ¿Acaso te dio miedo?-
-¡Claro que no! Es solo… ammm nada- Dijo mientras evitaba la mirada de Nico-chan.
-¿Qué rayos te pasa? Date prisa…- Nico la miró fijamente, la notó sonrojada y su mirada se desviaba de ella a su…espera…no puede ser…
-Maki-chan- Nico se dirigió a ella con voz baja y seria
-Amm sí voy-
- Maki-chan ¿Las viste?-
Maki-chan estaba a punto de tomar su mano y se detuvo la miró con confusión -¿Qué?-
-¡¿Qué si las viste?!- Nico se sonrojó hasta las orejas y la vio con enojo.
-¿Ver? ¿Ver qué?- Maki se tensó pero desvió su mirada hacia el suelo.
-¡Las viste verdad!-
-No sé de qué hablas, ayúdame de una vez-
-¡Maldición Maki-chan! ¡Viste mis pan-pan-pantis ¿no es cierto?!-
El color subió por todo el rostro de Maki al escuchar aquello y luego la vio con furia - ¡¿Qué rayos…?! ¡No sé de qué estás hablando! ¡Deja de decir tonterías y ayúdame, no vi nada, de verdad!-
-¡Mientes!-
-¡Idiota! ¡¿Porque las vería?!- No le revelaría que el blanco se acababa de convertir en su color favorito.
-¿De verdad no las viste?-
-De verdad, ahora ayúdame-
-¿Lo-lo prometes?- Nico-chan la miró con un puchero, a Maki casi se le sale el corazón al verla así… dios esto era demasiado para su bien mental, esa chica iba a matarla con su peculiar encanto.
-Sí, sí, ahora dame la mano- Aun sonrojada acepto la mano de Nico-chan, se impulsó de un salto y dejó que Nico-chan la arrastrara.
-¡Dios! ¡Como pesas!- Nico-chan la jaló con ambas manos y despacio hizo que se sujetara a la orilla del muro.
-Cállate, yo no peso tanto-
Cuando Maki pudo poner sus brazos en el borde y hacer fuerza para sentarse estaba dando gracias a todas esas horas de ejercicio, sin eso sabía que no lo hubieran logrado, pensó mientras tomaba un respiro.
-Ya estamos arriba, ¿Ahora qué?-
-Sígueme- Nico-chan se puso de pie sobre el muro y camino unos pasos adelante.
-¿Qué te siga dices?- Maki vio a su alrededor y de repente sintió el vértigo de las alturas. Iba a morir, si eso pasaba se la llevaría consigo se dijo con enojo.
Puso un pie delante del otro con cuidado y siguió a Nico-chan con más renuencia, observó sus movimientos, los notó gráciles y seguros, admiró con cierta renuencia su forma de mantener el equilibrio.
-Aquí es- Nico-chan se detuvo y señalo hacia abajo.
Maki vio confundida que a sus pies había un depósito de basura.
Nico-chan se sentó en la orilla, despacio se dio la vuelta y se dejó caer suavemente encima del depósito, más rápido de lo que pensó ya estaba de pie sobre él y luego con un gracioso salto bajo de allí hasta el piso. –Listo, tu turno-
-¿Mi turno?-
-Si vamos, viste que no es tan complicado-
-¿Estás loca acaso? ¡Eso no me va a aguantar!-
-Claro que sí, solo hazlo como yo-
-¡Soy más grande que tú!-
-Si bueno, pero creo que podrá resistirte…supongo-
-¿Lo supones?- Maki la miró furiosa.
-No pasa nada, solo hazlo, a mí no me paso nada… o no me digas… ¿no me digas que tienes miedo?-
-¡Cierra la boca! Si tengo miedo es mi problema, no quiero romperme el cuello y morir-
-Está bien, mira estaré justo debajo de ti, si caes te recibiré-
-Si caigo te aplastaré-
-¡No soy tan pequeña! Como sea date prisa antes de que alguien nos vea.-
Maki tragó saliva y trató de imitar los movimientos de Nico-chan de hace unos momentos, era más alta que ella pero le costó más trabajo dejarse llevar y poner sus pies en el depósito. Cuando logró alcanzarlo con las puntas de sus pies respiro más tranquila, se soltó despacio de arriba pero su pie izquierdo no pudo evitar doblarse por los nervios.
-¡Cuidado!- Nico-chan se puso debajo de ella, Maki solo pudo ver con impotencia como el suelo se aproximaba sin poder detenerse.
Sintió el impacto de la caída y se tomó unos segundos para recuperar el aliento que había salido de golpe, después de unos momentos examino la situación y pensó que el suelo no estaba tan duro como había pensado, mentalmente se revisó y notó que no había nada grave, poco a poco uso sus brazos para levantarse un poco, abrió los ojos y miró hacia abajo.
Sorprendida se dio cuenta que Nico-chan estaba debajo de ella. Lo había hecho. La había atrapado.
Se sintió extrañamente feliz por eso hasta que notó que no se movía.
-¿Nico-chan?- la tomó del rostro suavemente, temblaba pero no podía entrar en pánico se dijo -¡Nico-chan!-
-Tranquila, estoy bien- Nico-chan abrió los ojos despacio y la miró con el ceño fruncido.
-¡Gracias a dios!- Luego le apretó los cachetes con furia -¡No vuelvas a hacerme eso, casi me matas del susto!-
-Acabo de salvar tu trasero, de nada-
Aun en el suelo, Maki-chan la revisó, Nico comenzó a sonrojarse cuando sintió sus manos sobre ella, debía admitir que no se había levantado de inmediato porque a pesar de la incomodidad esta era una rara oportunidad de que pudiera tocarla sin que fuera sospechoso.
-Bien, al parecer estas bien- Maki-chan se puso de pie con cuidado.
-¿Sí? ¿Y cómo puedes estar segura? Me caíste encima ¿sabes?- dijo Nico se sentó despacio y levanto la vista hacia ella.
-No estoy totalmente segura, pero me han entrenado en primero auxilios, además de los golpes no nos pasó nada grave-
-Gracias a mí-
-En primera, no hubiera pasado esto sino hubieras sugerido esta idea-
Nico se levantó- Pero ya logramos escapar del hombre del carro negro ¿o no?-
Maki-chan se cruzó de brazos y evitó mirarla- Como sea, vámonos de una vez- le ofreció la mano a Nico- Levántate-
-¿oh? Gr-Gracias- Cuando sus manos se tocaron de nuevo esta vez estuvo mucho más consciente del calor que pasaba entre ambas. Cuando estuvo de pie, se soltaron rápidamente y no pudieron mirarse por la pena.
Maki-chan se aclaró la garganta mientras comenzaron a caminar – Por cierto, pensé que te habías ido-
Nico se tensó –¿Ah?-
-Nada, solo eso, pensé que te habías ido a casa ya que no fuiste al entrenamiento-
- ¿Y?-
-¿De verdad te sentías mal esta mañana? Si lo hubieras dicho… es decir… se más clara la próxima vez, no preocupes a la gente-
-No me encuentro mal ni nada, solo que las clases y esas cosas me tienen cansada… iba a regresar pero me quede dormida en la enfermería más tiempo de lo que quería, cuando regrese todas ya se habían ido, luego bajé y te vi parada como idiota y me sentí algo de pena por ti…-
-¿Cómo qué pena? ¿Y a quién llamas idiota?- Maki-chan la enfrentó
-Pues…-
Repentinamente Maki-chan le tapó la boca y la arrastró de nuevo calle abajo, se ocultaron detrás de un poste de luz. –Shh-
¡Muy cerca! Nico casi estaba recargada sobre su cuerpo, solo podía respirar por la nariz y eso provoco que estuviera más consciente del perfume de Maki-chan. Se sonrojo, olía muy bien, no estaba segura de que era pero se olía dulce, reconfortante y al mismo tiempo hacía que en su interior algo se alzara de manera peligrosa.
-Bien, creo que ya se fue- Maki vio como el carro pasaba de largo sin notarlas y pudo respirar tranquila. Cuando por fin miró a Nico y tomó consciencia de la proximidad, se separó bruscamente.
Nico se sintió un poco decepcionada porque ese agradable aroma se había ido.
-¿Qué rayos te pasa?-
-Kira-san-
-¿Kira-san? ¿Quién?-
-Ammm nadie, sigamos- Maki-chan continuó caminando.
-Kira-san, ¿Así se llama el hombre del carro negro?-
Maki-chan dudó –Amm si, ese es su nombre-
-En-Entiendo- Nico bajó su mirada, entonces así se llamaba … ¿Qué era de ella? ¿Por qué huía de él? ¿Qué estaba pasando?
-Creo que por ahora no puedo llegar a casa-
-¿Eh? ¿Por qué?-
- Estoy segura que se dirige hacia allá, no me lo quiero topar después de haber logrado huir…- suspiró con trsiteza- muero de hambre-
-Amm ¿Por qué…- ¿Por qué no quieres verlo? ¿Por qué lo evitas? Las preguntas estaban en sus labios, pero Nico no tenía el valor de soltarlas.
Maki-chan la miró confundida -¿Por qué, qué?-
-Ah ammm ¿Por qué no vienes a cenar a mi casa?- Simplemente se dejó llevar, allí estaba, respiró silenciosamente y espero expectante la respuesta.
-¿A tu casa?-
-Si ammm tienes hambre, yo tengo hambre, además es mi turno de preparar la cena… si te preocupa que estemos solas o-o algo así, allí estarán mis hermanitos…y ammm-
-No me preocupa que estemos solas- Maki jugó con su cabello y evitó su mirada. Por supuesto que eso le preocupaba más que cualquier cosa…
-Bien… entonces está decidido, vamos a comprar los ingredientes- Nico-chan volvió a tomar su mano y la hizo seguirla. Simplemente no pudo negarse cuando le mostró su brillante sonrisa.
Nico no estaba para nada nerviosa.
Bueno tal vez solo un poco.
Estaban a punto de llegar su casa después de pasarse a comprar los ingredientes de la cena. Habían estado ocupadas decidiendo que cocinar, seleccionando buenos ingredientes y discutiendo por los gustos de cada una que el tiempo se había ido volando.
Ahora que reaccionaba se daba cuenta que se habían comportado como una pareja que iba de compras. Y eso no era lo peor, ahora iban directo a su casa, no sabía que era peor si sentirse nerviosa por estar junto a Maki-chan o estar emocionada por poder pasar más tiempo con ella.
Pensar que lo que la había llevado a ese momento había sido un mero impulso, algo que hizo sin pensar pero que fue en definitiva el reflejo de su deseo más profundo. La había estado esperando en la entrada de la escuela pero cuando la vio salir había huido cobardemente, de hecho la idea de saltar por el muro había surgido de su necesidad de buscar otra salida que le permitiera no cruzarse con ella.
Fue entonces cuando la vio dudar mientras miraba hacía aquel maldito coche negro.
Algo en su interior había tomado el mando de su cuerpo y se había limitado a no pensar. Así fue como terminaron en esta situación, la había invitado a su casa porque no quería que ella fuera a su casa y se encontrara a ese tal Kira, por supuesto que eso tampoco lo reflexiono, simplemente dejo que las cosas sucedieran
Si lo pensaba bien desde que era consciente de sus sentimientos era bastante más imprudente que en el pasado, pero no había remedio, la quería solo para ella, quería estar junto a ella todo lo posible, quería que Maki-chan la viera solo a ella, quería que confiara más en ella y que pudiera ser su apoyo, quería… tantas cosas. Suspiró ¿el amor te hacía así de egoísta?
-¿Qué pasa?- La voz de Maki-chan la sacó de sus pensamientos.
-¿Eh? Nada ¿Por qué preguntas?-
-Suspiraste de nuevo, lo haces demasiado últimamente. Si no tienes cuidado se te va acabar el alma-
-¿Qué? No entiendo de qué hablas-
-Cada vez que suspiras un poco de tu alma se sale de tu cuerpo-
-¿Ah? Yo jamás escuche algo como eso-
-Mi abuelo me lo decía mucho cuando era pequeña-
-¿Abuelo?- Nico recordó el baile.- Ah sí, ¿te refieres al hombre… ammmm?-
-¿Al que le gritaste? Si es él- Maki-chan lo dijo con aire indiferente.
-¡¿Tienes que recordarlo?!- Nico se sonrojó.
-Es difícil de olvidar, como sea, solía decírmelo mucho cuando era pequeña y estaba preocupada y no dejaba de suspirar como tú-
-¿Pasabas mucho tiempo con él?-
-Bastante, con él y con mi abuela. Ella tocaba el piano y comenzó a enseñarme cuando tenía 4 años, íbamos a su casa bastante y pasábamos mucho tiempo con ellos hasta que mi abuela murió-
-¿Mu-murió, dices?-
-Sí, no hace mucho, tal vez hace unos 3 años no estoy segura- la mirada de Maki-chan se tornó algo nostálgica. – Después de eso mi abuelo se dedicó a otras cosas fuera del país y lo vimos poco, él la quería mucho y le afecto demasiado haber perdido a mi abuela. Recuerdo que antes era más no sé… cálido supongo… -sonrió levemente- siempre me acariciaba la cabeza cuando me veía que me presionaba mucho por no poder tocar alguna canción y me decía esas palabras cuando suspiraba frustrada o preocupada. Hablaba poco conmigo pero aun así… no sé… supongo que las cosas que me decía por más simples que fueran me ayudaban… era poco expresivo supongo-
-No lo creo-
-¿mmm? ¿Por qué dices eso?-
-Dices que era poco expresivo pero aun así las pocas cosas que te decía te ayudaban ¿no es eso mejor? Yo creo que hay muchas personas que pueden hablar mucho y tratar de ayudarte con eso, supongo que eso está bien, pero también están las personas que te dicen solo lo necesario aunque para otros solo sea poco- Nico se aclaró la garganta- es algo así como tú… no dices muchas cosas, de hecho hablas tan poco que me sorprende que tenga material grabado de tu voz, pero cuando hablas dices cosas muy acertadas o inclusive no necesitas hablar, con tu música aprendiste a expresarte como tú quieres… supongo… bueno eso es lo que pienso, no creas que te estoy alagando ni nada solo que creo que las personas expresan lo que es necesario, sino quieres decirlo pues siempre hay otras maneras de llegar a las personas-
Maki-chan sonrió y alzó una ceja- No sé qué de todo eso es un alago pero gracias… supongo-
Nico dudó pero después de un momento tomó su mano y la apretó tratando de transmitirle confort – No entiendo muy bien que pasa, pero sé que te lastimó que aquella noche del baile te dijera todas esas cosas porque a pesar de todo lo quieres, como quieres a tu abuela… bueno no es que de verdad lo sepa… es solo que la manera en que hablas de ellos… supongo que se nota tu cariño … ammm… como sea, la-lamento mucho eso y ammm supongo que el que te obligue a hacer todas esas cosas de alguna manera te tienen confundida o eso creo… bueno a mí me confundirían… pero… pero creo que él está pensando en tu bien a su manera… o eso creo- Nico bajó la mirada con pena y un sonrojo se hizo evidente en su rostro.
Maki-chan no dijo nada al principio, luego de repente apretó su mano. Ese gesto hizo que Nico alzara la vista hacia aquellos ojos violetas que estaban fijos en su rostro, brillaban pero no con lágrimas, era algo más, algo profundo y que hizo que en su interior algo ardiera cálidamente…
-Ara, Ara, Nico-chan ¿eres tú?- La voz de una mujer las sacó de aquel extraño momento y ellas se separaron rápidamente.
Nico se giró hacia la voz tratando de disimular su pena y fingió una sonrisa cuando reconoció a la persona frente a ellas- Buenas tardes, Miyami-san-
-Buenas tardes ¿Vienes con una amiga?-
-Ah ¡sí! Ella es ammm….-
-Nishikino Maki, gusto en conocerla- respondió Maki-chan con una reverencia
- Miyami Minko, mucho gusto, soy vecina de Nico-chan, te agradezco mucho cuidar de ella en la escuela- dijo la mujer de mediana edad que las miraba con curiosidad después de corresponder a la reverencia.
-No es molestia- Maki-chan respondió con voz amable.
-¿Vienen de la escuela?-
-¿Ah? ¡Sí! Me toca cocinar la cena para todos, invite a Maki-chan para que me ayudara- Nico estaba sorprendida por como cambiaba Maki-chan cuando hablaba con otras personas, parecía distante pero al mismo tiempo amable. De alguna manera le gusto más la Maki-chan que ella conocía.
-Ah pero tus padres acaban de salir y se llevaron a tus hermanos ¿o no?-
-¿Eh? ¿Cómo que salieron?-
-Los acabo de ver, dijeron que tu padre ganó algo en su trabajo-
-Pero…- En ese momento su celular sonó y ella lo miró confundida.
-¿Hola?-
-Por fin contestas Nico, te he mandado cientos de mensajes, ¿Por qué no los respondes?- dijo la voz que venía de su teléfono.
-¿Mamá? ¿Qué está pasando? Miyami-san me dijo que salieron ¿Qué hay de la cena?-
-Para eso estaba hablándote, a tu padre lo premiaron con una cena gratis por un trabajo reciente, estamos en…-
-¡Espera un momento! Me tocaba a mí la cena ¿recuerdas? Ya compré los ingredientes y todo-
-No importa, déjalos en el refrigerador y ven para acá-
-No puedo hacer eso mamá, traje… ammm traje una amiga y la invite a cenar…-
-Oh… eso va a ser un problema, solo nos queda tu lugar, no podemos traer a más personas… lo lamento Nico-
Nico suspiró –Esta bien-
-Bien, entonces estamos en…-
-No es necesario que me des la dirección, no iré con ustedes-
-Pero Nico…-
-Tranquila, prepararemos la cena para nosotras dos, cuídense de vuelta a casa, nos vemos-
-Nico… espera…-
Nico no quería discutir y se limitó a colgar, sabía que estaba siendo brusca pero que importaba, quería estar con Maki-chan más tiempo, se disculparía después con su madre. Se giró hacia Miyami-san y dijo- Lamento las molestias, si nos disculpa subiremos a preparar la cena-
-Ammm está bien- Había confusión en el rostro de la mujer, pero Nico se limitó a tomar la mano de Maki-chan y arrastrarla escaleras arriba.
-¿Nico-chan?-
-¿Qué pasa?-
-Ammm ¿Qué fue todo eso?-
-Mis padres salieron y se llevaron a mis hermanos, al parecer solo tendremos que hacer la cena para nosotras dos-
-Ah…ammm entonces… ¿Estamos solas?- Maki-chan no la miró, su voz denotaba nerviosismo pero su rostro estaba impávido como siempre.
-Si… hay… ¿Hay algún problema con eso?-
-No ¿Por qué tendría que haberlo? Para mí no lo hay-
-¿Así? Pues para mí tampoco-
-Bien-
-Sí, bien, como sea-
Cuando llegaron a la puerta de su casa, Nico comenzó a ser consciente de la situación… estaban solas… cuando atravesaran esa puerta nadie iba a poder interrumpir cualquier situación que se diera dentro… ya no tendría ningún pretexto para seguir posponiendo lo que había pasado esa mañana… con solo pensar eso sus manos temblaron y a punto estuvieron de caérsele las llaves.
-Eres lenta, tengo frío ¿sabes?-
-Cierra la boca, es solo que no encuentro la llave-
Cuando por fin logró abrir la invitó a entrar con cierta renuencia. Una casa vacía y silenciosa las recibió, Nico simplemente dejó que la puerta se cerrara tras de ellas.
-Puedes dejar tus cosas aquí- Nico-chan abrió la puerta de su habitación, prendió las luces y la invitó a entrar.
Si lo pensaba bien era oficialmente la primera vez que entraba, no contó aquel momento en el que prácticamente había sido arrastrada por la hermana de Nico-chan. La conmoción no le había permitido observar con atención a su alrededor. Ahora que tenía esa oportunidad se quedó de pie en medio de la habitación mirando a su alrededor aquel espacio que era reflejo de la personalidad de Nico-chan.
Había pensado que su habitación iba a estar repleta de imágenes de idols o alguna cosa así, pero se sorprendió cuando encontró solo un par de posters pegados en los muros, uno de A-Rise y el otro de su propio grupo. Las paredes estaban pintadas de rosa claro, vio un pequeño escritorio de color perla y sobre él varios papeles en desorden, una pequeña computadora y una lámpara también de color rosa.
Había alfombra en el piso de un color rosa más fuerte que las paredes, la cama era individual pero tenía una cubierta bastante femenina y llena de volantes. En el mueble al lado de su cama había una caja de madera pequeña y varios portarretratos. La ventana que daba a la calle era pequeña pero la cortina era lo que más destacaba, parecía que estaba a juego con la cubierta de la cama, blanca y también llena de volantes y encaje. Una televisión de pantalla plana estaba sobre un pequeño mueble y justo debajo había un DVD y un montón de discos, supuso que eran videos de las idols que le gustaban. Al parecer tenía una gran colección.
Maki sonrió levemente, su habitación era como ella, femenina y al mismo tiempo llamativa.
-No tienes que decirlo, yo sé que es pequeña en comparación a la tuya- Nico-chan se acercó a su cama, se sentó sobre ella y se cruzó de piernas.
-Ammm no estaba pensando eso- Maki contesto distraídamente y siguió observando a su alrededor.
-¿Ah? Ammm ¿y en qué piensas? Ammm en realidad no me preocupa lo que digas… es ammm-
-Pienso que está bastante ordenada para ser tu habitación-
-¿Eh?- Nico-chan se levantó rápidamente y al enfrentó - ¡¿Qué quieres decir con eso?!-
-¿Mmmm? Pensé que eras más desordenada, sueles serlo en la escuela, con todas las cosas que tenías en el salón del club.-
-Todas esas cosas las conseguí específicamente para ese salón, en realidad suelo ser muy ordenada con mi habitación-
Maki se giró hacia ella sorprendida -¿enserio? No sé si puedo creerte-
-Claro que lo soy, no suelo dejar cosas regadas o algo así, mis hermanos pueden entrar, pisarlas o romperlas. He tenido malas experiencias con eso y niños pequeños, aprendí que si quiero poder cuidarlos y al mismo tiempo mantener de forma decente lo que me gusta debo de ser ordenada-
-Wow toda una Onee-chan-
Nico-chan se cruzó de brazos molesta- ¿Algún problema con eso?-
-Ninguno, creo que es genial conocer esa parte de ti- Maki-chan lo dijo tan despreocupadamente que hizo latir su corazón de manera dolorosa.
Para Nico el solo verla allí en medio de su habitación era algo emocionante e intimidante a la vez. Estaba muy nerviosa ¿Qué estaba pensando del lugar? ¿Qué pensaba de ella?
Maki-chan se acercó a su librero y comenzó a pasar con un dedo los títulos que había allí.
-Solo tienes manga de idols y esas cosas, bastante predecible supongo…mmmm- dudó un momento y luego miró curiosa algunos títulos- Estos no suenan a idols… ¿Terra Formars? ¿Hunter x Hunter? ¿Fairy Tail? ¿De qué se tratan estos?- Maki-chan sacó unos volúmenes y comenzó a hojearlos.
-¡Aah! ¡Espera! ¡Espera, no veas eso!- Nico corrió alarmada hacia ella y le quitó el libro de la mano.
-¿Eh? ¿Por qué?-
-Po-Por nada… es solo que ammm no te van a gustar así que dejémoslo así-
-¿Por qué dices eso?-
-Po-por qué si, bueno no son cosas que te interesan-
-¿Cómo lo sabes? Déjame verlos- Maki-chan trató de alcanzar el libro de nuevo pero Nico lo puso en su espalda fuera de su alcance.
-Simplemente lo sé, no necesitas verlos- Nico se resistió mientras las manos de Maki-chan trataban de arrebatárselo con más fuerza.
-Tu eres la que dices que no debo de dar por sentado las cosas y ahora lo estás haciendo ¿Tienen algo de malo o algo así?-
-No, no, es decir… no es algo que lean muchas chicas- Nico se sonrojó y evitó mirarla.
-Ammm ¿Y eso tiene algo de malo?-
-No… o no lo sé, es ammm es algo que no le muestro a mucha gente porque amm no es femenino supongo…-
-¿Femenino?- Maki se cruzó de brazos y la miró con ironía.
Nico-chan frunció el ceño con molestia, seguía manteniendo el libro a su espalda y se veía más vulnerable de lo que nunca la había visto… Maki suspiró con añoranza ¿Qué no se daba cuenta de lo linda que era? No entendía porque el mostrarle sus gustos le causaba tanta renuencia.
-Ya sabes… tengo que dar una imagen… esto es manga para chicos… bueno solo técnicamente, en realidad cualquiera puede comprarlo y leerlo, pero se esperaría que las chicas leyéramos cosas más ammm no sé supongo que cosas de chicas-
-Eres suficientemente femenina para mí, si eso es lo que te preocupa-
-¿Eh?- La cara de Nico era una combinación de confusión y sorpresa.
Maki se cruzó de brazos y frunció el ceño- Es una tontería que digas que una cosa solo es para chicos o para chicas, todos tenemos gustos diferentes. Cuando entre aquí, vi que tienes una muy femenina habitación cosa que yo no… te gusta la moda y esas cosas, lo sé porque he visto como ayudas a Kotori y a mí esas cosas no me preocupan, siempre tratas de verte dulce y tierna, a mi esa imagen no me pega… ¿Entonces porque no soy como tú quiere decir que no soy femenina o algo así?-
-Claro que no pero tú…-
-Pero nada, todas somos diferentes, tú me lo dijiste una vez, para poder ser una idol debemos de mostrar nuestro encanto y creo que esta parte de ti, eso de ser fuerte y femenina al mismo tiempo es lo que te hace destacar totalmente- Cuando miró a Nico-chan y notó la sorpresa en su rostro se sonrojo –Como sea, no hagas un drama ni des por sentado lo que pienso de ti-
Nico-chan bajó su rostro y se sonrojó – Ammm ¿Eso piensas de mí de verdad?
-Claro que sí, yo…- Maki se detuvo cuando se dio cuenta de lo que estuvo a punto de decir. –Ammm yo ammm - Debía tranquilizarse, la situación se estaba tornando peligrosa. Giró su rostro hacia otro lado y dijo- no creas que siempre lo hago ni nada… es solo que ammm a veces eres molesta con lo que dices como en este momento, te contradices y haces que las personas se preocupen por nada- La miró de reojo y notó como Nico-chan tenía un semblante decaído.
Sintió la puñalada de la culpa.
-¿Piensas que soy molesta?-
-Ah a-a veces, otras veces puedo soportarte-
-Ammm supongo… supongo que tienes razón… sé que muchas veces lo que te digo te incomoda pero no siempre es con esa intención… ammm como lo de esta tarde, si dije cosas sobre tus abuelos que no debía me disculpo…-
-No… ammm- Maldición solo debía ser honesta de una buena vez- Me hizo sentir mejor lo que me dijiste, te-tenías razón… yo me siento dolida por lo que está haciendo mi abuelo, sobre todo porque antes no era así-
-Maki-chan…-
-Está bien- Maki sonrió con tristeza y bajo su mirada al suelo- Tienes derecho a decirme estas cosas ahora que yo también te he regañado-
-Lo lamento… parece… parece que siempre te hago llorar cuando habló contigo-
Maki alzó la vista sorprendida y tocó levemente su rostro, notó la humedad de las lágrimas tal como ella había dicho. Cuando se concentró en el rostro de Nico-chan vio la culpa en sus ojos y se sintió conmovida.
-No es eso… por alguna razón siempre terminas diciéndome cosas que me pasan pero que no me había dado cuenta que me afectaban tanto…-suspiró- Ahora eres tú la que está llorando- levantó su mano y la posó levemente sobre la mejilla de Nico-chan.
-Yo… no estoy llorando… solo me entró algo en el ojo- Nico-chan se limpió las lágrimas rápidamente.
-¿Ahora si te haces la fuerte?-
-Cierra la boca- A pesar de su tono, Nico-chan recargó su rostro en su mano, Maki frotó su mejilla por inercia y al mismo tiempo sintió que su corazón saltaba.
-Entonces déjame ayudarte…- La voz de Maki salió en un susurro, se acercó despacio y puso su otra mano en su mejilla, limpió despacio las lágrimas restantes con suaves movimientos de sus dedos. Nico-chan estaba sonrojada y adorable. Impacientemente quiso acortar la distancia entre ellas. El momento se sentía como cuando había compuesto aquella canción… simplemente la emoción nació y dejó que se apoderara de ella. Sin palabras dejó que sus dedos trazaran la suavidad de su piel y con sus ojos quiso no perder ninguna expresión de su rostro. Miró sus labios, estaba entreabiertos y parecían expectantes, se acercó hasta que la distancia entre ellas solo era la de un suspiro.
Nico estaba perdida en los ojos de Maki-chan, no supo en que momento el ambiente había cambiado, pero ahora solo se estaba limitando a sentir. En su mano notó vagamente que aun sostenía el manga que no quiso mostrarle antes, en su cara sentía como las manos de Maki-chan la mantenían aferrada con seguridad pero al mismo tiempo con delicadeza. Su pecho dolía y sus manos temblaban. Sentía el aliento cálido de Maki-chan en su boca, el cumulo de emociones era demasiado para resistirlo, cerró los ojos y se dejó llevar.
Al ver como Nico-chan parecía entregarse a ella, se sintió explotar. Dejó de resistirse y cerró la distancia entre sus bocas con un suspiro de alivio.
