Nota: un millon de disculpas por el retraso, pero aqui esta el ultimo capitulo de esta historia, mi intencion es hacer un epilogo...en fin una enorme disculpa para quienes leen esta historia por la tardanza pero aqui estoe de new...
Gracias por tomarse el tiempo de leer y dejarme un comentario..eso siempre hace feliz a la Simi :B
Personajes de S.M. la historia es mia.
Capitulo 20
La boda…
Después de tres meses de tener a mis mejores amigas y cuñadas, enloquecidas de un lado para el otro, con preparativos para, según palabras de Alice "La mejor boda de invierno jamás existida", y con mi madre Renee y mi queridísima suegra Esme, de conspiradoras en la organización de mi próxima boda. ¡OH señor que raro siento al decir "mi boda"!... Hoy es el día.
Edward me propuso matrimonio el mismo día en que nació nuestra hermosa Elisabeth, y desde entonces, Rose y Alice no me han dado tregua, al grado de que hace un par de meses le propuse a Edward "fugarnos" y casarnos en las vegas, situación que casi le produce una apoplejía a Alice, y a Rose un aneurisma.
Mi flamante, hermoso, delicioso, romántico, atento, maravilloso, apetecible, sexy "prometido", y el mejor padre que Lizzibell pudiera tener, y yo hemos decidido, bautizar a nuestra bebe en la misma ceremonia de la boda.
Y yo por increíble que parezca, gracias a amamantar a mi hija todos los días, no solo he bajado los kilos de más que subí con el embarazo, sino que jamás había estado tan delgada en mi vida, aunque tal vez no sea otra cosa, que el hecho de pensar en casarme… y no me malinterpreten, amo a Edward más de lo que siquiera puedo expresar, y siempre he querido tener una familia, solo que yo jamás me imagine casándome, mas bien, no creí que yo alguna vez pudiera tener esa suerte…
Llegamos a Vancouver Canadá, hace una semana, para según mis intrépidas, imparables y futuras demás de honor; preparar todo para el evento, si no me equivoco, mas importante de mi vida… aunque propiamente yo no me estaba haciendo cargo de ninguno de los preparativos, si les pedí, que fuera algo pequeño, sencillo. No quiero nada demasiado ostentoso. Y afortunadamente, a pesar de algunas quejas, se han acatado mis deseos.
Nos hospedamos en un hermoso hotel, donde también se llevara a cabo la ceremonia y la recepción… El paisaje es mágico, todo cubierto de nieve, simplemente perfecto…
Hace dos días, fue mi despedida de soltera, y aunque extrañe tener a mi hija porque Edward se quedo con ella; fui arrastrada por Alice y Rose, que organizaron todo un "día de chicas", donde aprovechamos para hacernos, manicure y pedicura, claro que yo hubiera preferido que me escaldaran la piel con aceite caliente, pero ¡vamos! No puedo quejarme ¿verdad?... ya en la noche, rentaron un bar, donde llegaron unas primas de los cullen, "Las Denali", había dicho Rose con algo, que me pareció hastío. En el bar, hubo un "Show de reinas" donde, unos strippers en contra de mi voluntad, me hicieron bailar, y desfilar, y muy a pesar de mi, me divertí mucho…
Un día después fue la despedida de soltero de Edward, quien no quería despegarse de mí, pero también fue víctima de esos dos hermanos suyos, que se lo llevaron o mejor dicho secuestraron, quien sabe a dónde, pues ninguno ha dicho aun donde fueron o peor, que demonios hicieron. Emmett sigue con su estúpido dicho de "Bella, lo que pasa en Vancouver se queda en Vancouver"…
Mis padres llegaron hace dos noches, porque tuvieron que esperar a que Charlie, pudiera dejar a alguien encargado, en la estación de policía… también viajaron el tío Harry, y Billy Black… el doctor Gudin quien fue el especialista que me atendió cuando nació Elisabeth, llego la noche pasada con sus hijos, hasta mi única amiga de la infancia Ángela, llego hace unas horas… la gente que me importa ha venido a acompañarnos en este día tan especial…
Yo he estado sin poder controlar las mariposas en el estomago, extrañando a mi hija, quien a petición de mi madre, se quedo con ellos estos días, para que según ella, yo pudiera descansar ¡como si eso siquiera fuera posible! Y lo peor, lo peor de todo esto, es que no he podido ver a Edward, más que apenas unos minutos, y lo extraño…
Esta mañana, un hombrecillo irrumpió en mi habitación, para empezar con todas las preparativos y dejar a "la novia" bella y deslumbrante… por lo que he estado aguantando una tortura que dejaría pendeja a la santísima inquisición española, con cremas, masajes, tubos en la cabeza, tenazas, pinzas, secadora, y demás instrumentos dolorosos…
-Querida, iré por la tenaza más pequeña al auto, no tarto.- me dijo el hombrecillo quien se presento como Paulino Strati.
-Ok.- dije con un suspiro, moviendo mi cuello dolorido por los tubos que traigo en la cabeza.
Esme me mando a bordar una bata que, en frente de lado izquierdo trae las iniciales "B.C." y en la parte de atrás dice "Sra. Cullen" más la fecha del día de hoy; un gesto que hoy en la mañana cuando me levante, me hizo llorar de la emoción.
-Listo.- dijo entusiasmado Paulino mostrando en alto la famosa tenaza pequeña. Yo solo asentí con la cabeza.
Después de lo que parecieron siglos y siglos de tormento, con delineadores, sombras, rizadores de pestañas, más pestañas postizas; Paulino me quito los tubos que tenía en la cabeza. Le pedí que el peinado fuera sencillo, suelto; y después de una ardua discusión, me recogió una pequeña parte del cabello haciendo un ligero torcido, dejando lo de abajo, suelto en suaves rizos. El maquillaje por otra parte, fue distinto a lo que yo siempre he acostumbrado, pues Paulino, resalto mis ojos, delineando el parpado de arriba con delineador liquido negro, después aplico una sombra en tonos perlas y rosas, muy tenue, me coloco unas pestañas postizas sobre las mías, y aplico mucha mascara para pestañas. En la parte de abajo, aplico delineador negro solo en los extremos de mis ojos, haciéndolos parecer más grandes y almendrados. Termino aplicando mascara de pestañas en mis pestañas inferiores. En mis labios solo aplico, un brillo labial natural…. Y tengo que reconocer que Paulino hizo un muy buen trabajo…
-Puedo pasar.- Alice llamo a la puerta asomando su cabeza al interior de mi habitación con una exuberante sonrisa en el rostro.
-Adelante Alice.- dije sonriéndole por el espejo.- llegas justo a tiempo, Paulino ha terminado conmigo.
-Genial.- dijo Alice felicitando al estilista para después voltearse hacia mí y agregar.- Rose ya viene para acá para ayudarte a vestirte.
-Esta…está bien.- me tuve que aclarar la garganta, volviendo a sentir esas devastadoras mariposas en el estomago.
-tock, tock.- Rose hizo el ruido como si hubiera tocado la puerta mientras entraba al cuarto.
-Lista Bells.-dijo Rose como una afirmación.- es hora de vestirte, no queremos hacer esperar al novio ¿cierto?
-Cierto.- dije soltando un aliento y me levantaba para que pudieran ayudarme a ponerme el vestido.
El vestido, es de encaje bordado en un tono perla, en línea "A", sin hombros, y en la parte de abajo donde tiene un poco de vuelo, haciendo también una pequeña cola que arrastra y abajo del busto trae un listón de color perla.
Alice me coloco el vestido mientras Rose, me ayudo a ponerme mis zapatillas, que fueron un regalo de ella, color rosa pálido, con unos adornos parecidos a flores en la parte del empeine. Cuando ya estaba vestida, entro Esme junto con mi madre. Esme me dio unos pequeños aretes. Mi madre me coloco una peineta con unas piedras azules que parecían zafiros, y por ultimo un delgado velo largo.
-Oh bebe, estas hermosa.- mi madre me abrazo con lágrimas en los ojos
-Gracias mami.- le dije al tiempo que le limpiaba las lágrimas.
-¿Dónde está Lizzibell?- pregunte por mi hija
-Justo aquí.- dijo Esme con una muy dormida Elisabeth, quien ya estaba ataviada con su ropón blanco de bautizo, con todo y gorrito y guantes, simplemente hermosa.
-Oh mi lizzibell.- dije con la voz entre cortada, al tiempo que tomaba a mi pequeñita en brazos, tan hermosa y bien portada, durmiendo.
-Es hora damas.- se oyó decir a Carlisle, el padre de Edward, afuera de la habitación.
-Es cierto.- dijo Esme sorbiendo por la nariz, haciéndome notar que de pronto todas las mujeres en la habitación habían soltado lagrimas de emoción.- Vamos, Vamos que los chicos ya están en la capilla.
-Me llevo a mi ahijada.- Alice se acerco para tomar a Elisabeth en brazos.
-Bella…. ¿Estás lista cariño?- mi padre entro abriendo los ojos en un gesto muy chistoso.
-Eso creo.- le conteste recogiendo el ramo y acercándome a la puerta.
Del área de las habitaciones a la capilla, nos trasladamos en un auto debido a las inclemencias del clima. Charlie y yo nos mantuvimos en silencio; yo tratando de no hiperventilar, y mi padre perdido en sus pensamientos.
Papá me ayudo a bajar del auto, y pude escuchar a todos reunidos en la capilla, las mujeres que hace unos minutos habían estado acompañándome ya estaban colocadas en sus puestos, regias y hermosas, enfundadas en tonos de azul mis dos damas de honor Alice y Rose, y mi madre Renee y Esme junto con mi hija sentadas.
-Bella.- dijo mi padre muy bajito que creí habérmelo imaginado.- estas realmente hermosa hija.- sus ojos colorados y brillosos por lagrimas no derramadas.
-Oh papá.- lo abrace tan fuerte con un nudo en la garganta por todas las emociones.- Te amo.- le susurre al tiempo que se escurría una traicionera lagrimilla y sorbía por la nariz.
-También te amo pequeña.- me dijo Charlie dándome un tierno beso en la mejilla y limpiándome la humedad de mis ojos.- Vamos es nuestro turno.- me apremio a seguir.
-Solo…. Solo no me dejes caer ¿quieres?- le pedí.
-Descuida Bells, te tengo.- papá me sonrió mientras apretaba su agarre de mi brazo, encaminándome hacia el altar.
Aquí voy…. Me dije a mi misma soltando el aire retenido en mis pulmones mientras me adentraba en la capilla, llena de la gente más querida e importante tanto para mí como para Edward.
El estaba magnifico parado frente a un arco de flores blancas, con Emmett y Jasper a su lado, en el lugar de los padrinos. Edward estaba enfundado en un smoking negro, con una rosa blanca en el bolsillo izquierdo de su saco. Todo el siendo una visión dolorosamente hermosa…
Realmente tuve que poner mucho esfuerzo por no correr hacia él, cuando mi mirada se topo con la suya, regalándome su maravillosa sonrisa torcida, haciendo temblar mis piernas.
Cuando llegamos al altar donde estaba el sacerdote, papá me dio un beso en la mejilla y después poso mis manos en las manos de Edward… El padre comenzó la ceremonia, haciéndonos voltear uno frente del otro, por lo que no fui consciente de lo que el sacerdote decía. Yo estaba completamente perdida en esas esmeraldas brillantes…Cuando fue el momento de los votos, el sacerdote pregunto quien quería comenzar, y Edward siempre caballeroso, me dejo escoger a mí, por lo que le pedí que el comenzara, yo estúpidamente, para mi vergüenza no encontraba mi voz…
-Isabella Swan.- comenzó Edward con voz ronca y pastosa, reflejando también lo emocionado que estaba…-Con mi sangre, mi corazón y mi alma, juro dedicar mi vida a la tuya. Donde quiera que esté, estarás conmigo en mis pensamientos para siempre. Este es mi voto ante tus dioses y los míos. Ahora estamos unidos y, sólo la muerte nos separará —luego se inclinó y me susurró en el oído—. Y aún entonces, encontraré la manera de estar a tu lado. Tú y yo, Bella. Por toda la eternidad…
-Edward Cullen- dije con voz aguda y temblorosa.- Me prometo a ti, en carne, sangre, alma y corazón. Juro amarte en esta vida y en las que siguen. Donde yo este, siempre estarás conmigo. Te acepto como eres y te mantendré siempre cerca de mi corazón. Caminaré a tu lado para siempre…
No pude terminar de hablar, cuando el llanto se atasco en mi garganta, solo fui capaz de controlar los sollozos el tiempo suficiente para que el sacerdote pudiera decir…. "los declaro marido y mujer"… y aun entonces solo fui capaz de envolver mis brazos en el cuello de Edward mientras él me tomaba de la cintura y me acercaba, para darme el más dulce de los besos….
Instantes después, los invitados estallaron en aplausos y silbidos… Edward nos giro manteniendo su agarre de mi cintura, para recibir toda una extensa ronda de abrazos y felicitaciones… momentos después Alice y Jasper se acercaron a donde estaba la pila de agua bendita, para proceder así con el bautizo de Elisabeth…
-¿Cuál será el nombre?- pregunto el padre.
-Elisabeth Cullen Swan.- dijo Jasper mientras el sacerdote mojaba la cabecita de mi hija.
Mas aplausos se escucharon cuando la ceremonia concluyo, con los padrinos sonriendo, y Edward y yo de la mano, nos dirigimos al salón, donde comenzaría en unos minutos la recepción.
El salón, estaba adornado con más flores blancas y velas aromáticas. Edward y yo nos sentamos en la mesa de honor, y en el extremo derecho se sentaron los Cullen junto con mis padres.
Todo estaba saliendo esplendido. Cada pocos minutos, se acercaban invitados a felicitarnos y a tomarse fotos con nosotros. Yo ya no traía el velo y Edward se había quitado el saco… entonces el hombre del sonido pidió que pasáramos al centro de la pista…
¡Demonios! Viene la parte del vals… GENIAL
Edward me tomo de la mano y me guio al centro de la pista. Notando mi cara, me sonrió y me susurro al oído…
-No dejare que te tropieces- me prometió con una sonrisa torcida.
-Mas te vale o pasaras la luna de miel con tus hermanos- amenace.
El soltó una carcajada cuando empezó una canción al estilo de los 40…"you my everything"
Edward me atrajo más cerca de el, haciendo que posara mis pies arriba de los suyos y nos comenzaba a mover por toda la pista de baile con una habilidad realmente admirable, mientras me cantaba al oído haciéndome llorar una vez más en la noche…
-"Eres todo en mi…Y realmente nada importa más que el amor que brindas"- me beso la parte de debajo de la oreja.-"Eres todo en mi…verte a la mañana con aquellos grandes ojos marrones".- me limpio la humedad de mis ojos.-"Eres todo en mi…Por siempre y un día te necesito junto a mi".- me dio un beso.-"Eres todo en mi…No tienes que preocuparte y nunca temer porque estoy cerca"…
Siguió cantándome al oído mientras nos movíamos, con su agarre en mi cintura, mientras yo contenía el llanto e inhalaba su delicioso aroma…
Terminando la canción, se acerco mi padre y Esme para bailar con nosotros. Charlie y yo apenas y nos deslizábamos de un lado al otro, mientras Edward y su madre danzaban por toda la pista. Después de ellos, vinieron mis cuñados, y demás invitados…
La recepción siguió entre risas, baile, comida, bebida, amor, mucho más amor. Casi a la media noche, con un beso en la cabecita de mi pequeñita bebe como despedida, y más abrazos por parte de nuestra familia, Edward y yo nos alejamos de la multitud para partir a nuestra luna de miel…
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-Señora Cullen.- susurro Edward pegando su pecho a mi espalda.- me hace usted el hombre más feliz sobre la tierra y más.
-Señor Cullen.- dije girándome para pasar los brazos por su cuello y me paraba de puntitas.- me hace usted la mujer más viva en el universo.
-¿Viva?- cuestiono Edward frunciendo ligeramente las cejas
-Sip.- dije besando su nariz.-antes de ti, yo solo existía, yendo con la corriente, pero sin vivir realmente.- sonreí al ver su gesto de sorpresa.- Ahora, tú me haces vivir, real y absolutamente…
No pude terminar, pues los labios de Edward apresaron los míos en el más candente de los besos…
No sé lo que pueda pasar más adelante, pero ya no temo al destino, porque EL es mi destino, mi amor... Y no quiero ningún mundo, pues EL es mi mundo…EL es esa maravilla que mantiene a las estrellas separas… y sé que llevo su corazón…Sip lo llevo en mi corazón.
FIN
Por favor sean buenos con la Simi y dejenle saber que les ha parecido...un abrazo a todos y ya saben que la simi los lleva en el corazon :)
