sonic x. el retorno underground

Hola a todos. Ha pasado mucho tiempo desde el anterior capítulo, pero aquí tenéis la siguiente entrega.

Capítulo 21. La batalla de Mobodoon (4ª parte)

Tails y los demás se sorprendieron al ver los robots que habían surgido de la tierra para atacarles

- ¡Tenemos que acabar con ellos! – dijo Tails

- Pero ¿y Sonic? – preguntó Amy

- Lo rescataremos tan pronto acabemos con estos robots, Amy – dijo Chris –. Supongo que Shadow aguantará

- ¡Se acercan! – dijo Cream

- ¡Entonces vamos a por ellos! – dijo Sonia

Y las naves se dirigieron al encuentro de los robots.

Silver usó su poder de telequinesia para levantar rocas del suelo

- ¡Esto es por Marine! – gritó

A continuación las rocas volaron hacia Sleet y Dingo. El primero accionó el mando a distancia y transformó a Dingo en un escudo, con el que se protegió de la lluvia de rocas.

- Eres rápido, pero no para mí – dijo Sleet lanzando varios disparos láser hacia Silver, el cual logró esquivarlos hábilmente. – pero no te preocupes, pronto te reunirás con tu amiga

A continuación, Sleet hizo que Dingo recuperara su forma original. Dingo entonces atacó a Silver saltando hacia él. Silver hizo uso de su telequinesia para bloquear el ataque.

- Ese truco ya no te va a servir – dijo Sleet lanzándole lo que parecía una pelota de tenis.

Al caer al suelo, la pelota emitió un estallido de luz muy fuerte. Silver se arrodilló tapándose los ojos, haciendo que Dingo quedara libre de la telequinesia

- ¿Estás bien, Silver? – dijo Blaze ayudándole a levantarse

- ¡No veo! – gritó Silver – ¡Estoy ciego!

- Claro que estás ciego – dijo Sleet – Te he lanzado una granada de luz. No creo que puedas usar tu poder si no ves a lo que atacas. Es el momento, Dingo ¡Ve a por ellos!

Dingo corrió hacia Silver y Blaze rugiendo y con los brazos preparados para atacar

- ¿Habéis olvidado que todavía quedo yo? – dijo Blaze

Blaze entonces preparó sus manos y empezó a lanzar fragmentos de fuego a Dingo, el cual retrocedió por el dolor de las quemaduras

- En absoluto – dijo Sleet – No te preocupes, también sé como frenar eso

Sleet volvió a accionar su mando a distancia y transformó a Dingo en un extintor, el cual utilizó para apagar las llamas de Blaze

- Ya os atrapé una vez y volveré a hacerlo – dijo Sleet

- ¡Jamás! – gritó Silver

- Mientras nos quede fuerza, resistiremos – dijo Blaze

El Tornado X, el Hiper Tornado y las naves de Cream, Amy, Sonia y Merna se prepararon para atacar a los Tunnelbots. Lanzaron disparos láser contra los robots, que los esquivaron a velocidad sorprendente.

- ¡Qué rápidos! – dijo Tails – No recordaba que la otra vez fuesen tan veloces

- No son los mismos robots, Tails – dijo Knuckles –. Estos los ha fabricado Robotnik, cuya mente es más retorcida que la de Eggman. Serán mucho más peligrosos.

Merna y Sonia dispararon rayos contra uno de los Tunnelbots, el cual, a pesar de la velocidad de los disparos, los esquivó sin problemas. Entonces con sus taladros golpeó las alas de la nave de Merna, la cual empezó a caer en picado

- ¡Merna! – gritó Manic – ¡Lo siento, Chris, pero me bajo!

Manic cogió su tabla de surf y voló con ella hacia la nave de Merna, que seguía cayendo. Rápidamente consiguió rescatarla, antes de que la nave cayera al suelo.

- ¿Estás bien? – preguntó Manic

- Sí… – dijo Merna mirándole a los ojos

La escena quedó interrumpida por el Tunnelbot, que volvía al ataque. Entonces Merna lo miró y extendiendo sus manos hacia él empezó a cerrar las palmas con fuerza. Los taladros del robot quedaron de pronto congelados

- ¿Cómo lo has hecho? – preguntó Manic con sorpresa

- Es una larga historia – respondió Merna

Pero los poderes de Merna no sirvieron de mucho. El robot empezó a romper las cubiertas de hielo que bloqueaban sus taladros, hasta lograr romperlas

- ¡Viene a por nosotros! – dijo Manic – ¡Agárrate!

Manic hizo girar la tabla rápidamente, logrando evitar al Tunnelbot

- Tiene que tener algún punto débil – dijo Manic – Todos los robots de Robotnik lo tienen

- Pero ya he probado a congelar sus armas y no ha servido – dijo Merna – ¿Qué más podemos hacer?

- Tengo una idea – dijo Manic – ¡Allá voy!

Manic saltó de la tabla hacia la cabeza del robot. Sacó un destornillador de su riñonera y se puso a desatornillar una tapa que el robot tenía en la cabeza. Trató de comprender el mecanismo del robot, el cual no paraba de girar sobre sí mismo, intentando librarse del polizón que llevaba encima. Después de mucho girar, Manic se soltó, aunque afortunadamente logró aterrizar en la tabla de surf

- ¿Has descubierto algo? – le preguntó Merna

- Creo que sí – contestó Manic – En la cabeza está su microprocesador central. Si lográramos sobrecargarlo, el robot se pararía

- ¡Ahí vuelve! – dijo Merna – ¡Voy a ver!

Volvió a extender sus manos hacia el Tunnelbot. Esta vez la cabeza del robot empezó a echar humo, hasta que explotó.

- Uno menos – dijo Merna

Amy y Cream huían del segundo Tunnelbot. Amy accionó un botón que hizo que de la nave saliera un brazo articulado con un martillo, con el cual golpeó al robot en su parte central. Sin embargo, no fue con la suficiente fuerza, pues el robot contraatacó rompiendo el brazo articulado con uno de sus taladros. Amy decidió hacer algo. Abrió la escotilla de su nave y saltó hacia la cabeza del robot

- ¡Te vas a enterar! – dijo Amy sacando su martillo

Entonces golpeó repetidamente la cabeza del robot, el cual empezó a perder altura. Amy logró desprenderse de él saltando, cosa que aprovechó Cream para acercarse y hacer que se posara en una de las alas de su nave.

Pero el robot contraatacó al verse libre de la improvisada pasajera. Voló a toda velocidad hacia la nave de Cream

- ¡Nos ataca! – gritó Amy

El robot se les echaba encima. Ambas cerraron los ojos cuando el Tunnelbot estaba a escasos metros, pero entonces…

No sintieron ninguna sacudida. Amy y Cream rápidamente comprendieron lo que pasó. Cheese y Chocola estaban cogidos de la mano, con los ojos cerrados y brillando. Habían proyectado una gran esfera azul que envolvía la nave por completo. El Tunnelbot no había podido atravesarla, y había rebotado.

- ¡Es increíble! – dijo Cream – ¡Habeis creado un escudo! ¡Muchas gracias!

- Sí, gracias, Cheese y Chocola – dijo Amy

- ¡Chiuuu, chiuuuuuu! – dijeron al mismo tiempo Cheese y Chocola

Pero no les duró mucho tiempo la alegría. Al desaparecer la esfera, el robot volvía al ataque, por lo que Cream volvió a tratar de escapar con su nave. Amy se sujetó bien al ala.

Mientras, Sonia no paraba de disparar al tercer Tunnelbot, quien esquivaba sus rayos. Chris trató también de acertarle, pero sin éxito

- Debe tener algún mecanismo que le impida ser alcanzado por los disparos – dijo Chris

- Tenemos que acabar con él, pero ¿Cómo? – preguntó Sonia

- ¡Sonia! ¡Cuidado! – gritó Chris

El Tunnelbot se lanzó al ataque. Sonia lo esquivó y trató de alejarse, pero el robot la perseguía. Chris trató de interponerse, pero no lo consiguió. El robot parecía tener un único objetivo en mente: la nave de Sonia.

Sonia seguía huyendo desesperadamente, cuando de pronto vio que iba directa a la nave de Cream, la cual también iba directa hacia ella. Si no hacían algo, acabarían colisionando. Entonces Cream viró hacia arriba y Sonia hacia abajo, no así los Tunnelbots que las perseguían, los cuales chocaron en el aire y estallaron a continuación

- ¡No me lo puedo creer! – dijo Chris

Tails y Knuckles atacaban al cuarto Tunnelbot

- ¡Esto va por Sonic! – gritó Tails

La puntería de Tails era más precisa que la de los demás, pues aunque el robot esquivaba la mayoría de sus disparos. Los pocos con los que acertaba le hacían perder estabilidad al Tunnelbot, pero eran incapaces de perforarlo.

- ¿No puedes hacer otra cosa? – preguntó Knuckles – ¡Estoy empezando a marearme con tantas vueltas que estás dando!

- Sin Sonic no puedo hacer más – dijo Tails, que parecía fuera de sí – ¡Tenemos que destruir ese robot si queremos rescatarle!

- ¡Cálmate, Tails! – le ordenó Knuckles – ¡Yo también quiero rescatar a Sonic, pero si te pones tan nervioso no lo vamos a conseguir!

Tails abrió los ojos. Sonic estaba en peligro, y él, cegado únicamente por la idea de rescatarle, no había pensado en sus otros amigos. Se tranquilizó

- Lo siento, Knuckles – dijo

- No pasa nada – le respondió Knuckles –. En cuanto a lo de destruir a ese robot, creo que la mejor idea será destruir su cabeza. Tengo un plan. Abre la escotilla, Tails

Tails obedeció y Knuckles saltó hacia el robot, mientras se colocaba las garras sagradas.

- ¡Ahora verás! – gritó

Knuckles llegó a la cabeza del robot y se puso a golpearla repetidamente hasta que consiguió destruir el mecanismo que permitía al robot flotar en el aire. Al ser destruido, éste empezó a perder altura. Pero el Tunnelbot aun tenía un último recurso. Se estaba preparando para lanzar un rayo a Knuckles

- ¡Knuckles, apártate! – gritó Tails

Knuckles saltó del robot, planeando hasta los árboles más cercanos. Mientras, Tails se colocó encima del robot y accionó el mecanismo que hizo transformarse al Tornado X, haciendo que le salieran piernas. Entonces cayó sobre el Tunnelbot, haciendo que éste se aplastara contra el suelo y no pudiera utilizar su rayo.

- ¡Bien hecho, Tails! – dijo Knuckles

Shadow reanudó el combate contra RoboSonic. El robot volvió a hacer un Spin Dash, que fue esquivado por Shadow. Éste volvió a contraatacar con su Lanza Caos. Las flechas luminosas fueron esquivadas por RoboSonic. Shadow intentó atacar con el tronco de un árbol caído, pero RoboSonic lo hizo pedazos con un nuevo Spin Dash.

- ¿Y bien, Shadow? – dijo Robotnik – ¿Vas a unirte a mis fuerzas o prefieres ser destruido por RoboSonic?

- ¡Jamás me uniré a tus fuerzas! – replicó Shadow

- En ese caso, adelante, RoboSonic. Termina con él – dijo Robotnik

- ¡Sonic! – gritó de pronto una voz

Robotnik giró la cabeza. Vio que se acercaba a toda velocidad una moto en la que iban Sonia y Amy, seguida por una tabla de surf en la que estaban Manic y Merna. Detrás de ellos iban corriendo Chris, Knuckles, y Cream. Tras ellos iba Tails, a bordo del Tornado X.

- ¿Qué? – dijo Robotnik – ¿Los Tunnelbots han sido destruidos? Tendré que mandar a más robots para que se encarguen de… ¡Aaaaaaaaaaaag!

Varias flechas luminosas le habían golpeado, haciéndole caer al suelo. Se reincorporó mientras miraba con furia a Shadow

- No te me vas a escapar otra vez. Esto es entre tú y yo – dijo Shadow –. Quiero que me entregues ese disco, ahora

- Vaya, veo que eres más duro de pelar de lo que imaginaba – dijo Robotnik –. Está bien, RoboSonic, ocúpate de esos intrusos. Yo me las entenderé con Shadow, que no tardará en caer ante mí

- Jamás caeré ante ti – dijo Shadow mientras se quitaba de sus muñecas las pulseras con forma de anillo

Y aquí acaba este capítulo. Espero que os haya gustado la batalla contra los Tunnelbots. Me ha quedado más extensa de lo que imagina, pero espero que fuera de vuestro agrado.

En este capítulo no hay mucho que aclarar. Tan solo tengo una duda que espero que podáis aclararme. Necesito saber el nombre del padre de Sonic, pues mencionaré su nombre en posteriores episodios. Y no me estoy refiriendo a Jules the Hedgehog, pues ese es de los comics. Me parece que su nombre es Zokar, pero no estoy seguro. Ya sé que no es un dato que haya sido muy difundido, pero espero que podáis ayudarme.

Quiero dar las gracias a Nicolas the Saiyan Hedgehog y a Napo-1 por sus reviews. Espero que me sigáis enviando reviews.

Aun queda otro capítulo de La Batalla de Mobodoon, pero eso no significa que se vaya a terminar este fic, pues todavía tiene cuerda para rato. ¿Lograrán Amy y los demás liberar a Sonic? ¿Derrotará Shadow a Robotnik? ¿Qué pasará con Silver y Blaze? ¡Estad atentos al siguiente capítulo!